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domingo, 1 de mayo de 2016

La sanidad de un sordomudo, tres R para recordar

Iglesia Cristiana Metropolitana
Santiago de Chile
Domingo 24 de abril de 2016

Título: La sanidad de un sordomudo, tres R para recordar
Texto: Marcos 7: 31-37

Introducción
Jesús termina su trabajo en Galilea y comienza el período que algunos autores llaman de retiro. Sale de Israel y va a la región de Tiro y Sidón. Baja luego por decápolis y muestra su bondad y poder a personas no judías. Ya hemos visto en el párrafo anterior el milagro con la hija de la mujer sirofenicia. Hoy veremos otro milagro ocurrido al otro lado del Jordán, con un hombre que tampoco es judío, casi una profecía de su ministerio universal.

I. Un ruego. V. 32. “ “Y le trajeron un sordo y tartamudo, y le rogaron que le pusiera la mano encima”
Esto era lo que tal vez ellos habían visto u oído que Jesús hacía cuando sanaba a los enfermos. Ponía las manos sobre ellos.
No tienen dudas acerca del poder y la compasión de Jesús, a pesar de que tal vez no eran judíos, sino gentiles.
Supieron que Jesús estaba en la región e inmediatamente le trajeron a este hombre enfermo, que era sordo y tartamudo.
Mateo, en el capítulo 15, que es el pasaje paralelo dice que no solo le trajeron y rogaron por este hombre sino que trajeron muchos otros enfermos para ser sanados y que Jesús respondió a esos ruego como lo hace aquí en el pasaje con el hombre sordo y tartamudo.
En estos versículos vemos como de conjugan tres elementos para que el milagro se produzca:

1. Un enfermo. Esta condición es universal y ha estado presente en la historia del hombre desde siempre y se manifiesta de mil maneras. Todos nos enfermamos, conocidos y no conocidos, ricos y pobres, niños y adultos. Todo esto ha sido cubierto por el escritor Marcos a lo largo del evangelio. La enfermedad es algo real, existe, no lo podemos obviar y no siempre tiene solución.
Al parecer, la enfermedad o incapacidad de este hombre no tenía solución en ese tiempo y quizás tampoco ahora lo tendría. Frente a esta realidad solo queda un camino, rogar.
2. Gente que cree que Jesús puede hacer el milagro y que practica la fe y que lleva a este hombre a la presencia de Jesús. No sabemos si ya lo habían visto hacer un milagro o si lo habían escuchado de labios de otros, pero creían que era posible y que Jesús podría hacer algo, por lo que no se avergüenzan de rogar por él.
3. Un Jesús poderoso y bondadoso que escucha los ruegos y tiene misericordia de los enfermos que acuden a él.

Ilustración
Spurgeon y la veleta de su amigo con la Inscripciòn Dios es amor. -¿”el amor de Dios es cambiable?- NO dijo el amigo, el amor de Dios es el mismo no importa donde sople el viento”

Aplicación
 Cada cristiano tiene al menos dos trabajos, según este pasaje:
1. Rogar a Jesús por los enfermos físicos y espirituales
2. Llevar a esas personas a un encuentro con el Cristo sanador

II. Una respuesta. V. 33 “Y tomándole aparte de la gente, metió los dedos en la oreja de él, y escupiendo tocó su lengua; y levantando los ojos al cielo, gimió y le dijo: Efata, es decir sé abierto”
 Ante el ruego de las personas la respuesta del Maestro no se deja esperar, pero no hace lo que ellos esperaban que hiciera, sino que, en el ejercicio de su soberanía hace algo distinto.
Jesús no coloca su mano sobre el enfermo como se lo habían solicitado, sino que hace algo inesperado, toma al hombre, le introduce los dedos en los oídos, escupe , tal vez sobre uno de sus dedos y con él toca la lengua del este hombre.
¿Necesitaba Jesús hacer todo esto? No, en el párrafo anterior lo vemos haciendo un milagro a distancia, sin siquiera tener cerca a la persona. No necesitaba tocar a este hombre para sanarlo, pero lo hace, ¿por qué?
Especulemos sobre este acto soberano del Maestro:
1. Quería remarcar sus actos para dejar una enseñanza visible, las orejas y la lengua eran los órganos dañados.
2. Quiso mostrar cercanía con una persona que no era judía y enseñar así la universalidad de su ministerio y de su amor.
3. Jesús escupe en tres ocasiones:
En Marcos 7:33, para sanar a un sordo y tartamudo.
En Marcos 8:23, en Betsaida, con el ciego
En Juan 9:6, cerca del estanque de Siloé, Jesús sanó al ciego de nacimiento.
4. La saliva de Jesús representa algo de sí mismo que se traspasa al sordomudo.
El verso 34. “Gimió” indica la reacción emocional, el dolor que Jesús sintió al ver a a aquel hombre.
“Efata” es una palabra aramea, el idioma materno de Jesús.

Ilustración
Si otro hombre hubiere hecho esto sería extraño y hasta repugnante, pero viniendo de Jesús, aunque no sea comprensible para nosotros tiene un significado especial. Qué extraño suena, pero la saliva de un hombre sobre otro es sinónimo de ofensa, en el caso de Jesús es sanidad.

Aplicación
1. El Señor responde la oración de sus hijos y muestra su amor en favor de quienes se ora.
2. El Señor tiene sus propios métodos para actuar y es un acto de soberanía

III. Una reacción. V. 37 “Y en gran manera se maravillaban, diciendo: Bien lo ha hecho todo; …”

Los ruegos y la fe de los amigos de este hombre y la fe del propio enfermo, sumados a la misericordia de Jesús obraron el milagro y este provocó en las personas que se maravillaran de Jesús.
Él les pidió que o hablaran, pero el asombro y la alegría era mayor que su intención de obediencia y caen en la desobediencia, no pueden dejar de decir lo que Jesús hizo con el hombre sordo mudo o tartamudo.
Con las palabras “bien lo ha hecho todo” nos recuerdan las palabras de Dios en el libro de Génesis “Y vio Dios lo que había hecho y era bueno en gran manera”.
El asombro es la reacción natural del hombre frente a la obra divina, porque esta obra sobrepasa muchas veces la lógica o la razón del hombre.

Aplicación

1. Cuando la intercesión humana y el poder divino se conjugan, la reacción será siempre de asombro.
2. Dios nos sigue maravillando cada vez

Conclusión


Resumen de los tres puntos

domingo, 11 de octubre de 2015

Jesús defiende el ayuno

Iglesia Cristiana Metropolitana
Santiago de Chile
Domingo 04 de octubre de 2015

Mensaje: Jesús defiende el ayuno
Texto: Marcos 2:18-22
Introducción
Los fariseos vienen e interrogan directamente al Señor ¿Por qué los discípulos de Juan y los de los fariseos ayunan, y tus discípulos no ayunan?
El Señor toma tres ejemplos de la vida práctica y da sus razones de por qué sus discípulos no ayunan.
Hemos dicho que ayunar significa abstenerse de alimentos y que sus propósitos eran en el AT:
1. Ayunar en tiempo de guerra o bajo amenaza de guerra.
2. Ayunar cuando seres queridos se enfermaban.
3. Ayunar por la muerte de un ser querido
4. Ayunar para buscar el perdón de Dios
5. Ayunar cuando se enfrentaba un peligro inminente.
6. Buscar la presencia y el gozo de Dios.
Además estaba instituido un gran día de ayuno: El Día de la Expiación (Levítico 16:29-31), conocido como Yom Kippur, el día más santo para los judíos, día de arrepentimiento y perdón, celebrado este año los días 23 y 24 de Septiembre.
El Señor no ataca o reprende la práctica del ayuno, sino que lo coloca en el lugar apropiado.
Los fariseos habían hecho del ayuno un asunto meramente ceremonial carente de significado y ayunaban dos veces a la semana.
El Señor reprendió este tipo de práctica religiosa externa y pero defendió el ayuno. En este pasaje usando parábolas da tres razones de por qué sus discípulos no ayunaban

Parábola 1. La boda.
v.19 “Jesús les dijo: ¿Acaso pueden los que están de bodas ayunar mientras está con ellos el esposo? Entre tanto que tienen consigo al esposo, no pueden ayunar.”
Una boda es motivo de alegría y gozo, por lo que los amigos íntimos del novio o esposo no tendrían motivos para ayunar, no era tiempo de duelo, sino de alegría.
Jesús se compara al Esposo. Su presencia en este mundo era motivo de alegría, no de duelo. Él es la alegría encarnada, el gozo hecho hombre.
v. 20 “Pero vendrán días cuando el esposo les será quitado, y entonces en aquellos días ayunarán.”
La palabra “quitado” quiere decir “con fuerza, bruscamente”. El Señor comienza a revelar ya su muerte, y dice que cuando él no esté, cuando la alegría personalizada ya no esté, entonces sus discípulos tendrían que ayunar.

Parábola 2. Remiendo nuevo, Vestido viejo.
v.21 “Nadie pone remiendo de paño nuevo en vestido viejo; de otra manera, el mismo remiendo nuevo tira de lo viejo, y se hace peor la rotura.”
El Señor usa este segundo ejemplo, tomado de la vida diaria para defender la práctica del ayuno. En este pasaje el Maestro no está comparando los dos sistemas, ley-gracia como se suele pensar. Hay que recordar que la respuesta surge de la pregunta acerca del ayuno, ese es el origen del asunto.
Comparemos la cita de Lucas 5:33-39, uno de los pasajes paralelos:
v.38. “Mas el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar; y lo uno y lo otro se conservan.
v.39. Y ninguno que beba del añejo, quiere luego el nuevo; porque dice: El añejo es mejor.”
Esta expresión de Lucas echa por tierra la interpretación que opone el sistema judaico al la gracia. Nadie que conoce la gracia puede decir que el sistema antiguo”el vino añejo” es mejor
Si parafraseamos la parábola del Señor quedaría más o menos así: “Como a ninguno de ustedes se le ocurriría poner un parche nuevo en un vestido viejo, sabiendo que cuando el remiendo se encoja romperá el vestido nuevo, así tampoco a nadie se le ocurriría ayunar cuando yo estoy aquí”

Parábola 3. Vino nuevo, odres viejos.
v.22. “Y nadie echa vino nuevo en odres viejos; de otra manera, el vino nuevo rompe los odres, y el vino se derrama, y los odres se pierden; pero el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar.”
Este es el tercer ejemplo de la vida cotidiana en Israel que el Señor toma para justificar el por qué sus discípulos no ayunaban
Conocedor de su propia cultura sabía que nadie iba a colocar vino recién hecho en un cuero viejo porque el vino iba a fermentar e hinchar el cuero. Como ese odre viejo ya había pasado por ese proceso anteriormente, el cuero se reventaría y se perderían ambos, el vino y el odre. Todos sabían que el vino nuevo se debía echar en un cuero nuevo.

Aplicación
El Señor no se opone al ayuno, sino a lo inapropiado de hacerlo cuando no hay motivos para ello, sino solo hecho de cumplir una ceremonia o un ritual y hacer de ello una fuente de orgullo espiritual.
1. El tiempo apropiado para ayunar es ahora cuando deseamos la presencia del Señor en nuestra vida.
2. El tiempo apropiado para ayunar es cuando nos falta la alegría y el gozo del Señor en la vida.
3. El tiempo apropiado para ayunar es cuando sentimos en nuestro corazón la ausencia del esposo.
4. El tiempo apropiado para ayunar es cuando nos sentimos débiles espiritualmente
¿Cómo ayunar?
1. Con discreción
2. Apartando un tiempo a solas para orar, leer la escritura y reflexionar en ellas.

Conclusión
La clave para interpretar este pasaje está en la pregunta que los fariseos hacen al Señor acerca del ayuno. Él responde con tres ejemplos:
1. Las bodas
2. El vino y los odres
3. El remiendo y el vestido.


jueves, 30 de julio de 2015

El trabajo de Jesús y los apóstoles. Reflexiones para hoy

Iglesia Cristiana Metropolitana
Santiago de Chile
Domingo 26/07/2015

Titulo: “Jesús y los discípulos trabajando juntos”
Texto: Marcos 1:29-31
Introducción.
El Señor al marcharse de esta tierra dejó bien en claro cuál era el propósito de la iglesia en el mundo, id y hacer discípulos, estar con la gente y aquí al inicio de su ministerio ya es posible ver como su labor se va dirigiendo en esa dirección.
Ya me he referido con anterioridad al dinamismo presentado en el evangelio de Marcos. La sección en la que centraremos la atención en esta mañana corresponde a los versículos 29-31 que ocurre en la casa de Simón Pedro y que transcurre en un solo día en la vida y ministerio del Señor.
Después de asistir a la sinagoga por la mañana, Jesús y sus primeros discípulos va a la casa de Simón Pedro: Pedro, Andrés su hermano, Juan y Jacobo. ¿A almorzar? Tal vez
Al llegar a la casa la suegra de Pedro, la madre de su esposa, estaba enferma. Los dos relatos paralelos, Mateo y Lucas, al igual que Marcos describen la enfermedad como FIEBRE, que era la evidencia observable de alguna otra enfermedad que la mujer tenía.
Las palabras griegas no dan mayor información sobre que tenía la mujer. Agregan que estaba en cama, otro pasaje dice “postrada en cama” y Lucas dice literalmente “Estaba tomada de fiebre.
De este breve relato que hace Marcos de este incidente podemos obtener al menos dos enseñanzas para reflexionar en esta mañana.

I. El trabajo de los apóstoles: “Hablar a Jesús de los enfermos”
“Y enseguida le hablaron de ella”. V. 30.
El pasaje paralelo de Lucas dice “le rogaron por ella”.
Esta situación familiar particular, cotidiana, ocurrida en la intimidad del hogar de Pedro, viene a ejemplificar o ser un prototipo del ministerio, de la labor que los apóstoles realizarían en el futuro. También nos habla del carácter de Cristo en lo privado, cuando la gente no lo observaba, cuando estaba a solas con sus amigos. Podemos observar total coherencia, transparencia, honestidad que es con lo que todos luchamos y es la debilidad de muchas personas públicas. Recordemos el caso de Levi-Strauss del Banco Mundial o de algunos de las personas de nuestra clase política.
Este trabajo consistiría en poner en contacto a las personas con Jesús. Ser un puente entre los enfermos físicos y entre los que contagiados con la fiebre de la maldad estarían imposibilitados de moverse y acudir a Jesús. Ellos tendrían que presentar estas personas a Jesús, porque ellos solos jamás lo podrían hacer.
Este milagro “privado” poco a poco iría abriendo los ojos de los apóstoles acerca de la persona y ministerio de Jesús. Ellos recién lo estaban conociendo. Durante la mañana lo habían visto exponer la Palabra en la sinagoga, expulsar al demonio del hombre, y ahora “envalentonados” tal vez, por estas experiencias le hablan al Señor de la mujer enferma.
La salud siempre ha sido una de las necesidades esenciales del bienestar humano. Forma parte de la felicidad de las personas y no debe ser mirada en menos o quitarle importancia.
Con la caída del hombre en pecado, como resultado de su rebelión hacia Dios entró la enfermedad en el mundo y con ello la tristeza y el dolor físico y emocional.
Cada día millones de personas sobreviven a enfermedades crónicas y dolorosas que las limita o incapacita y millones de personas mueren alrededor de todo el mundo víctimas de alguna enfermedad, la que no respeta edad o status. Hombres, mujeres y niños dejan este mundo a diario como resultado de alguna enfermedad y lo seguirán haciendo mientras este mundo exista. Los avances de la medicina son pocos en relación al total de enfermedades y dolencias.
Se enferma el hombre inteligente, y se enferma el hombre con retardo más profundo. Se enferma el rico y se enferma el pobre, la bella y la fea, el creyente y el no creyente, el niño y el adulto, todos enfermamos.
La labor de los apóstoles tipificado en esta pasaje es hablarle a Jesús de estas personas. Llevar a estas personas a un encuentro con Jesús. Es el Señor quien sana, no son los apóstoles. La labor de ellos fue ser un puente entre ambos.

APLICACIÓN
1. En la actualidad parte del ministerio cristiano sigue siendo el de hablar a Jesús de los enfermos. Poner en contacto a los enfermos con el Maestro, con el Restaurador y Sanador.
Lo que debemos evitar son los extremos:
a. La Incredulidad aprendida o de escuela. Cuestionar si la sanidad sigue vigente aún y pontificar sobre ello y negar a las personas la posibilidad de ser sanadas por el Señor.
b. Sobre enfatizar la sanidad divina y optar por la sanidad como una obligatoriedad divina en cada situación.
Ni lo uno ni lo otro es el trabajo del creyente. La labor es hablar a Jesús de nuestros enfermos y confiar que en la voluntad del Señor él hará lo que considere mejor.
2. La responsabilidad o trabajo del creyente no es discutir acerca de la sanidad. La responsabilidad es del Sanador y el enfermo. Dios hablará a la persona enferma y esta sabrá lo que Dios ha decidido porque Dios se lo revelará.
3. Hay personas en la Biblia que fueron sanadas inmediatamente, como el ejemplo que estamos viendo, sin embargo, el propio apóstol Pablo da testimonio en 2 Cor. 12 que tres veces pidió al Señor que le sanara, pero Dios le dijo que no.
En 1 Timoteo el mismo apóstol recomienda a su discípulo-pastor que beba un poco de vino a causa de sus problemas estomacales.
4. Lo principal es que Dios sea glorificado y a veces el trae gloria a sí mismo sanando milagrosamente a las personas, de lo que hay muchísimos ejemplos y otras veces él se glorifica en no sanar y llenar de su gracia al enfermo, de contentamiento y fuerzas para vivir día a día. Es un misterio que solo Dios conoce.

II. El trabajo de Jesús: Sanar a los enfermos. “Y la tomó de la mano y la levantó” v. 31
Los apóstoles hicieron su trabajo, le hablaron a Jesús de la suegra de Pedro que estaba enferma. La pusieron en contacto con él. Ahora todo dependía de Jesús.
El texto dice que Jesús se acercó y la tomó de la mano y la levantó. Tres verbos que indican y que muestran la actitud, el proceder y la disposición del Señor hacia la enferma y que una vez más tipifican su ministerio entre las personas.
a. Se acercó. Vemos aquí la actitud de este Jesús Dios-hombre-rey-siervo. Se acerca al enfermo y a la enfermedad, sin temor, sin recelo, sin escrúpulo. Un Dios amoroso que acorta la distancia entre lo infinito y lo finito, entre lo santo y lo impuro, un Rey que no avasalla a sus súbditos sino los ama, los mira de cerca, y les sonríe. Tan distinta a la actitud de las pocas realezas que todavía quedan entre nosotros, llenas de lujo, de dinero y con un estilo de vida disipada ¡ y qué aún así gozan de la admiración de muchos!
El apóstol Pablo nos recuerda que Jesús dejo su gloria, que se hizo pobre siendo rico y que se despojó a sí mismo ¡Qué Rey! ¡Qué cercanía! “El es mi Rey o cuánto yo le amo, no hay otro como él” cantábamos cuando éramos jóvenes ¡maravilloso Jesús!
b. Le tomó de la mano. Jesús no solo se acerca a la mujer, una mujer casada, no sabemos si rompió algún protocolo, (otras veces lo hizo y siempre en función de la persona) pero la toma de la mano, la toca, tiene un contacto físico con ella. Un hombre santo en el concepto judaico tradicional no tocaba a nadie, los fariseos, escribas, saduceos jamás iban a tocar a alguien enfermo. Jesús tocaba a las personas como forma habitual de transmitir su misericordia, su amor. Veremos más adelante en el mismo evangelio de Marcos que toca a muchas otras personas.

c. La levantó. Tomándola de la mano la levanta. La obliga a ponerse de pie, ya sana.
La mujer en gratitud por la sanidad, les servía. Tuvo ese privilegio de servir personalmente al Señor., servir a su mesa, escucharlo hablar, reír.

APLICACIÓN
1. Jesús sigue siendo el Sanador en el día de hoy. Su amor y compasión no ha cambiado. Él aún desea sanar a muchas personas alrededor nuestro, parte de su misericordia es sanar a las personas.
2. Jesús se sigue acercando, a través de su iglesia a los enfermos de este mundo. Enfermos físicos y enfermos del alma.
La iglesia debe reflejar el amor de Jesús, la santidad de Jesús, la gracia y misericordia de Jesús y transformar todo eso en compasión.
3. Jesús, a través de su iglesia sigue tocando y levantando a los enfermos.
Mujeres: El Señor se acerca, las toca y las levanta en esta mañana, no importa por lo que hayan pasado o cuáles hayan sido sus experiencias o historias, el Señor las toca y las levanta en esta mañana, para bendecirlas y sanarlas.

CONCLUSIÓN
Este pasaje tan íntimo, nos muestra un hecho ocurrido en la intimidad del hogar de Pedro y nos ha enseñando al menos dos cosas:
1. El trabajo de los apóstoles, hablar a Jesús de los enfermos

2. El trabajo de Jesús, sanar a los enfermos.

miércoles, 22 de julio de 2015

La autoridad absoluta de Jesús

Iglesia Cristiana Metropolitana
Santiago de Chile
Domingo 19/07/2015

Título: “La autoridad absoluta de Jesús”
Texto: Marcos 1: 16-20
Introducción.
En los mensajes anteriores hemos dicho que llama la atención en el evangelio de Marcos los verbos que indican las acciones del Señor, este Dios-hombre-Siervo-Rey que según sus propias palabras vino al mundo a servir y no a ser servido. Solo en el capítulo 1 encontramos palabras como “vino”, “le impulsó”, “estuvo”,”después que”, “Predicando”, “diciendo”, “andando junto al mar”, “pasando de allí”.
La sección correspondiente a los versículos 21-28 que veremos hoy también comienza con una acción “Y entraron en Capernaum”. Ciudad situada en la ribera del Lago Genezaret o mar de Galilea, al NO. El texto da entender que Jesús y sus primeros seguidores estuvieron allí un buen tiempo. En esta ciudad, había una sinagoga y los días de reposo el Maestro entraba y enseñaba.
De esta narración, en esta mañana quisiera sacar dos enseñanzas basadas en la actividad y el modo como Jesús practicaba su ministerio y que podríamos aplicar a nuestra vida en el día de hoy.
I. La autoridad de Jesús sobre la Palabra de Dios. v. 21 “enseñaba”
Jesús entra a la Sinagoga judía y enseñaba. Esto no era nuevo, era la forma tradicional de la liturgia judaica. Tomar un manuscrito del AT. leerlo y luego hacer un comentario. Un ejemplo de esta práctica lo encontramos en Lucas 4:16-18.
Una vez que terminó su exposición se notó la diferencia, aquí vino la reacción de los oyentes:
1.”Se admiraban de su doctrina”v.22. El pasaje paralelo de Lucas 4: 32 dice se “maravillaban”
Admirarse quiere decir “ser sorprendido, ver, contemplar o considerar con estima o agrado especiales a alguien o algo que llaman la atención por cualidades juzgadas como extraordinarias” y maravillarse quiere decir Causar admiración a alguien, ver con admiración.
Jesús sorprendió a todos los oyentes con sus palabras, la reacción de la gente fue totalmente diferente a lo que ocurría cuando los escribas comentaban la Escritura, la gente resumió la diferencia : Jesús lo hacía con autoridad.
Esta admiración pudo venir de dos fuentes: la primera, admiración porque sabían que Jesús no era un maestro reconocido en la ley, aunque recién se estaba dando a conocer, el libro de Marcos y los otros evangelios nos revelan el desprecio de la “clase religiosa” por Jesús que pronto surgiría. Así que la admiración bien pudo surgir al oír de labios de un judío “común” la Palabra de Dios, sorpresa al ver y escuchar al “hijo del carpintero” exponiendo la Torá.
La otra posibilidad es que la diferencia estuvo en la manera como el Señor lo hizo, el verso 22 dice que lo hizo con autoridad “exousia” en el griego, que indica la autoridad real y divina de la que él estaba revestido. ¿Cómo se manifestaría esta autoridad al tomar el texto y leerlo? no lo sabemos, pero debió ser distinta a todo lo que los judíos acostumbrados a oír la Torá y tradiciones que por siglos, habían escuchado. ¿Sería el tono de voz, la postura corporal, la mirada, la solemnidad, el cariño, la profundidad?
Autoridad quiere decir: poder, legitimidad, solemnidad. Fue tal la diferencia, la autoridad con que Jesús expuso la palabra que el texto dice que los oyentes se “admiraban”, el texto en Lucas dice “maravillaban”. Esa fue la reacción de las personas.
Ellos escucharon la Palabra expuesta como nunca lo habían oído y eso produjo una impresión profunda en ellos.
Aplicación
1. Jesús es el modelo a seguir en todo y de manera especial en como emplear las Escrituras, como citarlas, y como exponerlas.
2. La Palabra de Dios debe causar una reacción al ser escuchada, no puede dejar indiferente al que oye, para ello debe ser predicada con autoridad.
3. Esta autoridad proviene de al menos dos esferas:
-la esfera humana, el correcto trabajo exegético y la preparación de cada exposición. La improvisación nunca ha formado parte de los planes de Dios. La autoridad del predicador surge de la apropiada preparación intelectual del predicador.
Sin embargo, una correcta exégesis y una apropiada preparación de la exposición no asegura la autoridad ni la reacción esperada en los oyentes, pero aún cuando el predicador no tiene ninguna expectación de su propia predicación. Hay una tendencia a creer que la correcta exégesis basta, en muchos casos, esto resulta en orgullo o abierta arrogancia y menosprecio por el que tiene menos preparación intelectual. La exégesis y preparación intelectual sin la actitud apropiada, sin carácter crea divisiones más que bendiciones.
Bounds ha dicho:”esta predicación de la letra se ocupa de la superficie y de la apariencia, y no del corazón de las cosas. No penetra las verdades profundas. No se ha compenetrado de la vida oculta de la Palabra de Dios. Es sincera en lo exterior, pero el exterior es la corteza que hay que romper para recoger la substancia. La letra puede presentarse vestida en tal forma que atraiga y agrade, pero la atracción no conduce hacia Dios. El fracaso está en el predicador. Nunca se ha puesto en las manos de Dios como la arcilla en las manos del alfarero.”
-la esfera divina, la apropiada preparación intelectual del predicador al acercarse a La Escritura sumada a la preparación espiritual del predicador o creyente es lo que da la autoridad. El tiempo vertido en la oración, un examen de conciencia regular, una vida que propenda a la santidad, al carácter de Cristo es el camino.
El mismo Bounds escribe: “El verdadero sermón tiene vida. Crece juntamente con el hombre. El sermón es poderoso cuando el hombre es poderoso. El sermón es santo si el hombre es santo. El sermón estará lleno de unción divina siempre que el hombre esté lleno de la unción divina.
Veamos a continuación el segundo aspecto de la autoridad de Jesús.
II. La autoridad de Jesús sobre el mundo espiritual: v. 27 “¿Qué es esto? ¿Qué nueva doctrina es esta, que con autoridad nada aún a los espíritus inmundos, y le obedecen?.
Llama la atención el énfasis puesto por los oyentes en la doctrina, eso era todo lo que ellos conocían, la doctrina, la ortodoxia. Jesús viene a darle vida a esta ortodoxia.
En la sinagoga, donde cada sábado se reunían para oír la doctrina, había un hombre poseído por un demonio. Lo santo y lo inmundo en un mismo lugar. Lo natural y lo sobrenatural conviviendo, lo divino y lo satánico ¡qué sorprendente!, tal vez eso no ha cambiado, basta ver nuestro mundo caído . Este demonio al ver u oír a Jesús se manifestó diciendo “¡Ah que tienes con nosotros, Jesús nazareno? ¿Has venido para destruirnos? Sé quien eres el Santo de Dios.
La autoridad del Maestro quedó demostrada en:
1. Es reconocido por el demonio, quien destaca la santidad de Jesús y su divinidad
2. El demonio reconoce su derrota y la victoria de Jesús
3. Jesús reprende al demonio con el poder de su sola palabra llena deautoridad
3. Le ordena guardar silencio al demonio. No le permite hablar
4. Saca al demonio del hombre
5. Consigue la obediencia del demonio
La reacción de la gente fue de asombro, al parecer nunca habían visto un acto como este. El hombre tal vez frecuentaba la sinagoga, formaba parte de los oyentes habituales, no obstante convivía en él este espíritu inmundo, Lo natural con lo sobrenatural relacionándose ¿Influiría de alguna forma el espíritu en las opiniones o conducta de este hombre en la sinagoga?
Este pasaje arroja luz, desde el inicio, acerca de la figura de Jesús y toda la autoridad y respaldo que recibió del Padre en su ministerio. Nos enseña también acerca del equilibrio apropiado entre letra y Espíritu, entre palabra y obra, entre devoción y acción, entre Palabra y Espíritu.
El apóstol Pablo comprendió muy bien este equilibrio cuando escribió en
1 Corintios 2:4: “y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder”
1 Corintios 4:20: “Porque el reino de Dios no consiste en palabras, sino en poder”
Aplicación
1. El Señor nos muestra el equilibrio entre estas dos esferas, Palabra/Espíritu para ejercer la autoridad en un ministerio sano.
El énfasis en la doctrina per se no necesariamente crea los frutos que se esperan. Muchos cristianos cultivan su intelecto y casi llegan a “adorar” el texto bíblico, sin embargo este no produce ningún cambio en sus vidas.
En muchos casos produce orgullo, un falso sentido de superioridad y la actitud de ser dueños de la verdad, un espíritu combativo, crítico.
La doctrina por la doctrina no puede producir el fruto que es del Espíritu: amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, templanza, mansedumbre. Este fruto es resultado del Espíritu.
La alegría como testimonio, la esperanza como un estilo de vida, el amor en las relaciones, la paz en las dificultades.
2. El Señor Jesús, en el evangelio de Mateo dice:
Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Erráis, ignorando las Escrituras y el poder de Dios.
Con estas palabras el Señor reprende a los saduceos y les dice que ellos no conocían ninguna de las dos esferas, ni la natural ni la sobrenatural.
Hoy hay grupos que ignoran las Escrituras y ponen todo su énfasis en el “poder de Dios”, grupos con abundantes manifestaciones atribuidas al Espíritu Santo, pero que no siempre se enmarcan en una sana práctica neotestamentaria.
Otros grupos ponen todo su énfasis en Las Escrituras, en un determinado grupo de doctrinas provenientes de una larga tradición o de mediados del siglo XX que autodenominan “sana doctrina”, estos grupos bien podrían ser identificados con los que ignoran el poder de Dios. Lo sobrenatural para ellos es escaso, es causa de sospecha, de duda eterna.
Y en palabras del Señor podrían existir grupos que desconocen ambas cosas. Grupos que crecen fundamentados en la personalidad del líder, en experiencias emocionales profundas, en revelaciones particulares o en la tradición, donde se desconocen la Biblia y el poder de Dios.
Conclusión
En este pasaje, Jesús nos muestra toda su autoridad, una autoridad plena, absoluta, real, mesiánica que se manifiesta en:
-Su manera de exponer las escrituras, de darles vida, frescor, lo hace con autoridad
-Su autoridad frente al mundo natural, en este caso, un espíritu inmundo, que se le somete y obedece.
De ambas situaciones podemos sacar lecciones importantes para nuestro crecimiento espiritual equilibrado.


lunes, 22 de junio de 2015

El desierto personal y el servicio a Dios


Iglesia Cristiana Metropolitana (ICM Chile)
Santiago de Chile
Domingo 21/06/2015
Mensaje: La tentación de Jesús. El desierto personal y el servicio cristiano
Texto: Marcos 1:12-13

Introducción: En esta mañana voy a continuar con la serie de mensajes basados en el libro de Marcos. En esta mañana veremos el mensaje  La tentación de Jesús y el desierto personal del siervo de Dios.
En la Biblia la palabra desierto refiere a cierto tipo de experiencia preparatoria para el servicio. Es un tiempo de crisis personal que Dios usa para equipar o entrenar a la persona a quien él desea usar. Así encontramos, por ejemplo que:
1. Israel estuvo en el desierto 40 años por voluntad de Dios
2. Que Elías, el profeta de Dios, bajo presión huyó al desierto y allí se reencuentra con Dios.
3. Que Juan el Bautista tuvo toda su preparación en el desierto
4. Que el mismo Señor tuvo su tiempo en el desierto.

Leamos el texto de Marcos y con espíritu de reverencia, reflexión y sed espiritual busquemos lo que Dios quiere decirnos en esta mañana. Oremos y leamos.

12. Y luego el Espíritu le impulsó al desierto. 13Y estuvo allí en el desierto cuarenta días, y era tentado por Satanás, y estaba con las fieras; y los ángeles le servían.
14. Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del reino de Dios, 15. diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio.

Como una manera de entender el texto dividámoslo en tres puntos que podamos recordar fácilmente basados en la idea de ACCIÓN.

I. LA ACCIÓN DE DIOS: “y luego el Espíritu” v. 12

Esta acción divina la podemos ver en dos aspectos fundamentales.
A. “El Espíritu le impulsó”. El texto es enfático en declarar que Jesús no fue llevado al desierto porque él lo quisiera o porque las circunstancias lo establecieran así o porque terceras personas lo desearan. El pasaje dice que el Espíritu lo impulsó. Lo lleva al desierto de Judea, probablemente en el año 26 D.C.
En el mensaje anterior dijimos que el Espíritu Santo era el “ejecutor” del plan divino y que este estuvo siempre presente en la vida e Jesús, desde su nacimiento hasta su resurrección. En los versículos previos también vemos al Espíritu del Señor respaldando el ministerio de Jesús. Ahora lo vemos llevando al Señor al desierto. Es Dios quien lleva a Jesús al desierto.

B. “Le impulsó al desierto” Marcos es muy directo cuando emplea esta palabra en el griego. Los otros evangelios usan la expresión “fue llevado”. Marcos dice “impulsó” lo que en el idioma original quiere decir “echar fuera”, “expulsar”, “enviar”. Es la misma palabra empleada para la expresión “echar fuera demonios” lo que podría sugerir fuerza, vigor, urgencia. El Espíritu Santo toma a Jesús y “lo echa en el desierto”.
¿Por qué razón el Espíritu Santo querría llevar a Jesús al desierto? ¿Qué hay en el desierto? ¿Qué haría el Señor en el desierto? ¿Qué caracteriza al desierto?:
-soledad
-aridez
-abandono
-dureza
-vientos
-escasez
El texto bíblico nos dice que la única razón por la que el Señor es impulsado al desierto es para ser tentado por Satanás. Tentado es una palabra griega que quiere decir: “probar, poner a prueba. Tratar, intentar”. Tiene dos significados, INCITAR AL MAL o PROBAR.
El espíritu del Señor lleva a su siervo al desierto para que allí sea probado, sea puesto a prueba también sea tentado. Dios no tienta a su siervo, es el diablo quien lo hace y solo Jesús es tentado por el diablo, el resto de los humanos es tentado desde sus propios malos deseos.
Ser puesto a prueba quiere decir que la persona debe demostrar algo, un conocimiento, una habilidad, una capacidad, una tarea, el carácter. ¿Necesitaba el Señor pasar por esta prueba? ¡No lo necesitaba! Pero una vez más, en su humanidad Jesús se identifica con el hombre. El hijo perfecto de Dios, nacido sin pecado alguno, santo desde siempre por siempre y para siempre se somete a la tentación para ser nuestro gran Sumo Sacerdote, “el que fue tentado en todo pero sin pecado”. Jesús no tenía los deseos impropios de nuestra humanidad ni podía ser persuadido por el diablo, pero este hecho fue real, ocurrió, “no fue una farsa” como dice un autor.
John Owen en su libro “La tentación“dice:
“La clase de tentación usada por el diablo es siempre un intento de
Persuadir de alguna forma a la persona a pecar. Tales tentaciones tienen
como su meta principal persuadir a la persona a pecar en alguna o en
todas de las siguientes maneras:
1) Por el descuido de algún deber que Dios le había encomendado
2) Por guardar malos pensamientos en su corazón y permitir que los pensamientos ya concebidos den a luz el pecado.
3) Por permitir que Satanás le distraiga de alguna manera de su
comunión con Dios
4) Por fallar en dar a Dios la obediencia constante, completa y universal a todos sus mandamientos incluyendo la manera en la cual la obediencia es rendida.”
Todo esto responde a la naturaleza humana caída, en el caso del Señor es diferente, aunque no conocemos todos los pormenores de este aspecto de la encarnación del Hijo de Dios.
Así que hasta aquí tenemos la primera parte de la acción divina. El Espíritu “impulsó” a Jesús al desierto para ser tentado. Veamos la segunda parte.

B. “Y los ángeles le servían”. Marcos y Mateo son los evangelios que registran este hecho. Una vez que la tentación hubo terminado seres celestiales, angélicos vinieron donde Jesús y le servían. Esta palabra en el idioma original (diakoneo) quiere decir:”servir, ministrar, ayudar”¿Qué tipo de servicio sería el que fue ofrecido por los ángeles al Señor? ¿Cuáles serían sus mayores necesidades luego de cuarenta días sin alimentarse? ¿Necesidades físicas como agua y alimento? ¿Fuerzas y ánimo? ¿Adoración y alabanza?
¿Tendrá algún significado especial el hecho que Jesús, quien declara de si mismo “El hijo del hombre no vino para ser servido sino para servir…”(10:45) fuera servido por los ángeles? ¿No es este acto otro aspecto del despojamiento voluntario del Señor? ¿Pudiendo ser servido por ángeles todo el tiempo decide vivir en la tierra sirviendo a otros sin recurrir jamás a sus servidores angélicos, quienes le pudieron socorrer muchas veces y de las cuales el mismo Señor confiesa algunas?
Aquí vemos la acción de Dios, la obra de Dios en la tentación del Señor. Apliquemos esto a nuestra vida. Impulsando y consolando al que es tentado.

APLICACIONES
1. Existe un tipo de experiencia espiritual llamada “desierto”. Son muchos los hombres y mujeres de Dios que dan testimonio de este tipo de experiencia espiritual. Es un tiempo de soledad, abandono, de lucha espiritual y de tentación. A este desierto se puede llegar a través de una desilusión grande, de una enfermedad, de una muerte, de un divorcio, de una crisis económica, de un abandono, de la sensación que la vida se desmorona, de una prueba tan grande que el cristiano piensa que no es capaz de soportar y además siente que Dios no escucha y que se está solo. Al parecer todos los siervos y siervas de Dios han tenido sus “40 días en el desierto. Este es un tiempo de gran crisis espiritual.
2. El desierto es preparado por el Espíritu Santo para que sus hijos aprendan en él aquello que el les quiere enseñar. Algunas características generales de esta experiencia son:
-Dios lleva al desierto a sus hijos y
-Dios saca del desierto a sus hijos
-Dios parece ausente pero está siempre presente.
-Dios conoce el corazón de sus hijos que quieren servirle y lo prueba en aquellos aspectos que él en su sola soberanía, desea desarrollar o madurar.

II. LA ACCIÓN DE SATANÁS. “Y era tentado por Satanás” (Griego, adversario “persona contraria o enemiga). Sólo Marcos emplea la palabra Satanás, Mateo y Lucas usan la palabra Diablo (mentiroso). El uso en Marcos de “adversario” nos arroja luz acerca del tipo de obra o acción del diablo; oponerse a la obra de Dios por medio de la anulación de su siervo.
Si el “adversario” a través de la tentación lograba anular a Jesús toda la obra de Jesús sería vana. Si Jesús no resistía la tentación su servicio no hubiera existido NI EL PLAN DEL Padre se hubiera llevado a cabo o Dios hubiera tenido que buscar otra manera de cumplirlos. Por tal razón Satanás se opone de la manera que lo hace, tentando al mismísimo Hijo de Dios, el mismo que luego “le pisaría la cabeza” y lo “expondría públicamente”
Alguien escribió (Henry) “El objetivo principal de Satanás al tentar a Jesús, fue desviarle del plan que el Padre había programado para él, haciendo así que pecase contraviniendo la voluntad de Dios, y tornándose incapaz para ser sumo sacerdote santo y víctima sacrificial sin mancha, ofrecida por el pecado del mundo.”
Mateo, nos informa que la tentación del Señor tuvo tres dimensiones. El diablo lo prueba en tres áreas, según el mismo autor:
1. Desconfiar de la bondad del Padre y del cuidado de este.
2. Poner a prueba innecesaria el poder de Dios
3. Arrebatar al padre el honor que le pertenece, entregándoselo al diablo.
“Las dos primeras eran tan astutas, que se necesitaba gran sabiduría para discernirlas; la tercera era tan fuerte, que se necesitaba mucha resolución para resistirla, dice Mathew Henry”.
Por los relatos de Mateo y Lucas sabemos que en esta lucha, en este combate espiritual Jesús salió victorioso empleando solamente como arma la Palabra de Dios. A cada embate del adversario Jesús respondió con la palabra del Señor, dejándonos con ello el ejemplo de cómo el creyente puede derrotar al adversario, que sin duda vendrá a la vida de quienes desean servir a Dios.
La “paloma divina” preparó a Jesús en el bautismo a Jesús con el carácter humilde que agradó a Dios. En la tentación le da el carácter del guerrero que debe enfrentar al adversario y vencerlo y de esta manera también agradar a Dios Padre.

APLICACIÓN
1. Los hijos de Dios que quieren servirle van a ser tentados en el desierto de Dios. No hay otra manera de llegar a ser un verdadero siervo o sierva del Señor. Hay que enfrentar al diablo y vencerlo.
2. El desierto es el tiempo donde Dios parece ausente y Satanás muy presente. Nuestras necesidades básicas parecieran que no son satisfechas por Dios y sí podrían serlo por medio de Satanás: necesidades económicas, necesidades de logro, de respeto, de admiración, de reconocimiento, etc
3. Si el hijo de Dios pierde la batalla contra el adversario su vida de servicio nunca se realiza y la obra de Dios sufre junto con el mismo cristiano derrotado quien se siente reprobado y no apto.
4. El adversario sabe de lo que Dios es capaz de realizar por medio de un hijo o una hija obediente y quiere servirlo, por eso intenta destruirlo antes de comenzar el servicio para el cual fue llamado por Dios. La tentación puede ser muy sutil, pero efectiva.
5. Las tentaciones del adversario son: distraernos de la obra de Dios, renegar de Dios y de su bondad, dudar del poder de Dios, privar a Dios de la adoración de que Él es digno

III: LA ACCIÓN DEL HOMBRE. “y estuvo allí en el desierto cuarenta días”v. 13
Tenemos ahora finalmente la obra del hombre, que también se divide en dos acciones expresadas explícitamente en el texto.
A.”y estuvo allí”. La primera acción del hombre es “estar ahí” representado en el pasaje por la vida de Jesús, el Dios-hombre.
Nadie quiere atravesar por un desierto espiritual. Preferimos el monte Sinaí, la presencia innegable de Dios. Preferimos el monte de la transfiguración, la gloria de Dios. El creyente prefiere los tiempos de victoria, de danza y no lamento, de esplendor y no ceniza, el tiempo cuando la presencia del Señor es tan real que la adoración fluye del corazón del cristiano sin dificultad y como una fuente que llega al trono del Señor. El desierto no es del gusto de nadie. Nadie desea ser probado o tentado, no obstante “hay que estar ahí” y permanecer ahí los cuarenta días cuando en Señor así lo decida, si en verdad se desea servir al Señor. El servicio del Señor tiene un aspecto académico que es importante, pero no puede prescindir de la formación espiritual del siervo. Dios usa a las personas preparadas formalmente, pero puede usar sin problema alguno a quien no tiene tal formación, pero ha pasado por el desierto de Dios y ha salido victorioso. El hombre y la mujer que se ha preparado formalmente y que además ha pasado por el desierto de Dios y ha salido victorioso es un hombre o una muer poderoso en Dios.
La obra de Dios está repleta de adversidades y el hombre o la mujer de Dios deben estar preparados para vencer. El diablo usará muchas formas para derrotar al siervo, aunque siempre tendrán relación con las tres áreas vistas:
-dudar de la bondad de Dios
-poner a prueba innecesariamente el poder de Dios
-robar la adoración que solo le pertenece a Dios.
Para ello usará circunstancias, personas, la mente, los deseos secretos, patologías, incluso a otros cristianos. Pero a pesar de ello hay que “estar ahí” los “cuarenta días” que dura el desierto. Un número simbólico que no es literal ni cronológico, sino que es representativo de la obra que Dios desea hacer entre quienes le sirven.
Un autor escribe. (Álvarez Valdés)
“El número 40 tiene también valor simbólico. Representa el "cambio", de un período a otro, los años de una generación. Por eso el diluvio dura 40 días y 40 noches (pues es el cambio hacia una nueva humanidad). Los israelitas están 40 años en el desierto (hasta que cambia la generación infiel por otra nueva). Moisés permanece 40 días en el monte Sinaí, y Elías peregrina otros 40 días hasta allí (a partir de lo cual sus vidas cambiarán). Jesús ayunará 40 días (porque es el cambio de su vida privada a su vida pública)”
Así que cada creyente debe pasar sus “40 días” en el desierto porque ese es el tiempo del cambio. Entra un creyente al desierto, luego de los “40 días” sale un nuevo creyente.
No se debe rehuir la tentación cuando esta tiene por propósito ser preparado para la obra de Dios. Es el tiempo en que la “paloma divina” prepara a sus hijos como guerreros para el combate espiritual.
B. “Y era tentado”. La tentación vendrá y la acción del hombre es resistir. La tentación vendrá a través de:
- Los deseos de la carne
-Los deseos de los ojos
-La vanagloria de la vida
El mismo Señor, tiempo después revelará la fórmula bíblica para resistir la tentación en el capítulo 14 y el verso 38:
“Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil.”
Estas palabras se pueden traducir como “estén atentos y oren”. Son dos acciones muy difíciles de realizar mientras se está en el desierto y existen muchas posibilidades de ser tentado. La tendencia es dejarse estar, rendirse, no pelear. Dudar de Dios, enojarse con Dios. Las palabras del Señor indican la dirección opuesta. Cuanto mayor sea la duda más debe el creyente aferrarse. Mientras más difícil sea adorar al Señor, más hay que adorarlo. Tres son las acciones humanas que ayudarán en este paso por el desierto:
1. Confiar sin entender. Es difícil confiar aún cuando entendemos las cosas que suceden. Confiar es dejar el control, permitir que otro tome el control y estar seguro que ese otro hará lo que tiene que hacer y lo hará bien. El hijo confía que lo que su papá está haciendo está bien. El soldado pone su vida en las manos de su compañero de milicia porque tiene la certeza que él lo va a proteger. El enfermo se abandona en las manos del cirujano porque cree que este hombre sabe lo que hace. Confiar es dejar de tener el control.
Es más complicado todavía confiar cuando no se sabe lo que está pasando. Confiar sin entender es la actitud del creyente que conoce a Dios y el carácter de Dios y se abandona, se entrega, se rinde a Dios aunque en su mente no puede entender lo que está pasando.
Esta actitud de fe ciega en Dios se refleja en el pasaje de Habacuc 3:17-19 que dice:
17 Aunque la higuera no florezca,
Ni en las vides haya frutos,
Aunque falte el producto del olivo,
Y los labrados no den mantenimiento,
Y las ovejas sean quitadas de la majada,
Y no haya vacas en los corrales;
Con todo, yo me alegraré en Jehová,
Y me gozaré en el Dios de mi salvación.
Jehová el Señor es mi fortaleza,
El cual hace mis pies como de ciervas,
Y en mis alturas me hace andar.
También ele Salmo 37.
3 Confía en Jehová, y haz el bien;
Y habitarás en la tierra, y te apacentarás de la verdad.
4 Deléitate asimismo en Jehová,
Y él te concederá las peticiones de tu corazón.
5 Encomienda a Jehová tu camino,
Y confía en él; y él hará.
6 Exhibirá tu justicia como la luz,
Y tu derecho como el mediodía.
7 Guarda silencio ante Jehová, y espera en él.
2. Obedecer. Vencer la tentación de dudar de Dios y de su obra y obedecer lo que el Señor vaya mostrando en ese tiempo de desierto. Renunciar a lo pecaminoso, que muchas veces no es revelado al propio corazón. Dejarse examinar por el Señor, hacer la voluntad manifiesta de Dios, perdonar, pagar las deudas, ser agradecido,disfrutar las cosas simples, renunciar a los hábitos ocultos, renunciar al legalismo, experimentar la gracia del Señor, “aprender a amar y servir al Señor por nada y descubrir que eso es todo”, como dijo un hombre de Dios. Decir SÏ a lo que el Señor dice SÏ, y decir No a lo que el Señor dice NO, practicar aquellos aspectos básicos de la vida cristiana.
“Hasta que estemos dispuestos a tratar con lo que sabemos, Él no nos revelará aquello que no conocemos. Tenemos que demostrar fidelidad en las cosas pequeñas antes de que nos ponga a cargo de cosas mayores”, dice un autor (Anderson)
Obedecer es la segunda actitud que demos aprender en el desierto.
3. Alabar y adorar a Dios. La alabanza y adoración es una práctica espiritual que no todos los creyentes conocen y no es sinónimo de cantar. Adorar es reconocer en el alma, en el espíritu y en la mente quien es Dios.
“En el acto de la adoración nos reunimos para honrar y reverenciar a Cristo a través de ciertos patrones y tradiciones. Robert Webber escribe: «El foco de la adoración no es la experiencia humana, ni una conferencia, ni un entretenimiento, sino Jesucristo: su vida, muerte y resurrección». Bob Sorge complementa ese pensamiento, afirmando: «El objeto de nuestra adoración debería ser que lleguemos al punto en el que no veamos a nadie ni a nada a nuestro alrededor, sino que nos dejemos absorber totalmente por Dios. Ese es el objetivo supremo de la adoración: ver solo al Señor». Ese es el acto de la adoración.
Además, en el acto, hay un proceso de adoración. Dicho en una forma más sencilla, esto se refiere a nuestro discipulado: la etapa de la madurez, en la cual pasamos del egocentrismo al Cristocentrismo. LaMar Boschman escribe: «Debemos desarrollar una vida de adoración, viviendo en su presencia, no simplemente visitándolo los fines de semana. El Señor está buscando adoradores, no adoración».
Otro escritor ha dicho:
“Debemos observar que cuando oímos el llamado de Dios, y decidimos obedecerlo, ponemos en movimiento cierto comportamiento. Cualquier llamado de Dios presupone un estilo santo de vida, en términos de carácter y conducta. Antes de que podamos adorar «en espíritu y en verdad» , debemos renunciar al pecado y servir al Salvador.
Eso es obediencia y muchas veces solo aprendemos en el desierto, en la soledad de la vida donde nos enfrentamos solos frente a Dios.
APLICACIÓN
1. El cristiano maduro no rehúye el desierto, sabe que esa es la escuela de Dios para su servicio.
2. El creyente no está en medio de la lucha entre Dios y el Diablo, no está siendo tironeado para un lado u otro. El cristiano nació para ser vencedor del diablo en el desierto, Dios lo capacita para ello.
3. Tres son las actitudes o disciplinas que el cristiano debe desarrollar en el desierto:
a- Confiar sin entender
b. Obedecer
c. Alabar y adorar a Dios.

CONCLUSIONES
La tentación del Señor nos revela tres tipos de acciones y su relación con el servicio cristiano.
1. La acción divina: Impulsar al creyente al desierto y fortalecerlo en esa experiencia.
2. La acción de Satanás: Oponerse a la obra de Dios, tentar al creyente para anularlo en el servicio al cual fue llamado.
3. La acción del hombre: Estar ahí, no rehuir el desierto y ser vencedor

miércoles, 10 de junio de 2015

Sendas Dios hará

Iglesia Cristiana Metropolitana
Santiago de Chile
09/06/2015
Mensaje: Sendas Dios hará
Texto: Isaías 43: 15-20
Introducción:
Don Moen, cantante cristiano reconocido, escribió hace muchos años la canción Sendas Dios hará. La escribió tras la muerte de su sobrino y la letra dice así:
Sendas Dios hará, donde piensas que no hay
El obra en maneras que no podemos entender
El me guiara a su lado yo estaré
amor y fuerza me dará un camino hará donde no lo hay.
Si camino en la soledad me guiará
y agua en el desierto encontraré
la tierra pasará su palabra eterna es
El hará algo nuevo hoy...
Esta canción está basada en Isaías 43 que es el pasaje que deseo compartir con ustedes en esta mañana, la primera mañana de la Iglesia Cristiana Metropolitana. En este pasaje podemos ver tres puntos principales:
I. Una petición de Dios: v. 18 “No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas”
La Biblia al día traduce el v.18 así: “Pero olvídense de todo esto, eso no es nada comparado con lo que voy a hacer”
Dios castiga a Israel por su desobediencia e idolatría y lo envía al cautiverio babilónico. Bajo la mano del rey Nabucodonosor Israel experimenta el horror total: sus hombres muertos a espada, sus mujeres violentadas, sus hijos asesinados ante los ojos de sus padres, hambre, muerte, dolor y la amargura del exilio, no obstante Dios nunca los deja solos. Siempre se reconoce a si mismo como el Dios de Israel, el Santo de Israel, a pesar de la rebelión del pueblo. Dios hiere y sana a Israel. Dios castiga y restaura al mismo tiempo a su pueblo.
Ahora en este capítulo, el 43 le promete a su pueblo rebelde, que si se arrepiente él intervendrá a su favor nuevamente y lo hace dándoles una petición especial “No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas”. En el contexto Dios se está refiriendo al episodio cuando él derrotó a Faraón, rey de Egipto, una de las intervenciones más recordadas por el pueblo, repetidas incluso a su hijos. Ahora en cambio, Dios le pide a su pueblo que olvide todo esto ¿La razón?... Él hará algo nuevo.
Dios hace esta promesa en circunstancias adversas para su pueblo, les dice que hará algo nuevo a favor de ellos aunque las circunstancias eran de exilio, de un aparente olvido de Dios a su pueblo. Sin embargo les dice que el inicio de ese tiempo nuevo comienza con la necesidad de olvidar las intervenciones divinas en el pasado. Israel necesitaba olvidar lo que Dios había hecho para ver lo que ahora estaba haciendo y lo que iba a hacer.
El pasado puede ser de mucho provecho o una dificultad tremenda para avanzar. Nos provee de identidad y raíces, pero al mismo tiempo nos puede paralizar, o hacernos avanzar pero de espaldas.
Ilustración
La domesticación de los elefantes consiste en amarrarles una de las patas cuando el elefante es pequeño a un grillete enterrado en el suelo. Por más que el animal haga fuerza, no puede librarse del grillete enterrado en el piso, hasta que deja de intentarlo.
Lugo de muchos años de estar atrapado, le quitan el grillete, pero el animal ya aprendió a no moverse ni hacer fuerza y se mantiene quieto en su lugar como si aún estuviera amarrado. Eso es lo que el pasado suele hacer en nuestra vida. Atraparnos “domesticarnos”.
APLICACIÓN
Es necesario olvidar porque:
1. Las experiencias pasadas no amarran e impiden desarrollarnos en la vida. Todas las personas tienen cosas que olvidar, porque vivir no siempre es fácil:
-la pobreza
-la familia
-las decisiones propias erradas
-circunstancias inesperadas
-nacimientos no esperados
-muertes
-divorcios
-hijos rebeldes
-crisis económicas
-traiciones
Dejan huella para siempre en nuestra biografía, en nuestra historia personal, pasan a formar parte de nosotros. Son una mochila que puede ser buena o no.
Dejan una impronta en nuestro ánimo y en nuestra vida espiritual y pueden llevarnos a un estado que la Biblia llama “desierto” que es un tiempo de mucha soledad, de sequedad espiritual, de sufrimiento del que demoramos años en salir.
Una de las razones por las que nos cuesta salir es porque en el pasado tenemos puestos sentimientos: amor de pareja, amor de padres, expectativas, sueños, anhelos que nos son muy queridos. Existe una sola manera de renunciar a eso tan querido: J_E_S_U_S, orar y sangrar hasta que Jesús sea nuestro gran tesoro y llene todo nuestro corazón y su presencia sea mayor que nuestras pérdidas, que nuestros amores, que nuestros recuerdos.
2. Otra razón para olvidar las cosas pasadas es que si nos quedamos observando el pasado no vemos a Dios obrando hoy alrededor nuestro.
Dios siempre está trabajando en nosotros, con nosotros y por nosotros, pero nuestras experiencias espirituales del pasado pueden impedirnos verlo a él en nuestro hoy. Recordamos extasiados lo que Dios hizo en el pasado pero ya no lo vemos actuar en el presente.
Pero en este texto vemos, además de una petición de Dios, una…

II. Una promesa de Dios: v.19 “He aquí yo hago cosa nueva, pronto saldrá a luz ¿No la conoceréis? Otra vez abriré caminos en el desierto, y ríos en la soledad”
LA Biblia al día traduce este versículo así: “Voy a hacer algo enteramente nuevo ¡miren ya he comenzado! ¿No lo ven?”
Una vez que hemos sido capaces de olvidar lo antiguo, lo pasado, el Señor hace una promesa “He aquí yo hago cosa nueva”.
La palabra hebraica para cosa nueva Jadash quiere decir “nuevo”
1. Tanto en el sentido de reciente, tierno o fresco (lo contrario de viejo)
2. Con la connotación de algo que antes no existía.
La promesa de Dios es que él haría en la vida de Israel algo fresco, algo tierno, “renovar” traer novedad a algo viejo y también algo que nunca ha existido.
Eso nuevo todavía no se había revelado al pueblo, sin embargo sería “pronto”. Esta palabra en el original es un adverbio que se puede traducir como: ahora, al instante, así que, de aquí en adelante, desde ahora, entonces, porque ahora, porque ya
Esta obra nueva sería conocida por el pueblo, sería lago observable. El Señor que había castigado a su pueblo ahora lo está consolando y le está diciendo “voy a hacer algo nuevo, te voy a renovar o voy a hacer algo que tú nunca has visto antes, pero tienes que olvidar lo pasado, las cosas antiguas”
Otra vez, Dios haría caminos en el desierto, ya lo había hecho cuando sacó al pueblo de Egipto y lo volvería a hacer por amor de su pueblo rebelde.
Dios haría caminos en desierto, una expresión figurativa que indica un “curso de vida o modo de acción” y Ríos en la soledad: un arrollo, un gran río, es figurativo de prosperidad.
Ilustración
Cuando una persona atraviesa un desierto no desea más que una cosa: Salir de él y llegar a un lugar donde exista agua fresca. Esta es una experiencia traumática, las personas que han estado sometidas a falta de agua, narran lo difícil que es: sufren de alucinaciones, se quedan sin fuerzas, no pueden hablar. Anhelan con todo su ser al menos una gota de agua que les devuelva la vida.
Aplicación
Dios ha hecho una promesa y la cumplirá
1. Él está haciendo algo nuevo en nuestra vida, Dios está trabajando en nosotros, haciendo algo nuevo.
2. Dios desea renovarnos, hacernos “brotar” nuevamente. Dios desea que florezcamos, no nos quiere ver marchitos, él quiere darnos el vigor, la belleza y el aroma de una flor abierta.
3. Dios está haciendo su obra ahora mismo. Jesús habitando en nosotros desea mostrar su carácter, su belleza, su misericordia, su paz, su gozo. Él estuvo en el desierto y nos enseña cómo enfrentar esa situación.
4. Dios está haciendo caminos y ríos en nuestro desierto y en nuestra soledad, aunque no lo veamos o sintamos.
5. De nuestra esterilidad, incredulidad, escepticismo,  tristeza, o desilusión Dios desea obtener agua fresca, gozo y alegría que sirvan como testimonio en un mundo triste.
Así que vemos en este pasaje, una petición de Dios, una promesa de Dios y finalmente podemos ver un…

III. Un propósito de Dios.V.20”…Para que beba mi pueblo, mi escogido”
Todo tiene sentido en la mente, en la voluntad y en los planes de Dios.
Primero debemos olvidar lo pasado, luego debemos confiar que Dios hará algo nuevo a partir de ahora. Que de la soledad Dios sacará agua fresca.
¿Cuál es la razón de todo esto? La razón de todo esto forma parte del propósito de Dios: “Para que beba mi pueblo, mi escogido”
En la voluntad soberana de Dios estaba escrito que lo nuevo tenía un propósito y que el costo de esto nuevo sería altamente recompensado por Dios: sería usado para bendecir a otros, al pueblo de Dios.
Dios va bendiciendo a otras personas a través de la transformación dolorosa y solitaria que experimentamos en el “desierto” y se goza en usarnos así, de ese modo en medio de esas circunstancias.
Ilustración
Un cargador de agua en la India tenía dos grandes vasijas que colgaban a los extremos de un palo que llevaba encima de los hombros.
Una de las vasijas tenía una grieta, mientras que la otra era perfecta y entregaba el agua completa al final del largo camino a pie desde el arroyo hasta la casa de su patrón. Cuando llegaba, sin embargo, la vasija rota solo contenía a la mitad del agua.
Por dos años completos esto fue así diariamente. Desde luego la vasija perfecta estaba muy orgullosa de sus logros, perfecta para los fines para los que había sido creada. Pero la pobre vasija agrietada estaba muy avergonzada de su propia imperfección y se sentía miserable porque solo podía conseguir la mitad de lo que se suponía debía hacer.
Después de dos años le habló al aguador diciéndole: "Estoy avergonzada de mi misma y me quiero disculpar contigo"...
¿Por qué? le preguntó el aguador.
Porque debido a mis grietas, solo puedo entregar la mitad de mi carga. Debido a mis grietas, solo obtienes la mitad del valor de lo que deberías obtener.
El aguador se sintió muy apesadumbrado por la vasija y con gran compasión le dijo: "cuando regresemos a la casa del patrón quiero que notes las bellísimas flores que crecen a lo largo del camino.”
Así lo hizo y en efecto vio muchísimas flores hermosas a todo lo largo del camino, pero de todos modos se sintió muy apenada porque al final solo seguía llevando la mitad de su carga. El aguador le dijo entonces:
¿Te diste cuenta que las flores solo crecen a un lado del camino, el tuyo?
Siempre he sabido de tus grietas y quise usar aquello, sembré semillas de flores a todo lo largo del camino por donde tú vas y todos los días tú las has regado.

Por dos años he recogido estas flores para decorar el altar de mi maestro. Sin ser exactamente como eres, Él no hubiera tenido esa belleza sobre su mesa.
APLICACIÓN
1. Dios usa nuestros desiertos y soledades para mostrarnos cuanto dependemos de la verdadera fuente de agua viva “si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva” dijo el Señor en Juan 7:37-38
2. Dios usa nuestros desiertos y nuestras soledades, nuestras pruebas, traumas, dolores para bendecir a otros.
3. Los desiertos y soledades solo tienen sentido si los miramos a través de los propósitos de Dios y de su carácter precioso.
CONCLUSIÓN
Aunque con trabajo y esfuerzo debemos aprender a mirar todo lo que nos pasa a través de estos tres aspectos:
1. Dios nos pide olvidar las cosas pasadas
2. Dios nos promete hacer algo nuevo en nuestra vida
3. Dios nos muestra un propósito en las experiencias vividas: bendecir a otros.