domingo, 10 de abril de 2011

Conociendo a Dios:Jacob, un encuentro con Dios


Iglesia Bíblica San Joaquín

Santiago- Chile

10/04/11

Título: Conociendo a Dios: Jacob, un encuentro con Dios

Texto: Génesis 32:22-32

Introducción:

1. El tema Conocer a Dios

2. Ejemplo de un hombre que se encuentra con Dios y lo conoce de una manera distinta

Primera parte en la vida de Jacob. “Porque ya el sol se había puesto” Génesis 28:11 Beerseba

Esta primera parte en la vida del patriarca está marcada por diferentes eventos, naturales y espirituales que terminan, en realidad con esta expresión del capítulo 28.”porque el sol ya se había puesto”. En la vida de Jacob había llegado la noche. Su existencia se sumergiría por largos años en la oscuridad.

La oscuridad siempre es un símbolo de experiencias negativas, de confusión, de soledad, de abandono, de frustración, de impotencia. Veamos lo que ocurre en los siguientes capítulos.

La vida de Jacob se narra entre los capítulos 25-50 del libro de génesis, pero la diferencia está marcada por el capítulo 28.

A partir del capítulo25, el de su nacimiento ya podemos observar algo acerca de lo que sería la vida de Jacob, de su temperamento, de su carácter y de su forma de obtener lo que quiere.

1. Nacimiento. Viene peleando con su hermano a quien tiene atrapado por el talón. Se le pone el nombre de Jacob “Suplantador”. Cap. 26. ¡Que nombre para un niño! Este nombre ya lo marca, puesto que los nombres marcan a las personas. No es lo mismo llamarse Clemente o Francisco Javier (nombres decimonónicos asociados a la aristocracia chilena) que llamarse Onesíforo. Tampoco es lo mismo llamarse Carolina o Diana (Nombres asociados a Princesas) que llamarse Pancracia. De alguna manera respondemos al nombre que llevamos, para bien o para mal.

Jacob desde su nacimiento ya era una persona diferente, incluso físicamente, era lampiño en una cultura que valoraba el cabello, las barbas, es probable que fuera moreno. También era el regalón de la mamá.

2. Ya adulto engaña a su hermano y se apropia de la progenitura a cambio de un plato de comida. Cap. 26. No se entiende bien el pasaje, pero Jacob presenta más interés en la progenitura que su hermano, tal vez pensando no en las cosas espirituales, sino en las ganancias que estas le traerían.

3. Cuando su padre era ya viejo, lo engaña, a él y a su hermano y obtiene la bendición en lugar de Esaú, instigado por su mala madre. Lo hace sin ofrecer resistencia.

4. Luego de ese incidente es desterrado por su madre a la tierra del tío huyendo de su hermano quien hace juramento para matarlo.

Beerseba

En Beerseba, una noche, totalmente solo, huyendo de su hermano, bajo las estrellas del actual Israel, bajo una luna oriental redonda y plateada toma una piedra y la usa como almohada. Se queda dormido y recibe una revelación de Dios: Una escalera desde la tierra al cielo por la que subían y bajaban ángeles. Despierta y se da cuenta por fin que Dios estaba allí. Toma la piedra y la ofrece como ofrenda y hace un voto.

En Beerseba Jacob:

a. Recibe una promesa de Dios v.14-15. La misma promesa que Dios había hecho a su abuelo y a su padre.

b. Tiene una percepción de Dios v.16. Por primera vez tiene conciencia de la presencia de Dios

c. Tienen una fe condicionada.v.20 “Si fuere Dios conmigo”

A pesar de esta visión no cree en Dios. Apenas vislumbra, distingue algo de él .El capítulo 28 termina con estas palabras de Jacob:”Y si volviere en paz a casa de mi padre, Jehová será mi Dios…”Yavé no era su Dios, era el Dios de sus padres. Sigue su camino en dirección al oriente, pero a pesar de ello pasarían muchos años hasta que volviera a ver el sol salir en su vida.

APLICACIONES

En la vida actual existen muchos Jacob, hombres y mujeres que caminan por las calles de nuestras ciudades cargando muchas marcas.

1. Marcas de nacimiento: Nacen de una relación ilícita, son abandonados, se sienten rechazados, tienen una mala infancia, son abusados, ignorados. Son personas, hombres y mujeres que nacen para sufrir. Sufren al nacer, en la infancia, en la adolescencia, se casan y siguen sufriendo. Personas para quienes la vida está hecha solo de treguas, en que se sienten felices. Viven esclavos de un hilo invisible que los mantiene paralizados, indefensos, tristes. Unidos a relaciones enfermas, endebles, neuróticas, masoquistas porque no conocen otra manera de vivir.

Muchas de estas personas se vuelven un “suplantador” y van por la vida luchando y luchando. Se vuelven rudos, amargos, astutos, son abusados y abusan. Lloran y hacen llorar. Son la copia fiel de sus padres, de sus mentiras, de sus fantasías, de sus miedos, de sus errores. No consiguen romper con un libreto que se transmite de generación a generación.

Son personas para quienes el sol se ha puesto y viven sumergidas en la oscuridad. Dos, cinco, 10, 20 o 30 años.

Hasta que:

2. Tienen su Beerseba.

En medio de la soledad, del destierro de la vida conocen algo acerca de Dios. Alguien les habla de Dios, van a alguna iglesia, escuchan de Dios y comienzan a creer

a. Reciben una promesa de Dios v.14-15

b. Tienen una percepción de Dios v.16

c. Tienen una fe condicionada.v.20 “Si Dios hace tal cosa, entonces yo…

Sin embargo a pesar de este primer acercamiento a Dios su vida no cambia ni su situación mejora.

La vida de Jacob después de Beerseba

5. Lejos de su casa, en Harán, en casa de Labán su tío, se enamora de Raquel y trabaja gratis siete años por ella. El cap. 29 dice que “…le parecieron como pocos días, porque la amaba”. Ya han pasado 7 años de Beerseba y desde que abandonó su casa.

Sin embargo, después de trabajar todo este tiempo su suegro lo engaña y le da a cambio en matrimonio a su otra hija Lea. Jacob decide trabajar gratis otros siete años para quedarse con Raquel, la mujer que él amaba. Ya han pasado 14 años desde Beerseba y lejos de su hogar.

De sus dos esposas y sus respectivas siervas Jacob tiene muchos hijos y entre sus esposas comienza toda una vergonzosa guerra por tener la exclusividad sobre él. Es uno de los pasajes reveladores acerca de las dificultades y sufrimiento causados por la poligamia. Ya han pasado 21 años de la experiencia en Beerseba y desde que dejara, a la fuerza su hogar.

En el trabajo comienzan una serie de engaños entre Labán y Jacob y se gana el rencor de sus cuñados y el odio de su propio suegro. Muchas de las posesiones materiales de Labán están ahora en manos de de Jacob quien percibe un ambiente hostil y opta por marcharse a escondidas de Harán. Finalmente huye con sus esposas y sus hijos, más todo lo que había ganado en ese tiempo.

6. 21 años después sobre los 50 años de edad, más o menos, ya maduro y cansado de sus propios errores y engaños el Suplantador vuelve a su hogar y tiene que enfrentar otro tema no resuelto en su vida: el conflicto con su hermano. Se tiene que enfrentar a sí mismo y tiene que enfrentar su pasado.

Jacob está atrapado entre su pasado y su futuro. Lleno de temor cuando vuelve a su tierra, se entera que Esaú su hermano viene a su encuentro. Así que para intentar calmar la situación le envía un regalo y mientras toma sus dos mujeres, sus dos siervas y sus once hijos, los pone a salvo y él totalmente solo, como hace 21 años atrás toma la iniciativa y enfrenta su situación. ¿El lugar? El valle de Jaboc

Segunda parte en la vida de Jacob: EL Valle de Jaboc “Le salió el sol”

Este es un pasaje fascinante, cercano al realismo mágico, de gran belleza, lleno de elementos que no tienen explicación y que son introducidos de inmediato sin mediar explicación alguna.

El v. 24 dice: “Así se quedó Jacob solo; y luchó con él un varón hasta que rayaba el alba”

La escena, si la podemos imaginar sería así:

Es de noche, Jacob está solo y afligido. No hay nadie, solo la luna, Jacob está en el suelo llorando, o pensando que hacer, de pronto levanta la cabeza, y allí está ese hombre, que el contexto revela como un ángel ¿ES el Ángel del Señor? El suplantador reacciona y comienza a luchar con este ser angélico ¿Verbalmente? ¿Con armas? ¿A puñetes? ¿Es esto una visión o está pasando realmente? El Suplantador ve aquí la solución a sus conflictos, su última esperanza es luchar hasta vencer, aunque en obvia desventaja. Jacob pelea sin parar, como un verdadero guerrero toda la noche “hasta que rayaba el alba”, pelea y pelea con una sola idea en su mente, “no te dejaré si no me bendices”. El ángel, al ver la decisión y la porfía de Jacob toca el muslo, de Jacob, este cae al suelo, pero no lo suelta, desde el suelo gritando de dolor y entre lágrimas grita una y otra vez con todas sus fuerzas “No te dejaré si no me bendices”¿Quién es este ángel que puede bendecir? ¿Y por qué es tan importante para Jacob este acto?

1. “No te dejaré si no me bendices” Def. de bendición: Bendición es el apoyo activo de Dios para el bienestar y la prosperidad, o el recibimiento mismo de estos bienes.

El pueblo que vive existencialmente en la presencia de Dios, amándole y obedeciéndole, goza de la bendición o provisión divina.

Digámoslo en otras palabras: Jacob está diciendo, Señor, bendíceme, te quiero ver apoyándome y actuando en mi vida. El verdadero bienestar y la verdadera prosperidad vienen de ti. Todo lo que tengo lo he ganado yo, de mala manera, pero ahora quiero recibir de ti, solo de ti todo lo que me quieras dar. Señor quiero sentirme bien, renuncio a seguir siendo el Suplantador, quiero recibir todo de manera legítima, lo que viene de tu mano ¡bendíceme! No a través de Abraham, sino directamente de tu mano. Cámbiame, haz todo nuevo, haz algo con mi vida, ¡bendíceme!

2. Jacob sale herido en esta pelea: Era tanto su deseo de ser bendecido que se negaba a soltar al ángel y este se ve obligado a herirlo en un muslo, donde nace el muslo, en la ingle. Sale herido pero vencedor. Es herido por Dios, pero es vencedor.

3. Jacob cambia el nombre:v.27 De Jacob a Israel (El que lucha con Dios) Este cambio es una buena metáfora del cambio experimentado por el patriarca. Jacob no vuelve a ser el mismo luego de este encuentro con Dios. Su vida es cambiada, él es transformado, tiene un encuentro con este varón y deja de ser el hombre engañador que siempre fue. Ahora es Israel, el que luchó con Dios y con los hombres y venció.

4. Jacob quiere saber el nombre del varón: Esta petición le es negada. No tiene importancia, Jacob nunca sabría con quien peleó ¿Los seres angélicos tienen nombre? Fue una pelea en la intimidad de la noche, nadie observaba y ni siquiera supo quien era el varón.

5. Jacob llama a aquel lugar Peniel porque dijo “vi a Dios cara a cara y fue librada mi alma”.

No importaba el nombre de aquel varón, no importaba la herida, no importaba nada salvo una cosa había avisto a Dios cara a cara y su alma había sido librada ¿de morir? ¿de las aflicciones que tenía? ¿de las insatisfacciones que la vida le había dado?

6. La historia termina con estas palabras “Y cuando había pasado Peniel, le salió el sol y cojeaba de su cadera”

APLICACIONES

1. Tal vez hemos tenido algunos Beersebas en nuestra vida. Hemos escuchado acerca de Dios y hemos conocido algo de Dios, pero eso no es suficiente, tenemos que caminar hasta nuestro propio valle de Jaboc y en la soledad de nuestra vida buscar la presencia de Dios, buscar un encuentro especial y personal con Dios. En este encuentro está la verdadera bendición. Como Jacob, debemos luchar, pelear hasta tener un encuentro con el Señor. Luchar hasta ser conscientes de su bendición, de su apoyo y de su obra en nuestras vidas. No vivir según lo que otro me enseña o de acuerdo a la experiencia que otro ha tenido, sino que necesitamos tener nuestra propia vida con el Señor.

2. En esta lucha saldremos heridos: Dios es Dios y nosotros somos hombres. El reina y nosotros somos sus hijos, sus siervos. Una revelación de Dios de esta forma arroja luz profunda sobre nuestra existencia, sobre nuestros pecados, sobre nuestras intenciones y esto causa heridas. Tal vez estas heridas vengan directamente de Dios. Jacob fue herido, el apóstol Pablo tenía un aguijón, el mismo Hijo de Dios fue herido por nuestros pecados. Dios, cuando se revela quiere que toda la gloria sea sola suya, no hay lugar para el ego o la auto promoción. Quien se encuentra con Dios es humilde porque aunque ha visto al Señor está herido, es dependiente. Es el precio que se paga por el testimonio interior. Iremos cojeando por la vida pero con el testimonio personal de habernos encontrado con Dios, y esta experiencia será mayor que cualquier cosa.

3. Después de un encuentro espiritual pero real como este nuestros nombres van a cambiar:

Ya no te llamarás más Andrés, en tu interior serás llamado “Misericordioso”, y responderás a ese nombre. No te llamarás más Constanza, en tu interior serás llamada “perdonadora” y responderás a ese nombre. Los nuevos nombre podrán ser “Gozoso”, “amorosa”, “el que olvida”, “Restaurador”, “la que escucha” ,“el que abraza”, “la que comprende”, “el que no juzga”, “el que llora”.

4. Ver a Dios cara a cara. ¿Es esta una experiencia real? ¿Está al alcance del creyente actual? Sí, la Escritura da veracidad de ello. 2Cor. 3 desarrolla este tema, no tendremos nunca la imagen completa, hasta que el tiempo de la plenitud se cumpla, cuando dejemos de ver como por espejo, pero el Señor algo nos muestra de su gloria y somos transformado por ello.

5. Cuando salgamos de una experiencia como esa “Habrá salido el sol sobre nuestra vida” Jesús es el Sol de Justicia, es su presencia la que nos cambia y nos renueva.

Esta experiencia nos saca de:

· La rutina de la vida

· Nos enseña a perdonar

· Nos da gozo y esperanza

· Nos fortalece en la aflicción

· Nos hace anhelar el cielo

· Nos da el aroma de Cristo.

CONCLUSIONES

Resumen de la vida de Jacob.

Beerseba: “Porque ya el sol se había puesto”

Peniel:

domingo, 3 de abril de 2011

Conociendo a Dios


Santiago-Chile

Iglesia: Iglesia Bíblica Independiente

Fecha: Domingo 04/04/2011

Texto: Daniel 11:32.

Título: Conociendo a Dios.

Juan E. Barrera

Introducción.

En el período de la historia conocido por nosotros como Edad media, era muy común el estudio de Dios. Dios era el motivo principal de estudio en la filosofía y en la teología. Lentamente fue saliendo de la escena, aunque hubo tiempos, llamados de avivamiento donde el estudio de Dios volvía a ocupar el primer lugar. En el día de hoy el estudio de Dios ya ha perdido mucho terreno. Vivimos el auge de la secularización empezada hace siglos y para las sociedad modernas Dios ya no tiene nada que decir. Los estados son laicos, la legitimación del conocimiento viene de la ciencia y es un mundo sin trascendencia, donde todo ocurre en el mundo natural, en la Tierra. Sin embargo, existe un grupo reducido de personas que sigue creyendo en la necesidad de volver al estudio de Dios y a Dios. No son muchos, son los verdaderos profetas del siglo XX-XXI. He aquí algunas de las razones para el estudio de Dios.

1. El estudio de Dios expande nuestra mente más que ninguna otra disciplina

2. Un sano estudio de Dios nos lleva a Dios mismo

3. Un estudio de Dios nos da una visión esperanzadora de la vida

4. Un estudio de Dios nos da una noción de sujeto, de identidad humana

5. Un estudio de Dios trae sanidad emocional y espiritual

Daniel 11:32

. 31Y se levantarán de su parte tropas que profanarán el santuario y la fortaleza, y quitarán el continuo sacrificio, y pondrán la abominación desoladora. 32Con lisonjas seducirá a los violadores del pacto; mas el pueblo que conoce a su Dios se esforzará y actuará.

Este pequeño verso escondido en el AT nos da la justificación para comenzar un estudio acerca de Dios, aunque esta expresión ya nos desvía del propósito de estos mensajes. No es mi deseo escribir o hablar acerca de Dios, de eso la filosofía y la teología ya se ha preocupado por siglos. La idea de estos mensajes es desafiarnos mutuamente a buscar una experiencia con Dios. Esta sola palabra experiencia puede asustar a muchos, pues hemos sido enseñados erróneamente a desconfiar de las experiencias y con razón, puesto que tenemos miles de ejemplos de falsas experiencias o experiencias reales pero que no forman parte de un contexto cristiano.

Pero sea que se acepte o que se niegue el fenómeno, la experiencia está presente. Un grupo importante basa toda su teología en las experiencias que han tenido. Otro grupo importante de la cristiandad basa toda su teología discutiendo y negando experiencias que nunca han tenido. De un lado o de otro la experiencia es un punto fundamental en la vida cristiana. Jesús le dijo a Nicodemo “Tendrás que nacer de nuevo”. El nacimiento es una experiencia y una de mucho esfuerzo y dolor, pero de alegría sin límites.

En esta mañana quiero referirme, aunque solo sea de manera introductoria a la experiencia derivada del conocimiento personal de Dios.

Este tipo de experiencia aunque dejada de lado por nosotros, grupos más conservadores, tiene una sólida base bíblica.

Pablo escribe a los Efesios en el capítulo 1 de su epístola:

15Por esta causa también yo, habiendo oído de vuestra fe en el Señor Jesús, y de vuestro amor para con todos los santos, 16no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones, 17para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él, 18alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos, 19y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza

Los patriarcas

1. Abraham experimenta a Dios y recibe una promesa

2. Jacob experimenta a Dios y entonces cambia definitivamente su vida

Los apóstoles

3. Pedro tiene un encuentro con el Cristo resucitado y nunca más a vuelve a ser el mismo Pedro.

4. Pablo se encuentra con el Cristo resucitado y declara que después de eso todo lo demás en su vida es basura.

Los padres de la iglesia

1. Agustín era el enamorado de Dios

2. Thomas Merton dedicó su vid a buscar a Dios

3. Bernardo de Clairvoux escribió. “Comemos de ti vivo pan y no queremos dejar de hacerlo”

Los grandes hombres de Dios en el pasado.

1. Charles Finney

2. Charles Spurgeon

3. Jhon Wesley

4, David Brainerd

Los grandes hombres de Dios en el siglo XX

1. Oswald Smith

2. A.W.Tozer

3. Guillermo Strong padre.

La himnología cristiana

1. “Lugar hay donde descansar…”Cerca del corazón de Dios

2. hay un lugar do quiero estar

3. “Cerca de ti Señor”

La música cristiana actual:

Grupo vertical

1. “Cambiaré mi tristeza”. El gozo viene en la mañana, como metáfora del encuentro.

2. Abre mis ojos: Abre mis ojos Señor, yo quiero verte.

Jaime Murrel canta

“Maravillado estoy”

Jesús Adrián Romero

“Por un instante en tu presencia”

“Buscando refugio” El encuentro de un hombre cansado de la vida con Jesús.

En el texto de Daniel 11 el contexto nos muestra el ambiente político, social y espiritual del momento. El “hombre de iniquidad” profanará el templo de Dios, ridiculizará, se burlará y afrentará el nombre de Dios.

¿De donde vendrá la defensa de Dios? ¿Quiénes se esforzarán y actuarán? El mismo texto nos da la respuesta: EL PUEBLO QUE CONOCE A SU DIOS.

De acuerdo a este versículo la mejor defensa que los hombres pueden hacer de Dios es conocerlo. El contexto espiritual no ha cambiado, las condiciones espirituales han ido de mal en peor. La pregunta profética del Señor “Cuándo venga el hijo del hombre ¿Hallará fe en la Tierra? Adquiere mucha relevancia a la luz de las condiciones sociales y espirituales de nuestro tiempo:

1. Secularismo, una sociedad sin Dios

2. Humanismo, el hombre como medida de todo

3. Naturalismo, la explicación científica de todo pero sólo en el ámbito natural

4. Orientalismo, el regreso al antiguo paganismo

5. Una cultura del abuso, deshumanizada, de la muerte

¿Quiénes responderán y saldrán en defensa de Dios en estas situaciones?

EL PUEBLO QUE CONOCE A SU DIOS

En este texto hay tres verbos importantes: Conocer-esforzarse-actuar.

En esta mañana quiero dedicar mi atención al verbo conocer porque así comienza el verso, el pueblo que conoce a su Dios

El diccionario Vine dice:

“El significado básico del término tiene que ver con percepción mediante la vista, el

tacto o el oído. A veces la oscuridad hace imposible el reconocimiento (Rt 3.14). A menudo se reconocen a las personas por sus voces (Jue 18.3). Nakar a veces tiene la acepción de «prestar atención a»; es una forma especial de reconocimiento: «¡Bendito sea el que se haya fijado en ti!» Me resulta imposible no traer a mi mente las palabras de los apóstoles “no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído”. De acuerdo a estas palabras, ellos habían conocido personalmente a Dios.

El mismo comentario continúa diciendo:

“Conocer a Dios» es tener un íntimo conocimiento práctico de Él. Es así que Faraón niega conocer a Jehová (Éx 5.2) y rehúsa reconocer su autoridad sobre él.

Conocer a Dios es el deber de cada creyente. Jesús dijo en Juan 17:3 “Y esta es la vida eterna, que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo a quien has enviado”. Este es un privilegio que todos los creyentes pueden tener y no solamente unos pocos elegidos. Recordemos que el velo del templo fue rasgado cuando el Señor murió. Que el acceso al Padre quedó liberado.

La condición sine cuanon para conocer a Dios es Tener sed de Dios.

El salmista escribió en el Salmo 42:1 “Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por ti, Oh Dios , el alma mía. Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo”

Y en el Salmo 63:1-2 escribe “Dios, Dios mío eres tú; de madrugada te buscaré; mi alma tiene sed de ti, mi carme te anhela, en tierra seca y árida donde no hay aguas, par ver tu poder y tu gloria”.

En el Nuevo Testamento el Maestro dijo en una ocasión, en Juan 7:37 “…Si alguno tiene sed, venga a mi y beba. El que cree en mi, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva”

¿Cómo se interpreta esta sed en el tiempo de hoy? En una sola palabra INSATISFACCIÓN. Recordemos que el autor de los versos del libro de los Salmos fue un rey y nada de las comodidades y del estilo de vida aristocrática había llenado su corazón.

A-W. Pink, escribió:

“Antes que estemos dispuestos a recibir el obsequio de Dios, (la salvación, que yo cambiaría sin temor a alterar el texto, su presencia) El tiene que revelar nuestra sed. Dios tiene que mostrarnos la vanidad y la insignificancia total de todo en este mundo, así que él nos hará experimentar una "sed" aguda por el Agua de la Vida. El hombre tiene que ser llevado hasta la desesperación, hasta que se pregunte si Dios puede salvar a un ser tan desgraciado como él. El hombre tiene que ser desnudado de los harapos mugrientos de su propio fariseísmo, y estar dispuesto a venir a Dios así como él es, como un mendigo desnudo y vacío y prepararse para recibir la caridad divina. Tiene que venir a la presencia de Cristo y tener los tratos personales con El.”

Para tener un encuentro con Dios se sebe tener sed, es decir experimentar una insatisfacción tal que nada, pero nada en la vida pueda reemplazar lo que ese encuentro garantiza.

Tener sed es el reconocimiento que todos los dones materiales y espirituales recibidos de Dios, no se comparar con el dador de todos ellos.

Es mirar alrededor nuestro y decir:

Dios te alabo y te bendigo por:

1. Mi historia

2. Mi familia

3. Mi profesión y mis títulos

4. Mi trabajo y el dinero que obtengo de él

5. Mis cosas materiales

6. Mi status

7. Mis amigos

Te bendigo por todo lo que me das, pero hay algo que todavía me tiene insatisfecho Conocerte a ti.

Señor gracias por todo lo recibido de ti, pero te busco con todo mi corazón y no voy a parar hasta que tu lo hagas, salgas a mi encuentro y te reveles a mi corazón, porque esta es la vida eterna CONOCERTE A TI.

La mayoría de nosotros no tenemos esa sed y si la tuvimos se apaga rápidamente. Esta sed es apagada por:

1. La cotidianeidad, “los afanes de este mundo”

2. Una enseñanza bíblica desequilibrada

3. El descuido en las prácticas espirituales

4. Las heridas y dolores propios de la vida

5. La comodidad

6. La religiosidad

7. El estilo de vida actual

Esta sed siempre está presente, pues hemos nacido para Dios, porque hemos sido creados para alabanza de la gloria de su gracia y porque por él y para él son todas las cosas. Sin embargo es muy fácil sentirnos satisfechos con cosas, sí con cosas desechables, perecibles corruptibles.

El satatus quo cristiano nos atrapa con grandes tentáculos: Ya eres salvo, quédate tranquilo, disfruta la vida, no te hagas problemas, con que leas tu Biblia y ores ya estás bien.

Salir de ese estado es muy difícil y se convierte en todo un trabajo espiritual intenso que comienza con:

1. Un auto análisis del tipo de vida cristiana que se está llevando: ¿Me siento contento como estoy? ¿Siento el gozo y la alegría de la vida cristiana? ¿Estoy creciendo espiritualmente o estoy estancado? ¿Adoro al Señor de corazón? ¿Estoy reconciliado con Dios, con la vida y con mis semejantes? ¿Es mi vida cristiana una aventura nueva cada día? ¿Siento y disfruto la presencia del Señor en mi vida y en mi hogar?

El Salmo 139: 23.24

23 Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón;

Pruébame y conoce mis pensamientos;

24 Y ve si hay en mí camino de perversidad,

Y guíame en el camino eterno.

Si la respuesta a este análisis es que estás satisfecho(a) hay dos probabilidades:

-. Ya te encontraste y re encontraste con el Señor o ya te acostumbraste a vivir en la rutina cristiana.

-. Si tu respuesta es negativa, te sientes insatisfecho con tu estilo de vida cristiana, debes pasar al segundo punto.

2. Comenzar a orar por tener ganas de conocer a Dios. Sí porque estas ganas no vendrán solas, aunque el resultado del análisis sea negativo. ¿La razón? Estas ganas de conocer a Dios son anti natura. Son contrarias a la naturaleza humana caída. Nuestra humanidad tratará siempre de evitar que conozcamos a Dios en la intimidad. Así que debemos orar de acuerdo a Efesios 3: 20:

“ “Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros”

Y decir: Señor se que en conocerte a ti está el secreto de la vida y que en ti están todas las respuestas, pero no tengo ganas de buscarte. Estoy afanado, preocupado, ocupado. Crea en mi corazón las ganas de conocerte y de buscarte. En el nombre de Jesús amén.

Dios premia esta actitud, Dios premia a los que le buscan. Hebreos 11: 6 dice:

Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan”

Una vez que tengamos las ganas de conocer a Dios y de encontrarnos con él, ganas que de forma sobrenatural nos ha sido dada, pues todo viene de Dios, nada es resultado del esfuerzo humano, debemos pasar al tercer punto.

3. Dedicar el tiempo necesario a actividades que me lleven a un encuentro con Dios.

a. Una lectura meditativa de la Biblia. No una lectura apurada, tampoco una mirada intelectual, sino que con un espíritu de búsqueda.

Según el espíritu del salmista

“Abre mis ojos y miraré las maravillas de tu ley”

b. Dedicar tiempo a la oración. Una oración dedicada, planificada. Una oración que no sea más que una expresión de :

-adoración. Adoración profunda, de exaltación

-Oración de rendición: Aquí estoy Señor, buscándote, sal a mi encuentro

c. Actividades de retiro: Para meditar en Dios, para esperar en Dios. Retiros espirituales sin comida, sin juegos. En silencio buscando a Dios como un cuerpo. Adorando juntos.

CONCLUSIONES

1. Relevancia del conocer a Dios

2. Lo que es conocer a Dios

3. Como empezar el conocer a Dios.

miércoles, 23 de febrero de 2011


GOZO EN LAS AFLICCIONES.
UNA REFLEXIÓN DE MT. 5:11-12
Juan E. Barrera
Vivimos tiempos difíciles para el evangelio, tiempos muy complicados y esto no se debe a que exista oposición, al menos no en el mundo occidental, por regla general, al verdadero evangelio, si no que justamente por ello son tiempos peligrosos. Un evangelio que no crea oposición tal vez ha dejado de ser el verdadero evangelio de Jesucristo, el evangelio de la cruz. Hoy en día todo el mundo prefiere hablar y todos tienen palabra de éxito, prosperidad, de felicidad. Pareciera que estos conceptos han usurpado el lugar que la santidad y la humildad tenían en la iglesia del Señor. Nadie habla de sufrir por Cristo, de pagar el precio de ser un cristiano comprometido. Nadie desea predicar, ni que le prediquen del costo del discipulado cristiano. Todos preferimos oír acerca de cómo ser un vencedor y de cómo ser feliz. Sin embargo las palabras del Maestro nos traen al inicio, de retorno a lo básico “Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo”. El verdadero evangelio crea oposición y resistencia, no pasa inadvertido, no deja indiferente a nadie. Siempre que se predique la Palabra en el poder del Señor habrá resultado y no siempre serán los que quisiéramos que fueran. El Señor agrega otro aspecto que también hay que considerar, Él dice que los que sufren por el evangelio, no deben considerarse víctimas, una “institución”, dijo alguien, que funciona hace tiempo en Occidente. Estamos rodeados de gente que es o se siente víctima. Jesús enseña que aquellos que sufren por su causa deben considerarse, no víctimas, sino bienaventurados y llenarse de gozo y alegría ¡Qué contradicción! El sufrimiento nos hace llorar, pero en la aflicción en la vida de un creyente comprometido se mezclan lágrimas de dolor y lágrimas de alegría. No las podemos separar, ni debemos separarlas porque ambas pertenecen a la vida cristiana. El hombre de hoy no quiere sufrir y como no lo desea hasta lo niega, pero eso no quita la aflicción. Esta vendrá, aunque no lo deseemos ni la esperemos. Es un huésped que muchas veces viene para quedarse, en forma de encarcelamiento, de ridiculización, de calumnias, de enfermedad y muerte, y por más que busquemos salida y soluciones tal vez esta no llegue y pasen los años y la aflicción no desaparezca. Las palabras del Señor son duras, Él dice que los que sufren por su causa son bienaventurados y que su galardón, su premio, está en los cielos, no en esta tierra. Si es así, entonces el consuelo está en la esperanza, en el reencuentro, en el tiempo de la plenitud, en la eternidad. ¿Y mientras tanto? En el presente Dios usa la aflicción de sus hijos de varias maneras: nos muestra cada cierto tiempo la vida esforzada y sacrificada de los que sufren por su causa para sacarnos de nuestra comodidad, para despertarnos, para que volvamos a edificar sobre el cimiento verdadero. Nos muestra que su obra salvadora y restauradora no depende de los medios que la iglesia use, sino que sigue siendo una obra de gracia. No son los programas ni las técnicas, ni los materiales. Dios usa hombres y mujeres y muchas veces hombres y mujeres quebrados por la aflicción. Personas que son verdaderos vasos de alabastro quebrados a los pies de su Señor. Son estos vasos destrozados los que sueltan su aroma de vida a su alrededor. Este es un aroma de otro mundo, que huele a gozo sobrenatural en lugar de tristeza, a santidad en lugar de felicidad, a confianza en lugar de duda, a fidelidad en lugar de traición, a alabanza en lugar de queja, a devoción y amor en lugar de enojo o indiferencia. ¡Oh qué el Señor nos de un espíritu como ese! Confiar en Dios en medio de la aflicción, elevar los ojos al galardón celestial y aquietar nuestros corazones y descansar en Él, en un Dios que todo lo sabe, que todo lo puede, que todo lo controla. ¡ Qué palabras son las que brotan de los labios de hombres y mujeres como estos! No son los más populares, no son los que escriben o cantan, aunque algunos de ellos pudieran serlo, pero habitualmente estos hombres y mujeres son anónimos, son los tesoros que sólo los buscadores encuentran. No están en la superficie de la iglesia, se encuentran en lo profundo del anonimato, porque la bulla y el ruido evangélico actual los agobia. Hay que buscar y buscar. Luego sentarse a sus pies y escuchar, en silencio, sin decir nada, sin teorizar, sin teologizar, hay que sentarse a llorar con ellos y aprender a como confiar en el Señor en medio de la aflicción.
Alabar a Dios sin entender lo que está haciendo, mantener la integridad en medio de la aflicción es la prueba del verdadero discipulado y es una prueba sin publicidad, sin televisión cristiana, sin grandes publicaciones. Es una prueba que se vence en lo más íntimo, en el dormitorio, de rodillas, entre lágrimas y sollozos. Esta alabanza es fruto de labios que confiesan su nombre, es fruto del verdadero amor, amor y nada más, devoción y nada más, entrega y nada más ¡Porque no hay nada más! Estos hombres y mujeres, los que practican el ¡Gozaos y alegraos! en medio de la persecución son los mejores predicadores. A ellos no hay que enseñarles como adorar ni como alabar, ni como predicar. Lo han aprendido por la experiencia propia y debemos aprender de ellos, porque son el instrumento de Dios para hablar a nuestras vidas, para despertarnos, remecernos, para bendecirnos, y para llenarnos de Él.

miércoles, 9 de febrero de 2011

LO QUE SORPRENDE A JESÚS DE LOS HOMBRES: LA FALTA DE FE


LO QUE SORPRENDE A JESÚS DE LOS HOMBRES: LA FALTA DE FE

Juan E. Barrera

1. Jesús dice que la causa de la ansiedad y el afán es la falta de fe (Mateo 6:30).

Una de las patologías más frecuentes de la sociedad occidental actual son los cuadros ansiosos. Ansiedad es el miedo al futuro, un miedo que no siempre es identificable, un miedo a lo desconocido. El Señor pregunta en este pasaje “¿Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿Np hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe? La incredulidad causa ansiedad.

2. La fe de los hombres cambia situaciones aparentemente imposibles. (Mateo 9:2)

La fe lleva intrínseca la acción y si esa acción va dirigida en bien de los demás es una bendición para las personas que no conocen a Dios. En esta ocasión la fe no es ejercitada para satisfacer las necesidades propias, sino para satisfacción de las necesidades de otros. En este pasaje Jesús dice: “…y al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico…”.

3. La fe es mirar más allá de los recursos con los que se cuenta. (Mateo 16:8)

Los discípulos de Jesús habían sido testigos de uno de los milagros más grandes realizado por el Señor. La alimentación de los 4 mil, con sólo 7 panes y unos pocos pescados, pero ahora que Jesús les advierte acerca de la levadura de los fariseos, ellos erróneamente interpretan sus palabras como una reprensión de Jesús por la falta de pan y fijan su atención en lo que tienen, o mejor dicho en lo que no tienen. Reciben del Señor, que lee sus pensamientos, las siguientes palabras “¿Por qué pensáis dentro de vosotros, hombres de poca fe, que no tenéis pan?

4. La fe es la que permite la victoria espiritual, o hay áreas espirituales que no se obtienen si no es por la fe. (Mateo 17:20)

En este pasaje la victoria espiritual es contra un demonio, un ser satánico que atormenta a un joven y que no puede ser expulsado por los apóstoles. La explicación del Señor es “por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible. Pero este género no sale sino con oración y ayuno.

De igual manera hay muchos aspectos en la vida espiritual que solamente pueden ser vencidos si desarrollamos la fe: el temor, la tristeza, el miedo, la libertad de ataduras, el rencor etc.

DECLARO FIDELIDAD AL CORDERO


DECLARO FIDELIDAD AL CORDERO
Juan E. Barrera
            Job.13:15 “He aquí, aunque él me matare, en él esperaré;
No obstante, defenderé delante de él mis caminos.”
¿Qué actitud o que conducta es la que Dios espera del hombre en el día de hoy? ¿Ha variado su requerimiento con el tiempo?
De la vida de Job podemos aprender tres cosas que conforman una trenza poderosa que nos une con él y con su tiempo. Ha variado el contexto sociopolítico, el contexto religioso, el contexto geográfico, pero lo que no variado es la experiencia humana. Una experiencia que se muestra en tres aspectos:

1. La experiencia del dolor
2. La experiencia de la finitud del conocimiento
3. La experiencia del encuentro humano-divino.
Estas experiencias forman parte de la naturaleza humana: La enfermedad, la muerte, la deslealtad, el rencor, el abuso, la infidelidad, la maldad, la injusticia, el abandono, el rechazo, etc está presente desde el momento que nacemos.
La finitud de la mente humana para entender estos fenómenos o estas experiencias también forma parte de la vida del hombre. Es muy difícil o resulta imposible encontrar sentido a lo que no somos capaces de comprender. Psicológicamente tendemos a aceptar y a resignarnos frente a algo cuando logramos comprenderlo a cabalidad.
La experiencia del encuentro humano-divino también está presente en el día de hoy, pero no para todas las personas, sino sólo para las que creen. A este tipo de personas el encuentro divino les demanda dos cosas: Obediencia y confianza.
“Aunque él me mataré” Confianza, fe
“en él esperaré”. Obediencia
Estas son las actitudes de un creyente que conoce a Dios, que ha oído su voz, que ha gustado de los dones del Señor. Esta es la clase de hombres y mujeres que él desea usar. Los que aprender a obedecer y confiar sin tener la claridad de los porqués.
“Declaro fidelidad al Cordero”. Estas palabras aparecieron escritas en el facebook el verano pasado. Yo lo consideré una tontería, porque resulta muy fácil hacer ese tipo de declaraciones a través de un computador. Ese verano fui a la sepultura de mi hijo, a conversar con él, a contarle algunas cosas y recordé las palabras en Facebook “Declaro fidelidad al Cordero”. Allí entonces, acostado en el suelo, llorando sin parar junto a la sepultura del Joaquín hice esa declaración “Declaro fidelidad al Cordero” aunque mi hijo ya no esté conmigo.
Obedecer y confiar esa es la mejor entrega y el mejor servicio a Dios.

Cinco características de quienes llegan bien al final de la carrera


Tema: Cinco características de quienes llegan bien al final de la carrera

Juan E. Barrera

Introducción.

Hace ya unos buenos años que en una revista cristiana encontré un interesante artículo con el título “Cinco características de quienes llegan bien al final de la carrera”. No sé quien es su autor, ni recuerdo el nombre de la revista, pero ha sido de bendición en mi vida. Lo he adaptado y hoy quiero compartirlo con ustedes a modo de una breve prédica.

La vida cristiana la podemos vivir de dos maneras, muy bien expresadas por el apóstol Pablo:

1. Llegar bien al final de la carrera, cumplir en esta vida lo que Dios nos ha encomendado.

2ªTimoteo 4:6-7

6Porque yo ya estoy para ser sacrificado, y el tiempo de mi partida está cercano. 7He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe.

2. Quedar eliminado en el trayecto sin alcanzar el propósito de Dios para la vida

1ªCorintios 9:24-27

24¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis. 25Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible. 26Así que, yo de esta manera corro, no como a la ventura; de esta manera peleo, no como quien golpea el aire, 27sino que golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado.

Ninguno de los dos pasajes se refiere a la salvación, no habla de la pérdida o de la ganancia de la salvación, sino de la recompensa por el servicio.

En el primer caso, el Apóstol Pablo ya mirando la cercanía de su muerte, expresa con claridad meridiana su convicción de que había realizado lo que Dios le pidió hacer y estaba listo para partir y recibir su trofeo.

Su misión está expresada en Hechos 22:12-21

12Entonces uno llamado Ananías, varón piadoso según la ley, que tenía buen testimonio de todos los judíos que allí moraban, 13vino a mí, y acercándose, me dijo: Hermano Saulo, recibe la vista. Y yo en aquella misma hora recobré la vista y lo miré. 14Y él dijo: El Dios de nuestros padres te ha escogido para que conozcas su voluntad, y veas al Justo, y oigas la voz de su boca. 15Porque serás testigo suyo a todos los hombres, de lo que has visto y oído. 16Ahora, pues, ¿por qué te detienes? Levántate y bautízate, y lava tus pecados, invocando su nombre.

V.21 “Ve porque yo te enviaré lejos a los gentiles”

Había trabajado duro durante toda su vida y tenía la seguridad que lo había hecho bien.

¿Qué podemos aprender del apóstol Pablo de cómo llegar a la meta?

Hay cinco cosas que hacen la diferencia entre el que llega con éxito al final del camino y el que queda eliminado.

1. Tener una perspectiva que permita mantener un objetivo claro. Juan 6: 38-40

38Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió. 39Y esta es la voluntad del Padre, el que me envió: Que de todo lo que me diere, no pierda yo nada, sino que lo resucite en el día postrero. 40Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquél que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.

Tener un objetivo claro es la respuesta humana a la voluntad del Señor para nuestra vida. Este objetivo puede ser:

· Plantar una iglesia

· Ser un misionero

· Ser un pastor

· Ser un marido amoroso y fiel

· Ser un padre que educa a sus hijos en el temor del Señor

· Servir al Señor desde una profesión

· Servir al Señor entre los pobres

· Servir al Señor como músico profesional

· Ser un escritor

· Ganar al esposo inconverso

· Criar una familia con escasos recursos

· Cuidar de los enfermos

No abandonar esa meta que el Señor reveló

· Ni ante las pruebas

· Ni frente a la confusión

· Ni ante las exigencias de la vida

Ver Lucas 8: 13-15

. 13Los de sobre la piedra son los que habiendo oído, reciben la palabra con gozo; pero éstos no tienen raíces; creen por algún tiempo, y en el tiempo de la prueba se apartan. 14La que cayó entre espinos, éstos son los que oyen, pero yéndose, son ahogados por los afanes y las riquezas y los placeres de la vida, y no llevan fruto. 15

2. Disfrutar de intimidad con Cristo y experimentar una contínua renovación espiritual. 2ªCorintios 3:18. Filipenses 3:8

18Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.

. 7Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo. 8Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo, 9y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe; 10a fin de conocerle, y el poder de su resurrección, y la participación de sus padecimientos, llegando a ser semejante a él en su muerte.

· Esta intimidad no se improvisa ni tiene mayor relevancia externa (los Fariseos) sino que se construye y se edifica en la intimidad. Mateo 6:6

6Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.

· Se construye estableciendo prioridades. Organizando el tiempo.

Actividades importantes a las cuales debemos prestar siempre atención:

a. La familia

b. El trabajo/estudios

c .Necesidades biológicas

d. El servicio cristiano

Por sobre todas estas actividades la prioridad la debe tener la intimidad con Dios, si hemos de obedecer a las palabras del Señor en Mateo 6:33.

En el calendario de actividades la intimidad con Dios debe tener un lugar importante y estas actividades básicas son:

B-Biblia: Lectura, estudio, reflexión, memorización ¿Cuánto tiempo le dedico?

O-Oración: Personal, de rodillas de adoración, de intercesión, de guerra, e confesión ¿Cuánto tiempo le dedico?

C-Compañerismo: Exhortación, la alegría, el consejo, para disfrutarse ¿Cuánto tiempo le dedico?

E-Evangelismo: Como iglesia, personal, planificado. ¿Cuánto tiempo le dedico?

A-Adoración. En todo tiempo.

3. Ser disciplinado en las áreas importantes de la vida.

Las áreas importantes de la vida son:

1. La dimensión espiritual. Buscar constantemente el Reino de Dios

2. La dimensión familiar.

· De pareja: Tener un buen matrimonio es tener un buen testimonio.

· Los hijos. La crianza, la escuela

· La familia política: Los suegros, cuñados, sobrinos, etc.

3. La dimensión financiera: El trabajo, el presupuesto

4. La dimensión intelectual: Creciendo siempre

5. Las relaciones personales: Saber llevarse bien con las personas es un arte, A mayor orgullo más conflicto.

4. Mantener una actitud positiva de aprendizaje durante toda la vida.

Filipenses 3: 12-14

12No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús. 13Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, 14prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús. 15Así que, todos los que somos perfectos, esto mismo sintamos; y si otra cosa sentís, esto también os lo revelará Dios. 16Pero en aquello a que hemos llegado, sigamos una misma regla, sintamos una misma cosa.

1ªTimoteo 4:12

Trae, cuando vengas, el capote que dejé en Troas en casa de Carpo, y los libros, mayormente los pergaminos.

Aprender es un proceso que dura toda la vida.

1. Un estudio formal, con libros, con un programa

2. Es el cúmulo de experiencias

3. Es la integración de la vida al propósito de servir a Dios y al prójimo.

5. Relacionarse con personas que influyan en la vida para bien, tener mentores capacitados

Pablo y Bernabé

· trae a Saulo adonde los apóstoles, Hch 9.26–27;

· trae a Saulo desde Tarso a Antioquía, Hch 11.25–26

· acompaña a Pablo, Hch 13.1–14.28

· se separa de Pablo, Hch 15.36–41

· censurado por Pablo, Gl 2.13.

a. Que escuche nuestro corazón

b. Que nos aconseje

C. Que nos reprenda

d. Que nos anime

e. Que nos respalde.

CONCLUSIÓN

Resumen de los 5 puntos.

Saliendo del pozo: La depresión en mujeres