viernes, 17 de agosto de 2012

El arte de hacerse cargo


El arte de hacerse cargo
                                               Pr y Ps Juan E. Barrera

¿Por qué “el arte de hacerse cargo”? Porque lo que hasta hace un tiempo atrás formaba parte de la formación cultural y valórica de las personas hoy se ha perdido y solo lo manejan algunas personas. Al hablar de hacerse cargo me refiero a esa actitud de asumir la responsabilidad por los actos cometidos, frente a sí mismo y frente a otras personas. Esta sana, poderosa y profunda cualidad moral escasea. Algunos ejemplos de esto lo vemos en los altos ejecutivos de empresas importantes que eluden la responsabilidad penal por sus actos ilícitos. En Chile, las cadenas de farmacias, los supermercados, las multitiendas, los contratos con letra chica, los edificios nuevos que se caen, las estafas legales y muchos otros. En lo judicial, gente que elude su responsabilidad y sigue delinquiendo, y que no siempre forman parte del grupo habitualmente caracterizado como delincuentes, son gente que veranea en el Caribe, que maneja un 4x 4 y tiene matriculado a sus hijos en un colegio caro, pero que roba energía eléctrica o no paga las imposiciones de sus trabajadores. Ni hablar del grupo delictual, del hampa. Todo el mundo tiene la responsabilidad por su fechorías; los padres, el contexto, los profesores, la escuela, el estado, la falta de oportunidades, etc, menos ellos. Es probable que alguno de estos factores influya y en algunos casos mucho, sin embargo todavía la persona mantiene el derecho y el privilegio de hacerse cargo y no lo hace. Es mejor jugar a ser víctima que asumir las responsabilidades personales. Del otro lado están los jueces que no hacen su trabajo, que evitan responsabilidades, que no se “queman” que por hacer carrera dejan de hacer lo que todos esperamos que hagan, pero no se hacen cargo y la puerta giratoria sigue funcionando, gente sensible, que a la menor crítica grita a los cuatro vientos su derecho a independencia, pero que sin embargo en el momento apropiado no siempre usa esa independencia para responsabilizarse.
En la escuela cuando se dan tareas y trabajos, con fortuna un tercio del curso cumple en la fecha que se solicita, nadie más lo hace. Al otro día suele haber un grupo de madres convenciendo al profesor de la imposibilidad de haber cumplido en el plazo con una y mil excusas y solicitando más plazo, para que el niño vuelva a hacer lo mismo la próxima vez. El otro gran grupo, de los que no cumple ni siquiera se toma esa molestia. Alumnos “flojos”, desobedientes, desmotivados, insolentes, de quienes nadie se hace cargo y si alguien lo hace es para ir a amenazar o golpear al profesor por “discriminar a mi hijo” pero no para corregirlo y enseñarle a ser responsable.
Lo mismo ocurre en la universidad, alumnos que no estudian, que viven para “carretear”, que no leen, no piensan ni reflexionan, llenos de tecnología y realities y que al ser confrontados responden con un desvergonzado “para eso estoy pagando” con lo que evita hacerse cargo de su situación o descuido.
La clase política es otro ejemplo, una élite resumida y hermética que no asume ni se hace cargo. Si al menos hicieran una pequeña parte de lo que dicen o prometen las cosas mejorarían sustancialmente en el país. Muchos proyectos de ley duermen por años en el congreso porque nadie se hace cargo, nadie asume la responsabilidad por ello, nadie quiere ser impopular, muchos quieren mantener el puesto y los privilegios. Gente que no se responsabiliza por sus actos, que corre a exceso de velocidad, que declaran fumar mariguana (y tal vez haya otras drogas que no declaran abiertamente), que trafican influencias, que hacen lobyy, que pactan secretamente, que incrementan explosivamente su pecunio, gente a quienes viven “sacando de contexto” son tristes ejemplos de servidores públicos que no se hacen cargo.
En los trabajos sucede lo mismo, habitualmente hay errores que nadie asume. Errores que son propios de cualquier quehacer laboral y que probablemente no tendrían mayores consecuencias, sin embargo nadie asume. Es mejor figurar y ser “chupa medias” que reconocer los errores, es mejor estar bien con el jefe, aunque esto dañe a terceros. Ocurre en los hospitales, donde los errores sí cuestan una vida, en las escuelas, en las construcciones, en las oficinas, etc.
Pero tampoco nos hacemos cargo de nuestros matrimonios. Cuantas parejas se distancian y se quiebran porque uno o ambos cónyuges no se hacen cargo de los errores cometidos. Uno de ellos sigue empecinado en cierto tipo de conducta nociva y no asume su responsabilidad ni reconoce sus defectos hasta que el matrimonio llega a su fin: mal uso del dinero, abuso del alcohol, compras compulsivas, abandono de sus hijos, conducta violenta, prioridad por el trabajo, etc ¿No mejoraría la relación si alguno de los cónyuges se hiciera cargo?, pero es más fácil defenderse que hacerse cargo, es más fácil culpar que asumir la responsabilidad.
Finalmente hay personas, individuos, que no son capaces de hacerse cargo de su propia vida, consumidores de auto ayuda, de las últimas terapias alternativas, seguidores del cura o del pastor para que les diga lo que tienen o no tienen que hacer. Individuos inseguros, indecisos, que no son capaces de asumir la responsabilidad de vivir, de pararse frente a sus circunstancias, de evaluarse y ver el equilibrio entre las cosas positivas y negativas e ir al frente.
Hacerse cargo, reconocer los errores, tomar conciencia de las consecuencias que ellos traen es un antiguo arte que hay que recuperar. Aunque pareciera que un pequeño grano de arena no hace playa, junto a otro y otro y otro grano lo consiguen y será bueno es esfuerzo, por nuestra propia salud emocional y la de la próxima generación.

martes, 14 de agosto de 2012

Superando la vergüenza


SUPERANDO LA VERGÜENZA
                       Pr.y Ps Juan E. Barrera

“y él respondió: oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí”
Génesis 3:10

Las dos primeras emociones del hombre caído fueron temor y vergüenza, ambas desconocidas para el hombre antes de su caída. Estaban al alero de Dios y eran los muy amados de Dios ¿De qué tendrían temor? Y vivían en la perfección humana ¿de qué tendrían vergüenza?, pero luego de la tentación y caída el entorno cambió, su mundo interno se vio revolucionado incluyendo sus emociones. Dejemos de lado, por ahora, el temor y centremos la atención en la vergüenza. ¿Qué es la vergüenza? Todos conocemos esta desagradable sensación. Se nos turba el ánimo, no sabemos como reaccionar, actuamos torpemente, se nos enciende el rostro, nos ponemos rojo y el sudor nos corre rápidamente, sin que podamos evitarlo. Esta emoción tiene al menos los siguientes aspectos:
  1. Sentimos vergüenza ante una falta que hemos cometido
  2. Sentimos vergüenza por alguna acción deshonrosa y humillante, propia o ajena.
  3. Sentimos vergüenza cuando pensamos que nuestra honra ha sido dañada y nos sentimos menoscabados
  4. Sentimos vergüenza ante no poder o no saber ejecutar algo
  5. La vergüenza es sinónimo de deshonra, deshonor.
Como muchas emociones esta es una de aquellas que no nos gusta vivir, pero que de cuando en cuando la vida nos expone: siente vergüenza el niño con los zapatos rotos, siente vergüenza la mujer sin piezas dentales, el hombre pobre, la mujer fea, el trabajador mal pagado, el hijo de un padre alcohólico, el despechado, el rechazado, el padre de un niño con retardo, el adúltero cuando es sorprendido, el mentiroso al ser confrontado, etc. Todos tenemos algo de que avergonzarnos, algo que hicimos o que nos hicieron, algo que debimos hacer y no fuimos capaz de hacer o algo que no hicimos y que todos esperaban que hiciéramos. La vergüenza nos hace sentir menos personas, nos humilla, nos denigra, nos bota. La vergüenza puede dejar marcas dolorosas en el alma que impulsarán cierta conducta, a veces inexplicable en nosotros. Conductas extremas frente a situaciones triviales pero que tienen su origen en aquellas vergüenzas pasadas que no hemos superado.
Este es uno de los aspectos terribles de nuestra humanidad, es como dice la Biblia sentirse desnudo. Dios no agrega nada más a la ya embarazosa condición del hombre tratando de esconderse y no mostrar su desnudez, al contrario, busca una solución, les da túnicas de pieles para que se cubran. Un inocente murió, para cubrir la vergüenza de Adán y Eva, ¡qué símbolo de lo que vendría!
Esta situación se vuelve a repetir cada vez cada vez que nos sentimos avergonzados por algo y la solución a nuestras vergüenzas sigue siendo la misma, Dios, que nos cubre con su manto de gracia y nos dice "no te avergüences yo llevé tu vergüenza en la cruz, yo llevé tu desnudez, tus fallas, tus errores, tus pecados, aquello que eres incapaz de confesar y aun de reconocer". No hay vergüenza que el Señor no cubra y sane, podemos vivir tranquilos, sin aparentar, sin esconder la cara, sin bajar la cabeza, sin bajar la mirada. Podemos recurrir a Dios y su gracia nos volverá a cubrir una y otra vez. El salmista nos recuerda que para no sentir vergüenza otra vez podemos recurrir siempre a la Biblia “ No tendré que pasar vergüenzas cuando considere todos tus mandamientos” (119:6)

Cierta incomodidad


Cierta incomodidad

Pr y Ps Juan E. Barrera
Hace tiempo que vivo con una incomodidad que se ha agigantado en el último tiempo. Una incomodidad que ni bien puedo explicar. Por un lado veo un tipo de vida cristiana tipo fiesta donde se celebra al Señor. Hay abundante música y buena música, una producción audiovisual de primera categoría, aunque muchos cantantes cristianos latinos ya pronuncian la T como “Ti” como los gringos. Se crean grandes eventos y se trae o lleva a algún cantante famoso del mundo evangélico o a algún predicador que promete a todos volverse ricos si “siembran y cosechan”. Se presenta con su mejor traje para convencer que lo que dice es verdad y cuenta un sinfín de anécdotas todas relacionadas al dinero, habla de dólares, autos caros, casa gigantescas y predica con fervor algo que no es el evangelio, que es muchas cosas pero no el evangelio de Jesucristo. ¿Se necesita ser salvo para ser rico? No, la persona se puede hacer rica sin tener a Cristo. Este falso evangelio ofrece aquello de lo cual no se necesita a Cristo.
Todo el mundo salta y baila, aplaude a Dios, alza los brazos y adora, grita, hace sonidos con la boca, canta y se emociona. Y comienza mi incomodidad. Muchas veces me pregunto qué hay de malo en eso. Personalmente me gusta mucho la música y disfruto largas jornadas escuchando cds de variados estilos musicales, sin embargo cuando veo imágenes de este tipo de eventos cristianos musicales masivos hay algo que me desagrada.  Tengo la impresión que siempre que hay cámaras hay algo artificial, que se crea otra realidad, una para la televisión, que algo ocurre cuando se enciende la luz de la cámara y se hace público aquello que es tan privado, la comunión con Dios. Tal vez la incomodidad se deba también al hecho de que se use como sinónimo de la vida cristiana un evento público, a veces ya grabado y editado. Muchas personas se van a sus casas convencidos que han adorado a Dios y dado el alto nivel de las emociones hasta se llegue a confundir todo ese ambiente con la presencia de Dios. Esto hace que muchas personas vayan de evento en evento buscando cada vez más emociones y esta no es la crítica típica del fundamentalista contra las emociones, pues estas tienen y deben tener un lugar apropiado en la vida de las personas. Quien no se emociona y quien no vive las emociones no es una persona sana. La crítica es a la búsqueda de la emoción por la emoción, una emoción sin Dios, sin el fundamento de la preciosa palabra de Dios. En este tipo de vida cristiana no hay sacrificio, no hay renuncia, no hay arrepentimiento.
La otra molestia y creo que la de mayor peso es que cuando uno lee el nuevo testamento completo, una o varias veces descubre que la iglesia no se fundamente ni crece en un ambiente de fiesta, sino que lo hace en medio del sufrimiento. Muchas de las cartas del NT están dirigidas a personas que sufren en diferentes lugares del mundo. La vida cristiana neotestamentaria no refleja un ambiente de fiesta sino de sufrimiento. Jhon Piper, con la profundidad que le caracteriza intentando dar una explicación al por qué del sufrimiento humano, dice que en la forma como el cristiano vive el sufrimiento refleja la gloria de Dios, porque lo vive de una manera distinta. Y es verdad, en el sufrimiento Dios revela su amor, su consuelo, su fidelidad, su Espíritu Santo, la eternidad, la esperanza. El cómo vivamos todas estas revelaciones le dice al mundo la clase de vida que llevamos. Siguiendo el argumento de Piper se puede concluir que la gloria de Dios en el mundo está difusa porque la imagen del cristiano típico de clase media no refleja ningún sufrimiento por Cristo, al contrario es una clase media cada día más parecida a los no creyentes, tecnologizada, endeudada, secularizada. El mundo de hoy no necesita un ambiente de fiesta para revelar a Dios, las superproducciones internacionales de cantantes famosos ya hacen eso y recorren el mundo entero haciendo fiestas, cantando sus canciones y ganando dinero. El mundo de hoy necesita otra cosa. Queremos ignorarlo, pero hay un grupo importante de cristianos en el mundo, que por mantenerse fieles a Cristo, que por ser discípulos de Jesús pagan un alto precio, hasta la muerte. Son hombres y mujeres que tienen puesta su mira en el más allá, que consideran en poco su vidas con tal de ser fieles. Ellos no viven de fiesta cristiana en fiesta cristiana. Son hombres y mujeres que sufren y para quienes la vida cristiana requiere el todo, no solo una parte de ellos. Saquemos la mirada de occidente y aprendamos como viven la verdadera vida cristiana en otras latitudes, sin cámara, sin luces, sin ruido, sin gritos de júbilo, pero con el corazón radiante de felicidad, llenos de gracia de poder y de eternidad.

miércoles, 1 de agosto de 2012

La cultura flaite


La cultura Flaite.
                                                                        Ps. Juan E. Barrera

No hay que hacer un gran esfuerzo para descubrir que lo flaite se ha tomado gran parte del entorno. Por “flaite” nos estamos refiriendo a esa cultura que exalta lo marginal y que se ha hecho tan común, más que una moda. La vestimenta, la música, el lenguaje, los gestos, los tatuajes, el modo de ser vulgar se ha tomado los espacios públicos. Resulta común ver grupos de adolescentes con el pantalón a medio caer, grandes polerones tipo raperos norteamericanos y las ya clásicas zapatillas de basquetbol haciendo gestos extraños con sus manos y hablando una jerga que muy pocos pueden entender. ¿Se trata solo de otra moda adolescente más o hay algo de fondo? Al parecer las modas habitualmente traen algo bajo la manga, no son casuales. La cultura flaite ha encontrado refugio en discursos sobre la no discriminación, el respeto a la diversidad, de la marginalidad como expresión artística y otros temas y ha llegado a diferentes medios. Al cine, a la música, a la literatura, a la publicidad y a la televisión que es su vehículo de propagación por excelencia a través de programas, entrevistas, y video clips de un sin número de grupos que se mueven al límite de la delincuencia, incluso muchos de ellos delinquen abiertamente y pertenecen a pandillas. Esto se refleja en la letra de las canciones que hablan de sexo, drogas, suicidios, homicidios, abandono, venganza, depresión. Lo flaite abandonó hace tiempo el mundo del rap o del hip hop y se ha internalizado en otras áreas, incluso ha penetrado en las iglesias cambiando el modo de vivir de muchos jóvenes que nunca han conocido la marginalidad y hacen suyo un discurso que no es propio. Hay muchas explicaciones para este fenómeno, principalmente sociológicas: marginalidad, transgresión, desesperanza, protesta, descontento, etc. Es probable que todas tengan algo de razón, no obstante quiero llamar la atención en un punto de este fenómeno. La pérdida de la belleza. Lo flaite pierde o esconde la belleza. Cada cultura se esmera por mostrar lo bello de sí. Un ejemplo de esto fue la presentación de los Juegos Olímpicos en Londres donde los organizadores, en poco tiempo hicieron un repaso de lo más bello de su cultura, terminando con Paul Maccartney y su música como broche de oro. La cultura flaite en cambio es el reemplazo de lo bello por lo grotesco. De lo estético por lo voluptuoso. De lo fino por lo tosco. De la creatividad por la repetición y la monotonía. De la armonía por el carnaval. De la valorización por la cosificación. De la sencillez por la ostentación. Finalmente lo flaite es el reemplazo del amor por la sensualidad, por la urgencia. Todo esto, por contradictorio que parezca, se combina o se conjuga en un estilo de vida donde ser flaite es motivo de orgullo, ¿será resignación? ¿Será falta de motivación? Lo cierto es que los modelos flaites mediáticos ganan mucho dinero explotando este orgullo. Tienen un mercado cautivo que los sigue y copia cada gesto que hacen, cada palabra que dicen y van repitiendo sus canciones como una letanía. Egos pequeños que se creen grandes, transgresores, pero que son frágiles e influenciables. ¿Cómo llegamos a este punto? Es el abandono de Dios que trae importantes consecuencias sociales. En Dios está la belleza, la hermosura, la perfección. Cuando nos olvidamos de Él no nos queda más que la deformidad, que la fealdad disfrazada de música o de moda. Volvamos a Dios y recordemos las palabras del Salmista  "Una cosa he demandado y esta buscaré, que esté yo  en la casa de Jehová todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura de Jehová"

domingo, 22 de julio de 2012

Los efectos psicológicos de la caída



Efectos psicológicos de la caída
                                                                                                                                Ps. Juan E. Barrera
Introducción.
Hablar de los efectos psicológicos de la caída es introducirse en un tema complicado porque refiere a paradigmas totalmente separados y totalmente opuestos.
El paradigma teológico o religioso fue quien guió el mundo occidental hasta el período del Renacimiento alcanzando su máximo esplendor en el período de la Edad Media y la Escolástica, y que aún hoy es válido para un número importante de personas en el mundo incluyendo gente de los más variados orígenes y quehaceres. Este paradigma coloca a Dios en el centro de todas las cosas y lo reconoce como el creador y sustentador de todo.
Por otro lado el aspecto psicológico adhiere a un paradigma científico, vigente de manera especial en el mundo académico mundial. Este paradigma se caracteriza por ser naturalista y racionalista, preocupado solamente de aquello que es medible y cuantificable.
Las diferencias entre estos paradigmas tiene importantes consecuencias en la antropología, por ejemplo, en el origen del hombre, su naturaleza, su modo de relacionarse, la epistemología y la ética, solo por citar algunos campos que son los de nuestro interés en el texto presente.
Frente a este dilema el protestantismo ha tomado varios caminos:
1. El que algunos llaman de la integración, ejemplo de esto es el Teísmo Bíblico de inicios del siglo XX que busca un acomodo entre ambas maneras de ver la vida.
2. La postura fundamentalista que rechaza todo lo que se relaciona con lo científico y de manera especial con las ciencias sociales y expresan un rechazo abierto por la sociología, la psicología, la antropología y otros.
3. Un tercer grupo que lucha por trabajar en el medio académico manteniendo un equilibrio entre ambos paradigmas y que se identifica con la postura reformada que busca el señorío de Cristo en todas las áreas de la cultura.
Hechos estos prolegómenos veamos el texto bíblico.
Génesis 3 fue escrito alrededor de 1446-1406 a.C. y dice:
3:6 Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella.
3:7 Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales.
3:8 Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto.
3:9 Mas Jehová Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú?
3:10 Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí.
3:11 Y Dios le dijo: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol de que yo te mandé no comieses?
3:12 Y el hombre respondió: La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí.
3:13 Entonces Jehová Dios dijo a la mujer: ¿Qué es lo que has hecho? Y dijo la mujer: La serpiente me engañó, y comí.
3:14 Y Jehová Dios dijo a la serpiente: Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida.
3:15 Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar.
3:16 A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti.
3:17 Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida.
3:18 Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo.
3:19 Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás.
3:20 Y llamó Adán el nombre de su mujer, Eva, por cuanto ella era madre de todos los vivientes.
3:21 Y Jehová Dios hizo al hombre y a su mujer túnicas de pieles, y los vistió.
3:22 Y dijo Jehová Dios: He aquí el hombre es como uno de nosotros, sabiendo el bien y el mal; ahora, pues, que no alargue su mano, y tome también del árbol de la vida, y coma, y viva para siempre.
3:23 Y lo sacó Jehová del huerto del Edén, para que labrase la tierra de que fue tomado.
3:24 Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida.


CONSECUENCIAS
I. Consecuencias psico espirituales
Con este concepto se quiere expresar que la caída produjo consecuencias espirituales que a su vez influyen en la conducta humana
1. Enajenación. Enajenación es una palabra usada en psicología y quiere decir “extrañamiento”. En psicopatología se aplica a los enfermos graves que pierden sus capacidades básicas, también quiere decir “cambiar de dominio”. En este caso, es una enajenación de Dios, el hombre cae en pecado y se aliena de Dios, pierde el dominio de Dios y se vuelve extraño en sí mismo. No sabe ya quien es.
Esta consecuencia es posible notarla en dos situaciones:
a. En la pérdida del sentido que experimenta mucha gente. Esta falta de sentido crea conductas muchas veces incomprensibles y disfrazan una búsqueda espiritual con la búsqueda de adrenalina (lo biológico). Conductas de riesgo como los deportes extremos, promiscuidad sexual, el lujo, la sensualidad, la violencia.
El dr.Víktor Frank, creador de la logoterapia dice en su teoría psicológica que el hombre no es impulsado por lo sexual, sino que por “pulsiones espirituales”, lo que los cristianos interpretamos como la huella de Dios en el hombre caído.
El vacío existencial. Es la expresión dolorosa de este sin sentido que se tapa con mucho ruido: música estridente, estadios repletos, iphone, y la “patológica” necesidad de estar siempre comunicado, conectado. Se recurre a todo tipo de trucos para no estar a solas, para no oírse.
Estas situaciones se han expresado a lo largo de la historia del hombre, no es algo moderno, aunque hoy al parecer se ve más acentuado. Las guerras, los holocaustos, los suicidios, las ansias de poder, el amor al dinero, la pornografía y aspectos al parecer contradictorios como el arte. Ver por ejemplo el art pop de Warhol, o el teatro del absurdo.
b. El sentimiento de horfandad. El hombre moderno, quizá más que nunca en la historia muestra estos síntomas de horfandad psicológica: sensación de abandono, de rechazo, de miedo, de soledad, de impotencia, de tristeza. Se puede ver, por ejemplo en el aumento de los trastornos del ánimo, en los ataques de pánico, en el aumento de patologías psiquiátricas, la necesidad profunda de ser amado, de ser abrazado, en el aumento de las terapias alternativas de corte existencialista o el auge de las prácticas esotéricas, etc. Las personas que presentan de manera más clara estos síntomas son aquellos, por ejemplo que se involucran en sectas o movimientos herméticos.

2. La pérdida de la integridad o de la completud. El hombre fue creado por Dios como un todo, como un ser integral donde lo físico, lo psicológico, lo social y lo espiritual se conjugaba a la perfección en un correcto equilibrio.
La caída rompe este equilibrio perfecto y lo espiritual se quiebra, lo que trae consecuencias fundamentales, deja al hombre sin este vínculo con Dios, con lo sagrado, con lo sobrenatural. Esto traerá importantes cambios morales, emocionales y conductuales.
Uno de las principales consecuencias en el rompimiento de este vínculo es el origen de la religión, si lo tomamos en su origen latino “re-ligare”, da origen de manera incansable a la búsqueda de Dios por parte del hombre y como consecuencia de la confusión espiritual en que se encuentra confunde al Creador con sus criaturas y le rinde culto a las últimas. No es casualidad que la religión ocupe un lugar importante en cada civilización y tampoco lo es el hecho que Dios siempre ha hablado a la humanidad. Dios siempre ha tomado la iniciativa para acercar la brecha creada en la caída, por tal razón desde un inicio (Gn.3:15) ideó la venida de un puente, un “pontífice”.
En el plano de lo moral Dios dejará de ser quien dicte lo bueno y lo malo y ahora será el hombre quien lo decida. El hombre perderá su principal referente ético: “Ya se ha declarado lo que es bueno, ya se te ha dicho lo que de ti espera el Señor: practicar la justicia, amar la misericordia y humillarte ante tu Dios” Miq.6:8. Si Dios no dicta lo bueno o lo malo, entonces es el hombre quien lo haga “…he aquí el hombre es como uno de nosotros, sabiendo el bien y el mal”. Este es el germen del humanismo, ante la pérdida de la dimensión divina el aspecto racional asume la prioridad, dicta su propias normas y se independiza de Dios.
En lo psicológico esta incompletud se refleja en ese estado mental y espiritual que años después el Señor Jesús llamaría de “sed” en Juan 7. Esta sed es un impulso a la búsqueda de algo que muchas veces la persona no puede identificar. Blas Pascal el filósofo francés escribió: "En el corazón de todo hombre existe un vacío que tiene la forma de Dios. Este vacío no puede ser llenado por ninguna cosa creada. Él puede ser llenado unicamente por Dios, hecho conocido mediante Cristo Jesús". En el rompecabezas humano falta una pieza, la divina, cuando esta es puesta, por obra del mismo Dios, el hombre vuelve a estar completo, su estado original.
Agustín de Hipona escribe en las Confesiones:"Nos has hecho, Señor, para ti y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en tí" y el precioso Hijo de Dios escribió "Vengan a mi los cansados porque yo os haré descansar"

II. Consecuencias psico-individuales
1. Le percepción de desnudez. Este hecho puede tener varios significados psicológicos;
a. El origen de la pérdida del equilibrio entre espíritu-cuerpo. Este equilibrio original de lo corpóreo y lo espiritual se rompe y el hombre percibe su cuerpo como algo que hay que proteger, ocultar de otros. El cuerpo pierde la santidad y hay que esconderlo de la mirada del creador, el cuerpo se vuelve pecaminoso. La santidad perdida se recupera en la santidad del matrimonio donde el cuerpo y la desnudez son una legítima fuente de placer mutuo.
b. El origen de la intimidad. La caída le muestra al hombre que a partir de ese momento hay “algo” que él debe guardar, que le es muy propio y que no debe ser expuesto a otros. Bonhoeffer se refiere a este aspecto diciendo que el hombre no debe estar “abierto” a todo el mundo, que en nombre de la sinceridad y la verdad no se puede revelar todo, sino que hay límites. Bueno estos límites nacieron cuando el hombre se percibe desnudo.
c. El corte con la sana sexualidad. Lo que antes era santo, libre, puro, después de la caída se debe esconder, cubrir y es Dios mismo quien lo hace. Aquí hay un quiebre que será una puerta de entrada importante a la maldad y depravación humana, pero sin embargo también lo será para a gracia divina restauradora. Todas las listas de pecados, de conducta errada en la Biblia comienzan o incluyen los pecados sexuales.
2. El miedo. De acuerdo al texto la primera reacción post caída fue el temor. Al verse desnudos el hombre siente miedo. Temor es una emoción que funciona como una protección frente a un peligro real o imaginario. Al parecer esta era una emoción desconocida hasta el momento de la caída. Las palabras del hombre “Tuve miedo” indica un cambio importante en la conducta humana. ¿Miedo de que sintió el hombre? ¿Miedo de Dios, del castigo? El miedo o temor es una emoción fuerte, que puede ser fuente de patologías severas y tiene su origen en este evento.
3. Esconderse. Esta es una conducta muy típica. Frente a una situación estresante, inesperada las personas tienden a esconderse. Esta conducta toma varios caminos; esconderse detrás de la mentira, de la apariencia. Lo que algunos escritores llaman “máscaras”. Frente a lo desconocido frente a la vida muchas personas optan por usar máscaras. Estas máscaras pueden ser de todo tipo. Un rol que se convierte en la vida misma, una profesión que llega a dar sentido a la vida o lo más básico que consiste en llevar vidas dobles, con una apariencia muy acorde a lo esperado, pero en el interior viviendo una vida totalmente diferente. Lo que se conoce como “vivir de apariencias”.
4. La culpa. Esta es la primera referencia a la culpa, aunque no se le menciona explícitamente, vemos al hombre culpando a su mujer y a esta culpando a la serpiente.
A partir de este acto histórico la culpa se haría presente en la raza humana. La culpa se define como la “experiencia dolorosa que deriva de la sensación más o menos consciente de haber transgredido las normas éticas personales o sociales”. Esta sensación de transgresión se transferirá luego de la caída a todo el quehacer humano. En Occidente se “culpa de la culpa” al cristianismo, confundido con Catolicismo Romano y a la era victoriana, en Inglaterra, en lo relacionado a la sexualidad y es probable que en algún momento de la historia se haya sobre enfatizado más la culpa que la gracia. La culpa se vive hoy en distintas áreas: el placer sexual, de la comida, del ocio, del trabajo, etc. N También se vive dentro del protestantismo en aquellos grupos marcadamente legalistas con sus innumerables listas de lo que se puede hacer y de lo que no se puede hacer.

III. Las consecuencias psicosociales

1. Pérdida de la relación con el otro. Cuando el hombre culpa a la mujer, en realidad está estableciendo una brecha en el modo de relacionarse. La manera libre y despreocupada de vincularse, ilustrada en la desnudez corporal se pierde y la relación se funda sobre otros cimientos.
Goleman (1995) escribió un libro que ya es un clásico La inteligencia emocional. Para este autor los problemas del relacionamiento tienen que ver con dos aspectos, La inteligencia Personal que incluye la conciencia de uno mismo, la auto regulación y la automotivación y el otros aspecto es la Inteligencia Interpersonal que implica la empatía y las habilidades sociales. Cuando se analiza o se estudia un poco más en profundidad esta teoría es muy difícil no vincular sus principios con aquellas aptitudes perdidas en la caída del hombre. La teoría habla de conocerse a sí mismo, de hacerse responsable, de respetar al otro, de ponerse en el lugar del otro, de establecer límites, de juzgarse a si mismo en forma realista, etc. Todas estas aptitudes eran las naturales antes de la caída del hombre en pecado y se perdieron cuando el hombre se reveló de su creador y de su prójimo. Hoy la manera más habitual de relacionarse es desde el egoísmo, la codicia, el temor, la culpa, los intereses propios, el engaño. Hubo sin duda un cambio en las relaciones psico sociales.

Conclusión.
Puede que para muchos hoy los paradigmas mencionados, teológico y científicos no se puedan conjugar jamás, pero los hombres y mujeres creyentes están en ventaja, su mirada de mundo es completa. Pueden mirar el mundo natural y aceptar muchas de sus leyes, pero también pueden levantar la cabeza a un mundo sobrenatural que se enlaza con el presente mundo y explica muchas cosas que de otro modo querían sin explicación alguna.
El hombre no creyente sigue siendo incompleto, porque cuando él mira este mundo natural y no encuentra respuestas, no es capaz de mirar ese otro mundo, el sobre natural y buscar allí las posibles respuestas y no tiene la mirada completa, solo una parte.
Muchos pueden cuestionar la veracidad histórica de la caída y otros tantos la pueden ridiculizar, no obstante la historia es el mejor registro empírico de que la perversión humana es real. El humanista optimista va a seguir esperando el tiempo en que el progreso y la razón humana creen un mundo mejor, pero ese tiempo no llegará. La historia humana seguirá el curso trazado por Dios, su Creador.

miércoles, 11 de julio de 2012

Resolviendo conflictos


Las parejas que se aman más son las que saben resolver sus conflictos


esposa-molesta_www_Humor12_com.jpg
SOÑANDO LA FAMILIA
Ps. Juan E. Barrera

"El matrimonio debe combatir sin tregua el monstruo que todo lo devora: la costumbre"
Honoré de Balzac

Muchos terapeutas concuerdan que en su práctica clínica es común escuchar parejas o familias preguntándose ¿Y ahora qué? ¿Hacia dónde vamos? .Muchas parejas colocan toda su energía en los preparativos para la boda o en el primer año de casado, pero luego del primer o segundo conflicto comienzan a hacerse preguntas que nunca antes ni siquiera se les ocurrieron ¿y ahora qué? ¿Para qué nos casamos? Bueno, para tener hijos y formar una familia, responden muchos y tienen hijos, pero en algún momento de reflexión la misma pregunta vuelve otra vez ¿para qué?
Esta pregunta es fácil de responder todavía cuando sus hijos son pequeños porque están llenos de planes para ellos, si la relación es buena, son miles las cosas que los satisfacen mutuamente, pero a medida que los hijos crecen y la relación de pareja va pasando por distintas etapas, esta pregunta comienza a aflorar nuevamente ¿para qué?
Una pareja cristiana debería responder sin dudar mucho que el primer y gran propósito de su matrimonio es glorificar a Dios, amar a Dios y servir a Dios. Con todo, estos deseos deben tener una expresión práctica para que dejen de ser deseos y se conviertan en una manera de vivir. Una familia que practique estos principios sin duda que construirá su felicidad y una manera de hacerlo es la creación de un proyecto familiar.
Enrique Rojas (1987) psiquiatra español, conocido en nuestro medio por algunos de sus libros menciona que la felicidad está asociada fundamentalmente al cumplimiento de un proyecto de vida. "La felicidad consiste en hacer algo que merezca la pena con la propia vida, algo grande y positivo, de acuerdo con las posibilidades de cada uno. En una palabra: una vida lograda. Sacarle el máximo partido, estrujando sus principales argumentos”
Qué es un proyecto de vida
Para Simó y Espaillat,(2011) terapeutas españolas del Centro de Vida y Familia
Un proyecto de pareja es “El compromiso que asumen las dos personas al decidir formar una vida juntos. En él se plantean proyectos de vida que incluyen la integración de los hijos, la economía, la educación, los propósitos comunes e individuales y las familias políticas entre otras”
Para estas psicólogas un proyecto de familia ayuda a mejorar la calidad de la relación “Cuando ambos están danzando ante un mismo ritmo, la relación es armoniosa, es productiva, la pareja se siente nutrida y ambos pueden aportar. Es importante desde el inicio de la relación, hablar de lo que esperamos de la vida en comunión” y la mejora en la calidad de la relación viene porque cada cónyuge sabe a qué atenerse, cual es el plan que van a seguir, cuales son los aportes que cada uno puede hacer a la relación y cuáles son los beneficios que quieren recibir de ella.
Para Rojas, a quien ya he citado un proyecto de vida debe tener al menos las siguientes consideraciones.
Debe ser coherente y realista. Eso implica un proyecto libre de contradicciones y asentado en la realidad, aspecto que a veces por el enamoramiento no se ve.
Conjugue adecuadamente trabajo y amor. Una persona que no ama lo que hace, termina siendo una persona infeliz, y de esa forma pone sombras sobre otros aspectos de su vida.
Desarrollar la capacidad para superar la adversidad, la derrota y la frustración. Vivir es estar expuesto a situaciones difíciles que de un modo u otro exigirán de nosotros nuestro mayor y mejor esfuerzo.
Entender que la vida exige constantes cambios. Un proyecto de vida no es algo rígido, sino que está abierto a replanteos, especialmente si surgen situaciones inesperadas.
Comprender que la amistad es un componente básico de la vida. Los amigos no son pasajeros obligados sino compañeros de ruta. Ante ellos nos vemos expuestos y vulnerables, sin embargo, esa es precisamente el secreto de la fortaleza de la amistad.
Aceptar que la convivencia es un arte. La compañía de otra persona implica en ocasiones ceder, siempre respetar, pedir perdón cuando sea necesario, aceptar ser perdonado, aprender a evitar roces innecesarios y alejarse de la fricción que termina desalentando.

Los proyectos comunes
Al inicio de la relación de pareja, las metas materiales son un ejemplo de proyecto la compra de una casa, de un automóvil, o de algún otro elemento necesario para la pareja que se forma. Este tipo de meta crea estabilidad emocional porque son los esfuerzos en conjunto los que lo logran. Es la fuerza del amor y la unidad lo que lo consigue y alcanzarlo crea una satisfacción emocional importante. Capponi (2011) dice “Es atractiva una pareja que vive sus proyectos comunes y los siente propios, así mismo, se hace atractivo que el cónyuge participe y comparta los proyectos del otro.”
Existe otro tipo de proyectos y son los de servicio. Tal vez no sea una manera apropiada de vivir centrarse solamente en metas propias de la pareja, aunque esto tenga ventajas, o en gastar todo el tiempo y energía en sí mismos, pues esto puede llevar fácilmente al egoísmo y a una vida egocéntrica. Las parejas, no importa los años de casados debieran involucrarse en proyectos de servicio al prójimo, a la sociedad. Este es un buen modelo de vida para los hijos. Proyectos vinculados a una iglesia, al barrio, a la escuela de los hijos, etc. Una familia que sirve a su prójimo siempre será un buen ejemplo. A través de ello los hijos aprenden valores tales como misericordia, gratitud, servicio y actitudes como la empatía y el perdón.
Los proyectos comunes de la pareja o familia se deben enmarcar en uno y gran proyecto que será el camino por donde la familia deberá transitar y cuanto antes se defina este gran proyecto en común más fácil será vivirlo. ¿Por qué pensar en un proyecto familiar y no dejar que la vida fluya simplemente? ¿Por qué complicarse la existencia y no disfrutar del momento? ¿El estar juntos no es ya es un proyecto en sí? luchar, vencer los obstáculos, pelear juntos ?Algunas de las razones para crear un proyecto en común son las siguientes.
Primero porque hay que conciliar las expectativas que cada cónyuge trae. Una vez que la emoción de los primeros encuentros ha terminado, algunas parejas descubren que tienen expectativas muy diferentes entre sí y que incluso chocan entre ellas. Son expectativas profesionales, familiares, sociales y cada cónyuge comienza a priorizar estos planes y muchas veces la relación pasa a un segundo plano.
Un proyecto familiar se relaciona con que es lo que cada uno espera del otro y también de los hijos. Por ejemplo, para el padre tal vez lo más importante y valorado por él para sus hijos es que estos sean felices, sin importar mucho lo que hagan, pero para ella lo más valorado es una educación formal y peleará hasta morir por ello ¿No será esto una fuente de conflicto en la familia?
Otra de las razones de por qué muchas parejas se separan es que ya no tienen un meta en común, dejaron de planear en conjunto, cada uno pone su esfuerzo en lo que considera importante sin tomar en cuenta al otro. Son parejas que caminan juntas pero en direcciones separadas.
Esto se puede evitar si desde un principio se planea, hasta donde esto sea posible, que es lo que se quiere hacer en la vida. La vida nos puede tomar y llevar por donde ella quiera o podemos, dentro de lo posible moldear el tipo de vida que queremos. Los que somos creyentes sabemos que al final de todo es Dios quien tiene la última palabra, pero eso no nos impide organizar algo de nuestra vida.
Covey (1998) habla de la necesidad de crear una misión familiar, en forma de un enunciado. Esta es otra tarea del amor joven y del amor maduro. Este concepto de misión ha sido tomado del mundo empresarial y se puede comprender como la razón de ser de la empresa.
Hoy día prácticamente todas las empresas usan los conceptos de misión y visión. No hace mucho fui a un banco y en la oficina de la ejecutiva, colgado en la pared, había un cuadro con la misión del banco. Le hice el comentario a la ejecutiva sobre esto. Ella sonrió y levantó la carpeta sobre la que estaba escribiendo y me mostró ¡allí también tenía una copia de la misión del banco! -me la estoy aprendiendo de memoria-me dijo. ¿Por qué todas las empresas usan una misión? De manera sencilla se puede responder, que en estas líneas está reflejada toda la estrategia de la empresa. En este enunciado está el propósito, la razón de ser de la empresa.
Si yo fuera el que estuviera leyendo este libro, de inmediato me preguntaría el por qué integrar un concepto del mundo empresarial en una relación de pareja y esa es una buena pregunta, que de seguro tú lector, también te la estás haciendo. Déjame darte unas razones además de las ya mencionadas:
Muchas parejas, una vez que todo el ajetreo de la boda y de los primeros meses, o años han pasado y las cosas comienzan a tomar un ritmo normal se preguntan ¿Y ahora qué? ¿Eso era todo? Esta es una pregunta que muy pronto abre la puerta a la rutina. Si la pareja además no se lleva bien esta es una pregunta que siempre les rondará. Tener un propósito en mente como pareja y como familia, evita la rutina, da un sentido a la familia.
La otra razón es que una familia cristiana, si es que ustedes lo son, debe involucrarse en el servicio a Dios. Es mi opinión, (fundada por cierto), que el despertar del cristianismo se encuentra entre las familias, en los barrios, en los hogares, en lo cotidiano. Por tal razón debemos comenzar la familia con una imagen clara de lo que deseamos. Los antiguos tienen un dicho que dice “en el camino se arregla la carga”, no es verdad, si esta carga no está bien amarrada desde un comienzo, lo más probable es que esta se caiga durante el camino. Esto ocurre con muchas parejas. Comienzan muy bien. ¡Una gran fiesta! ¡Mucho glamour! ¡Muchas luces! pero pronto pierden el rumbo. Muchas parejas se divorcian en esta primera etapa, no alcanzar a vivir juntos dos o tres años.
Por estas razones incluyo el enunciado familiar como una tarea de la etapa del amor joven, porque una familia que tenga claro desde su inicio cual es su misión tendrá un verdadero impacto en su medio y al mismo tiempo esta misión servirá de guía cuando tenga que enfrentar momentos complicados, pruebas o problemas. Si una pareja ya madura o una familia ya conformada siente que está avanzando a tumbos o que ha perdido la dirección, parar y diseñar un proyecto común le servirá como brújula para retomar el camino.
Mi última razón es ¿No es la familia una sagrada empresa? Personalmente no me parece malo ni una tontería interpolar este concepto de la administración y aplicarlo a la familia. Escuchamos muy seguido comentarios como “(con amargura) ¡los hijos que tengo!” o ¡“mira pobre madre está totalmente sola”! ¿Cómo es que las cosas llegan a ese punto? Si hiciéramos una encuesta entre familias, ¿Cuántas responderían que están satisfechas después de varios años de convivencia?
¿Dónde están ahora?
¿Dónde quieren estar en cinco años más?
¿Cuáles son los recursos con que cuentan; económicos, emocionales, espirituales?
¿Dónde quieren estar en veinte o treinta años más?
Para cosechar hay que sembrar. Para cosechar cosas buenas tenemos que sembrar cosas buenas. No podemos dejar el futuro de nuestra familia al azar. Hemos de planificar, y el concepto de misión familiar nos ayuda a esto. Jesús nos insta en el libro de Lucas:
…¿quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla? No sea que después que haya puesto el cimiento, y no pueda acabarla, todos los que lo vean comiencen a hacer burla de él.
Si ustedes son una pareja o familia creyente los siguientes puntos podrían ser importantes a tener en cuenta a la hora de pensar en un proyecto familiar.
1. Que Dios siempre reciba toda la gloria a través de las actividades familiares, incluyendo las adversidades.
2. Buscar siempre el Reino de Dios en primer lugar para cualquier actividad o meta familiar.
3. Reconocer que todo lo que se tiene, incluido el cónyuge y los hijos ha sido dado de gracia, que todo le pertenece a Dios.
4. Mirar el mundo alrededor como el mundo de Dios, vivir de acuerdo a una cosmovisión cristiana, que como tal abarque todo el quehacer familiar

Una misión no puede prescindir de determinados elementos, estos son:
Acción a realizar. ¿En qué nos habremos de convertir en unos años?
Sujeto que la realiza. Somos responsables como pareja de lo que edifiquemos.
Marco temporal para realizarla ¿Cuántos años tenemos para realizar nuestros sueños y metas?
Condiciones ¿Estamos bien así, o debemos cambiar algo?
Covey define enunciado familiar como: “una expresión combinada y unificada de todos los miembros de la familia sobre el propósito de existir de la familia, y los principios que elige para gobernar su vida”.
Entre las ventajas mencionadas por Covey de tener una misión familiar se encuentran:
Crea una visión clara y obligatoria del propósito que la familia tiene de existir (lo que él llama “comenzar con el fin en la mente”
Define el destino, lo que afecta todas las decisiones del camino.
Interpretando estos dos principios quiero decir, que un matrimonio, una familia, puede iniciarse y ¡ya! Ahora a dejar que el tiempo pase. Que vengan las situaciones, problemas, dificultades, alegrías, ¡es la vida! .Otro matrimonio puede formarse con el fin en la mente, es decir dar una dirección a la familia. No dejar que las cosas solo pasen sino que direccionarlas. De esta forma no son las circunstancias las que moldearán a la familia, sino que es al revés. Nunca podemos decidir todo lo que queremos ser o hacer, sino pedir ayuda a Dios para que él nos vaya guiando en el camino, pero siempre con el fin en mente.
Creemos a continuación un enunciado familiar, tomando en cuenta todo lo que hemos dicho.
Creando un enunciado de misión familiar.
Paso 1.
Explore cual es el propósito de su familia.
En el caso de la primera etapa, cuando solo están los cónyuges se podría trabajar de la siguiente forma:
-buscar un lugar apartado donde pasar un tiempo juntos para reflexionar.
-crear una atmósfera adecuada, con música de adoración, un tiempo de oración si es que la pareja es creyente, si no lo es podría usar algo de su música favorita, música clásica o cualquier elemento que les lleve a la reflexión.
-visualizar a través de comentarios, reflexiones, sueños, que tipo de relación desean tener en 5, 10, 20, o 50 años más. ¡Qué difícil proyectarse de esta manera! Pero esto hace la diferencia en muchas cosas. La proyección es distinta en una pareja que dice ¡quiero envejecer contigo! a la que dice ¡Si las cosas no resultan chao no más!
-se puede buscar inspiración en la lectura de la Biblia o de otro buen libro, hasta que alguna palabra u oración les haga sentido (personalmente leí hace años en un ensayo de un pensador americano, la declaración de un grupo antiguo que dice “Contra el mundo, a favor del mundo” Desde entonces ese ha sido mi misión personal y ha direccionado mi accionar. También he dado ese mismo nombre a mi web blog donde comparto muchos de mis materiales (buscar en Google “Contra el mundo a favor del mundo. Psicología y espiritualidad”)
- Se puede discutir, juntos, como pareja preguntas como:
¿Qué clase de compañeros queremos ser?
¿Cómo queremos tratarnos?
¿Cómo queremos resolver nuestras diferencias?
¿Cómo queremos manejar nuestras finanzas?
¿Qué cosas son importantes para nosotros?
¿Qué clase de padres queremos ser?
¿Qué principios queremos enseñar a nuestros hijos para ayudarles a prepararse para la edad adulta y llevar vidas responsables y amorosas?
¿Cómo podemos ayudar a desarrollar el talento potencial de cada niño?
¿Qué clase de disciplina queremos usar con nuestros hijos?
¿Qué roles (administración financiera, manejo de la casa, etc.) tendrá cada uno?
¿Cómo podemos relacionarnos mejor con las familias de cada uno?
¿Qué tradiciones, costumbres o traumas traemos con nosotros de las familias en las cuales fuimos educados?
¿Qué tradiciones queremos conservar o es necesario crear?
¿Con qué rasgos o tendencias intergeneracionales estamos contentos o no contentos, y como hacemos cambios?
¿Cómo queremos devolver a otros lo que recibimos?

Covey agrega algunas recomendaciones finales: “Cualquier método que use, recuerde que el proceso es tan importante como el producto. Dedique tiempo a estar juntos. Interactúe profundamente sobre los temas. Asegúrese que el producto final represente todo lo que está en su mente y en su corazón
Nosotros, como familia, la primera vez que hicimos un enunciado familiar, estábamos en la playa y una noche después de unas abundantes almejas a la parmesana, preparadas por mí, comenzamos con una lluvia de ideas respecto de que tipo de familia deseábamos ser. Joaquín mi hijo menor, que ahora ya no está con nosotros, partió al cielo en forma inesperada hace tres años, todavía hablaba poco, pero Juanito, el mayor ya hablaba ¡y bastante!, así que su opinión fue que deberíamos ser una familia “que va al estadio”. Desde que hicimos ese primer intento aún mantenemos los fundamentos, una familia cristiana, involucrada en la obra de Dios, con hijos profesionales fuertemente involucrados socialmente, que provee para la obra de Dios, con un espíritu abierto a las artes. Estos últimos años han sido complicados, debido a mis muchas actividades, y a la partida de Joaquín, pero habría sido más duro aun sin no hubiéramos tenido nuestra misión familiar.

Paso 2
Escriba su enunciado familiar
El escribirlo tiene las ventajas de clarificarlo. Al verlo en el papel se encuentran aspectos en los que no todos están de acuerdo, entonces surgirá un borrador, luego otro más porque cuesta refinar y sintetizar tantas cosas importantes en solo unas palabras. Surgirán varios borradores, hasta que por fin el enunciado final estará listo.
Estos son algunos ejemplos de enunciados familiares.
La misión de nuestra familia es crear un lugar de fe, orden, verdad,
amor, felicidad y relajamiento, y proporcionar la oportunidad a
cada persona de volverse responsable e independiente y
efectivamente interdependiente, con el fin de servir a
los propósitos valiosos de la sociedad.

La misión de nuestra familia es: Valorar la honestidad
con nosotros mismos y con los demás.

Crear un ambiente donde todos podemos encontrar
apoyo y motivación para lograr nuestras metas de vida.

Respetar y aceptar la personalidad y los talentos únicos
de cada persona.

Promover una atmósfera de amor, amabilidad
y felicidad.

Apoyar los esfuerzos familiares para
hacer una sociedad mejor.

Mantener la paciencia
a través de la comprensión.
Resolver siempre
los conflictos familiares en vez de promover la ira.

Promover la realización de los tesoros de la vida.
La misión de nuestra familia: amarnos, ayudarnos,
creer en cada uno. Usar con inteligencia nuestro tiempo,
talentos y recursos para bendecir a los demás.

Rendir culto juntos siempre.


Paso 3
Usarlo para mantenerse en el camino.
No usarlo como un verificador de las conductas familiares, sino recurrir al enunciado siempre en función del futuro. Comenzando cada vez con el final.
El autor ya mencionado hasta sugiere confeccionar la misión familiar en la figura de un escudo familiar, que se pueda colgar y observar de manera constante.
Ejemplos de escudos familiares con un enunciado de misión.







Bajadas de http://www.google.cl/search?tbm=isch&hl=es&source=hp&biw=1212&bih=650&q=escudos+familiares&gbv=2&oq=escudos+famila&aq=0sS&aqi=g-sS1&aql=&gs_sm=c&gs_upl=1204l4351l0l7271l14l11l0l0l0l0l827l2537l3-1.3.0.

¿Tienen ustedes como pareja o familia un proyecto en común?
_____sí
_____No
_____Medianamente

Bibliografía
Ricardo Capponi. La travesía del amor conyugal. Resumen de la charla ofrecida a los voluntarios de trascender el martes 4 de diciembre en la Universidad Adolfo Ibáñez.
Enrique Rojas. Una teoría de la felicidad 1987 citado en Pareja y proyecto de vida
No basta el amor para construir una buena relación. Miguel Ángel Núñez en http://miguelangelnunez.suite101.net/pareja-y-proyecto-de-vida-a13701#ixzz1hPJP3dsz
http://www.listin.com.do/zona-este/2010/7/31/152888/La-importancia-de-los-proyectos-en-pareja
http://www.centrovidayfamilia.com/portal/