jueves, 2 de junio de 2011

Se está acabando el otoño


Se está acabando el otoño
Dedicado a Juan Allende Castro
Juan E. Barrera
Son los primeros días de Junio y se está acabando el otoño en nuestro hemisferio. Los árboles desnudos nos dejan ver sólo ramas, sus estructuras elementales. Las hay de todos colores y de todas formas. Algunas recientes, otras con muchos años y muchos inviernos a cuesta. Son árboles un poco tristes, pero de gran belleza. Sus hojas se han caído por el viento, algunas vuelan cerca de nuestro rostro y nos hacen sonreir, vemos caer algunas a lo lejos, otras son llevadas por el agua, son barridas o mueren bajo nuestras pisadas. Es el tiempo de morir del árbol para volver a revivir en unos meses más, cuando el sol vuelva a brillar otra vez. Que linda y que triste al mismo tiempo resulta la vida en la ciudad. Hoy volví de visitar a un querido amigo. Está con un cáncer terminal. Recorro el camino de vuelta pisando las hojas sueltas en las calles. Calles muy familiares para él pero que es probable no vuelva a pisar. Un poco más allá un perro mueve la cola indiferente a mis pensamientos y un vagabundo maloliente observa la televisión parado a la entrada de un bar en la Gran Avenida.La gente camina apurada y abrigada por el frío. Yo me paso la mano por la nariz húmeda y me arreglo la mochila que se resbala en uno de mis hombros y sigo pensando; es el otoño para mi amigo. Las hojas del vigor, de la fuerza, del empuje, de la iniciativa, de la alegría están llegando a su fin, a no ser que Dios quiera intervenir milagrosamente y levantarlo de esa cama. Es el otoño para mi amigo, todo aquello que abrigaba y adornaba su vida se ha caído y vemos sus ramas, su tronco, sus estructuras y no nos sorprende ver lo que hay en ello. A mi amigo le quedan pocas hojas, pero lo que vemos de él es grandioso, sí, grandiosidad en medio de la aflicción. El otoño en su vida nos deja ver en él, aquello que no se puede caer, que no puede ceder: su fe y confianza en la obra de Dios, la seguridad del cielo que le espera, la confianza absoluta que el Señor va a cuidar de su esposa y de sus hijos. Dignidad frente a la muerte.
Tomo la micro a mi casa y no puedo dejar de pensar en los por qué de la vida y fantaseo con la posibilidad que mi amigo se levante fuerte y sano de su cama. Que al orar Dios hiciera al instante como le pedimos y la situación cambiara para él. Que pudiéramos jugar a la pelota y reírnos a carcajadas como cuando éramos jóvenes o enfrascarnos en esas conversaciones de ciencia y Teología, o... o... o... y aunque no tengo respuesta al por qué Dios no obra así, intuyo que algo andaría mal si así fuera, que las cosas no funcionan de ese modo. Estamos en un mundo caído y la muerte es uno de los azotes que debemos enfrentar, todos vamos a morir y enfrentar a Dios. Algunos antes, otros después, pero todos tomaremos el mismo camino sin retorno. Mi amigo es un árbol hermoso, a cuya sombra se cobijaron muchos y se fueron satisfechos, felices, agradecidos. Ahora ya no tiene hojas, está llegando el final del otoño de su vida, pero lo que podemos ver, que aun tiene, nos trae ánimo, consuelo, fe y esperanza. Mi amigo comenzó su otoño hace tiempo ya, pero tiene la seguridad en el alma que pronto vendrá la primavera, ese tiempo cuando el Sol de Justicia alumbrará y bendecirá a todos con su presencia y renaceremos, y nos reiremos y nos volveremos a abrazar.

miércoles, 1 de junio de 2011

Un día frío o cuando quedarse es también partir


Un día frío o cuando quedarse es también partir
Juan E. Barrera
Um dia frio
Um bom lugar para ler um livro
E o pensamento la em vocé
Eu sem vocé nao vivo
Um dia triste
Toda fragilidade incide
E o pensamento la em vocé
E tudo me divide
Hoy por la mañana fue un día bien frío en Santiago de Chile y cuando eso ocurre no puedo dejar de pensar en mi hijo Joaquín. Hace dos años y cuatro meses que abandonó inesperadamente este mundo dejándonos con la sorpresa del horror en el rostro. Han pasado los meses y ese horror ha tomado otros caminos. El de la dolorosa resignación y el de la aceptación de la realidad, por dura o ruda que esta sea. Mi hijo ya no está conmigo. Está en un lugar mejor. Rodeado de estrellas y de planetas, los que él siempre quiso conocer y acerca de los cuales escribió un poema. Él era un poema, uno de los más lindos, escrito en nueve brevísimos versos que me llegó al corazón desde el primer día que lo leí, allá esa mañana de Noviembre cuando lo besé por primera vez. Es un poema que hoy ya no puedo disfrutar más que a la distancia, la distancia entre la vida y la muerte, gran y corta distancia. Cuando se fue y yo quedé, sin que él lo pudiera saber yo también partí. Algo de mi se fue con el Joaquín, con su voz, con su risa, con su panza, con sus ojos, con su aroma. Yo quedé, pero también partí porque muchas veces quedarse es también partir. Comencé un camino que nunca antes conocí. Un camino diferente, tortuoso, que sólo algunos inician. El camino de la pena constante, del dolor agudo, de la incredulidad, de la confusión, de los recuerdos diarios, de las lágrimas mojadas y secas. También he comenzado el camino de la Gracia,la Misericordia y la Esperanza, pues creo que de otra manera no podría seguir en este camino. Él partió esa mañana de enero y yo quedé llorándolo con el corazón partido, pero veo que también he partido, pero debo volver. No sé cuando pero debo volver. El tiempo es diferente sin él y tampoco sé como regresar, porque es volver sin él y continuar caminado sin él. ¡Qué duro es seguir el camino sin él! De sólo pensarlo lloro y se me aprieta la garganta ¿Cómo es el cielo, Joaco? No hay lágrimas ¿Verdad? Estás feliz, y tal vez ni quisieras regresar si tuvieras la oportunidad. Yo en cambio apenas puedo imaginar como es el cielo y debo seguir caminando de regreso entre las tinieblas esperando el momento para verte otra vez. Quedarse es también partir, mi Joaco. Ambos hemos partido.

martes, 31 de mayo de 2011

¿Cuáles son las parejas más felices?


¿Cuáles son las parejas más felices?
Juan E. Barrera
Se podría pensar que las parejas más felices son las que se aman más, pero al parecer eso no es así. Existen parejas que se casan o comienzan una relación de convivencia muy enamorados, muy apasionados, pero no siempre son las que a la larga son las más felices. ¿Cuál es el secreto de las parejas más felices? Esto es lo que se ha descubierto del testimonio de muchas parejas y son prácticas afianzadas en principios básicos que si se respetan traen como consecuencia la felicidad.
Un pacto de fidelidad. Esté la pareja legalmente formalizada o no lo esté. Mientras exista un pacto de fidelidad habrá felicidad ¿Por qué? Porque en un pacto, confesado o tácito, existe confianza, respeto, valoración por el otro, y con estos valores es más fácil responder de la misma manera y crear reciprocidad. La fidelidad no solamente abarca el aspecto sexual, la infidelidad, sino que además incluye la idea de lealtad en otras áreas. Fidelidad en el uso de los recursos de la pareja, dinero, bienes, y otros. Fidelidad en la confidencialidad, en los secretos propios de la pareja. Estar al lado del cónyuge frente a un conflicto, sentirse defendido, apoyado, también es fidelidad. Aceptar al otro con aquellos defectos propios y que no dañan la relación de pareja, es también un tipo de fidelidad. No pensar en reemplazar al otro cada vez que hay un conflicto, sino aceptarlo, también es parte de la fidelidad.
Mantener los canales de comunicación abierto es la segunda característica de las parejas felices. Una puerta que cierra la comunicación es la ira, el enojo. Si esta emoción dañina está presente toda la relación se tiñe de ella. En lugar de la ira, estas parejas han desarrollado sus propias maneras para mantener los canales de comunicación abierta. Apartan tiempo para estar a solas, se auto examinan, desarrollan el sentido del humor ante sus propios errores y el de su cónyuge, están siempre prestos a escuchar más que a juzgar al otro. Evitan la crítica a menos que esta sea necesaria para mejorar alguna situación insostenible. Están disponibles y son pacientes, les gusta conversar. Si no tienen la capacidad de expresarse verbalmente lo hacen por escrito, pero se comunican. Se escriben cartas, papelitos, tarjetas, lo que sea. Lo importante es comunicarse. Estas son las parejas más felices.
Resolver conflictos. Esta es la característica más notoria de las parejas felices. Han encontrado la manera de resolver sus conflictos, que toda pareja debe enfrentar. Los que evitan los conflictos no son los más felices, los que los niegan tampoco. Los más felices son los que enfrentan sus conflictos y lo hacen de la manera apropiada. Pueden discutir, enojarse, pelearse, hasta gritarse, pero han aprendido a resolver sus conflictos. No los dejan flotando, no esperan que el tiempo o Dios los resuelva, sino que ellos los resuelven. La manera correcta de resolver los conflictos incluye el reconocimiento de uno o ambos cónyuges de sus errores. Esta capacidad de auto reflexión es muy importante y no todas las personas la desarrollan. Al reconocimiento de los errores le sigue el perdón. Pedir perdón por los errores es un verdadero bálsamo para una relación de pareja, aceptarlo y volver a empezar es construir felicidad.

miércoles, 25 de mayo de 2011

La extraña obra de Dios


La extraña obra de Dios
Juan E. Barrera
La obra de Dios, es extraña, el profeta Isaías en el capítulo 28 y el verso 21 así lo expresa. El modo de operar de Dios no se ajusta a una norma y en el contexto en que se menciona se hace referencia al sufrimiento y a este como proveniente de la mano de Dios. Dios es el autor del dolor de su pueblo. La palabra "extraña" en el idioma español quiere decir, rara, singular. También puede significar un movimiento inesperado, o algo ajeno a la naturaleza de la que forma parte. La obra de Dios es así. El modo de operar de Dios muchas veces es de esa forma. A veces inesperada, aparentemente ajena a la manera como esperamos que él obre.Respecto de nosotros los creyentes,tenemos algunos vicios en el día de hoy, vicios que provienen de una mala enseñanza teológica. Tenemos una manera pre fabricada y exitista de acercarnos a la obra de Dios. Pensamos que Dios siempre debe actuar de acuerdo a nuestros deseos o intereses.Lo confesamos y hacemos declaraciones como si el obrar de Dios dependiera de ello. Nos han enseñado de esa manera;que nada le faltará a los hijos de Dios, que Dios siempre cuidará a sus hijos, que sus hijos son siempre victoriosos, que al lado de Dios el creyente está seguro. Si elevamos la mirada más allá de las circunstancias todo esto es verdad, pero si vemos lo que ocurre a nuestro alrededor,lo inmediato, descubrimos a veces horrorizados o a veces maravillados que la obra de Dios es extraña. A veces es fuera de lo común. No responde a nuestra hermenéutica, ni a nuestra lógica, ni a nuestras expectativas, ni a nuestras oraciones, simplemente Él actúa como lo desea y no como lo deseamos nosotros. La obra de Dios es extraña, llena de sorpresas y al hombre moderno no le gustan las sorpresas, él quiere dominarlo todo controlarlo todo, poseerlo todo y para terror suyo no puede tener a Dios, si no es al revés, es Dios quien tiene al hombre y obra de acuerdo a su soberano arbitrio. Ante esta extraña obra de Dios podemos reaccionar de tres maneras.
Alejarnos escandalizados del actuar de Dios, choqueados frente a la manera en que Dios ha actuado o no ha actuado. Vemos enfermar y vemos morir a nuestros amigos,a nuestros seres queridos, vemos niños que nacen con dificultades severas, vemos como hombres y mujeres son abusados y explotados por otro y no vemos a Dios actuar como quisiéramos. Los hijos de Dios son acusados o traicionados, sufren burlas, castigos sociales, son despedidos de sus trabajos sin razón y todo esto de forma impune. Dios no defiende a los suyos, no responde a las oraciones ni da razones ni por qués. Nuestra hambre y sed de justicia nos sacude y nos alejamos sintiéndonos abandonados por Dios ¡Qué extraña es la obra de Dios!
Otra forma es ver la manera de obrar de Dios y no entender lo que está haciendo o lo que ha hecho, porque los resultados de una circunstancia no fueron los que esperábamos. Alguien no ha ofendido en lo más hondo y parece que a esa persona no le afecta en nada.Oramos por sanidad y no hay resultados positivos. Oramos para que eso cambie, pero nada ocurre. Oramos, alabamos, adoramos pero con pena en el corazón, con dudas, con tristeza, sin conformidad, sin la sana y santa resignación en la voluntad de Dios. Vamos por la vida estoicamente pero sin muestras de gozo por lo que Dios ha realizado. Somos hijos que obedecemos porque no nos queda otra opción,a regañadientes, pero en el corazón estamos confundidos,nos sentimos traicionados por Dios, estamos resentidos con Dios. Vivimos en una noche eterna sin ver la luz del sol brillar en nuestra existencia, sin que el Sol de Justicia resplandezca en medio de la obra que Dios ha hecho. Miramos alrededor y vemos las circunstancias sin encontrarles sentido y pensamos¡Qué extraña es la obra de Dios!
La tercera forma de reaccionar es la que Dios desea y que muy pocos logran. La de aceptar de corazón que la obra de Dios es como él quiera que sea. Que Él tiene el derecho, la autoridad, y la santidad y la perfección para obrar como él desee, aunque a nuestros ojos su obra resulte muy extraña. Ese fue el sentir de Job cuando declaró desde la más profunda de su miseria“aunque él me matare en el confiaré”, o de Pablo, quien lo había tenido todo en el pasado sin embargo tiene el valor para declarar “Todo lo tengo por basura con tal de ganar a Cristo” o de Juan el Bautista “es necesario que Él crezca y que yo mengue”. Esta es la experiencia de quien se ha rendido a Dios, de quien se considera un siervo y recibe con gratitud el obrar de Dios sin desconfiar de lo que él realiza o de la manera en que se mueve, o no se mueve. Este es el creyente que puede alegrarse en medio de las duras pruebas, que ha puesto su esperanza en el más allá, que es capaz de esperar, de transitar por esta vida como un extranjero y un peregrino, independiente de sus circunstancias porque tiene toda la seguridad que su esperanza y su gozo completo no está en esta tierra, es aquel que mezcla sus lágrimas de tristeza, gozo y esperanza aunque la obra de Dios le parezca muy extraña.

martes, 24 de mayo de 2011

Pocos, pequeños y débiles


Pocos, pequeños y débiles
Juan E. Barrera
Pocos, pequeños y débiles, tres son los adjetivos empleados por el profeta Isaías para describir la situación emocional del pueblo de Moab sobreviviente de la catástrofe enviada por Dios en el capítulo 16, verso 14. Cuán apropiados son para describir el estado emocional del que sufre. Cuando la vida presenta su mejor cara y parece que todo va muy bien el hombre de hoy se siente feliz, satisfecho, omnipotente, pero si estas circunstancias cambian, entonces la percepción frente a la vida y a la existencia también cambia. El hombre o la mujer ya no se siente parte plena de este mundo global y en apariencia lleno de todo, no, se siente disminuido, como si él o ella fueran las únicas personas a las que les ha pasado algo. Así se siente el enfermo de cáncer, solo en su habitación, mientras la vida continúa allá afuera. Así se siente el doliente que ha visto partir a alguien muy querido, está solo, sola, nadie puede entender lo que está sintiendo, y es verdad, nadie lo puede sentir, porque el dolor se vive de una manera especial y distinta según los recursos que tenga cada persona. El que sufre se siente parte de unos pocos, aunque en realidad los que sufren son muchos. Vivimos en un mundo que sufre a diario. La creación sufre esperando su redención final, el que nace lo hace llorando, el que crece no lo hace sin llanto, el que madura no lo hace sin llanto, el amor no está exento de llanto y finalmente nos vamos llorando. Los que sufren no son pocos, son muchos, es la publicidad la que nos crea una realidad plástica, falsa, de eterna alegría, sin embargo para muchos el desafío de cada mañana es vivir ese día. Pero frente al sufrimiento no existe solamente esta percepción de ser muy pocos, sino que también está la sensación de sentirse pequeño, disminuido, aplastado y con razón. No hay nada más aplastante que el dolor, no hay nada que nos empequeñezca más que el desconsuelo. ¿Cómo se siente el niño frente a la aguja que brilla al sol en mano de la enfermera? ¿Cómo se siente la mujer que trae un bebé sin vida en su vientre? ¿Cómo se siente el torturado, entregado en las manos del torturador? ¿Cómo se siente una mujer o un hombre que ve partir a su pequeño repentinamente? ¿Cómo se siente quien pierde todos sus esfuerzos en un incendio, o en una estafa? Pequeño, diminuto. Así se siente también el hombre de hoy cuando toda la optimista esperanza de la modernidad no le puede librar de lo inevitable, cuando llorando debe resignarse y adaptarse a una realidad que no puede cambiar, que se le viene encima, que lo aplasta, que lo abofetea, que se burla de él, la ruina, la enfermedad, el desprestigio, la soledad, la muerte.
Finalmente el tercer adjetivo usado por el profeta, débiles, expresa muy bien la sensación del que sufre. Este no sólo se siente, poco, pequeño, sino que también se siente débil. Esta debilidad es de todo tipo. El que sufre se siente débil físicamente. El cuerpo reacciona consumiendo, al parecer más energía de lo habitual, si a eso se le agrega que el apetito desciende frente a una situación de dolor, más débil se siente la persona. Esta debilidad lo puede llevar a la cama. El que sufre no siente fuerzas ni para levantarse de la cama. Pero esta debilidad es, también, sin duda una debilidad de ánimo. El que sufre una pérdida importante, real o imaginaria se queda sin fuerza anímica, se decae, de desanima, se deprime ¿Alguien podría reprocharle esto? El duelo es ese período donde la persona no tiene ganas de nada, se siente vacío, sin energía, se siente débil. Esta debilidad llega al punto donde el sufriente siente que ya nos es capaz ni de llorar y solamente emite gemidos, lamentos.
El mundo de hoy está lleno de hombres y mujeres que repletan nuestras calles, tiendas, trabajos, transportes, que se sienten sin fuerza, interiormente se sienten muy débiles, cansados.
Leyendo el libro de Isaías se descubre fácilmente que frente a la percepción o a los sentimientos de sentirse solo, pequeño y débil la solución sigue siendo la misma Dios. Dios se revela de manera especial y lo hace de la siguiente manera. El doliente puede sentir que forma parte de un grupo pequeño que sufre, sin embargo Dios se encarga de mostrarle que son muchos los que sufren y que su gracia es suficiente para cada uno de ellos. Ejemplo de eso tenemos en los apóstoles, y los reformadores, hombre que se sintieron formar parte de un grupo reducido, pero que con Dios eran mayoría, y de eso podemos dar testimonio siglos después. Dios usa a estos pocos, les muestra lo que él puede hacer por medio de ellos. Frente a la pequeñez producida por el dolor, Dios se nos revela como un poderoso gigante. Muchas veces silencioso, quieto, casi ausente, pero haciéndonos grande por su gracia y la esperanza que él implanta en el corazón del que sufre. Frente ala debilidad, la respuesta es la misma, el apóstol Pablo da testimonio de ello, bastaba la gracia divina para seguir al frente. Pocos, pequeños y débiles, es solamente una percepción, Dios está aquí.

sábado, 14 de mayo de 2011

De por qué dejé de escuchar música cristiana


De por qué dejé de escuchar música cristiana
Juan E. Barrera
Siempre, desde niño he estado vinculado a la música, primero como auditor escuchando y observando en la oscuridad el ojo verde poderoso de la radio Gianinni de mi abuela. Sonaba en ese entonces, mediados de los sesenta, Doménico Modugno, Roberto Carlos y otros que se me escapan. Luego, ya adolescente como consumidor de música,oía a los italianos, los españoles, los mejicanos, los gringos, etc y después como un muy mal músico aficionado,torturando el piano de la iglesia, para volver otra vez a convertirme en un buen consumidor de música, especialmente brasileña y de jazz.Tengo además, el privilegio también de ser un cristiano desde niño pero crecí con esa dicotomía culpable y patológica entre la música cristiana y la música mundana. Dicotomía de la que sólo me libré una vez que pasé los treinta. Dejé de sentirme culpable por escuchar buena música aunque esta no fuera cristiana. Lo mismo me pasó con la literatura. Recién a los treinta, y por una serie de circunstancias largas de narrar, me sumergí en la literatura clásica, la mundana; los rusos, la literatura latinoamericana, los clásicos americanos, los autores chilenos, la filosofía. ¡Bendita literatura mundana! Cuánta belleza, cuanta sensibilidad, cuánto placer, cuánto compromiso, cuánta crítica y cuánta realidad he encontrado en ella. Con la música me pasó lo mismo, después de años de escuchar música cristiana, en un tiempo donde no había mucho donde elegir y todo era importado, eso no ha cambiado nada, pasé por Bonilla, los cantantes del Doulos, Danny Berríos, a quien rindo un pequeño homenaje en mi primera novela, aunque él jamás se entere, Rabito, El trío Mar del Plata, Rescate, Alejandro Alonso y los pocos chilenos como Vera Esfigie, que locos y que buenos eran, Intercant, y su Sinfonía de mi ser, que canté muchas veces para terror de los hermanos de mi iglesia, Raíces Cristianas, Charly Bustos y otras pocas bandas que llevaba a mi iglesia para espanto de muchas personas. Otros temas eran traducciones gringas y música góspel, en inglés o traducida, viene a mi mente por ejemplo “Pronto sí muy pronto veremos al Señor” “Viste tú cuando murió mi Señor” y otras canciones preciosas.
En épocas posteriores hubo todo un boom de música cristiana, de la que también disfruté pero quien sabe por qué, desaparecieron. Muchas de estas bandas estaban al alero de Capilla Calvario, otras era independientes. Había nombres como INRI, AZ o los recordados Perniles con papa y toda la música del Canto Nuevo. Fueron muchos los que aparecieron y desaparecieron en la época de los noventa. ¡Es el signo de nuestro protestantismo, explosiones de corto alcance!
El tiempo ha pasado y los jóvenes cristianos de hoy tienen bastante donde elegir, en apariencia. Hay muchas bandas, solistas, agrupaciones musicales, pero a mi, ahora con más de cuarenta en el bolsillo y con algunas heridas a cuestas me resulta difícil escuchar música cristiana, me aburre, tal vez me he vuelto más selectivo, lo que no es malo, más crítico, ¡quizá! O más exigente ¡Tiene que ser eso! Pero no es puro capricho, tengo mis razones de por que dejé de escuchar este tipo de música y las voy a exponer y voy a argumentar.
En primer lugar la música cristiana de hoy se ha vuelto, sin lugar a dudas monotemática y no hay diferencia entre una y otra banda. La música es monotemática en sus letras y en su estilo. Todas dicen los mismo y con el mismo ritmo.Suenan igual, a veces cuesta diferenciar entre un cantante y otro. Adoración y baladas pop o rock suave, eso es lo que escuchamos.
La adoración, la glorificación de Dios es, nadie lo puede dudar, la razón principal del hombre sobre esta tierra, así lo expresa la Biblia y el catecismo de Westminster, ¡y no hay que invertir ese orden! Estamos en la tierra para adorar a Dios, para destacar y reverenciar su carácter y su naturaleza. Maravilloso, misterioso e incognoscible Dios que revela sólo lo que Él desea de sí mismo y que se guarda velado y aparte. Esta bendita verdad no se puede dejar de lado, sin embargo es distinto a aplicar esta verdad solamente a la música. Esta, y en especial la música cristiana tiene mucho, pero muchísimo que compartir y no debe encerrarse en un estilo que algunos han llamado apropiadamente de música “amén aleluya”. Tal vez no basta colocar una base grabada, un saxo y comenzar a repetir con los ojos cerrados que el Señor es Santo, Digno, que reina y que estamos rendidos ante Él, aunque todo esto es ciertísimo. Este estilo de música es incompleto, es reduccionista, si podemos aplicar la palabra en este contexto es minimalista. ¿Qué hace un artista? Habitualmente interpreta la realidad, el pintor, el escultor, el escritor, el cineasta toma una parte de la realidad y la plasma en su obra. Lo que vemos no es el todo, es sólo una parte, la que él tomó y nos quiere mostrar y por las razones que él mismo considera válidas y necesarias. ¿Cuál es la realidad en la que se desenvuelve el músico cristiano? ¿La iglesia? ¿La subcultura evangélica? Tal vez ese ya sea parte de las dificultades. Si el músico cristiano tiene contacto con la realidad, con lo cotidiano, con el día a día, le costará poco trabajo descubrir que en ella el hombre moderno, no creo en el pos moderno, está vacío por una parte, pero lleno de desesperanza, de dolor, de crisis, de desilusión, de sufrimiento, de sinsentido, de una existencia sensorial, de corto alcance y corta satisfacción, un hedonismo desechable, de culpa, de ruptura, de abandono, de miedo, de muerte ¿Están estas temáticas presentes, reflejadas en la música cristiana actual? ¿Se cuentan historias? ¿Hay reflexión? ¿Hay alegría? ¿Hay compromiso? Si uno recorre en forma rápida, se esté o no se esté de acuerdo con la ideología del cantante descubre que la música que queda no es la de mejor rima o la más repetitiva, o la más pegajosa, la más oreja, si no es la música que dice algo y deja algo. Pensemos en la música en español, por ejemplo, en las historias simples de Alberto Cortés, en las eróticas de Arjona, de reflexión de Serrat.Ideológicas de Rodríguez. No he escuchado canción más sensible que “Ala de colibrí” o “De vez en cuando la vida”, que recordábamos hace poco con un querido amigo o el compromiso social de Illapu o los Fabulosos Cadillac, o el optimismo de Lerner o la sensibilidad de la Sosa y podemos seguir...
¿Dónde están las historias en la música cristiana? ¿Dónde está reflejada la pobreza, el sufrimiento, la esperanza, la paz, la eternidad, el amor? La música cristiana no es reflejo de la realidad, ni de una reflexión de ella, es poesía religiosa, que suena bien, a veces muy bien, que rima bien pero que no tiene peso.
La música cristiana de hoy es una némesis de otra música. Hace solo unos días iba en el metro y en el televisor que ponen para distraernos de la incomodidad e indignidad que significa hoy el uso del transporte público, comenzaron a sonar unos acordes idénticos a uno de los temas de Ron Kenoly, con el bajo y la batería característicos de su estilo. Moví la cabeza hasta dar con la pantalla, era Phil Collins y su banda. Entonces recordé estas reflexiones que hace tiempo traigo guardadas con un clip mental. Podemos identificar otros cantantes en la música cristiana: Luis Miguel, José Luis Perales, Ricardo Arjona. Imagino que en inglés debe ocurrir lo mismo.
No hay creatividad, no hay originalidad. Todos los músicos beben de otras fuentes, eso es indiscutible, pero existe un trabajo constante en muchos por buscar un camino propio, buscar su propio estilo. No veo eso en la música cristiana. Habitualmente todos hacen lo mismo, cantan lo mismo, tocan lo mismo, se mueven igual, se visten igual, repiten lo mismo. Una vez en una iglesia en Santiago donde me invitaron a predicar, el solista de la banda invitada hablaba igual que Marco Witt, con acento mejicano y antes de empezar dio gracias a Dios porque en el camino habían tenido “un accidente de carro” y no les había pasado nada.
Hay copia de artistas cristianos de los no cristianos y de los cristianos menos famosos a los más famosos. ¿Dónde está la originalidad? Una vez más, sin reflexión no hay originalidad, sin análisis no hay comprensión ¿Un poco de nacionalismo no nos haría bien? Sibelius era nacionalista y hoy disfrutamos a rabiar de su sinfonía Finlandia, incluso uno de nuestros himnos es un fragmento de su música ¿No será bueno dejar de copiar lo que otros hacen y comenzar un camino musical propio? Dios, el Señor es el creador de la belleza, de la originalidad, de la sensibilidad, de la gracia. Todo eso se resumió y se vivenció en Jesús, en su encarnación ¿No tenemos acceso a esos dones de gracia mostrados por Él? ¿Dónde están los compositores? ¿Arreglistas? ¿No hay letristas que reflejen nuestra realidad? ¿O la música cristiana está desconectada con lo cotidiano, es de puertas adentro? No tenemos que dejar de mirar al cielo, a lo perfecto, a lo sublime, a lo eterno, pero tenemos que hacerlo afirmados en la tierra, desde el dolor, desde el sufrimiento, desde la desesperanza y desde allí sacar los acordes más hermosos, más consoladores, más refrescantes. Los músicos cristianos no tienen que cerrar sus ojos al cantar, por el contrario deben abrirlos muy bien y mostrarnos en cada creación un poco de lo que observan y de cómo Dios puede cambiar aquello a los que creen y confían en Él.
Otra razón por la que ya no escucho música cristiana es que se ha convertido en un gran negocio, con abultadas cifras que pocas personas conocen. Una industria que incluye sellos discográficos, carreras musicales, olfato comercial, marketing, que incluye premios internacionales y muchos millones de dólares. Todo esto no se puede llevar acabo sin la fama. Muchos de los cantantes cristianos han cedido a la tentación de la fama y se creen el cuento. Se alojan en hoteles de cinco estrellas, hacen requerimientos especiales, andan con guardaespaldas, dan conferencia de prensa, que risa me da todo esto. Raúl Álvarez Torrico de Alábenle producciones escribió:”Hay por ejemplo quienes, y esto puede ser paradójico, firman contratos con compañías de música seculares como BMG o Sony Music. Sin mencionar nombres citaré algunos casos anónimos como ejemplos: Cierto "artista de música cristiana" cobra por una presentación de 2 horas más de 50.000 dólares americanos; hubo otro que firmó un contrato con una disquera por 5 millones de dólares; y otro que gastó más de 1 millón de dólares en la grabación de su álbum; este dato da al mismo tiempo una idea de la cantidad de ingresos esperados por la venta de ese álbum. Y estos no son casos aislados, sino ejemplos de varios casos similares. Compañías disqueras seculares están reclutando a músicos cristianos y firmando contratos millonarios con ellos, obviamente no con el propósito de contribuir a la predicación del mensaje del evangelio, sino porque han visto en el público cristiano una gran fuente de ganancias. En la música cristiana el motor que debería mover a compositores, cantantes, músicos, productores y disqueras, es la predicación del mensaje de salvación de Dios, no la fama ni el dinero. Si decimos que queremos hacer música cristiana y de manera abierta o disimulada buscamos lograr gran fama y dinero, estamos totalmente confundidos y equivocados. Por supuesto que es legítimo vivir de la música cristiana; la Biblia misma lo legitimiza cuando dice (parafraseando) "no podrás bozal al buey que trilla" y "el obrero es digno de su salario", pero una cosa es vivir de un ministerio musical y otra muy distinta es enriquecerse a costa de un ministerio musical. Por definición la palabra "ministerio" se enmarca dentro del significado de "dar", no de buscar ganancia personal abundante y menos de hacerse rico. La Biblia también menciona en otra parte que (parafraseando): "Nadie puede servir a dos señores, porque amará a uno y aborrecerá al otro, o amará al otro y aborrecerá al primero, nadie puede amar a Dios y a las riquezas".
¿Es eso apropiado? Al parecer no, que los músicos cristianos digan abiertamente que detrás de la música hay lucro, porque hace bastante tiempo que occidente confundió fe y dinero, hoy resulta difícil hacer esa separación. Si Paul McCartney, Sting o Madonna cobran cantidades estratosféricas por cada presentación en vivo no es extraño, pues sabemos que ese es su negocio, que forma parte de las reglas del juego, Tampoco se puede dudar de la calidad artística de su trabajo. Son personas dedicadas a tiempo completo a su labor, gente que vive y respira música y cuando los fanáticos concurren a estos conciertos se encuentran con una producción a un alto nivel, con tecnología audiovisual de punta y con un artista que deja todo en el escenario. Lo mismo ocurre con sus grabaciones. Escuchar los cds es toda una delicia. Si el equipo es de buena calidad es posible escuchar hasta los sonidos más delicados. Cada arreglo, cada acorde, cada nota llega al corazón. No puedo escuchar Nem um día de D´javan sin llorar y sin pensar en mi hijo o a Cesaria Évora y sus aires de libertad o la tristeza de Home de Bublé, o Tears in heaven de Eric Clapton. No ocurre lo mismo con la música cristiana, siempre es más de lo mismo. Y cuando hay un trabajo de calidad, como hemos visto en la cita anterior no se debe a que se desea glorificar a Dios con ello, sino que existe una industria que quiere recuperar su inversión. Muchas veces lo que vemos es un show donde se recauda dinero por las entradas, se venden cds, hay merchandising, pero todo se hace en nombre de Dios, se habla de Dios, y se adora a Dios, que no nos sigan pasando gato por liebre por favor. Rara costumbre de nosotros los cristianos occidentales que en lugar de adorar al Señor en lo privado de nuestra habitación pagamos dinero para adorar a Dios públicamente, aunque el Señor repudió públicamente esta práctica. Adoración con cámaras de televisión ¿Es adoración? Adoración levantando los brazos, cerrando los ojos y repitiendo una u otra vez las frases de una canción ¿Es adoración? ¿No es rara la mezcla de música, cámaras de televisión, entretenimiento, adoración, dinero, luces, emoción, éxtasis?
En un espectáculo cristiano cualquiera ¿buscamos calidad y arte? Tal vez nos parezca frívolo reconocer el valor de la música en sí y separarla de su uso como instrumento de adoración, tal vez aún no vemos a Dios en la esfera de las artes y nos parece poco prudente el hacer arte sólo por hacer arte, como si eso no glorificara a Dios, por lo que hay que teñirla de algo que parezca cristiano, que suene a cristiano. En los conciertos actuales pareciera se sigue un patrón ya repetitivo, se comienza con canciones alegres para ir luego bajando el ritmo hasta llegar a las canciones más suaves y melodiosas “las de adoración” hasta llevar a las multitudes al éxtasis y catarsis emocional. Todos levantando los brazos y con los ojos cerrados cantando y adorando. Cuando eso ocurre, se acabó el espectáculo.

domingo, 24 de abril de 2011

Talleres para hijos de pastores







TALLERES PARA HIJOS DE PASTORES



Pr y Ps Juan E. Barrera

Introducción

Esta introducción es necesaria leerla por varias razones, la primera sin duda es destacar la relevancia de un tema como este. Son muchos los hijos de pastores y líderes de iglesias que no lo están pasando bien, por una u otra razón. Esta información viene de distintas fuentes: artículos en internet, experiencias de muchas familias pastorales, el relato y testimonio de muchos hijos de pastores y líderes de iglesias, de sus profesores, profesores de Escuela dominical y otros.
Otra razón para leer esta breve introducción es destacar la preocupación de este grupo de pastores de “La iglesia de Dios” por sus propios hijos y por los hijos de otros. Esta preocupación no está presente en otros grupos donde se opta por negar los problemas o minimizarlos. La mejor manera de tocar el tema de los problemas de hijos de pastores es confrontarlo, hacerlo visible. Es a partir de esta preocupación que surge este trabajo.
Estos talleres tienen dos propósitos, uno es el de restaurar por medio de la escucha y la aceptación incondicional. Los hijos de pastores necesitan ser escuchados, aceptados, sin crítica sin reprensiones. Ellos no escogieron ser hijos de pastores o de líderes y muchas veces sufren o pagan el precio por el trabajo realizado por sus padres. En nuestro medio, son conocidos al menos tres hijos de pastores. Uno es escritor, otro un cientista político y otra una atleta de alto nivel. Pocas veces se les ha escuchado referirse a la influencia de sus padres, pero sí se han oído algunas quejas y críticas de parte de ellos. El otro gran propósito es el de la prevención. Muchas de las actividades están dirigidas a este punto. Prevenir es por lejos, mejor que lamentar. Si ponemos atención a lo que los hijos de pastores nos dicen, de manera verbal y no verbal, a través de su conducta, de sus inquietudes, nos anticiparemos a conductas tan nefastas como el uso de drogas, abusos sexuales, embarazos no deseados, abuso de alcohol, rebeldía e incredulidad. No olvidemos que ellos, nuestros hijos son reflejo de nosotros, de quienes somos, por lo tanto hijos sanos reflejarán ministerios sanos. Prevenir es la clave.
El material que se presenta a continuación son cuatro talleres del programa Prevenir en familia, que es un programa de prevención del consumo de drogas para las familias diseñado por el Conace (Consejo nacional para el Control de Estupefacientes) del gobierno de Chile, programa que el autor ha usado ya con anterioridad y que ha sido adaptado para las necesidades propias de los hijos de pastores.
Se ha evitado de manera intencionada el uso de un lenguaje bíblico y de citas bíblicas, básicamente porque los hijos de pastores continuamente están escuchando este tipo de referencias y reprensiones. En estos talleres se les considera como otros niños y adolescentes más y no se les exige más que lo que se haría a hijos de no pastores.
Una palabra más; los encargados de hacer estos talleres deberán cumplir con algunos requisitos básicos para hacer correctamente el trabajo:
1. Ser personas llenas de misericordia y amor por cada niño y joven que asista a los talleres.
2. Personas que no emitan juicio alguno, ni de los hijos ni de los padres.
3. Personas que opten por escuchar antes que hablar. Escuchar a los hijos y a los padres.
4. Personas que no ofrezcan soluciones rápidas, si no que escuchen y guarden todo para un posterior análisis y evaluación.
Finalmente, los talleres son:
Taller 1: Familia pastoral y drogas. Dirigido a padres e hijos
Taller 2: Familia pastoral y comunicación efectiva. Dirigido a padres.
Taller 3: Familia pastoral y expresión de sentimientos. Dirigido a hijos e hijas de pastores.
Taller 4: Familia pastoral y prevención de conductas de riesgo. Dirigido a padres, madres y adultos significativos.

El orden de los talleres puede ser variado según las necesidades del grupo y pueden ser trabajados durante un mes, cada día sábado por las mañanas, por ejemplo, o bien ser trabajados por separados en fechas distintas.

Es de esperar que este material sea un pequeño, pero significativo aporte a la vida familiar de muchos pastores y sus familias.






Pr y Ps Juan E. Barrera














Santiago de Chile Abril de 2011

TALLER 1: Familia pastoral y drogas
Dirigido a: Padres, madres, hijos, adultos significativos
Objetivos:
1. Sensibilizar acerca de la importancia de la familia como factor protector frente al consumo de drogas y otras conductas de riesgo.
2. Identificar algunos factores de protección y de riesgo del medio que influyen en el consumo de drogas y otras conductas de riesgo.
Motivación (Tiempo: 20 minutos)


Contextualización y descripción del taller
1. Comenzar sensibilizando a los asistentes acercad de:
a. Importancia de abordar el tema entre padres e hijos.
b. El rol que juega la familia como soporte y factor protector frente a este problema y a muchos otros.
El uso de drogas es un fenómeno global que afecta a todos los sectores de nuestra sociedad. Incluye a las familias evangélicas y pastorales. Es un problema social que va en aumento, ya que cada día hay más personas que consumen, mayor variedad y mayor facilidad de acceder a las drogas.

Estudios revelan que:
1. Hay un aumento en el consumo de drogas en escolares entre 14-17 años
2. La familia es muy importante para prevenir el consumo
3. Familias que se involucran en la vida de sus hijos tienen menos posibilidades que sus hijos se involucren en drogas. Dedican tiempo, atención, cuidados
Desarrollo del taller
Actividad 1


Presentación “Cruzada”: (tiempo: 30 minutos)
Objetivo
Crear un clima de cercanía y de conocimiento mutuo entre los miembros del grupo.
Instrucciones
Indicar a los participantes que se junten en pareja. Ojalá padres o madres con hijos/as
Luego pedir a cada uno que presente a su pareja como si no conocieran respondiendo las siguientes preguntas:
1. Nombre, edad, actividad
2. Lo que más me gusta de mi es…
3. Lo más característico de mi es…
4. Estoy en este taller porque…
A continuación pida a los hijos/as que presenten a sus padres al grupo general, y que los padres presenten a sus hijos como si fueran ellos, hablando en primera persona, destacando los principales rasgos mencionados.
Actividad 2


Exposición del video” La iniciación“ (Tiempo 40 minutos) (ver anexos)
Bajar de http://www.youtube.com/results?search_query=la+iniciaci%C3%B3n+a+las+drogas&aq=f
Objetivo
Sensibilizar al grupo sobre el problema del consumo de drogas que afecta a los jóvenes como fenómeno social.
Identificar factores de riesgo y protección generales.
Instrucciones
Distribuya a las personas de manera que todos puedan ver conclaridad el video
Presentación del video
Este video muestra:
1. Reunión en una fiesta
2. El inicio del consumo
3. Presión del grupo
4. Aprender a decir NO
5. Ansiedad y habilidades sociales
6. Disponibilidad de las drogas
7. Las relaciones familiares
COMPARTIENDO EXPERIENCIAS
Después de ver el video, solicitar a los participantes que:
1. Expresen reacciones e impresiones
2. Asociar lo visto a diversas situaciones que a ellos les toca enfrentar.
Permitir a los participantes:
1. Expresar sentimientos y opiniones, sin censura
2. Reflexionar no solo acerca de lo visto, sino las lecciones que el video deja.
Algunas de estas preguntas pueden ayudar:
¿qué les pasó al ver el video?
¿Cuáles son las situaciones protectoras y de riesgo que se presentan en la historia?
¿Qué podría haber hecho la familia, la escuela, la iglesia y los amigos para proteger al joven.
Destacar los comentarios y conclusiones entregados por las familias en relación a las ideas fuerza, las más importantes, que se citan a continuación.

1. La familia es fundamental para prevenir el consumo de drogas en los hijos e hijas.
2. Es importante anticiparse a la aparición de posibles problemas asociados al cinsumo de drogas, involucrándose en el mundo de los jóvenes (conocer los amigos, actividades, tareas, pasatiempos, etc)
3. Todas las familias poseen recursos preventivos, y es posible potenciarlos y desarrollar otros.

CIERRE


Preguntar al grupo
¿Cuáles fueron las ideas que aprendieron en este taller?
-Anotarlas en un pizarrón
-Sugerir que los participantes las anoten
-Complementar algunas de las cosas vistas en el taller

REFLEXIÓN PARA LA CASA
Responder estas preguntas
1. ¿Cómo es el mundo de nuestros hijos/as con relación a su grupo de amigos, los panoramas que realizan, fiestas, juegos que realizan en el barrio, la escuela, la iglesia?
2. ¿Qué influencias sociales podemos identificar en el medio que los rodea que pueden estar afectando a nuestros hijos/as, especialmente en el tema del consumo de drogas?






















TALLER 2: Familia pastoral y comunicación efectiva
Dirigido a: Padres, madres, adultos significativos
Objetivos:
1. Desarrollar la capacidad de escuchar
2. Aprender técnicas de comunicación efectiva
Motivación
(Tiempo: 10 minutos)
Promover la participación de los asistentes destacando que:
1. Para ser comprendidos por los hijos es prerrequisito entender lo que ellos dicen.
2. Comunicarse quiere decir: escuchar y ser escuchado
3. Presentar la oportunidad para trabajar sobre algunas características fundamentales que permitan una comunicación efectiva
DESARROLLO
Actividad 1


¿Qué interfiere nuestra comunicación? (Tiempo: 40 minutos)
Objetivos
-Reflexionar acerca de los principales motivos de conflicto con los hijos/as.
-Identificar los obstáculos más frecuentes para comunicarnos en la familia
Instrucciones
En forma individual
1. Invitar a los padres participantes a que conversen acerca de los conflictos más frecuentes que se les presentan con sus hijos, de manera que puedan identificarlos y anotarlos.
2. Luego promover la reflexión personal en torno a cuáles son los principales obstáculos que interfieren en la comunicación con los hijos.
3. Invitar a los participantes a que se junten en grupos pequeños y compartan con el resto sus anotaciones, y los obstáculos que perciben para lograr la comunicación con sus hijos. Luego de recoger las opiniones de los participantes, completar las ideas de discusión invitando a voluntarios a que cuenten sus conclusiones para compartir experiencias.
Rescatar los problemas identificados por los grupos, anotarlos y luego destacar algunas ideas fuerza como:
1. Independiente de los motivos que generan las peleas y conflictos habitualmente existen problemas de comunicación. Hay tendencia a repetir las mismas situaciones, los mismos conflictos y cuesta negociar y encontrar acuerdos y colocar normas y límites.
2. La comunicación eficaz entre padres e hijos no siempre es fácil de logar. Los jóvenes y los adultos tienen estilos de comunicación distintos y maneras diferentes de responder en una conversación. Los motivos de conflictos habitualmente giran en torno a: rendimiento escolar, permisos, horarios, responsabilidades, relaciones entre hermanos y familiares, los amigos, etc

Actividad 2

Juego de Roles (Tiempo: 40 minutos)
> Objetivo
Comprender las habilidades básicas de la comunicación.
Materiales
Tarjetas de la Comunicación efectiva
Instrucciones
1. Pedir a un par de voluntarios que representen una de las situaciones conflictivas
que conversaron en el grupo o una situación propia.
2. En la presentación alguien hace de madre o madre y el otro de hija o hijo
y representan la situación conflictiva tal cual como se suele dar en Ia vida cotidiana
EI resto del grupo observa atentamente Ia situación para luego comentar Io ocurrido.
3. Una vez terminada la actuación del conflicto, invitar a los actores a que se queden un momento en su rol y cuenten al resto del grupo cómo se sintieron en él (Ej.: ¿Cómo te sentiste como hijo?
4. Luego promover la discusión sobre la situación representada, planteando al grupo las siguientes preguntas orientadoras:
¿Cuál es el conflicto?
¿Qué le pasa al hijo o hija?
¿Qué le pasa al padre o madre?
¿Qué interfiere la comunicación en esta situación?
Mientras el grupo comenta las preguntas, entregar al actor que hizo de padre o madre los tarjetones con las instrucciones de cómo lograr una comunicación efectiva. Asegurarse que entiende lo que lee, y reforzar los conceptos dando luces de cómo actuar de manera diferente a la primera situación.

• Luego, se le pide a los mismos actores que representen la situación, como si de nuevo se hubiese producido el conflicto, tal como pasa en la vida cotidiana, pero ahora el padre o madre tratará de responder de acuerdo a las instrucciones de las tarjetas, cambiando desde el inicio su actitud no verbal.
• A continuación, se pide a los actores que cuenten como se sintieron esta vez.
• El resto de los participantes observa y luego comenta y opina libremente respondiendo las siguientes preguntas:
¿Qué cambios se observaron?
¿Qué factores de la comunicación les parecieron más relevantes?
(Ver ejemplos de tarjetas)
Ideas fuerza
1. Destacar la importancia de saber escuchar, mirar y responder para una comunicación efectiva.
2. El mensaje que se comunica se divide en dos partes: el contenido y la forma. Lo que se dice y como se dice. Esto quiere decir que el mensaje se puede transmitir en diferentes formas.
3. Una buena comunicación entre padres e hijos protege del consumo de drogas, en el sentido no sólo de generar más confianza para que se cuenten situaciones de riesgo de oferta de droga o problemas que puedan tener al respecto, sino también porque los jóvenes no necesitan recurrir a las drogas para ser escuchados, acogidos, comprendidos. Por otro lado, con el ejemplo de buena comunicación y respeto se entregan herramientas para desenvolverse en medios sociales con mayores habilidades comunicacionales.
4. La vida devocional familiar diaria es un buen momento de comunicación: cada hijo puede expresar sus peticiones de oración, revelar sus intereses y actividades, etc
(Ver Actividades complementarias)
CIERRE


1. Invitar a los participantes que comenten cuáles son las principales ideas con las que se quedan del taller y que aprendieron.
2. Rescatar lo que dicen los participantes y, si es necesario, completar con las ideas de la ficha complementaria.
(Ver ficha complementaria)
REFLEXIÓN PARA LA CASA
1. Invitar a los participantes a que, en forma individual, en la casa piensen en alguna persona con la que se comunicaban bien, alguna persona con la cual se sintieron escuchados y comprendidos cuando era jóvenes.
2. Motivarlos a que traten de descubrir qué hacía esa persona para hacerlos sentir escuchados
¿Alguno era pastor? ¿Era algún anciano de la iglesia? ¿Era un amigo cristiano?






















TALLER 3: Familia pastoral y expresión de sentimientos
Dirigido a: Hijos e hijas de pastores y líderes de iglesias
Objetivos:
1. Contactarse con los sentimientos y emociones que surgen ante determinadas situaciones y como estas se expresan, de manera especial a lo referido a las situaciones de iglesia.
Motivación

(Tiempo: 15 minutos)
Promover la participación de los asistentes destacando que:
1. La expresión de las emociones es algo legítimo: expresar alegría, enojo, incomodidad, etc.
2. La falta de expresión de las emociones trae consecuencias graves en la vida: enfermedades, problemas psicológicos, rencor, etc.
DESARROLLO
Actividad 1


Compartiendo mis sentimientos (Tiempo: 45 minutos)
Objetivos
-Identificar los sentimientos más recurrentes que se experimentan
-Identificar los resultados de no poder o no saber o no querer expresar los sentimientos
Instrucciones
1. Hacer un ejercicio de respiración como relajación y conectarse con las emociones.
-ponerse de pie y cerrar los ojos
-respirar lentamente sintiendo la entrada y salida del aire en los pulmones.
-comenzar la relajación desde la cabeza hasta los pies. Bajar lentamente por el cuello, hombros, brazos, muñecas, manos, etc.
2. Escribir en una pizarra o papelógrafo una lista de emociones, negativas y positivas que los mismos participantes vayan nombrando.
Emociones positivas Emociones negativas
Amor Ira
Gozo Envidia
Placer Egoísmo
Paz Celos
etc etc

3. En forma individual escribir en una hoja:
• Qué cosas de la iglesia te hacen sentir contento. ¿Cómo lo expresas, qué haces?
• Qué cosas de tu familia te hacen sentir contento.¿ Cómo lo expresas, qué haces?
• Qué cosa tuyas te hacen sentir contento. ¿Cómo lo expresas, que haces?
• Qué cosas de la iglesia te hacen sentir rabia. ¿Cómo lo expresas, que haces?
• Qué cosa de tu familia te hacen sentir pena. ¿Cómo lo expresas, qué haces?
Pedir voluntarios que quieran compartir sus escritos con el grupo. Escríbalas en una pizarra o papelógrafo. Haga un resumen de las emociones más recurrentes. Puede clasificarlas entre emociones negativas y positivas. Comenten a cerca de estas. (Ver anexo ¿Qué son las emociones?


Actividad 2


¿Qué puede pasar si no expresamos lo que nos pasa? (tiempo 30 minutos)
Instrucciones
1. Abra una discusión en base a esta pregunta: ¿Pueden algunos sentimientos promover el uso de drogas, alcohol, sexo, rebeldía, enojo?
2. Anote lo que los participantes dicen, esto es muy importante para una futura evaluación o reflexión.
3. Compartir lo siguiente:
1. La soledad produce aislamiento
2. El enojo produce depresión
3. La frustración produce ansiedad
4. El estrés prolongado produce problemas gastrointestinales.
5. La falta de comunicación paterna puede llevar a conductas sexuales impropias en las niñas.
6. No expresar a alguien lo que me pasa me puede llevar a la desesperación o autoaislamiento.
7. pedir a los participantes otros ejemplos propios o de otras personas

¿Cómo comunicarse adecuadamente?
Ver el video “Asertividad” Bajar de http://www.youtube.com/watch?v=QSvd5EliUQ8
Preguntar
¿Cuál es tu estilo de comunicación?
¿Qué consecuencias te trae ese estilo?
¿Cuál es el estilo que prevalece en tú familia y en tu iglesia?
CIERRE


1. Hacer un inventario individual a cerca de cuáles son las emociones que controlan la vida propia
¿Negativas o positivas? ¿Por qué?
¿Cómo cambiarlas, si esto es necesario?
2. Invitar a los participantes que comenten cuáles son las principales ideas con las que se quedan del taller y que aprendieron.
3. Rescatar lo que dicen los participantes y hacer el cierre final
-Es posible crear un cuadro resumen como el que sigue
Emoción Negativa/Positiva Origen Consecuencia
Rabia Negativa Me obligan a ir a los cultos Me amurro, me enojo


REFLEXIÓN PARA LA CASA
1. Invitar a los participantes a que, en forma individual, en la casa piensen en alguna persona con la que se comunicaban bien, alguna persona con la cual se sintieron escuchados y comprendidos cuando era jóvenes.





TALLER 4: Familia pastoral y prevención de conductas de riesgo
Dirigido a: Padres, madres, adultos significativos
Objetivos:
1. Reflexionar acerca de las normas de crianza y la disciplina basada en el respeto
2. Incentivar el fortalecimiento de hábitos de vida saludable y la promoción del autocuidado
3. Reflexionar sobre los principios bíblicos de disciplina no desde una postura legalista, sino desde una postura contenedora, acogedora.
Motivación
(Tiempo: 10 minutos)
• Explicar que este taller está dirigido a familias que tengan un vivo interés en reflexionar acerca de sus propios estilos educativos y quieran reforzar en la educación con sus hijos la formación de actitudes y valores que promuevan el desarrollo integral y estilos de vida saludables, fundamentos para prevenir tempranamente el consumo de drogas y otras conductas de riesgo.
• Cada familia tiene su propia idea de educación, sabe que conductas de su hijo o hija significan “portarse bien” y que conductas significan “portarse mal”. Cada madre o padre exige cosas distintas, todos educamos de manera diferente.
• Muchas veces los niños presentan comportamientos que a os padres les es difícil de manejar. En ocasiones, dependiendo de las circunstancias, de las personas, del lugar, del estado de ánimo, permitimos a los niños conductas que otras veces no dejamos pasar. Además, frente a la misma situación los niños no siempre se compartan de la misma forma.
• Hay una serie de conductas que habitualmente nos molestan y que a pesar de que las castigamos, los niños siguen presentándola. Es necesario enseñar la niño la disciplina, es decir, a distinguir qué cosas se pueden hacer y cuáles no. Para esto existen distintos métodos de enseñanza algunos enseñan al niño a aprender y otros- si bien usados frecuentemente-no sirven y producen grandes problemas para el desarrollo del niño.
• El concepto bíblico de disciplina no es el castigo, sino que su objetivo principal es la restauración. No es punitiva, sino que tiene el propósito que el disciplinado vuelva a estar en condiciones de trabajar, de operar, de ser útil.




DESARROLLO
Actividad 1


Educando niños sanos y felices Tiempo:(1 hora y 10 minutos)
Objetivos
• Reflexionar acerca de las normas de crianza que usamos con nuestros hijos.
• Compartir experiencias, opiniones y sentimientos acerca de aquellas actitudes de los padres que ayudarían a los niños a desarrollarse sanos y felices.
• Cómo promover el autocuidado, desarrollo de hábitos y prevención del consumo de drogas y otras conductas de riesgo.
MATERIALES
• Tablero de juego
• 18 tarjetas verdes
• 9 tarjetas naranjas
• Fichas o botones de colores distintos (Uno para cada participante)
• Un dado
INSTRUCCIONES
(Ver instrucciones)
Ideas Fuerzas
• En este taller se trató sobre las maneras de enseñar al niño a portarse bien que no utilizan la violencia, y se basan en la idea que tanto los padres como los hijos merecen respeto. Si queremos que aprendan a respetar a los demás debemos aprender a respetarlos a ellos.
• Esto no significa dejar que los niños hagan lo que quieran ya que tienen que aprender que para poder llevarse bien con las demás personas hay cosas que se pueden hacer y otras que no. Por eso la importancia de:
-establecer límites claros
-entender por qué el niño se comporta de una u otra manera.
-explicar la niño lo que queremos que aprenda.
-centrarnos en lo positivo y a veces no mirar o ignorar las conductas negativas del niño, ya que si les prestamos atención lo único que conseguimos es que
lo siga haciendo una y otra vez.
• Este tipo de disciplina se basa en el amor y la confianza. Si el niño vive en un ambiente de buenas relaciones entre las personas, donde todos se respetan, se identificará con sus padres y aceptará más fácilmente los límites impuestos. Su por el contrario, vive dentro de un ambiente hostil donde las personas se llevan mal, va a querer rebelarse al sistema o no encontrará buenas razones para hacer caso.
• El castigo no es una buena forma de enseñar a los niños. Tanto los golpes como los gritos, amenazas, retos desmedidos, descalificaciones e insultos, hieren al niño y no le enseñan a mejorar su conducta. Centrarse en los comportamientos positivos del niño, dándoles un buen ejemplo y premiándolos cuando se portan bien, es un método mucho más efectivo de enseñar.
• Hay muchas alternativas para manejar el comportamiento negativo que son más efectivos que recurrir a la violencia. Si tememos que castigar al niño cuando se porta mal, una buen manera de hacerlo es:
-Comunicar los sentimientos directamente
-Quitar algún privilegio.
Dejar que pase lo que tenía que pasar si el niño hace una conducta indeseada.
No prestar atención
• La mayoría de las veces recurrimos a golpes y violencia porque nos dejamos llevar por nuestros propios impulsos o nervios. Es importante darnos tiempo de descansar, reírnos, y buscar momentos de relajo, ya que preocupándonos de nosotros podemos actuar mejor con los niños.
• Nuestros hábitos diarios le dan a nuestros hijos la sensación de protección, seguridad, estabilidad y continuidad, forman lo que se llama el estilo de vida. Es importante que este estilo de vida sea saludable, es decir, que promueva hábitos de autocuidado y de respeto por el cuerpo. Si valoramos nuestro cuerpo y aprendemos a cuidarlo, estamos mejor preparados para rechazar las drogas y cualquier a otra conducta de riesgo.
• Enseñar a los hijo s a ocupar positivamente el tiempo libre, a no pasar horas frente a la televisión, sino aprender deportes, jugar con otros, dibujar, tocar instrumentos musicales, etc., les permiten desarrollar sus talentos y a entretenerse constructivamente. Estas son habilidades protectoras frete a los riesgos y presiones del medio, entre ellas el consumo de drogas.

CIERRE


1. Una vez terminado el juego invite a los participantes a conversar acerca de:
- ¿Qué les pareció el taller?
- ¿Qué aprendieron?
-¿Qué nuevas ideas sacaron que les ayude a criar mejor a sus hijos?
2. Invite a que los participantes se expresen libremente
3. Destaque las ideas fuerza que ayuden a cerrar el tema, dejando clara la importancia de establecer normas y límites con amor y respeto adecuados a cada edad de los niños.
Reflexión para la casa
1. Converse con su familia acerca del tema tratado en la reunión.
2. Invite a la familia a conversar acerca de las distintas maneras usadas para criar y enseñar a los niños.
3. Durante esta semana preocúpese de reflexionar acerca de su actitud frente a sus hijos.