jueves, 22 de marzo de 2012

La muerte de un modelo


La muerte de un modelo
Juan E. Barrera
Hace apenas unas horas, mi madre hurgando en un montón de recuerdos encontró una fotografía mía con el pastor Ismael Sáez. Ambos nos vemos más jóvenes y muy sonrientes y claro, podemos preguntarnos ¿A quién le importa algo tan trivial? A nadie si no fuera por algunas cosas que quiero compartir. Ismael Sáez era un pastor y sirvió a Dios durante toda su vida y murió hace apenas unas semanas, ya estaba anciano y partió desde su casa. Se fue en completa paz a su hogar celestial. Tal vez muy pocos conocieron al pastor Sáez, pero en él quiero homenajear, con humildad a un tipo de hombres, que vale la pena destacar porque son un modelo y estos escasean en el día de hoy. El fue un ejemplo en varias maneras y de las cuales quisiera destacar tres.
Su sentido de superación. Durante el tiempo del velorio sus hijos dieron testimonio de un gran espíritu de superación. El pastor Ismael era del campo y desde ese lugar el Señor lo llamó. De en medio de las actividades propias del quehacer agrícola el Señor, como al profeta, lo llamó a una labor más excelsa, aunque en esencia tan parecida. Desde entonces comenzó toda una labor de superación en todos los ámbitos que le llevó primero al Instituto Bíblico y todos los desafíos que el estudio formal de las Escrituras conlleva, pero salió airoso. Luego sin limitación alguna comenzó su labor pastoral en varias iglesias. Lo recuerdo explicando con voz fuerte y clara unas diapositivas de El Peregrino de Bunyan en nuestra iglesia. Un misionero que dio testimonio vía e-mail durante su sepelio dijo que cuando le escuchó predicar la primera vez comentó “este hombre si que sabe predicar” y lo hacía de manera enérgica, potente, bíblica.
Su fidelidad. Sus hijos y otros hermanos dieron testimonio de su fidelidad al Señor, desde que él lo llamara. Yo lo conocí cuando era un niño y vino a pastorear nuestra iglesia y luego como miembros del mismo cuerpo pastoral en la denominación donde ambos trabajábamos. Hay tantos que comienzan en camino del servicio y son tantos los que renuncian que el pastor Ismael fue un ejemplo de amor al Señor. La partida de su esposa unos años atrás no mermó su amor y fidelidad a Dios. Conversé con él solo unas semanas después que mi hijo menor muriera y sus palabras fueron “El Señor sabe lo que hace, confía en el Señor” y había sinceridad en sus palabras. Durante su servicio fúnebre sus hijos dieron testimonio de la fidelidad de este hombre a su Señor. Vivía solo, acompañado de un nieto y nunca dejó de orar y estudiar la Biblia.
Finalmente quiero destacar su seguridad, la certeza plena de su fe. La Biblia era para él más que textos que estudiar, eran verdades para vivir. Así lo expresó, para sorpresa de todos nosotros presentes en su servicio fúnebre, predicando en un video que había grabado con anterioridad, en su propio sepelio. “Eso que ustedes están viendo ahora, decía en el video, es el cuerpo de Ismael Sáez, porque el verdadero Ismael Sáez está ya en la presencia del Señor, porque la Biblia dice que en momento de nuestra muerte estaremos ausentes en el cuerpo, pero presentes en el Señor”. Fue una sensación extraña, pero llena de convicción ver ese video con el pastor Ismael predicando en su propio servicio fúnebre, pero eso hace la certeza, nos ayuda a tomar y volver realidad aquello que para nosotros sigue siendo fe. El pastor Ismael tenía razón, lo que veíamos era solo su cuerpo, ya cansado por el paso del tiempo, pero él está disfrutando de la presencia de Jesús, el Cordero que pudo vencer.
Se ha ido un modelo de hombre, pastor digno de imitar, hombre de superación, de fidelidad, de certezas. Dios nos dé más hombres como él. El abrazo queda pendiente hasta la eternidad. Un día, aunque todavía no.

jueves, 1 de marzo de 2012

La vida y sus contrastes


La vida y sus contrastes
Juan E. Barrera
La vida está llena de contrastes. Se va el verano y aparece el otoño. Amanece más tarde y se oscurece más temprano. Los escolares vuelven a clases y las travesuras estivales sólo son un recuerdo más. La televisión cambia su tono festivo y vuelve a sus típicos y estandarizados noticieros. Ha pasado el verano, las cosas toman su ritmo cansino. Muchos habrán disfrutado como nunca de este verano, otros habrán vivido experiencias traumáticas que habrán cambiado para siempre sus vidas. Viña del mar y su festival nos ha mostrado una vez más lo mejor y lo peor del hombre. Toda la frivolidad, superficialidad, lo fugaz, y toda la voluptuosidad de que nuestro país hace gala solo en unos días. Artistas que no pueden ser mirados a la cara, a quienes nadie se les puede acercar, con exigencias absurdas y cientos de personas admirándolos, adorándolos, fieles devotos sádicos a quienes entre más se les desprecia más adoran y por otro lado la música, ese regalo de Dios para nuestras vidas. Música que inspira belleza, que eleva, que por gracia común es cultivada para nuestro deleite, que emociona, que provoca.
En la parte alta de Viña del mar lamentablemente también se vivió un festival. El de un incendio atroz, que se llevó todo y no dejó nada. Gente pobre que llora sus pertenecías, que corrió para salvar su vida. Situación que se une a los recuerdos del terremoto que aún nos estremece y conmueve.
En Aysén la situación tampoco es mejor. Exigencias sociales desesperadas y mucha preocupación, mucha violencia, mucha necesidad, muchas expectativas y muchas situaciones sin resolver. Es el verano en Santiago de Chile que llega a su fin. El tan esperado verano que llega y rápidamente se va y volveremos entonces a los temas de siempre: el Transantiago, los realities, la delincuencia, el precio del dólar…Todo acurre bajo este sol chileno. Qué difícil es no pensar en el Eclesiastés y en su espíritu. Todo se repite: tiempo para algunos de nacer, de morir, tiempo de trabajar, de abrazar, tiempo de buscar placeres, tiempo de abstenerse.
¿Qué da sentido a toda esta actividad? ¿Hay propósito en todo este febril ajetreo o es otro verano como cualquier otro? Sí, sí lo hay, Dios da sentido a todo esto. Por sobre los sentimientos de nostalgia y del cansancio físico propio de tanto movimiento y de los interrogantes y alegrías que este verano pudo dejar en muchos, está un Dios fiel que hace que cada cosa tome su lugar, que nos permite descansar y disfrutar y seguir confiando en Él.

lunes, 27 de febrero de 2012

La historia del burro en el pozo o qué es la resiliencia


La historia del burro en el pozo o qué es la resiliencia

Juan E. Barrera

“Un día, el burro de un campesino se cayó en un pozo. El animal lloró fuertemente por horas, mientras el campesino trataba de buscar algo que hacer.

Finalmente, el campesino decidió que el burro ya estaba viejo y el pozo ya estaba seco y necesitaba ser tapado de todas formas; que realmente no valía la pena sacar al burro del pozo.

Invitó a todos sus vecinos para que vinieran a ayudarle. Cada uno agarró una pala y empezaron a tirarle tierra al pozo.

El burro se dio cuenta de lo que estaba pasando y lloró horriblemente. Luego, para sorpresa de todos, se aquietó después de unas cuantas paladas de tierra.

El campesino finalmente miró al fondo del pozo y se sorprendió de lo que vio... con cada palada de tierra, el burro estaba haciendo algo increíble: Se sacudía la tierra y daba un paso encima de la tierra.

Muy pronto todo el mundo vio sorprendido cómo el burro llegó hasta la boca del pozo, pasó por encima del borde y salió trotando”

Esta sencilla historia ilustra muy bien y de manera sencilla el concepto de resiliencia, sin tener que entrar en sus aspectos teóricos y conceptuales. Resiliencia es la capacidad que tienen algunas personas para sobreponerse a las dificultades que la vida le ofrece. Frente a las adversidades muchas personas se derrumban, se pierden, se mueren en vida. Los resilientes son los que por el contrario son capaces de sacar provecho de los problemas, que ven oportunidades donde otros solo ven adversidades. A ser resiliente no se aprende, uno se vuelve resiliente. Algunas cosas que pueden ayudar a promover este proceso son:

-la influencia de un modelo

-una fe sana en Dios

-una familia sana

-un temperamento optimista

-relaciones sociales apropiadas.

La Biblia habla de manera franca acerca de la esperanza, de la confianza en que Dios toma toda adversidad y la torna para bien de los que le aman y hace que esas circunstancias colaboren en el plan que él ya tiene trazado. Hay más posibilidades de ser resiliente si se cree en Dios y se vive una vida cristiana sana y madura.

¡Eso viene de mí!


¡Eso viene de mí!
Esta es una meditación antigua, pero tiene un eterno verdor que refresca el alma de quien quiere creer y ver al Señor en todas las circunstancias de su vida.
Debes saber que cuando te envuelve la tentación y el enemigo te rodea, eso viene de mí, porque tu debilidad necesita mi fortaleza y tu seguridad sólo consiste en que me dejes luchar a mí.
¿Estás en circunstancias difíciles? Eso viene de mí. Yo soy el Señor de las circunstancias. Tu ambiente, tu prójimo, solo hacen Mi Voluntad.
¿Estás en dificultades económicas? ¿Te es difícil sobrevivir? Yo soy el responsable de tu dinero, yo quiero que tengas que venir a mí y dependas de mí. "Mi riqueza es ilimitada" (Fil. 4:19). Quiero demostrarte que mis promesas son ciertas.
¿Estás atravesando las tinieblas de la vida? Eso viene de mí. Yo soy el "varón de dolores, el experimentado en quebrantos" (Isa. 53:3). Yo permití que el consuelo terrenal te faltase para que tuvieras que dirigirte a mí y alcanzar el consuelo eterno (2 Tes. 2:16-17).
¿Te ha desengañado un familiar, o un amigo? ¿Uno al que habías abierto tu corazón? Eso viene de mí. Yo he permitido este desengaño para que supieras que Yo soy tu mejor amigo.
¿Fueron deshechos tus planes? ¿Estás cansado y agobiado? Eso viene de mí. Hiciste tus planes y entonces pediste mi bendición; pero yo quiero que me dejes a mí hacer los planes, entonces también tomaré la responsabilidad "Porque el negocio es demasiado pesado para ti, no podrás hacerlo tú solo" (Ex. 18:18). Tú solo eres un instrumento mío.
¿Querías hacer algo grande para mí y en vez de ello fuiste postrada en el lecho del dolor? Eso viene de mí. No pude conseguir tu atención cuando estabas ocupado, queriendo yo decirte mis más profundos secretos. También sirven aquellos que están de pie y esperan. A algunas de mis mejores obreros las excluyo del servicio activo para que aprendan a usar el poder de la oración.
¿Fuiste repentinamente llamado a un trabajo difícil y lleno de responsabilidad? Confía en mí. Yo te creo capaz de sobrellevar las dificultades. "Por ello te bendecirá Jehová tu Dios en todos tus hechos y en todo lo que pusieres mano" (Deut. 15:10).
En el día de hoy deposito en tus manos un recipiente con aceite sagrado, úsalo con prudencia, ¡oh, hijo! Unge con él todos los acontecimientos, toda palabra que te duela, toda interrupción que te impaciente, toda expresión de tu propia debilidad. El aguijón desaparecerá cuando aprendas a verme en todo. (Deut. 32:46-47; Jer. 3:22-38).
Apuntes Pastorales. Agosto Septiembre / 1984. Vol. II, número 2. (Tomado de http://www.desarrollocristiano.com/articulo.php?id=319)

Iglesias llenas corazones vacíos


Iglesias llenas corazones vacíos

Juan E. Barrera

Hasta hace unos años, prácticamente todos los sociólogos de la religión vaticinaban, con deleite, la muerte definitiva de la religión. La ciencia finalmente y para suerte de todos, terminaría de una vez con la influencia de la religión. Hoy son muy pocos los que continúan sosteniendo tal tesis. En algunos círculos incluso se habla de la “revancha de Dios” debido a que lejos de ocurrir tal predicción, la religión sigue más viva que nunca.

En el tiempo actual se fundan iglesias cada día y en muchas ciudades las iglesias sobrepasan los mil asistentes semanalmente. Muchas de estas iglesias tienen una enseñanza sana, vigorosa, bíblica, Cristocéntrica. No obstante muchas también tienen una enseñanza liviana, con marcados rasgos humanistas, con un mensaje centrado en el hombre más que en Dios. En el bienestar material de sus asistentes y de sus líderes más que en el mensaje divino para nuestro tiempo. Muchas de estas grandes iglesias hacen referencia a un mensaje profético, que contradictoriamente tiene muy poco de profético. La denuncia social, el trabajo en las calles, el mensaje de arrepentimiento y de salvación, el mensaje de juicio y de consolación tan propio de los profetas está ausente en muchas de estas grandes iglesias. Esto trae como consecuencia que cada semana se vea en los medios de comunicación evangélicos iglesias llenas y que si se observa con detención se verá que habitualmente es gente de clase media, “gente linda” para la televisión, gente con cierto poder adquisitivo, quizá hasta un poco arribista, pero no se ve gente pobre, gente común, tal vez esta gente no tiene un espacio en una iglesia grande.

No puedo dejar de ver una contradicción muy grande en este fenómeno. Por un lado, millones de personas que asisten cada semana a las iglesias, solo en Chile son dos millones, contando todas las denominaciones y a las personas de quince años en adelante, y por otro lado, lo que ocurre alrededor. No los “domingos de gloria”, no “las noches de victoria”, ni “el día de tu milagro” sino lo que ocurre en el día a día, lo que ocurre cotidianamente bajo el sol: gente sin Dios, sin motivación, buscándola en experiencias apasionadas, intensas, pero fugaces, que hacen su existencia cada vez más paupérrima. Gente “bien” que no comete delitos, que no aparece en los noticieros arreglados y estandarizados de la televisión, gente moralmente intachable y que sin embargo se pregunta día a día por el sentido de la vida. Gente que busca de manera constante el apoyo terapéutico, de alguien que le diga cómo vivir, como sobrellevar el dolor del sin sentido, como seguir viviendo después de la tragedia. En el extremo no tan extremo, ahí a la vuelta de nuestra vida, están los suicidas, una de las principales causas de muerte en el mundo. Gente cuya pena es mayor que sus deseos de vivir. Los adictos, para quienes el peso de la realidad les sobrepasa con creces y se entregan a un placer asesino, del cual no pueden huir. Los que sufren dificultades mentales, personas que no pueden con su propia vida, con su propia historia, con sus circunstancias y se rinden a sus fantasías, a sus miedos atroces, a sus penas; deprimidos, ansiosos, con trastornos de pánico, mitómanos, que no pueden ser felices y tampoco sus familias. Son gente con el corazón vacío.

¿Qué ocurre? Sospecho dos cosas:

Son iglesias trabajando de espaldas a la realidad, centrados y concentrados en sus propias necesidades, en sus propios programas. Iglesias que caen presas de su propia visión, a quienes “los atrapó la máquina” y cuyos recursos humanos y financieros están dedicados a mantener esa máquina que ya no pueden parar, donde las personas interesan más como un número y un aporte financiero que como persona propiamente tal. ¿Cuál es el trabajo pastoral de estas grandes iglesias? ¿Cómo se realiza? Iglesias donde lo macro impide ver lo micro, donde el bosque no deja ver los árboles, donde las estadísticas son muy importantes, más que escuchar al hermano ¿Cómo se escucha a sí misma una iglesia tan grande? ¿A través del ungido? ¿De profeta? Resulta imposible no recordar las palabras de Bonhoeffer cuando dice que una comunidad que deja de escucharse a sí misma pronto dejará de escuchar la voz de Dios.

Sospecho también que son iglesias fuertemente comprometidas con la gente.Primero con su propia hermandad. Se conocen, se aman, se escuchan, se pastorean y que también están fuertemente comprometidas con su comunidad. Evangelizan, discipulan, participan de programas de ayudas sociales permanentes y muchos de sus recursos están dirigidos a programas de misiones, nacionales y mundiales. Son hombres y mujeres ungidos por Dios, con un mensaje bíblico, claro como el medio día. Hombres y mujeres empapados de la Palabra de Dios y con una cosmovisión cristiana, profundamente compenetrados con las necesidades de la sociedad. Iglesias que capacitan y entrenan a su gente para pastorear y cuidar del rebaño y de los no creyentes. Iglesias que, finalmente, no dan abasto con tanto trabajo. Iglesias donde la visión abunda y con ello el servicio devoto a Dios y que sin embargo no son capaces de cubrir todas las necesidades de un pueblo sin Dios.

Frente a las dos opciones no nos queda más que ser obedientes y seguir participando del servicio al Señor y de orar que el Señor envié más obreros a su mies. Si la primera sospecha es cierta, orar que Dios derrame un espíritu de visión renovadora sobre estas iglesias y cumplan verdaderamente el plan por la que Dios ha permitido se formen. Si la segunda sospecha es verdadera debemos unirnos en oración y acción, y en humildad cumplir con lo que Dios nos ha encargado hacer.

domingo, 19 de febrero de 2012

Caminando juntos al cielo. El desarrollo de la espiritualidad en pareja.


Caminando juntos al cielo. El desarrollo de la espiritualidad en pareja.
Ps Juan E. Barrera
Esta es una tarea que toda pareja debería desarrollar y como algunas de las otras tareas esta es una que sedebe trabajar la vida entera. El desarrollo de una espiritualidad, edificar una unión espiritual.
Es probable que para algunos lectores la espiritualidad no guarde relación alguna con la vida de pareja y les parezca algo muy religioso e independiente o separado absolutamente de la vida familiar, y tal vez otros piensen que incluso pudiera afectar negativamente la vida de pareja, lo que se deba probablemente a prejuicios basados en ejemplos donde una práctica no sana de la espiritualidad ha dejado huellas en uno o ambos cónyuges. Pero estos prejuicios o malos ejemplos no deben apartarnos de la suficiente evidencia que hay respecto de la influencia positiva del desarrollo de la espiritualidad en la vida de pareja y en la familia.
El concepto de espiritualidad puede ser definido de varias maneras según la persona que escriba. En mi caso, que soy un cristiano estoy entendiendo espiritualidad como una forma de relacionarse con Dios reflejada en una práctica que permite conocerlo a Él y que además expande el espíritu, la afectividad y se refleja en la belleza del carácter. Hay también otro tipo de espiritualidades que sin duda ofrecen ventajas a la vida en pareja, no obstante me estoy refiriendo aquí a una espiritualidad cristiana y protestante.
Una visión integral de hombre
La visión tradicional del hombre es lo que se conoce como el modelo bio-sico-social, es decir, el hombre como resultado de procesos biológicos, psíquicos y sociales. No hay duda que esto es así, que en muchos de los procesos humanos está presente la biología, el psiquismo del individuo y la influencia social. En este libro hemos visto mucho de ello. En las etapas del desarrollo que lleva a una persona desear formar familia, en la práctica sexual y otros muchos aspectos está presente el elemento biológico. En la manera de conformar el mundo, en el temperamento, en la conducta en pareja, en la práctica sexual, en las emociones, está el elemento síquico y en la influencia de los padres y de la familia de origen, por ejemplo está la función social. Empero, la visión de hombre es insuficiente si no agregamos la dimensión espiritual. El hombre no solamente es conformado por las tres dimensiones expuestas. Si falta la dimensión espiritual el hombre es un ser incompleto. Sin un concepto apropiado de trascendencia el hombre se queda simplemente sin respuesta a muchos de los avatares que la vida le ofrece.
En la vida de pareja se presentarán mil y una dificultad. Las parejas con años de casado ya lo saben; desilusiones, pérdidas importantes, situaciones imprevistas, enfermedades, dolores y muchos interrogantes que no tienen respuesta desde un modelo puramente bio-psico-social.
Por qué una espiritualidad
Además de lo que ya hemos dicho, que es fundamental, esto es la visión de hombre que se tiene, podemos encontrar otras razones para el desarrollo de la espiritualidad en la pareja.
La primera razón es psicológica. El Dr. Viktor Frankl, creador de la Logoterapia, en su libro La presencia ignorada de Dios. Psicoterapia y religión, comparando el psicoanálisis freudiano escribe:
“no se trata ya de un mero inconsciente impulsivo, sino también de un inconsciente espiritual; el inconsciente no se compone únicamente de elementos impulsivos, tiene asimismo un elemento espiritual; el contenido del inconsciente aparece así fundamentalmente ampliado, y el inconsciente mismo clarificado en impulsividad inconsciente y espiritualidad inconsciente” (p. 21)
Para este importante psiquiatra lo inconsciente del hombre no son los impulsos sexuales, sino los impulsos espirituales, en esto está el secreto de la existencia del hombre y el sentido de la vida, en esencia somos seres espirituales y nuestras respuestas humanas responden a esta conformación.
La segunda razón es teológica. Muy relacionada con la anterior. Somos seres divinos, criaturas e hijos de Dios. Hemos sido creados a imagen y semejanza de Dios, llevamos su sello, le pertenecemos, tenemos eternidad en nosotros, somos seres morales y por tal razón existe una dimensión en nuestro ser que no puede ser reemplazado por otra cosa y que nos permite relacionarnos con Dios a través de la fe.
Thompson y Lyons (2005) escriben:
La imagen de Dios envuelve muchas cosas, pero sin duda el punto
esencial es que el hombre tiene un espíritu inmortal que es capaz de
fraternizar con su Creador. Esta es la razón por la cual el hombre encaja perfectamente para tener comunión con Dios—algo que ningún
animal puede algún día hacer.
La tercera razón es terapéutica. Está probado que muchos modelos de terapia abiertos a la espiritualidad logran mejores resultados, más que ningún otro, en distintas áreas de trabajo. Ejemplo de ellos son los alcohólicos anónimos, la gran cantidad de grupos pequeños de apoyo a personas que han perdido un hijo, personas con enfermedades terminales, padres de niños con retraso mental, etc y el trabajo de muchas comunidades religiosas orientado a la familia y a la rehabilitación.
Desde la terapia individual o de pareja resulta un plus la espiritualidad de los pacientes, si es que esta ha sido practicada sanamente y si el terapeuta no tiene prejuicios respecto de ello.
La cuarta razón es práctica. Una espiritualidad vivida apropiadamente traerá consecuencias en el modo de ver el mundo y con ello en la forma de ser pareja y de ser familia. Hay mayor armonía cuando existen valores, proyectos y expectativas que son compartidas.

miércoles, 15 de febrero de 2012

Poder y manipulación en la pareja


Poder y manipulación en la pareja
Ps Juan E. Barrera
El juego del poder está presente en toda pareja, a veces de manera muy sutil, otras veces de manera abierta y manifiesta. La obsesión por el aseo de la casa de algunas mujeres esconde algo más que una preocupación por la limpieza, muchas veces es la defensa de una cuota de poder, de algo que ella domina y donde no quiere intromisión y su palabra es la última. Lo mismo ocurre con la cocina. Existen mujeres que no permiten que nadie entre a la cocina y menos que tome algún utensilio, o intente cocinar. ¡ese es su pequeño reino y allí ella tiene el poder!. Hay otras maneras además de las domésticas de cómo se manifiesta el juego del poder y al parecer son tres las más recurrentes entre las parejas mal avenidas o enfermas.
El sexo. Esta es una manipulación propia de las mujeres. Se ha dicho en múltiple ocasiones y de miles de formas distintas que el sexo es la mejor arma de manipulación. Si una mujer descubre o ha aprendido a manipular a su pareja a través del sexo ese hombre hará cualquier cosa por conseguirlo con las consecuencias propias de alegría, satisfacción, frustración, enojo, ira, placer.
El dinero. Si el marido es el único que provee el dinero, usará este como manipulación de su mujer. Si te portas bien y haces lo que yo digo, te regaloneo, te compro cosas, te saco a pasear y re doy en el gusto de lo que deseas, si no haces lo que yo quiero entonces no te doy nada, te privo de todo, te niego todo. Muchas mujeres venden su dignidad por el dinero y se someten a los designios de sus parejas. Mujeres débiles, dependientes emocionales, sin iniciativa propia que se prestan a este juego enfermizo del poder.
Los hijos. Esta es un arma utilizada tanto por hombres y mujeres. Es la que más daño provoca porque afecta a terceros, a los hijos que no tienen nada que ver con los conflictos de sus padres, pero se ven en medio de una guerra que no es de ellos. Mujeres que no permiten a sus hijos ver a su padre si este no paga la pensión alimenticia. Hombres que predisponen a sus hijos en contra de su madre para logar sus fines egoístas. El resultado son hijos que finalmente terminan inclinándose hacia donde más les conviene, donde encuentren libertad, dinero, o cariño.
Tipos de interacción de acuerdo con el uso del poder
De acuerdo con French y Raven (1968) los tipos de interacción ce acuerdo con el uso del poder son los siguientes. Lo he transcrito textualmente.
Los cinco tipos de poder son coercitivo, de recompensa, legítimo, referente y de experto. El coercitivo es el poder derivado de la percepción de uno de los miembros de la pareja de que el otro miembro puede castigarlo si no se acomoda a sus deseos o influencia. El de recompensa deriva de la percepción de que ante la conformidad de la influencia o deseo del otro habrá una recompensa. El legítimo deriva de la idea que tiene un miembro de la pareja sobre el deber que tiene de obedecer o conformarse a la voluntad del otro en virtud de los derechos que el otro dentro de la relación. El de referencia existe en virtud del afecto o admiración que hay hacia la pareja, entre más afecto haya más se tiende a la conformación al deseo del admirado. Y por último, el de experto que deriva de la idea que tiene uno de los miembros sobre la capacidad, experiencia o conocimiento del otro respecto de cierto tema lo que le hace conformarse a sus indicaciones.
El estudio citado es un poco antiguo, sin embargo es el modelo que todavía se usa y se cita en estudios de pareja en lo referido al uso del poder.