jueves, 7 de junio de 2012

La ansiedad


Iglesia Bíblica Independiente San Joaquín
Santiago Chile
Grupo de Jóvenes
Sábado 19 Noviembre 2011

Tema: “Viviendo un día a la vez. Enfrentando la ansiedad”
Texto: Mateo 6:25-34.
Introducción.
1. La salida de la adolescencia y sus cambios
2. Enfrentar el futuro
3. Perfiles de adolescentes:
a. El despistado que no sabe “pa´ donde va la micro”
b. El despreocupado
c. El enrollado
d. El preocupado por su vida
e. El que quiere cortar con ciertas cadenas familiares
Hablaremos de la persona que está preocupada sanamente por su futuro.
Para este tipo de persona el pasaje de Mateo 6: 25-34 le da tres consejos que vienen de labios de Jesús
I. V.25 No afanarse
Afanarse significa “atraer en diferentes direcciones, distraer. Se puede traducir como 'preocupación'; 1 P 5:7, 'ansiedad'.
La Biblia de las Américas dice (6:25), "no os preocupéis".
Ideas afines son: angustiarse, acongojarse, ser agobiado, Luc. 12:29, "estar en ansiosa inquietud", ser ansioso (tener ansiedad), tener cuidado.
"Por tanto os digo: No os afanéis". Las palabras "por tanto" indican una conclusión de lo que había dicho en los vers. 19-24, en los cuales nos da tres razones muy buenas por las cuales debemos poner plena confianza en Dios y no en cosas materiales (cosas de este mundo):
(1) los tesoros de este mundo no son confiables porque son perecederos, no duran.
(2) si el ojo es maligno (avariento), toda la vida está llena de oscuridad
(3) es imposible servir tanto a Mamón (las riquezas) y al mismo tiempo servir a Dios (porque cada esclavo tiene solamente un amo).

II. EJERCITAR LA FE. V.30


A. En el carácter de Dios
1. Dios no miente, lo que ha dicho que hará lo va a hacer.
2. No es optimismo
b. En la obra de Dios
1. A favor de sus hijos
2. A pesar de las circunstancias
3. En sus planes
III. ELEGIR LO APROPIADO.V.33
Una de las características de las sociedades modernas es la capacidad de elección que tienen las personas, esto puede ser cierto en determinas acciones y en otras no. Pero elegir en el rango en que es posible hacerlo resulta fundamental para el futuro.
EL REINO DE DIOS
A. A Dios: La cosmovisión cristiana
1. Las verdades fundamentales
2. Los valores apropiados
3. La vocación
4. El uso de los recursos
B. A su obra
a. En el servicio de su iglesia local
b. A través de la profesión

La falta de fe. Lo que sorprendió a Jesús


Lo que sorprende a Jesús de los hombres: La falta de fe
Juan E. Barrera

1. Jesús dice que la causa de la ansiedad y el afán es la falta de fe (Mateo 6:30).
Una de las patologías más frecuentes de la sociedad occidental actual son los cuadros ansiosos. Ansiedad es el miedo al futuro, un miedo que no siempre es identificable, un miedo a lo desconocido. El Señor pregunta en este pasaje “¿Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿Np hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe? La incredulidad causa ansiedad.
2. La fe de los hombres cambia situaciones aparentemente imposibles. (Mateo 9:2)
La fe lleva intrínseca la acción y si esa acción va dirigida en bien de los demás es una bendición para las personas que no conocen a Dios. En esta ocasión la fe no es ejercitada para satisfacer las necesidades propias, sino para satisfacción de las necesidades de otros. En este pasaje Jesús dice: “…y al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico…”.
3. La fe es mirar más allá de los recursos con los que se cuenta. (Mateo 16:8)
Los discípulos de Jesús habían sido testigos de uno de los milagros más grandes realizado por el Señor. La alimentación de los 4 mil, con sólo 7 panes y unos pocos pescados, pero ahora que Jesús les advierte acerca de la levadura de los fariseos, ellos erróneamente interpretan sus palabras como una reprensión de Jesús por la falta de pan y fijan su atención en lo que tienen, o mejor dicho en lo que no tienen. Reciben del Señor, que lee sus pensamientos, las siguientes palabras “¿Por qué pensáis dentro de vosotros, hombres de poca fe, que no tenéis pan?
4. La fe es la que permite la victoria espiritual, o hay áreas espirituales que no se obtienen si no es por la fe. (Mateo 17:20)
En este pasaje la victoria espiritual es contra un demonio, un ser satánico que atormenta a un joven y que no puede ser expulsado por los apóstoles. La explicación del Señor es “por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible. Pero este género no sale sino con oración y ayuno.
De igual manera hay muchos aspectos en la vida espiritual que solamente pueden ser vencidos si desarrollamos la fe: el temor, la tristeza, el miedo, la libertad de ataduras, el rencor.


Lo que ofende a Jesús


Iglesia Bíblica Independiente
San Joaquín Santiago Chile
Domingo 03 de Junio 2012
Título: Lo que ofende a Jesús
Texto: Seleccionados de los evangelios
Introducción
Una lectura detenida de los evangelios nos revela muchos aspectos de la vida de Jesús y uso este nombre a propósito de su humanidad, hablamos de Jesús de Nazaret, que vivió en Israel hace más de dos mil años. Su vida humana, sin considerar los aspectos de la encarnación, si es que esta separación se puede hacer, nos revela muchísimo de su carácter, de su corazón, de aquello que veían los ojos de Jesús. En su humanidad Jesús vivió como cualquier otro judío, sometido a las costumbres culturales de su época. “Le tocó” vivir en un período complicado para su pueblo, dominado por Roma y por una disposición de la sola soberanía del Padre, vino a habitar entre los pobres de su pueblo.
Llama la atención, desde el nacimiento mismo del Señor la humildad y mansedumbre que gobernó toda su vida humana. Las circunstancias que le ¿tocó? enfrentar y las personas sencillas con las que se rodeó nunca le molestaron.
Las circunstancias difíciles: Lucas 2:6-7
Y aconteció que estando ellos allí, se cumplieron los días de su alumbramiento. Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón.
Desde la pesebrera sucia que le vio nacer hasta el tosco madero que sostuvo su cuerpo precioso, molido y desgarrado fueron circunstancias difíciles, hostiles. Jesús nació para morir y para vivir en circunstancias que le fueron contrarias desde un inicio. El apóstol Pablo resume la vida de Jesús en las siguientes palabras en 2 Cor. 8:9 “ Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos”. Jesús se hizo pobre aunque era rico en el cielo, en su gloria, para vivir como uno de nosotros y enfrentar circunstancias similares a las nuestras.
Su nacimiento en Judea y su infancia en galilea son símbolos de la vida que el Señor llevó. Una, esclava de Roma, de la religión, del legalismo, del abuso y la segunda, una región marcada por la pobreza y la confusión. “la Galilea de los gentiles”. Treinta y tres años vividos entre los más pobres que muchas veces lo adoraron y otras tantas lo rechazaron hasta enviarlo a la cruz.
No obstante, la pobreza, la falta de un hogar, según propias palabras de Jesús, la incomprensión, la escasez, la soledad, el cansancio físico, la tristeza, el rechazo y tantas otras situaciones nunca fueron motivo de desagrado para el Señor. Él da testimonio que hacía las obras del Padre. Sus circunstancias eran las obras que el Padre había planificado. Las aves, las flores, los sembradíos, las viñas, la gente común, fueron usados magistralmente por Jesús para impregnar en la mente y en corazón de sus oyentes verdades eternas. Las circunstancias era para Jesús el escenario que el Padre había preparado para él, y su gozo era hacer su voluntad en ellas, aun cuando estas circunstancias fueron una “copa amarga” era el Padre que la sostenía y se hacía su voluntad.
El apóstol Pablo se refiere a lo mismo cuando escribe en Efesios 2:10
Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.
“Hechura suya” es la palabra griega para poema, conlleva la idea de armonía, hermosura y equilibrio. Somos el poema de Dios y las circunstancias forman parte de este poema.
Las personas: Marcos 10:46-52
46Entonces vinieron a Jericó; y al salir de Jericó él y sus discípulos y una gran multitud, Bartimeo el ciego, hijo de Timeo, estaba sentado junto al camino mendigando. 47Y oyendo que era Jesús nazareno, comenzó a dar voces y a decir: ¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí! 48Y muchos le reprendían para que callase, pero él clamaba mucho más: ¡Hijo de David, ten misericordia de mí! 49Entonces Jesús, deteniéndose, mandó llamarle; y llamaron al ciego, diciéndole: Ten confianza; levántate, te llama. 50El entonces, arrojando su capa, se levantó y vino a Jesús. 51Respondiendo Jesús, le dijo: ¿Qué quieres que te haga? Y el ciego le dijo: Maestro, que recobre la vista. 52Y Jesús le dijo: Vete, tu fe te ha salvado. Y en seguida recobró la vista, y seguía a Jesús en el camino.
No leemos en los evangelios, con algunas excepciones, que Jesús se enojara con las personas, que la gente le fuera una molestia y que él las rechazara o las evitara. Se muestra muy paciente con sus discípulos, si debe aclarar algo y reprenderlos lo hace pero mostrando siempre una infinita paciencia. Era seguido y sustentado por mujeres piadosas. No le molesta tampoco la multitud que lo asedia, que lo acosa. Enfermos, endemoniados, pobres, hambrientos, interesados, extranjeros y todo tipo de personas.
No juzga la promiscuidad de ningún tipo. Una prostituta le besa los pies, los lava con perfume y luego los seca con su largo cabello negro, hermoso y bien cuidado, fruto de su trabajo. Se deja tocar por una mujer con un largo y penoso cáncer, la que con mucho miedo toca su manto. ¿Con qué ojos la habrá mirado?
Se dirige a la mujer siro fenicia sin prejuicio alguno y tiene misericordia de ella y de su hija endemoniada. Come con los “ladrones legales” de su época, los publicanos, toca a los leprosos, se acerca a los que en su época eran los intocables. Les devuelve su dignidad, su valía. El solo toque de Jesús les demostró cuan importantes eran para Dios. Estos son los excluidos de hoy, los marginales, los feos, los deformes, los que se esconden.
Jesús se deja amar por hombres, mujeres, niños, soldados, pobres, ricos, enfermos, mendigos, proscritos, religiosos arrepentidos, “gente rara” y para cada uno de ellos tiene una palabra oportuna, y una mirada que causaba arrepentimiento y llevaba perdón. Una palabra llena de gracia, de misericordia, de consuelo, de fe, de ánimo, de restauración.
Las personas no le molestaron ni provocaron juicio alguno de parte suya, Jesús amó a las personas. “vende todo lo que tienes”, “no es lícito dar a los perrillos”, “Si supieras quien habla contigo”, “vete y no peques más”, estas y otras tantas expresiones se clavaban tan hondo en las conciencias y los corazones de las personas que producían el arrepentimiento en ellas y de seguro no eran solo las palabras, sino el como decía estas palabras, estaban llenas de gracia y misericordia.
Las circunstancias y las personas no molestaron al Señor, ¿Qué fue lo que le ofendió? ¿Qué le causaba dolor? ¿Qué demandó su reprensión y sus palabras más duras? ¡La religiosidad! ¡El legalismo! Los juicios de Jesús, la lista de los “¡ay” del Maestro contrastan con su actitud serena y compasiva con que habitualmente trataba a las personas.
La religiosidad: Mateo 23
1Entonces habló Jesús a la gente y a sus discípulos, diciendo: 2En la cátedra de Moisés se sientan los escribas y los fariseos. 3Así que, todo lo que os digan que guardéis, guardadlo y hacedlo; mas no hagáis conforme a sus obras, porque dicen, y no hacen. 4Porque atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; pero ellos ni con un dedo quieren moverlas. 5Antes, hacen todas sus obras para ser vistos por los hombres…
13Mas ¡ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!
La ira de Jesús, sus palabras duras, sus acciones radicales, sus juicios severos fueron dirigidos hacia el grupo religioso gobernante en su época. No lo hirió el estilo de vida equívoco de las personas lejos de Dios, viviendo las consecuencias de sus decisiones pecaminosas o sufriendo por los pecados de otros. Lo que sí le ofendió fue el estilo de vida de quienes decían conocer a Dios, sus designios y su voluntad y actuaban de manera contraria a ello.
Frente a este estilo de vida mantuvo una actitud inflexible. Les reprendió su orgullo, su legalismo, su maldad, su codicia, el doble estándar con que vivían y con el que juzgaban a su prójimo y abusaban de él. Les reprendió por su amor al dinero, por la explotación emocional que hacían de la gente, por sus acomodos políticos, por cargar al pueblo con una culpa que ellos no asumían. Los acusa por su pretensión de conocer a Dios y de hablar en su nombre sin conocerlo y de engañar espiritualmente al pueblo. De causar cansancio existencial en las personas, cansancio del que se liberarían solo aquellos que aprendieran a llevar su yugo y vivir como ´él lo hacía.
Los fariseos y saduceos defendieron a muerte su posición, su estatus, su dinero, su fama y el estilo de vida cómodo que llevaban y nunca le perdonaron a Jesús que los expusiera públicamente y fueron ellos los que instigaron al pueblo para que pidieran la crucifixión del Señor.
No fueron las circunstancias, que pudieron ser distintas y no por ello alterar el plan redentor de Dios, lo que ofendió y desagradó a Jesús. No fueron las personas, tan disímiles con las que le correspondió vivir y relacionarse. Fue la religiosidad, la tradición mal entendida y el legalismo lo que más le dolió al Señor.
¿Qué ocurre hoy con nosotros, la iglesia, el cuerpo de Cristo en la Tierra, su novia? Al parecer obramos de manera totalmente opuesta a como lo hizo el Maestro. Nos desagradan profundamente las circunstancias si estas no son como quisiéramos que fueran y habitualmente el criterio para evaluar tales situaciones somos nosotros mismos, nuestro propio bienestar, aquello que llamamos felicidad. Murmuramos, nos enojamos con Dios y con la vida, y lloramos si las circunstancias no nos permiten ser felices o son un impedimento para alcanzar nuestras metas. Basados en nuestros propios estándares, de acuerdo a nuestro propio canon, todo tiene que ser perfecto para poder ser feliz. Dinero, apariencia, comodidad, salud, posición, prestigio. Sin estos dispositivos no somos felices, aunque Jesús, nuestro modelo, nuestro summum Bonum nos enseña que el ser bienaventurado no depende de esas cosas. Este es el concepto humanista de la vida, donde todo gira en torno al hombre y no en torno a Dios.
David Brainer, el misionero a los indígenas norte americanos nunca estuvo sano físicamente, sin embargo su modo de vivir todavía nos sigue inspirando. Jhon Bunyan sufrió toda su vida y lo seguimos admirando como el hombre de Dios que fue. El libro de Hebreos da testimonio de hombres y mujeres sufriendo por el evangelio y nunca fueron humanamente felices. El tiempo actual nos refiera a un sin número de creyentes perseguidos en medio oriente o en la China “democrática” quienes nunca serán felices aquí en esta tierra, pero que se levantan cada mañana alzando sus ojos al más allá, en el cielo y se regocijan en hacer la voluntad de Dios en medio de gran oposición.
Somos criados creyendo que la meta en la vida es ser feliz. Jesús nos revela que la meta del creyente no es ser feliz sino ser santo, hacer la voluntad de Dios, poner la mira en la vida eterna, servir al prójimo como muestra de amor a Dios esa es la meta del creyente. Al hacer esto descubriremos que somos infinitamente felices aunque no siempre de acuerdo a los conceptos humanos de felicidad. El Señor nos ayude en este propósito por que somos hombres y mujeres débiles. Que él nos enseñe a andar por fe, no por vista.
De manera opuesta a Jesús, tenemos dificultad para amar a las personas. Habitualmente amamos a personas muy parecidas a nosotros y nos cuesta mucho aceptar a quien es distinto. Incluso entre los creyentes. Todavía existen grupos con un orgullo denominacional que se sienten superior incluso a otros creyentes.
Nos molestan los pecados de las personas y eso está bien si es una indignación santa y no es hipocresía y si junto con la molestia también mostramos el camino del perdón, pero lo normal es hacer juicios rápidos y ligeros. Vivimos preocupados con los problemas morales, pero solo con un tipo de ellos; los sexuales. La homosexualidad, el aborto, pero no mostramos la misma molestia con pecados como la usura, la codicia, la falta de equidad, la desigualdad cada vez más creciente en los países gobernados por la codicia insaciable de unos pocos. No nos molesta el orgullo y las ganas de figurar de las “celebridades evangélicas” y de la forma como obtienen el dinero de sus congregaciones. Adulamos a los que tienen más dinero, aunque en proporción, sus donaciones sean inferiores a los que tienen menos y dan más.
Vivimos buscando emociones cada vez más fuertes o el último curso bíblico de moda para ver si así inyectamos un poco de ánimo a nuestra vida espiritual. Hoy vivimos buscando un lugar donde “sentirnos bien” en lugar de buscar un lugar donde servir mejor. Nos cuesta amar a otros, nos amamos a nosotros mismos, tal vez es otra influencia del tan nombrado humanismo en el cristianismo actual.
Amar a las personas no es fácil. Hay mucha ingratitud. Muchas veces se trabaja mucho y el fruto es muy poco. Los pecados que traen algunas personas provocan consecuencias serias y muchas veces las iglesias y las personas no están preparadas para hacer un trabajo que demanda mucho esfuerzo, mucha energía y recursos. A pesar de ello encontramos personas preciosas que dedican su vida al cuidado de otros menos favorecidos espiritualmente y materialmente ¡Son muchas! Y hacen un trabajo anónimo pero que es conocido en el cielo. Nuestro deber es unirnos a estas personas y copiar su ejemplo.
Lo que no nos molesta, contrariamente a la enseñanza y ejemplo de Jesús y que si debería dolernos es la religiosidad. Por mucho tiempo hemos criticado al catolicismo romano como una religión heredada, vacía de significado y ritualista y sin embargo al parecer hemos tomado el mismo rumbo. Ser un cristiano evangélico, hoy no es garantía de mucho. Se heredan los pastorados, los dones, los ministerios, las doctrinas, las prácticas, tradiciones. También se heredan los prejuicios, el legalismo, los odios mal entendidos y los recelos ¡y no nos damos cuenta de ello! Hasta hace unas décadas, ser un cristiano evangélico, en muchos círculos era garantía de honradez, de trabajo perseverante, de orden, de devoción, de lealtad. Hoy, por las evidencias en distintos ámbitos parece que esto ha ido cambiando. Nos hemos quedado con una religión que no siempre es interior, renovadora, espiritual sino más bien exterior, formalista, ritual, emocional o racional pero que no atañe al interior, al alma, a la voluntad y deja de ser relación y se convierte en religión. Lo que tanto ofendió y dolió a Jesús no nos ofende ni nos duele a nosotros.
Unámonos en oración y disposición a muchos que con verdadera pasión buscan revertir esta situación. Quienes no lloran por sus circunstancias ni por las personas con las que les toca vivir, sino que lloran por la condición espiritual de una parte importante de la cristiandad evangélica en el día de hoy. Pidamos al Señor que nos use, que seamos los primeros en buscar su rostro y como el profeta, luego de la revelación de Dios “Heme aquí Señor, envíame a mi”.


martes, 1 de mayo de 2012


Tengo un hijo en el cielo. La experiencia de perder un hijo.Posibles caminos de sanidad
                                                                                                                                                   Ps Juan E. Barrera
(extracto introductorio de la conferencia dada el día 28 de Abril de 2012 en Santiago)
Se escucha decir por todas partes y de distintas maneras que la pérdida de un hijo es una de las experiencias más duras que los seres humanos deben enfrentar. Existen, para ello muchos factores que se conjugan entre sí y que causan el agudo dolor entre quienes pierden un hijo.
Las fantasías que se tienen acerca de los hijos, aun antes de nacer y todavía más, antes siquiera de un embarazo. Fantasías adolescentes acerca de cómo serán los futuros hijos, como serán físicamente, emocionalmente, se le asignan nombres sacados de revistas y películas, o de algún familiar. Se imagina lo que harán, a quien se parecerán y muchas otras características. “será un ingeniero dice el abuelo, un gran arquitecto sería perfecto…”dice la letra de una antigua canción refiriéndose a las fantasías de los padres sobre los hijos. Todo este cúmulo de cosas se coloca sobre el niño apenas nace y cuando estas fantasías no llegan a concretarse porque el niño nace con alguna patología o muere durante la infancia o adolescencia el dolor llega a ser insoportable porque todas estas fantasías sueños se quiebran y se hace imposible realizarlos..
El mismo sentido común que dice que son los hijos quienes deben enterrar a sus padres y no los padres a los hijos. Esta es la visión biológica de la vida que se ve alterada: nacer-crecer-reproducirse-morir. En verdad esta creencia no tiene nada de sentido común porque no existe regla alguna que asegure que así deba ser. Desde siempre, desde el más remoto pasado hasta el tiempo actual la vida ha presentado muchas situaciones de riesgo, incluso en el período de gestación y nunca nadie ha estado inmune a estos peligros independiente e la edad. No hay regla escrita alguna que confirme que son los hijos quienes deben enterrar a sus padres. En casos de guerra, por ejemplo, son miles los padres que lloran y entierran a sus hijos.
Factores culturales también juegan un rol importante a la hora de perder un hijo. En nuestra cultura no es bien visto ni se quiere aceptar que esto ocurre, aunque acontece bien a menudo y se niega. Para el hombre occidental morir es terrible y la muerte de un niño lo es más. Pensamos sencillamente que es anti natura que los hijos partan primero que sus padres y el impacto emocional que esto produce daña severamente a quienes pasan por esta experiencia. Provoca mucha impotencia, ira, una sensación de vacío, de desesperanza, de envidia, de culpa. Los medios de comunicación y la publicidad apuntan a un mundo perfecto donde la muerte no existe. Todo es felicidad y éxito, no existen ni la enfermedad ni la muerte y este falso concepto de la vida llega a moldear nuestra manera de vivir, lo que pensamos y lo que creemos, cuestiones que son severamente cuestionadas si el niño muere entre los 0-19 años.
Hay culturas que conviven con la muerte desde siempre y donde este tipo de partidas no suelen ser tan extrañas, no existe esa visión separatista que produce la muerte entre nosotros, la muerte no es el fin de todo. Los muertos están siempre presente entre ellos, tienen una mirada integral del mundo. Hay lugares donde situaciones externas como las hambrunas, las guerras, las enfermedades, las condiciones higiénicas matan a muchos niños y entre ellos estas muertes no tienen el mismo impacto que en nuestro medio.
Algunas estadísticas generales
"El informe mundial sobre la prevención de los accidentes en el menor" indica que éstos representan un problema mayor porque causan la muerte de 830.000 menores al año, una media de 2.270 niños por día.
"830.000 es una cifra elevadísima, es exactamente la población total infantil de ciudades como Marsella o Chicago", alertó Etienne Krug, director del departamento de violencia y prevención de heridas de la OMS.
Según esta investigación, las principales causas de los traumatismos infantiles son: los accidentes de circulación, los ahogamientos, las quemaduras por fuego, las caídas y los envenenamientos.
Muerte en niños por grupo etario
0-1 años:
Condiciones genéticas y del desarrollo que estaban presentes al nacer
Síndrome de muerte súbita infantil
Todas las condiciones asociadas con la prematuridad y el bajo peso al nacer
1-4 años:
Accidentes
Condiciones genéticas y del desarrollo que estaban presentes al nacer
Cáncer
5-14 años:
Accidentes
Cáncer
Homicidio
15-24 años:
Accidentes
Homicidio
Suicidio
La situación en Chile
Entre los 0 y los 18 años, en Chile mueren aproximadamente 1.100 niños al año. Sus principales causas son:
-Inmersión. 24% del total fallece de asfixia por inmersión., especialmente entre los 0-4 años.  …” 250 niños mueren por inmersión y 1.000 quedan con daño cerebral, estos 1.250 niños dan un promedio de 3 a 4 accidentes diarios por inmersión. Y no hay enfermedad existente que mate a esa cantidad de niños al día" (Carlos Hinzpeter, pediatra clínica Las Condes)
-Accidentes de tránsito y atropellos.
-Intoxicaciones.
-Intromisión de “cuerpos extraños”. 250 niños mueren al año en Chile (que causa asfixia).
-En lactantes desnutridos la causa de muerte son la diarrea aguda y la bronconeumonía, 200 niños al año
El Dr. Patricio Romero, profesor de Pediatría de la Universidad de Chile y ex jefe de la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos del Hospital Ezequiel González Cortés, dice: “la auténtica magnitud y la profunda trascendencia del problema en Chile se puede resumir en las siguientes afirmaciones: Los accidentes y las violencias ocupan el primer lugar como origen de muerte entre los niños de 1 a 18 años; son la primera causa de hospitalización en hospitales pediátricos…".
Corr, un autor dedicado al estudio de muerte en niños dice que por cada niño que muere son diez personas que viven el duelo y sufren los efectos de este, por lo tanto si sumamos cada muerte de un niño y lo multiplicamos por diez personas, la cantidad de habitantes que vive un duelo cada día es tremenda. Lejos del mundo ficticio e irreal de la televisión o el cine, la realidad nos muestra que las personas tristes suman un número importante, ¿Cuántos padres, hermanos, abuelos, tíos, primos existen en el mundo que lloran a un niño?

¿Qué se puede hacer por esas personas? ¿De qué manera un enfoque psico-pastoral podría ayudar en parte a disminuir el dolor de las personas? y ¿Qué es un enfoque psi-pastoral?

jueves, 12 de abril de 2012

Antes y después de la resurrección


Iglesia Kayrós
Santiago de Chile
Domingo 07/04/2012
Domingo de Resurrección
Mensaje: Antes y después de la resurrección
Texto: Seleccionados del evangelio de Mateo y del libro de los Hechos
Introducción:
Al leer los evangelios y poner atención a la vida de los discípulos se descubre que su trasfondo socio-cultural no era muy elevado. Eran hombres simples, esforzados trabajadores o de alguna ocupación no muy respetable como el caso de Mateo y del Zelote. Este trasfondo les traiciona una y otra vez, aunque en sus corazones eran judíos verdaderos.
Al comenzar la lectura del libro de los Hechos llama la atención que estos discípulos ya no son los mismos. Algo les ha cambiado la vida totalmente y ya nunca más volverían a ser los mismos. Sui vida queda marcada en un antes y un después.
¿Qué es aquello que los marca tan poderosamente?
¿Qué ocurrió que os cambio de manera radical?
¿Ese cambio está disponible para nosotros cristianos actuales?
¿Qué pasó en este período entre los evangelios y el libro de Los Hechos?
LA RESURRECCIÓN DE JESÚS DE ENTRE LOS MUERTOS
I. Antes de la resurrección.
Antes de la resurrección, los discípulos del Señor se relacionaban con él sin tener una cabal comprensión de quien era él y cuál era su propósito en la tierra. Se relacionaban con un Cristo histórico, uno que estaba ahí, en se momento, en ese tiempo a esa hora. Sin embargo no alcanzaban a dimensionar que la historia de la humanidad estaba cambiando y que ellos formaban parte de ese momento. Tendrían que pasar muchas circunstancias, casi todas dolorosas hasta llegar a conocer realmente a su Señor. Este conocimiento cambió sus vidas para siempre. Pero en el tiempo antes de la resurrección podemos descubrir lo siguiente, basándonos en el relato de los evangelios.
No tenían una comprensión de la encarnación de Cristo. El hecho de compartir con él, de verlo comer, dormir no les permitía comprender que era Dios hecho hombre.
Solamente tenían chispazos de la gloria de Cristo, sin entender a cabalidad lo que eso era.
Estaban llenos del pensamiento judío acerca del reino mesiánico, ideas políticas acerca del reino de Dios.
Tenían una relación con Cristo histórico. Estaban con él cada día, comían con él, pasaban el día con él, escuchaban sus enseñanzas, eran testigos de sus milagros y sin embargo podemos encontrar en los evangelios 5 faltas en los discípulos pre resurrección:
1. Falta de fe:
Solo en el libro de Mateo encontramos 9 alusiones del Señor a la fe de sus seguidores. Los dos extremos se encuentran en:
-Mt. 8:5-10 que dice:
5Entrando Jesús en Capernaum, vino a él un centurión, rogándole, 6y diciendo: Señor, mi criado está postrado en casa, paralítico, gravemente atormentado. 7Y Jesús le dijo: Yo iré y le sanaré. 8Respondió el centurión y dijo: Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo; solamente di la palabra, y mi criado sanará. 9Porque también yo soy hombre bajo autoridad, y tengo bajo mis órdenes soldados; y digo a éste: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace. 10Al oírlo Jesús, se maravilló, y dijo a los que le seguían: De cierto os digo, que ni aun en Israel he hallado tanta fe.
Mt.21:21 que dice:
21Respondiendo Jesús, les dijo: De cierto os digo, que si tuviereis fe, y no dudareis, no sólo haréis esto de la higuera, sino que si a este monte dijereis: Quítate y échate en el mar, será hecho. 22Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis.
2. Falta de carácter:
“El carácter es una tendencia hacia un tipo de comportamiento que manifiesta el individuo. Todos los elementos que integran el carácter se organizan en una unidad que se conoce como estabilidad y proporciona al carácter coherencia y cierto grado de uniformidad en sus manifestaciones, con los cambios lógicos que ocurren a lo largo de la vida”
-temor constante
-impotencia espiritual
-enojo ante la devoción de otros: niños, la mujer con el vaso de alabastro
-la traición de Judas
-la negación de Pedro.
3. Falta de valor y poder:
-Mateo 26: 56: (Cuando Jesús es arrestado) “Entonces todos los discípulos, dejándole, huyeron”
-el día domingo fueron las mujeres seguidoras de Jesús quienes fueron al sepulcro, no los discípulos.
-En Juan 21 Los discípulos después de la muerte del Señor se fueron a pescar.
APLICACIÓN
1. La Falta de fe:
a La rutina, el descuido, los clichés, las pruebas y muchas otras cosas nos alejan del Cristo vivo y nos mata la fe. Dejamos de crecer y conocer a Dios porque para ello se necesita tener fe. Todo lo espiritual es resultado de la fe. Somos salvos por fe, santificados por fe.
b. La fe viene por el oír la palabra del Señor, porque es ella quien abre nuestros ojos para ver al Señor.
2. El carácter.
Cuando perdemos la comunión con el Cristo vivo es muy difícil mantener el carácter de Cristo en nosotros. Nos volvemos legalistas, vivimos vidas dobles, porque es imposible vivir la vida cristiana sin el poder de Cristo.
Volemos a los hábitos antiguos: engañamos, mentimos, nos deprimimos, nos volvemos irritables.
Perdemos la imagen de Cristo en nosotros
3. Falta de poder en el servicio.
-Ocurre porque la obra de Dios se debe hacer en el poder de Dios.
-Porque no tenemos el ánimo en nuestros propios esfuerzos para servir al Señor.
-porque el enemigo nos acusa
-La conciencia nos acusa. Pablo en 1.Tim. 4 veces le pide a Timoteo, joven pastor que sirva a Dios con limpia conciencia.
II. Después de la resurrección.
Al comenzar la lectura del libro del Hechos uno descubre inmediatamente que algo pasó. La resurrección de Cristo toca tan profundamente a estos hombres sin fe, sin carácter y sin poder y los transforma.
En los 4 mensajes de Pedro en los primeros capítulos del libro de Hechos la RESURRECCIÓN es el punto basal de su predicación y de sus vidas. Ya nos les interesó más el reino mesiánico, no quien sería el que sentaría en el trono con Jesús. Sus antiguas faltas se convirtieron en sus fortalezas.
1. La falta de fe cambiada por una fe a toda prueba. Hec.3:1-6
1Pedro y Juan subían juntos al templo a la hora novena, la de la oración. 2Y era traído un hombre cojo de nacimiento, a quien ponían cada día a la puerta del templo que se llama la Hermosa, para que pidiese limosna de los que entraban en el templo. 3Este, cuando vio a Pedro y a Juan que iban a entrar en el templo, les rogaba que le diesen limosna. 4Pedro, con Juan, fijando en él los ojos, le dijo: Míranos. 5Entonces él les estuvo atento, esperando recibir de ellos algo. 6Mas Pedro dijo: No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda. 7Y tomándole por la mano derecha le levantó; y al momento se le afirmaron los pies y tobillos; 8y saltando, se puso en pie y anduvo; y entró con ellos en el templo, andando, y saltando, y alabando a Dios. 9Y todo el pueblo le vio andar y alabar a Dios. 10Y le reconocían que era el que se sentaba a pedir limosna a la puerta del templo, la Hermosa; y se llenaron de asombro y espanto por lo que le había sucedido.
Otros ejemplos de fe se pueden ver en 3:16, 11:24, 14:9 y más.
A partir de este momento se puede notar en todo el Nuevo Testamento que toda la obra de Dios se realiza por fe.
2. Falta de carácter por el carácter de Cristo.
Todas las debilidades previas se tornaron en fortalezas y en devoción al Cristo resucitado.
a. Dedicados a la oración. Hec.2:42 (los que dormían cuando el Señor sufría en Getsemaní)
b. Compartían el pan, comían juntos con alegría y sencillez de corazón, alababan a Dios (Los que antes se peleaban por ser los primeros)
b. El orgullo se mudó en humildad en 3:12
c. La porfía e ignorancia cambiada en obediencia total: Hech. 4:19, 5:29
d. Frente a la cobardía valor: Hec.5:40-42
3. El poder para el servicio.
Nunca más les faltó el valor para predicar en el nombre de Jesús y lo hicieron con señales y milagros.
a. Se tomaron la autoridad que Cristo les dejó al partir. Hec. 4:5-12
b. Predicaban con denuedo. Hec.4:13
Denuedo:
Sinónimos: Brío, esfuerzo, valor, intrepidez, que en el caso de los apóstoles era sobrenatural.
APLICACIÓN
El contacto con el Cristo vivo nos regala estas tres cosas: FE-CARÁCTER-PODER
No somos cristianos hasta que establecemos una comunión con el Cristo vivo, resucitado.
Podemos ser simpatizantes del evangelio, recibir el evangelio por herencia familiar o cultural, podemos estar convencidos del poder del evangelio, pero solo somos cristianos renacidos cuando entramos en contacto, no con el Cristo histórico sino con el Cristo resucitado, que reina y que tiene todo el poder.
¿Cómo hacer este contacto? No hay recetas, solo 4 ingredientes:
1. Pedir a Dios mismo nos muestre el camino para conocerlo. Ex. 33:12.
El camino es distinto para cada uno. Para algunos puede ser el de:
-la enfermedad
-las circunstancias adversas
-desilusiones
-una infancia llena e abusos
-las pérdidas
-el rechazo
-el sufrimiento
- el mundo intelectual
2. Confiar que Dios cumple lo que ha prometido y El ha dicho en Heb.11:4-6
4Por la fe Abel ofreció a Dios más excelente sacrificio que Caín, por lo cual alcanzó testimonio de que era justo, dando Dios testimonio de sus ofrendas; y muerto, aún habla por ella. 5Por la fe Enoc fue traspuesto para no ver muerte, y no fue hallado, porque lo traspuso Dios; y antes que fuese traspuesto, tuvo testimonio de haber agradado a Dios. 6Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.
3. Volcarse a la Biblia. La revelación completa y perfecta. Jesús dijo de las Escrituras en Juan 5:39
“39Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí”.
La Biblia hay que leerla-escucharla-estudiarla-memorizarla-vivirla.
4. Volver a la oración. La oración es la respiración del creyente. La Biblia nos exhorta en 1Ts. 5:12-18
12Os rogamos, hermanos, que reconozcáis a los que trabajan entre vosotros, y os presiden en el Señor, y os amonestan; 13y que los tengáis en mucha estima y amor por causa de su obra. Tened paz entre vosotros. 14También os rogamos, hermanos, que amonestéis a los ociosos, que alentéis a los de poco ánimo, que sostengáis a los débiles, que seáis pacientes para con todos. 15Mirad que ninguno pague a otro mal por mal; antes seguid siempre lo bueno unos para con otros, y para con todos. 16Estad siempre gozosos. 17Orad sin cesar. 18Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.”
La oración nos concentra en Dios, nos despoja de nosotros mismo y nos eleva al cielo.
Hay oración de CONFESIÓN-DE ADORACIÓN-DE ACCI´ÇON DE GRACIAS-DE INTERCESIÓN-DE PETICIÓN-DE ALABANZA
La relación con el Cristo resucitado torna las debilidades en fortalezas.
1. Nos llena de fe.
-para seguirle hasta el final
-para llevar nuestra vida donde él quiere llevarla
-para hacer su obra de la manera que él desea sea hecha.
-para alcanzar aquello que de otra manera sería imposible alcanzar:
-la restauración
-la sanidad
-la fortaleza
-perdonar
- el gozo
2. El Cristo resucitado transforma nuestro débil carácter y produce en nosotros “la belleza del carácter”.
-la mansedumbre
-la humildad
-la santidad
-la capacidad de perdonar
-vivir siempre en la verdad
3. El Cristo resucitado nos da poder para servirle.
La Palabra de Dios es suficiente para todas las situaciones pero debe ser predicada en el poder del Señor, con un denuedo sobrenatural.
Los evangelios dicen que cuando Jesús hablaba la gente se admiraba porque:
-lo hacía con autoridad
CONCLUSION
Como creyentes tenemos dos opciones.
1. Quedarnos con el Cristo histórico, saber de memoria unaserie de hechos sin que eso afecte nuestra FE- CARÁCTER Y SERVICIO.
2. La segunda opción, la más difícil, pero la más provechosa y grandiosa, es buscar continuamente una comunión con el Cristo resucitado, con el Cristo vivo, porque esta comunión nos transferirá su vida llenándonos de:
- FE para crecer espiritualmente y conocerle más cada día
-Renovará en nosotros “LA BELLEZA DEL CARÁCTER”
-nos dará el PODER para servirle como él desea que lo hagamos y llevar fruto que glorifique su nombre.

jueves, 22 de marzo de 2012

La muerte de un modelo


La muerte de un modelo
Juan E. Barrera
Hace apenas unas horas, mi madre hurgando en un montón de recuerdos encontró una fotografía mía con el pastor Ismael Sáez. Ambos nos vemos más jóvenes y muy sonrientes y claro, podemos preguntarnos ¿A quién le importa algo tan trivial? A nadie si no fuera por algunas cosas que quiero compartir. Ismael Sáez era un pastor y sirvió a Dios durante toda su vida y murió hace apenas unas semanas, ya estaba anciano y partió desde su casa. Se fue en completa paz a su hogar celestial. Tal vez muy pocos conocieron al pastor Sáez, pero en él quiero homenajear, con humildad a un tipo de hombres, que vale la pena destacar porque son un modelo y estos escasean en el día de hoy. El fue un ejemplo en varias maneras y de las cuales quisiera destacar tres.
Su sentido de superación. Durante el tiempo del velorio sus hijos dieron testimonio de un gran espíritu de superación. El pastor Ismael era del campo y desde ese lugar el Señor lo llamó. De en medio de las actividades propias del quehacer agrícola el Señor, como al profeta, lo llamó a una labor más excelsa, aunque en esencia tan parecida. Desde entonces comenzó toda una labor de superación en todos los ámbitos que le llevó primero al Instituto Bíblico y todos los desafíos que el estudio formal de las Escrituras conlleva, pero salió airoso. Luego sin limitación alguna comenzó su labor pastoral en varias iglesias. Lo recuerdo explicando con voz fuerte y clara unas diapositivas de El Peregrino de Bunyan en nuestra iglesia. Un misionero que dio testimonio vía e-mail durante su sepelio dijo que cuando le escuchó predicar la primera vez comentó “este hombre si que sabe predicar” y lo hacía de manera enérgica, potente, bíblica.
Su fidelidad. Sus hijos y otros hermanos dieron testimonio de su fidelidad al Señor, desde que él lo llamara. Yo lo conocí cuando era un niño y vino a pastorear nuestra iglesia y luego como miembros del mismo cuerpo pastoral en la denominación donde ambos trabajábamos. Hay tantos que comienzan en camino del servicio y son tantos los que renuncian que el pastor Ismael fue un ejemplo de amor al Señor. La partida de su esposa unos años atrás no mermó su amor y fidelidad a Dios. Conversé con él solo unas semanas después que mi hijo menor muriera y sus palabras fueron “El Señor sabe lo que hace, confía en el Señor” y había sinceridad en sus palabras. Durante su servicio fúnebre sus hijos dieron testimonio de la fidelidad de este hombre a su Señor. Vivía solo, acompañado de un nieto y nunca dejó de orar y estudiar la Biblia.
Finalmente quiero destacar su seguridad, la certeza plena de su fe. La Biblia era para él más que textos que estudiar, eran verdades para vivir. Así lo expresó, para sorpresa de todos nosotros presentes en su servicio fúnebre, predicando en un video que había grabado con anterioridad, en su propio sepelio. “Eso que ustedes están viendo ahora, decía en el video, es el cuerpo de Ismael Sáez, porque el verdadero Ismael Sáez está ya en la presencia del Señor, porque la Biblia dice que en momento de nuestra muerte estaremos ausentes en el cuerpo, pero presentes en el Señor”. Fue una sensación extraña, pero llena de convicción ver ese video con el pastor Ismael predicando en su propio servicio fúnebre, pero eso hace la certeza, nos ayuda a tomar y volver realidad aquello que para nosotros sigue siendo fe. El pastor Ismael tenía razón, lo que veíamos era solo su cuerpo, ya cansado por el paso del tiempo, pero él está disfrutando de la presencia de Jesús, el Cordero que pudo vencer.
Se ha ido un modelo de hombre, pastor digno de imitar, hombre de superación, de fidelidad, de certezas. Dios nos dé más hombres como él. El abrazo queda pendiente hasta la eternidad. Un día, aunque todavía no.