jueves, 23 de abril de 2009



LA ANSIEDAD
Juan E. Barrera

Cualquier psicólogo coincidirá en que de toda la vasta gama de emociones humanas, son tres las que más daño causan en las sociedades occidentales: ansiedad, temor y culpa. Está documentado y la práctica cada día confirma que estas tres emociones son fuente de conflictos y de muchos de los problemas en salud mental, prácticamente en el mundo entero. Me quiero referir de manera específica a la ansiedad ¿Tiene las palabras griegas del Nuevo Testamento algo que decir al respecto? Sí, y su estudio aunque breve resulta muy interesante.
Es muy probable que la ansiedad y el afán han estado siempre presentes en la vida de las personas, sin embargo hoy, la ansiedad se hace cada día más patente, esto debido a las muchas presiones que el actual estilo de vida ejerce sobre las personas: un modelo económico, por ejemplo, que de la mano de toda una campaña mediática, muestra todo un mundo de oportunidades, pero que no da las opciones para tomar las mismas oportunidades que ofrece es solo un ejemplo, por mencionar alguno; esto crea mucha frustración y un elevado nivel de ansiedad en muchas personas.
Que vivimos en un mundo lleno de ansiedad es fácilmente comprobable por el elevado número de patologías cardíacas, hipertensión, colón irritable, sumado a los trastornos anímicos y un grupo no menor de personas que “sufren trastornos digestivos”.
La ansiedad es un cuadro de inquietud y preocupación interior que daña el alma y el cuerpo. La palabra en español que se traduce ansiedad en el Nuevo Testamento indica un estado de agitación, inquietud o zozobra. El término bíblico «estar afanosos» en Filipenses 4:6 significa literalmente «destrozarse», así que se podría traducir así: “por nada estén destrozados o desgarrados”. El sustantivo merimna quiere decir cuidado, preocupación, ansiedad y el verbo merimnan se traduce como cuidar de, estar ansioso por
Por otra parte una definición psicológica de la ansiedad dice que ansiedad es:”El temor de ser heridos o de perder algo. Sea el temor real o imaginario el sentimiento es el mismo.”
La ansiedad tiene varios niveles que son: temor, miedo, irritabilidad, agitación, preocupación, impotencia, inseguridad, tensión, nerviosidad, cobardía, temor
Todos estos son grados distintos de un sentimiento de incertidumbre en cuanto a la propia seguridad. La ansiedad, también es sabido, ataca a la persona en tres frentes: física, emocional y espiritualmente y esa es la razón por la que resulta tan devastadora .Pareciera que la ansiedad forma parte de la vida, puesto que son tantas las preocupaciones y los temores que nos circundan, pero la verdad es que no debe formar parte de la vida normal, sino que la ansiedad es un trastorno que afecta a miles de personas y que además está íntimamente ligada con la depresión. La solución a la ansiedad también la encontramos en las palabras del N.T. en el evangelio de Mateo, Jesús hablando acerca de la ansiedad dice:

“Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? (aquí vemos el temor a la pérdida de la vida) 26Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? (aquí vemos el temor a la pérdida de la autoestima) 27¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo? 28Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; 29pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos. 30Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe? 31No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? 32Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. (Temor a la pérdida del control) 33Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.34Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.
De acuerdo a estas palabras la solución a la ansiedad es la fe: fe en Dios, creer, confiar que Dios tiene todo el control, sobre mi vida, sobre mis seres queridos, sobre mi futuro.
Hay muy pocas cosas que merecen nuestra preocupación, lo demás solo desgarra nuestra alma y nos quita el gozo de esta vida y nos inhabilita. La fórmula de Jesús para evitar la ansiedad: Colocar sobre El todas las preocupaciones y confiar.

miércoles, 1 de abril de 2009

LA HIPOCRESÍA


LA HIPOCRESÍA
JUAN E. BARRERA

HIPOCRESÍA
Hipocresía es una palabra interesante de estudiar, aunque sea en forma breve. No hay término tal vez que cause una reacción tan fuerte al acusar a otra persona que decirle o tratarlo de hipócrita. Todos hacemos gala de ser honestos, sinceros, de decir la verdad siempre.”…es que me sacaron de contexto, no fue eso lo que quise decir” solemos escuchar a menudo. Es difícil creer que alguien se sienta halagado de ser tratado de hipócrita, o que al menos quede indiferente, ante tal adjetivo, lo más probable es que esto tal vez haga accionar todas sus defensas y todos sus argumentos para convencernos de lo contrario.
¿Pero de dónde proviene esta palabra? ¿Cómo nació este vocablo tan usado en nuestros días?
En el griego clásico el significado original de Hupokrites es “uno que responde” y no tenía la connotación peyorativa o negativa que posee en la actualidad, pero desde ese primer significado de “uno que responde” este término evolucionó pasando por varias acepciones: significó en primer lugar ORADOR, luego significó también RECITADOR O DECLAMADOR DE POESÍAS, hasta llegar al de ACTOR, “uno que hace comedia”. De este significado tomó el término hipócrita su connotación negativa. Un hipócrita es uno que hace comedia, que está actuando, es un actor que representando un papel que no corresponde con la realidad, que asume otra personalidad, otra realidad.
En el NT. La palabra hupókrites también tiene la connotación negativa que nosotros conocemos. Jesús mostró todo su enojo hacia un grupo religioso a quien sin tapujos El tildó de Hipócritas, los fariseos, ganándose con ello su odio permanente y no hay quizá otra actitud que haya merecido la reprensión de Jesús que la hipocresía.
Los escritores del NT: usaron la palabra para denotar al menos siete actitudes:
1. El hupokrites es el hombre que practica una “bondad teatral” para ser visto y ganarse el crédito.
2. El hombre que quebranta la ley de Dios en nombre mismo de la religión
3. El hombre que ocultas sus verdaderas intenciones bajo una capa de ficción
4. El hombre que oculta un corazón perverso bajo un disfraz de piedad
5. El hombre que de tanto practicar la hipocresía se ciega y no es capaz de distinguir la verdad, y que de tanto engañar a otros, se engaña a sí mismo
6. El hombre que usa como excusa de la religión y seduce a otros y los aparta del buen camino.
7. Y finalmente para los escritores bíblicos el hipócrita es una persona que está bajo condenación.
Que contingente se vuelve esta palabra tan antigua para nuestra sociedad actual en la que muchos pregonan su verdad, hombres religiosos y no religiosos, hombres públicos o desconocidos, hombre totalmente anónimos o famosos, que tienen en sus manos el destino de tanta personas. Hoy más que nunca debemos de dejar de “hacer comedia” sacarnos la máscara de actor y actuar con la verdad, sin guardar intenciones oscuras o mezquinas. Necesitamos renunciar a la hipocresía en todo orden de cosas: en la práctica familiar, en nuestra manera de amar, en el trabajo, en el uso de nuestras habilidades, en el uso de los recursos, en el modo de gobernar, en la práctica deportiva, de las leyes, en el trabajo intelectual, en las artes.
Una actitud hipócrita como ya hemos visto esconde motivaciones secretas, también esconde orgullo, o engaño. Aprendamos a vivir de la manera correcta, dejemos de hacer comedia, y asumamos lo que somos, con nuestras cosas buenas y nuestras cosas malas, saquémonos las máscaras y vivamos realmente.

martes, 31 de marzo de 2009

lunes, 16 de marzo de 2009

El sufrimiento


SUFRIMIENTO
Juan E. Barrera
(Escrito dos años antes que mi hijo partiera al cielo)

El sufrimiento es uno de los temas difíciles de tratar no importa el punto de vista del que se aborde, siempre será algo difícil de encarar, y es que resulta imposible no conmoverse con lo que vemos a diario en la televisión o en otros medios de comunicación; hambre, guerras, torturas, crueldad inmisericorde, enfermedades. El impacto que el dolor produce en la vida de algunas personas incluso las lleva a preguntarse si existe Dios.
Pero, todos sufrimos, cual más, cual menos padece o ha padecido alguna de vez de un tiempo de tribulación o dolor. Algunas veces este dolor es producto de malas decisiones, como quien se equivoca en la elección del cónyuge, o sufre de alguna adicción. Otras veces se sufre como resultado de la irresponsabilidad de otros, como quien pierde a un ser querido a consecuencia de alguien que manejaba en estado de ebriedad o es víctima de un modo abusivo de poder, como alguien que trabaja mucho y gana muy poco, o una mujer que sufre de acoso. Todos sufren, ricos y pobres, famosos o desconocidos, creyentes y no creyentes en Dios, todos sufren.
¿Cuál es el aporte de la lengua griega en este tema? Son muchos los vocablos que indican o tienen la idea de sufrir y se traducen como sufrimiento, aflicción, dolor, pesar. Uno de ellos es el término JUPOFERO que significa “soportar o acarrear, estando debajo de la carga”, otro término muy usado en nuestros días es estar atribulado, en este caso la palabra tribulación no viene del griego sino del latín y se refiere al Tribulo que hace alusión a la herramienta usada para separar el trigo de la paja.
Estos dos vocablos son muy interesantes, puesto que aunque no nos dicen todo acerca del sufrimiento, al menos nos arrojan luz sobre un aspecto del sufrimiento. Sufrir es estar “debajo de la carga” es caminar cargando un pesado fardo, sufrir es caminar por la vida con los hombros encorvados por el peso. En algunas personas afligidas esto llega a ser casi algo visible realmente. ¿Por qué sufrimos? Esta es una pregunta difícil de responder, y mientras encontramos la respuesta el sufrimiento sigue allí, cargando la espalda de nuestra existencia ¿Qué hacer entonces? Lo mejor es intentar dar un sentido a ese sufrimiento, permitir que esa dificultad sea el rastrillo que separe el trigo de la paja en la vida. Son muchas las ocasiones en que el modo de vivir no permite a la persona darse cuenta del rumbo que lleva su vida, de la prioridades que sin darse cuenta ha realizado, de las cosas buenas que ha dejado de lado…y entonces… viene la dificultad, la enfermedad, la cesantía, el estrés, los cuadros ansiosos, las crisis de pánico, la muerte y en ese proceso, incomprensible muchas veces, lentamente comenzamos a pensar y a repensar en la dirección que nuestra vida ha llevado. El sufrimiento separa lo mejor de nosotros, aunque continuemos caminando “debajo de”no somos las mismas personas, quienes abrazan el perdón, si han sido víctimas, se tornan personas profundas, amorosas, humanas, si no hay perdón, entonces se tornan esclavos de fantasmas que no pueden matar y que constantemente rondan la vida arruinando todavía su existencia.
Víctor Frankl, un psiquiatra austriaco, prisionero en un campo de concentración nazi descubrió algo que cambiaría su vida y que daría origen a toda una corriente psicológica, la Logoterapia ,él es el autor del libro “El hombre en búsqueda del sentido”, descubrió que el sufrimiento, por muy grande que sea, no puede quitarnos nada mientras permanezca en nosotros un sentido, un algo por qué vivir la vida. Cada día Frankl podía predecir quienes morirían en unos pocos días, eran aquellos que frente al sufrimiento perdían el sentido de la vida: perdían su estado anímico, no se afeitaban, perdían el brillo en la mirada, no se levantaban, se dejaban morir. Estos eran quienes terminaban siendo asesinados por los nazis o se arrojaban a las alambradas electrificadas. En el sufrimiento podemos morir o podemos resucitar a otra vida, quizá no la misma, quizá muy distinta, pero vida nueva, con miradas nuevas, con valores nuevos, con amores nuevos, y con esencialidades nuevas.
Hablando acerca de las aflicciones que sus discípulos enfrentarían cuando El se fuera Jesús dijo “En el mundo tendréis aflicción pero confiad yo he vencido al mundo”. Estas palabras siguen siendo un poderoso apoyo para quienes creen, la esperanza, el sustento emocional y el sentido de la vida, el por qué vivir la vida sigue siendo Jesús de Nazaret, sus enseñanzas, la relación espiritual existente con los que creen en El, su persona. Jesús es el sentido frente al sufrimiento incomprensible, que aplasta, que oprime, sus palabras en el evangelio de Juan “voy pues a preparar lugar para vosotros”son además otra fuente de esperanza, esta vida continúa en el más allá, un lugar donde el dolor por fin desaparecerá. “Yo he vencido al mundo.”

domingo, 8 de marzo de 2009




AMOR
Juan E. Barrera

Si existe una palabra donde la lengua griega muestra mucha de su riqueza es en la palabra amor. El amor siempre está de moda, en canciones, en filmes, en obras de teatro, en la literatura, en las calles de Santiago, pero aquello que llamamos amor ¿Es realmente amor? La lengua griega nos ofrece la oportunidad de hacer algunas diferencias significativas. El sustantivo Eros indica la clase de amor de pareja, el amor entre los sexos, también indica la pasión de la ambición o “la intensidad de un sentimiento patriótico”pero de manera especial indica el sentido erótico, el amor físico. De este vocablo deriva nuestro término “erótico”.

El segundo vocablo griego que se traduce como amor es Storge y se refiere de manera principal a los afectos familiares, al amor entre padres e hijos, también denota el amor que un pueblo siente por sus gobernantes. Este es el amor de familia o hacia quien llega a ser como de nuestra familia

Un tercer vocablo griego traducido como amor es Philia y encierra la idea de mirar al otro con afecto. Se puede usar para referirse al amor entre amigos y también entre esposos. Philia encierra la idea de un sincero afecto y de un auténtico amor, que no conlleva la idea de atracción física ni se relaciona con el parentesco sanguíneo. Es el amor expresado en forma filial.

Un cuarto vocablo traducido como amor es Ägape que es una palabra especial, llena de matices, completa. Los vocablos anteriores expresan una emoción, se refieren al corazón y hacen un énfasis en una experiencia, enamorarse, el deseo sexual, el amor hacia un amigo, pero ágape y esta es su diferencia mayor con el resto de los vocablos, implica más que una emoción, ágape tiene que ver con la mente, el amor ágape es un principio por el cual se vive deliberadamente, por lo que también se relaciona con la voluntad. Este amor ágape es el amor cristiano, que no es una emoción, sino que abarca todo el ser, y de manera especial es fruto de una relación con Dios. Ágape es la palabra del amor a lo no amable, de la aceptación incondicional, de la no venganza, del no juicio, del perdón. Agape es la elección de amar, la elección consciente y voluntaria del amor.
Ágape es también el amor de Dios, que ama de manera incondicional a quien obra mal y le ofende, es el amor de la cruz, que con brazos abiertos sigue esperando al herido, al abandonado, al solitario, al ofensor.
Dios manifestó este amor al hombre y lo exige de sus seguidores. ¿Cómo será una sociedad gobernada por el amor ágape? ¿Se mantendría el mismo nivel de pobreza? ¿De enfermedades mentales? ¿De violencia intrafamiliar? ¿De abuso infantil? ¿De divorcios?
Los seguidores de Jesús son la expresión visible de este amor ágape, son la voz de Dios, las manos y los pies de Dios, son el corazón de Dios para este tiempo, no importa el trabajo o la posición que tengan, no importa su apariencia, ni sus habilidades, todos pueden expresar este amor ágape en su medio, Jesús es el modelo de amor ágape por el cual el hombre de hoy se debe guiar.

jueves, 5 de marzo de 2009

Caminando en la oscuridad


Iglesia : Comunidad de la Gracia. Santiago de Chile
Fecha: Domingo 01 de marzo de 2009
Título: “Caminando en la oscuridad”
Texto: Éxodo 20:21

INTRODUCCIÓN.
Este mensaje es muy especial para mi. Es la primera vez que predico luego de la repentina muerte de mi hijo Joaquín, de 9 años, este verano. Este evento traumático ha cambiado la vida de toda nuestra familia. Incluyendo tías y abuelos. Hemos vivido momentos y experiencias que nunca antes, ni siquiera pudimos imaginar.
La muerte, junto a muchas otras experiencias, como la enfermedad, el engaño, el fraude, la pérdida, el dolor, la confusión, el desamor, la violencia o el abandono forman parte, sin lugar a dudas de lo oscuro de la vida.
La luz, representa lo feliz, lo transparente, lo perfecto, lo claro, la alegría de la vida. Por antonomasia, la noche representa lo feo, lo contradictorio, lo confuso, lo inexplicable, el dolor. De ahí nuestro dicho “La pena puede durar toda la noche, pero ya vendrá el día”.
Cuando se es joven, o se es un cristiano nuevo solemos pensar solo en aquellas cosas que nos producen placer, lo lindo y lo conveniente de nuestra fe. Luego, la vida y las experiencias, propias o ajenas nos van enseñando que en el andar cristiano hay momentos de mucha luz y otros períodos de mucha oscuridad ¿Cómo reaccionar en estos dos momentos?
Cuando nuestra vida es toda luz, pareciera más fácil adorar, levantar los brazos al cielo y agradecer a Dios por sus bondades. Nos resulta natural confiar y alegrarnos en Dios.
¿Pero que hacer cuando la vida presenta su lado oscuro? ¿Cuándo todo lo que vemos es oscuridad? ¿Cuándo la vida nos presenta su peor lado, el del miedo, del terror, de la incertidumbre?
En esta mañana les invito a meditar conmigo en un texto en el libro de Éxodo, libro escrito 1700 años A. C. pero que sigue teniendo mucha vigencia en relación al tema de esta mañana que he titulado “CAMINANDO EN LA OSCURIDAD”, porque no importan los años que pasen, las experiencias humanas siguen siendo las mismas y las soluciones divinas también.
EXODO 20:21 dice:
“Entonces el pueblo estuvo a lo lejos, y Moisés se acercó a la oscuridad en la cual estaba Dios”
De este texto podemos, de manera natural deducir dos actitudes que los creyentes pueden tomar frente a la oscuridad:

1. Alejarse de la oscuridad con temor
2. Enfrentar la oscuridad con fe















CONTEXTO
En el monte Sinaí, Dios, soberanamente decide revelarse al hombre y entregar la ley. Acto que revelaría dos aspectos importantes: El corazón de Dios, su carácter y su persona y por otra el corazón del hombre. La ley revela todo lo que hay en el corazón del hombre, todo el potencial de maldad.
La escena es la de una película: Una nube espesa cubre todo el lugar, las personas todas santificadas, con sus ropas lavadas, advertidas de no acercarse ni tocar el monte so pena de morir. Ni personas ni animales se podían acercar. Cuando sonara largamente la bocina, por orden de Dios, podrían acercarse.
Al tercer día, una gran nube cubrió la cima del Sinaí, truenos y relámpagos, fuego, y humo. El monte se estremecía y la bocina sonaba cada vez más fuerte. El pueblo se estremeció de temor y emoción. Dios venía al encuentro de su pueblo. Moisés hablaba y “Dios le respondía con voz tronante”. En este contexto transcurre el verso clave de esta mañana


I. LA ACTITUD DEL PUEBLO:”Entonces el pueblo estuvo a lo lejos”.
Ante este espectáculo el pueblo se mantuvo distante. Uno podría argumentar fácilmente diciendo que fue Dios mismo, en el capítulo anterior quien les habái prohibido acercarse al monte, pero los versículos previos revelan que el pueblo tenía mucho temor.
El v.18 dice que el pueblo temblaba.
El v.19 dice que tenían miedo de morir.
Ninguno sintió curiosidad por acercarse y ver a Dios, era Dios misno quien estaba presente, pero el miedo era tan grande que se perdieron la oportunidad de concer a Dios, o aquello de Dios que él mismo estaba dispuesto a mostrarles.
El acercarse a la oscuridad les habría provisto un amanera de alcanzar santidad, de acuerdo al 20.pero ellos tampoco lo aprovecharon.
1. Lo desconocido causa siempre temor. Funcionamos mejor cuando el entorno y las circunstancias nos son totalmente conocidas. Lo que no conocemos provoca una inseguridad tremenda. El miedo paraliza.

ILUSTRACIÓN
Unos psicólogos, en Brasil , estaban estudiando la reacción de las personas frente a la oscuridad y a la soledad e idearon el siguiente experimento:
Se internaron en la selva y a cada persona le dieron una linterna, con las siguientes instrucciones:
Debían quedarse totalmente solos en la oscuridad, unos pocos metros más adelante habría otra persona también con una linterna y más adelante otro. Tenían que saber esperar 15 minutos en la total oscuridad y luego serían recogidos por alguien del equipo que les vigilaba constantemente para cuidarlos. Si sentía mucho miedo antes de los 15 minutos solo tenía que encender la linterna y era contactado por alguien del equipo.
Resultado: Ninguno de los participantes fue capaz de aguantar los 15 minutos solos en la oscuridad.

APLICACIÓN
a. Frente a la oscuridad de lo desconocido muchos creyentes se paralizan, son incapaces de avanzar y se vuelven presa del pánico.
b. Este temor puede afectar toda su vida espiritual y la de sus familias e iglesias. Como el pueblo prefieren ver todo de lejos pero no participar.
c. Esta clase de personas nunca compra una nueva casa, nunca se cambia de trabajo, nunca cambia su rutina. Tiene que saber andar siempre sobre seguro para realizar algo, y como eso no se da habitualmente se tornan personas inseguras, tímidas, frágiles.
d. El miedo impide que estas personas se desarrollen.
El temor paraliza y nos impide crecer espiritualmente.

2. La actitud el pueblo demostró la confianza de ellos en las cosas visibles, solo en aquello que se puede ver.
¿Qué veía el pueblo allí desde los pies de monte Sinaí?: Veía humo, fuego, temblores, el tronar de la voz de Dios. Se quedaron petrificados con lo que veían, con lo que sus sentidos registraban y temieron por su vida, PERO NO VIERON A DIOS QUE SE ESTABA REVELANDO A SI MISMO.
Solo podían ver las cosas visibles y no las invisibles porque tenían un corazón duro, incrédulo. Eso quedó demostrado muchas veces después.
Transitar por la oscuridad requiere sacar la mira de las cosas que se ven, de las circunstancias. Fijar la atención en ellos es “quedarse a lo lejos” sin participar.

ILUSTRACIÓN
En un canal de televisión están exhibiendo un programa donde revelan los trucos de los actos de magia más famosos en el mundo: hacer aparecer y desaparecer objetos y personas, volar, partir una mujer y otros muchos.
El programa consta de dos partes: En la primera el mago realiza el acto de magia completo sin interrupciones.
En la segunda parte se va explicando parte por parte como es que el mago va engañando a las personas y desarrollando su arte. ¡Es abismante la facilidad con los ojos son engañados! Uno hasta se ríe de lo sencillo que resulta engañar la vista y hacernos ver y creer lo que en realidad no es.

APLICACIÓN

1. La vida es así también. Si solo prestamos atención a lo que podemos ver, si solo prestamos atención a nuestros sentidos seremos engañados por ellos.
El apóstol Pablo nos exhorta en 2 Cor.4:18:
“No mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas”
2. La preocupación excesiva en las cosas que se ven indica una falta de fe, pues la misma Escritura dice en Juan 20
. 28Entonces Tomás respondió y le dijo: ¡Señor mío, y Dios mío!
29Jesús le dijo: Porque me has visto, Tomás, creíste;
bienaventurados los que no vieron, y creyeron.
3. Obviamente resulta más fácil andar en la vida cuando podemos ver lo que hacemos, es decir cuando las circunstancias son favorables, cuando podemos tener el control, cuando podemos decidir, cuando podemos escoger, pero eso no siempre es así.









II. LA ACTITUD DE MOISÉS:”MOISÉS SE ACERCÓ A LA OSCURIDAD EN LA CUAL ESTABA DIOS”
Esta segunda actitud es la que trae más bendición, pero es por la que se debe pagar un precio más alto, y no todos los creyentes están preparados para hacerlo.
Moisés vio lo mismo que vio el pueblo, pero vio más. Vio los relámpagos, lo truenos, el humo, los temblores, escuchaba la bocina sonado a todo volumen, el fuego, pero además de eso vio a Dios y escuchó a Dios.
El año pasado escribí en mi blog una reflexión acerca de este mismo texto, en ese entonces escribí:
“La oscuridad forma parte del andar cristiano. No siempre tenemos las cosas claras, no siempre las cosas encajan como quisiéramos. Esto se debe a que vamos cambiando y muchas de las crisis son de desarrollo, de crecimiento, de amplitud. Otras son resultado de malas acciones, nuestras o de otras personas que nos afectan. Otras crisis forman parte de la escuela de Dios para que le conozcamos más y le sirvamos mejor.
La oscuridad, para los niños, en cierta etapa de su desarrollo, es una experiencia traumática. Quedarse solos en la oscuridad les provoca un terror que no pueden controlar. Llaman a gritos a su mamá, lloran y buscan con angustia el interruptor de la luz. Para ellos quedarse en la oscuridad es una señal de mucho peligro, lo desconocido los aterra. Así somos también los creyentes, cuando Dios nos hace pasar por la oscuridad gritamos, lloramos y nos asustamos. Hasta buscamos un “espanta- cuco” emocional que nos libre de la angustia de esa existencia oscura porque tenemos mucho miedo.
En estos días renunciemos a nuestros temores y ansiedades. Dejemos de ser niños y avancemos hacia lo desconocido. Dios está en la oscuridad, allí están los brazos abiertos de la cruz esperándonos”
Hoy agregaría que la oscuridad no solo es el resultado de las crisis o del pecado ajeno, sino que Dios, el mismísimo Dios nos llama a pasar por la oscuridad.
La oscuridad acaba con nuestra seguridad, con todo lo que habíamos creído hasta entonces, acaba con nuestro orgullo, con nuestra libertad. Nos vuelve vulnerables, frágiles. Perdemos el control, nuestros recursos emocionales bajan a cero.
Moisés, en lugar de quedarse a lo lejos, como el pueblo, en lugar de quedarse aterrado mirando el espectáculo tremendo ante sus ojos, hace algo totalmente contrario: avanza hacia la oscuridad “en la cual estaba Dios”
Este acto se Moisés nos enseña mucho acerca del caminar en la oscuridad:
a. Para caminar en la oscuridad se necesita fe: Moisés no se dejó intimidar por lo espantoso del cuadro que veía. Fue capaz de ver al Dios amoroso, y soberano que quería revelarse a ellos.
La oscuridad existencial, esos momentos, que a veces pueden ser años nos obliga a ejercitar la fe si queremos salir exitosos. ¡Dios está en la oscuridad!
Caminar a oscuras siempre nos descolocará, hará aflorar con fuerza nuestros impensados terrores y muchas veces habremos de lidiar con la angustia y la desesperación. En la oscuridad tendremos la sensación de estar solos. Cuántas veces no exclama el salmista ¿Dónde estás Dios? ¡Hasta cuando escondes tu rostro de mi?
La fe tiene que obrar al menos en los siguientes aspectos, cada uno muy difícil de practicar:
1. Fe en que Dios tiene todo el control, es decir, creer que él es soberano y que en su soberanía actúa con una sabiduría que no es comprensible para nosotros, pero que es sabiduría y al mismo tiempo, fe para creer que cualquiera sea la situación que nos haga pasar, también es fruto de su santidad y de su perfección.
En la oscuridad sentimos que Dios no está, porque las emociones que experimentamos son tan fuertes que nadie puede permanecer indemne a ellas, pero la fe es esa certeza que, como alguien ha dicho “Dios podría ocultar su rostro, pero jamás su corazón”.
2. Fe para creer, que en esa oscuridad no hay un caos, sino que hay Alguien que maneja todo aquello y que toda esa oscuridad obrará a favor del hombre o de la mujer que cree.


ILUSTRACIÓN:
Imaginemos que le pedimos a dos niños distintos que entren a un túnel. A uno de ellos le decimos que su papá está dentro del túnel, que él no lo puede ver, pero que su papá está en el túnel, y esperamos que este ingrese primero a la vista del niño y que luego sea él quien ingrese.
Al segundo niño, le decimos que ingrese, sin más. Que tiene que ingresar al túnel ahora ya.
¿A cuál le será más fácil transitar por ese túnel? ¿En qué radica la diferencia? ¿Cuña será la diferencia en el modo de pensar de ambos niños? ¿Quién entrará con más confianza? ¿Quién sufrirá menos? ¿Quién tendrá ,menos temor?
SIN DUDA EL PRIMER NIÑO TIENE MÁS VENTAJAS PUES SABE QUE SU PADRE ESTÁ DENTRO CON ÉL.

APLICACIÓN

1. La oscuridad en nuestra vida representa las ocasiones en que las circunstancias nos sobrepasan y a las cuales no les encontramos sentido: La muerte, una enfermedad, un embarazo no deseado, un fracaso académico, un desengaño amoroso, un accidente, una mala decisión, un abuso, etc. Frente a lo que no podemos explicar nuestra mente y nuestro corazón comienzan a buscar explicaciones y básicamente son tres los caminos a seguir:
a. Creer que los períodos de oscuridad corresponden al azar. Dejar todo lo que nos ocurre en manos de las probabilidades. Este es el modo de pensar del hombre sin Dios. Siempre está dentro de las probabilidades que algo pase, por lo tanto no deberíamos sorprendernos de algunas cosas, son muchas las personas que pasan por ello.
b. Son las leyes de la vida. Dios creó el mundo, y dejó leyes para que lo rigieran. El entonces se hace un lado y deja que estas leyes operen sin que él intervenga o lo haga a su soberana voluntad.
c. Todo lo que ocurre en esta Tierra es resultado de la obra del Enemigo de las almas, de Satanás. El obra, mata y destruye según su voluntad en este mundo.

Es mi opinión que estas tres opciones fallan en algo importante: No toman en cuenta a Dios y su control sobre su propia creación.
Las Escrituras dicen, aunque resulte muy doloroso muchas veces tener que reconocerlo, que:
-El tiene dominio sobre la vida y la muerte
-Sobre la enfermedad
-Sobre la naturaleza
-Sobre el diablo
Que ni una hoja de los árboles se mueve si no es por su poder.
d. Una cuarta postura es aceptar que Dios está en la oscuridad, que en medio de la oscuridad es Dios el que se mueve. Que aunque aparentemente las tragedias no tengan ningún sentido, que existan muertes consideradas como absurdas, matrimonios considerados un fracaso desde el comienzo, etc ¡ES DIOS QUIEN ESTÁ EN LA OSCURIDAD!
¿Qué hacer entonces?
• . Adorar a Dios
• . Confiar en Dios
• . Buscar la misericordia de Dios.

2. ¿Cuál es el propósito de la Oscuridad?: NADIE TIENE UNA RESPUESTA PARA ELLO
Dios puede usar la oscuridad para:
a. Llevarnos a una experiencia de santidad: Ex. 34:30. Moisés y su rostro resplandeciente
b. Llevarnos a un conocimiento más profundo de él. Job 42:4 “De oídas te había oído, más ahora mis ojos te ven”.
C Guiarnos a una gran obra en la cual nos quiere usar. Gn.50:20. José :”Vosotros pensasteis mal contra mi, más Dios lo encaminó a bien, para hacer lo que vemos hoy, para mantener con vida a mucho pueblo.
d. Otras veces Dios prefiere guardar silencio y no revela sus planes. Para nosotros mortales,,, es menos doloroso saber que la oscuridad tiene un sentido, pero eso no siempre ocurre. Dios no siempre lo revela. Entonces no nos queda más que agregar a la fe al andar en la oscuridad, y al amor a Dios y sus planes, la esperanza, para completar el trío bíblico: LA FE-LA ESPERANZA-EL AMOR.
Y exclamar junto con el apóstol Pablo en Romanos 11:





CONCLUSIÓN
La Escritura revela que las cosas que ocurrieron en el pasado son para nuestro ejemplo, por lo que podemos aprender que:
1. Tener una actitud de incredulidad como el pueblo de Israel en los tiempo de oscuridad y paralizarnos por el temor, y quedarnos mirando nuestra propia vida “desde lejos”.
2. La otra actitud, la de Moisés. Entrar a la oscuridad con fe, porque allí está Dios. Controlándolo todo y guiando todo, aunque nuestros sentidos nos digan lo contrario y no podamos comprender lo que está ocurriendo y por qué Dios hace cosas aparentemente sin un sentido.
Exclamamos con el apóstol Pablo en Romanos 11:33-36

“ ¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios!¡Cuan insondables son tus juicios, e inescrutables sus caminos!
Porque ¿Quién entendió la mente del Señor? ¿O quién fue su consejero? ¿O quién le dio a él primero para que le fuese recompensado? Porque de él, y por él y para él son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén.

martes, 3 de marzo de 2009

La esperanza


LA ESPERANZA
Juan E. Barrera

El psiquiatra francés Boris Cyrulnik es experto en resiliencia que es la capacidad de algunas personas para sobreponerse a los traumas psicológicos y heridas emocionales graves. Cyrulnik es apodado “el psiquiatra de la esperanza” por sus estudios en este campo. ¿Qué es la esperanza? ¿Cuál es el significado de este término en el griego?
La palabra traducida como esperanza es ELPIS y no presenta un interés lingüístico particular, pero su estudio, arroja importantes ideas para el día de hoy. ELPIS es una de las características o virtudes de la vida cristiana, junto a la fe y al amor.
ELPIS es una manera de ver la vida que desarrollan los creyentes en Dios, pues la base de la esperanza es Dios mismo, y esto desarrolla en el hombre una postura optimista de la vida, una postura resiliente, frente a los avatares que la vida presenta.
En el NT. la esperanza fortaleció a los seguidores de Jesús frente al sufrimiento que enfrentaron: la persecución, la burla, el desprecio, el crímen, ¿Cuál era esa esperanza? Que Dios tenía el control de todas las cosas y que podían confiar en El para ser librados de las pruebas, sin embargo el NT. nos dice que muchos hombres y mujeres que confiaron en Dios y que tenían la mirada puesta en Dios murieron, fueron torturados, perseguidos y aunque tenían esperanza sufrieron las consecuencias de una circunstancia que le fue adversa, ¿Qué podemos decir entonces?.
Que la esperanza en el griego incluye la idea de la vida eterna, no se refiere solo al aquí y ahora, el creyente puede ser optimista frente a todo el dolor o adversidad que la vida pudiera presentar, porque tiene la seguridad que esta vida no lo es todo, el creyente en Dios tiene la seguridad que esta vida continúa en la otra, en la eternidad, junto a Dios, y que lo que no entienda aquí, algún día lo entenderá allá.
ELPIS es también la seguridad nacida de una experiencia, una experiencia con Dios que dimensiona al resto de experiencias que la vida puede ofrecer. ELPIS es lo contrario a desesperación, a angustia, a ansiedad, esperanza en la confianza en que Dios hace bien las cosas, aunque algunas parezcan a la mente humana incomprensibles.

El hombre de hoy necesita esperanza: son muchas las vicisitudes que la vida presenta, el dolor, la adversidad, el rechazo, la soledad y la muerte rondan alrededor y muchas son situaciones límites en que lo material, o biológico no satisface, donde la amistad y el amor por sinceros que sean no trae el consuelo ni la paz que el corazón anhela. Cuando eso ocurre es la oportunidad para abrir el corazón a la esperanza, esperanza que viene de lo alto, pero que habita entre nosotros. No tener esperanza es vivir en un mundo sin ventanas, es quedarse atado para siempre en el ¿Por qué?