domingo, 24 de abril de 2011

La iglesia evangélica chilena: Sus etapas



La Iglesia Evangélica Chilena en el siglo XX: Sus etapas
Juan E. Barrera *
El presente trabajo surge de la reflexión personal acerca del quehacer de la iglesia evangélica y de manera especial de la iglesia evangélica chilena. Reflexión que surge de inquietudes, de anhelos, experiencias, de lecturas, de testimonios, y de muchas horas de estudio. No pretende ser un resumen histórico, ni hacer un análisis sociológico de cada etapa, es simplemente la mirada de un creyente que observa el devenir y la dinámica de la iglesia a partir de la segunda mitad del siglo veinte, a partir de los años 60. Por esa misma razón, por ser una mirada, se ha dejado de lado la bibliografía, pues el propósito no está en probar tal o cual dicho, este u otro hecho. Dejemos esto para un desarrollo más profundo de este mismo trabajo, por ahora centremos la atención en la dinámica de la iglesia chilena en el siglo veinte.
Esta ha pasado por diferentes etapas y énfasis, resultado de muchos factores que se irán mencionando en el transcurso del trabajo. Cada década se desarrolló y se ha conformado como una etapa de la iglesia, y en ellas podemos ver como cada uno de estos períodos pretendió, de alguna manera traer lo nuevo y con ello trató de convencer que eso era lo verdadero, aunque ya sabemos, esta antigua asociación sigue siendo falsa, lo nuevo no es necesariamente lo verdadero.
La idea general es mirar cada una de estas etapas y destacar los aspectos más importantes ocurridos en ese período y sobre las cuales no tiene por qué haber acuerdo. Luego reflexionar acerca de ellos. Este trabajo es sólo una mirada y en este mero acto no se puede observar todo a la vez, la mirada es selectiva. Cada período observado tampoco tiene límites rigurosos. Los años son solamente una aproximación, los hechos se superponen y se enlazan. Algunos parecen terminar en alguna fecha, sin embargo renacen varias décadas después, con rostros y diálogos distintos, pero se pueden identificar a pesar de ello.
Se ha partido de la década de los sesenta porque es en esta década que la iglesia se fortalece y toma forma como tal, aunque su presencia en la sociedad chilena, como se sabe, ya existía aun antes del 1900 y a inicios de siglo ya estaban presentes la iglesia Metodista Pentecostal, que a fines de los años 20 ya tenía personalidad jurídica, y también estaban presentes misioneros extranjeros de algunas denominaciones históricas, muchos en la zona sur del país.

DÉCADA DE LOS 60: Los inicios
Esta década marca la partida del momento más alto de las misiones extranjeras, especialmente norteamericanas, en el continente y en Chile, que coincide históricamente con la expansión de Estados Unidos al mundo después de la guerra de Corea y en plena guerra de Vietnam. En este tiempo fueron muchos los misioneros y sus familias que llegaron a Chile. La gran mayoría eran hombres de campo, sin mucha preparación formal, algunos tenían serios problemas para aprender el idioma, pero muchos tenían unas ganas inmensas de compartir el evangelio. A este período pertenecen las clásicas fotos de hombres jóvenes o de mediana edad con impecable camisa blanca, corbata y anteojos. Mujeres rubias con cuidados peinados y muchos hijos. Llegaron misioneros bautistas, de la alianza Cristiana y Misionera, presbiterianos y surgen o toman forma, entonces las denominaciones históricas. Las iglesias presbiteriana y luterana ya estaban presentes especialmente en el sur de Chile. Es en esta región del país donde florece todo el trabajo misionero. Es poco el trabajo en las ciudades, el énfasis estaba en los campos.
Políticamente, este es el período de la guerra fría, por lo que el mensaje del evangelio traído por los misioneros tenía además un fuerte agregado anti comunista, de asepsia política, de fundamentalismo y de muchos dólares.
Lo positivo de este período es el ejemplo de muchos, aunque no todos, de estos misioneros. Su tesón y su perseverancia por compartir el evangelio de Jesucristo entre los nacionales, especialmente en los campos del sur de Chile es algo que hay que destacar. Muchos de estos hombres y mujeres dejaron sus sueños, su juventud, su vida y sus fuerzas en Chile. A estos misioneros les debemos gratitud eterna por el tesoro del evangelio que nos trajeron y por el ejemplo de sus vidas. Con este trabajo surgen los primeros pastores nacionales, muchos de ellos mapuches, ligados al trabajo agrícola y que continúan desarrollando un ministerio en los campos.
Este es el período de inicio del liderazgo chileno. Un liderazgo vigilado de cerca por los norteamericanos, vigilancia-control que alcanzaba no solo la forma de gobierno, sino además a la forma de culto y otras costumbres. Se replica un modelo norteamericano de iglesia y de templos, de himnos, de “coritos”, ¡que incluso algunas iglesias todavía cantan! Esta mímesis se produjo en los campos y también tiempo después en las ciudades. Hombres con corbatas un domingo en la mañana a pleno sol. Misioneros con ternos a cuadros en una gran camioneta y esposas de misioneros preparando postres entre personas pobres era una escena común en estos años. No hubo reflexión alguna sino pura imposición.
La iglesia pentecostal, la tradicional, de alguna manera se mantuvo un tanto alejada de esta influencia y se desarrolló de manera autóctona, hasta el día de hoy. Sus líderes siempre han sido nacionales, el dinero para sus proyectos habitualmente proviene de los propios nacionales y su forma de culto también incluye muchos aspectos criollos. Tal vez ese sea un factor importante en su crecimiento.
En este período se produce además un “vasallaje” entre misionero y obrero nacional. Un servilismo que ha retrasado, en algunos sectores, hasta el día de hoy, el desarrollo de un liderazgo nacional fuerte y sólido. En muchos círculos más tradicionales los norteamericanos todavía mantienen puestos de liderazgo, y por reglamentos de sus propias instituciones misioneras les está prohibido someterse a un líder nacional ¡Una aberración! Esta situación no se da en otros países del continente como Brasil, Argentina o Perú, donde los obreros nacionales gozan de total independencia desde hace años y donde los extranjeros están sometidos al liderazgo nacional, que es el precepto bíblico, o están en franca retirada. En esos años no había prácticamente divisiones, salvo las denominacionales, que eran estrictas y se limitaban o a ser pentecostales o de alguna denominación histórica como Bautistas, Presbiterianos, Alianza Cristiana y Misionera u otra, pero se compartía abiertamente entre las que eran afines.
El poder, tema siempre importante estaba en manos de los misioneros quienes pontificaban acerca de todo y los nacionales solamente obedecían. Muchos de los pastores recibían su sueldo del bolsillo del misionero a quien ayudaba, lo que hacía imposible una forma de trabajo simétrica y basada en el respeto. Quien no estuviera de acuerdo era tildado fácilmente de rebelde o de comunista. Esta situación continuó por muchos años y se acrecentó en la década de los 80 con el gobierno militar.

DÉCADA DE LOS 70: Renovación y Ecumenismo
¡Renovación! ¡Ecumenismo! Estos eran los mensajes que se oían por doquier. Aunque la iglesia chilena llevaba sólo algunas décadas desarrollándose, y madurando, y era una iglesia nueva, recién echando raíces y estructurándose, ya muchos pensaban que había que renovarla, que había que avivarla, abrirse a los dones espirituales, permitir la obra del Espíritu Santo y hacer todo nuevo.
Este período de la iglesia chilena coincide ¿Coincide o había influencia?, con el movimiento de renovación carismática al interior de la iglesia católica, y que tendría gran impacto. En el día de hoy el movimiento carismático católico alcanza a varios millones de seguidores. En este tiempo todo era carisma y más carisma. El Espíritu Santo atraía la atención de evangélicos y católicos por doquier.
Por su parte las iglesias evangélicas tradicionales preparan todo tipo de estrategias para resistir este movimiento y evitar que las personas abandonaran sus iglesias. Reaccionando una vez más de la misma forma que lo habían hecho una década atrás frente a los excesos y las manifestaciones emocionales, que dio origen al fundamentalismo.
El modus operandi de este movimiento consistía en infiltrar las iglesias. Quienes lo hacían eran personas “muy espirituales” con un tono de voz melindroso, que tomando citas bíblicas de un lugar y de otro convencían a alguno de los miembros de la iglesia local de lo seca, vacía y muerta que estaba su congregación, y de lo esencial que era volver a los inicios de la iglesia, a la primera iglesia, levantar las manos y hablar en lenguas y dejarse guiar por el Espíritu Santo. Este hombre o mujer abandonaba su comunidad y se iba con ellos o comenzaba a predicar acerca de la renovación al interior de su congregación y producía la división.
Se reunían en casas, porque no tenían pastores y porque la primera iglesia, que era la que ellos anhelaban no se reunía en templos, sino en los hogares. Algo muy común, era citar los primeros capítulos del libro de Hechos.
Todo este movimiento tenía como música de fondo otro gran énfasis en la iglesia, de forma especial entre determinadas denominaciones, algunas pentecostales, metodista, luteranos: El ecumenismo y su llamado a la unión de la cristiandad teniendo como foco central la iglesia católica romana. El Concilio Mundial de Iglesias institución que agrupa hasta el día de hoy a las iglesias ecuménicas ofrecía ayuda monetaria y unirse a un movimiento internacional que acabaría con las diferencias y barreras interdenominacionales, que tanto daño causaban a la iglesia. La unidad de la iglesia era el lema que se repetía por doquier. Renovación y ecumenismo, estas dos tendencias despertaron entre los círculos fundamentalistas una feroz oposición convirtiéndose en uno de los ejes de sus ministerios. Era muy común escuchar a pastores y líderes conservadores predicando en contra de estos movimientos y como un caza bruja identificando a cada personaje evangélico conocido como ecuménico o no ecuménico, carismático o no carismático, actitud que permanece hasta el día de hoy. Se gastaron muchos pesos creando e importando materiales norteamericanos en contra de estas tendencias.
En el día de hoy todavía es común escuchar entre estos grupos referencias constantes al movimiento carismático. No les deja indiferentes, o lo miran con resentimiento o con envidia. Siempre está presente en sus agendas. Lo rechazan pero no pueden vivir sin él.
Lo positivo de la época, la consolidación de la iglesia chilena con pastores nacionales, aunque con liderazgos débiles todavía, y la confianza, fruto de la libertad que existía, para predicar el evangelio. Se destacan en este período algunos pocos pastores nacionales con un trasfondo más refinado y gran capacidad de liderazgo, de quienes somos deudores eternos.
Lo negativo, el clima político beligerante que vivió el país a inicios de la década y que llevó al quiebre de la democracia y que alcanzó a algunos sectores de la iglesia. Hubo movimientos cristianos a favor del socialismo, ideología reinante en la época y muchos pastores profanaron sus púlpitos sirviendo a partidos políticos de izquierda. Mientras en otros países el marxismo reprimía fuertemente al cristianismo, en Chile algunos pastores e iglesias se comprometieron con esta ideología. Los misioneros norteamericanos por su parte descargaban toda su artillería anti marxista, movidos por el temor de lo que había pasado en otros países. Criticaban abiertamente el compromiso con la izquierda pero no criticaban su propio compromiso con los Estados Unidos y su política hacia América Latina. La gran mayoría de ellos se fue del país, cuando Salvador Allende fue electo presidente, huyendo aunque nunca sufrieron persecución alguna.

DÉCADA DE LOS 80: Gobierno militar-misiones
El aspecto más importante sin duda, en estos años fue la situación política en el país. Esta década dejó en deuda a la iglesia evangélica chilena en relación a mucho de lo que pasaba en el país en estos años. Han transcurrido apenas siete años del golpe militar y estos años son los más duros en el país, especialmente para la gente más pobre, la gran mayoría de los evangélicos en el país. La crisis económica de los primeros años de la década alcanzó ribetes desesperados para la gran mayoría del país. La falta de trabajo, la inseguridad, la violación a los derechos humanos, el control de los medios de comunicación, el nulo trabajo de los jueces, la represión y muchas otras situaciones hacía muy difícil la vida para millones de chilenos.
La iglesia evangélica no solo guardó silencio frente a la violación de los derechos humanos, sino que un amplio sector adhirió abiertamente al régimen militar. Hubo excepciones a esto, pero estas confirman la regla de lo que pasó. Una vez leí estadísticas, que en ese tiempo, al interior de la iglesia católica, revelaban que un tercio estaba a favor del régimen militar, obviamente el sector más adinerado y ligado a la derecha más dura, y que tuvieron participación activa en el gobierno militar. Que otro tercio de la iglesia fue opositora al régimen, quienes se preocuparon de la protección frente a los abusos y casos de encarcelamiento y tortura. Ligados a la izquierda política o no ligados pero profundamente preocupados por los que sufrían la represión del régimen militar. Un último tercio, permaneció indiferente. Participaba de la iglesia pero la situación política no era de su incumbencia. No puedo citar unas estadísticas respecto de la participación de la iglesia evangélica en ese período. Nunca las he leído o escuchado. Solo puedo reproducir lo que observé, lo que escuché y lo que leí o no leí en ese tiempo. Tal vez solo hubo dos grandes grupos al interior de la iglesia y una pequeña excepción. Un gran grupo, conformado por iglesias pentecostales, lideradas por la Iglesia Metodista Pentecostal, adhirió cabalmente al gobierno militar, de manera especial cuando este necesitó legitimarse y tras el rechazo de la iglesia católica buscó el apoyo de los evangélicos pentecostales. Estas iglesias gozaron de prebendas y privilegios de todo tipo que el gobierno les ofreció, por lo tanto difícilmente levantarían la voz.
El otro gran grupo estuvo formado por aquellas iglesias que tienen como doctrina y dogma la no participación en política, denominaciones históricas, muchas de trasfondo fundamentalista y norteamericana, para quienes el marxismo representaba una amenaza y por ello justificaban los hechos escudándose en la idea de sumisión a la autoridad. Guardo entre mi biblioteca la declaración de un pastor chileno presbiteriano fundamentalista diciendo “que sacan con hablar tanto de los derechos humanos si sus almas van a ir al infierno si no aceptan a Cristo”, que eso era lo único importante. Pasaron muchas cosas frente a sus ojos pero no dijeron nada. Los misioneros americanos disfrutaban de un nivel de vida muy por sobre el promedio de cualquier chileno común y se daban lujos que quizá nunca tuvieron en sus propios países, por lo cual no tenían motivos para alzar la voz. Una minoría, la excepción, se atrevió a alzar la voz en contra de las violaciones a los derechos humanos y pagó el precio por ello, sin recibir el apoyo del resto de las iglesias, obviamente. Este grupo estuvo formado por algunas iglesias metodistas y luteranas. El caso emblemático es el del obispo luterano Helmut Frenz quien fuera expulsado del país por Pinochet en al año 1975 por abrazar la defensa de los derechos humanos. Una vez re establecida la democracia son muchas las iglesias que han querido participar en política y muchos conocidos, aunque no sé si fieles representantes de los evangélicos quienes se han comprometidos con diferentes partidos políticos, los mismos tal vez que guardaron silencio cuando había que hablar exigen ahora sus derechos y piden regalías.
Esta fue además la década de las misiones, principalmente en los últimos años y quizá hay una relación entre el retorno a la democracia y el hecho que había algo para decir, entre la libertad y la apertura del país internacionalmente. Muchas denominaciones, aún las más antiguas y conservadoras se abrieron al movimiento misionero nacional, algunas a regañadientes.
Juventud con una Misión, Operación Movilización, Comibam, seguidas de otras organizaciones más pequeñas iniciaron toda una campaña efectiva para crear en las iglesias locales una visión misionera. El lema en este tiempo era: orar-dar-ir. Fue un tiempo fructífero, especialmente para el liderazgo nacional, encabezado en su gran mayoría por jóvenes, quienes bombardeaban sus iglesias ¡y a sus pastores! con el tema de misiones. Se abrieron agencias misioneras, se crearon cursillos, se capacitó a mucha gente, se preparó material audiovisual, se organizaron viajes misioneros breves y se enviaron jóvenes al campo misionero en diferentes lugares del mundo, y tan lejanos como África o la ex Rusia. La guerra entonces era entre los que pastores y líderes que tenían visión misionera y los que no la tenían. Los pastores con “corazón misionero” y “sin corazón misionero”.
El naciente movimiento misionero se enfrentó a dos grandes escollos, que tal vez nunca venció. Uno de ellos era la resistencia ofrecida por los propios misioneros extranjeros que trabajaban en Chile. Se esperaba de parte de ellos todo el apoyo, el entusiasmo, y la experiencia. Sin embargo sucedió todo lo contrario. Salvo excepciones muy honrosas la gran mayoría de los misioneros extranjeros miraba con recelo a este grupo de jóvenes orando por la China, por África, por Europa y por países y etnias que jamás se habían escuchado. Fueron muchos los misioneros que en lugar de apoyar intentaron por todos los medios posibles abortar este movimiento. ¿La razón? Defendían su status. Por años los misioneros anglosajones disfrutaron de un status basado puramente en la tradición y en cuestiones sociales, de manera especial entre los sectores más pobres, que fue habitualmente donde trabajaron y algunos pocos levantaron iglesias. El idioma, el aspecto físico, el dinero, el trabajo que ofrecían eran características que la gente pobre no podía resistir. En el trabajo de la iglesia “misionero” era superior a pastor, aunque cumplieran el mismo oficio. Muchos misioneros pagaban el sueldo al pastor por lo que el poder y todo lo que ello implica, estaba en manos de los misioneros. ¿Cómo soltar todo aquello? ¿Cómo renunciar a los privilegios? Hay que agregar además que este movimiento misionero en su gran mayoría estaba impulsado por jóvenes universitarios, profesionales, más educados, muchos bilingües que contrastaba con el trasfondo cultural de muchos misioneros. También defendían el derecho a cierta información privilegiada. Información que nunca llegó a oídos de los nacionales con anterioridad. Datos acerca de los sueldos misioneros, de estatutos, de requisitos y exclusiones, de informes médicos, de las relaciones misionero-iglesia, del ambiente y los informes que los misioneros extranjeros enviaban a sus propios países, forma de recaudar sustento, etc. Toda esta información se abrió a los nacionales que eran candidatos a misioneros y desagradó a muchos.
El segundo escollo fueron los propios pastores nacionales. Si los misioneros defendieron su status, y la información, los pastores defendieron su billetera, su dinero ¡Hasta el día de hoy! La gran preocupación pastoral en este período no fue el desarrollo de la iglesia, o el entrenamiento a los futuros candidatos, ni la preparación al ministerio de muchos jóvenes, si no la posible desviación de fondos de la iglesia a las misiones. Muchos pastores no adhirieron al movimiento misionero porque tenían miedo de ¡quedarse sin sueldo! Sin sueldo y sin líderes. Jamás entendieron que su mejor y más alta contribución a misiones eran los líderes mejor capacitados en sus iglesias locales. En esto mostraron un egoísmo tremendo, tal vez con base también a lo anterior, temor a perder su sustento.
Fueron muchos los jóvenes que se desilusionaron, con razón, del actuar de los pastores nacionales en este período. Además del temor a quedarse sin dinero, y del egoísmo, el liderazgo nacional mostró una tremenda falta de visión respecto de su trabajo. La forma natural de encausar todo esa energía juvenil era la creación de equipos de trabajo al interior de la propia iglesia local y salir y fundar nuevas iglesias en la ciudad. Que estos futuros misioneros aprendieran al alero de su pastor a trabajar, a plantar una iglesia, en un ambiente que muchas veces, sería mejor que lo que enfrentarían al salir. El tiempo diría finalmente quienes eran los llamados y quienes quedarían al lado del camino. Pero al parecer eso era mucho pedir. Simplemente el liderazgo reprimió o ignoró a muchos de estos jóvenes futuros misioneros. Sería interesante hacer una evaluación detenida de cuanto de este trabajo ha permanecido hasta el día de hoy.

DÉCADA DE LOS 90: Retorno de la democracia -la Unción
El inicio de esta década corresponde con el retorno a la democracia luego de años de gobierno militar. En general el ambiente de las iglesias se contagió con el espíritu que reinaba en política y fueron muchos los que comenzaron a sacar la cabeza, a hablar, a identificarse con uno u otro partido político y a intentar participar en el nuevo proceso que se iniciaba, el de la transición política. De esta manera se comienza a discutir abiertamente sobre la participación de los evangélicos en la vida pública y aparecen voces a favor y en contra. También se comienza a hablar de la reivindicación de los evangélicos, de sus derechos, se comienza a oír acerca de una ley de culto, de igualdad, de no discriminación, etc. Se forman algunas instituciones, no siempre representativas del pueblo evangélico y se inicia un diálogo con los gobiernos democráticos. Muchos políticos intentan, a veces con éxito, utilizar a la iglesia con fines partidistas, pero en general la iglesia adquiere un status que antes no tuvo. Se elijen capellanes evangélicos, se dan la facilidades para crear escuelas y algunos pocos políticos confiesa ser evangélicos o identificarse plenamente con la iglesia. Nacen también alguno intentos, especialmente entre los jóvenes por participar abiertamente en política. Este debate sigue abierto y se reabre en cada período eleccionario.
Este ánimo festivo, de “la alegría ya viene” coincidió con un movimiento protestante, aunque no sé si evangélico, igual de festivo y que tuvo su inicio, como todos los movimientos, en los Estados Unidos, pero que rápidamente llegó a Chile ¡La unción!
Fuertemente influenciado por los modelos carismáticos televisivos norteamericanos, de la mano del canto nuevo, y de modelos de tele predicadores como Benny Hinn y sus seguidores se instaló en Chile La Unción. Entre los cantantes cristianos la voz que más se escuchaba era la de Marco Witt, pero estaba también Marco Barrientos y otros. Este movimiento llego a Chile vía Argentina donde tuvo su réplica en hombres como Claudio Freidson, Carlos Anacondia y toda la escuela que ellos crearon. De Chile viajaron varios pastores y se podía saber quienes habían hecho el viaje porque inmediatamente en sus predicaciones comenzó a aparecer un lenguaje nuevo: “esta nueva palabra”, “unción”, “unción fresca”, “visitación”, “prosperidad”, “Espíritu Santo” etc. El Espíritu Santo era nombrado cientos de veces en cada reunión. Junto con este nuevo lenguaje aparecieron nuevas prácticas, de dudosa legitimidad, caerse de espalda, reír a carcajadas, rugir como un león, solo por citar algunas. La Biblia perdió su importancia y la liturgia tradicional desapareció tras una novedosa y hollywoodezca manera de realizar los cultos. “Las celebraciones”. El orden tradicional desapareció para dar lugar a predicadores agitando sus chaquetas, gritando, soplando, “enviando el Espíritu Santo” a través de las manos y por multitudes emocionalmente deseosas de experimentar algo nuevo, multitudes que caían de espalda, gritaban, se volvía a parar eran botadas al suelo nuevamente. ¡Un show nunca visto antes! Todo esto acompañado por una música nueva, música bonita y de buena calidad que a pocos años se tornaría en la himnología de miles de iglesias. Esta música renovó los cultos y muchas de sus letras son realmente inspiradoras, pero fue utilizada como manipulación emocional. En esta década, no hay dudas, que la iglesia chilena perdió su norte y por supuesto se instaló la división una vez más, esta vez, entre lo que tenían la unción y aquellos “secos” o “muertos” que no la tenían. De la mano de la música y del show religioso vino el interés monetario y la recolección de importantes cantidades de dinero, se levantaron mega iglesias por doquier. Los antiguos teatros se convirtieron en iglesias gigantes llenas de personas, pero que no buscaban a Dios, buscaban experiencias emocionales y espectáculos, por predicadores que no anunciaban el evangelio sino un humanismo optimista y experiencias emocionales exacerbadas.
Los fundamentalistas una vez más, fieles a su modo de ser, reaccionaron con dureza frente a estas distorsiones del evangelio y desde sus trincheras gritaban que todo eso era una herejía, aún hoy lo hacen, sin embargo no se oyó de parte de ellos ni de ningún sector, una auto crítica ni un análisis apropiado acerca de la condición de la iglesia chilena que permitió que este movimiento anti bíblico llegara y se extendiera por Chile, ¿O es que la globalización hace imposible mantenerse alejado de este tipo de fenómenos? No hubo reflexión teológica, no hubo quien dijera algo. ¿Será que los líderes de la iglesia, encargados de velar por ella fueron los primeros que participaron de este movimiento? ¿Por qué las personas buscan este tipo de iglesias? Tal vez están cansadas de la aridez, de la rutina de muchos de los cultos tradicionales. Cuándo vamos a un culto cualquiera ¿Vamos con expectativas de que algo va a pasar o entramos y salimos de nuestros cultos sin que nada ocurra por años?
Lo positivo de este movimiento fue la expectación de que algo ocurriría en los cultos. Esta sensación desapareció hace muchos años de las iglesias tradicionales.
Este período es también el auge de las comunicaciones evangélicas, comenzado algunos años antes. En esta década la radio y la televisión cristiana parecen gozar de todo su esplendor. Muchos ministerios radiales expanden sus ondas por todo el país. Aparecen algunos programas de televisión y en el aire ronda una idea de que “algo grande viene para Chile”. De la mano de las comunicaciones vienen los grandes eventos. Esta década fue todo evento. Parecía que la vida cristiana se jugaba toda en un congreso o un seminario. Cada denominación grande organizaba un evento millonario y traía a quien consideraba su profeta. Los recintos se hicieron pequeños para recibir a tanta gente, y como suele pasar en Chile, en todo ámbito, eran todos extranjeros, muchos argentinos. Muy pocos chilenos lograron congregar multitudes, pero los hubo. Templos repletos cada domingo y la recaudación de mucho dinero. La sensación de que algo grande iba a llegar descontrolaba y llenaba de ansiedad a otros.
Los grandes ministerios de comunicaciones no estuvieron exentos de dificultades y algunos problemas serios y su auge fue decayendo con el pasar de los años. La sensación de que algo grande venía para Chile desapareció junto con los profetas que lo vaticinaban.

DÉCADA DE LOS 2000: La Prosperidad
Estos años son la década del movimiento de La Prosperidad que vino de la mano con el movimiento de la unción, y de la industria de la música evangélica. El movimiento de la Prosperidad está vigente todavía entre muchas iglesias, y tiene su origen en una tergiversación caprichosa de algunos pasajes del Antiguo Testamento que supuestamente dan pie a la idea de “Dios te quiere prosperado en todo”. Eso quiere decir que Dios desea que cada cristiano sea rico económicamente. Tiene su origen en Estados Unidos donde pastores y tele evangelistas millonarios instan a sus fieles a dar dinero, mucho dinero, convencidos que Dios les devolverá con creces lo que den. En los Estados unidos este movimiento alcanza niveles insospechados para nosotros. Son cientos los pastores que se han vuelto millonarios solo con las ofrendas y diezmos de sus congregaciones y viven como tales; con mansiones, automóviles, servidumbre y con los escándalos, inmoralidades y excentricidades propias de los millonarios. La lista de este tipo de personas es increíble. Como increíble es que también este tipo de herejía materialista crezca en nuestra América Latina donde existen millones de pobres, porque está claro que estos millones de pobres nunca se volverán prósperos, solamente los pastores que lo predican. Con mucho temor me atrevo a decir que estas doctrinas y estas prácticas son la vergüenza de la iglesia en estos años y no es más que el amor al dinero disfrazado, caricaturizado como enseñanza bíblica.
Junto a esta herejía de la prosperidad le acompaña otro movimiento, también de dudosa legitimidad teológica y que cada día prende más entre nuestras iglesias el Movimiento Apostólico y profético. Hoy en día en nuestras congregaciones ya no hay pastores, ya no hay siervos sólo hay apóstoles y profetas. Todo gira en tormo de los nuevos apóstoles y profetas. Debe haber entre ellos muchos hombre íntegros y que buscan la santidad, sin embargo hay otros apóstoles y profetas de pública mala reputación. En estos años todo es profético: discipulado profético, evangelismo profético, campañas proféticas, escuelas proféticas, etc. Todo es trabajo apostólico: escuelas apostólicas, visión apostólica, discipulado apostólico, etc.
En una sola ciudad tenemos más apóstoles que los que el mismo Señor llamó, capacitó y envió. Si hacen la misma labor, tienen la misma efectividad, manifiestan el mismo fervor, santidad y devoción, ¡qué sean bienvenidos! Si no es así, volvamos a los siervos de antes, a los anónimos, a los desconocidos pastores que con su ejemplo han influenciado tanto nuestras vidas.
La música cristiana también sufrió un cambio importante en la práctica de la iglesia, cambio que ya había comenzado la década anterior. Ya no es la música que uno escuchaba en la iglesia y que tocaba la esposa del misionero sentada en el piano. Ahora se puede llevar donde quiera que vaya, en un Cd, en mp3 o cualquier otro tipo de almacenamiento. A pesar de que prácticamente toda la música tiene como supuesto básico adorar a Dios, en la práctica mucha de esta música es usada como entretención y va dirigida a un público joven.
Detrás de los cantantes cristianos hay una industria cada vez más pujante y con ello sumas millonarias de dinero para apoyar a estos ministerios. Los cantantes también cobran sueldos millonarios y exigen una serie de regalías, igual que las estrellas de la música pop, que son su fuente de inspiración: hoteles de lujo y una serie de caprichos como los artistas estrellas. Luchan por ganar un premio Gramy y por ser escuchados por un público masivo. Se visten como estrellas para sus shows y hasta dan conferencias de prensa, todo en el nombre del Señor, claro. No es casualidad que este movimiento naciera en Méjico, cuna de la producción musical popular.
La siguiente anécdota ilustra este cambio. Un buen amigo fue con su familia, su esposa y sus dos hijas pequeñas a ver a uno de estos cantantes cristianos famosos. Primero tuvo que pagar las entradas y una vez dentro, inocentemente sacó un queque para dar a sus hijas. Uno de los guardias contratados para el espectáculo lo vio y le dijo que tenía que botarlo. Mi amigo se negó. Se lo escondió entre las ropas e intentó pasarlo otra vez. El guardia, que no le quitó los ojos de encima, lo siguió y lo obligó a botarlo a la basura para permanecer en el establecimiento. ¿Por qué? La respuesta era obvia, el consumo de alimentos estaba concesionado y sólo se podía consumir lo que se vendía al interior. La música cristiana dejó de ser lo que era y hoy es un gran negocio, con un mercado cautivo que son las iglesias y de manera especial los jóvenes. El día de hoy la adoración es con una cámara de televisión, con luces, con efectos especiales, con muchísimo marketing y con muchísimas ganancias. Hoy es posible ver en Internet a Marco Witt predicando acerca de ser un campeón y de cómo Dios desea que sus hijos sean millonarios. Él les enseña a sus hijos que deben ser millonarios.
Esto afecta a la iglesia de muchas maneras, una de ella es que un grupo pequeño, llamado “los músicos de la iglesia” descuida misiones, descuida a sus viejos, descuida la enseñanza y descuida muchas otras cosas, pero gasta, por ejemplo tres millones de pesos en un bajo electrónico o en un equipo de sonido. El culto se vuelve más un mini recital de unos pocos y la música pasa a ser lo más importante del culto, si a eso se le agrega el temperamento de los “músicos cristianos” hay todo un problema.
¿Reflexión o desarrollo teológico a poco más de una década del nuevo siglo? Nada, existen unos pocos institutos bíblicos denominacionales y algunos de ellos infiltrados con la Alta Crítica, ¡Todavía!
El retorno de la democracia, años atrás trajo una dificultad, presente en esta década: la de la instrumentalización de algunos sectores de la iglesia por parte de los partidos políticos. Ya es común, a pesar de los años de democracia, débil democracia, que en tiempo de elecciones los partidos políticos se preocupen mucho de los discriminados, entre quienes se habla de los evangélicos, solo de los evangélicos pobres, por el prejuicio que existe y que no ha cambiado con los años y a cambio de los votos, por supuesto. Muchos líderes se han prestado para este juego a cambio de un poco de popularidad, dinero, cargos y otras prebendas. Esta década, bajo la agenda vanguardista de los gobiernos de la Concertación ha puesto en el tapete y ha legislado sobre varios temas de carácter moral: pena de muerte, divorcio, discriminación, aborto, etc pero la iglesia no ha dicho nada y si algunos sectores ha dicho algo no ha sido precisamente una postura bíblica, sino más bien se han comprometido con el gobierno de turno y hasta han apoyado alguna de estas causas. La gran mayoría guarda silencio. Esta década presenta una iglesia disgregada, dividida, débil, sin rumbo.
La educación fue otro de los caballitos de batalla de la iglesia en esta década. Se levantaron algunos expertos en educación y otros no tan expertos y comenzaron a hablar de la necesidad de que la iglesia desarrollara una visión referente a la educación. Esta década fue, tal vez, el tiempo histórico más importante para que la iglesia evangélica se consolidara como un referente en un área crucial como esta. Se habló mucho, como ha ocurrido otras veces en otros campos, se escribió algo, se fundaron escuelas cristianas, muchas particulares, pero se hizo poco. Al evaluar el trabajo realizado en educación durante estos años vemos que no hay grandes avances, la educación no es un tema que interese a la iglesia chilena y sobre el cual existan planes a corto, mediano o largo plazo, salvo algunas excepciones. Al parecer resulta fácil hablar, pero a la hora de actuar no existen planes corporativos y el secularismo avanza más, aquí, frente a nuestros ojos, sin que el liderazgo de la iglesia lo note. ¿No hay doctores en educación evangélicos? ¿No hay técnicos en el tema? De seguro los hay, lo que falta es captar la visión a cerca de lo imprescindible de una visión cristiana para el mundo de hoy, no solo en la educación sino en todas las áreas del mundo moderno.

Década del 2011: Lo que viene
¿Qué vendrá para la década que vivimos? No lo sabemos, sin embargo podemos vislumbrar dos aspectos importantes que se perfilan claramente. El primero una fuerte división que se viene acentuando cada vez más y que ya no se relaciona con aspectos bíblicos teológicos sino con otras situaciones extra eclesiásticas como el deseo de poder, posturas políticas, discusiones respecto de ética y moral. Cada vez cuesta más mirar una sola iglesia. El número de denominaciones ha crecido, y sin un trasfondo teológico se hace difícil clasificarlas y más difícil agruparlas. Como ha dicho un sociólogo de la religión, vivimos un tiempo de supermercado espiritual donde se ofrece de todo.
Respecto de la sociedad el gran desafío es enfrentar de la manera apropiada la secularización, que es el enemigo secreto pero muy eficaz de la iglesia en el día de hoy. Este fenómeno ejerce su influencia desde aspectos teológicos fundamentales hasta la práctica de la vida cristiana.
Algunas conclusiones
¿Cuál será el rumbo que seguirá nuestra iglesia? Esta iglesia que Jesús tanto ama. Es imposible saberlo. La década está comenzando y tenemos todavía varios años por delante. El rumbo que seguirá la iglesia es desconocido, pero sin lugar a dudas será el que camino que ella decida tomar. A través de sus líderes y de las personas influyentes.
A modo de conclusión se pueden mencionar algunas cosas que aparecieron en esta breve mirada: la iglesia desde sus inicios ha sido víctima de la división, los motivos han ido cambiando con los años, sin embargo cada década presenta algún motivo para la división. Al parecer siempre estas divisiones son resultados de movimientos extranjeros, de tendencias o énfasis que surgen en otros lugares y los cuales la iglesia chilena acoge sin ninguna reflexión. Las ocasiones en que la iglesia ha tenido que alzar la voz no siempre ha tenido el valor para hacerlo, ni ha mantenido tampoco una imparcialidad, o se ha comprometido con gobiernos de turno o se ha auto marginado. Su participación en la vida pública y el devenir de la sociedad no ha sido satisfactoria, su quehacer se ha centrado más bien en las prácticas locales, que en la cosa pública. Es una iglesia muy permeable a los fenómenos foráneos y sin ninguna reflexión acerca de ellos. Reflexión que no ha llegado tampoco a una visión acerca de la educación pública ni de una educación teológica.
El liderazgo, en general es un liderazgo débil, marcado más bien por el individualismo que por una visión de cuerpo, no es un liderazgo que marque rumbos, si no más reactivo, partido, dividido.
Esta es la iglesia que el Señor tanto ama. Ha avanzado mucho desde que aquellos primeros y valientes hombres y mujeres, los primeros canutos gritaran en las calles que en Jesús, y sólo en Jesús hay salvación, y “que así como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado”. Somos deudores a esos hombres y mujeres radicales, que enfrentaron oposición abierta, burlas, desprecios, discriminación, pero que supieron llevar adelante el evangelio, el único y verdadero evangelio de Jesucristo. Por delante nos quedan grandes desafíos y muchas tareas ¿Responderemos como el profeta “heme aquí Señor envíame a mi”?

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jueves, 14 de abril de 2011

Las Habilidades del pensamiento:Una introducción


Las Habilidades del Pensamiento: Una introducción

“Porque cual es su pensamiento en su

corazón, tal es él (el hombre)"Proverbio bíblico

Juan E. Barrera

En un curso de cuarto básico, a niños de 9-10 años se les pregunta “¿Todo cambia o todo permanece?” Muchas manos levantadas y muchos gritos para responder que sí, que todo cambia: los días, la temperatura, la ropa se gasta. -Todo cambia- dice uno de los estudiantes desde el fondo de la sala, lo podemos ver en el ser humano, primero se es bebé, luego niño…y enumera las etapas del desarrollo humano. -¿Y eso no es un ciclo?-pregunta el profesor, otra niña entra a la discusión y con cara pensativa responde –entonces nada cambia y mueve la cabeza casi con resignación. Algunos estudiantes se ríen de la respuesta y la gran mayoría no la entiende. Ella ha ido un poco más lejos en su razonamiento, mientras que la gran mayoría mira con cara de no comprender la reflexión que la niña ha hecho (4ºB Escuela Arturo Matte Larraín. San Ramón 2007).

Cada niño enfrentará la sociedad actual de manera distinta, pero cada cual necesitará una gran habilidad, la de pensar y hacerlo bien y no es que en el pasado no se haya hecho o esta habilidad no se haya requerido, sino que hoy, más que nunca, el éxito de los estudiantes dependerá en gran medida de esta capacidad y de la posibilidad de hacerlo correctamente, esto debido a que muchos consideran esta sociedad como la sociedad de la información, con una mayor exigencia de abstracción y de resolución de problemas.

La elección del tema como motivo de estudio no fue difícil, fue algo que se venía anidando ya hace un buen tiempo y sin lugar a dudas que una de sus motivaciones surge desde la práctica educativa misma y del interés por conocer los aportes, la participación y las contribuciones de la psicología sobre el tema de estudio. Año tras año son muchos los estudiantes que repletan las aulas escolares y es posible ver un gran número de estudiantes satisfechos, completos, que aprenden y que son un verdadero aporte para su propia clase y una fuente de riqueza muy grande para el profesor. Es posible ver el brillo en sus ojos al momento de aprender o comprender algún concepto. Es posible ver también el esfuerzo mental que muchas veces eso significa: buscar soluciones, resolver problemas, equivocarse, escribir, borrar una y otra vez, y otras tantas conductas que revelan o arrojan un poco de luz de aquello que no conocemos pero sabemos que existe y que son los procesos cognitivos internos de aquello que llamamos pensar y acerca de los cuales la psicología, basada en años de investigaciones puede ayudarnos a comprender un poco mejor.

También es posible ver un elevado número de alumnos que haciendo un esfuerzo igual o mayor al grupo ya mencionado de estudiantes, al parecer no consigue comprender del todo lo que se le enseña. ¿Cómo ayudar a ese grupo? ¿Cómo conseguir que un grupo importante de estudiantes mejore su rendimiento académico? ¿Cómo ayudarlos a desarrollar todo su potencial cognitivo?

¿De qué manera los últimos estudios en psicología pueden colaborar en este trabajo?

Ambos grupos de estudiantes, aquellos que aprenden con facilidad y los que lo hacen con dificultad tendrán que enfrentar dentro de pocos años, como ya hemos dicho, si es que ya no lo han hecho, los desafíos de lo que se ha dado en llamar “la sociedad del conocimiento”. Desafíos cada vez más crecientes presentados por la tecnología, la iconología, y los procesos computacionales que obligan a los estudiantes a pensar, a hacerlo con rapidez y de manera lógica, a tomar decisiones de forma reiterada ¿Se puede hacer algo para mejorar el nivel de pensamiento o aptitudes de los alumnos? ¿Tiene algo que decir y aportar la psicología respecto de este tema?

El Movimiento para Enseñar a Pensar está convencido de que es posible enseñar a pensar y que sí es posible mejorar el razonamiento entre los estudiantes de distintas partes del mundo. Hoy este movimiento tiene presencia en muchos países del mundo, por medio de la divulgación de la investigación y trabajo práctico de sus más renombrados autores, que es aplicado a un cada vez mayor número de currículos y planes de estudios de escuelas y otras organizaciones educativas. Tomando en cuenta esto el presente trabajo se adentra en los inicios, los objetivos, los materiales y muchos otros aspectos de lo que se denomina en inglés Critical Thinking.

Por tal razón los objetivos de este trabajo son:

· Conocer los principales lineamientos acerca del Aprender a pensar en el mundo, su base teórica, sus aportes y sus desafíos

· Conocer aspectos prácticos del Movimiento para Enseñar a Pensar, sus programas, materiales, tipo de evaluación y otros.

· Conocer brevemente la situación en Chile en relación al Movimiento para Enseñar a Pensar.

Se espera lograr estos objetivos por medio de la revisión bibliográfica pertinente tanto de autores de habla inglesa como de autores de habla castellana. Revisión de sus aportes, libros, artículos en la red y contactos personales vía correo electrónico con algunos de ellos.

Huelga decir que la pertinencia y relevancia de un tema como el tratado en este trabajo está siempre vigente, aún más ahora que en Chile se discute una nueva Ley general de Educación y en otros muchos lugares se cuestiona la eficacia de la educación tal como está planteada. La idea de una “educación de calidad” cobra cada día mayor relevancia dada las condiciones desfavorables para un gran grupo de estudiantes en el mundo, situación que se podría revertir, es probable por medio de la aplicación de un programa para enseñar a pensar, sostenido en el tiempo y evaluado apropiadamente.

Perkins (1995) desarrolla un concepto de escuela que promueve una actitud distinta a la habitual ante el aprendizaje, basada en la memorización, esto como una forma de contrarrestar lo que él llama un conocimiento frágil.

Para este autor la escuela debe estar orientada a la reflexión, a la comprensión, y la define como “…las que se mantienen atentas a todo posible progreso en el campo de la enseñanza y del aprendizaje” (p. 17) y que a su juicio debe poseer tres características:

1. Estar informada sobre el pensamiento y el aprendizaje humanos y sobre su óptimo funcionamiento.

2. Ser dinámica, que se maneje no sólo con información sino con un “espíritu enérgico” que les permita “generar energía positiva en la estructuración escolar”

3. Ser reflexiva, atendiendo a dos aspectos, el cuidado de las necesidades de las personas, el respeto y en segundo lugar que la enseñanza, el aprendizaje y la toma de decisiones “giran en torno del pensamiento”

domingo, 10 de abril de 2011

Conociendo a Dios:Jacob, un encuentro con Dios


Iglesia Bíblica San Joaquín

Santiago- Chile

10/04/11

Título: Conociendo a Dios: Jacob, un encuentro con Dios

Texto: Génesis 32:22-32

Introducción:

1. El tema Conocer a Dios

2. Ejemplo de un hombre que se encuentra con Dios y lo conoce de una manera distinta

Primera parte en la vida de Jacob. “Porque ya el sol se había puesto” Génesis 28:11 Beerseba

Esta primera parte en la vida del patriarca está marcada por diferentes eventos, naturales y espirituales que terminan, en realidad con esta expresión del capítulo 28.”porque el sol ya se había puesto”. En la vida de Jacob había llegado la noche. Su existencia se sumergiría por largos años en la oscuridad.

La oscuridad siempre es un símbolo de experiencias negativas, de confusión, de soledad, de abandono, de frustración, de impotencia. Veamos lo que ocurre en los siguientes capítulos.

La vida de Jacob se narra entre los capítulos 25-50 del libro de génesis, pero la diferencia está marcada por el capítulo 28.

A partir del capítulo25, el de su nacimiento ya podemos observar algo acerca de lo que sería la vida de Jacob, de su temperamento, de su carácter y de su forma de obtener lo que quiere.

1. Nacimiento. Viene peleando con su hermano a quien tiene atrapado por el talón. Se le pone el nombre de Jacob “Suplantador”. Cap. 26. ¡Que nombre para un niño! Este nombre ya lo marca, puesto que los nombres marcan a las personas. No es lo mismo llamarse Clemente o Francisco Javier (nombres decimonónicos asociados a la aristocracia chilena) que llamarse Onesíforo. Tampoco es lo mismo llamarse Carolina o Diana (Nombres asociados a Princesas) que llamarse Pancracia. De alguna manera respondemos al nombre que llevamos, para bien o para mal.

Jacob desde su nacimiento ya era una persona diferente, incluso físicamente, era lampiño en una cultura que valoraba el cabello, las barbas, es probable que fuera moreno. También era el regalón de la mamá.

2. Ya adulto engaña a su hermano y se apropia de la progenitura a cambio de un plato de comida. Cap. 26. No se entiende bien el pasaje, pero Jacob presenta más interés en la progenitura que su hermano, tal vez pensando no en las cosas espirituales, sino en las ganancias que estas le traerían.

3. Cuando su padre era ya viejo, lo engaña, a él y a su hermano y obtiene la bendición en lugar de Esaú, instigado por su mala madre. Lo hace sin ofrecer resistencia.

4. Luego de ese incidente es desterrado por su madre a la tierra del tío huyendo de su hermano quien hace juramento para matarlo.

Beerseba

En Beerseba, una noche, totalmente solo, huyendo de su hermano, bajo las estrellas del actual Israel, bajo una luna oriental redonda y plateada toma una piedra y la usa como almohada. Se queda dormido y recibe una revelación de Dios: Una escalera desde la tierra al cielo por la que subían y bajaban ángeles. Despierta y se da cuenta por fin que Dios estaba allí. Toma la piedra y la ofrece como ofrenda y hace un voto.

En Beerseba Jacob:

a. Recibe una promesa de Dios v.14-15. La misma promesa que Dios había hecho a su abuelo y a su padre.

b. Tiene una percepción de Dios v.16. Por primera vez tiene conciencia de la presencia de Dios

c. Tienen una fe condicionada.v.20 “Si fuere Dios conmigo”

A pesar de esta visión no cree en Dios. Apenas vislumbra, distingue algo de él .El capítulo 28 termina con estas palabras de Jacob:”Y si volviere en paz a casa de mi padre, Jehová será mi Dios…”Yavé no era su Dios, era el Dios de sus padres. Sigue su camino en dirección al oriente, pero a pesar de ello pasarían muchos años hasta que volviera a ver el sol salir en su vida.

APLICACIONES

En la vida actual existen muchos Jacob, hombres y mujeres que caminan por las calles de nuestras ciudades cargando muchas marcas.

1. Marcas de nacimiento: Nacen de una relación ilícita, son abandonados, se sienten rechazados, tienen una mala infancia, son abusados, ignorados. Son personas, hombres y mujeres que nacen para sufrir. Sufren al nacer, en la infancia, en la adolescencia, se casan y siguen sufriendo. Personas para quienes la vida está hecha solo de treguas, en que se sienten felices. Viven esclavos de un hilo invisible que los mantiene paralizados, indefensos, tristes. Unidos a relaciones enfermas, endebles, neuróticas, masoquistas porque no conocen otra manera de vivir.

Muchas de estas personas se vuelven un “suplantador” y van por la vida luchando y luchando. Se vuelven rudos, amargos, astutos, son abusados y abusan. Lloran y hacen llorar. Son la copia fiel de sus padres, de sus mentiras, de sus fantasías, de sus miedos, de sus errores. No consiguen romper con un libreto que se transmite de generación a generación.

Son personas para quienes el sol se ha puesto y viven sumergidas en la oscuridad. Dos, cinco, 10, 20 o 30 años.

Hasta que:

2. Tienen su Beerseba.

En medio de la soledad, del destierro de la vida conocen algo acerca de Dios. Alguien les habla de Dios, van a alguna iglesia, escuchan de Dios y comienzan a creer

a. Reciben una promesa de Dios v.14-15

b. Tienen una percepción de Dios v.16

c. Tienen una fe condicionada.v.20 “Si Dios hace tal cosa, entonces yo…

Sin embargo a pesar de este primer acercamiento a Dios su vida no cambia ni su situación mejora.

La vida de Jacob después de Beerseba

5. Lejos de su casa, en Harán, en casa de Labán su tío, se enamora de Raquel y trabaja gratis siete años por ella. El cap. 29 dice que “…le parecieron como pocos días, porque la amaba”. Ya han pasado 7 años de Beerseba y desde que abandonó su casa.

Sin embargo, después de trabajar todo este tiempo su suegro lo engaña y le da a cambio en matrimonio a su otra hija Lea. Jacob decide trabajar gratis otros siete años para quedarse con Raquel, la mujer que él amaba. Ya han pasado 14 años desde Beerseba y lejos de su hogar.

De sus dos esposas y sus respectivas siervas Jacob tiene muchos hijos y entre sus esposas comienza toda una vergonzosa guerra por tener la exclusividad sobre él. Es uno de los pasajes reveladores acerca de las dificultades y sufrimiento causados por la poligamia. Ya han pasado 21 años de la experiencia en Beerseba y desde que dejara, a la fuerza su hogar.

En el trabajo comienzan una serie de engaños entre Labán y Jacob y se gana el rencor de sus cuñados y el odio de su propio suegro. Muchas de las posesiones materiales de Labán están ahora en manos de de Jacob quien percibe un ambiente hostil y opta por marcharse a escondidas de Harán. Finalmente huye con sus esposas y sus hijos, más todo lo que había ganado en ese tiempo.

6. 21 años después sobre los 50 años de edad, más o menos, ya maduro y cansado de sus propios errores y engaños el Suplantador vuelve a su hogar y tiene que enfrentar otro tema no resuelto en su vida: el conflicto con su hermano. Se tiene que enfrentar a sí mismo y tiene que enfrentar su pasado.

Jacob está atrapado entre su pasado y su futuro. Lleno de temor cuando vuelve a su tierra, se entera que Esaú su hermano viene a su encuentro. Así que para intentar calmar la situación le envía un regalo y mientras toma sus dos mujeres, sus dos siervas y sus once hijos, los pone a salvo y él totalmente solo, como hace 21 años atrás toma la iniciativa y enfrenta su situación. ¿El lugar? El valle de Jaboc

Segunda parte en la vida de Jacob: EL Valle de Jaboc “Le salió el sol”

Este es un pasaje fascinante, cercano al realismo mágico, de gran belleza, lleno de elementos que no tienen explicación y que son introducidos de inmediato sin mediar explicación alguna.

El v. 24 dice: “Así se quedó Jacob solo; y luchó con él un varón hasta que rayaba el alba”

La escena, si la podemos imaginar sería así:

Es de noche, Jacob está solo y afligido. No hay nadie, solo la luna, Jacob está en el suelo llorando, o pensando que hacer, de pronto levanta la cabeza, y allí está ese hombre, que el contexto revela como un ángel ¿ES el Ángel del Señor? El suplantador reacciona y comienza a luchar con este ser angélico ¿Verbalmente? ¿Con armas? ¿A puñetes? ¿Es esto una visión o está pasando realmente? El Suplantador ve aquí la solución a sus conflictos, su última esperanza es luchar hasta vencer, aunque en obvia desventaja. Jacob pelea sin parar, como un verdadero guerrero toda la noche “hasta que rayaba el alba”, pelea y pelea con una sola idea en su mente, “no te dejaré si no me bendices”. El ángel, al ver la decisión y la porfía de Jacob toca el muslo, de Jacob, este cae al suelo, pero no lo suelta, desde el suelo gritando de dolor y entre lágrimas grita una y otra vez con todas sus fuerzas “No te dejaré si no me bendices”¿Quién es este ángel que puede bendecir? ¿Y por qué es tan importante para Jacob este acto?

1. “No te dejaré si no me bendices” Def. de bendición: Bendición es el apoyo activo de Dios para el bienestar y la prosperidad, o el recibimiento mismo de estos bienes.

El pueblo que vive existencialmente en la presencia de Dios, amándole y obedeciéndole, goza de la bendición o provisión divina.

Digámoslo en otras palabras: Jacob está diciendo, Señor, bendíceme, te quiero ver apoyándome y actuando en mi vida. El verdadero bienestar y la verdadera prosperidad vienen de ti. Todo lo que tengo lo he ganado yo, de mala manera, pero ahora quiero recibir de ti, solo de ti todo lo que me quieras dar. Señor quiero sentirme bien, renuncio a seguir siendo el Suplantador, quiero recibir todo de manera legítima, lo que viene de tu mano ¡bendíceme! No a través de Abraham, sino directamente de tu mano. Cámbiame, haz todo nuevo, haz algo con mi vida, ¡bendíceme!

2. Jacob sale herido en esta pelea: Era tanto su deseo de ser bendecido que se negaba a soltar al ángel y este se ve obligado a herirlo en un muslo, donde nace el muslo, en la ingle. Sale herido pero vencedor. Es herido por Dios, pero es vencedor.

3. Jacob cambia el nombre:v.27 De Jacob a Israel (El que lucha con Dios) Este cambio es una buena metáfora del cambio experimentado por el patriarca. Jacob no vuelve a ser el mismo luego de este encuentro con Dios. Su vida es cambiada, él es transformado, tiene un encuentro con este varón y deja de ser el hombre engañador que siempre fue. Ahora es Israel, el que luchó con Dios y con los hombres y venció.

4. Jacob quiere saber el nombre del varón: Esta petición le es negada. No tiene importancia, Jacob nunca sabría con quien peleó ¿Los seres angélicos tienen nombre? Fue una pelea en la intimidad de la noche, nadie observaba y ni siquiera supo quien era el varón.

5. Jacob llama a aquel lugar Peniel porque dijo “vi a Dios cara a cara y fue librada mi alma”.

No importaba el nombre de aquel varón, no importaba la herida, no importaba nada salvo una cosa había avisto a Dios cara a cara y su alma había sido librada ¿de morir? ¿de las aflicciones que tenía? ¿de las insatisfacciones que la vida le había dado?

6. La historia termina con estas palabras “Y cuando había pasado Peniel, le salió el sol y cojeaba de su cadera”

APLICACIONES

1. Tal vez hemos tenido algunos Beersebas en nuestra vida. Hemos escuchado acerca de Dios y hemos conocido algo de Dios, pero eso no es suficiente, tenemos que caminar hasta nuestro propio valle de Jaboc y en la soledad de nuestra vida buscar la presencia de Dios, buscar un encuentro especial y personal con Dios. En este encuentro está la verdadera bendición. Como Jacob, debemos luchar, pelear hasta tener un encuentro con el Señor. Luchar hasta ser conscientes de su bendición, de su apoyo y de su obra en nuestras vidas. No vivir según lo que otro me enseña o de acuerdo a la experiencia que otro ha tenido, sino que necesitamos tener nuestra propia vida con el Señor.

2. En esta lucha saldremos heridos: Dios es Dios y nosotros somos hombres. El reina y nosotros somos sus hijos, sus siervos. Una revelación de Dios de esta forma arroja luz profunda sobre nuestra existencia, sobre nuestros pecados, sobre nuestras intenciones y esto causa heridas. Tal vez estas heridas vengan directamente de Dios. Jacob fue herido, el apóstol Pablo tenía un aguijón, el mismo Hijo de Dios fue herido por nuestros pecados. Dios, cuando se revela quiere que toda la gloria sea sola suya, no hay lugar para el ego o la auto promoción. Quien se encuentra con Dios es humilde porque aunque ha visto al Señor está herido, es dependiente. Es el precio que se paga por el testimonio interior. Iremos cojeando por la vida pero con el testimonio personal de habernos encontrado con Dios, y esta experiencia será mayor que cualquier cosa.

3. Después de un encuentro espiritual pero real como este nuestros nombres van a cambiar:

Ya no te llamarás más Andrés, en tu interior serás llamado “Misericordioso”, y responderás a ese nombre. No te llamarás más Constanza, en tu interior serás llamada “perdonadora” y responderás a ese nombre. Los nuevos nombre podrán ser “Gozoso”, “amorosa”, “el que olvida”, “Restaurador”, “la que escucha” ,“el que abraza”, “la que comprende”, “el que no juzga”, “el que llora”.

4. Ver a Dios cara a cara. ¿Es esta una experiencia real? ¿Está al alcance del creyente actual? Sí, la Escritura da veracidad de ello. 2Cor. 3 desarrolla este tema, no tendremos nunca la imagen completa, hasta que el tiempo de la plenitud se cumpla, cuando dejemos de ver como por espejo, pero el Señor algo nos muestra de su gloria y somos transformado por ello.

5. Cuando salgamos de una experiencia como esa “Habrá salido el sol sobre nuestra vida” Jesús es el Sol de Justicia, es su presencia la que nos cambia y nos renueva.

Esta experiencia nos saca de:

· La rutina de la vida

· Nos enseña a perdonar

· Nos da gozo y esperanza

· Nos fortalece en la aflicción

· Nos hace anhelar el cielo

· Nos da el aroma de Cristo.

CONCLUSIONES

Resumen de la vida de Jacob.

Beerseba: “Porque ya el sol se había puesto”

Peniel:

domingo, 3 de abril de 2011

Conociendo a Dios


Santiago-Chile

Iglesia: Iglesia Bíblica Independiente

Fecha: Domingo 04/04/2011

Texto: Daniel 11:32.

Título: Conociendo a Dios.

Juan E. Barrera

Introducción.

En el período de la historia conocido por nosotros como Edad media, era muy común el estudio de Dios. Dios era el motivo principal de estudio en la filosofía y en la teología. Lentamente fue saliendo de la escena, aunque hubo tiempos, llamados de avivamiento donde el estudio de Dios volvía a ocupar el primer lugar. En el día de hoy el estudio de Dios ya ha perdido mucho terreno. Vivimos el auge de la secularización empezada hace siglos y para las sociedad modernas Dios ya no tiene nada que decir. Los estados son laicos, la legitimación del conocimiento viene de la ciencia y es un mundo sin trascendencia, donde todo ocurre en el mundo natural, en la Tierra. Sin embargo, existe un grupo reducido de personas que sigue creyendo en la necesidad de volver al estudio de Dios y a Dios. No son muchos, son los verdaderos profetas del siglo XX-XXI. He aquí algunas de las razones para el estudio de Dios.

1. El estudio de Dios expande nuestra mente más que ninguna otra disciplina

2. Un sano estudio de Dios nos lleva a Dios mismo

3. Un estudio de Dios nos da una visión esperanzadora de la vida

4. Un estudio de Dios nos da una noción de sujeto, de identidad humana

5. Un estudio de Dios trae sanidad emocional y espiritual

Daniel 11:32

. 31Y se levantarán de su parte tropas que profanarán el santuario y la fortaleza, y quitarán el continuo sacrificio, y pondrán la abominación desoladora. 32Con lisonjas seducirá a los violadores del pacto; mas el pueblo que conoce a su Dios se esforzará y actuará.

Este pequeño verso escondido en el AT nos da la justificación para comenzar un estudio acerca de Dios, aunque esta expresión ya nos desvía del propósito de estos mensajes. No es mi deseo escribir o hablar acerca de Dios, de eso la filosofía y la teología ya se ha preocupado por siglos. La idea de estos mensajes es desafiarnos mutuamente a buscar una experiencia con Dios. Esta sola palabra experiencia puede asustar a muchos, pues hemos sido enseñados erróneamente a desconfiar de las experiencias y con razón, puesto que tenemos miles de ejemplos de falsas experiencias o experiencias reales pero que no forman parte de un contexto cristiano.

Pero sea que se acepte o que se niegue el fenómeno, la experiencia está presente. Un grupo importante basa toda su teología en las experiencias que han tenido. Otro grupo importante de la cristiandad basa toda su teología discutiendo y negando experiencias que nunca han tenido. De un lado o de otro la experiencia es un punto fundamental en la vida cristiana. Jesús le dijo a Nicodemo “Tendrás que nacer de nuevo”. El nacimiento es una experiencia y una de mucho esfuerzo y dolor, pero de alegría sin límites.

En esta mañana quiero referirme, aunque solo sea de manera introductoria a la experiencia derivada del conocimiento personal de Dios.

Este tipo de experiencia aunque dejada de lado por nosotros, grupos más conservadores, tiene una sólida base bíblica.

Pablo escribe a los Efesios en el capítulo 1 de su epístola:

15Por esta causa también yo, habiendo oído de vuestra fe en el Señor Jesús, y de vuestro amor para con todos los santos, 16no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones, 17para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él, 18alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos, 19y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza

Los patriarcas

1. Abraham experimenta a Dios y recibe una promesa

2. Jacob experimenta a Dios y entonces cambia definitivamente su vida

Los apóstoles

3. Pedro tiene un encuentro con el Cristo resucitado y nunca más a vuelve a ser el mismo Pedro.

4. Pablo se encuentra con el Cristo resucitado y declara que después de eso todo lo demás en su vida es basura.

Los padres de la iglesia

1. Agustín era el enamorado de Dios

2. Thomas Merton dedicó su vid a buscar a Dios

3. Bernardo de Clairvoux escribió. “Comemos de ti vivo pan y no queremos dejar de hacerlo”

Los grandes hombres de Dios en el pasado.

1. Charles Finney

2. Charles Spurgeon

3. Jhon Wesley

4, David Brainerd

Los grandes hombres de Dios en el siglo XX

1. Oswald Smith

2. A.W.Tozer

3. Guillermo Strong padre.

La himnología cristiana

1. “Lugar hay donde descansar…”Cerca del corazón de Dios

2. hay un lugar do quiero estar

3. “Cerca de ti Señor”

La música cristiana actual:

Grupo vertical

1. “Cambiaré mi tristeza”. El gozo viene en la mañana, como metáfora del encuentro.

2. Abre mis ojos: Abre mis ojos Señor, yo quiero verte.

Jaime Murrel canta

“Maravillado estoy”

Jesús Adrián Romero

“Por un instante en tu presencia”

“Buscando refugio” El encuentro de un hombre cansado de la vida con Jesús.

En el texto de Daniel 11 el contexto nos muestra el ambiente político, social y espiritual del momento. El “hombre de iniquidad” profanará el templo de Dios, ridiculizará, se burlará y afrentará el nombre de Dios.

¿De donde vendrá la defensa de Dios? ¿Quiénes se esforzarán y actuarán? El mismo texto nos da la respuesta: EL PUEBLO QUE CONOCE A SU DIOS.

De acuerdo a este versículo la mejor defensa que los hombres pueden hacer de Dios es conocerlo. El contexto espiritual no ha cambiado, las condiciones espirituales han ido de mal en peor. La pregunta profética del Señor “Cuándo venga el hijo del hombre ¿Hallará fe en la Tierra? Adquiere mucha relevancia a la luz de las condiciones sociales y espirituales de nuestro tiempo:

1. Secularismo, una sociedad sin Dios

2. Humanismo, el hombre como medida de todo

3. Naturalismo, la explicación científica de todo pero sólo en el ámbito natural

4. Orientalismo, el regreso al antiguo paganismo

5. Una cultura del abuso, deshumanizada, de la muerte

¿Quiénes responderán y saldrán en defensa de Dios en estas situaciones?

EL PUEBLO QUE CONOCE A SU DIOS

En este texto hay tres verbos importantes: Conocer-esforzarse-actuar.

En esta mañana quiero dedicar mi atención al verbo conocer porque así comienza el verso, el pueblo que conoce a su Dios

El diccionario Vine dice:

“El significado básico del término tiene que ver con percepción mediante la vista, el

tacto o el oído. A veces la oscuridad hace imposible el reconocimiento (Rt 3.14). A menudo se reconocen a las personas por sus voces (Jue 18.3). Nakar a veces tiene la acepción de «prestar atención a»; es una forma especial de reconocimiento: «¡Bendito sea el que se haya fijado en ti!» Me resulta imposible no traer a mi mente las palabras de los apóstoles “no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído”. De acuerdo a estas palabras, ellos habían conocido personalmente a Dios.

El mismo comentario continúa diciendo:

“Conocer a Dios» es tener un íntimo conocimiento práctico de Él. Es así que Faraón niega conocer a Jehová (Éx 5.2) y rehúsa reconocer su autoridad sobre él.

Conocer a Dios es el deber de cada creyente. Jesús dijo en Juan 17:3 “Y esta es la vida eterna, que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo a quien has enviado”. Este es un privilegio que todos los creyentes pueden tener y no solamente unos pocos elegidos. Recordemos que el velo del templo fue rasgado cuando el Señor murió. Que el acceso al Padre quedó liberado.

La condición sine cuanon para conocer a Dios es Tener sed de Dios.

El salmista escribió en el Salmo 42:1 “Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por ti, Oh Dios , el alma mía. Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo”

Y en el Salmo 63:1-2 escribe “Dios, Dios mío eres tú; de madrugada te buscaré; mi alma tiene sed de ti, mi carme te anhela, en tierra seca y árida donde no hay aguas, par ver tu poder y tu gloria”.

En el Nuevo Testamento el Maestro dijo en una ocasión, en Juan 7:37 “…Si alguno tiene sed, venga a mi y beba. El que cree en mi, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva”

¿Cómo se interpreta esta sed en el tiempo de hoy? En una sola palabra INSATISFACCIÓN. Recordemos que el autor de los versos del libro de los Salmos fue un rey y nada de las comodidades y del estilo de vida aristocrática había llenado su corazón.

A-W. Pink, escribió:

“Antes que estemos dispuestos a recibir el obsequio de Dios, (la salvación, que yo cambiaría sin temor a alterar el texto, su presencia) El tiene que revelar nuestra sed. Dios tiene que mostrarnos la vanidad y la insignificancia total de todo en este mundo, así que él nos hará experimentar una "sed" aguda por el Agua de la Vida. El hombre tiene que ser llevado hasta la desesperación, hasta que se pregunte si Dios puede salvar a un ser tan desgraciado como él. El hombre tiene que ser desnudado de los harapos mugrientos de su propio fariseísmo, y estar dispuesto a venir a Dios así como él es, como un mendigo desnudo y vacío y prepararse para recibir la caridad divina. Tiene que venir a la presencia de Cristo y tener los tratos personales con El.”

Para tener un encuentro con Dios se sebe tener sed, es decir experimentar una insatisfacción tal que nada, pero nada en la vida pueda reemplazar lo que ese encuentro garantiza.

Tener sed es el reconocimiento que todos los dones materiales y espirituales recibidos de Dios, no se comparar con el dador de todos ellos.

Es mirar alrededor nuestro y decir:

Dios te alabo y te bendigo por:

1. Mi historia

2. Mi familia

3. Mi profesión y mis títulos

4. Mi trabajo y el dinero que obtengo de él

5. Mis cosas materiales

6. Mi status

7. Mis amigos

Te bendigo por todo lo que me das, pero hay algo que todavía me tiene insatisfecho Conocerte a ti.

Señor gracias por todo lo recibido de ti, pero te busco con todo mi corazón y no voy a parar hasta que tu lo hagas, salgas a mi encuentro y te reveles a mi corazón, porque esta es la vida eterna CONOCERTE A TI.

La mayoría de nosotros no tenemos esa sed y si la tuvimos se apaga rápidamente. Esta sed es apagada por:

1. La cotidianeidad, “los afanes de este mundo”

2. Una enseñanza bíblica desequilibrada

3. El descuido en las prácticas espirituales

4. Las heridas y dolores propios de la vida

5. La comodidad

6. La religiosidad

7. El estilo de vida actual

Esta sed siempre está presente, pues hemos nacido para Dios, porque hemos sido creados para alabanza de la gloria de su gracia y porque por él y para él son todas las cosas. Sin embargo es muy fácil sentirnos satisfechos con cosas, sí con cosas desechables, perecibles corruptibles.

El satatus quo cristiano nos atrapa con grandes tentáculos: Ya eres salvo, quédate tranquilo, disfruta la vida, no te hagas problemas, con que leas tu Biblia y ores ya estás bien.

Salir de ese estado es muy difícil y se convierte en todo un trabajo espiritual intenso que comienza con:

1. Un auto análisis del tipo de vida cristiana que se está llevando: ¿Me siento contento como estoy? ¿Siento el gozo y la alegría de la vida cristiana? ¿Estoy creciendo espiritualmente o estoy estancado? ¿Adoro al Señor de corazón? ¿Estoy reconciliado con Dios, con la vida y con mis semejantes? ¿Es mi vida cristiana una aventura nueva cada día? ¿Siento y disfruto la presencia del Señor en mi vida y en mi hogar?

El Salmo 139: 23.24

23 Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón;

Pruébame y conoce mis pensamientos;

24 Y ve si hay en mí camino de perversidad,

Y guíame en el camino eterno.

Si la respuesta a este análisis es que estás satisfecho(a) hay dos probabilidades:

-. Ya te encontraste y re encontraste con el Señor o ya te acostumbraste a vivir en la rutina cristiana.

-. Si tu respuesta es negativa, te sientes insatisfecho con tu estilo de vida cristiana, debes pasar al segundo punto.

2. Comenzar a orar por tener ganas de conocer a Dios. Sí porque estas ganas no vendrán solas, aunque el resultado del análisis sea negativo. ¿La razón? Estas ganas de conocer a Dios son anti natura. Son contrarias a la naturaleza humana caída. Nuestra humanidad tratará siempre de evitar que conozcamos a Dios en la intimidad. Así que debemos orar de acuerdo a Efesios 3: 20:

“ “Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros”

Y decir: Señor se que en conocerte a ti está el secreto de la vida y que en ti están todas las respuestas, pero no tengo ganas de buscarte. Estoy afanado, preocupado, ocupado. Crea en mi corazón las ganas de conocerte y de buscarte. En el nombre de Jesús amén.

Dios premia esta actitud, Dios premia a los que le buscan. Hebreos 11: 6 dice:

Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan”

Una vez que tengamos las ganas de conocer a Dios y de encontrarnos con él, ganas que de forma sobrenatural nos ha sido dada, pues todo viene de Dios, nada es resultado del esfuerzo humano, debemos pasar al tercer punto.

3. Dedicar el tiempo necesario a actividades que me lleven a un encuentro con Dios.

a. Una lectura meditativa de la Biblia. No una lectura apurada, tampoco una mirada intelectual, sino que con un espíritu de búsqueda.

Según el espíritu del salmista

“Abre mis ojos y miraré las maravillas de tu ley”

b. Dedicar tiempo a la oración. Una oración dedicada, planificada. Una oración que no sea más que una expresión de :

-adoración. Adoración profunda, de exaltación

-Oración de rendición: Aquí estoy Señor, buscándote, sal a mi encuentro

c. Actividades de retiro: Para meditar en Dios, para esperar en Dios. Retiros espirituales sin comida, sin juegos. En silencio buscando a Dios como un cuerpo. Adorando juntos.

CONCLUSIONES

1. Relevancia del conocer a Dios

2. Lo que es conocer a Dios

3. Como empezar el conocer a Dios.