lunes, 9 de mayo de 2022

El sufrimiento en la cultura actual

El sufrimiento en la cultura actual

La negación de la muerte

Pierre Chaunu, un historiador de las culturas en la Universidad de París, a quien cité en mi libro Tengo un hijo en el cielo, escribe:

“Al no poder expulsar a la muerte de nuestra vida, se ha decretado que es vergonzosa, que es indigna de nosotros, que debemos arrojarla de nuestra mente. La han excomulgado porque pone en crisis todas las culturas hegemónicas de nuestro tiempo. Como no han podido hacerle sitio, la han ocultado, proscrito y prohibido.”[1]

La muerte se esconde y se niega. Se esconde porque resulta muy incómodo hablar del tema y más aún participar de una situación relacionada. Una vez hace ya varios años, entré a la UCI de un hospital a despedirme de una compañera de trabajo aquejada de un cáncer terminal. Tuve que pedir una autorización especial para verla. Estaba inconsciente, me acerqué a ella y con mucho cariño le dirigí unas palabras. Podía oír los latidos de mi corazón entre los ruidos de las máquinas. Reinaba un silencio tremendo en la sala. Los pacientes estaban aislados, solos, el personal médico hablaba casi en susurros. Era la presencia de la muerte lo que sobrecogía. Mi colega partió de este mundo pocas horas después de mi visita.

En el pasado las personas morían rodeadas de sus seres queridos en su hogar. Tenían tiempo para conversar, reconciliarse, disfrutar del último tiempo con sus familiares. Los abuelos se despedían de sus nietos y la muerte era vista con cierta naturalidad. Algunos pedían levantarse de la cama, si podían hacerlo y recorrer por última vez su propia casa, se despedían de todos y luego marchaban. Hoy muchísimas personas mueren solas en la sala de un hospital. Recuerdo con mucho cariño a una señora muy agradable cuya parte de su sufrimiento es no haber estado con su hija, su única y adorable hija cuando esta partió aparentemente solita.

 

-Luego de tres meses, un atardecer, cuando ya quedaba muy poca luz del día, nos llamó a los dos a su cuarto donde pasó el último tiempo en cama. Partimos corriendo sin saber lo que pasaba y entramos asustados a la pieza. La encontramos tranquila sentada en la cama, pero nos hizo señas con la mano para que nos acercáramos y con voz muy suave, le dijo a mi papá-mi amor, el tiempo ha llegado-comenzamos a llorar con mi papá. –No lloren, mis amores-dijo ella. Tómenme del brazo, uno a cada lado y llévenme a pasear por última vez a nuestra casa.-La tomamos como pudimos entre los dos porque estaba muy débil y muy flaca. Le pusimos su bata favorita y la sacamos a pasear por la casa. Entramos a la cocina, luego fuimos al comedor, observó el sofá vacío del living. Quiso entrar al baño, después fuimos a mi pieza. Tocó por última vez mis cosas, acarició mi cama con ambas manos y besó una foto nuestra que yo tenía sobre mi velador y luego volvimos a su dormitorio.-Mi amor, esto parece que fuera mentira, parece un sueño, mi niña, mi dulce niña, no tengas miedo, sé fuerte. La acostamos en la cama con mucho cuidado y acomodamos una almohada en su espalda. Respiraba con esfuerzo, pero estaba tranquila. Miró a mi papá y le dijo:–Adiós, mi amor – siempre te voy a amar, bésame por última vez-y lo miró a los ojos. Luego que mi papá la besó en los labios, me miró y apenas susurró-Adiós, mi tesoro-siempre te voy a amar. Los amo a los dos. Yo la besé en la frente y la abracé como pude, sin poder contener las lágrimas.-

Se fue tranquilamente, levantó a penas la mano derecha, nos dijo –adiós, los espero en el cielo- y se marchó. (De mi novela El abandonado de Dios, aún no publicada)

 

Hoy muchas personas mueren totalmente solas en las salas de un hospital o de una clínica. No hay nadie alrededor, nadie para llorarlos, para abrazarlos por última vez. Algunos conectados a máquinas, entubados, sedados, se van de este mundo en el anonimato. Un biombo avisa que ya se ha ido, un llamado rutinario avisa a los parientes que vayan a despedirse, cuando eso solo es posible.

Entre las culturas hegemónicas mencionadas por Chaunu, podemos mencionar, sin lugar a dudas los regímenes autoritarios, el consumismo, la cultura del bienestar, la felicidad, el cientificismo, la cultura de la entretención, de la seguridad. A pesar del esfuerzo por ocultar el dolor y sufrimiento que se hace, estos aparecen una y otra vez.

Pearman [2] agrega otras dos características del mundo moderno en relación con la muerte en el mundo.

1. El mundo moderno le quita el rol que el sufrimiento tenía en las antiguas civilizaciones antiguas. El que sufría no se escondía, porque su sufrimiento formaba parte de un todo, no estaba de más, cumplía una función.

En las sociedades primitivas, a las que ciertamente no podemos retornar, pero a las que debemos referirnos como sustrato de nuestras reflexiones, hay dos figuras relacionadas con el sufrimiento, que nosotros hemos perdido. En ellas se cuenta con el sufrimiento que desarrolla su rol, su función. Dicha función hace posible transformar, hasta cierto punto, el propio sufrimiento en actividad, ya que cada rol exige del que lo desempeña un cierto rendimiento.

El mendigo, por ejemplo, en las sociedades primitivas, y aun hoy en bastantes sociedades islámicas, no es simplemente el socialmente fracasado que debe estar siempre mirando dónde poder quedarse, sino que desempeña un papel. Dicho papel pide una vestimenta adecuada, ciertas formalidades que el mendigo debe decir, etc. Lo suyo no es sólo aceptar lo que le dan, es decir, no ser sólo receptor de la beneficencia pública, sino que él también tiene algo que dar: el mendigo promete rezar por aquel que le da algo. De ese modo, la situación de sufrimiento no es para él una pura condena a la pasividad, como ocurriría entre nosotros con un náufrago que es sólo objeto de auxilios, sino que él también tiene que representar su papel con la dignidad que le corresponde.

Algo semejante podríamos decir de la viuda. Tras ella hay una catástrofe –más intensa aún en las sociedades primitivas–, pero sobrelleva su nueva existencia, por así decir, como quien representa su rol. A ese papel le corresponde un determinado ropaje, e incluso el llanto.

En estos casos, el sufrimiento no es propiamente algo que no debe suceder, y que si sucede convierte al paciente en víctima, en objeto pasivo de auxilios. El sufrimiento está allí previsto. Es posible que alguien pudiera decir: «es mucho mejor una sociedad que no prevé el sufrimiento, pero que se esfuerza por suprimirlo». De hecho, vivimos en una sociedad dinámica que, a diferencia de las sociedades primitivas, tiende a la abolición del sufrimiento. Pero la realidad es que una tal sociedad con su creciente actividad, cuando llega al límite más allá del cual no puede disminuir el sufrimiento, no tiene ya nada más que decir.

2. El mundo moderno vacía el sufrimiento del ritual del que estaba revestido

Era propio del primitivo dominio del sufrimiento una particular ritualización de las situaciones extremas. Nuestra sociedad, sin embargo, es incapaz de hacer algo semejante con la muerte, que es desviada hacia el anonimato de las clínicas. Cualquier hombre sabe que puede caer en sus garras en cualquier momento, pero ¡no hablemos de eso! De hecho, en ningún sitio se habla de ella y, desde luego, de ningún modo con los moribundos. Pero, sobre todo, ya no se enseña a morir. Los niños ya no ven cómo mueren los ancianos; no se enseña a morir, y así la mayor parte de la gente se encuentra con la muerte por vez primera en la suya propia.

La sociedad primitiva rodeaba a la muerte de un ceremonial. Morir no significaba en ella verse forzados a una actitud de pura pasividad: el morir pertenecía a la plena realización de la sociedad. Allí el curandero tenía, por su parte, la tarea de curar a los enfermos con hierbas y conjuros, pero, al mismo tiempo, también tenían su finalidad los ritos mágicos. Con ellos se realizaba algo. El paciente formaba parte con su sufrimiento de una actitud dramática.

El contraste con el curandero lo representa hoy el investigador médico, al que le interesa más la enfermedad como tal que el enfermo. El médico se sitúa, por decirlo así, entre el investigador de la Medicina y el curandero. Por una parte, cura de acuerdo con el nivel de su ciencia y de su propia experiencia médica; por otra parte, establece con el paciente un contacto personal que suaviza su situación y la integra en una relación activa. Parece que algo sucede, y cuando parece que algo sucede, es que realmente sucede algo.

La cultura actual no prepara a las personas para enfrentar el sufrimiento (Schweden ) citado en keller [3] dice que cada época de la historia ha preparado, a través de un discurso o una narrativa  a las personas para enfrentar el sufrimiento. Algunos han puesto énfasis en lo moral pensando  en el karma, la iluminación, la unidad con el todo y la propia tranquilidad. Otros han puesto el énfasis en vivir con honor, con virtud, pero la cultura presente no tiene un discurso para enfrentar el sufrimiento y por eso lo esconde, lo niega o lo evita.

 



[1] Citado en Barrera J.E. Tengo un hijo en el cielo…

[2] https://www.austral.edu.ar/capellania/mas-info/textos-espirituales/el-sentido-del-sufrimiento-distintas-actitudes-ante-el-dolor-humano/

[3] keller

lunes, 2 de mayo de 2022

El sufrimiento en el mundo moderno

 

El sufrimiento en el mundo moderno


El dolor y el sufrimiento también han estado presentes en la historia contemporánea y su tendencia ha sido negarlo o glorificarlo. Han sido millones de personas, como veremos más adelante las que han sufrido de muchas maneras. Si el dolor y sufrimiento es “por una buena causa” se tiende a minimizar y a olvidar.  Son muchos los genocidios, en África, en Asia, en Europa y Oriente. Guerras ideológicas han traído dolor y sufrimiento a muchísimas personas inocentes.

Genocidio Herero y Namaqua

La matanza de los pueblos Herero y Namaqua es considerada por los historiadores como el primer genocidio del Siglo XX. Sucedió en Namibia, territorio colonizado por Alemania entre 1907 y 1915, luego de que los principales países europeos organizaran la repartición de la mayoría de los territorios del continente.

Tras la llegada de los colonizadores, estos pueblos indígenas decidieron rebelarse contra los invasores. La represalia fue brutal: ambos pueblos fueron expulsados y perseguidos hacia el desierto, donde más del 50% de sus habitantes murió de sed o envenenados al beber de las pocas fuentes de agua que había.

 

Genocidio Armenio, Asirio y Griego

La Primera Guerra Mundial fue uno de los conflictos más sangrientos del Siglo XX. Sin embargo, mientras en los libros de historia el foco está normalmente centrado en Europa, las masacres perpetradas por el Imperio Otomano y los Jóvenes Turcos en las regiones del Cáucaso son en muchos casos ignoradas.

La mayoría de estos crímenes estaban apuntados contra las minorías cristianas del Imperio, que habitaban en lo que hoy es Armenia, Irak y Turquía. Se estima que entre estos 3 eventos murieron cerca de tres millones de personas, en un período que va desde 1914 a 1922.

En las mismas, se deportó a millones de personas, despojándolos de todas las posesiones y obligándolos a marchar a través de territorios inhabitables. Esto expuso a los sobrevivientes a una larga marcha en la cual la mayoría falleció producto del calor extremo, la falta de agua y ataques de bandoleros, perpetrados con la ayuda de los militares del Imperio Otomano.

 Holodomor

Se denomina Holodomor al holocausto ucraniano, una hambruna que tuvo lugar en la Unión Soviética entre 1932 y 1933. La misma fue provocada por una mala cosecha y se vio agravada gracias a las políticas de colectivización de Joseph Stalin, que provocaron la hambruna de más de 10 millones de personas.

Se estima que producto de esto fallecieron cerca de 1.5 millones de personas. Sin embargo, si se tienen en cuenta otros factores por fuera de la hambruna, como la represión sufrida por los campesinos, la cifra entra en disputa y puede llegar (dependiendo la fuente) a las 10 millones de personas.

La Gran Purga

En 1936, Iosif Stalin lanzaría una persecución brutal contra miembros de su propio partido, en un intento por consolidar su poder dentro de la Unión Soviética. El evento, conocido como «El Gran Terror» en la Unión Soviética, no solo tuvo lugar en todos los escalafones del gobierno, sino que también fue dirigido hacia la población civil. Si bien hasta entonces el término «purga» se usaba para definir la expulsión masiva de miembros del Partido Comunista, en esta oportunidad Stalin ordenó la ejecución y detención en campos de concentración a cientos de miles de miembros del partido y civiles que oponían resistencia al régimen. Se estima que entre 1937 y 1938 murieron cerca de 700 mil personas, mientras que otros 600 mil fueron enviados a campos de trabajo.

Genocidio Romaní

Si bien comúnmente se asocia al Holocausto con la persecución y muerte de más de 6 millones de judíos a manos de la Alemania nazi, lo cierto es que el régimen de Adolf Hitler también descargó su furia genocida contra otras minorías europeas como los gitanos, los homosexuales y las personas con discapacidad. Su principal ideólogo fue el teórico racial Robert Ritter, quien condujo todo tipo de investigaciones y experimentos contra el pueblo romaní europeo y determinó que su linaje era un peligro para «la pureza racial alemana». Esto sentó las bases para la persecución de los romaníes, en la que fallecieron entre 220 y 500 mil personas.

Holocausto judío

El Holocausto fue la persecución y asesinato de seis millones de judíos por parte del gobierno nazi. Todo esto se realizó basado en la creencia que tenían los alemanes de que eran una raza superior, y por tanto, los judíos eran una raza considerada inferior y merecían morir.

Además de judíos, los alemanes también consideraban razas inferiores a los gitanos, los discapacitados y algunos grupos eslavos como polacos y rusos. Por razones políticas otros grupos perseguidos fueron los homosexuales, los testigos de Jehová, los comunistas y los socialistas.

Durante los últimos meses de guerra, muchos prisioneros de guerra fueron trasladados en las llamadas “marchas de la muerte” para evitar la liberación de éstos por parte de los aliados.

Los crímenes cometidos durante el Holocausto devastaron la mayoría de las comunidades judías de Europa y perdieron la vida seis millones de judíos.[1]

Genocidio Chino

La primera mitad del Siglo XX fue una auténtica catástrofe en términos humanitarios para China. El país, en principio, fue invadido en 1937 por el Imperio Japonés, que no solo cometió todo tipo de atrocidades sino que además realizó crueles experimentos bacteriológicos sobre la población. Se estima que durante esos años fallecieron 22 millones de personas.

La derrota japonesa en 1945 marcaría el final de la ocupación, pero no el final del conflicto. Las divisiones entre los comunistas y los nacionalistas desencadenarían una brutal guerra civil en la que en total, fallecerían cerca de 11 millones de personas.


De acuerdo con la página web Infobae[2] estos son los 10 dictadores más sanguinarios del siglo XX responsables de un inimaginable sufrimiento a millones de personas.

1. Mao Zedong – 78 millones de personas asesinadas

2. Josef Stalin – 23 millones de personas asesinadas

3. Adolf Hitler – 17 millones de personas asesinadas

4. Leopoldo II de Bélgica – 15 millones de personas asesinadas

5. Hideki Tojo – 5 millones

6. Ismail Enver Pasha – 2,5 millones

8.Kim Il Sung – 1,6 millones

9.Mengistu Haile Mariam – 1,5 millones

10. Yakubu Gowon – 1,1 millones

 Los desastres naturales

 En los últimos tiempos también ha sido fuente de sufrimiento. Thorne Lay, del Departamento de Ciencias Terrestres y Planetarias de la Universidad de California,[3] en Santa Cruz, advierte en una investigación acerca del aumento en la frecuencia de terremotos durante el siglo XXI.

Según Lay entre 1900 y 2014, se registraron 89 eventos iguales o superiores a Mw 8.0.

De los 89 sismos, 18 megaterremotos se concentraron entre 2004 y 2014, es decir, 1,8 por año. Mientras que entre 1900 y 2004 se concentraron 71 eventos, pero con una frecuencia de 0,68 por año.



[1] https://sites.google.com/site/histlasegundaguerramundial/holocausto-judio

[2]   Los 10 dictadores más sanguinarios del siglo XX                         https://www.infobae.com/america/mundo/2018/09/29/los-10-dictadores-mas-sanguinarios-del-siglo-xx/

[3]

lunes, 25 de abril de 2022

Sufrimiento y la historia humana

 

          Sufrimiento y la historia humana

 Entonces David rogó a Dios

 por el niño; y ayunó David,

 y entró, y pasó la noche

 acostado en

tierra.

Y se levantaron los ancianos de su casa, y fueron a él para hacerlo levantar de la tierra; mas él no quiso, ni comió con ellos pan.

Y al séptimo día murió el niño; y temían los siervos de David hacerle saber que el niño había muerto, diciendo entre sí: Cuando el niño aún vivía, le hablábamos, y no quería oír nuestra voz; ¿cuánto más se afligirá si le decimos que el niño ha muerto?

Mas David, viendo a sus siervos hablar entre sí, entendió que el niño había muerto; por lo que dijo David a sus siervos: ¿Ha muerto el niño? Y ellos respondieron: Ha muerto.

Entonces David se levantó de la tierra, y se lavó y se ungió, y cambió sus ropas, y entró a la casa de Jehová, y adoró. Después vino a su casa, y pidió, y le pusieron pan, y comió.

Y le dijeron sus siervos: ¿Qué es esto que has hecho? Por el niño, viviendo aún, ayunabas y llorabas; y muerto él, te  levantaste y comiste pan.

Y él respondió: Viviendo aún el niño, yo ayunaba y lloraba, diciendo: ¿Quién sabe si Dios tendrá compasión de mí, y vivirá el niño? Mas ahora que ha muerto, ¿para qué he de ayunar? ¿Podré yo hacerle volver? Yo voy a él, más él no volverá a mí.[1]

                                                                                                   

                                                                               Segundo libro de Samuel capítulo 12: 16-23

 El sufrimiento forma parte de la historia del hombre como veremos en este capítulo y su registro ha quedado escrito desde el mundo antiguo hasta el presente. Todas las religiones y épocas han intentado dar una explicación al origen del sufrimiento y lo hacen desde su propia cosmovisión. La época actual es la que tiene más dificultades  en ofrecer una ayuda a los que sufren. El sufrimiento está muy bien definido en el arte que es la huella del quehacer humano, como una representación del dolor en la arquitectura, en la pintura, en la música docta y también en la música popular. La literatura se ocupa ampliamente del sufrimiento y nos ha entregado verdadera obras de arte exponiendo abiertamente el tema. Basándose en la literatura el cine han realizado grandes obras que expresan el sufrimiento humano en sus muchas facetas.

El sufrimiento en el mundo antiguo

El dolor y el sufrimiento siempre han estado presentes en la historia humana en todas las culturas. No ha habido una sociedad que escape al tema del dolor y del sufrimiento y muchas han sido generadoras de sufrimiento, por medio de invasiones, esclavitud o genocidios.

Las enfermedades, epidemias, catástrofes, abusos, regímenes totalitarios desigualdades, etc. también han sido causa de sufrimiento a generaciones completas.

Es posible encontrar tablas de arcilla en Babilonia, en algunos papiros egipcios, en  documentos persas, imágenes de personas experimentando dolor. El dolor físico tal vez era más comprensible y  más fácil de aceptar, en cambio los dolores o sufrimiento producidos por causas desconocidas eran atribuidos a causas esotéricas.

El holocausto azteca

En el año 2015 se hicieron excavaciones junto a la Catedral Metropolitana de México y se encontró una torre de cráneos que coincide de manera exacta con la descripción que los cronistas españoles hacían respecto a genocidios cometidos por los Aztecas «Un osario de cabezas de hombres presos en guerra y sacrificados a cuchillo, el cual era a manera de teatro más largo que ancho, de cal y canto con sus gradas, en que estaban ingeridas entre piedra y piedra calaveras con los dientes hacia afuera». Esta torre de cráneos no son sólo corresponde a guerreros sacrificados, sino también mujeres y niños. ([2]citar)

 La India

La historia del Taj Mahal en la India, una de las siete maravillas del mundo moderno, también se relaciona con el dolor y sufrimiento. Este gigantesco mausoleo fue construido a partir del año 1631 por el emperador musulmán Shah Jahan en honor a la que fue su tercera esposa, es una construcción de duelo. También se dice que…

-el emperador mandó matar a la esposa del arquitecto, para que este sintiera realmente la pena y diseñara algo basado en esa emoción.

- el emperador, una vez que se terminó la construcción del Taj Mahal, mandó cortar las manos de los arquitectos que habían participado además de mandar dejarlos ciegos para que nunca pudieran replicar lo que habían construido.

 La Santa Inquisición

Aunque no fue hasta el siglo XIX que la Inquisición terminó por completo, parece claro que el número de víctimas de la Inquisición fácilmente puede ser exagerado. Juan Antonio Llorente (1756-1823), un feroz enemigo de la Inquisición y escritor del libro: Historia de la Inquisición de 1817-1819, sigue siendo la obra más famosa como ataque a la Inquisición. Su obra estima que el número de ejecuciones llevadas a cabo durante la totalidad del periodo en el que se llevó acabo la Inquisición española, desde 1483 hasta su abolición por Napoleón, fue entre 31,912 a 291,450 personas “condenadas a servir penitencias.” La mayoría de historiadores recientes consideran esta cifra demasiado alta (William D. Rubinstein, Genocidio [Routledge, 2004], 34)[3]


Los ejemplos se multiplican a medida que los historiadores van descubriendo más evidencia de estos tristes eventos. Yo solo consideré tres a modo de ejemplo.



[1] Segundo libro de Samuel Cap. 16, versículos16-23. VRV 1960

[2]

[3] Citado en The Master´s Seminary en https://tms.edu/es/blog/cuanta-gente-murio-durante-la-santa-inquisicion/ bajado el 15/10/2021

lunes, 18 de abril de 2022

Ciencia y sufrimiento

 Ciencia y sufrimiento


“La vida no puede esperar hasta que la ciencia haya explicado el universo científicamente”, escribió el filósofo español José Ortega y Gasset. “No podemos posponer la vida hasta que estamos listos... La vida nos cae encima como un disparo a quemarropa”. ([1] )

La ciencia ha hecho un aporte importante en cuanto al sufrimiento, de manera especial en cuanto al dolor. Son muchas las fundaciones públicas o privadas dedicadas al estudio de patologías donde se invierten millones de dólares creando una vacuna, un nuevo tratamiento o un nuevo procedimiento.  

Algunos de los aportes más importantes de la ciencia quizás sean:

La anestesia.

El uso de la anestesia cambió radicalmente la práctica de la medicina y redujo el dolor físico radicalmente. En un inicio muchos médicos se oponían y argumentaban que el dolor y el sufrimiento eran necesarios, argumentos que hoy parecen impensables, pues el uso de la anestesia es indispensable, ya sea en procedimientos simples y en cirugías de gran importancia.

En los hospitales hoy en día, en todo el mundo, se cuenta con diferentes métodos anestésicos, anestesia intravenosa, uso de frío y en algunos casos la electricidad. 

En 1845 los médicos William Morton y J. C. Warren del Massachussetts General Hospital realizaron la primera intervención quirúrgica  usando éter como anestesia.

En 1885, aparece la anestesia epidural, descrita por vez primera por un médico norteamericano el doctor Corning. A partir de 1970 su uso de ha extendido hasta el día de hoy de manera especial en la obstetricia.

Existen tres tipos de anestesia

Anestesia general: se utiliza para procedimientos que serían insoportablemente dolorosos sin ella. La combinación de medicamentos utilizados deja al paciente inconsciente, controla su dolor y  le paraliza los músculos, por lo que se utilizan máquinas para ayudar a respirar mientras dura la acción de los anestésicos.

Anestesia regional: se bloquea la sensibilidad en partes del cuerpo en las que se va a intervenir o aparece dolor. La anestesia epidural es un buen ejemplo de anestesia regional.

Anestesia local: se “duerme” una zona pequeña del cuerpo para poder trabajar sobre ella. La extracción de muelas, o trabajar sobre una herida, puede hacerse con anestesia local.[2]

 La analgesia

Un segundo aporte de la ciencia al problema del dolor es la analgesia. Se entiende por analgesia la falta de dolor frente a un estímulo que normalmente sería doloroso. Hay varios tipos de medicamentos analgésicos, y sin entrar en clasificaciones detalladas podríamos hablar de dos grandes grupos:

Los analgésicos no opioides.

Ø  El paracetamol

Ø  Los analgésicos de la familia del ibuprofeno (AINES): ibuprofeno, diclofenaco, naproxeno, etc.

Ø  Los coxibs: tienen un diferente perfil que los AINES, y sólo se utilizan con receta médica.

Los analgésicos opioides. Son analgésicos más potentes y requieren receta médica para su dispensación.

Ø  Tramadol

Ø  fentanilo

Ø  morfina

Estos medicamentos calman el dolor sin hacer perder la sensibilidad en la parte adolorida. La idea al utilizar un analgésico es que desaparezca el dolor completamente o en parte, sin “dormir” la zona adolorida ni perder la conciencia, y la persona pueda hacer su vida lo más normalmente posible.[3]

Entre las desventajas del uso de fármacos están sus efectos secundarios que están muy bien estudiados en algunos fármacos, la dificultad, como en caso de los psicotrópicos, de saber de primera cuál es el mejor fármaco y la cantidad exacta para el paciente sin que los efectos colaterales causen daño.

La morfina, requiere una mención aparte en la analgesia. Es un narcótico opiáceo que se utiliza como analgésico importante para paliar dolores agudos intensos después de una operación quirúrgica o un infarto agudo de miocardio. También se utiliza para aliviar dolores crónicos severos como los del cáncer y otras afecciones.

Los principales efectos de la morfina son la euforia, una sensación de intensa relajación y disminución de la percepción del dolor. La morfina está disponible de numerosas formas, como pastillas, inyectables, parches e incluso en supositorios.

La morfina, a corto y largo plazo crea algunos efectos secundarios importantes entre los que se cuentan náuseas, vómitos, picazón en la piel, pérdida de apetito, Retención urinaria entre muchos otros. Las consecuencias de su uso prolongado es la adicción.

 El auto cuidado

Este tercer aporte de la medicina surge del concepto empleado en al año 1969 por Dorotea Orem, teórica de la enfermería quien plantea su teoría del déficit del autocuidado como una teoría general compuesta por tres teorías relacionadas entre sí: Teoría de autocuidado, Teoría del déficit autocuidado y la Teoría de los sistemas de Enfermería, como un marco de referencia para la práctica, la educación y la gestión de la enfermería.

Teoría del autocuidado

…el autocuidado es una actividad aprendida por los individuos, orientada hacia un objetivo. Es una conducta que existe en situaciones concretas de la vida, dirigida por las personas sobre sí mismas, hacia los demás o hacia el entorno, para regular los factores que afectan a su propio desarrollo y funcionamiento en beneficio de su vida, salud o bienestar.

Teoría del déficit de autocuidado.

Es una relación entre la demanda de autocuidado terapéutico y la acción de autocuidado de las propiedades humanas en las que las aptitudes desarrolladas para el autocuidado que constituyen la acción, no son operativas o adecuadas para conocer e identificar algunos o todos los componentes de la demanda de autocuidado terapéutico existente o previsto.

Teoría de los sistemas de Enfermería.

Dorothea Orem establece la existencia de tres tipos de sistema de enfermería. Los elementos básicos que constituyen un sistema de enfermería son:

·        La Enfermera

·        El paciente o grupo de personas

·        Los acontecimientos ocurridos incluyendo, entre ellos, las interacciones con familiares y amigos. ([4])

Las conductas de autocuidado se pueden resumir en las siguientes áreas[5]

·        Higiene (general y personal)

·        Nutrición (tipo y calidad de alimento)

·        Estilo de vida (actividades deportivas, tiempo libre, etc.)

·        Practicar deporte o actividades recreativas que involucren movimiento es esencial

·        Factores ambientales (condiciones de vida, costumbres sociales, etc.)

·        Factores socioeconómicos (nivel de ingreso, creencias culturales, etc.

·        Automedicación.

 

La psiquiatría y la psicología

Desde la psiquiatría y la psicología también ha habido aportes significativos. Estudios sistemáticos acerca de los efectos del sufrimiento en las personas. Avance en las medicinas psicotrópicas y el intento de identificar y clasificar algunos trastornos producidos por el sufrimiento, encausados en los llamados DSM, o Manual psiquiátrico de desórdenes mentales, que ya va en su versión V, DSM-V desde que apareciera su primera versión en el año 1952. Existen además otros sistemas de clasificación como el CIE 10 o la clasificación francesa.

La psicopatología

La psicopatología tiene una larga historia que parte con los griegos  y la explicación demonológica de los problemas mentales. La locura es el resultado de la posesión de los espíritus malignos personificados por dos diosas, Manía y Lisa, que eran enviadas por los dioses en estado de cólera. Los centros médicos de la época pre hipocrática fueron los templos dedicados al dios de la curación, Esculapio y los «centros de cura» fueron  focos de peregrinación para los enfermos. Su actividad se puede seguir entre los romanos, el mundo árabe, la edad media, el Renacimiento, y la cristiandad. Cada período aporta algo al conocimiento del dolor  y sufrimiento producto de la enfermedad aunque no siempre estuvieron de acuerdo, por ejemplo en la forma de conceptualizar la locura.

A partir del s. XIX se comienza a alinear el pensamiento. Hasta mediados del s. XIX la relación entre la psicología y la psicopatología era mínima, pero a partir de la Segunda mitad del S. XIX se comienzan a estudiar las estructuras cerebrales de Gall, áreas cerebrales que se correspondían con facultades mentales que no podían ser modificadas por la experiencia ni la educación y se inician los esfuerzos por separar la psicología de su contexto filosófico y convertirla en una ciencia natural por derecho propio. Se debe destacar la influencia de la evolución de Darwin, los estados evolutivos anteriores, las diferencias individuales, y la relación con algunas teorías de la personalidad.

Francis Galton, que era primo de Darwin, introduce la técnica del psicodiagnóstico, que resulta ser una disciplina básica para la psicopatología.

A finales del s. XIX la psicología se torna una disciplina independiente, y es el laboratorio de Wund en Leipzig el que da inicio a la psicología.

En el S. XX Kraepelin intentó construir un sistema nosológico y aplicó el método experimental al estudio de los trastornos mentales. Estudiaba el funcionamiento normal de la mente con el fin de asentar líneas divisorias y aislar los distintos procesos mentales.

Después de ellos son muchos los que han hecho grandes aportes: Adolf Meyer, Karl Jasper, Charcot y Nancy, y por supuesto Sigmund Freud y todo su aporte a la psicología y psicopatología. Sus conceptos de consciente e inconsciente, los mecanismos de defensa y otros importantes conceptos.

Finalmente, la psicopatología como disciplina ha recibido múltiples aportes, desde el Psicoanálisis, la Psicología Cognitivo –conductual, el Enfoque sistémico, las neurociencias, el neuro desarrollo, la epidemiología, la psiquiatría, solo por citar algunos y se busca a través de estos aportes la integración[6]y con ello aliviar el sufrimiento de las personas.

 En este capítulo hemos visto que el origen del sufrimiento es un misterio. No sabemos mucho de él, salvo que está presente en nuestras vidas desde siempre. Podemos especular acerca de su origen como un karma, como un castigo, como una cuestión de azar o selección natural, pero siempre serán solo eso, posibles explicaciones. Sabemos que el sufrimiento existe porque a pesar de algunas negaciones, las evidencias de su existencia son obvias.

La ciencia por su parte ha intentado desde sus inicios aportar con la disminución del dolor y el sufrimiento y lo ha logrado a través del descubrimiento de la anestesia, con el aporte de la analgesia y la teoría del auto cuidado. La psiquiatría y la psicología también han hecho un aporte significativo clasificando y unificando criterios respecto a trastornos y dolencias psíquicas causante de sufrimiento.

El sufrimiento forma parte de la vida humana, ahora veremos su evidencia en diferentes áreas de la cultura, en el mundo antiguo y en la cultura actual.

 

 

 



[1] Citado en Cuando la vida se derrumba

[2] https://www.ecoceutics.com/respuestas-de-salud/analgesia/#:~:text=%C2%BFQu%C3%A9%20es%20la%20analgesia%3F%20La%20analgesia%20es%2C%20literalmente%2C,clasificaciones%20detalladas%20podr%C3%ADamos%20hablar%20de%20dos%20grandes%20grupos%3A

[3] https://www.ecoceutics.com/respuestas-de-salud/analgesia/#:~:text=%C2%BFQu%C3%A9%20es%20la%20analgesia%3F%20La%20analgesia%20es%2C%20literalmente%2C,clasificaciones%20detalladas%20podr%C3%ADamos%20hablar%20de%20dos%20grandes%20grupos%3A

[4] Naranjo Hernández, Ydalsys, Concepción Pacheco, José Alejandro, & Rodríguez Larreynaga, Miriam. (2017). La teoría Déficit de autocuidado: Dorothea Elizabeth Orem. Gaceta Médica Espirituana, 19(3), 89-100. Recuperado en 01 de octubre de 2021, de http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1608-89212017000300009&lng=es&tlng=es.

[5] https://www.centroalianza.cl/blog/autocuidado-conductas

[6] MANUAL DE PSICOPATOLOGÍA. Edición revisada Amparo Belloch Bonifacio Sandín Francisco Ramos Volumen 1 Ed. MacGrow España, 2008 Capítulo 1. Historia de la psicopatología

jueves, 14 de abril de 2022

Un Dios que llora y sufre

 

Un  Dios que llora y sufre

En la Biblia hay muchas referencias antropomórficas referidas a Dios: las alas de Dios, el calor de Dios, la mano de Dios, los ojos de Dios y otros,  por lo tanto no es profano o muy lejano pensar en un Dios que llora o que sufre. Una imagen tremenda y conmovedora de Dios es el relato que Jesús hace del hijo pródigo, donde el padre de la historia representa a Dios. Un Dios que amando y respetando la libertad de su hijo menor lo deja partir del hogar y ahoga la pena que su hijo le deseara la muerte y que quisiera hacer su propia vida, lejos del hogar paterno y malgastando la fortuna fruto del trabajo de años de su padre.

El padre, según el relato de Jesús no impide la marcha del hijo. Se queda en casa esperando, llorando y sufriendo la ausencia del hijo. Sin reproches, con tristeza ve como el tiempo pasa sin que su hijo retorne, sin condena hacia su hijo ni de las decisiones que libremente este tomó.

Lo espera, lo espera, lo espera no sabemos cuánto tiempo. Mirando al camino cada mañana esperando verlo aparecer, pero el hijo no regresa. Está encandilado con su libertad, disfruta la ausencia del padre. El mismo que lo había engendrado, cuidado, protegido ahora le parece un estorbo para cumplir sus propias metas, y el padre, con el corazón roto, lo ha dejado partir.

¿Serían meses o años? El dinero por fin se acabó, el placer de la libertad se extinguió, la novedad ha desaparecido, el hijo está fuera de sí. Está sufriendo, está solo, su libertad ya no tiene el mismo brillo. Entonces, en medio del sufrimiento, del hambre, del desprestigio, del rechazo, desde el fango asqueroso de unos cerdos vuelve en sí y siente la falta del padre. Ahora son dos quienes lloran, el padre que espera y el hijo que se da cuenta de su miserable condición, resultado de sus elecciones.

Trastabillando, sucio, maloliente, a tropezones, con el estómago vacío, y la cabeza llena de culpa, en harapos, en condición de calle, indigno y sufriente comienza  caminar de vuelta al hogar. El sol israelita de mediodía lo golpea fuerte al igual que sus recuerdos. Ha ensayado en su mente muchas veces lo que le va a decir a su padre, pero de solo pensar llora y se pasa una mano por la barba inmunda. No sabe si es efecto del sol, pero le parece que está llegando al hogar, reconoce el paisaje, los aromas, está llegando al hogar paterno, y no puede creer lo que ve, ahí, a la puerta de la casa, como cada mañana o cada atardecer está su padre, sentado mirando el horizonte lo ve aparecer y se estremece al verlo, pues abandonando su dignidad patriarcal se hecha a correr, sin pudor, sin temor y avanza por el sendero abriendo los brazos de par en par, y gritando ¡Mi hijo! ¡Mi hijo! Y con los ojos bañados en lágrimas se arroja a sus brazos y lo abraza con fuerza. La aventura de la libertad ha terminado, el hijo encuentra el fin de su sufrimiento en los brazos de su padre. En ese abrazo profundo el sufrimiento del hijo desaparece y entre las caricias de su padre el hijo restaura su posición, su dignidad, su alegría. Dios es un Dios que llora y que sufre con sus hijos.

lunes, 11 de abril de 2022

El sufrimiento como misterio

Hola mis amigos, estamos comenzando una semana más, una semana especial. Es Semana Santa, un tiempo para meditar, para parar un momento y un tiempo para leer.

Comparto esta semana otro texto del manuscrito de un nuevo libro. Esta sección lleva por título El sufrimiento como misterio. En el mismo blog pueden encontrar otros textos para leer y compartir.

Un abrazo

Juan

 El sufrimiento como misterio

El sufrimiento como misterio La cultura cientificista reinante nos ha hecho creer que se debe tener una respuesta para todo y estira la capacidad de comprensión lo más que puede, pero el sufrimiento escapa a esta habilidad, está presente como fenómeno incomprensible. El sufrimiento es un misterio porque no es accesible desde la racionalidad, parece no tener lógica ni someterse a ley alguna. Personas fuertes y sanas que enferman de pronto, enfermedades raras, excepcionales, relaciones tóxicas, situaciones absurdas. Desde el sentido común nuestra tendencia es a buscar una explicación para toda la cosas, incluyendo el sufrimiento, pero este siempre nos doblega y nos quedamos mudos frente al misterio del dolor, doblegados, rendidos, otras veces rebeldes, resentidos, pero eso no cambia la situación, seguimos sin entender. ¿Por qué un soldado que sobrevive a muchas batallas, muere atropellado al volver a casa a solo cuadras de su hogar? ¿Por qué hombres y mujeres con hábitos muy saludables, como deportistas destacados mueren de cáncer? ¿Por qué un niño en condición de calle sobrevive a grandes peligros y el niño cuidado y mimado de sus padres muere de una peritonitis? ¿Por qué tantas personas sufren y logran salir adelante en situaciones infra humanas mientras otras tantas optan, en condiciones óptimas por el suicidio? Son preguntas que han resonado en la mente y en el alma de la humanidad desde siempre. Puede variar su estilo, las circunstancias pero los por qués siguen estando presentes y no tienen respuesta.

Como hemos visto, ¿Es cuestión de suerte? ¿Es cuestión de probabilidades? ¿Son solo condiciones socio económicas? El sufrimiento es un misterio y el misterio nos vuelve curiosos o nos infunde miedo, la mayoría de las veces más miedo que curiosidad y por eso muchas veces evitamos el tema. Edelberg (2015) , escribe: “Una de las cosas más fascinantes de la Biblia es que no es un libro sino una antología, una colección de libros muy dispares puestos todos juntos. Por ese motivo tenemos diferentes opciones disponibles sobre casi cualquier tema. Y no es una casualidad que la Biblia misma nos ofrece en el famoso libro de Job una respuesta diferente… El escritor de Job rechaza la idea que el sufrimiento es lo que merecen quienes actúan indebidamente… El espectacular libro de Job (uno de mis favoritos) nos recuerda que muchas personas sufren a pesar de haber actuado en forma justa y bondadosa toda su vida. ¿Cómo podemos entender el plan divino cuando según Job el bueno no es necesariamente recompensado ni el malvado castigado? En el libro, Dios mismo le dice a Job que la respuesta a esta pregunta está más allá de su capacidad cognitiva. Dios es Dios y los humanos somos humanos. Podemos estar creados a imagen de lo divino pero no somos Dios. Así el sufrimiento del bueno termina siendo un profundo misterio."

domingo, 3 de abril de 2022

El origen del sufrimiento

                                                     El origen del sufrimiento


 Hablar del origen del sufrimiento es abordar un tema que no tiene respuesta y sí muchas especulaciones, de todo tipo, sociales, teológicas, filosóficas, científicas. Esta es una pregunta que muchos quisiéramos responder, para nosotros mismos y para otros, nos gustaría descubrir el misterio porque tal vez pensamos que si sabemos los por qués sufriríamos menos, aunque esto no es verdad. No es habitual que nos preguntemos sobre el origen del sufrimiento, a menos que estemos sufriendo o alguien cercano a nosotros lo esté experimentando. ¿Por qué? Es una pregunta profunda que en el día a día toma variables como “¿Por qué tendrán que ser así las cosas?” “Sería tan linda la vida si las cosas fueran diferentes” y la hacemos frente a la muerte, frente a una enfermedad incurable, frente a una tragedia o un desastre natural. Frente a ello nos volvemos todos un poco filósofos y es que el dolor se lleva lo superficial y revela nuestra esencia y en esa condición existencial nos volvemos a las preguntas profundas y básicas de la vida ¿Tiene sentido la vida?, ¿Por qué existe el sufrimiento? ¿De dónde vengo? ¿Cuál es mi destino? 

Para muchos estas preguntas desaparecen cuando su pena termina, para otros estas preguntas rondan sus mentes por años y para otro grupo de personas son preguntas que los acompañarán siempre. Sufrimiento y felicidad son dos caras de la misma moneda, aunque solemos enfatizar la felicidad, la verdad es que los humanos nacemos ya con marcas de sufrimiento. La madre sufre, llora o grita de dolor en el período de parto, pero ya con su bebé en brazos la alegría es mayor que su dolor y el sufrimiento previo queda olvidado o disminuido. El bebé sin decir nada ha experimentado la misma experiencia, el trauma del nacimiento. Al hacer abandono obligado de su confortable hábitat, tibio, cálido, oscuro, se enfrenta a la lucha que llamamos nacer: desacomodo, movimientos, violencia, intromisión de terceros, luz, voces, etc. Esta lucha no lo abandonará jamás. Sus mejores momentos no estarán exentos de lágrimas y en lo sublime de su vida conocerá también la profundidad del dolor.

Si hiciéramos un experimento y nos paráramos en una transitada avenida de Santiago de Chile y preguntáramos a las personas acerca del origen del sufrimiento creo que estas serían algunas de las respuestas. Algunos dirían que no hay sentido ni explicación para el sufrimiento, que todo es fruto del azar “al que le tocó le tocó” que la vida es cuestión de suerte. Que algunas personas tienen mejor fortuna y van por la vida sonriendo sin que nada malo les ocurra. Pueden tener una conducta intachable o hacer conductas reprobables, eso no importa, todo es suerte. Algunos tienen mala suerte, y otros buena suerte. Recuerdo años atrás un compañero que no alcanzó a tomar un bus donde ya tenía reservado el asiento y tuvo que esperar el siguiente. Horas después pasan por un lugar en la ruta y ven al bus anterior que estaba accidentado y las personas en la ubicación del asiento que él había reservado habían muerto. 

Otras personas responderían que el sufrimiento se relaciona con la supervivencia del más fuerte, apelarían a la teoría darwiniana y dirían que todo es cuestión de genética, que algunos tienen una muy buena herencia, son fuertes y no experimentan sufrimiento y que otros no tienen buena genética, así que no debieran sorprender las enfermedades o males físicos, todo es resultado de la elección natural. Sobrevive el más fuerte. 9 Un grupo diría que sin lugar a dudas el origen del sufrimiento está estrictamente ligado a las estructuras sociales y de poder. Los pobres sufren más que los ricos, las estadísticas revelan que los ricos son más felices. Que los modelos económicos tienen gran influencia y el poder está relacionado, con los aspectos étnicos e ideológicos. Tenemos como ejemplo de ello las luchas sangrientas en el siglo XX de la ex Yugoslavia y las masacres en África, o las muertes de Sendero luminoso en Perú, solo por citar algunos.

 Otros aun dirían que es el karma, que alguien en su generación anterior cometió alguna transgresión, ya sea en actos, pensamientos o palabras y ahora se está pagando en esta vida, como una reacción a esa acción. Que si obramos bien obtenemos consecuencias positivas, que si obramos mal, las consecuencias son negativas, que todo es un ciclo que se cumple. Todavía otro grupo diría que el origen del sufrimiento está en Dios, quien lo envió como castigo por la maldad del hombre. El sufrimiento es el resultado de un Dios enojado o un Dios celoso que le molesta ver a sus criaturas felices y envía castigo de variadas formas. Otro grupo muy parecido diría que el sufrimiento surge de la propia naturaleza del hombre, un hombre malo hace cosas malas y sufre las malas consecuencias de sus actos. Sobre sí mismo, enfermedades, accidentes y sobre otros, abusos, engaños. Sobre este tema, el origen del sufrimiento voy a volver en un capítulo posterior