miércoles, 25 de mayo de 2011

La extraña obra de Dios


La extraña obra de Dios
Juan E. Barrera
La obra de Dios, es extraña, el profeta Isaías en el capítulo 28 y el verso 21 así lo expresa. El modo de operar de Dios no se ajusta a una norma y en el contexto en que se menciona se hace referencia al sufrimiento y a este como proveniente de la mano de Dios. Dios es el autor del dolor de su pueblo. La palabra "extraña" en el idioma español quiere decir, rara, singular. También puede significar un movimiento inesperado, o algo ajeno a la naturaleza de la que forma parte. La obra de Dios es así. El modo de operar de Dios muchas veces es de esa forma. A veces inesperada, aparentemente ajena a la manera como esperamos que él obre.Respecto de nosotros los creyentes,tenemos algunos vicios en el día de hoy, vicios que provienen de una mala enseñanza teológica. Tenemos una manera pre fabricada y exitista de acercarnos a la obra de Dios. Pensamos que Dios siempre debe actuar de acuerdo a nuestros deseos o intereses.Lo confesamos y hacemos declaraciones como si el obrar de Dios dependiera de ello. Nos han enseñado de esa manera;que nada le faltará a los hijos de Dios, que Dios siempre cuidará a sus hijos, que sus hijos son siempre victoriosos, que al lado de Dios el creyente está seguro. Si elevamos la mirada más allá de las circunstancias todo esto es verdad, pero si vemos lo que ocurre a nuestro alrededor,lo inmediato, descubrimos a veces horrorizados o a veces maravillados que la obra de Dios es extraña. A veces es fuera de lo común. No responde a nuestra hermenéutica, ni a nuestra lógica, ni a nuestras expectativas, ni a nuestras oraciones, simplemente Él actúa como lo desea y no como lo deseamos nosotros. La obra de Dios es extraña, llena de sorpresas y al hombre moderno no le gustan las sorpresas, él quiere dominarlo todo controlarlo todo, poseerlo todo y para terror suyo no puede tener a Dios, si no es al revés, es Dios quien tiene al hombre y obra de acuerdo a su soberano arbitrio. Ante esta extraña obra de Dios podemos reaccionar de tres maneras.
Alejarnos escandalizados del actuar de Dios, choqueados frente a la manera en que Dios ha actuado o no ha actuado. Vemos enfermar y vemos morir a nuestros amigos,a nuestros seres queridos, vemos niños que nacen con dificultades severas, vemos como hombres y mujeres son abusados y explotados por otro y no vemos a Dios actuar como quisiéramos. Los hijos de Dios son acusados o traicionados, sufren burlas, castigos sociales, son despedidos de sus trabajos sin razón y todo esto de forma impune. Dios no defiende a los suyos, no responde a las oraciones ni da razones ni por qués. Nuestra hambre y sed de justicia nos sacude y nos alejamos sintiéndonos abandonados por Dios ¡Qué extraña es la obra de Dios!
Otra forma es ver la manera de obrar de Dios y no entender lo que está haciendo o lo que ha hecho, porque los resultados de una circunstancia no fueron los que esperábamos. Alguien no ha ofendido en lo más hondo y parece que a esa persona no le afecta en nada.Oramos por sanidad y no hay resultados positivos. Oramos para que eso cambie, pero nada ocurre. Oramos, alabamos, adoramos pero con pena en el corazón, con dudas, con tristeza, sin conformidad, sin la sana y santa resignación en la voluntad de Dios. Vamos por la vida estoicamente pero sin muestras de gozo por lo que Dios ha realizado. Somos hijos que obedecemos porque no nos queda otra opción,a regañadientes, pero en el corazón estamos confundidos,nos sentimos traicionados por Dios, estamos resentidos con Dios. Vivimos en una noche eterna sin ver la luz del sol brillar en nuestra existencia, sin que el Sol de Justicia resplandezca en medio de la obra que Dios ha hecho. Miramos alrededor y vemos las circunstancias sin encontrarles sentido y pensamos¡Qué extraña es la obra de Dios!
La tercera forma de reaccionar es la que Dios desea y que muy pocos logran. La de aceptar de corazón que la obra de Dios es como él quiera que sea. Que Él tiene el derecho, la autoridad, y la santidad y la perfección para obrar como él desee, aunque a nuestros ojos su obra resulte muy extraña. Ese fue el sentir de Job cuando declaró desde la más profunda de su miseria“aunque él me matare en el confiaré”, o de Pablo, quien lo había tenido todo en el pasado sin embargo tiene el valor para declarar “Todo lo tengo por basura con tal de ganar a Cristo” o de Juan el Bautista “es necesario que Él crezca y que yo mengue”. Esta es la experiencia de quien se ha rendido a Dios, de quien se considera un siervo y recibe con gratitud el obrar de Dios sin desconfiar de lo que él realiza o de la manera en que se mueve, o no se mueve. Este es el creyente que puede alegrarse en medio de las duras pruebas, que ha puesto su esperanza en el más allá, que es capaz de esperar, de transitar por esta vida como un extranjero y un peregrino, independiente de sus circunstancias porque tiene toda la seguridad que su esperanza y su gozo completo no está en esta tierra, es aquel que mezcla sus lágrimas de tristeza, gozo y esperanza aunque la obra de Dios le parezca muy extraña.

martes, 24 de mayo de 2011

Pocos, pequeños y débiles


Pocos, pequeños y débiles
Juan E. Barrera
Pocos, pequeños y débiles, tres son los adjetivos empleados por el profeta Isaías para describir la situación emocional del pueblo de Moab sobreviviente de la catástrofe enviada por Dios en el capítulo 16, verso 14. Cuán apropiados son para describir el estado emocional del que sufre. Cuando la vida presenta su mejor cara y parece que todo va muy bien el hombre de hoy se siente feliz, satisfecho, omnipotente, pero si estas circunstancias cambian, entonces la percepción frente a la vida y a la existencia también cambia. El hombre o la mujer ya no se siente parte plena de este mundo global y en apariencia lleno de todo, no, se siente disminuido, como si él o ella fueran las únicas personas a las que les ha pasado algo. Así se siente el enfermo de cáncer, solo en su habitación, mientras la vida continúa allá afuera. Así se siente el doliente que ha visto partir a alguien muy querido, está solo, sola, nadie puede entender lo que está sintiendo, y es verdad, nadie lo puede sentir, porque el dolor se vive de una manera especial y distinta según los recursos que tenga cada persona. El que sufre se siente parte de unos pocos, aunque en realidad los que sufren son muchos. Vivimos en un mundo que sufre a diario. La creación sufre esperando su redención final, el que nace lo hace llorando, el que crece no lo hace sin llanto, el que madura no lo hace sin llanto, el amor no está exento de llanto y finalmente nos vamos llorando. Los que sufren no son pocos, son muchos, es la publicidad la que nos crea una realidad plástica, falsa, de eterna alegría, sin embargo para muchos el desafío de cada mañana es vivir ese día. Pero frente al sufrimiento no existe solamente esta percepción de ser muy pocos, sino que también está la sensación de sentirse pequeño, disminuido, aplastado y con razón. No hay nada más aplastante que el dolor, no hay nada que nos empequeñezca más que el desconsuelo. ¿Cómo se siente el niño frente a la aguja que brilla al sol en mano de la enfermera? ¿Cómo se siente la mujer que trae un bebé sin vida en su vientre? ¿Cómo se siente el torturado, entregado en las manos del torturador? ¿Cómo se siente una mujer o un hombre que ve partir a su pequeño repentinamente? ¿Cómo se siente quien pierde todos sus esfuerzos en un incendio, o en una estafa? Pequeño, diminuto. Así se siente también el hombre de hoy cuando toda la optimista esperanza de la modernidad no le puede librar de lo inevitable, cuando llorando debe resignarse y adaptarse a una realidad que no puede cambiar, que se le viene encima, que lo aplasta, que lo abofetea, que se burla de él, la ruina, la enfermedad, el desprestigio, la soledad, la muerte.
Finalmente el tercer adjetivo usado por el profeta, débiles, expresa muy bien la sensación del que sufre. Este no sólo se siente, poco, pequeño, sino que también se siente débil. Esta debilidad es de todo tipo. El que sufre se siente débil físicamente. El cuerpo reacciona consumiendo, al parecer más energía de lo habitual, si a eso se le agrega que el apetito desciende frente a una situación de dolor, más débil se siente la persona. Esta debilidad lo puede llevar a la cama. El que sufre no siente fuerzas ni para levantarse de la cama. Pero esta debilidad es, también, sin duda una debilidad de ánimo. El que sufre una pérdida importante, real o imaginaria se queda sin fuerza anímica, se decae, de desanima, se deprime ¿Alguien podría reprocharle esto? El duelo es ese período donde la persona no tiene ganas de nada, se siente vacío, sin energía, se siente débil. Esta debilidad llega al punto donde el sufriente siente que ya nos es capaz ni de llorar y solamente emite gemidos, lamentos.
El mundo de hoy está lleno de hombres y mujeres que repletan nuestras calles, tiendas, trabajos, transportes, que se sienten sin fuerza, interiormente se sienten muy débiles, cansados.
Leyendo el libro de Isaías se descubre fácilmente que frente a la percepción o a los sentimientos de sentirse solo, pequeño y débil la solución sigue siendo la misma Dios. Dios se revela de manera especial y lo hace de la siguiente manera. El doliente puede sentir que forma parte de un grupo pequeño que sufre, sin embargo Dios se encarga de mostrarle que son muchos los que sufren y que su gracia es suficiente para cada uno de ellos. Ejemplo de eso tenemos en los apóstoles, y los reformadores, hombre que se sintieron formar parte de un grupo reducido, pero que con Dios eran mayoría, y de eso podemos dar testimonio siglos después. Dios usa a estos pocos, les muestra lo que él puede hacer por medio de ellos. Frente a la pequeñez producida por el dolor, Dios se nos revela como un poderoso gigante. Muchas veces silencioso, quieto, casi ausente, pero haciéndonos grande por su gracia y la esperanza que él implanta en el corazón del que sufre. Frente ala debilidad, la respuesta es la misma, el apóstol Pablo da testimonio de ello, bastaba la gracia divina para seguir al frente. Pocos, pequeños y débiles, es solamente una percepción, Dios está aquí.

sábado, 14 de mayo de 2011

De por qué dejé de escuchar música cristiana


De por qué dejé de escuchar música cristiana
Juan E. Barrera
Siempre, desde niño he estado vinculado a la música, primero como auditor escuchando y observando en la oscuridad el ojo verde poderoso de la radio Gianinni de mi abuela. Sonaba en ese entonces, mediados de los sesenta, Doménico Modugno, Roberto Carlos y otros que se me escapan. Luego, ya adolescente como consumidor de música,oía a los italianos, los españoles, los mejicanos, los gringos, etc y después como un muy mal músico aficionado,torturando el piano de la iglesia, para volver otra vez a convertirme en un buen consumidor de música, especialmente brasileña y de jazz.Tengo además, el privilegio también de ser un cristiano desde niño pero crecí con esa dicotomía culpable y patológica entre la música cristiana y la música mundana. Dicotomía de la que sólo me libré una vez que pasé los treinta. Dejé de sentirme culpable por escuchar buena música aunque esta no fuera cristiana. Lo mismo me pasó con la literatura. Recién a los treinta, y por una serie de circunstancias largas de narrar, me sumergí en la literatura clásica, la mundana; los rusos, la literatura latinoamericana, los clásicos americanos, los autores chilenos, la filosofía. ¡Bendita literatura mundana! Cuánta belleza, cuanta sensibilidad, cuánto placer, cuánto compromiso, cuánta crítica y cuánta realidad he encontrado en ella. Con la música me pasó lo mismo, después de años de escuchar música cristiana, en un tiempo donde no había mucho donde elegir y todo era importado, eso no ha cambiado nada, pasé por Bonilla, los cantantes del Doulos, Danny Berríos, a quien rindo un pequeño homenaje en mi primera novela, aunque él jamás se entere, Rabito, El trío Mar del Plata, Rescate, Alejandro Alonso y los pocos chilenos como Vera Esfigie, que locos y que buenos eran, Intercant, y su Sinfonía de mi ser, que canté muchas veces para terror de los hermanos de mi iglesia, Raíces Cristianas, Charly Bustos y otras pocas bandas que llevaba a mi iglesia para espanto de muchas personas. Otros temas eran traducciones gringas y música góspel, en inglés o traducida, viene a mi mente por ejemplo “Pronto sí muy pronto veremos al Señor” “Viste tú cuando murió mi Señor” y otras canciones preciosas.
En épocas posteriores hubo todo un boom de música cristiana, de la que también disfruté pero quien sabe por qué, desaparecieron. Muchas de estas bandas estaban al alero de Capilla Calvario, otras era independientes. Había nombres como INRI, AZ o los recordados Perniles con papa y toda la música del Canto Nuevo. Fueron muchos los que aparecieron y desaparecieron en la época de los noventa. ¡Es el signo de nuestro protestantismo, explosiones de corto alcance!
El tiempo ha pasado y los jóvenes cristianos de hoy tienen bastante donde elegir, en apariencia. Hay muchas bandas, solistas, agrupaciones musicales, pero a mi, ahora con más de cuarenta en el bolsillo y con algunas heridas a cuestas me resulta difícil escuchar música cristiana, me aburre, tal vez me he vuelto más selectivo, lo que no es malo, más crítico, ¡quizá! O más exigente ¡Tiene que ser eso! Pero no es puro capricho, tengo mis razones de por que dejé de escuchar este tipo de música y las voy a exponer y voy a argumentar.
En primer lugar la música cristiana de hoy se ha vuelto, sin lugar a dudas monotemática y no hay diferencia entre una y otra banda. La música es monotemática en sus letras y en su estilo. Todas dicen los mismo y con el mismo ritmo.Suenan igual, a veces cuesta diferenciar entre un cantante y otro. Adoración y baladas pop o rock suave, eso es lo que escuchamos.
La adoración, la glorificación de Dios es, nadie lo puede dudar, la razón principal del hombre sobre esta tierra, así lo expresa la Biblia y el catecismo de Westminster, ¡y no hay que invertir ese orden! Estamos en la tierra para adorar a Dios, para destacar y reverenciar su carácter y su naturaleza. Maravilloso, misterioso e incognoscible Dios que revela sólo lo que Él desea de sí mismo y que se guarda velado y aparte. Esta bendita verdad no se puede dejar de lado, sin embargo es distinto a aplicar esta verdad solamente a la música. Esta, y en especial la música cristiana tiene mucho, pero muchísimo que compartir y no debe encerrarse en un estilo que algunos han llamado apropiadamente de música “amén aleluya”. Tal vez no basta colocar una base grabada, un saxo y comenzar a repetir con los ojos cerrados que el Señor es Santo, Digno, que reina y que estamos rendidos ante Él, aunque todo esto es ciertísimo. Este estilo de música es incompleto, es reduccionista, si podemos aplicar la palabra en este contexto es minimalista. ¿Qué hace un artista? Habitualmente interpreta la realidad, el pintor, el escultor, el escritor, el cineasta toma una parte de la realidad y la plasma en su obra. Lo que vemos no es el todo, es sólo una parte, la que él tomó y nos quiere mostrar y por las razones que él mismo considera válidas y necesarias. ¿Cuál es la realidad en la que se desenvuelve el músico cristiano? ¿La iglesia? ¿La subcultura evangélica? Tal vez ese ya sea parte de las dificultades. Si el músico cristiano tiene contacto con la realidad, con lo cotidiano, con el día a día, le costará poco trabajo descubrir que en ella el hombre moderno, no creo en el pos moderno, está vacío por una parte, pero lleno de desesperanza, de dolor, de crisis, de desilusión, de sufrimiento, de sinsentido, de una existencia sensorial, de corto alcance y corta satisfacción, un hedonismo desechable, de culpa, de ruptura, de abandono, de miedo, de muerte ¿Están estas temáticas presentes, reflejadas en la música cristiana actual? ¿Se cuentan historias? ¿Hay reflexión? ¿Hay alegría? ¿Hay compromiso? Si uno recorre en forma rápida, se esté o no se esté de acuerdo con la ideología del cantante descubre que la música que queda no es la de mejor rima o la más repetitiva, o la más pegajosa, la más oreja, si no es la música que dice algo y deja algo. Pensemos en la música en español, por ejemplo, en las historias simples de Alberto Cortés, en las eróticas de Arjona, de reflexión de Serrat.Ideológicas de Rodríguez. No he escuchado canción más sensible que “Ala de colibrí” o “De vez en cuando la vida”, que recordábamos hace poco con un querido amigo o el compromiso social de Illapu o los Fabulosos Cadillac, o el optimismo de Lerner o la sensibilidad de la Sosa y podemos seguir...
¿Dónde están las historias en la música cristiana? ¿Dónde está reflejada la pobreza, el sufrimiento, la esperanza, la paz, la eternidad, el amor? La música cristiana no es reflejo de la realidad, ni de una reflexión de ella, es poesía religiosa, que suena bien, a veces muy bien, que rima bien pero que no tiene peso.
La música cristiana de hoy es una némesis de otra música. Hace solo unos días iba en el metro y en el televisor que ponen para distraernos de la incomodidad e indignidad que significa hoy el uso del transporte público, comenzaron a sonar unos acordes idénticos a uno de los temas de Ron Kenoly, con el bajo y la batería característicos de su estilo. Moví la cabeza hasta dar con la pantalla, era Phil Collins y su banda. Entonces recordé estas reflexiones que hace tiempo traigo guardadas con un clip mental. Podemos identificar otros cantantes en la música cristiana: Luis Miguel, José Luis Perales, Ricardo Arjona. Imagino que en inglés debe ocurrir lo mismo.
No hay creatividad, no hay originalidad. Todos los músicos beben de otras fuentes, eso es indiscutible, pero existe un trabajo constante en muchos por buscar un camino propio, buscar su propio estilo. No veo eso en la música cristiana. Habitualmente todos hacen lo mismo, cantan lo mismo, tocan lo mismo, se mueven igual, se visten igual, repiten lo mismo. Una vez en una iglesia en Santiago donde me invitaron a predicar, el solista de la banda invitada hablaba igual que Marco Witt, con acento mejicano y antes de empezar dio gracias a Dios porque en el camino habían tenido “un accidente de carro” y no les había pasado nada.
Hay copia de artistas cristianos de los no cristianos y de los cristianos menos famosos a los más famosos. ¿Dónde está la originalidad? Una vez más, sin reflexión no hay originalidad, sin análisis no hay comprensión ¿Un poco de nacionalismo no nos haría bien? Sibelius era nacionalista y hoy disfrutamos a rabiar de su sinfonía Finlandia, incluso uno de nuestros himnos es un fragmento de su música ¿No será bueno dejar de copiar lo que otros hacen y comenzar un camino musical propio? Dios, el Señor es el creador de la belleza, de la originalidad, de la sensibilidad, de la gracia. Todo eso se resumió y se vivenció en Jesús, en su encarnación ¿No tenemos acceso a esos dones de gracia mostrados por Él? ¿Dónde están los compositores? ¿Arreglistas? ¿No hay letristas que reflejen nuestra realidad? ¿O la música cristiana está desconectada con lo cotidiano, es de puertas adentro? No tenemos que dejar de mirar al cielo, a lo perfecto, a lo sublime, a lo eterno, pero tenemos que hacerlo afirmados en la tierra, desde el dolor, desde el sufrimiento, desde la desesperanza y desde allí sacar los acordes más hermosos, más consoladores, más refrescantes. Los músicos cristianos no tienen que cerrar sus ojos al cantar, por el contrario deben abrirlos muy bien y mostrarnos en cada creación un poco de lo que observan y de cómo Dios puede cambiar aquello a los que creen y confían en Él.
Otra razón por la que ya no escucho música cristiana es que se ha convertido en un gran negocio, con abultadas cifras que pocas personas conocen. Una industria que incluye sellos discográficos, carreras musicales, olfato comercial, marketing, que incluye premios internacionales y muchos millones de dólares. Todo esto no se puede llevar acabo sin la fama. Muchos de los cantantes cristianos han cedido a la tentación de la fama y se creen el cuento. Se alojan en hoteles de cinco estrellas, hacen requerimientos especiales, andan con guardaespaldas, dan conferencia de prensa, que risa me da todo esto. Raúl Álvarez Torrico de Alábenle producciones escribió:”Hay por ejemplo quienes, y esto puede ser paradójico, firman contratos con compañías de música seculares como BMG o Sony Music. Sin mencionar nombres citaré algunos casos anónimos como ejemplos: Cierto "artista de música cristiana" cobra por una presentación de 2 horas más de 50.000 dólares americanos; hubo otro que firmó un contrato con una disquera por 5 millones de dólares; y otro que gastó más de 1 millón de dólares en la grabación de su álbum; este dato da al mismo tiempo una idea de la cantidad de ingresos esperados por la venta de ese álbum. Y estos no son casos aislados, sino ejemplos de varios casos similares. Compañías disqueras seculares están reclutando a músicos cristianos y firmando contratos millonarios con ellos, obviamente no con el propósito de contribuir a la predicación del mensaje del evangelio, sino porque han visto en el público cristiano una gran fuente de ganancias. En la música cristiana el motor que debería mover a compositores, cantantes, músicos, productores y disqueras, es la predicación del mensaje de salvación de Dios, no la fama ni el dinero. Si decimos que queremos hacer música cristiana y de manera abierta o disimulada buscamos lograr gran fama y dinero, estamos totalmente confundidos y equivocados. Por supuesto que es legítimo vivir de la música cristiana; la Biblia misma lo legitimiza cuando dice (parafraseando) "no podrás bozal al buey que trilla" y "el obrero es digno de su salario", pero una cosa es vivir de un ministerio musical y otra muy distinta es enriquecerse a costa de un ministerio musical. Por definición la palabra "ministerio" se enmarca dentro del significado de "dar", no de buscar ganancia personal abundante y menos de hacerse rico. La Biblia también menciona en otra parte que (parafraseando): "Nadie puede servir a dos señores, porque amará a uno y aborrecerá al otro, o amará al otro y aborrecerá al primero, nadie puede amar a Dios y a las riquezas".
¿Es eso apropiado? Al parecer no, que los músicos cristianos digan abiertamente que detrás de la música hay lucro, porque hace bastante tiempo que occidente confundió fe y dinero, hoy resulta difícil hacer esa separación. Si Paul McCartney, Sting o Madonna cobran cantidades estratosféricas por cada presentación en vivo no es extraño, pues sabemos que ese es su negocio, que forma parte de las reglas del juego, Tampoco se puede dudar de la calidad artística de su trabajo. Son personas dedicadas a tiempo completo a su labor, gente que vive y respira música y cuando los fanáticos concurren a estos conciertos se encuentran con una producción a un alto nivel, con tecnología audiovisual de punta y con un artista que deja todo en el escenario. Lo mismo ocurre con sus grabaciones. Escuchar los cds es toda una delicia. Si el equipo es de buena calidad es posible escuchar hasta los sonidos más delicados. Cada arreglo, cada acorde, cada nota llega al corazón. No puedo escuchar Nem um día de D´javan sin llorar y sin pensar en mi hijo o a Cesaria Évora y sus aires de libertad o la tristeza de Home de Bublé, o Tears in heaven de Eric Clapton. No ocurre lo mismo con la música cristiana, siempre es más de lo mismo. Y cuando hay un trabajo de calidad, como hemos visto en la cita anterior no se debe a que se desea glorificar a Dios con ello, sino que existe una industria que quiere recuperar su inversión. Muchas veces lo que vemos es un show donde se recauda dinero por las entradas, se venden cds, hay merchandising, pero todo se hace en nombre de Dios, se habla de Dios, y se adora a Dios, que no nos sigan pasando gato por liebre por favor. Rara costumbre de nosotros los cristianos occidentales que en lugar de adorar al Señor en lo privado de nuestra habitación pagamos dinero para adorar a Dios públicamente, aunque el Señor repudió públicamente esta práctica. Adoración con cámaras de televisión ¿Es adoración? Adoración levantando los brazos, cerrando los ojos y repitiendo una u otra vez las frases de una canción ¿Es adoración? ¿No es rara la mezcla de música, cámaras de televisión, entretenimiento, adoración, dinero, luces, emoción, éxtasis?
En un espectáculo cristiano cualquiera ¿buscamos calidad y arte? Tal vez nos parezca frívolo reconocer el valor de la música en sí y separarla de su uso como instrumento de adoración, tal vez aún no vemos a Dios en la esfera de las artes y nos parece poco prudente el hacer arte sólo por hacer arte, como si eso no glorificara a Dios, por lo que hay que teñirla de algo que parezca cristiano, que suene a cristiano. En los conciertos actuales pareciera se sigue un patrón ya repetitivo, se comienza con canciones alegres para ir luego bajando el ritmo hasta llegar a las canciones más suaves y melodiosas “las de adoración” hasta llevar a las multitudes al éxtasis y catarsis emocional. Todos levantando los brazos y con los ojos cerrados cantando y adorando. Cuando eso ocurre, se acabó el espectáculo.

domingo, 24 de abril de 2011

Talleres para hijos de pastores







TALLERES PARA HIJOS DE PASTORES



Pr y Ps Juan E. Barrera

Introducción

Esta introducción es necesaria leerla por varias razones, la primera sin duda es destacar la relevancia de un tema como este. Son muchos los hijos de pastores y líderes de iglesias que no lo están pasando bien, por una u otra razón. Esta información viene de distintas fuentes: artículos en internet, experiencias de muchas familias pastorales, el relato y testimonio de muchos hijos de pastores y líderes de iglesias, de sus profesores, profesores de Escuela dominical y otros.
Otra razón para leer esta breve introducción es destacar la preocupación de este grupo de pastores de “La iglesia de Dios” por sus propios hijos y por los hijos de otros. Esta preocupación no está presente en otros grupos donde se opta por negar los problemas o minimizarlos. La mejor manera de tocar el tema de los problemas de hijos de pastores es confrontarlo, hacerlo visible. Es a partir de esta preocupación que surge este trabajo.
Estos talleres tienen dos propósitos, uno es el de restaurar por medio de la escucha y la aceptación incondicional. Los hijos de pastores necesitan ser escuchados, aceptados, sin crítica sin reprensiones. Ellos no escogieron ser hijos de pastores o de líderes y muchas veces sufren o pagan el precio por el trabajo realizado por sus padres. En nuestro medio, son conocidos al menos tres hijos de pastores. Uno es escritor, otro un cientista político y otra una atleta de alto nivel. Pocas veces se les ha escuchado referirse a la influencia de sus padres, pero sí se han oído algunas quejas y críticas de parte de ellos. El otro gran propósito es el de la prevención. Muchas de las actividades están dirigidas a este punto. Prevenir es por lejos, mejor que lamentar. Si ponemos atención a lo que los hijos de pastores nos dicen, de manera verbal y no verbal, a través de su conducta, de sus inquietudes, nos anticiparemos a conductas tan nefastas como el uso de drogas, abusos sexuales, embarazos no deseados, abuso de alcohol, rebeldía e incredulidad. No olvidemos que ellos, nuestros hijos son reflejo de nosotros, de quienes somos, por lo tanto hijos sanos reflejarán ministerios sanos. Prevenir es la clave.
El material que se presenta a continuación son cuatro talleres del programa Prevenir en familia, que es un programa de prevención del consumo de drogas para las familias diseñado por el Conace (Consejo nacional para el Control de Estupefacientes) del gobierno de Chile, programa que el autor ha usado ya con anterioridad y que ha sido adaptado para las necesidades propias de los hijos de pastores.
Se ha evitado de manera intencionada el uso de un lenguaje bíblico y de citas bíblicas, básicamente porque los hijos de pastores continuamente están escuchando este tipo de referencias y reprensiones. En estos talleres se les considera como otros niños y adolescentes más y no se les exige más que lo que se haría a hijos de no pastores.
Una palabra más; los encargados de hacer estos talleres deberán cumplir con algunos requisitos básicos para hacer correctamente el trabajo:
1. Ser personas llenas de misericordia y amor por cada niño y joven que asista a los talleres.
2. Personas que no emitan juicio alguno, ni de los hijos ni de los padres.
3. Personas que opten por escuchar antes que hablar. Escuchar a los hijos y a los padres.
4. Personas que no ofrezcan soluciones rápidas, si no que escuchen y guarden todo para un posterior análisis y evaluación.
Finalmente, los talleres son:
Taller 1: Familia pastoral y drogas. Dirigido a padres e hijos
Taller 2: Familia pastoral y comunicación efectiva. Dirigido a padres.
Taller 3: Familia pastoral y expresión de sentimientos. Dirigido a hijos e hijas de pastores.
Taller 4: Familia pastoral y prevención de conductas de riesgo. Dirigido a padres, madres y adultos significativos.

El orden de los talleres puede ser variado según las necesidades del grupo y pueden ser trabajados durante un mes, cada día sábado por las mañanas, por ejemplo, o bien ser trabajados por separados en fechas distintas.

Es de esperar que este material sea un pequeño, pero significativo aporte a la vida familiar de muchos pastores y sus familias.






Pr y Ps Juan E. Barrera














Santiago de Chile Abril de 2011

TALLER 1: Familia pastoral y drogas
Dirigido a: Padres, madres, hijos, adultos significativos
Objetivos:
1. Sensibilizar acerca de la importancia de la familia como factor protector frente al consumo de drogas y otras conductas de riesgo.
2. Identificar algunos factores de protección y de riesgo del medio que influyen en el consumo de drogas y otras conductas de riesgo.
Motivación (Tiempo: 20 minutos)


Contextualización y descripción del taller
1. Comenzar sensibilizando a los asistentes acercad de:
a. Importancia de abordar el tema entre padres e hijos.
b. El rol que juega la familia como soporte y factor protector frente a este problema y a muchos otros.
El uso de drogas es un fenómeno global que afecta a todos los sectores de nuestra sociedad. Incluye a las familias evangélicas y pastorales. Es un problema social que va en aumento, ya que cada día hay más personas que consumen, mayor variedad y mayor facilidad de acceder a las drogas.

Estudios revelan que:
1. Hay un aumento en el consumo de drogas en escolares entre 14-17 años
2. La familia es muy importante para prevenir el consumo
3. Familias que se involucran en la vida de sus hijos tienen menos posibilidades que sus hijos se involucren en drogas. Dedican tiempo, atención, cuidados
Desarrollo del taller
Actividad 1


Presentación “Cruzada”: (tiempo: 30 minutos)
Objetivo
Crear un clima de cercanía y de conocimiento mutuo entre los miembros del grupo.
Instrucciones
Indicar a los participantes que se junten en pareja. Ojalá padres o madres con hijos/as
Luego pedir a cada uno que presente a su pareja como si no conocieran respondiendo las siguientes preguntas:
1. Nombre, edad, actividad
2. Lo que más me gusta de mi es…
3. Lo más característico de mi es…
4. Estoy en este taller porque…
A continuación pida a los hijos/as que presenten a sus padres al grupo general, y que los padres presenten a sus hijos como si fueran ellos, hablando en primera persona, destacando los principales rasgos mencionados.
Actividad 2


Exposición del video” La iniciación“ (Tiempo 40 minutos) (ver anexos)
Bajar de http://www.youtube.com/results?search_query=la+iniciaci%C3%B3n+a+las+drogas&aq=f
Objetivo
Sensibilizar al grupo sobre el problema del consumo de drogas que afecta a los jóvenes como fenómeno social.
Identificar factores de riesgo y protección generales.
Instrucciones
Distribuya a las personas de manera que todos puedan ver conclaridad el video
Presentación del video
Este video muestra:
1. Reunión en una fiesta
2. El inicio del consumo
3. Presión del grupo
4. Aprender a decir NO
5. Ansiedad y habilidades sociales
6. Disponibilidad de las drogas
7. Las relaciones familiares
COMPARTIENDO EXPERIENCIAS
Después de ver el video, solicitar a los participantes que:
1. Expresen reacciones e impresiones
2. Asociar lo visto a diversas situaciones que a ellos les toca enfrentar.
Permitir a los participantes:
1. Expresar sentimientos y opiniones, sin censura
2. Reflexionar no solo acerca de lo visto, sino las lecciones que el video deja.
Algunas de estas preguntas pueden ayudar:
¿qué les pasó al ver el video?
¿Cuáles son las situaciones protectoras y de riesgo que se presentan en la historia?
¿Qué podría haber hecho la familia, la escuela, la iglesia y los amigos para proteger al joven.
Destacar los comentarios y conclusiones entregados por las familias en relación a las ideas fuerza, las más importantes, que se citan a continuación.

1. La familia es fundamental para prevenir el consumo de drogas en los hijos e hijas.
2. Es importante anticiparse a la aparición de posibles problemas asociados al cinsumo de drogas, involucrándose en el mundo de los jóvenes (conocer los amigos, actividades, tareas, pasatiempos, etc)
3. Todas las familias poseen recursos preventivos, y es posible potenciarlos y desarrollar otros.

CIERRE


Preguntar al grupo
¿Cuáles fueron las ideas que aprendieron en este taller?
-Anotarlas en un pizarrón
-Sugerir que los participantes las anoten
-Complementar algunas de las cosas vistas en el taller

REFLEXIÓN PARA LA CASA
Responder estas preguntas
1. ¿Cómo es el mundo de nuestros hijos/as con relación a su grupo de amigos, los panoramas que realizan, fiestas, juegos que realizan en el barrio, la escuela, la iglesia?
2. ¿Qué influencias sociales podemos identificar en el medio que los rodea que pueden estar afectando a nuestros hijos/as, especialmente en el tema del consumo de drogas?






















TALLER 2: Familia pastoral y comunicación efectiva
Dirigido a: Padres, madres, adultos significativos
Objetivos:
1. Desarrollar la capacidad de escuchar
2. Aprender técnicas de comunicación efectiva
Motivación
(Tiempo: 10 minutos)
Promover la participación de los asistentes destacando que:
1. Para ser comprendidos por los hijos es prerrequisito entender lo que ellos dicen.
2. Comunicarse quiere decir: escuchar y ser escuchado
3. Presentar la oportunidad para trabajar sobre algunas características fundamentales que permitan una comunicación efectiva
DESARROLLO
Actividad 1


¿Qué interfiere nuestra comunicación? (Tiempo: 40 minutos)
Objetivos
-Reflexionar acerca de los principales motivos de conflicto con los hijos/as.
-Identificar los obstáculos más frecuentes para comunicarnos en la familia
Instrucciones
En forma individual
1. Invitar a los padres participantes a que conversen acerca de los conflictos más frecuentes que se les presentan con sus hijos, de manera que puedan identificarlos y anotarlos.
2. Luego promover la reflexión personal en torno a cuáles son los principales obstáculos que interfieren en la comunicación con los hijos.
3. Invitar a los participantes a que se junten en grupos pequeños y compartan con el resto sus anotaciones, y los obstáculos que perciben para lograr la comunicación con sus hijos. Luego de recoger las opiniones de los participantes, completar las ideas de discusión invitando a voluntarios a que cuenten sus conclusiones para compartir experiencias.
Rescatar los problemas identificados por los grupos, anotarlos y luego destacar algunas ideas fuerza como:
1. Independiente de los motivos que generan las peleas y conflictos habitualmente existen problemas de comunicación. Hay tendencia a repetir las mismas situaciones, los mismos conflictos y cuesta negociar y encontrar acuerdos y colocar normas y límites.
2. La comunicación eficaz entre padres e hijos no siempre es fácil de logar. Los jóvenes y los adultos tienen estilos de comunicación distintos y maneras diferentes de responder en una conversación. Los motivos de conflictos habitualmente giran en torno a: rendimiento escolar, permisos, horarios, responsabilidades, relaciones entre hermanos y familiares, los amigos, etc

Actividad 2

Juego de Roles (Tiempo: 40 minutos)
> Objetivo
Comprender las habilidades básicas de la comunicación.
Materiales
Tarjetas de la Comunicación efectiva
Instrucciones
1. Pedir a un par de voluntarios que representen una de las situaciones conflictivas
que conversaron en el grupo o una situación propia.
2. En la presentación alguien hace de madre o madre y el otro de hija o hijo
y representan la situación conflictiva tal cual como se suele dar en Ia vida cotidiana
EI resto del grupo observa atentamente Ia situación para luego comentar Io ocurrido.
3. Una vez terminada la actuación del conflicto, invitar a los actores a que se queden un momento en su rol y cuenten al resto del grupo cómo se sintieron en él (Ej.: ¿Cómo te sentiste como hijo?
4. Luego promover la discusión sobre la situación representada, planteando al grupo las siguientes preguntas orientadoras:
¿Cuál es el conflicto?
¿Qué le pasa al hijo o hija?
¿Qué le pasa al padre o madre?
¿Qué interfiere la comunicación en esta situación?
Mientras el grupo comenta las preguntas, entregar al actor que hizo de padre o madre los tarjetones con las instrucciones de cómo lograr una comunicación efectiva. Asegurarse que entiende lo que lee, y reforzar los conceptos dando luces de cómo actuar de manera diferente a la primera situación.

• Luego, se le pide a los mismos actores que representen la situación, como si de nuevo se hubiese producido el conflicto, tal como pasa en la vida cotidiana, pero ahora el padre o madre tratará de responder de acuerdo a las instrucciones de las tarjetas, cambiando desde el inicio su actitud no verbal.
• A continuación, se pide a los actores que cuenten como se sintieron esta vez.
• El resto de los participantes observa y luego comenta y opina libremente respondiendo las siguientes preguntas:
¿Qué cambios se observaron?
¿Qué factores de la comunicación les parecieron más relevantes?
(Ver ejemplos de tarjetas)
Ideas fuerza
1. Destacar la importancia de saber escuchar, mirar y responder para una comunicación efectiva.
2. El mensaje que se comunica se divide en dos partes: el contenido y la forma. Lo que se dice y como se dice. Esto quiere decir que el mensaje se puede transmitir en diferentes formas.
3. Una buena comunicación entre padres e hijos protege del consumo de drogas, en el sentido no sólo de generar más confianza para que se cuenten situaciones de riesgo de oferta de droga o problemas que puedan tener al respecto, sino también porque los jóvenes no necesitan recurrir a las drogas para ser escuchados, acogidos, comprendidos. Por otro lado, con el ejemplo de buena comunicación y respeto se entregan herramientas para desenvolverse en medios sociales con mayores habilidades comunicacionales.
4. La vida devocional familiar diaria es un buen momento de comunicación: cada hijo puede expresar sus peticiones de oración, revelar sus intereses y actividades, etc
(Ver Actividades complementarias)
CIERRE


1. Invitar a los participantes que comenten cuáles son las principales ideas con las que se quedan del taller y que aprendieron.
2. Rescatar lo que dicen los participantes y, si es necesario, completar con las ideas de la ficha complementaria.
(Ver ficha complementaria)
REFLEXIÓN PARA LA CASA
1. Invitar a los participantes a que, en forma individual, en la casa piensen en alguna persona con la que se comunicaban bien, alguna persona con la cual se sintieron escuchados y comprendidos cuando era jóvenes.
2. Motivarlos a que traten de descubrir qué hacía esa persona para hacerlos sentir escuchados
¿Alguno era pastor? ¿Era algún anciano de la iglesia? ¿Era un amigo cristiano?






















TALLER 3: Familia pastoral y expresión de sentimientos
Dirigido a: Hijos e hijas de pastores y líderes de iglesias
Objetivos:
1. Contactarse con los sentimientos y emociones que surgen ante determinadas situaciones y como estas se expresan, de manera especial a lo referido a las situaciones de iglesia.
Motivación

(Tiempo: 15 minutos)
Promover la participación de los asistentes destacando que:
1. La expresión de las emociones es algo legítimo: expresar alegría, enojo, incomodidad, etc.
2. La falta de expresión de las emociones trae consecuencias graves en la vida: enfermedades, problemas psicológicos, rencor, etc.
DESARROLLO
Actividad 1


Compartiendo mis sentimientos (Tiempo: 45 minutos)
Objetivos
-Identificar los sentimientos más recurrentes que se experimentan
-Identificar los resultados de no poder o no saber o no querer expresar los sentimientos
Instrucciones
1. Hacer un ejercicio de respiración como relajación y conectarse con las emociones.
-ponerse de pie y cerrar los ojos
-respirar lentamente sintiendo la entrada y salida del aire en los pulmones.
-comenzar la relajación desde la cabeza hasta los pies. Bajar lentamente por el cuello, hombros, brazos, muñecas, manos, etc.
2. Escribir en una pizarra o papelógrafo una lista de emociones, negativas y positivas que los mismos participantes vayan nombrando.
Emociones positivas Emociones negativas
Amor Ira
Gozo Envidia
Placer Egoísmo
Paz Celos
etc etc

3. En forma individual escribir en una hoja:
• Qué cosas de la iglesia te hacen sentir contento. ¿Cómo lo expresas, qué haces?
• Qué cosas de tu familia te hacen sentir contento.¿ Cómo lo expresas, qué haces?
• Qué cosa tuyas te hacen sentir contento. ¿Cómo lo expresas, que haces?
• Qué cosas de la iglesia te hacen sentir rabia. ¿Cómo lo expresas, que haces?
• Qué cosa de tu familia te hacen sentir pena. ¿Cómo lo expresas, qué haces?
Pedir voluntarios que quieran compartir sus escritos con el grupo. Escríbalas en una pizarra o papelógrafo. Haga un resumen de las emociones más recurrentes. Puede clasificarlas entre emociones negativas y positivas. Comenten a cerca de estas. (Ver anexo ¿Qué son las emociones?


Actividad 2


¿Qué puede pasar si no expresamos lo que nos pasa? (tiempo 30 minutos)
Instrucciones
1. Abra una discusión en base a esta pregunta: ¿Pueden algunos sentimientos promover el uso de drogas, alcohol, sexo, rebeldía, enojo?
2. Anote lo que los participantes dicen, esto es muy importante para una futura evaluación o reflexión.
3. Compartir lo siguiente:
1. La soledad produce aislamiento
2. El enojo produce depresión
3. La frustración produce ansiedad
4. El estrés prolongado produce problemas gastrointestinales.
5. La falta de comunicación paterna puede llevar a conductas sexuales impropias en las niñas.
6. No expresar a alguien lo que me pasa me puede llevar a la desesperación o autoaislamiento.
7. pedir a los participantes otros ejemplos propios o de otras personas

¿Cómo comunicarse adecuadamente?
Ver el video “Asertividad” Bajar de http://www.youtube.com/watch?v=QSvd5EliUQ8
Preguntar
¿Cuál es tu estilo de comunicación?
¿Qué consecuencias te trae ese estilo?
¿Cuál es el estilo que prevalece en tú familia y en tu iglesia?
CIERRE


1. Hacer un inventario individual a cerca de cuáles son las emociones que controlan la vida propia
¿Negativas o positivas? ¿Por qué?
¿Cómo cambiarlas, si esto es necesario?
2. Invitar a los participantes que comenten cuáles son las principales ideas con las que se quedan del taller y que aprendieron.
3. Rescatar lo que dicen los participantes y hacer el cierre final
-Es posible crear un cuadro resumen como el que sigue
Emoción Negativa/Positiva Origen Consecuencia
Rabia Negativa Me obligan a ir a los cultos Me amurro, me enojo


REFLEXIÓN PARA LA CASA
1. Invitar a los participantes a que, en forma individual, en la casa piensen en alguna persona con la que se comunicaban bien, alguna persona con la cual se sintieron escuchados y comprendidos cuando era jóvenes.





TALLER 4: Familia pastoral y prevención de conductas de riesgo
Dirigido a: Padres, madres, adultos significativos
Objetivos:
1. Reflexionar acerca de las normas de crianza y la disciplina basada en el respeto
2. Incentivar el fortalecimiento de hábitos de vida saludable y la promoción del autocuidado
3. Reflexionar sobre los principios bíblicos de disciplina no desde una postura legalista, sino desde una postura contenedora, acogedora.
Motivación
(Tiempo: 10 minutos)
• Explicar que este taller está dirigido a familias que tengan un vivo interés en reflexionar acerca de sus propios estilos educativos y quieran reforzar en la educación con sus hijos la formación de actitudes y valores que promuevan el desarrollo integral y estilos de vida saludables, fundamentos para prevenir tempranamente el consumo de drogas y otras conductas de riesgo.
• Cada familia tiene su propia idea de educación, sabe que conductas de su hijo o hija significan “portarse bien” y que conductas significan “portarse mal”. Cada madre o padre exige cosas distintas, todos educamos de manera diferente.
• Muchas veces los niños presentan comportamientos que a os padres les es difícil de manejar. En ocasiones, dependiendo de las circunstancias, de las personas, del lugar, del estado de ánimo, permitimos a los niños conductas que otras veces no dejamos pasar. Además, frente a la misma situación los niños no siempre se compartan de la misma forma.
• Hay una serie de conductas que habitualmente nos molestan y que a pesar de que las castigamos, los niños siguen presentándola. Es necesario enseñar la niño la disciplina, es decir, a distinguir qué cosas se pueden hacer y cuáles no. Para esto existen distintos métodos de enseñanza algunos enseñan al niño a aprender y otros- si bien usados frecuentemente-no sirven y producen grandes problemas para el desarrollo del niño.
• El concepto bíblico de disciplina no es el castigo, sino que su objetivo principal es la restauración. No es punitiva, sino que tiene el propósito que el disciplinado vuelva a estar en condiciones de trabajar, de operar, de ser útil.




DESARROLLO
Actividad 1


Educando niños sanos y felices Tiempo:(1 hora y 10 minutos)
Objetivos
• Reflexionar acerca de las normas de crianza que usamos con nuestros hijos.
• Compartir experiencias, opiniones y sentimientos acerca de aquellas actitudes de los padres que ayudarían a los niños a desarrollarse sanos y felices.
• Cómo promover el autocuidado, desarrollo de hábitos y prevención del consumo de drogas y otras conductas de riesgo.
MATERIALES
• Tablero de juego
• 18 tarjetas verdes
• 9 tarjetas naranjas
• Fichas o botones de colores distintos (Uno para cada participante)
• Un dado
INSTRUCCIONES
(Ver instrucciones)
Ideas Fuerzas
• En este taller se trató sobre las maneras de enseñar al niño a portarse bien que no utilizan la violencia, y se basan en la idea que tanto los padres como los hijos merecen respeto. Si queremos que aprendan a respetar a los demás debemos aprender a respetarlos a ellos.
• Esto no significa dejar que los niños hagan lo que quieran ya que tienen que aprender que para poder llevarse bien con las demás personas hay cosas que se pueden hacer y otras que no. Por eso la importancia de:
-establecer límites claros
-entender por qué el niño se comporta de una u otra manera.
-explicar la niño lo que queremos que aprenda.
-centrarnos en lo positivo y a veces no mirar o ignorar las conductas negativas del niño, ya que si les prestamos atención lo único que conseguimos es que
lo siga haciendo una y otra vez.
• Este tipo de disciplina se basa en el amor y la confianza. Si el niño vive en un ambiente de buenas relaciones entre las personas, donde todos se respetan, se identificará con sus padres y aceptará más fácilmente los límites impuestos. Su por el contrario, vive dentro de un ambiente hostil donde las personas se llevan mal, va a querer rebelarse al sistema o no encontrará buenas razones para hacer caso.
• El castigo no es una buena forma de enseñar a los niños. Tanto los golpes como los gritos, amenazas, retos desmedidos, descalificaciones e insultos, hieren al niño y no le enseñan a mejorar su conducta. Centrarse en los comportamientos positivos del niño, dándoles un buen ejemplo y premiándolos cuando se portan bien, es un método mucho más efectivo de enseñar.
• Hay muchas alternativas para manejar el comportamiento negativo que son más efectivos que recurrir a la violencia. Si tememos que castigar al niño cuando se porta mal, una buen manera de hacerlo es:
-Comunicar los sentimientos directamente
-Quitar algún privilegio.
Dejar que pase lo que tenía que pasar si el niño hace una conducta indeseada.
No prestar atención
• La mayoría de las veces recurrimos a golpes y violencia porque nos dejamos llevar por nuestros propios impulsos o nervios. Es importante darnos tiempo de descansar, reírnos, y buscar momentos de relajo, ya que preocupándonos de nosotros podemos actuar mejor con los niños.
• Nuestros hábitos diarios le dan a nuestros hijos la sensación de protección, seguridad, estabilidad y continuidad, forman lo que se llama el estilo de vida. Es importante que este estilo de vida sea saludable, es decir, que promueva hábitos de autocuidado y de respeto por el cuerpo. Si valoramos nuestro cuerpo y aprendemos a cuidarlo, estamos mejor preparados para rechazar las drogas y cualquier a otra conducta de riesgo.
• Enseñar a los hijo s a ocupar positivamente el tiempo libre, a no pasar horas frente a la televisión, sino aprender deportes, jugar con otros, dibujar, tocar instrumentos musicales, etc., les permiten desarrollar sus talentos y a entretenerse constructivamente. Estas son habilidades protectoras frete a los riesgos y presiones del medio, entre ellas el consumo de drogas.

CIERRE


1. Una vez terminado el juego invite a los participantes a conversar acerca de:
- ¿Qué les pareció el taller?
- ¿Qué aprendieron?
-¿Qué nuevas ideas sacaron que les ayude a criar mejor a sus hijos?
2. Invite a que los participantes se expresen libremente
3. Destaque las ideas fuerza que ayuden a cerrar el tema, dejando clara la importancia de establecer normas y límites con amor y respeto adecuados a cada edad de los niños.
Reflexión para la casa
1. Converse con su familia acerca del tema tratado en la reunión.
2. Invite a la familia a conversar acerca de las distintas maneras usadas para criar y enseñar a los niños.
3. Durante esta semana preocúpese de reflexionar acerca de su actitud frente a sus hijos.

La iglesia evangélica chilena: Sus etapas



La Iglesia Evangélica Chilena en el siglo XX: Sus etapas
Juan E. Barrera *
El presente trabajo surge de la reflexión personal acerca del quehacer de la iglesia evangélica y de manera especial de la iglesia evangélica chilena. Reflexión que surge de inquietudes, de anhelos, experiencias, de lecturas, de testimonios, y de muchas horas de estudio. No pretende ser un resumen histórico, ni hacer un análisis sociológico de cada etapa, es simplemente la mirada de un creyente que observa el devenir y la dinámica de la iglesia a partir de la segunda mitad del siglo veinte, a partir de los años 60. Por esa misma razón, por ser una mirada, se ha dejado de lado la bibliografía, pues el propósito no está en probar tal o cual dicho, este u otro hecho. Dejemos esto para un desarrollo más profundo de este mismo trabajo, por ahora centremos la atención en la dinámica de la iglesia chilena en el siglo veinte.
Esta ha pasado por diferentes etapas y énfasis, resultado de muchos factores que se irán mencionando en el transcurso del trabajo. Cada década se desarrolló y se ha conformado como una etapa de la iglesia, y en ellas podemos ver como cada uno de estos períodos pretendió, de alguna manera traer lo nuevo y con ello trató de convencer que eso era lo verdadero, aunque ya sabemos, esta antigua asociación sigue siendo falsa, lo nuevo no es necesariamente lo verdadero.
La idea general es mirar cada una de estas etapas y destacar los aspectos más importantes ocurridos en ese período y sobre las cuales no tiene por qué haber acuerdo. Luego reflexionar acerca de ellos. Este trabajo es sólo una mirada y en este mero acto no se puede observar todo a la vez, la mirada es selectiva. Cada período observado tampoco tiene límites rigurosos. Los años son solamente una aproximación, los hechos se superponen y se enlazan. Algunos parecen terminar en alguna fecha, sin embargo renacen varias décadas después, con rostros y diálogos distintos, pero se pueden identificar a pesar de ello.
Se ha partido de la década de los sesenta porque es en esta década que la iglesia se fortalece y toma forma como tal, aunque su presencia en la sociedad chilena, como se sabe, ya existía aun antes del 1900 y a inicios de siglo ya estaban presentes la iglesia Metodista Pentecostal, que a fines de los años 20 ya tenía personalidad jurídica, y también estaban presentes misioneros extranjeros de algunas denominaciones históricas, muchos en la zona sur del país.

DÉCADA DE LOS 60: Los inicios
Esta década marca la partida del momento más alto de las misiones extranjeras, especialmente norteamericanas, en el continente y en Chile, que coincide históricamente con la expansión de Estados Unidos al mundo después de la guerra de Corea y en plena guerra de Vietnam. En este tiempo fueron muchos los misioneros y sus familias que llegaron a Chile. La gran mayoría eran hombres de campo, sin mucha preparación formal, algunos tenían serios problemas para aprender el idioma, pero muchos tenían unas ganas inmensas de compartir el evangelio. A este período pertenecen las clásicas fotos de hombres jóvenes o de mediana edad con impecable camisa blanca, corbata y anteojos. Mujeres rubias con cuidados peinados y muchos hijos. Llegaron misioneros bautistas, de la alianza Cristiana y Misionera, presbiterianos y surgen o toman forma, entonces las denominaciones históricas. Las iglesias presbiteriana y luterana ya estaban presentes especialmente en el sur de Chile. Es en esta región del país donde florece todo el trabajo misionero. Es poco el trabajo en las ciudades, el énfasis estaba en los campos.
Políticamente, este es el período de la guerra fría, por lo que el mensaje del evangelio traído por los misioneros tenía además un fuerte agregado anti comunista, de asepsia política, de fundamentalismo y de muchos dólares.
Lo positivo de este período es el ejemplo de muchos, aunque no todos, de estos misioneros. Su tesón y su perseverancia por compartir el evangelio de Jesucristo entre los nacionales, especialmente en los campos del sur de Chile es algo que hay que destacar. Muchos de estos hombres y mujeres dejaron sus sueños, su juventud, su vida y sus fuerzas en Chile. A estos misioneros les debemos gratitud eterna por el tesoro del evangelio que nos trajeron y por el ejemplo de sus vidas. Con este trabajo surgen los primeros pastores nacionales, muchos de ellos mapuches, ligados al trabajo agrícola y que continúan desarrollando un ministerio en los campos.
Este es el período de inicio del liderazgo chileno. Un liderazgo vigilado de cerca por los norteamericanos, vigilancia-control que alcanzaba no solo la forma de gobierno, sino además a la forma de culto y otras costumbres. Se replica un modelo norteamericano de iglesia y de templos, de himnos, de “coritos”, ¡que incluso algunas iglesias todavía cantan! Esta mímesis se produjo en los campos y también tiempo después en las ciudades. Hombres con corbatas un domingo en la mañana a pleno sol. Misioneros con ternos a cuadros en una gran camioneta y esposas de misioneros preparando postres entre personas pobres era una escena común en estos años. No hubo reflexión alguna sino pura imposición.
La iglesia pentecostal, la tradicional, de alguna manera se mantuvo un tanto alejada de esta influencia y se desarrolló de manera autóctona, hasta el día de hoy. Sus líderes siempre han sido nacionales, el dinero para sus proyectos habitualmente proviene de los propios nacionales y su forma de culto también incluye muchos aspectos criollos. Tal vez ese sea un factor importante en su crecimiento.
En este período se produce además un “vasallaje” entre misionero y obrero nacional. Un servilismo que ha retrasado, en algunos sectores, hasta el día de hoy, el desarrollo de un liderazgo nacional fuerte y sólido. En muchos círculos más tradicionales los norteamericanos todavía mantienen puestos de liderazgo, y por reglamentos de sus propias instituciones misioneras les está prohibido someterse a un líder nacional ¡Una aberración! Esta situación no se da en otros países del continente como Brasil, Argentina o Perú, donde los obreros nacionales gozan de total independencia desde hace años y donde los extranjeros están sometidos al liderazgo nacional, que es el precepto bíblico, o están en franca retirada. En esos años no había prácticamente divisiones, salvo las denominacionales, que eran estrictas y se limitaban o a ser pentecostales o de alguna denominación histórica como Bautistas, Presbiterianos, Alianza Cristiana y Misionera u otra, pero se compartía abiertamente entre las que eran afines.
El poder, tema siempre importante estaba en manos de los misioneros quienes pontificaban acerca de todo y los nacionales solamente obedecían. Muchos de los pastores recibían su sueldo del bolsillo del misionero a quien ayudaba, lo que hacía imposible una forma de trabajo simétrica y basada en el respeto. Quien no estuviera de acuerdo era tildado fácilmente de rebelde o de comunista. Esta situación continuó por muchos años y se acrecentó en la década de los 80 con el gobierno militar.

DÉCADA DE LOS 70: Renovación y Ecumenismo
¡Renovación! ¡Ecumenismo! Estos eran los mensajes que se oían por doquier. Aunque la iglesia chilena llevaba sólo algunas décadas desarrollándose, y madurando, y era una iglesia nueva, recién echando raíces y estructurándose, ya muchos pensaban que había que renovarla, que había que avivarla, abrirse a los dones espirituales, permitir la obra del Espíritu Santo y hacer todo nuevo.
Este período de la iglesia chilena coincide ¿Coincide o había influencia?, con el movimiento de renovación carismática al interior de la iglesia católica, y que tendría gran impacto. En el día de hoy el movimiento carismático católico alcanza a varios millones de seguidores. En este tiempo todo era carisma y más carisma. El Espíritu Santo atraía la atención de evangélicos y católicos por doquier.
Por su parte las iglesias evangélicas tradicionales preparan todo tipo de estrategias para resistir este movimiento y evitar que las personas abandonaran sus iglesias. Reaccionando una vez más de la misma forma que lo habían hecho una década atrás frente a los excesos y las manifestaciones emocionales, que dio origen al fundamentalismo.
El modus operandi de este movimiento consistía en infiltrar las iglesias. Quienes lo hacían eran personas “muy espirituales” con un tono de voz melindroso, que tomando citas bíblicas de un lugar y de otro convencían a alguno de los miembros de la iglesia local de lo seca, vacía y muerta que estaba su congregación, y de lo esencial que era volver a los inicios de la iglesia, a la primera iglesia, levantar las manos y hablar en lenguas y dejarse guiar por el Espíritu Santo. Este hombre o mujer abandonaba su comunidad y se iba con ellos o comenzaba a predicar acerca de la renovación al interior de su congregación y producía la división.
Se reunían en casas, porque no tenían pastores y porque la primera iglesia, que era la que ellos anhelaban no se reunía en templos, sino en los hogares. Algo muy común, era citar los primeros capítulos del libro de Hechos.
Todo este movimiento tenía como música de fondo otro gran énfasis en la iglesia, de forma especial entre determinadas denominaciones, algunas pentecostales, metodista, luteranos: El ecumenismo y su llamado a la unión de la cristiandad teniendo como foco central la iglesia católica romana. El Concilio Mundial de Iglesias institución que agrupa hasta el día de hoy a las iglesias ecuménicas ofrecía ayuda monetaria y unirse a un movimiento internacional que acabaría con las diferencias y barreras interdenominacionales, que tanto daño causaban a la iglesia. La unidad de la iglesia era el lema que se repetía por doquier. Renovación y ecumenismo, estas dos tendencias despertaron entre los círculos fundamentalistas una feroz oposición convirtiéndose en uno de los ejes de sus ministerios. Era muy común escuchar a pastores y líderes conservadores predicando en contra de estos movimientos y como un caza bruja identificando a cada personaje evangélico conocido como ecuménico o no ecuménico, carismático o no carismático, actitud que permanece hasta el día de hoy. Se gastaron muchos pesos creando e importando materiales norteamericanos en contra de estas tendencias.
En el día de hoy todavía es común escuchar entre estos grupos referencias constantes al movimiento carismático. No les deja indiferentes, o lo miran con resentimiento o con envidia. Siempre está presente en sus agendas. Lo rechazan pero no pueden vivir sin él.
Lo positivo de la época, la consolidación de la iglesia chilena con pastores nacionales, aunque con liderazgos débiles todavía, y la confianza, fruto de la libertad que existía, para predicar el evangelio. Se destacan en este período algunos pocos pastores nacionales con un trasfondo más refinado y gran capacidad de liderazgo, de quienes somos deudores eternos.
Lo negativo, el clima político beligerante que vivió el país a inicios de la década y que llevó al quiebre de la democracia y que alcanzó a algunos sectores de la iglesia. Hubo movimientos cristianos a favor del socialismo, ideología reinante en la época y muchos pastores profanaron sus púlpitos sirviendo a partidos políticos de izquierda. Mientras en otros países el marxismo reprimía fuertemente al cristianismo, en Chile algunos pastores e iglesias se comprometieron con esta ideología. Los misioneros norteamericanos por su parte descargaban toda su artillería anti marxista, movidos por el temor de lo que había pasado en otros países. Criticaban abiertamente el compromiso con la izquierda pero no criticaban su propio compromiso con los Estados Unidos y su política hacia América Latina. La gran mayoría de ellos se fue del país, cuando Salvador Allende fue electo presidente, huyendo aunque nunca sufrieron persecución alguna.

DÉCADA DE LOS 80: Gobierno militar-misiones
El aspecto más importante sin duda, en estos años fue la situación política en el país. Esta década dejó en deuda a la iglesia evangélica chilena en relación a mucho de lo que pasaba en el país en estos años. Han transcurrido apenas siete años del golpe militar y estos años son los más duros en el país, especialmente para la gente más pobre, la gran mayoría de los evangélicos en el país. La crisis económica de los primeros años de la década alcanzó ribetes desesperados para la gran mayoría del país. La falta de trabajo, la inseguridad, la violación a los derechos humanos, el control de los medios de comunicación, el nulo trabajo de los jueces, la represión y muchas otras situaciones hacía muy difícil la vida para millones de chilenos.
La iglesia evangélica no solo guardó silencio frente a la violación de los derechos humanos, sino que un amplio sector adhirió abiertamente al régimen militar. Hubo excepciones a esto, pero estas confirman la regla de lo que pasó. Una vez leí estadísticas, que en ese tiempo, al interior de la iglesia católica, revelaban que un tercio estaba a favor del régimen militar, obviamente el sector más adinerado y ligado a la derecha más dura, y que tuvieron participación activa en el gobierno militar. Que otro tercio de la iglesia fue opositora al régimen, quienes se preocuparon de la protección frente a los abusos y casos de encarcelamiento y tortura. Ligados a la izquierda política o no ligados pero profundamente preocupados por los que sufrían la represión del régimen militar. Un último tercio, permaneció indiferente. Participaba de la iglesia pero la situación política no era de su incumbencia. No puedo citar unas estadísticas respecto de la participación de la iglesia evangélica en ese período. Nunca las he leído o escuchado. Solo puedo reproducir lo que observé, lo que escuché y lo que leí o no leí en ese tiempo. Tal vez solo hubo dos grandes grupos al interior de la iglesia y una pequeña excepción. Un gran grupo, conformado por iglesias pentecostales, lideradas por la Iglesia Metodista Pentecostal, adhirió cabalmente al gobierno militar, de manera especial cuando este necesitó legitimarse y tras el rechazo de la iglesia católica buscó el apoyo de los evangélicos pentecostales. Estas iglesias gozaron de prebendas y privilegios de todo tipo que el gobierno les ofreció, por lo tanto difícilmente levantarían la voz.
El otro gran grupo estuvo formado por aquellas iglesias que tienen como doctrina y dogma la no participación en política, denominaciones históricas, muchas de trasfondo fundamentalista y norteamericana, para quienes el marxismo representaba una amenaza y por ello justificaban los hechos escudándose en la idea de sumisión a la autoridad. Guardo entre mi biblioteca la declaración de un pastor chileno presbiteriano fundamentalista diciendo “que sacan con hablar tanto de los derechos humanos si sus almas van a ir al infierno si no aceptan a Cristo”, que eso era lo único importante. Pasaron muchas cosas frente a sus ojos pero no dijeron nada. Los misioneros americanos disfrutaban de un nivel de vida muy por sobre el promedio de cualquier chileno común y se daban lujos que quizá nunca tuvieron en sus propios países, por lo cual no tenían motivos para alzar la voz. Una minoría, la excepción, se atrevió a alzar la voz en contra de las violaciones a los derechos humanos y pagó el precio por ello, sin recibir el apoyo del resto de las iglesias, obviamente. Este grupo estuvo formado por algunas iglesias metodistas y luteranas. El caso emblemático es el del obispo luterano Helmut Frenz quien fuera expulsado del país por Pinochet en al año 1975 por abrazar la defensa de los derechos humanos. Una vez re establecida la democracia son muchas las iglesias que han querido participar en política y muchos conocidos, aunque no sé si fieles representantes de los evangélicos quienes se han comprometidos con diferentes partidos políticos, los mismos tal vez que guardaron silencio cuando había que hablar exigen ahora sus derechos y piden regalías.
Esta fue además la década de las misiones, principalmente en los últimos años y quizá hay una relación entre el retorno a la democracia y el hecho que había algo para decir, entre la libertad y la apertura del país internacionalmente. Muchas denominaciones, aún las más antiguas y conservadoras se abrieron al movimiento misionero nacional, algunas a regañadientes.
Juventud con una Misión, Operación Movilización, Comibam, seguidas de otras organizaciones más pequeñas iniciaron toda una campaña efectiva para crear en las iglesias locales una visión misionera. El lema en este tiempo era: orar-dar-ir. Fue un tiempo fructífero, especialmente para el liderazgo nacional, encabezado en su gran mayoría por jóvenes, quienes bombardeaban sus iglesias ¡y a sus pastores! con el tema de misiones. Se abrieron agencias misioneras, se crearon cursillos, se capacitó a mucha gente, se preparó material audiovisual, se organizaron viajes misioneros breves y se enviaron jóvenes al campo misionero en diferentes lugares del mundo, y tan lejanos como África o la ex Rusia. La guerra entonces era entre los que pastores y líderes que tenían visión misionera y los que no la tenían. Los pastores con “corazón misionero” y “sin corazón misionero”.
El naciente movimiento misionero se enfrentó a dos grandes escollos, que tal vez nunca venció. Uno de ellos era la resistencia ofrecida por los propios misioneros extranjeros que trabajaban en Chile. Se esperaba de parte de ellos todo el apoyo, el entusiasmo, y la experiencia. Sin embargo sucedió todo lo contrario. Salvo excepciones muy honrosas la gran mayoría de los misioneros extranjeros miraba con recelo a este grupo de jóvenes orando por la China, por África, por Europa y por países y etnias que jamás se habían escuchado. Fueron muchos los misioneros que en lugar de apoyar intentaron por todos los medios posibles abortar este movimiento. ¿La razón? Defendían su status. Por años los misioneros anglosajones disfrutaron de un status basado puramente en la tradición y en cuestiones sociales, de manera especial entre los sectores más pobres, que fue habitualmente donde trabajaron y algunos pocos levantaron iglesias. El idioma, el aspecto físico, el dinero, el trabajo que ofrecían eran características que la gente pobre no podía resistir. En el trabajo de la iglesia “misionero” era superior a pastor, aunque cumplieran el mismo oficio. Muchos misioneros pagaban el sueldo al pastor por lo que el poder y todo lo que ello implica, estaba en manos de los misioneros. ¿Cómo soltar todo aquello? ¿Cómo renunciar a los privilegios? Hay que agregar además que este movimiento misionero en su gran mayoría estaba impulsado por jóvenes universitarios, profesionales, más educados, muchos bilingües que contrastaba con el trasfondo cultural de muchos misioneros. También defendían el derecho a cierta información privilegiada. Información que nunca llegó a oídos de los nacionales con anterioridad. Datos acerca de los sueldos misioneros, de estatutos, de requisitos y exclusiones, de informes médicos, de las relaciones misionero-iglesia, del ambiente y los informes que los misioneros extranjeros enviaban a sus propios países, forma de recaudar sustento, etc. Toda esta información se abrió a los nacionales que eran candidatos a misioneros y desagradó a muchos.
El segundo escollo fueron los propios pastores nacionales. Si los misioneros defendieron su status, y la información, los pastores defendieron su billetera, su dinero ¡Hasta el día de hoy! La gran preocupación pastoral en este período no fue el desarrollo de la iglesia, o el entrenamiento a los futuros candidatos, ni la preparación al ministerio de muchos jóvenes, si no la posible desviación de fondos de la iglesia a las misiones. Muchos pastores no adhirieron al movimiento misionero porque tenían miedo de ¡quedarse sin sueldo! Sin sueldo y sin líderes. Jamás entendieron que su mejor y más alta contribución a misiones eran los líderes mejor capacitados en sus iglesias locales. En esto mostraron un egoísmo tremendo, tal vez con base también a lo anterior, temor a perder su sustento.
Fueron muchos los jóvenes que se desilusionaron, con razón, del actuar de los pastores nacionales en este período. Además del temor a quedarse sin dinero, y del egoísmo, el liderazgo nacional mostró una tremenda falta de visión respecto de su trabajo. La forma natural de encausar todo esa energía juvenil era la creación de equipos de trabajo al interior de la propia iglesia local y salir y fundar nuevas iglesias en la ciudad. Que estos futuros misioneros aprendieran al alero de su pastor a trabajar, a plantar una iglesia, en un ambiente que muchas veces, sería mejor que lo que enfrentarían al salir. El tiempo diría finalmente quienes eran los llamados y quienes quedarían al lado del camino. Pero al parecer eso era mucho pedir. Simplemente el liderazgo reprimió o ignoró a muchos de estos jóvenes futuros misioneros. Sería interesante hacer una evaluación detenida de cuanto de este trabajo ha permanecido hasta el día de hoy.

DÉCADA DE LOS 90: Retorno de la democracia -la Unción
El inicio de esta década corresponde con el retorno a la democracia luego de años de gobierno militar. En general el ambiente de las iglesias se contagió con el espíritu que reinaba en política y fueron muchos los que comenzaron a sacar la cabeza, a hablar, a identificarse con uno u otro partido político y a intentar participar en el nuevo proceso que se iniciaba, el de la transición política. De esta manera se comienza a discutir abiertamente sobre la participación de los evangélicos en la vida pública y aparecen voces a favor y en contra. También se comienza a hablar de la reivindicación de los evangélicos, de sus derechos, se comienza a oír acerca de una ley de culto, de igualdad, de no discriminación, etc. Se forman algunas instituciones, no siempre representativas del pueblo evangélico y se inicia un diálogo con los gobiernos democráticos. Muchos políticos intentan, a veces con éxito, utilizar a la iglesia con fines partidistas, pero en general la iglesia adquiere un status que antes no tuvo. Se elijen capellanes evangélicos, se dan la facilidades para crear escuelas y algunos pocos políticos confiesa ser evangélicos o identificarse plenamente con la iglesia. Nacen también alguno intentos, especialmente entre los jóvenes por participar abiertamente en política. Este debate sigue abierto y se reabre en cada período eleccionario.
Este ánimo festivo, de “la alegría ya viene” coincidió con un movimiento protestante, aunque no sé si evangélico, igual de festivo y que tuvo su inicio, como todos los movimientos, en los Estados Unidos, pero que rápidamente llegó a Chile ¡La unción!
Fuertemente influenciado por los modelos carismáticos televisivos norteamericanos, de la mano del canto nuevo, y de modelos de tele predicadores como Benny Hinn y sus seguidores se instaló en Chile La Unción. Entre los cantantes cristianos la voz que más se escuchaba era la de Marco Witt, pero estaba también Marco Barrientos y otros. Este movimiento llego a Chile vía Argentina donde tuvo su réplica en hombres como Claudio Freidson, Carlos Anacondia y toda la escuela que ellos crearon. De Chile viajaron varios pastores y se podía saber quienes habían hecho el viaje porque inmediatamente en sus predicaciones comenzó a aparecer un lenguaje nuevo: “esta nueva palabra”, “unción”, “unción fresca”, “visitación”, “prosperidad”, “Espíritu Santo” etc. El Espíritu Santo era nombrado cientos de veces en cada reunión. Junto con este nuevo lenguaje aparecieron nuevas prácticas, de dudosa legitimidad, caerse de espalda, reír a carcajadas, rugir como un león, solo por citar algunas. La Biblia perdió su importancia y la liturgia tradicional desapareció tras una novedosa y hollywoodezca manera de realizar los cultos. “Las celebraciones”. El orden tradicional desapareció para dar lugar a predicadores agitando sus chaquetas, gritando, soplando, “enviando el Espíritu Santo” a través de las manos y por multitudes emocionalmente deseosas de experimentar algo nuevo, multitudes que caían de espalda, gritaban, se volvía a parar eran botadas al suelo nuevamente. ¡Un show nunca visto antes! Todo esto acompañado por una música nueva, música bonita y de buena calidad que a pocos años se tornaría en la himnología de miles de iglesias. Esta música renovó los cultos y muchas de sus letras son realmente inspiradoras, pero fue utilizada como manipulación emocional. En esta década, no hay dudas, que la iglesia chilena perdió su norte y por supuesto se instaló la división una vez más, esta vez, entre lo que tenían la unción y aquellos “secos” o “muertos” que no la tenían. De la mano de la música y del show religioso vino el interés monetario y la recolección de importantes cantidades de dinero, se levantaron mega iglesias por doquier. Los antiguos teatros se convirtieron en iglesias gigantes llenas de personas, pero que no buscaban a Dios, buscaban experiencias emocionales y espectáculos, por predicadores que no anunciaban el evangelio sino un humanismo optimista y experiencias emocionales exacerbadas.
Los fundamentalistas una vez más, fieles a su modo de ser, reaccionaron con dureza frente a estas distorsiones del evangelio y desde sus trincheras gritaban que todo eso era una herejía, aún hoy lo hacen, sin embargo no se oyó de parte de ellos ni de ningún sector, una auto crítica ni un análisis apropiado acerca de la condición de la iglesia chilena que permitió que este movimiento anti bíblico llegara y se extendiera por Chile, ¿O es que la globalización hace imposible mantenerse alejado de este tipo de fenómenos? No hubo reflexión teológica, no hubo quien dijera algo. ¿Será que los líderes de la iglesia, encargados de velar por ella fueron los primeros que participaron de este movimiento? ¿Por qué las personas buscan este tipo de iglesias? Tal vez están cansadas de la aridez, de la rutina de muchos de los cultos tradicionales. Cuándo vamos a un culto cualquiera ¿Vamos con expectativas de que algo va a pasar o entramos y salimos de nuestros cultos sin que nada ocurra por años?
Lo positivo de este movimiento fue la expectación de que algo ocurriría en los cultos. Esta sensación desapareció hace muchos años de las iglesias tradicionales.
Este período es también el auge de las comunicaciones evangélicas, comenzado algunos años antes. En esta década la radio y la televisión cristiana parecen gozar de todo su esplendor. Muchos ministerios radiales expanden sus ondas por todo el país. Aparecen algunos programas de televisión y en el aire ronda una idea de que “algo grande viene para Chile”. De la mano de las comunicaciones vienen los grandes eventos. Esta década fue todo evento. Parecía que la vida cristiana se jugaba toda en un congreso o un seminario. Cada denominación grande organizaba un evento millonario y traía a quien consideraba su profeta. Los recintos se hicieron pequeños para recibir a tanta gente, y como suele pasar en Chile, en todo ámbito, eran todos extranjeros, muchos argentinos. Muy pocos chilenos lograron congregar multitudes, pero los hubo. Templos repletos cada domingo y la recaudación de mucho dinero. La sensación de que algo grande iba a llegar descontrolaba y llenaba de ansiedad a otros.
Los grandes ministerios de comunicaciones no estuvieron exentos de dificultades y algunos problemas serios y su auge fue decayendo con el pasar de los años. La sensación de que algo grande venía para Chile desapareció junto con los profetas que lo vaticinaban.

DÉCADA DE LOS 2000: La Prosperidad
Estos años son la década del movimiento de La Prosperidad que vino de la mano con el movimiento de la unción, y de la industria de la música evangélica. El movimiento de la Prosperidad está vigente todavía entre muchas iglesias, y tiene su origen en una tergiversación caprichosa de algunos pasajes del Antiguo Testamento que supuestamente dan pie a la idea de “Dios te quiere prosperado en todo”. Eso quiere decir que Dios desea que cada cristiano sea rico económicamente. Tiene su origen en Estados Unidos donde pastores y tele evangelistas millonarios instan a sus fieles a dar dinero, mucho dinero, convencidos que Dios les devolverá con creces lo que den. En los Estados unidos este movimiento alcanza niveles insospechados para nosotros. Son cientos los pastores que se han vuelto millonarios solo con las ofrendas y diezmos de sus congregaciones y viven como tales; con mansiones, automóviles, servidumbre y con los escándalos, inmoralidades y excentricidades propias de los millonarios. La lista de este tipo de personas es increíble. Como increíble es que también este tipo de herejía materialista crezca en nuestra América Latina donde existen millones de pobres, porque está claro que estos millones de pobres nunca se volverán prósperos, solamente los pastores que lo predican. Con mucho temor me atrevo a decir que estas doctrinas y estas prácticas son la vergüenza de la iglesia en estos años y no es más que el amor al dinero disfrazado, caricaturizado como enseñanza bíblica.
Junto a esta herejía de la prosperidad le acompaña otro movimiento, también de dudosa legitimidad teológica y que cada día prende más entre nuestras iglesias el Movimiento Apostólico y profético. Hoy en día en nuestras congregaciones ya no hay pastores, ya no hay siervos sólo hay apóstoles y profetas. Todo gira en tormo de los nuevos apóstoles y profetas. Debe haber entre ellos muchos hombre íntegros y que buscan la santidad, sin embargo hay otros apóstoles y profetas de pública mala reputación. En estos años todo es profético: discipulado profético, evangelismo profético, campañas proféticas, escuelas proféticas, etc. Todo es trabajo apostólico: escuelas apostólicas, visión apostólica, discipulado apostólico, etc.
En una sola ciudad tenemos más apóstoles que los que el mismo Señor llamó, capacitó y envió. Si hacen la misma labor, tienen la misma efectividad, manifiestan el mismo fervor, santidad y devoción, ¡qué sean bienvenidos! Si no es así, volvamos a los siervos de antes, a los anónimos, a los desconocidos pastores que con su ejemplo han influenciado tanto nuestras vidas.
La música cristiana también sufrió un cambio importante en la práctica de la iglesia, cambio que ya había comenzado la década anterior. Ya no es la música que uno escuchaba en la iglesia y que tocaba la esposa del misionero sentada en el piano. Ahora se puede llevar donde quiera que vaya, en un Cd, en mp3 o cualquier otro tipo de almacenamiento. A pesar de que prácticamente toda la música tiene como supuesto básico adorar a Dios, en la práctica mucha de esta música es usada como entretención y va dirigida a un público joven.
Detrás de los cantantes cristianos hay una industria cada vez más pujante y con ello sumas millonarias de dinero para apoyar a estos ministerios. Los cantantes también cobran sueldos millonarios y exigen una serie de regalías, igual que las estrellas de la música pop, que son su fuente de inspiración: hoteles de lujo y una serie de caprichos como los artistas estrellas. Luchan por ganar un premio Gramy y por ser escuchados por un público masivo. Se visten como estrellas para sus shows y hasta dan conferencias de prensa, todo en el nombre del Señor, claro. No es casualidad que este movimiento naciera en Méjico, cuna de la producción musical popular.
La siguiente anécdota ilustra este cambio. Un buen amigo fue con su familia, su esposa y sus dos hijas pequeñas a ver a uno de estos cantantes cristianos famosos. Primero tuvo que pagar las entradas y una vez dentro, inocentemente sacó un queque para dar a sus hijas. Uno de los guardias contratados para el espectáculo lo vio y le dijo que tenía que botarlo. Mi amigo se negó. Se lo escondió entre las ropas e intentó pasarlo otra vez. El guardia, que no le quitó los ojos de encima, lo siguió y lo obligó a botarlo a la basura para permanecer en el establecimiento. ¿Por qué? La respuesta era obvia, el consumo de alimentos estaba concesionado y sólo se podía consumir lo que se vendía al interior. La música cristiana dejó de ser lo que era y hoy es un gran negocio, con un mercado cautivo que son las iglesias y de manera especial los jóvenes. El día de hoy la adoración es con una cámara de televisión, con luces, con efectos especiales, con muchísimo marketing y con muchísimas ganancias. Hoy es posible ver en Internet a Marco Witt predicando acerca de ser un campeón y de cómo Dios desea que sus hijos sean millonarios. Él les enseña a sus hijos que deben ser millonarios.
Esto afecta a la iglesia de muchas maneras, una de ella es que un grupo pequeño, llamado “los músicos de la iglesia” descuida misiones, descuida a sus viejos, descuida la enseñanza y descuida muchas otras cosas, pero gasta, por ejemplo tres millones de pesos en un bajo electrónico o en un equipo de sonido. El culto se vuelve más un mini recital de unos pocos y la música pasa a ser lo más importante del culto, si a eso se le agrega el temperamento de los “músicos cristianos” hay todo un problema.
¿Reflexión o desarrollo teológico a poco más de una década del nuevo siglo? Nada, existen unos pocos institutos bíblicos denominacionales y algunos de ellos infiltrados con la Alta Crítica, ¡Todavía!
El retorno de la democracia, años atrás trajo una dificultad, presente en esta década: la de la instrumentalización de algunos sectores de la iglesia por parte de los partidos políticos. Ya es común, a pesar de los años de democracia, débil democracia, que en tiempo de elecciones los partidos políticos se preocupen mucho de los discriminados, entre quienes se habla de los evangélicos, solo de los evangélicos pobres, por el prejuicio que existe y que no ha cambiado con los años y a cambio de los votos, por supuesto. Muchos líderes se han prestado para este juego a cambio de un poco de popularidad, dinero, cargos y otras prebendas. Esta década, bajo la agenda vanguardista de los gobiernos de la Concertación ha puesto en el tapete y ha legislado sobre varios temas de carácter moral: pena de muerte, divorcio, discriminación, aborto, etc pero la iglesia no ha dicho nada y si algunos sectores ha dicho algo no ha sido precisamente una postura bíblica, sino más bien se han comprometido con el gobierno de turno y hasta han apoyado alguna de estas causas. La gran mayoría guarda silencio. Esta década presenta una iglesia disgregada, dividida, débil, sin rumbo.
La educación fue otro de los caballitos de batalla de la iglesia en esta década. Se levantaron algunos expertos en educación y otros no tan expertos y comenzaron a hablar de la necesidad de que la iglesia desarrollara una visión referente a la educación. Esta década fue, tal vez, el tiempo histórico más importante para que la iglesia evangélica se consolidara como un referente en un área crucial como esta. Se habló mucho, como ha ocurrido otras veces en otros campos, se escribió algo, se fundaron escuelas cristianas, muchas particulares, pero se hizo poco. Al evaluar el trabajo realizado en educación durante estos años vemos que no hay grandes avances, la educación no es un tema que interese a la iglesia chilena y sobre el cual existan planes a corto, mediano o largo plazo, salvo algunas excepciones. Al parecer resulta fácil hablar, pero a la hora de actuar no existen planes corporativos y el secularismo avanza más, aquí, frente a nuestros ojos, sin que el liderazgo de la iglesia lo note. ¿No hay doctores en educación evangélicos? ¿No hay técnicos en el tema? De seguro los hay, lo que falta es captar la visión a cerca de lo imprescindible de una visión cristiana para el mundo de hoy, no solo en la educación sino en todas las áreas del mundo moderno.

Década del 2011: Lo que viene
¿Qué vendrá para la década que vivimos? No lo sabemos, sin embargo podemos vislumbrar dos aspectos importantes que se perfilan claramente. El primero una fuerte división que se viene acentuando cada vez más y que ya no se relaciona con aspectos bíblicos teológicos sino con otras situaciones extra eclesiásticas como el deseo de poder, posturas políticas, discusiones respecto de ética y moral. Cada vez cuesta más mirar una sola iglesia. El número de denominaciones ha crecido, y sin un trasfondo teológico se hace difícil clasificarlas y más difícil agruparlas. Como ha dicho un sociólogo de la religión, vivimos un tiempo de supermercado espiritual donde se ofrece de todo.
Respecto de la sociedad el gran desafío es enfrentar de la manera apropiada la secularización, que es el enemigo secreto pero muy eficaz de la iglesia en el día de hoy. Este fenómeno ejerce su influencia desde aspectos teológicos fundamentales hasta la práctica de la vida cristiana.
Algunas conclusiones
¿Cuál será el rumbo que seguirá nuestra iglesia? Esta iglesia que Jesús tanto ama. Es imposible saberlo. La década está comenzando y tenemos todavía varios años por delante. El rumbo que seguirá la iglesia es desconocido, pero sin lugar a dudas será el que camino que ella decida tomar. A través de sus líderes y de las personas influyentes.
A modo de conclusión se pueden mencionar algunas cosas que aparecieron en esta breve mirada: la iglesia desde sus inicios ha sido víctima de la división, los motivos han ido cambiando con los años, sin embargo cada década presenta algún motivo para la división. Al parecer siempre estas divisiones son resultados de movimientos extranjeros, de tendencias o énfasis que surgen en otros lugares y los cuales la iglesia chilena acoge sin ninguna reflexión. Las ocasiones en que la iglesia ha tenido que alzar la voz no siempre ha tenido el valor para hacerlo, ni ha mantenido tampoco una imparcialidad, o se ha comprometido con gobiernos de turno o se ha auto marginado. Su participación en la vida pública y el devenir de la sociedad no ha sido satisfactoria, su quehacer se ha centrado más bien en las prácticas locales, que en la cosa pública. Es una iglesia muy permeable a los fenómenos foráneos y sin ninguna reflexión acerca de ellos. Reflexión que no ha llegado tampoco a una visión acerca de la educación pública ni de una educación teológica.
El liderazgo, en general es un liderazgo débil, marcado más bien por el individualismo que por una visión de cuerpo, no es un liderazgo que marque rumbos, si no más reactivo, partido, dividido.
Esta es la iglesia que el Señor tanto ama. Ha avanzado mucho desde que aquellos primeros y valientes hombres y mujeres, los primeros canutos gritaran en las calles que en Jesús, y sólo en Jesús hay salvación, y “que así como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado”. Somos deudores a esos hombres y mujeres radicales, que enfrentaron oposición abierta, burlas, desprecios, discriminación, pero que supieron llevar adelante el evangelio, el único y verdadero evangelio de Jesucristo. Por delante nos quedan grandes desafíos y muchas tareas ¿Responderemos como el profeta “heme aquí Señor envíame a mi”?

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jueves, 14 de abril de 2011

Las Habilidades del pensamiento:Una introducción


Las Habilidades del Pensamiento: Una introducción

“Porque cual es su pensamiento en su

corazón, tal es él (el hombre)"Proverbio bíblico

Juan E. Barrera

En un curso de cuarto básico, a niños de 9-10 años se les pregunta “¿Todo cambia o todo permanece?” Muchas manos levantadas y muchos gritos para responder que sí, que todo cambia: los días, la temperatura, la ropa se gasta. -Todo cambia- dice uno de los estudiantes desde el fondo de la sala, lo podemos ver en el ser humano, primero se es bebé, luego niño…y enumera las etapas del desarrollo humano. -¿Y eso no es un ciclo?-pregunta el profesor, otra niña entra a la discusión y con cara pensativa responde –entonces nada cambia y mueve la cabeza casi con resignación. Algunos estudiantes se ríen de la respuesta y la gran mayoría no la entiende. Ella ha ido un poco más lejos en su razonamiento, mientras que la gran mayoría mira con cara de no comprender la reflexión que la niña ha hecho (4ºB Escuela Arturo Matte Larraín. San Ramón 2007).

Cada niño enfrentará la sociedad actual de manera distinta, pero cada cual necesitará una gran habilidad, la de pensar y hacerlo bien y no es que en el pasado no se haya hecho o esta habilidad no se haya requerido, sino que hoy, más que nunca, el éxito de los estudiantes dependerá en gran medida de esta capacidad y de la posibilidad de hacerlo correctamente, esto debido a que muchos consideran esta sociedad como la sociedad de la información, con una mayor exigencia de abstracción y de resolución de problemas.

La elección del tema como motivo de estudio no fue difícil, fue algo que se venía anidando ya hace un buen tiempo y sin lugar a dudas que una de sus motivaciones surge desde la práctica educativa misma y del interés por conocer los aportes, la participación y las contribuciones de la psicología sobre el tema de estudio. Año tras año son muchos los estudiantes que repletan las aulas escolares y es posible ver un gran número de estudiantes satisfechos, completos, que aprenden y que son un verdadero aporte para su propia clase y una fuente de riqueza muy grande para el profesor. Es posible ver el brillo en sus ojos al momento de aprender o comprender algún concepto. Es posible ver también el esfuerzo mental que muchas veces eso significa: buscar soluciones, resolver problemas, equivocarse, escribir, borrar una y otra vez, y otras tantas conductas que revelan o arrojan un poco de luz de aquello que no conocemos pero sabemos que existe y que son los procesos cognitivos internos de aquello que llamamos pensar y acerca de los cuales la psicología, basada en años de investigaciones puede ayudarnos a comprender un poco mejor.

También es posible ver un elevado número de alumnos que haciendo un esfuerzo igual o mayor al grupo ya mencionado de estudiantes, al parecer no consigue comprender del todo lo que se le enseña. ¿Cómo ayudar a ese grupo? ¿Cómo conseguir que un grupo importante de estudiantes mejore su rendimiento académico? ¿Cómo ayudarlos a desarrollar todo su potencial cognitivo?

¿De qué manera los últimos estudios en psicología pueden colaborar en este trabajo?

Ambos grupos de estudiantes, aquellos que aprenden con facilidad y los que lo hacen con dificultad tendrán que enfrentar dentro de pocos años, como ya hemos dicho, si es que ya no lo han hecho, los desafíos de lo que se ha dado en llamar “la sociedad del conocimiento”. Desafíos cada vez más crecientes presentados por la tecnología, la iconología, y los procesos computacionales que obligan a los estudiantes a pensar, a hacerlo con rapidez y de manera lógica, a tomar decisiones de forma reiterada ¿Se puede hacer algo para mejorar el nivel de pensamiento o aptitudes de los alumnos? ¿Tiene algo que decir y aportar la psicología respecto de este tema?

El Movimiento para Enseñar a Pensar está convencido de que es posible enseñar a pensar y que sí es posible mejorar el razonamiento entre los estudiantes de distintas partes del mundo. Hoy este movimiento tiene presencia en muchos países del mundo, por medio de la divulgación de la investigación y trabajo práctico de sus más renombrados autores, que es aplicado a un cada vez mayor número de currículos y planes de estudios de escuelas y otras organizaciones educativas. Tomando en cuenta esto el presente trabajo se adentra en los inicios, los objetivos, los materiales y muchos otros aspectos de lo que se denomina en inglés Critical Thinking.

Por tal razón los objetivos de este trabajo son:

· Conocer los principales lineamientos acerca del Aprender a pensar en el mundo, su base teórica, sus aportes y sus desafíos

· Conocer aspectos prácticos del Movimiento para Enseñar a Pensar, sus programas, materiales, tipo de evaluación y otros.

· Conocer brevemente la situación en Chile en relación al Movimiento para Enseñar a Pensar.

Se espera lograr estos objetivos por medio de la revisión bibliográfica pertinente tanto de autores de habla inglesa como de autores de habla castellana. Revisión de sus aportes, libros, artículos en la red y contactos personales vía correo electrónico con algunos de ellos.

Huelga decir que la pertinencia y relevancia de un tema como el tratado en este trabajo está siempre vigente, aún más ahora que en Chile se discute una nueva Ley general de Educación y en otros muchos lugares se cuestiona la eficacia de la educación tal como está planteada. La idea de una “educación de calidad” cobra cada día mayor relevancia dada las condiciones desfavorables para un gran grupo de estudiantes en el mundo, situación que se podría revertir, es probable por medio de la aplicación de un programa para enseñar a pensar, sostenido en el tiempo y evaluado apropiadamente.

Perkins (1995) desarrolla un concepto de escuela que promueve una actitud distinta a la habitual ante el aprendizaje, basada en la memorización, esto como una forma de contrarrestar lo que él llama un conocimiento frágil.

Para este autor la escuela debe estar orientada a la reflexión, a la comprensión, y la define como “…las que se mantienen atentas a todo posible progreso en el campo de la enseñanza y del aprendizaje” (p. 17) y que a su juicio debe poseer tres características:

1. Estar informada sobre el pensamiento y el aprendizaje humanos y sobre su óptimo funcionamiento.

2. Ser dinámica, que se maneje no sólo con información sino con un “espíritu enérgico” que les permita “generar energía positiva en la estructuración escolar”

3. Ser reflexiva, atendiendo a dos aspectos, el cuidado de las necesidades de las personas, el respeto y en segundo lugar que la enseñanza, el aprendizaje y la toma de decisiones “giran en torno del pensamiento”