miércoles, 9 de febrero de 2011

Cinco características de quienes llegan bien al final de la carrera


Tema: Cinco características de quienes llegan bien al final de la carrera

Juan E. Barrera

Introducción.

Hace ya unos buenos años que en una revista cristiana encontré un interesante artículo con el título “Cinco características de quienes llegan bien al final de la carrera”. No sé quien es su autor, ni recuerdo el nombre de la revista, pero ha sido de bendición en mi vida. Lo he adaptado y hoy quiero compartirlo con ustedes a modo de una breve prédica.

La vida cristiana la podemos vivir de dos maneras, muy bien expresadas por el apóstol Pablo:

1. Llegar bien al final de la carrera, cumplir en esta vida lo que Dios nos ha encomendado.

2ªTimoteo 4:6-7

6Porque yo ya estoy para ser sacrificado, y el tiempo de mi partida está cercano. 7He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe.

2. Quedar eliminado en el trayecto sin alcanzar el propósito de Dios para la vida

1ªCorintios 9:24-27

24¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis. 25Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible. 26Así que, yo de esta manera corro, no como a la ventura; de esta manera peleo, no como quien golpea el aire, 27sino que golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado.

Ninguno de los dos pasajes se refiere a la salvación, no habla de la pérdida o de la ganancia de la salvación, sino de la recompensa por el servicio.

En el primer caso, el Apóstol Pablo ya mirando la cercanía de su muerte, expresa con claridad meridiana su convicción de que había realizado lo que Dios le pidió hacer y estaba listo para partir y recibir su trofeo.

Su misión está expresada en Hechos 22:12-21

12Entonces uno llamado Ananías, varón piadoso según la ley, que tenía buen testimonio de todos los judíos que allí moraban, 13vino a mí, y acercándose, me dijo: Hermano Saulo, recibe la vista. Y yo en aquella misma hora recobré la vista y lo miré. 14Y él dijo: El Dios de nuestros padres te ha escogido para que conozcas su voluntad, y veas al Justo, y oigas la voz de su boca. 15Porque serás testigo suyo a todos los hombres, de lo que has visto y oído. 16Ahora, pues, ¿por qué te detienes? Levántate y bautízate, y lava tus pecados, invocando su nombre.

V.21 “Ve porque yo te enviaré lejos a los gentiles”

Había trabajado duro durante toda su vida y tenía la seguridad que lo había hecho bien.

¿Qué podemos aprender del apóstol Pablo de cómo llegar a la meta?

Hay cinco cosas que hacen la diferencia entre el que llega con éxito al final del camino y el que queda eliminado.

1. Tener una perspectiva que permita mantener un objetivo claro. Juan 6: 38-40

38Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió. 39Y esta es la voluntad del Padre, el que me envió: Que de todo lo que me diere, no pierda yo nada, sino que lo resucite en el día postrero. 40Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquél que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.

Tener un objetivo claro es la respuesta humana a la voluntad del Señor para nuestra vida. Este objetivo puede ser:

· Plantar una iglesia

· Ser un misionero

· Ser un pastor

· Ser un marido amoroso y fiel

· Ser un padre que educa a sus hijos en el temor del Señor

· Servir al Señor desde una profesión

· Servir al Señor entre los pobres

· Servir al Señor como músico profesional

· Ser un escritor

· Ganar al esposo inconverso

· Criar una familia con escasos recursos

· Cuidar de los enfermos

No abandonar esa meta que el Señor reveló

· Ni ante las pruebas

· Ni frente a la confusión

· Ni ante las exigencias de la vida

Ver Lucas 8: 13-15

. 13Los de sobre la piedra son los que habiendo oído, reciben la palabra con gozo; pero éstos no tienen raíces; creen por algún tiempo, y en el tiempo de la prueba se apartan. 14La que cayó entre espinos, éstos son los que oyen, pero yéndose, son ahogados por los afanes y las riquezas y los placeres de la vida, y no llevan fruto. 15

2. Disfrutar de intimidad con Cristo y experimentar una contínua renovación espiritual. 2ªCorintios 3:18. Filipenses 3:8

18Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.

. 7Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo. 8Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo, 9y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe; 10a fin de conocerle, y el poder de su resurrección, y la participación de sus padecimientos, llegando a ser semejante a él en su muerte.

· Esta intimidad no se improvisa ni tiene mayor relevancia externa (los Fariseos) sino que se construye y se edifica en la intimidad. Mateo 6:6

6Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.

· Se construye estableciendo prioridades. Organizando el tiempo.

Actividades importantes a las cuales debemos prestar siempre atención:

a. La familia

b. El trabajo/estudios

c .Necesidades biológicas

d. El servicio cristiano

Por sobre todas estas actividades la prioridad la debe tener la intimidad con Dios, si hemos de obedecer a las palabras del Señor en Mateo 6:33.

En el calendario de actividades la intimidad con Dios debe tener un lugar importante y estas actividades básicas son:

B-Biblia: Lectura, estudio, reflexión, memorización ¿Cuánto tiempo le dedico?

O-Oración: Personal, de rodillas de adoración, de intercesión, de guerra, e confesión ¿Cuánto tiempo le dedico?

C-Compañerismo: Exhortación, la alegría, el consejo, para disfrutarse ¿Cuánto tiempo le dedico?

E-Evangelismo: Como iglesia, personal, planificado. ¿Cuánto tiempo le dedico?

A-Adoración. En todo tiempo.

3. Ser disciplinado en las áreas importantes de la vida.

Las áreas importantes de la vida son:

1. La dimensión espiritual. Buscar constantemente el Reino de Dios

2. La dimensión familiar.

· De pareja: Tener un buen matrimonio es tener un buen testimonio.

· Los hijos. La crianza, la escuela

· La familia política: Los suegros, cuñados, sobrinos, etc.

3. La dimensión financiera: El trabajo, el presupuesto

4. La dimensión intelectual: Creciendo siempre

5. Las relaciones personales: Saber llevarse bien con las personas es un arte, A mayor orgullo más conflicto.

4. Mantener una actitud positiva de aprendizaje durante toda la vida.

Filipenses 3: 12-14

12No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús. 13Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, 14prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús. 15Así que, todos los que somos perfectos, esto mismo sintamos; y si otra cosa sentís, esto también os lo revelará Dios. 16Pero en aquello a que hemos llegado, sigamos una misma regla, sintamos una misma cosa.

1ªTimoteo 4:12

Trae, cuando vengas, el capote que dejé en Troas en casa de Carpo, y los libros, mayormente los pergaminos.

Aprender es un proceso que dura toda la vida.

1. Un estudio formal, con libros, con un programa

2. Es el cúmulo de experiencias

3. Es la integración de la vida al propósito de servir a Dios y al prójimo.

5. Relacionarse con personas que influyan en la vida para bien, tener mentores capacitados

Pablo y Bernabé

· trae a Saulo adonde los apóstoles, Hch 9.26–27;

· trae a Saulo desde Tarso a Antioquía, Hch 11.25–26

· acompaña a Pablo, Hch 13.1–14.28

· se separa de Pablo, Hch 15.36–41

· censurado por Pablo, Gl 2.13.

a. Que escuche nuestro corazón

b. Que nos aconseje

C. Que nos reprenda

d. Que nos anime

e. Que nos respalde.

CONCLUSIÓN

Resumen de los 5 puntos.

Saliendo del pozo: La depresión en mujeres

martes, 25 de enero de 2011

Acerca de un modelo pastoral


Acerca de un modelo pastoral
Juan E. Barrera

En América Latina han cambiado muchas cosas, también en el mundo cristiano protestante. De un inicio marginal en muchos países del continente hoy la iglesia tiene acceso a los medios de comunicación de masa, escritos y audiovisuales, los viajes son algo común y las experiencias de otros ya no nos son ajenas. Estos cambios también afectan a la vida de iglesia, a sus costumbres, a su teología, a su cultura. Uno de estos cambios es posible verlo en el modelo pastoral. Este ha presentado toda una metamorfosis, desde el modelo pastoral que la iglesia tradicional conoció hasta los modelos pastorales actuales que son el tema de discusión en este escrito. Las observaciones no son antojadizas, ni son resultado de prejuicios o preferencias personales. Son el fruto de la observación de distintos medios evangélicos en América Latina, a través de la televisión, de la radio, de los periódicos, de las revistas, de observaciones directas en iglesias, en conversaciones, talleres, conferencias, etc
Modelos pastorales
El modelo pastoral “Guardián de la doctrina”. Esta es una manera de ser pastor que centra toda su atención y su tiempo en defender la doctrina que se considera sana en comparación con aquella que no se considera sana. Sus sermones y sus temas favoritos son el como cuidarse de las herejías, de la influencia de tal o cual grupo y la necesidad constante de denuncia, pero sólo denuncia entre el pueblo del Señor, nunca a las autoridades civiles. Este tipo de pastor ataca todo aquello que él considera no es sano. Mucho de su tiempo está dedicado a proteger más que a predicar. Tal vez la gran motivación de su ministerio sea el temor, temor al otro, a la otra denominación, a los liberales, a perder el camino, al trabajo social, a las ciencias sociales, etc ¿Respecto de las personas? Aunque su discurso pastoral es fuerte en cuanto a las doctrinas bíblicas, en la práctica su filosofía de trabajo con las personas es “de lo bueno poco” y suele dedicar muchas horas a un pequeño grupo de personas consideradas por él sanas espiritualmente, las que son muy bien adoctrinadas y enseñadas y muchas veces controladas. No hay mucho tiempo dedicado al evangelismo o a la búsqueda de personas. Estas deberían llegar solas a la iglesia.
El modelo “empresario cristiano”. Esta es una forma de ser pastor que en América Latina recibe mucha influencia foránea. Para ese tipo de pastor la bendición consiste en mostrarse como un hombre exitoso económicamente. Suele lucir un buen traje, manejar un buen automóvil y su predicación habitualmente gira en torno a las adquisiciones económicas de la iglesia, predica de los “dólares”, de “precios”, de “desafíos”, etc, pero todo gira en torno a mostrarse como un hombre exitoso “bendecido”. Este modelo pastoral ha transformado a muchas iglesias en el continente. Su mensaje muchas veces es una mezcla de autoayuda, psicología y algo de Biblia. En este modelo pastoral tiene mucha importancia el estar rodeado de un “lujo santo” ¿Respecto de las personas? Su énfasis pastoral está puesto en el número. Es un buen pastor si la iglesia es numerosa, si esta se llena cada domingo y la mayor parte del tiempo lo dedica a la producción de los cultos, a la música y a los medios audiovisuales. No existe la vida en comunidad, algunas trabajan con grupos pequeños, pero no son muchas. No siempre tiene programas de crecimiento y el pastoreo lo realiza sólo a unos pocos.
El modelo “Todo sobrenatural”. Es un tipo de pastor que hace girar todo su ministerio en torno a lo sobrenatural. Su predicación se llena de sermones a cerca de milagros, unción, prodigios, maravillas, etc. Gran parte de su tiempo lo invierte en literatura sobre experiencias sobrenaturales y en viajes buscando la “unción fresca”. Su labor pastoral se legitima en la medida que estas experiencias se manifiestan en su congregación. Sus cultos suelen estar cargados de mucha emoción, muchos gritos y manifestaciones. El ideal de este modelo está en el pasado, cuando Dios sí se manifestaba de forma maravillosa. Algunos de sus temas favoritos son los avivamientos, el libro de Hechos, las experiencias de tal o cual pastor y de la manera como Dios se manifestó en ellos. ¿Respecto de las personas? Su énfasis pastoral está puesto en tener personas liberadas, sanadas interiormente, libres de la influencia de demonios y maldiciones. Mucho de su tiempo lo dedica a este tipo de prácticas y las personas suelen interpretar muchas de sus experiencias, aun cotidianas, como una lucha con el enemigo. No existen muchas posibilidades de ser escuchados, ni de experimentar dificultades: la depresión viene del diablo, las tentaciones también, las enfermedades son maldiciones, los problemas son ataque del maligno para volver atrás…
El modelo “Todo adoración”. Es un tipo de pastor en el que mucha de su labor está destinada a la adoración, entiéndase por ello la música. Suele ser una persona que disfruta de la música y dedica mucha atención a ello. Tal vez la iglesia tenga una buena banda y una inversión de unos buenos millones de pesos en instrumentos. Llegar a estas iglesias es una alegría. Suele haber mucha gente joven, mucho gozo y buenos cantantes. El mensaje en este tipo de modelo se relaciona con canciones, la última producción de Marco Witt o Jesús Adrián Romero, o Daniel Calvetti, o Doris Machine, o, o, o…que la banda de adoración reproduce a la perfección. En este modelo todo es alabanza y adoración. El mensaje es, “si presenta dificultades alabe al Señor, si está enfermo adore al Señor, si no tiene dinero adore al Señor, etc ¿Respecto de las personas? Si las personas son más bien jóvenes “enganchan” bien con la iglesia, si es algo mayor le cuesta mucho llevar ese “ritmo y volumen”. Pareciera que musicalmente en estas iglesias distorsión (de guitarras) es sinónimo de unción. Las personas viven en una eterna fiesta espiritual, nadie deberá deprimirse, ni enfermarse, ni tener motivos para estar tristes. Muchas personas después de un tiempo, cuando tienen unos años más, buscan un poco más de reflexión y prefieren buscar otra iglesia o alguien que los escuche.
¿Por qué mencionar los modelos pastorales? ¿Sólo por criticar? Por supuesto que no. El trabajo pastoral debe ser hecho hoy más que nunca en América Latina, sin embargo tal vez habría que cambiar ciertos énfasis para que esto se cumpla. La población ha crecido, la iglesia ha crecido, la secularización y la globalización ha impactado a la iglesia y su manera de hacer las cosas.
Algunas de las razones para una reflexión sobre el trabajo pastoral en América Latina son el descontento y la soledad de muchas personas. Si lo miramos desde una perspectiva social y filosófica diremos que es el desencanto de la modernidad. Si lo miramos más de cerca diremos que es el cansancio del día a día, de trabajar mucho y de ganar poco, el desencanto con un mundo presentado como maravilloso, que está al alcance de la mano, en la TV, en las publicaciones, pero que al mismo tiempo está tan lejos, inalcanzable. Un mundo lleno de oportunidades pero que no alcanzan para todos. Cuán apropiadas son las palabras del Señor “son como ovejas que no tienen pastor”.
Las heridas que la vida moderna produce son cada vez mayores y las personas necesitan ser curadas, escuchadas, acompañadas. La muerte está a la vuelta de la esquina para tantas personas. Niños haciendo piruetas y pidiendo una moneda en cada esquina mientras cambia el semáforo, inmigrantes haciendo los trabajos informales más increíbles, poblaciones peligrosas donde la policía no entra, una clase alta llena de dinero y drogas, de frivolidad, de modas, la explotación y el abuso, los problemas morales, el hacinamiento, las enfermedades que no respetan clase social, gente que muere sola en un hospital, delincuencia, pornografía, problemas mentales. Son tantas las personas que necesitan hacer contacto con Jesús y el poder de su palabra, son tantos los que necesitan ser pastoreados, escuchados, curados, perdonados, abrazados, integrados.
El sin sentido con el que viven muchas personas en nuestro continente. Son personas sinceras que no encuentran respuesta en el intelectualismo, en la ciencia, en las religiones orientales, en los deportes adrenalínicos, en el juego. Son personas a quienes la cotidianeidad les resulta dolorosa, difícil de sobrellevar y buscan, buscan y buscan. Son personas adineradas o muy pobres, pero con la misma necesidad, llenar sus corazones y sus vidas con algo que les de sentido. Las tragedias, lo inesperado, las preguntas que no tienen respuestas dejan a tantas personas sin seguridad alguna. La vida se les presenta con una fragilidad que les causa espanto, la vida no es más que un juego de azar, cuestión de suerte. Oh si escucharan de Jesús las palabras “Yo soy el pan de vida”, “Yo soy el agua viva, el que de mi bebiere no tendrá sed jamás”. Esta es la mejor comparación para esta falta de sentido, ¡Sed! Son hombre y mujeres sedientos existenciales. La vida se les presenta con la urgencia del sediento que busca y busca pero no sacia su necesidad.
¿Cuál debería ser el modelo pastoral a seguir? Esta es una pregunta importantísima para el tiempo que al cristiano comprometido le toca vivir. ¿Hay un modelo pastoral? Tal vez no lo haya y el tipo de servicio dependa del momento histórico y de las circunstancias que se vivan, pero lo que sí hay son elementos que no pueden estar ausentes si se desea ser fiel como pastor y ser fiel a la generación que se vive.
Debe ser un modelo centrado en Dios. Un pastor dedicado a las personas debe tener su centro en Dios ¿Qué le dice Dios respecto de estas personas? No lo que dicen los medios de comunicación cristianos, no lo que dice la literatura, la sociología de la religión, no lo que es más cómodo, sino ¿qué dice Dios respecto de estas personas? Un modelo basado en Dios siempre será fresco, se renovará constantemente, las personas percibirán el vigor y la alegría de un pastor que busca de manera constante a Dios, pues esto se reflejará en su carácter, en su trato y en sus prioridades. Si el ministerio pastoral se centra en Dios siempre irá hacia adelante, caminando, marchando. De esta manera se evita la mirada repetitiva hacia el pasado, a los tiempos buenos, a los mejores. Un modelo pastoral centrado en Dios siempre tendrá lo mejor por delante, en lo por venir.
Debe ser un modelo centrado en las personas. Pareciera que está demás decir esto ¿Cómo se puede ser pastor sin personas? Lo cierto es que no está demás, pues se puede gobernar para el pueblo sin el pueblo, hablar por el pueblo sin escuchar al pueblo. Las personas deben ocupar el segundo lugar en las prioridades de un modelo pastoral apropiado. Lo importantes no son las teorías de iglecrecimiento, los modelos de crecimiento que recorren el continente o “las conquistas” a que Dios está llamando. Un modelo pastoral apropiado debe centrarse en las personas, en sus necesidades, en sus historias, en sus entornos, en sus sueños, en sus pecados. No importa si es una iglesia pequeña o una mega iglesia, el énfasis debe ser el mismo. Las personas deben ser parte central del trabajo. Las personas deben ser el fin y no el medio para alcanzar otras cosas, fama o dinero.
Debe ser un modelo que trabaje en base a las necesidades diagnosticadas en ese grupo y en ese contexto. Mucho de lo que uno lee acerca del trabajo en las iglesias es bueno, pero no todo es aplicable. No se puede transferir sin adaptar, sin revisar. La mayoría de la literatura sobre crecimiento de iglesias cuenta lo positivo, lo que resultó, pero no habla acerca de los errores. No es posible repetir tal o cual experiencia pastoral. El trabajo debe ser resultado de un análisis concienzudo y analítico de las necesidades de esas personas específicas a las que se está sirviendo. ¿Son muy pobres? ¿Hay muchos enfermos? ¿Son profesionales? ¿Hay universitarios? ¿Personas de la tercera edad? ¿Personas con problemas judiciales? ¿Saben todos leer y escribir? Hacer un diagnóstico de las necesidades `puede llevar tiempo, seis meses o un año y la metodología puede ser variada, pero el análisis de esos resultados va a dirigir el trabajo pastoral en la dirección correcta.
Finalmente un modelo pastoral apropiado es el que se diseña para ser ejecutado en equipo. El pastor que es teólogo, psicólogo, profesor, médico, gasfíter, carpintero ya no existe, y tal vez nunca existió. El trabajo pastoral debe ser hecho en equipo. Las necesidades de las personas son tantas y tan variadas que una sola persona no puede cubrirlas, además existen hoy muchas disciplinas que complementan la labor pastoral: la pedagogía, la psicología, la consejería, la administración, etc. Se debe aprender a compartir las cargas pastorales y a cubrir, hasta donde sean posibles las necesidades de las personas. El Señor es el mejor ejemplo. El es el Rey de los pastores, sin embargo invirtió años de su vida en capacitar y entrenar a otros hombres en el cuidado pastoral. El apóstol Pablo es otro buen ejemplo de un pastor que trabajó en conjunto con otros. Las listas de sus colaboradores en las epístolas son largas, y usa expresiones llenas de amor como “compañeros de prisiones”, “colaboradores”, “hijo en la fe”.
Hoy ya no es posible trabajar solos, se debe buscar la complementariedad en el trabajo pastoral. Se debe buscar un modelo pastoral centrado en Dios, en las personas, en las necesidades apropiadas de esas personas a fin de ser fiel al llamado que Dios ha realizado.

Viviendo a media asta: o ¿Que hace un cristiano cuando muere su hijo?


VIVIENDO A MEDIA ASTA: O ¿QUÉ HACE UN CRISTIANO CUANDO MUERE SU HIJO?
JUAN E. BARRERA

Es una costumbre ya establecida en muchos países y reconocida por todos que cuando muere una persona importante o reconocida en un país existe una ley que obliga a izar la bandera a media asta, esto indica el duelo que ese país vive. Ahora bien, hace nueve meses que nuestra familia vive a media asta, porque sin jamás imaginarlo hemos perdido a dos de nuestros miembros. A inicio de diciembre del años pasado (2008) el hijo mayor de mi hermana Isabel, Diego de 19 años, en un accidente atroz dejó esta tierra y se fue al cielo. Fue un golpe tan fuerte que quedamos sin aliento. Era un joven alegre, divertido, lleno de vida, comenzado su juventud.
Aún recuerdo el rostro desfigurado de mi hermana esa noche del 4 de diciembre mientras miraba hacia atrás por la ventana del auto, al hospital donde su amado Diego había quedado. Lo lloramos hasta la madrugada, sin parar y sin poder entender que había pasado. Yo su tío pastor, al otro día tenía un compromiso ineludible e hice un esfuerzo grande para servir a las personas que me esperaban en ese lugar, porque todo mi corazón y mis pensamientos estaban en la iglesia donde esa noche despedíamos al flaco, nuestro amado flaco. Al día siguiente oficié el culto en medio de un mar de lágrimas, de sus padres, de sus tíos, de sus primos, de sus amigos y de los hermanos de la iglesia.
Esa tarde, compartiendo la Palabra del Señor con los oyentes, no pude contener mis lágrimas y lloré como un niño enfrente de todos.
Sólo habían pasado seis semanas de la despedida de nuestro sobrino mayor y una mañana, mientras yo estaba visitando a un pastor que tenía un proyecto social en una ciudad cercana a Santiago me llaman al celular para avisarme que mi hijo Joaquín, de 9 años había tenido un accidente. Tomé un bus inmediatamente y a las tres de la tarde un hermano me lleva en su auto hasta un lugar donde había mucha gente. Jamás imaginé de qué se trataba hasta que llegué al lugar mismo, era mi hijo, mi dulce niño, el Joaquín, que yacía en el suelo. Eran las tres de la tarde y había partido al cielo a las once de la mañana. Me bajé corriendo del auto y no podía creer lo que veía, allí en la calle estaba mi Joaco, mi torito, mi tesoro número tres. Estaba muerto. Comencé a llorar y a gritar que no podía ser cierto, se me doblaron las piernas y unos amigos me sostenían para no caer. Inmediatamente busqué entre todas las personas a mi esposa, mi amada esposa. Ella me miró con una cara que no olvidaré jamás y lloramos abrazados sin parar bajo el sol implacable de ese verano en Santiago de Chile. Nuestro hijo murió al intentar cruzar en bicicleta una calle, apenas a unas cuadras de distancia de nuestra casa. Algunos de los pensamientos que se me cruzaron en ese momento de profundo dolor eran: ¿Cómo vamos a vivir sin el Joaquín? ¿Cómo voy a predicar a ahora? ¡Sólo me queda esperar la eternidad! Eran esos tres pensamientos que me inundaron. Luego de esos primeros instantes horribles vinieron muchos otros momentos muy dolorosos que terminaron cuando lo enterramos, en medio de muchas lágrimas, junto a su primo Diego, en medio de un paisaje hermoso que no consiguió aminorar en nada nuestra pena.
Dios, me ha llevado por muchos caminos pero no imaginé nunca transitar por este. Fui ordenado al pastorado antes de los treinta años, soy profesor universitario en Educación General Básica y he trabajo por años con niños, soy psicólogo y he escuchado muchas historias de dolor pero nada de ello me preparó para una experiencia tan dolorosa como la partida de nuestro hijo. Han pasado apenas nueve meses y parece que todo ocurrió ayer. Nuestra casa está llena de él, de su risa, de sus gestos, de sus dibujos, de su aroma, de sus bromas y de su amor por Jesús. Cada vez que le tocaba o que le pedíamos que orara el inclinaba su rostro y decía “Señor tú eres bueno y nos das todas las cosas” ¡Cuánto significado han tenido esas palabras en estos meses! Es poco tiempo para hacer una evaluación de lo que ha sido esta experiencia pero he aprendido algunas cosas.
Nada te prepara, ni nadie está preparado para perder un hijo. Es una experiencia al límite de la salud mental. Cuando estábamos en la iglesia despidiendo a nuestro hijo, me llamó al celular el director de la Escuela de Psicología de la universidad donde estudié. Solo atiné a decir entre sollozos que todo el tiempo en la universidad no servía de nada frente a la escena que tenía ante mis ojos. El profesor, lleno de empatía sólo atinó a responderme, “no Juan, nada te prepara para eso”.
Este es un momento para decidir creer o no creer en la palabra del Señor. En el servicio de mi hijo toqué el piano y hablé algunas palabras, todas centradas en la esperanza de la vida eterna. Estas promesas han sido nuestra fortaleza en los muchos tiempos de flaqueza que hemos tenido. He tenido que hacer un esfuerzo y confesar en alta voz, que el cielo es real, que Dios es real y que veré a mi hijo otra vez, no se cuando lo veré, ni como será, pero eso ocurrirá.
El ser un creyente ayuda a aminorar el dolor de la pérdida pero no es algo mágico. Hay días en que me siento profundamente triste, lloro en mi trabajo, lloro al predicar, lloro en la calle, lloro al ver a su amiga Isidora, al resto de sus amiguitos. Lloro en los días nublados, en los días soleados, lloro al hacer un asado, al comer su comida favorita, al ver su foto, lloro, lloro, lloro y quiero hacerlo, no me reprimo. Oro y le pido a Dios que se lleve mi pena, coloco a sus pies mi dolor, pero no reprimo mis sentimientos. Era mi muy amado hijo y siento su falta, lo hecho de menos y lloro por no tenerlo.
Esta es una experiencia en que sólo podemos confiar y alabar a Dios aunque no entendamos nada. La mañana que fui al Instituto Médico Legal a reconocerlo fui con mi cuñado, el otro padre tan dolido como yo. El es militar y esa mañana me vi así, éramos dos soldados heridos en el campo de batalla de la vida. El portero nos dio la indicación de seguir una línea amarilla en el suelo que nos llevaría al lugar indicado. Mi cuñado, que había pasado sólo un mes y medio atrás por la misma experiencia me abrazó y juntos caminamos llorando. Eran unos cuantos metros que a mi me parecieron una eternidad. Luego de unos trámites finalmente lo vi. Me despedí de él, le dije cuanto lo amábamos, le dije cuanto lo amaba su madre y su hermano, que no era el final, que ya nos veríamos otra vez, que luego de su partida el papá sería un mejor pastor y un mejor psicólogo. Lo abracé y salí de la habitación. En el hall, comencé a llorar a gritos y recordé algo que Joaquín decía cuando yo lo disciplinaba. Bajaba la cabeza, me miraba a la cara con pena y repetía “sí papá, sí papá”, no puedo recordar esos momentos sin llorar abundantemente. Allí parado, hundido por las circunstancias y el dolor, haciendo un esfuerzo increíble levanté mis brazos y comencé a adorar al Señor, oré en voz alta y dije “Sí Papá, sí Papá si esta es tu voluntad” No podía dejar de llorar y aún ahora cuando lo escribo y lo revivo el teclado del computador se llena de mis lágrimas.
Desde entonces he tenido muchos altibajos, hay días en que oro y digo, “sí papá, sí papá”, otras me lleno de indignación y le pregunto a Dios ¿Era necesario Señor, era necesario? No he tenido respuesta alguna y hemos tenido que seguir viviendo sin respuestas, y es que confiar consiste en eso, en seguir caminado al frente aunque no entendamos los por qué y sintamos que el sufrimiento no tiene sentido. La vida tiene sentido, porque Dios controla todas las cosas, quiero creer eso con todo mi corazón, este mundo no es presa del azar, hay algo, Alguien que controla todo.
Desde el inicio he tratado de no envolverme en una discusión mental sobre el origen de la muerte de mi hijo, e intentado aceptar la realidad, el Joaco ya no está, hemos de seguir viviendo sin él, él ya no volverá a nosotros, aunque hay mañanas que amanezco con un deseo irresistible de verlo y de abrazarlo, entonces me refugio en Dios, mi Torre Fuerte y lloro y oro que Dios me consuele, porque nadie más puede hacerlo. El ya no vendrá a nosotros pero nosotros sí vamos donde está él. Hay días en que soy un verdadero teólogo reformado, en otros soy un total incrédulo, pero todas las veces vuelvo a Dios y me abrazo a la cruz, bendita cruz, porque allí fueron llevados todos mis pecados y todos mis dolores.
Finalmente quiero decir que no soy el mismo, no somos los mismos. Veo la vida de otra manera, veo la vida en tono menor, aún en los momentos alegres, como esas canciones muy alegres, pero que todavía se tocan en tono menor. A veces me veo caminando o me miro al espejo y me veo herido. No sé decir si por Dios o por la vida, pero practico la fe y sé que Dios traerá la paz de nuevo. En medio de este dolor he optado por la vida, tengo mi esposa y mi otro hijo y debo elegir la vida. Ya no seré nunca más el mismo, pero también sé, por la palabra de Dios, que El también usa a sus hijos heridos, para que toda la gloria sea sólo suya.

Hijo me cambiaste dos veces


Hijo, me cambiaste dos veces
Juan E. Barrera

Joaquín, me cambiaste dos veces, ahora que se cumplen dos años, dos veranos, recién puedo hablar y lo hago a medias. Me cambiaste la primera vez, ese mes de noviembre de 1999 cuando llegaste esa mañana, en silencio, sin abrir los ojos, sin sonreír, pero me cambiaste esa mañana. Entonces era todo alegría, recuerdo cuando te fuimos a buscar con tu hermano tomado de mi mano, curioso, expectante como todos. Te llevamos a la casa en el auto del tata y comenzamos un camino que nunca pensamos sería tan breve, de aprendizaje, de risas, también de algunos llantos, un camino de vida con todas sus cosas, pero por sobre todo un camino de alegría. Los 9 años que te tuvimos fueron de mucha alegría.
Esa alegría es proporcional a la tristeza que sentimos de no tenerte. Han pasado dos años desde que me cambiaste por segunda vez, con tu partida, inesperada y repentina despedida. Toda la alegría previa se tornó entonces en tristeza. No me cambiaste sólo a mi, sino a todos los que te amamos, tu mamá, tu hermano, tus abuelos y tíos. Ha sido muy duro vivir sin ti, y de sólo escribir estas palabras me lleno de pena, pero no es secreto para nadie que no soy el mismo desde que te fuiste, que algo de mi se fue contigo, quedarse es también una manera de irse y estoy consciente de ello. La vida tiene otro ritmo desde que no estás. Estos dos años han sido muy extraños, me parece que no ha pasado tanto tiempo, porque no ha pasado un día de este tiempo en que no me acuerde de ti, tu risa y tus palabras todavía resuenan fuerte en mis oídos y tus ojos no se me olvidan y ojalá que nunca se me olviden y es que me cambiaste dos veces.
La vida es más triste desde que te fuiste, no hay duda, el sol brilla de otra manera y los atardeceres en Santiago de Chile me causan mucho dolor, me pregunto cuál de esa nubes de colores serás tú y cuánto tiempo tendrá que pasar para volver a verte otra vez. Las personas que me quieren me hablan del cielo y que donde tú estás es mejor y yo creo eso, pero por dentro siento una ganas tremendas de verte y no me importa el cielo, soy egoísta y quisiera tenerte aquí conmigo, jugando en la piscina, viendo televisión, cantando a los Rebeldes, rayando las paredes de la casa, lo que pasa hijo es que me cambiaste dos veces.
Dos años es muchísimo tiempo sin verte y de sólo pensar que tengo que pasar todo el resto de mi vida sin ti me llena de una angustia terrible y prefiero no pensar en ello porque las lágrimas me brotan espontáneas y no se como parar. Voy a vivir un día a la vez porque no puedo hacerlo de otra manera. Joaquín, me cambiaste dos veces, cuando llegaste y cuando te fuiste.

lunes, 23 de agosto de 2010



SER HOMBRE HOY
INTRODUCCIÓN
Basado solamente en la observación diaria, en televisión, medios escritos, el cine, la literartura es posible notar una crisis que afecta a los hombres, como género. En el mundo de hoy se ha diluido la imagen de un hombre, ya es difícil saber que es o que significa ser hombre. Hasta hace unos años, existían ciertos elementos diferenciadores que permitían identificar lo que era ser hombre.
Esta imagen masculina ha estado nublada y se ha movido de un lado a otro:
En el cine
-James Dean- Ser rebelde
-Jhon Wayne –Hombre rudo
-Al pacino-Incapaz, según la ley de criar a su propio hijo (Krame v/s Kramer)
-Jhon Travolta: Un asesino encantador (Pulp Fiction)
-Robbin Wiliams. Un desadaptado social con corazón (Patch Adams)
-Russell Crowe. Un gladiador melancólico que mata pero vive pensando en su esposa y en su hijo.
La imagen varonil también se ha visto desvalorizada por :
-movimiento gay
-movimiento feminista
-cambio de roles
-la inserción de la mujer al campo laboral
Ejercicio:
Comparar: La pequeña casa en la pradera v/s Casado con hijos


DESCUBRIENDO AL HOMBRE
8Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto. 9Mas Jehová Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú? 10Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí. 11Y Dios le dijo: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol de que yo te mandé no comieses? 12Y el hombre respondió: La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí. 13Entonces Jehová Dios dijo a la mujer: ¿Qué es lo que has hecho? Y dijo la mujer: La serpiente me engañó, y comí
Génesis 3:8-13
Este pasaje de gran belleza oriental revela las consecuencias espirituales-psicológicas-relacionales de la caída. Cuando el hombre cae en pecado su ser más íntimo se ve revolucionado, revuelto, distorsionado, enajenado. Este acto moral, de desobediencia, aún hoy trae consecuencias, consecuencias que tiñen todo el quehacer humano.
Este acto histórico trajo consecuencias en tres dimensiones fundamentales del ser humano:






En este breve estudio voy a dejar de lado las consecuencias espirituales, que ya nosotros bien sabemos, pero que no hacemos mal en recordar y las consecuencias hacia el otro, que también es un tema interesantísimo de analizar. Centraremos la atención en una sola dimensión, la del sí mismo.
RECONCILIÁNDOSE CONSIGO MISMO: EL HOMBRE SE ESCONDIÓ
1. Esconderse:
a. Encubrir
b. Ocultar
c. Retirar a alguien o algo a lugar o sitio secreto.
d. Incluir y contener en sí algo que no es manifiesto a todos
Para los hombres como género es muy fácil esconder
1. Por este origen espiritual, esconderse de Dios
2. Por una constitución psíquica
3. Por una presión social
Para reconciliarnos con nosotros mismos debemos sacar ese hombre que quedó oculto en algún lugar secreto, escondido.
Espiritualmente la reconciliación se relaciona con la culpa.
Definición:
-Experiencia dolorosa que deriva de la sensación más o menos consciente de haber transgredido las normas éticas personales o sociales.
El remedio para la culpa es la confesión. Tal vez la transgresión que crea la culpa se relaciona con:
1. Uno mismo. Sentirse culpable por algo que uno hizo o no hizo y cargar con ese peso durante años.
-culpa por no haber estudiado más
-por sentir que se tiene un trabajo poco digno, con bajo sueldo
-culpa de no poder darle más a la esposa o a los hijos
2. Otros familiares: Rencillas familiares que nunca sanaron y que todavía producen culpa.
-bronca contra la madre, contra el padre
-ofensas, secretos
-preferencias, rechazos, etc
3. La pareja. Culpa de errores cometidos durante los años de casados.
-infidelidades
-sentir que no se estuvo a la altura en alguna situación
-cargar con la pena de la esposa por alguna razón específica, etc
4. Los hijos. Culpa por cosas que se hicieron o no se hicieron con los hijos.
-por la forma como se criaron o no se criaron
-por las oportunidades o falta de oportunidades que se les brindó
-palabras, actitudes, etc
Ilustración. La prescripción de Alejandro Jodorowsky a una mujer para liberarla de la culpa.
II: RECONCILIARSE CON EL CÓNYUGE
Jhon Gottman, psicólogo norteamericano, profesor de psicología de la universidad de Whashinton, después de haber estudiado la forma de convivencia de más de 130 parejas occidentales llegó a la conclusión que son cuatro las actitudes o dinámicas que las parejas desarrollan y que llevan al divorcio. Diario El Mercurio (2006) Santiago de Chile.
Esto hace la diferencia entre las parejas que se sienten satisfechas y las que se divorcian. A estas dinámicas de pareja el las llamó Los cuatro jinetes del Apocalipsis. Estas dinámicas son:
1. Criticismo
2. Defensividad
3. Desprecio
4. Indiferencia
Para Gottman cuando el matrimonio entra en una dinámica de:
Crítica áspera es la primera señal de que ese matrimonio está en peligro.
La crítica áspera. Significa que uno o ambos cónyuges en lugar de sólo quejarse frente a lo que le molesta o causó el conflicto lo hace atacando directamente al cónyuge, por ejemplo:
Queja: Esposa: “Gastoncito, hoy es sábado, pensé que esta tarde la íbamos a pasar juntos, pero tú vas a jugar fútbol con tus amigos, estoy molesta”
Ataque: “¡¡Gastón!! ¡Hoy es sábado, pensé que esta tarde la íbamos a pasar juntos, pero tú vas a jugar fútbol con tus amigotes de l aiglesia!, ¿Qué más podría esperar?
¡ siempre eres tan egoísta y desconsiderado, piensas sólo en ti!”

La queja deja de ser queja y se torna crítica áspera cuando en la discusión, producto de la ira o de las muchas palabras se ataca directamente al cónyuge. “tú siempre”, “tú jamás”, “Tú nunca” Esto crea un impacto emocional importante y obliga al atacado a defenderse. En el ejemplo, el esposo podría decir algo como:
“Trabajo todos los días, me levanto temprano, no tengo otro tiempo para mí, y tú sin embargo piensas que soy egoísta, tú eres la egoísta, porque tú siempre…”.
Cuando se ha entrado en la dinámica de la crítica áspera basta un incidente menor para sacar a relucir todos los defectos del cónyuge, que en esos momentos siempre serán más que las virtudes, y si ese patrón de pensamiento se hace contínuo, dentro de poco tiempo costará mucho encontrar las cosas buenas del marido o de la esposa, por lo que ambos, cada vez que discutan se atacarán y se defenderán.
Defensividad.
Defensividad. Esta es la segunda actitud que lentamente comienza a minar las relaciones matrimoniales.
Vivir a la defensa es un error. La idea de que “la mejor defensa es el ataque” también se vive entre las parejas. Esto hace imposible cualquier diálogo. Nadie puede conversar con alguien que constantemente se está defendiendo ¡Incluso cuando no lo atacan!.
El posible origen de esta manera equivocada de relacionarse podría ser variado y podríamos buscarlo en las relaciones intrapsíquicas de la persona o en sus relaciones sociales, donde claro está las primeras formas de relacionarse, en su temprana infancia tendrán un efecto duradero hasta la adultez.
-Un hombre o una mujer que de niño tuvo que adaptarse a un ambiente hostil donde la única forma de sobrevivir, ya sea física o emocional era defenderse no conocerá otra forma de relacionarse. Personas que han vivido situaciones de calle, de abandono, de abuso, de explotación emocional se defenderán con mucha intensidad ante lo que consideren una amenaza.
-Personas que crecieron en un ambiente familiar disfuncional, con violencia verbal y/o física y cuyos patrones de comportamiento era el ataque de manera directa y despiadada no conocen otra manera de enfrentar un conflicto que no sea defendiéndose.
-Personas que crecieron en un ambiente familiar muy estricto, con mucho control, con padres excesivamente autoritarios que crecieron en medio del perfeccionismo y la crítica constante se sentirán muy amenazadas en un conflicto.
-Son personas con un “ego frágil” a quienes les cuesta reconocer errores. Con una elevada imagen de si mismos a quienes le s cuesta separar sus acciones de su persona. A
Algunas sugerencias que podrían ayudar son:
-El cónyuge que se siente ofendido o afectado debe bajar la intensidad del conflicto. “La blanda respuesta quita la ira” es un buen consejo bíblico.
-Intentar, aunque no siempre se logre, separar el conflicto de la persona. El cónyuge puede hacer cosas tontas pero él no es tonto.
-Presentar su queja de manera tal que el cónyuge no se sienta atacado, porque caso contrario se repetirá otra vez el mismo libreto aprendido por años.
-Tener mucha paciencia al momento de enfrentar los conflictos y prepararse para los ataques de la defensa.
-Mantener una actitud firme, cariñosa pero firme, con el cónyuge respecto de su actitud defensiva.
-Buscar la ayuda de un consejero, de un amigo de confianza.
Desprecio. El tercer jinete del apocalipsis en el matrimonio
Desprecio o desdén. Esta emoción surge con la ira, y es muy, pero muy destructiva. Cuando a la crítica áspera y la actitud defensiva se le agrega el mirar en menos al cónyuge se está armando una verdadera bomba de tiempo. El desdén es mirar al otro con indiferencia, con menosprecio.
El desdén se hace manifiesto de varias maneras.
En las palabras, burla o insulto: “Idiota”, “estúpido”, “bruja” (propio de los hombres)
En el lenguaje corporal, la sonrisa burlona, el labio torcido, poner los ojos en blanco como diciendo “¡ay Señor! (propio de las mujeres).
Cuando uno de los cónyuges acostumbra a hacer esto, la reacción en el otro es un “asalto emocional” en el que en cuestión de segundos se le acelera el ritmo cardíaco y en que todo el cuerpo se acelera y que siempre deja huellas emocionales.
Si el marido es el que hace uso del desdén en las discusiones habitualmente, se ha descubierto que el resultado en las esposas es una mayor propensión a una serie de problemas de salud, desde los frecuentes resfríos y gripes hasta enfermedades de vejiga, y síntomas gastrointestinales.
Cuando es la esposa la que usa el disgusto, que es el desdén en versión femenina, cuatro o más veces en una discusión de quince minutos es “una señal silenciosa de que la pareja se separará al cabo de cuatro años”, (Gottman).
Cuando en el modo de enfrentar los conflictos se ha instalado, tristemente la crítica, la defensa y el desdén se baja un peldaño más en esta escalera al divorcio o la desdicha matrimonial, porque quiere decir que los cónyuges han hecho un juicio mudo.
Indiferencia o juicio mudo desfavorable respecto de su pareja. Se le mira con indiferencia y desprecio. “En sus pensamientos el cónyuge es el sujeto de una condena constante,” y es el receptor habitual de este pensamiento negativo y hostil y además lo coloca en un estado de alarma cada vez que se produce una discusión. Un juicio mudo desfavorable gatillará pensamientos automáticos como “que va entender este”, “a esta no se le ocurre nada”. Estos pensamientos van desvalorizando cada día al cónyuge, hasta que uno de ellos, o ambos, llegan a sentirse muy superiores al otro y se comienza además a comparar al cónyuge con otras personas, y claro está el juicio desfavorable siempre hará que el otro hombre o la otra mujer, aunque no se mencione, sea superior al cónyuge propio.
En este estado de alerta el cónyuge atacado puede reaccionar de dos maneras:
Atacar, estallar en ira con las consecuencias conocidas por todos, reproches, crítica, gritos. Si alguno de los cónyuges además de una estructura histérica presenta también una, como ha dicho alguien una estructura “histórica”, el asunto se vuelve peor, pues comenzará a recordar una serie de eventos pasados que el cónyuge ni siquiera recuerda.
Huir, esta reacción puede ser aún más peligrosa que la anterior si la huida es hacia el silencio total. El bloqueo en la conversación, no decir nada, no responder, guardar silencio total. El bloqueo envía un mensaje de superioridad, distancia, y aversión.
En un estudio de matrimonios con futuros problemas el 85% de los esposos se bloqueaban en respuesta a los ataques con crítica y desdén de la esposa. “como respuesta habitual, el bloqueo es devastador para la salud de una relación: anula toda posibilidad de resolver los desacuerdos”. (Gottman)
Una vez que la crítica áspera, la defensa, el desdén, el juicio desfavorable y la indiferencia se instala en el matrimonio, ya no hay dudas que esta pareja tiene problemas serios y se encamina al divorcio, más temprano que tarde. La pareja entra en un estado que Goleman llama de desbordamiento.


III. RECONCILIARSE CON LA VIDA: CONTENTAMIENTO
1. Con la propia autoimagen
- imagen corporal
-autoconcepto: Reconocimiento sano y apropiado de quien se es, puntos fuertes/débiles, dones/talentos, aciertos/desaciertos
2. Con el placer
-de un hobbie
-de un buen vino con los amigos más cercanos
-de una buena película
-de buena música
-de un encuentro sexual planificado y sin apuro
-de un buen libro
-de una buena comida
-de unas merecidas vacaciones
-de una buena siesta
-de una buena pichanga, aunque no haga ni un gol
-de una camisa, de un traje, de una corbata
3. Con nuestra vocación o con nuestro trabajo
-contento con lo que hacemos aunque a nadie le importe
-disfrutar del trabajo
-dejar de reclamar contra el jefe o los compañeros
-reírse a pesar del estrés
-servir a los demás por el placer de hacerlo
4. Con la familia
-con la esposa
-con los hijos
-con los nietos
-cocinar para ellos, colaborar con los aspectos domésticos
-reírse
5. Con la vida
-dejar la ansiedad
-dejar los miedos
-dejar los porqués
-dejar atrás lo que pudo ser
-olvidar los si…
CONCLUSIONES
Algunas cosas para recordar
1. Todas las cosas tienen su tiempo
1Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora. 2Tiempo de nacer, y tiempo de morir; tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado; 3tiempo de matar, y tiempo de curar; tiempo de destruir, y tiempo de edificar; 4tiempo de llorar, y tiempo de reír; tiempo de endechar, y tiempo de bailar; 5tiempo de esparcir piedras, y tiempo de juntar piedras; tiempo de abrazar, y tiempo de abstenerse de abrazar; 6tiempo de buscar, y tiempo de perder; tiempo de guardar, y tiempo de desechar; 7tiempo de romper, y tiempo de coser; tiempo de callar, y tiempo de hablar; 8tiempo de amar, y tiempo de aborrecer; tiempo de guerra, y tiempo de paz. 9¿Qué provecho tiene el que trabaja, de aquello en que se afana?
10Yo he visto el trabajo que Dios ha dado a los hijos de los hombres para que se ocupen en él. 11Todo lo hizo hermoso en su tiempo; y ha puesto eternidad en el corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin. 12Yo he conocido que no hay para ellos cosa mejor que alegrarse, y hacer bien en su vida; 13y también que es don de Dios que todo hombre coma y beba, y goce el bien de toda su labor. 14He entendido que todo lo que Dios hace será perpetuo; sobre aquello no se añadirá, ni de ello se disminuirá; y lo hace Dios, para que delante de él teman los hombres. 15Aquello que fue, ya es; y lo que ha de ser, fue ya; y Dios restaura lo que pasó.
2. Dios debe ser siempre glorificado en todo

Tres regalos de la iglesia al mundo de hoy




Iglesia: Iglesia Bíblica Independiente San Joaquín
Santiago de Chile
Domingo 22 de agosto de 2010
Mensaje: Tres regalos de la iglesia al mundo moderno
Texto: Seleccionados


INTRODUCCIÓN

En esta mañana quiero hablar acerca de tres regalos que la iglesia debe hacer al mundo moderno y de manera especial a la gente de Santiago de Chile, a la gente común, que son amigos, parientes, conocidos, gente que trabaja, que ama, que se duele, que camina por el centro apurada en las mañanas de la semana o que vuelve cansada y presionada en el Transantiago, que ve los noticieros y se acuesta, que madruga, que tiene sueños, que tiene metas, o que ha dejado de soñar y haciendo caso del grupo Los Tres “Se ha dejado caer”.
Hay muchos regalos que la iglesia puede hacer, partiendo por la salvación, un estilo de vida distinto, la alegría, la santidad, la vida en comunidad, el perdón, la restauración y otros muchos.
En esta mañana quiero hablar de tres virtudes necesarias al mundo de hoy, siempre han sido muy necesarias, pero hoy más que nunca. Están mencionadas en el 1Corintios 13 y se mencionan las tres juntas. Son tres regalos en un solo paquete.
Estos regalos son: LA FE-LA ESPERANZA-EL AMOR

Este pasaje está hablando de la preeminencia del amor y que llegará un momento en la historia humana donde se correrá el velo y el misterio se acabará y con ello nos serán reveladas aquellas cosas que hoy no podemos entender, pero, dice el apóstol, en tanto eso ocurre, aquí, en esta dimensión espacio-tiempo que es nuestra vida nos quedan tres virtudes para desarrollar y compartir: LA FE-LA ESPERANZA-EL AMOR.

Sólo la iglesia puede mostrar como se viven porque so origen es divino, sobrenatural, es el resultado de la obra e Dios en la vida de las personas.
Sólo la iglesia posee y puede practicar estas virtudes porque estas no son replicables en un laboratorio, la ciencia no puede producir ni la fe, ni la esperanza, ni el amor, no están inscritas en el genoma humana.
Sólo la iglesia posee estas virtudes porque le han sido regalas desde el cielo, les han sido dadas de gracia y de gracia debe compartirlas.

El pasaje dice así:
8El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará. 9Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos; 10mas cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabará. 11Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño. 12Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido. 13Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor.



I. LA FE
En la teología bíblica no hay otra palabra más importante que esta. Es el tema predilecto de los autores del Nuevo Testamento, especialmente de Pablo y Juan, pero encuentra sus antecedentes también en el Antiguo Testamento. Las tres palabras (fe, fiel y creer) se hallan en el Antiguo Testamento aproximadamente setenta y cinco veces, y en el Nuevo Testamento más de seiscientas veces.
En la enseñanza apostólica encontramos 7 connotaciones para el concepto fe, pero en esta mañana quiero destacar sólo uno de ellos: Fe como “más que una decisión momentánea, si no que fe como un clima espiritual, un modo nuevo de vivir” (2 Co 7.7; Ro 11.20).
Tener fe es vivir de una manera distinta al resto de las personas. El clima emocional y la conducta del que cree deben ser distintos a la de la persona que no cree, porque el creyente que ejercita fe lo hace en Dios y por medio de la fe se protege bajo “el paraguas” de Dios, está bajo la influencia de Dios.
¿Por qué deberían los creyentes ofrecer al mundo la FE?

A. Por que hay una advertencia que en los últimos tiempos la fe faltaría:
Os digo que pronto les hará justicia. Pero cuando venga el Hijo del Hombre, ¿hallará fe en la tierra (Lucas 18:8). Esta falta de fe deja al mundo actual sumido en la oscuridad , lo convierte en un mundo sin ventanas. Ahogado en su propio aire, sin ventilación. Las razones de esto son variadas:
En estos últimos días la fe es escasa porque:
1. Hay un cambio en la manera de ver la vida, la visión de mundo es distinta, es un mundo sin Dios y anti Dios
2. Hay un ataque a la fe desde el mundo de las ideas: El Naturalismo y su reduccionismo como origen de todas las cosas.
3. Hay un ataque desde la “Ética”, el creer se ve como un defecto y no como una virtud. Casi hay que pedir disculpas por ser un creyente.
4. Las condiciones de la vida actual tampoco favorecen a la práctica de la fe. Si miramos alrededor nuestro hoy más que nunca encontramos:
 Guerras
 Desastres
 Muertes
 Injusticias
 Catástrofes
 Miserias de todo tipo
Cada una de estas cosas no ayudan ni favorecen la práctica de la fe y es más son la base para el ateísmo practicante en el mundo actual. Las condiciones actuales no son las mejores, pero pesar de toda ello las palabras de Jesús aún en el evangelio de Marcos siguen vigentes:
TENED FE EN DIOS: MR.11:22
No fe en la fe, ni en el destino, ni en los recursos, ni en humanismo si no en Dios.
Tener fe en Dios significa creer en
1. El carácter de Dios: Se puede confiar en Dios porque de Él sólo fluye lo bueno, lo santo, la belleza, la armonía, el amor. Esta es la base de la fe, no lo son el mero asentimiento de las promesas de Dios, sino en reconocer quien es el que ha hecho tales promesas. Si Dios dejara de ser quien es tan sólo una vez la fe no tendría ningún sentido, porque entonces entramos al mundo de las probabilidades, de que ello pudiera ocurrir otra vez.
2. Creer en la soberanía de Dios: Creer que Él gobierna sobre todo y sobre todos.
Esta es la parte más difícil de aceptar para los no creyentes. Hasta hace unas décadas el ateísmo era resultado de ideas filosóficas, de la dialéctica materialista marxista o del existencialismo. Hoy existe un ateísmo entre gente que quiere creer en Dios pero que el tema de la soberanía es la piedra de tope. Ellos ven el mundo y dicen: ¿Cómo puede haber un Dios que permite los tsunamis? ¿Cómo puede existir Dios y permitir tanta guerra? Miren los miles de niños que mueren en el mundo, las enfermedades, el odio, el desprecio por la vida, por la belleza ¿Hay Dios?
Para los creyentes muchas veces las preguntas son parecidas pero con una variación ¿Por qué Dios no interviene? Yo soy uno de esos, miramos alrededor igual que los inconversos y vemos las mismas cosas pero no nos preguntamos ¿Hay Dios? Sino que nos preguntamos ¿Por qué Señor no intervienes?, oramos, declaramos, ayunamos, adoramos, confiamos, lloramos, rogamos, nos humillamos, pero Dios no interviene.
¿Qué ocurre entonces? El no creyente se aleja de Dios y se vuelve incrédulo, el creyente: Tiene dos alternativas:
-. Enojarse con Dios y sentirse traicionado por Dios, lo que es natural, si alguien no ha pasado por esa sensación no ha nadado en aguas profundas “se ha mojado los pies en el en borde solamente”, pensemos en Elías, en Jonás, en María de Betania y en el mismo Señor.
-. Creer que aunque todo indique lo contrario Dios sigue reinando soberano y absoluto y rendirse con fe sin entendimiento.

2. Soportar la prueba, porque esto comprueba que la tenemos y porque sólo podemos dar lo que tenemos: 1ªPedro 1:7-9
7para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo, 8a quien amáis sin haberle visto, en quien creyendo, aunque ahora no lo veáis, os alegráis con gozo inefable y glorioso; 9obteniendo el fin de vuestra fe, que es la salvación de vuestras almas.
Esta es una de los primeros propósitos de las pruebas en la vida de un creyente, las circunstancias adversas tienen por objetivo probar nuestra fe. Cuando Pedro escribió esto la persecución aún no había comenzado para los cristianos en esta región, pero sólo unos pocos años después la persecución por parte de Roma se volvió intensa y muchos de los lectores de estas palabras fueron castigados o asesinados.
La palabra traducida aquí como “prueba” usada por el autor provenía del mundo del mercado. Una moneda probada era lo opuesta a las monedas falsas, una moneda probada era una moneda legítima.
Así que tenemos aquí una enseñanza:
1. La prueba examina si nuestra fe es real
La fe verdadera que es mucho más valiosa que el oro, dice el texto será probada como el oro. ¿Cómo se prueba el oro? Este es un metal precioso, pero a pesar de ello contiene restos de otros metales, aleaciones que le quitan pureza, por lo que el orfebre tomaba el oro y lo colocaba en tiesto resistente y lo ponía al fuego hasta que se derritiera y entonces con una espátula sacaba las impurezas que quedaban sobre la superficie del oro derretido.
Aquí tenemos otra arista de la prueba de la fe: La prueba purifica la fe, le quita lo impuro.
2. La prueba purifica la fe

ILUSTRACIÓN
Visita al teatro de la Universidad de Chile con mi curso. Mis reflexiones acerca de Dios como un gran director de orquesta y el comentario del director acerca de una de las piezas que sonaba desafinada.

APLICACIONES
1. Dios usa las pruebas para examinar nuestra fe porque es fácil engañarse. Podemos ser seducidos por el canto de una hermosa sirena, de canto bello y seductor, pero que no proviene de Dios. La música, el ambiente grato de la iglesia, la camaradería, las relaciones amistosas en el templo, las emociones, los buenos libros y tantas otras cosas nos pueden engañar y distraer y alejarnos de una realidad espiritual. Entonces Dios tiene que probarnos para que nosotros mismos descubramos si nuestra fe es algo real o es prestada, o heredada o idealizada.
¿Cuáles son las características de una fe no verdadera o inmadura?
-la queja. ¿Por qué Señor?
-la desconfianza. “Yo confiaba en ti Señor, por qué…”
-la falta de gozo: Lágrimas, pena, tristeza
-la confusión: No saber que hacer, que decir, que orar, ir a la deriva
-el enojo: En toda su gama de expresión, con uno mismo, con los demás, con Dios
-la dependencia: Si el pastor hubiera hecho tal o cual cosa, si hubiera orado más, sí
el o si ella hubiera…, si el otro…, si el otro…
¿Qué hace Dios frente a estas reacciones?
No nos juzga, no nos presiona, llora con nosotros, guarda silencio y comprende nuestra debilidad y el Espíritu del Señor intercede por nosotros porque nosotros no somos capaces de aprobar y los afanes de la vida y nuestras pérdidas nos agobian.
Su gracia y su amor nos da otra oportunidad para responderle como él lo desea y de cómo él es digno.

¿Cuáles son las características de una fe verdadera?
-el gozo: Podrá ser no más que una actitud serena o de sobriedad frente a la prueba pero hay un gozo, aunque doloroso, un gozo que es sobrenatural porque es fruto del Espíritu del Señor en nuestra vida.
-Confía: La fe verdadera cree aunque no entiende, confía aunque las circunstancias le digan lo contrario, confía porque sabe que Dios tiene el control de todo y que él es el Señor y que además es un Dios bueno que sólo puede operar desde el amor, porque todo él es amor y su pacto en la cruz es eterno.
-Adora: La fe verdadera es capaz de adorar, de levantar sus brazos y cantar aunque toda su humanidad lo esté impulsando en sentido contrario. Adora porque es siervo y no señor, adora porque ha nacido para ello y se regocija en ello, adora porque sabe que la vida eterna es real y que la esperanza es verdadera. Jesús es esa esperanza, él es el tesoro del creyente y nada ni nadie lo puede quitar.
2. No podemos mostrar y dar al mundo de hoy la FE si primero no demostramos que la tenemos.
II. LA ESPERANZA
Para el creyente la esperanza es una PERSONA: La persona de JESÚS Col.1:27, 1Ti.1:1
“a quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles; que es Cristo en vosotros, la esperanza de gloria”. Col.1:27
“Pablo, apóstol de Jesucristo por mandato de Dios nuestro Salvador, y del Señor Jesucristo nuestra esperanza, 1Tim.1:1

La esperanza del cristiano frente a lo que le ocurra en la vida está basada ante todo en la propia persona de Jesús. EL ES LA ESPERANZA.
Cuando Jesús nació en Belén todo el pueblo creyente se alegró porque pensaban que la esperanza mesiánica había llegado por fin. Jesús salvaría al pueblo del yugo tiránico de Roma. Ellos tenía la mitad de la verdad, era verdad que Jesús era la esperanza libertadora, pero no a la manera política que ellos esperaban. Las palabras del Señor “Mi reino no es de este mundo” debieron causarles una gran decepción. Su esperanza de libertad, de una vida presente mejor, de la recuperación de su dignidad, de su imagen como pueblo se había roto.
Esto habla de la tendencia del hombre a buscar esperanza en lo que no debe:
1. Esperanza en la razón
2. Esperanza en el progreso
3. Esperanza en la ciencia
4. Esperanza en un modelo económico
5. Esperanza en el hombre.
Sin embargo la historia actual nos revela que la razón falló, que el progreso nunca ha llegado a todos, que la ciencia no tiene las respuestas, aunque muy necesarias para la vida de hoy. El modelo económico sólo favorece a unos pocos, los mismos de siempre y finalmente la esperanza en el hombre, fundamento del humanismo no han satisfecho las expectativas puestas en ello. El hombre no ha sido capaz de erradicar la codicia, el origen de la actual crisis económica mundial, ni las guerras, ni la pobreza, al contrario ha desarrollado una cultura de la muerte: aborto, permisividad al crimen, a la droga, a la eutanasia, etc.
¿Dónde poner la esperanza entonces? En donde siempre ha estado y siempre estará, porque él es el creador de la esperanza:
Jesús, el Señor la esperanza para hoy y para el mañana eterno porque:
1. Su obra en la cruz fue perfecta.
Isaías 53:4-5 dice: “
4Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. 5Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.”
Jesús es la esperanza porque él sufrió el dolor humano, se identificó hasta la muerte y desde allí resucitó venciendo todo lo anterior. Se levantó poderoso y victorioso.
Desde entonces intercede por todos los que creen en él, ayuda, capacita, reconforta. El autor del libro de Hebreos en el Capítulo 4:14-16 dice:
“Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión. 15Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. 16Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro”.
ILUSTRACIÓN
Serrat hace 40 años atrás escribió una canción que habla de una mujer que vio partir a su amado y nunca perdió la esperanza de su regreso. Cuando este volvió ella no estaba en condiciones de reconocerlo. La Penélope se había vuelto vieja y loca esperando a su amado.
Los creyentes no somos Penélopes, la esperanza se hará realidad y veremos a nuestra Amado y le reconoceremos y Él nos amará y nos abrazará, le veremos cara a cara
APLICACIÓN
Frente a los problemas y dolores que la vida nos presenta siempre tenemos la opción de la esperanza, porque Jesús el Señor es la Esperanza.
1. En el cordero sufriente de Isaías 53 podemos encontrar las siguientes expresiones:
Enfermedades, dolores, sufrió, azotado, herido de Dios, abatido, molido, llaga, castigo.
Todas estas expresiones refieren a experiencias humanas de sufrimiento por lo tanto:
a. Frente a la muerte, a la enfermedad, a la deuda, al sin sentido, a la tristeza puedo confiar en Jesús porque él me entiende, porque él ya pasó por lo que yo estoy pasando.
b. En el evangelio de Lucas (22:42) Jesús oró en Getsemaní
“…Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya.”
De estas palabras podemos sacar otra aplicación:
Muchas veces la vida se presenta o se nos va a presentar como una copa amarga, cuando así ocurra debemos recordar que hay alguien sosteniendo esa copa (Dios) y que debemos aceptar su voluntad.
Para poder ofrecer la esperanza debemos aprender a vivirla. No podemos dar lo que no tenemos.

III. EL AMOR
De las tres virtudes, dice el apóstol el amor es mayor porque el amor permanecerá para siempre. La fe no será necesaria cuando toda esta vida acabe y estemos con Dios. La esperanza tampoco, porque lo que tanto esperábamos ya se habrá cumplido y aquello que veíamos oscuramente como en un espejo será una realidad, una realidad gloriosa, sin embargo el amor no cesará. Hoy amamos a Jesús sin haberle visto, mañana le amaremos viéndole.
La virtud del amor debe estar dirigida a Dios y al hombre, aunque este es un binomio al parecer inseparable.
El Antiguo Testamento declara que el hombre debe amar a Dios en respuesta al amor de este y declara que:
1. Debe ser un amor total y pleno
2. Rendido solo a Él
3. Expresado en servicio, obediencia y reverencia
En el Nuevo Testamento
1. Jesús resume la Ley en el mandamiento del amor a Dios y al prójimo pues ambos están estrechamente vinculados
2. El amor a Dios y al prójimo debe ser activo y concreto
3. La noción de prójimo indica a todo el que tiene necesidad e incluye a los enemigos 4.El amor al prójimo tiene prioridad sobre los deberes religiosos y la observancia del sábado.
5. Jesús es el ejemplo perfecto de amor

De todo lo anterior rescatemos tres cosas. El amor a Dios se demuestra en:
1. Obediencia. Si me amáis guardad mis mandamientos. La tendencia natural humana es a la desobediencia no a la obediencia, por lo que el amor a Dios debe ser resultado de una elección constante entre el obedecer y el no obedecer y no una obediencia basad puramente en las consecuencias. El amor es resultado de una moral autónoma. Recordemos las palabras de José ante la tentación “¿Cómo pues haría yo este grande mal y pecaría contra Dios?(Gn.39:9) y prefirió la cárcel. Ese es amor

2. Reverencia.
Esta palabra significa: Respeto o veneración que se tiene a una persona y también es la inclinación del cuerpo en señal de respeto, veneración o cortesía.
Uno de sus sinónimos es devoción, veneración, acatamiento.
Reverenciamos a Dios cuando nos arrodillamos, cuando levantamos nuestros brazos para adorar, cuando acatamos su voluntad y nos rendimos.

Veamos lo que han expresado algunas personas sobre el amor a Dios:
"Como es posible que alguien que cree en Dios pueda amar algo fuera de Él".
"¿Oh Señor que eres tan adorable y me has mandado a amarte, por qué me diste tan solo un corazón y este tan pequeño?"
San Felipe Neri
Señor, tú alegras mi mente de alegría espiritual. Cómo es glorioso tu cáliz que supera todos los placeres probados anteriormente." "Tú que eres fervoroso en el espíritu, estás inflamado por el fuego del amor. Haz que tu vida se queme en la oración a Dios. Una persona esta caliente, la otra está fría. Haz que la caliente dé calor a la fría." "Hermanos y hermanas, tened firmemente fe en lo que creéis: que Cristo volverá. ¿Que importa cuando? Preparaos para su venida. Vivid como si viniera hoy y no tendréis miedo de su venida". "Nos has creado para Ti, y nuestro corazón no descansará hasta que descanse en Ti". "Todo esta contenido en estas palabras, "Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas: y ama a tu prójimo como a ti mismo". "Yo no viviré un instante en cual no viva en el amor".
Agustín de Hipona

3. Servicio
Respecto del servicio a Dios el mismo Agustín de Hipona escribió:
"No entones las alabanzas divinas solo con la voz, acompaña también la voz con las obras. Si cantas solo con la voz, por fuerza tendrás al fin que callar; canta con la vida para no callar jamás."
Agustín de Hipona
Amor a Dios y servicio van juntos, van de la mano, se entrelazan. Nuestro amor a Dios y el servicio son una sola cosa.
Es este servicio a las personas lo que nos llena y nos alienta. Cuando servimos a otro somos las manos del Señor, la mente del Señor, los ojos del Señor.
Los no creyentes pueden ver el amor de Dios reflejado en nosotros. Dejemos el legalismo, los prejuicios, las controversias y sirvamos a las personas.
El señor es el ejemplo perfecto. Dejó su trono, se hizo pobre siendo rico en el cielo, se vistió de humanidad, se hizo un carpintero y habitó entre nosotros y vimos su gloria, nos mostró a Dios Padre, fue varón lleno de gracia y de bondad.

El amor es la tercera virtud que tenemos que regalar al mundo de hoy, pero debemos aprenderlo y practicarlo, porque no podemos dar lo que no tenemos.

CONCLUSION
Resumen: Hay tres cosas que podemos y debemos regalar al mundo de hoy, y que nadie más puede hacerlo sólo la iglesia:
1. La FE
2, La ESPERANZA
3. El AMOR
Pero recordemos, no podemos dar lo que no tenemos