martes, 12 de julio de 2011

Un cristianismo sin cielo


Un cristianismo sin cielo
Juan E. Barrera
En estos días estuve viendo en la internet los mensajes de un predicador brasileño, y escuchando la música de Paul Wilbur. Esto sumado a algunas reflexiones personales me hicieron notar algo. En el día de hoy no se predica acerca del cielo. Nuestro cristianismo ya no tiene cielo. No se escucha hablar, no se estudia ni se predica acerca de esta bendita verdad. ¿Existe un cristianismo sin cielo? Es una tragedia pero eso es lo que sucede. Tampoco se canta acerca del cielo, que era una de las fuentes de inspiración de la himnología clásica y de la música Gospel. Esto, creo, trae varias consecuencias y todas graves.
Un cristianismo sin cielo es una fe sin trascendencia. El espíritu moderno ha influenciado de tal manera la fe de hoy que hablamos de un mundo donde no hay ventanas. Donde todo ocurre aquí, ahora, en este plano del tiempo y el espacio. No hay futuro, no hay intervención divina para después de esta vida. Lo que se predica guarda relación solamente con las cosas de esta tierra: el dinero, el sentirnos bien, el ser felices, el ser ricos y prósperos, como hacer buenos negocios, como sembrar para cosechar. Toda la predicación es terrenal, no hay lugar a lo trascendente. Toda la mirada está puesta en las necesidades presentes del hombre. En la satisfacción inmediata de lo que le apremia y en este apremio no se consideran las necesidades espirituales, sino más bien las materiales. Es el amor al dinero el que lo tiñe todo. Es una religión utilitarista, sin Biblia, sin autoridad, vacía.
Este énfasis ¿no será el culpable de la tristeza que inunda a los cristianos en el día de hoy? Claro, porque una de las consecuencias de esta predicación sin trascendencia es el dolor. Ante la pérdida el cristiano de hoy no mira al cielo ni tiene la seguridad ni el gozo de la vida futura. Frente a la muerte, salvo las excepciones, el cristiano ha perdido la esperanza del cielo, el gozo de la nueva vida y si él la ha perdido también el resto lo ha hecho, porque quiere decir que frente al sufrimiento que experimentan las personas tenemos muy poco que ofrecer, no hay diferencia. Volvamos a esta doctrina y a esta realidad fundamental en la vida cristiana. Esta vida no lo es todo, es el paréntesis de la verdadera vida, la vida eterna. El cielo existe, es una realidad. Es una de las promesas de Jesús. Él partió a preparar un lugar para los que creen en él. Es un lugar nuevo, con características nunca antes vistas, sin lágrimas, sin dolor, sin enfermedad, sin muerte, un lugar de luz y de paz, ¡oh si pudiéramos suspirar y anhelar ese lugar cada día de nuestra vida! Esta tierra, a pesar de su caída en pecado es hermosa, Dios muestra su misericordia cada día, disfrutamos de ella, de las personas, del amor, del arte, de la naturaleza, pero ese otro lugar es mejor. Es la compañía de Jesús, el Cordero que fue inmolado lo que lo hace especial, también lo hace la compañía de nuestros seres queridos que ya han partido. Ese es el súmmum del gozo. Hablemos, cantemos y prediquemos del cielo. No hacerlo es abandonar la fe. Un cristianismo sin cielo no es cristianismo.

jueves, 23 de junio de 2011

¿Por qué las parejas que se aman dejan de hacer el amor?


¿Por qué las parejas que se aman dejan de hacer el amor?
Juan E. Barrera
Los recién casados o que inician una relación de convivencia no necesitan estímulo alguno para tener relaciones sexuales. Es una actividad que surge espontánea, libre, vigorosa, potente. Sin embargo, en muchas parejas, no en todas, este entusiasmo se va apagando con el tiempo y termina y en uno u otro encuentro sexual durante el mes. ¿Por qué? Hay muchas razones, aunque el testimonio de muchas parejas revela que es la rutina la que quita este entusiasmo. Pensemos cuantas veces se hace el amor con la misma persona, de la misma forma, en el mismo lugar, a la misma hora, con el mismo libreto, con el mismo apuro, con las mismas preocupaciones, con los mismos enojos. Recuerdo un libro con un título divertido “Como hacer el amor con la misma persona y ser feliz” es un buen título y valdría la pena leerlo y re escribirlo, pues el sexo en la relación de pareja es una de las actividades que se debe re plantear constantemente y escapar de la rutina matrimonial que todo lo mata. ¿Por qué? Una de las razones es que mata el misterio del sexo, misterio que va de la mano de un sin fin de otras cosas, no es algo puramente físico, aunque también lo incluye. ¿Qué misterio hay para la mujer si ya sabe de memoria como es que su pareja va a comenzar y como va a terminar el encuentro, donde la va a tocar y cómo? ¿Qué misterio hay para un hombre cuya mujer no participa activamente y ve el sexo como una carga que debe llevar o está muchas veces preocupada de los niños o de apagar la luz para que no la vean desnuda? El misterio perdido es también emocional y esto guarda relación con la intimidad, con la comunicación, con lo interesante que se puede percibir al otro. Para este tipo de parejas, el sexo no es rutinario, sino que muchas veces es la finalización de una larga charla, de un tiempo de juego, de seducción recíproca, de confesiones profundas y sinceras que mantienen el interés mutuo, de tocarse, de experimentar. Lo contrario del misterio es lo obvio. Cuando se percibe que las relaciones sexuales han caído en lo obvio, en lo que se espera, es muy fácil llegar al aburrimiento y ceder muchas veces a la tentación sexual con terceros, que en ese momento representa todo lo nuevo, todo lo interesante, todo lo que se ha perdido en la relación propia. Es sólo una ilusión, pero es una ilusión que renueva y rejuvenece, al menos por un buen tiempo. No es casual que los estudios indiquen que en los amores clandestinos el período de enamoramiento sea más largo que en las parejas establecidas. En la clandestinidad existen aspectos muy fuertes: secreto, pasión, complicidad, fantasías, deseo, etc. ¿Por qué no experimentar estas emociones con la pareja propia y huir de la rutina y el aburrimiento? Existen formas de lograr aquello. Vale la pena intentarlo.

martes, 21 de junio de 2011

¿Nunca más volverá ese tiempo cuando fuimos tan felices?


¿Nunca más volverá ese tiempo cuando fuimos tan felices?
Juan E. Barrera
Estas fueron las palabras de una amiga la noche en que despedimos para siempre de este mundo a Juan Allende. Es el primero de nuestro círculo que emprende el rumbo sin retorno hacia el cielo, hacia la luz, hacia Jesús. Con el otoño se fue también Juan, hermano querido de toda la vida. El cáncer una vez más ganó la batalla final, aunque momentáneamente. Una de las veces que lo visité en su casa me miró a la cara, desde su cama, ya muy débil y con ojos cansados y voz apagada aunque con total certidumbre me dijo “voy a tener un privilegio antes que tú, veré a tu hijo primero que tú”. -Dile que todavía lo echo de menos-, respondí con los ojos húmedos de emoción y con un nudo en la garganta. Con esta seguridad se marchó a su hogar eterno el sábado 19 por la mañana. En Santiago llovía, en el cielo no. Y esa noche de Otoño, una de las últimas de la estación lo acompañamos. Nos encontramos con amigos de muchos años. Todos tristes por su partida. En ese contexto, en un abrazo afectuoso y apretado alguien me hizo la pregunta ¿Nunca más volverá ese tiempo cuando fuimos tan felices? Y estaba llorando, yo también. Ella se refería al período en que éramos adolescentes y todos frecuentábamos ese templo, muy querido por nosotros. Pasamos los mejores años de nuestra vida allí, junto al piano negro, las bancas de madera viejas y duras, el techo de aislapol pintado de color crema, dela cancha de baby fútbol y la alegría imparable de un montón de niños que éramos nosotros. Éramos felices, no nos dábamos cuenta, pero fuimos muy felices allí. Ahora casi treinta años después y con algunas heridas a cuesta, miramos hacia atrás y ese tiempo nos parece tan bello. ¿Será verdad aquello de que el tiempo pasado siempre fue mejor? Tal vez sí, tal vez no. Esa noche las bancas eran las mismas, el piano era el mismo, el techo era el mismo, el piso del templo era el mismo, pero nosotros ya no. Dios nos ha llevado por distintos caminos y distintas experiencias. La vida nos ha presentado su lado amable y su lado más duro. Muchos han seguido fieles al Señor, otros han desertado, otros han quedado a la orilla del camino, muchos se han vuelto cristianos maduros y hermosos, otros se han quedado en la superficie, pero todos compartimos cosas en común, hemos pasado muchas horas juntos, nuestras historias se enlazan, nos hemos reído tantas veces y otras nos ha tocado llorar. Muchos estamos más gordos, algunos sin pelos, con anteojos, algunos enfermos, con barba, las mujeres más lindas, los hombres más maduros, todo ha cambiado ¿Nunca más volverá ese tiempo cuando fuimos tan felices? Tal vez no vuelva, tal vez existan otros mejores, otros seguirán a Juan en su camino al cielo, todo cambia, todo menos Dios, Él permanece fiel y nos sigue amando a pesar de que nosotros cambiemos.

martes, 14 de junio de 2011

DIFERENCIAS EN LA EDUCACIÓN DE AYER Y HOY

DIFERENCIAS EN LA EDUCACIÓN DE AYER Y HOY

lunes, 13 de junio de 2011

Volvamos a la Biblia. Simplemente eso.


VOLVAMOS A LA BIBLIA. SIMPLEMENTE ESO
Juan E. Barrera
He escuchado muchas veces una anécdota que dice que en medio de una conferencia bíblica en España, donde todos hablaban de un sin fin de cosas, probablemente bien intencionadas, pero erradas, un pastor se levantó y alzando su Biblia en la mano gritó “¡¡Volvamos a la Biblia, volvamos a la Biblia!!”. Esto ocurrió hace muchos años, pero hoy más que nunca se hace necesario un llamado tan desesperado como ese. El pueblo del Señor tiene que volver a la Biblia. Existen distintas iglesias evangélicas en Chile y en el mundo, pero todas necesitan volver a la Biblia.
En las iglesias históricas, eso es lo que se enseña, historia. Los mensajes suelen ser muy apropiados doctrinalmente, pero se hacen sin el poder del Espíritu Santo, existe mucha “sana doctrina” pero muy poca palabra del Señor, que creo, al pasar de los años, he aprendido que no son sinónimos. Son iglesias donde uno casi puede adivinar el tema de los mensajes: contra los pentecostales, contra los ecuménicos, contra la música moderna, contra los dones espirituales, contra las grandes iglesias, contra el emocionalismo, contra la psicología, contra la ciencia, contra todo. Están siempre mirando hacia el pasado, un pasado glorioso, lleno de crecimiento de todo tipo, pero que hace mucho tiempo abandonó las iglesias. En algunas iglesias, aún peores, los mensajes son sacados de libros, que incluso uno puede identificar, o lo que es más, los mensajes son bajados de Internet. Todos los temas, que en verdad no son muchos, todas las ilustraciones y todas las referencias del pastor son identificables para muchos, existe también mucha repetición.
La actitud de estos pastores frente a la crisis de su iglesia es: estamos en los tiempos finales, de lo bueno poco, "es que es así cuando se predica la sana doctrina" y otra serie de excusas para no reconocer que el problema es que han abandonado la Biblia. Mantienen un orgullo doctrinario y separatista que les impide ver su terrible situación. Iglesias con 20, 30 o 50 años que nunca han crecido, que nunca han llegado a 100 personas. Para muchos de estos pastores el Dios maravilloso se les perdió entre las maravillas de la palabra de Dios, como solía decir un hombre de Dios, y suelen hacer bastante más énfasis en un texto bíblico que en el Dios que escribió esas palabras. “Porque la Palabra de Dios dice…”es lo que repiten muchos, pero no saben decir, lo que Dios dice. Existe un marcado énfasis racional en el uso de la Escritura, mantienen un espíritu racionalista tan fuerte que sin darse cuenta han despojado lo sobrenatural de su teología y de su predicación. Hay mucha Biblia, pero poco de Dios, falta ese aroma santo cuando alguien habla con ellos, son duros, son autoritarios, sabelotodo. Su predicación llega a ser aburrida, exquisitamente homilética muchas veces, muy ordenada, pero sin poder. Deberíamos recordar a este tipo de predicadores las palabras del apóstol Pablo en 1 Corintios cuando dice que el Reino de Dios no consiste en palabras sino en poder.
Existen otros predicadores, en la misma línea que ni aún este interés por la correcta interpretación bíblica poseen y pierden la oportunidad cada domingo de alimentar a su grey, porque usan el púlpito solo para contar anécdotas, historias y chistes. Chistes, y más chistes, mientras el pueblo del Señor muere de hambre espiritual, ellos no tienen nada más que entregar. ¿Entonces? ¿Hay que abandonar la Biblia, hay que dejar de lado la correcta interpretación de Las Escrituras? Por supuesto que no, lo que hay que hacer es colocar en un justo equilibrio una correcta exégesis bíblica y una vida espiritual piadosa. Dejar de pensar que porque es un mensaje armado muy bien homiléticamente, o por que se ajusta a lo que se considera son las interpretaciones correctas va a causar el efecto deseado ¿Existe en estos pastores una expectativa cada vez que predican? ¿Qué esperan de las personas que escuchan cada domingo? ¿Existe gozo genuino en su predicación? ¿Cuál es el efecto que ellos están esperando en las personas que escuchan? Estas iglesias necesitan volver a la Biblia, al Espíritu de la Biblia y no solo a sus palabras. Muchas personas se van de estas iglesias y no lo hacen porque busquen “experiencias emocionales”, lo hacen porque se dan cuenta que en este tipo de iglesias no encuentran el agua fresca que viene de Dios que es aquello que necesita sus corazones y se van buscando en otro lugar.
Otras iglesias ni siquiera usan Biblia, es probable que el pastor nunca la haya leído completa alguna vez en su vida. Su predicación en realidad no lo es tal, sino que es autoayuda disfrazada de cristianismo. Las palabras predilectas de estos pastores son:”Sueñe para Dios”, “Tenga un sueño”, “Crea en algo y luego trabaje para ello, y Dios le va a ayudar”, “Confiese con sus labios y crea”. Esto no es predicación, esto es autoayuda, humanismo cristiano o no se bien que, pero no es Biblia ni cristianismo. Lamentablemente nuestras iglesias se han llenado de estas predicaciones, están en todas partes, en los diarios, en la radio, en la televisión. No es la palabra del Señor que nos insta a la santidad, al arrepentimiento, a la consagración, al amor, sino que es una seudo predicación que coloca al hombre como centro de todo, una “hombrelogía” en lugar de una “teología”. Es una seudo predicaciòn antropocéntrica, humanista, terrenal. No importa lo que le importa a Dios, solo importa lo que le importa al hombre. Este tipo de arengas, no tiene asidero ninguno en la Biblia. Si usted coloca atención en estas seudo predicaciones descubrirá que mucho de ello es tomado y adaptado de libros como “Descubra sus zonas erróneas”, “¿Quién se ha llevado mi queso?”, etc. La idea de la confesión positiva tampoco es nueva ni bíblica, proviene del hinduismo. Paul John Gui Sho ya hablaba de ello hace años. Lamentablemente se ha puesto de moda otra vez. Alguien aún podría preguntar y que hay de malo en este tipo de predicación? Se me ocurren algunas cosas:
-Dios y su Palabra dejan de ser el centro y en lugar de ello se coloca al hombre y sus deseos.
-Se rebajan los requisitos del discipulado cristiano. El dejar todo por seguir a Cristo se transforma en un “Gane todo por seguir a Cristo”
-Se dejan de lado conceptos fundamentales como la salvación, la santidad, el servicio y se rebaja el evangelio a un concepto utilitarista.
¿Cómo debería entonces ser la predicación? Recordemos las palabras del Señor en Mateo 22 “erráis ignorando las Escrituras y el poder de Dios” Este es el equilibrio perfecto en la predicación. Un mensaje lleno de Biblia, profundamente bíblico, usada con un buen texto y no sólo como pretexto. El pastor de hoy no puede ignorar las Escrituras, existe abundante literatura extra sobre la Biblia, aunque nada reemplazará la lectura de la Biblia misma. El predicador de hoy, más que nunca en la historia debe estar empapado de las Escrituras, usarla como una verdadera espada, como el logos y el rema de Dios al corazón de los que escuchan, sin embargo al mismo tiempo debe predicarse en el poder del Señor. Los fariseos conocían muy bien las Escrituras, sin embargo reciben esta reprensión. Había un conocimiento escritural que ellos no tenían, la revelación del Señor, la iluminación del Espíritu Santo. Conocían la Biblia pero no conocían el poder de Dios. Predicar pensando que por el hecho de oír solamente y de entender con el intelecto basta para hacer la obra de Dios, es equivocarse. El Señor dice que además hay que conocer el poder de Dios. Denuedo es la palabra castellana neo testamentaria que indica una manera especial de exponer las Escrituras, indica energía, ganas, poder, entusiasmo. Esto no significa que la mejor predicación es la que contiene mayor cantidad de gritos o ruidos extraños o amenes o aleluyas, sino aquella que genuinamente es expuesta como viniendo de lo alto. Que tiene empuje, convicción, que llega al corazón, que reprende, que restaura, que no deja indiferente, que llega a las conciencias y las remueve y las lleva al arrepentimiento. Volvamos a la Biblia, simplemente eso.

domingo, 12 de junio de 2011

Mensaje: Tibio, pobre y ciego


Iglesia Bíblica Independiente
San Joaquín. Santiago de Chile
Domingo 12 de Junio de 2011
Iglesia Kayrós.
El Bosque. Santiago de Chile
31 de Julio de 2011

Mensaje: Tibio, pobre y ciego
Texto: Apocalipsis 3:14-22

Introducción

Algunas generalidades sobre la iglesia y la ciudad de Laodicea.
La ciudad, ubicada en Asia menor era conocida por varias razones:
1. Su riqueza proveniente de la industria textil
2. Una facultad de medicina donde se elaboraba una medicina, un colirio para los ojos.
3. Este espíritu materialista había influido en el pensamiento de la iglesia.
4. A diferencia de todas las otras iglesias Laodicea no recibe ninguna palabra de reconocimiento.
5. Es la única iglesia que recibe su reprensión con palabras amables y cariñosas.
6. Es la única iglesia donde no se menciona a Satanás como responsable de la conducta de los creyentes, sino que toda la responsabilidad está puesta sobre ellos.
7. Se piensa que esta iglesia representa a la iglesia en el tiempo actual.
8. Cerca de la ciudad había manantiales de agua que durante su recorrido hasta la ciudad misma se entibiaba.

A esta iglesia Jesús se presenta como: v.14
1. El AMEN. Afirma su autoridad, Él es el que es
2. El TESTIGO FIEL Y VERDADERO: ËL que todo lo observa, con fidelidad y verdad
3. El PRINCIPIO DE LA CREACIÓN DE DIOS: El Señor soberano, Rey de la creación

¿La iglesia necesitaba esta presentación? Probablemente sí ¿Lo necesita la iglesia de hoy?

Es el último de los 7 mensajes de Jesús resucitado y glorificado a las iglesias del Asia Menor.
Es el último mensaje antes que Juan centre toda su atención en las cosas que están sucediendo en el cielo, así que el mensaje de Jesús antes de cambiar el plano de la historia es “Sé pues celoso y arrepiéntete”

I. YO CONOZCOTUS OBRAS… QUE ERES TIBIO v.16
“Tibio...” Es aquella condición en que la convicción no llega a afectar a la conciencia, el corazón o la voluntad. Se mantiene en un estado difuso entre el mundo, el pecado, Cristo y la iglesia. Todo es difuso. No niega la cruz. Sabe su doctrina, pero no la practica”

A. La temperatura espiritual no la dan las obras. A pesar del fuerte énfasis de muchas iglesias y de muchos líderes en las actividades, esta son consiguen subir la temperatura espiritual de las personas. Es más, muchas personas no cristianas se pueden esconder en este activismo y aprender los hábitos de los creyentes sin nunca haber nacido de nuevo: aprenden la jerga evangélica, se visten como los creyentes, cantan las canciones de los creyentes, pero sin serlo. El peligro del activismo es que enmascara una realidad espiritual y solamente permite observar lo externo y muy fácil evaluar lo interno a través de lo externo y se cita para ello el verso del Señor acerca del carbol y sus frutos, olvidando que el contexto indica a los falsos profetas.
B. La tibieza espiritual es un estado “eres” ¿Por qué razón las cosa externas no son un indicador de sana espiritualidad o temperatura espiritual? Porque esta tibieza es un estado “ERES”. La tibieza atañe al ser, a la esencia de la persona. Nacemos espiritualmente fríos, apartados de Dios y ese estado no cambia por muchas buenas y piadosas obras que la persona realice. Esta es la diferencia básica entre verdadero cristianismo y el catolicismo romano o cualquiera religión que ponga énfasis en las obras. El problema del pastor de la iglesia en Laodicea es que él “ERA” tibio, no que se comportara como un tibio ni que sus obras fueran tibias. Esta expresión “TIBIO” tiene dos connotaciones, una positiva, donde tibio puede ser sinónimo de “Suave”, “Cálido”, “Moderado”, “templado”, pero la mismo tiempo tiene una connotación negativa donde tibio es sinónimo de “indiferente”, “tenue”, “Desapegado”, •desapasionado”. Obviamente la reprensión al pastor y a la iglesia de Laodicea guarda relación con este último aspecto. Ser “TIBIO” significa ser indiferente, desapegado, desapasionado con Dios, descomprometido con Dios y su obra. ¿Cómo subir la temperatura espiritual? ¡Con un firme propósito de cambiar!, ¡Comprometerse de una vez por todas! ¡Tomar en serio las cosas de Dios! ¡No! Porque estas cosas también son obras tibias, lo tibio permanece tibio, no puede producir cambio alguno ¿Cuál es la solución entonces?

C. La temperatura espiritual la marca Dios. La reprensión viene directamente de Dios. Es él quien decide lo que es tibio o caliente. Es Dios quien marca la pauta, él es el termómetro o barómetro espiritual. No lo son las personas, las acciones, las palabras ni las canciones. No es lo externo, es Dios que escudriña los corazones quien determina la temperatura espiritual de sus hijos y de su iglesia. Es Dios a través de su palabra quien marca la pauta.

D. La tibieza espiritual es un estado de indecisión. De acuerdo a este pasaje a Dios le molesta tanto la tibieza como la indecisión en que se encuentra su iglesia. ¡Ojalá fueses frío o caliente! La reprensión apunta a lo contradictorio, a lo confuso y dubitativo del estado de tibieza.

El Resultado
v.16 “Te vomitaré de mi boca”. Esta es una expresión fuerte a la que se le podría dar varias interpretaciones ¿Lleva Dios a sus pastores en la boca? Lo más probable sea que no, que lo que aquí se representa es la reacción normal de una persona que se lleva el alimento a la boca y descubre con sorpresa que está tibio. La primera reacción es devolver ese alimento, por la sensación desagradable que provoca.

APLICACIONES
1. La tibieza es un estado espiritual que no cambia con las cosas externas. El formalismo es una manera de enfrentar la vida cristiana que pone el acento en el hacer pero deja al creyente en la indecisión, entre ser y no ser.
2. La tibieza es una falta de compromiso que solo se supera por medio de un encuentro personal con el Señor, quien de acuerdo al verso 20 quiere cenar con sus propios hijos.
3. La temperatura espiritual la marca Dios. No son las obras, no es la lista cosas que podemos o no podemos hacer, el legalismo, no es el grupo al que se pertenece, es Dios quien decide si somos fríos, calientes o tibios.
4. En el área de Laodicea, habían muchos manantiales, de aguas. Algunos fríos y otros calientes, los de Hierápolis y los de Colosas. En ese tiempo se pensaba que los manantiales calientes tenían poder sanador y que los manantiales fríos eran por excelencia lugares para refrescarse. Los cristianos de la iglesia de Laodicea al ser tibios no traían, por lo tanto, sanidad a los enfermos ni refrigerio a los cansados.
¿Soy yo el tipo de cristiano que traigo sanidad y refrigerio a los que están cerca de mí?

II. YO SOY RICO.V.17
“Laodicea era una iglesia arrogante y autosuficiente. Era la ciudad más opulenta de las siete que había en Asia. Se la conocía por su banca industrial, por la manufactura de lana en la fabricación de hermosas vestiduras, y por la escuela de medicina que producía un medicamento para los ojos (colirio)”.
De acuerdo a este texto podemos deducir algunas cosas que confundían a la iglesia en Laodicea:
A. Tú dices “Yo soy rico”. Confundir lo que se tiene con lo que sé es. La iglesia pensaba que la abundancia de bienes materiales la hacía una iglesia rica. Confundían tener con ser, ponían su confianza en el dinero. Este es el germen de la teología de la prosperidad. Pensar que la iglesia está bendecida por los bienes materiales que posee o que la bendición del creyente se mide por los bienes materiales.
B. “Y me he enriquecido” Los bienes materiales descentran la atención y la colocan en uno mismo y no en Dios. Una iglesia que tiene muchos bienes materiales pierde la confianza en Dios y la coloca sobre ella misma. Son iglesias que viven hablando de megaproyectos, de multitudes, de dólares, iglesias que podrían, tal vez, funcionar sin la dirección de Dios. Iglesias que viven en función del dinero de sus miembros, de los contactos que hacen o no hacen. Un ejemplo extremo de este tipo de grupos son el Opus Dei y los Legionarios de Cristo, cuya misión es alcanzar y trabajar por y para las clases adineradas, la élite de cada país.
C: “Y de ninguna cosa tengo necesidad”. El dinero crea una sensación de seguridad y de satisfacción que incluye el bienestar espiritual. Cuando la persona se siente satisfecha y no tiene necesidades materiales, puede sentir que Dios lo está bendiciendo, pero cuando le falta algo y ya no tiene esa seguridad le resulta más fácil quejarse y reclamarle a Dios.
Algunos datos para pensar:
Bishop T. D. Jakes “Como predicador y como exitoso escritor, Jakes (Obispo T.D) preside un conglomerado creciente de empresas que incluye “The Potter’s House” en Dallas y un creciente numero de empresas económicas, el Obispo Jakes y su esposa Serita viven en una sección exclusiva de Dallas en una casa valorada en 1.7 millones de dólares, su Iglesia tiene unos 20,000 miembros….”
Trinity Fundation –Benny Hinn es un famoso predicador pentecostal de origen Armenio que ha fundado un imperio espiritual y económico. Solo a modo de ejemplo, en un articulo de Los Angeles Times de fecha Julio 27, 2003 y escrito por William Lobdell dice que el tele evangelista tuvo entradas en el año 2002 de 89 millones de dólares, el mismo articulo menciona que el Pastor Hinn dijo a CNN en 1997 que el ganaba entre 500 mil y un millón de dólares anuales incluyendo entrada de sus libros, en la misma entrevista dijo que en los dos años anteriores su Ministerio había tenido entradas de 160 Millones. En 1999 el Pastor Hinn declaro haber sido instruido por el Señor para fabricar un Centro de Sanación en Texas, en un Teletón se recogieron 25 millones de dólares para dicho centro, el centro nunca se llego a construir y el pastor respondió a CNN que el Señor le dio “otras instrucciones”, El Pastor Hinn posee un multimillonario jet para su traslado a las cruzadas mundiales y vive en la costa californiana en una casa valuada en 3.5 millones de dólares (tomado de Benny Hinn has millions of believers and millions in donations NBC News - Dateline/December 27, 2002 )
Billy Graham. El respetado Evangelista Bautista Billy Graham tuvo entradas en 1997 de 96.6 millones de dólares.
Lakewood Church –Joel Osteen, el joven pastor de esta Mega Iglesia recolectó 55 Millones en donaciones el año pasado y está destinando 90 millones a la transformación de un stadium de Houston en Iglesia y otras facilidades como un Café y Restaurante.
Oral Roberts – En el año 1987 le dijo a su audiencia de TV que el Señor le había dicho que si no recogía 8 millones de dólares en el fin de semana se lo llevaría de la Tierra, recogió 9 millones y en 1989 cerro el ministerio por “dificultades económicas”
Jimmy Swaggart– Tele evangelista que en los 80’s recaudaba 150 millones de dólares anuales.
Paul y Jan Crouch. Dueños de TBN una de las estaciones de TV más grande del mundo, genera 120 millones de ganancias anuales de contribuciones de sus espectadores. Entre ambos reciben un salario anual cercano a los 800 mil dólares (Tomado de Wikipedia)
Iglesia Universal del Reino de Dios (Pare de Sufrir) –Secta fundada en por Edir Marcelo y que hoy recauda un promedio ingreso anual de 1 billón de dólares (tomado del articulo La Iglesia Universal del Reino de Dios de Alfredo Silletta) y que lleva una vida de lujos entre decena de carros de lujos y viviendo en Brookling, EEUU.
A pesar de la riqueza de la iglesia actual la mirada del Señor es:
La mirada de Dios: v. 17“Y no sabes que eres un desventurado (desgraciado, desafortunado), miserable (desdichado, de escaso valor), pobre, ciego y desnudo”

APLICACIÓN
1. Ser y tener no son sinónimos y es fácil confundirse, pero Dios hace un corte entre ambas posturas “Tú dices, eres rico” pero…
2. El dinero y los bienes materiales de una iglesia nunca van a tocar el ser de esa iglesia.
3. Dios no desea que seamos ricos, desea que hagamos su voluntad
4. Dios no desea una iglesia pobre, quiere guiarnos para buscar el equilibrio sin perder jamás las prioridades.
5. El verdadero y santo evangelio no tiene nada que ver con el dinero. Todo es dado de gracia y recibido por la fe.
III. CIEGO V.17
Esta es una contradicción, que una iglesia situada en una ciudad que fabricaba colirio para los ojos fuera ciega. Esta es una metáfora hermosa acerca de la cual podemos reflexionar un poco y sacar alguna enseñanza. Esta ceguera espiritual le impedía ver a la iglesia tres cosas:
1. Su verdadera situación “Miserable”. La verdadera situación de la iglesia la hacía miserable (infeliz, necesitado, tacaño) y ellos seducidos por el dinero y el formalismo no podían verlo. Eran ciegos en cuanto a sus circunstancias.
2. Pobres. Dios estaba mirando la iglesia por dentro, interiormente y allí Él vio sólo pobreza, pobreza que contrastaba con la riqueza exterior, con el lujo y la opulencia
Desnudos: La ceguera espiritual no les permitía verse a si mismos. A pesar de vivir en una ciudad famosa por las confecciones y los textiles, la iglesia estaba desnuda y no sentía vergüenza por ello, porque no se veía a si misma.

APLICACIÓN
1. El orgullo nos impide vernos tal como somos
2. El materialismo crea una confianza falsa y no nos deja ver la verdadera condición. Nos aparta de Dios. La dificultad no son los bienes materiales, sino la actitud con que nos acercamos a ellos.
LA SOLUCIÓN DIVINA A LOS PROBLEMAS DE LA IGLESIA DE LAODICEA
A pesar de tener toda la autoridad Dios se dirige a su iglesia en un tono dulce: “Por tanto yo te aconsejo” y le da cuatro soluciones:
1. Para la pobreza de la iglesia Dios dice: “Qué de mi compres oro refinado en fuego”. Esta expresión alude a la verdadera riqueza. Para algunos este oro refinado representa el evangelio, para otros representa la verdadera pureza, aquello que está libre de la escoria. Para otros “El oro refinado por fuego es símbolo de las pruebas que ellos tenían que sufrir”.
2. Para la desnudez:”Vestiduras blancas para vestirte”. Esta expresión “vestiduras blancas” aparece varias veces en el libro y se refiere a la justicia, la pureza, la santidad, como un contraste con la justicia propia de la iglesia.
3. Para la ceguera espiritual:”Unge tus ojos con colirio para que veas”. No el colirio que se elaboraba en la ciudad, sino el verdadero colirio que proviene de Dios.
TRES LLAMADOS
1. Llamado al arrepentimiento: v.19 “Sé pues celoso y arrepiéntete”
-Cambiar de parecer
-Cambiar de dirección
-Sentir dolor por lo realizado
2. Un llamado a la comunión íntima: v.20 “Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él y cenaré con él y él conmigo”, así como dos buenos amigos comparten una mesa, una conversación.
3. Un llamado a la fidelidad: v.21 “Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono…”
CONCLUSIÓN
La solución divina para:
1. La tibieza espiritual
2. La pobreza espiritual
3. La ceguera espiritual
Es: El arrepentimiento-la comunión-la fidelidad

viernes, 10 de junio de 2011

DEPRESIÓN Y VIDA CRISTIANA


DEPRESIÓN Y VIDA CRISTIANA
Juan E. Barrera
La depresión es el azote del mundo moderno. Cada día son más las personas que se sienten tristes y esto es una contradicción con lo que habitualmente se ve y escucha en los medios de comunicación de masas, donde todo el mundo se ve feliz: la dueña de casa, el ejecutivo, el enfermo, el niño, el trabajador, etc. La realidad es otra. Cada día crece más la tristeza en el mundo. ¿Qué emoción o pensamiento hay detrás de la depresión? El de una pérdida. La persona que experimenta una pérdida, si esta no es bien manejada produce una depresión, que es un trastorno del ánimo caracterizado por una sensación de tristeza, de pena, de falta de energía, trastornos del sueño, insomnio o hipersomnia que en los casos severos incapacita a la persona para realizar sus labores cotidianas. ¿Qué es lo que hemos perdido que nos provoca tanta tristeza y como una correcta práctica de la vida cristiana puede ayudar a vencerla?. Hemos perdido muchas cosas, hemos perdidos seres muy queridos, otros han perdido su salud, un gran amor, el prestigio, la dignidad, el auto respeto, bienes materiales, etc. Son muchas las pérdidas, pero todas ellas producen la sensación de que valemos muy poco. Nos miramos a nosotros y vemos todo malo, todo negativo. Un buen amigo cristiano, que conozca la palabra del Señor puede ayudar a cambiar estos pensamientos. No importa la situación que se viva, siempre seremos hijos muy amados de Dios, aunque no lo sintamos, ni lo creamos. La palabra de Dios debe calar en nuestros corazones y renovar esa verdad. No todo está malo en nosotros, seguimos siendo amados por Dios. Otra característica de los deprimidos es una visión nefasta de sus circunstancias actuales ¡y con razón! A veces la vida es muy cruel, irónica, terrible y sorprendente. No hay que juzgar al deprimido, hay que escucharlo, que cuente como está viviendo y viendo su situación. Siempre es negativa. Una ayuda espiritual será aquella que ayude al deprimido a mirar más allá de sus circunstancias, ¡qué difícil cuando se está sufriendo! Un buen amigo cristiano debería enfatizar la soberanía de Dios, la gracia multiforme de Dios, la fe, la esperanza y el amor. Finalmente un tercer elemento del deprimido es una visión negativa del futuro. El que sufre no tiene futuro, sólo presente y este siempre es negativo y doloroso, por lo tanto una ayuda cristiana verdadera será aquella que ayude al deprimido a mirar su futuro no con sus ojos físicos sino con los ojos de la fe. Apartar los ojos de la soledad, de la falta de sentido, del dolor, de sí mismo y colocarlos en las promesas de Dios respecto del futuro, en su control, en su actuar final, en sus propósitos últimos. Estas tres ayudas traerán alivio al deprimido. Es un trabajo a mediano plazo. No se debe juzgar, no se debe apurar. Se debe tener compasión, un corazón grande hasta que el gozo vuelva otra vez.