lunes, 25 de marzo de 2013

Volver


Volver

                                                                         Juan E. Barrera   



Era tarde ya noche, era invierno y la micro amarilla 395 avanzaba destartalada y veloz por el callejón Lo Ovalle. Esa noche venía solo de la universidad, mi amigo compinche con el que viajábamos juntos cada noche no había asistido a clases. A esa hora la micro venía ya casi vacía y compartíamos con el chofer el deseo de llegar luego a casa. Me sentía morir, era día viernes y el cansancio de toda la semana lo traía acumulado en la cabeza y en los ojos. Miré unos minutos por la ventanilla alucinado como cada noche con las luces de la ciudad, cada luz una historia pensaba  La calle chorreaba charcos y los árboles piluchos pasaban raudos por el vidrio, fantasmagóricos y entre penumbras húmedas. Abracé mi mochila vieja, azul y gastada y me puse a dormir a pesar del movimiento brusco de la micro. Avanzábamos hacia el Este a toda velocidad. Como pude me acomodé, aseguré los libros, metí el cuello entre los hombros y me tapé con la chaqueta raída también. Incliné la cabeza y me puse a dormir. Soñaba que terminaba la carrera, que tanto esfuerzo daba su fruto, que era psicólogo, que tenía una consulta en Providencia, que llegaba a mi casa y estaba mi señora y los niños esperándome despiertos porque era viernes. Que nos tomábamos una sopa, que yo hacía un esfuerzo por estar en pie un rato más para ellos. Hasta la casa había 40 minutos y había que aprovechar de dormir un poco. En medio de mi sueño comencé a escuchar un hombre que cantaba, su voz era ronca y desgarrada. Seguí soñando y la voz siguió cantando…volver con la frente marchita, las nieves eternas platearon mi sien…entonces desperté. Como pude me incorporé y abrí los ojos. Me dolía la espalda apoyada en el siento duro, tenía las manos heladas y de pronto, levanto la vista y allí, frente a mí, a dos asientos de distancia, y afirmado al fierro del techo de la micro con una mano, tambaleándose, estaba parado un borracho, me miró pero no me vio. Sus ojos eran vidriosos y no reflejaban nada salvo melancolía. Yo sí me quedé viéndolo, era como una aparición. De elevada estatura, con un terno recto que alguna vez, debajo del cebo debió ser verde y con una camisa sin botones medio abierta, a pesar del frío y afirmada con aire, abría la boca y cantaba “…que febril la mirada, errante en la sombra te busca y te nombra…”Tenía la cara roja típica de los alcohólicos y un bigote mugroso que alguna vez pudo ser elegante. Cada cierto tiempo se echaba el negro pelo lizo hacia un lado con la mano que le quedaba libre y seguía cantando. La hediondez me golpeó la nariz y terminé de despertar. La micro hacía movimientos bruscos y el borracho se aferraba de vez en cuando con ambas manos a los fierros de los costados sin dejar de cantar. Yo, agarrado a mi mochila me puse a pensar en la escena, creo que era melancólica o nostálgica por demás. Un borracho casi a media noche, cantando un tango y recordando a un amor viejo, con una facha de arrabalero venido a menos y pidiendo una moneda. Pasada la impresión mefítica y sorpresiva me embargó la pena. Yo trabajador pobre haciendo un esfuerzo por estudiar en la noche, muerto de frío y con apetito pero con ganas, estaba mucho mejor que el borracho aquel, cantando sus penas de amor a quienes nada le interesaba y lo miraban con desprecio. Metí la mano al bolsillo para darle una moneda pero no tenía ninguna.

El carnicero de mi barrio


El carnicero de mi barrio
Juan E. Barrera
El carnicero de mi barrio es un hombre muy común y corriente, moreno, sonriente, bajito, de grandes dientes, ya entrado en canas. Abre su carnicería, un tanto desmantelada cada mañana y bien temprano, y mientras afila los cuchillos con ese ruido metálico chillón e insoportable al frotar uno con otro, espera que las señoras lleguen a comprar. Son señoras gordas y risueñas, flacas muy divertidas, rubias altivas y engreídas, morenas interesantes. Descuidadas, desprolijas, cuidadosas, voluptuosas, atractivas, desgarbadas, todas llegan donde don Mario, el Marito a comprar la carne para el almuerzo de ese día. Él las recibe a todas con una sonrisa y alguna broma pícara.
Afuera, en la vereda, en el frontis de la carnicería y en un letrero despegable de cholguán desclavado, apenas se lee “Carnicería don Mario” Carnes categoría V. Esta V apenas se distingue, está desteñida por el paso del tiempo, de la lluvia, el calor y la contaminación. Adentro, en la pared desteñida también y de frente a las clientas cuelga la fotografía de un joven de unos veinte años, sonriente, apoyado en una motocicleta de alta velocidad, es su hijo.
Don Mario se pone cada mañana el delantal de hule amarillento roído y con él se cuelga la vida. Cual superhéroe con el delantal puesto, enfrenta todos los ataques y embestidas de la vida y es que don Mario tiene una doble vida que solo algunos conocen y respetan. Por las noches, sin su delantal-capa-superhombre, cuando ya no hay señoras comprando ni conversando y ya el sol se ha escondido rojo en el lejano mar y no tiene más compañía que la radio o el televisor, don Mario deja ver su verdadera identidad. Hombre vulnerable, sensible, quebrado, herido, se sienta en la cama, en medio de sus recuerdos, se tapa la cara con ambas manos y entre sollozos y rezos y reclamos, mira otra foto en la pared y a gritos llora el nombre de su hijo y se pregunta ¿Por qué? El muchacho ya no está, don Mario está solo y el recuerdo de su hijo le traspasa el alma ¡¡ ¿Por qué Dios?!! Grita nuevamente y su grito rompe el silencio de la noche pero no tiene respuesta. El muchacho ya no volverá más y era lo único que tenía, y las lágrimas brotan a raudales, yo lo amaba, solloza, mi hijo, mi Marito. Las amargas y calientes lágrimas que cada noche brotan de sus cansados ojos son la única respuesta y el dolor que le parte el pecho y se arroja boca abajo sobre la cama y don Mario llora hasta que el sueño y la tristeza lo vence casi a la salida del sol.
Al rato el despertador lo hace saltar, se levanta apenas, se ducha, se toma un café sin azúcar y enciende la radio, mira la foto del joven en la pared, otra vez lo mismo. A las 8:30 en punto abre la carnicería, sonríe, se coloca su delantal-capa-superhombre y comienza a recibir a las señoras del día; señoras gordas y risueñas, flacas muy divertidas, rubias altivas y engreídas, morenas interesantes…para todas tiene una palabra amable y una sonrisa-buenos días mi señora linda-buenos días Marito-responde una trigueña. Es don Mario, el carnicero de mi barrio.

lunes, 4 de marzo de 2013

Taller para parejas: Educando las emociones


Taller para parejas: Educando las Emociones



Introducción.
La educación de las emociones es uno de los aspectos vitales en una relación de pareja. Las emociones son el ambiente y el mundo en que cada persona vive y se mueve. Las emociones rigen toda nuestra vida: la alegría, la pasión, la tristeza, la ira forman parte del mundo individual. Para algunos este mundo es optimista y las emociones que los inundan son el optimismo, el gozo, la esperanza, el amor. Para otros este mundo está inundado por la depresión, la pena, el egoísmo ¿Cómo vivir las emociones en una relación de pareja, este mundo tan propio, tan individual si herir al otro? ¿Se pueden educar las emociones? ¿Hay ventaja en ello?
Este taller está dirigido a ayudar a las parejas a educar sus emociones para mejorar, restaurar y fortalecer su relación.
Se puede aplicar tal como aparece indicado en el texto. Siguiendo al pie de la letra las instrucciones o adaptándolo a las necesidades propias del grupo. El tiempo de cada actividad es aproximado, sin embargo el taller está planificado para 120 minutos

Un abrazo
Juan E. Barrera
Pastor y psicólogo

  
Santiago de Chile
Marzo 2013
“Contra el mundo a favor del mundo”


PROGRAMA

1. Presentación del tema:         5 minutos
2. Trabajo en equipo:             15 minutos
3. Puesta en común:              15 minutos
4. Exposición del tema:          20 minutos
5. Trabajo en equipo:             15 minutos
6. Puesta en común:              15 minutos
7. Conclusiones:                     10 minutos


 PRESENTACIÓN (5 minutos)
Objetivo General
Lograr entre los participantes un primer acercamiento acerca de la importancia de la educación de las emociones en una relación de pareja.
En esta sección inicial haga énfasis en la necesidad de educar las emociones en una relación de pareja por las siguientes razones. (solo enumérelas) y diga que este taller es de trabajo y que por lo tanto se van a dividir en 3 grupos para trabajar.
Las razones para trabajar las emociones son:
1. El gran número de parejas y familias infelices y en constante conflicto.
2. El creciente número de divorcios e infidelidades
3. La ganancia que hay en una pareja y familia armónica donde cada uno expresa sus emociones y sentimientos en un ambiente de respeto y amor.

 ACTIVIDAD GRUPAL N°1 (15 minutos)
1. Divida a los participantes en 3 grupos de 6-8 personas
2. Pida que nombren un secretario(a) que escriba su trabajo
3. Pida que elijan un relator para leer en voz alta sus respuestas.
4. Pida a cada grupo que elija una familia de caricatura con la que se puedan identificar de acuerdo a la pregunta que les toca responder. Por ejemplo: Los Flinstone, Los Simpsons, Los Supersónicos, Los Rugrats, Arnold Cabeza de Balón, etc
5. Entregue los siguientes materiales:
·         Un pliego grande de papel kraft u otro papel en blanco para escribir.
·         Un plumón o lápiz grueso para anotar
6. Entregue una tarjeta de cartulina u otro material liviano de colores con las siguientes preguntas:
·         Grupo 1:¿QUÉ SON LAS EMOCIONES Y CÓMO AFECTA LA VIDA DE PAREJA?
·         Grupo 2:¿CUÁLES SON LAS EMOCIONES NEGATIVAS QUÉ AFECTAN UNA RELACIÓN DE PAREJA?
·         Grupo 3: ¿ CUÁLES SON LAS EMOCIONES POSITIVAS QUE AFECTAN UNA RELACIÓN DE PAREJA?
Si el número de participantes es mayor puede agregar más grupos y repetir alguna de las preguntas.
7. Una vez terminados los 15 minutos pida atención y comience con la puesta en común.

PUESTA EN COMÚN (15 MINUTOS)
1. De la oportunidad para que cada relator de grupo lea las respuestas que escribieron.
2. Pida que sean breves.
3. Deje los carteles colgados a la vista de todos para ser leídos o repasados posteriormente.
4. Continúe con la actividad siguiente sin hacer mayor pausa.

 EXPOSICIÓN DEL TEMA (20 minutos)
Exponga tal como está escrito aquí. No se extienda para poder realizar la actividad grupal número 2.
I. ¿Qué son las emociones?
Las emociones forman parte de nuestra vida. Es una de las áreas que conforman el todo el hombre. Dios nos creó con la capacidad de sentir, educar y expresar nuestros sentimientos y emociones.
a. Expresión física
b. Expresión Intelectual
c. Expresión espiritual
d. Expresión emocional-psíquica

II. Definición.
Una emoción es un estado afectivo que experimentamos, una reacción subjetiva al ambiente que viene acompañada de cambios orgánicos (fisiológicos y endocrinos) de origen innato, influido por la experiencia. Las emociones tienen una función adaptativa de nuestro organismo a lo que nos rodea. Es un estado que sobreviene súbita y bruscamente, en forma de crisis más o menos violenta y más o menos pasajera.

III. Diferencia entre emoción y sentimiento
La diferencia fundamental entre ambos es que las emociones son breves, rápidas, fugaces, mientras que los sentimientos son permanentes en el tiempo. Una persona estable y adaptada no vive en busca de emociones, sino que debe buscar sentimientos positivos que le den estabilidad en el tiempo.

IV. Las categorías de emociones
Existen 6 categorías básicas de emociones
1. Miedo: Anticipación de una amenaza o peligro que produce ansiedad, incertidumbre, inseguridad.
2. Sorpresa: Sobresalto, asombro, desconcierto. Es muy transitoria. Puede dar una aproximación cognitiva para saber que está pasando.
3. Aversión: Disgusto, asco. Solemos alejarnos del objeto que nos produce aversión.
4. Ira: Rabia, enojo, resentimiento, furia, irritabilidad.
5. Alegría: Diversión, euforia, gratificación, contentamiento, sensación de bienestar, seguridad.
6. Tristeza: Pena, soledad, pesimismo.
Como las emociones tienen una función adaptativa podemos decir que cada emoción tiene una función.
1. Miedo: Su función es la protección
2. Sorpresa: Su función es orientar frente a una nueva situación
3. Aversión: Su función es el rechazo frente a lo que se tiene en frente.
4. Ira: Su función es la destrucción.
5. Alegría: Su función es la reproducción (deseamos reproducir lo que nos hace sentir bien)
6. Tristeza: Su función es motivar a la reintegración personal

V. Los componentes de las emociones
Las emociones poseen unos componentes conductuales particulares, que son a manera en que éstas se muestran externamente. Son, en cierta medida controlables, basados en el aprendizaje familiar y cultural de cada grupo.

Ø  Expresiones faciales
Ø  Acciones y gestos
Ø  Distancia entre las personas
Ø  Componentes no lingüísticos de la expresión verbal (comunicación no verbal)
Componentes fisiológicos: Estos son involuntarios e idénticos para todas las personas.
Ø  Temblor
Ø  Sonrojarse
Ø  Sudoración
Ø  Respiración agitada
Ø  Dilatación popular
Ø  Aumento del ritmo cardíaco
Ø  Otros

VI. ¿Se pueden educar las emociones?

Sí, se pueden educar y su aprendizaje dará por resultado una persona sana que construirá una atmósfera emocional que ayudará y fortalecerá su relación de pareja. El mundo emocional de una persona se basa en tres pilares y estos se forman :
1. Antes de nacer
2. En el proceso de apego
3. En los vínculos que la persona crea con personas significativas para él.
Estos pilares son:
1. Alegría existencial: Es un sentimiento de gozo constante, lo que algunos llaman “la dicha o alegría de vivir”. Este pilar estimula la fantasía, la imaginación, el juego, el placer, el sentido del humor, las destrezas comunicativas, la manera de relacionarse, la manera de vivir. Este pilar es independiente a los estímulos externos (premios, dinero, viajes, éxito, etc)

2. Motivación: Una manera fácil de definir este pilar es “Tener motivos”, “tener razones para…”
Una persona motivada es una persona curiosa, que se asombra ante lo misterioso, lo novedoso, que aprende, que explora, que descubre, que piensa con profundidad. Esta motivación también es independiente de los estímulos externos. Es un proceso interior donde la persona encuentra sus propias razones para vivir.

3. Serenidad: Este es el pilar de la confianza básica, de la seguridad y abarca tres aspectos:
a. Saberse aceptado incondicionalmente.
b. Saberse y sentirse protegido.
c. Saberse y sentirse amado incondicionalmente.

Actividad grupal N° 2 (15 minutos)

1. Divida a los participantes en 3 grupos de 6-8 personas
2. Pida que mantengan el secretario(a) que escriba su trabajo
3. Pida que mantengan un relator para leer en voz alta sus respuestas.
4. Pida a cada grupo que identifique con la familia de caricatura que eligieron en la actividad grupal N° 1 “Somos los Flinstone”, “Somos los Simpsons”, etc
5. Entregue los siguientes materiales:
·         Un pliego grande de papel kraft u otro papel en blanco para escribir.
·         Un plumón o lápiz grueso para anotar
6. Entregue una tarjeta de cartulina u otro material liviano de colores con la siguiente actividad

Grupo 1: Pilar 1: LA ALEGRÍA EXISTENCIAL
Actividades:
1. Busque un pasaje de la Biblia (si no son creyentes, un verso o parte de un texto) que promueva la Alegría Existencial y digan como emplearlo (Por ejemplo: Leerlo juntos una vez a la semana). Ver Filip. 4:11-13, el poema Vida de Amado Nervo
2. Crear tres (3) actividades para realizar en pareja de manera habitual que promueva la Alegría Existencial. No comparta todos los ejemplos a menos que se lo soliciten, deje que el grupo cree sus propias actividades.
-Practicar la gratitud el uno por el otro durante un devocional o una cena especial.
-Buscar una excusa para realizar actividades de “fiesta” en pareja, cumpleaños, fin del verano, inicio del invierno, logros personales, etc.
-Planificar encuentros sexuales
-salir a cenar cada principio de mes
-etc
3. Planificar como se van a evaluar esas actividades

Grupo 2: Pilar 2 LA MOTIVACIÓN
Actividades:
1. Busque un pasaje de la Biblia (si no son creyentes, un verso o parte de un texto) que promueva la Motivación y digan como emplearlo (Por ejemplo: Leerlo juntos una vez a la semana) Ver Filip. 1:21
2. Crear tres (3) actividades para realizar en pareja de manera habitual que promueva la Motivación. No comparta todos los ejemplos a menos que se lo soliciten. Deje que el grupo cree sus propias actividades.
-Plantearse metas como pareja y trabajar en ellas.
-Planificar un viaje que siempre hayan querido realizar
_Luego de trabajar inventarse “recompensas” (comprarse algo, desarrollar un hobby, etc)
-Etc
3. Planificar como se van a evaluar esas actividades

Grupo 3: Pilar 3 LA SERENIDAD
Actividades:
1. Busque un pasaje de la Biblia (si no son creyentes, un verso o parte de un texto) que promueva la Serenidad y digan como emplearlo (Por ejemplo: Leerlo juntos una vez a la semana) Ver Mateo 6:25-34.
2. Crear tres (3) actividades para realizar en pareja de manera habitual que promueva la Serenidad. No comparta todos los ejemplos a menos que se lo soliciten. Deje que el grupo cree sus propias actividades.
-Creación de una agenda de oración en pareja
-Creación de lista de actividades a realizar y trabajarlas en orden de prioridad
-Proponerse como pareja controlar el estrés, regularse mutuamente
-Etc
3. Planificar como se van a evaluar esas actividades

 PUESTA EN COMÚN (15 MINUTOS)

1. De la oportunidad para que cada relator de grupo lea las respuestas que escribieron.
2. Pida que sean breves.
3. Deje los carteles colgados a la vista de todos para ser leídos o repasados posteriormente.
4. Continúe con la conclusión o cierre

 CONCLUSIÓN Y CIERRE (10 MINUTOS)

A modo de cierre haga un resumen de lo visto.
1. Las emociones son la atmósfera en que cada persona y cada pareja se desenvuelve. Su manera de vivir.
2. Existen emociones básicas
3. Existen emociones positivas y negativas que afectan una relación de pareja
4. Las emociones se pueden educar. Son tres los pilares fundamentales
a. La alegría existencial
b. La Motivación
c. La Serenidad.
5. Podemos desarrollar actividades simples que ayudarán a la pareja a educar sus emociones y con ello ser más felices.
6. La Biblia nos ayuda (si somos creyentes)a desarrollar estos tres pilares si la obedecemos tendremos familias emocionalmente maduras y con ello más felices.

viernes, 1 de marzo de 2013

La alegría como testimonio




Ps. Juan E. Barrera. Blog “Contra el mundo a favor del mundo”

Desde siempre han existido muchas formas de evidenciar una vida cristiana madura. El Nuevo Testamento nos ofrece una lista de ellas, sin embargo hay una evidencia que escasea en el día de hoy y que tal vez sea la más importante y solo unos pocos la poseen, la alegría. Esta palabra deriva de un vocablo latín que significa “vivo, animado” y es una de las emociones básicas, que alguien ha definido como “Un estado interior fresco y luminoso, generador de bienestar general, altos niveles de energía, y una poderosa disposición,…la acción constructiva que puede ser percibida en toda persona, siendo así que quien la experimenta, la revela en su apariencia, lenguaje, decisiones y actos” Hay pocos cristianos que viven de acuerdo a esta descripción. Hoy en día hablamos de la necesidad de tener una sana doctrina, de desarrollar prácticas enmarcadas totalmente en la revelación bíblica, de practicar una moral impecable y todo ello es de suma importancia, pero quizá no son la esencia de una vida cristiana madura. Hoy hablamos poco de la alegría. Si comparamos a un creyente moderno y a un no creyente tal vez la diferencia más obvia debería ser la alegría del creyente. Esta alegría debe brotar del encuentro con el Cristo vivo, de la visión nueva de un cielo eterno, del descubrimiento de un Dios presente cada día y de la experimentación contínua de la gracia del Señor. La alegría es el testimonio exterior de un testimonio interior y una prueba importante de que gozamos de la presencia del Señor. La vida muchas veces presenta su lado más duro y lo hace de muchas formas. Esto es igual para creyentes y no creyentes, pero es la alegría lo que diferencia a uno de otro. La alegría es el mensaje necesario para el mundo de hoy. Podemos ser creyentes y jamás experimentar alegría. Frente a la adversidad podemos reaccionar de la misma forma que un no creyente: resentirnos, que es el enojo vivenciado repetidamente, resignarnos, que es la rendición frente a lo que no podemos cambiar o actuar estoicamente, es decir, racionalmente frente a las circunstancias lo que llega a convertirse en una defensa psicológica. De acuerdo con la Biblia ninguna de esas reacciones es la apropiada, la manera correcta de vivir es practicar la alegría. Este estilo de vida le dice al mundo que vale la pena ser cristiano, que hay una diferencia entre serlo y no serlo. Que no es lo mismo. Los salmos contienen muchos pasajes destacando el tema de la alegría, el Nuevo Testamento también. Sin embargo esta alegría no es fruto de buenas intenciones, de las circunstancias apropiadas, de quienes somos o de lo que tenemos. La alegría no la podemos fabricar, no es sintética, no es el resultado de la autoayuda ni de ningún tipo de declaración, la alegría del Cristiano es Jesús, el Señor, que habita en él y manifiesta su vida. Jesús es la fuente de la alegría y el Espíritu Santo quien provee el testimonio interior que algo increíble ha pasado, Dios ha salido al encuentro de un hombre o una mujer y este encuentro deja una bendita marca que se manifiesta en la conducta, la apariencia, el lenguaje, las decisiones y en la constante energía y disposición de esa persona. Cantemos, como un testimonio público junto a David “Quiero alabarte, Señor, con todo el corazón, y contar todas tus maravillas. Quiero alegrarme y regocijarme en ti y cantar salmos a tu nombre oh Altísimo” Salmo 9:1-2

jueves, 14 de febrero de 2013

El Test de Luscher y la selección de personal


                                                                                                                  
                                                                                                                 Ps. Juan E. Barrera 
El dinamismo del ámbito laboral, la velocidad, la rotación de personas, la tecnología, las comunicaciones y otras tantas características, exige a la empresa y a quienes desarrollan determinados roles al interior de ella, manejar las mejores herramientas a fin de lograr los objetivos propuestos, muchas veces de la mejor manera y en el menor tiempo posible. La expansión de nuevos mercados demanda también entre otras muchas cosas el personal idóneo para desarrollar trabajos en torno a equipos de trabajo, donde la eficiencia y determinado perfil psicológico se torna un aspecto basal. El personal seleccionado será relevante, puesto que, en la medida que cumplan con el perfil requerido por la empresa será más fácil alcanzar los objetivos propuestos por esta ¿Cómo seleccionar el personal adecuado a las demandas de la empresa y del mercado? “Personas que acepten retos, que trabajen bajo presión, que cumplan metas, emprendedoras” son algunas de las características que suelen leerse en avisos de trabajo. ¿Cómo saber quiénes son esas personas? ¿Con qué herramientas cuenta el psicólogo laboral además de su experiencia y “ojo clínico”, lo que ya resulta a veces indispensable? Existen varios instrumentos para hacer selección de personal, la entrevista, la grafología, algunas baterías, pero destaca entre ellos el test de Luscher. Este fue creado por el Dr. de origen Suizo Max Luscher en la primera mitad del siglo XX. Es un test proyectivo basado en la elección de ocho colores. Es un test que, sin palabras, evalúa la personalidad y algunos aspectos claves como, tipo de afrontamiento al estrés, estilos de comunicación, capacidad de rendimiento, expectativas de futuro, imagen de sí mismo, relación de pareja y muchos otros aspectos relevantes en el mundo laboral. (Tomas, 2011) Es un test recomendado para psicólogos y psicólogas por su agilidad y confiabilidad. Existen dos formatos de aplicación de este test. El primero es el llamado Test Abreviado o test de los ocho colores donde se presenta al sujeto un juego de ocho tarjetas cada una con una tonalidad específica, para que las ordene. El segundo formato es el llamado Test Completo o Gran Luscher donde se presenta al sujeto en evaluación diversas láminas con varios colores para una elección más detallada. Ambos formatos han mostrado gran coherencia en su aplicación en diferentes lugares del mundo. (Valenzuela, 2010) Las características formales de la prueba son un cuadernillo, un manual y una hoja de protocolo. La aplicación es individual, y no tiene límite de tiempo. Las instrucciones que se dan al examinado son: "Le voy a pasar una prueba basada en la elección de colores. Ud. no debe considerar la moda o las ideas que tenga de ellos, sino sólo responder espontáneamente de acuerdo a sus preferencias o rechazos según se lo pida". Entre sus ventajas se cuentan la rapidez de su aplicación e interpretación, la economía y simpleza de los materiales utilizados, la posibilidad de ser re-aplicado, y las escasas probabilidades de ser falseado (Weinstein, 1997)
Como últimas palabras se puede decir que el Luscher es un test relativamente sencillo de interpretar y una gran ayuda para el psicólogo o psicóloga laboral en su quehacer diario.


Bibliografía
Tomas U. (2011) El test de los colores de Luscher: Para selección de personal con software
                          .  Bajado de http://www.elpsicoasesor.com/2011/02/el-test-de-los-colores-
                            de-luscher-para.html el 13 de febreo de 2013
Valenzuela V. (2010) El test de Lüscher y el test de Zulliger. Bajado de
                            http://pspersonalidaduta.blogspot.com/2010/06/
                           el-test-de-luscher-y-el test-de.html
Weinstein R. (1997) Test de Lüscher. En neurosis y salud mental. Bajado de
                            http://www.indepsi.cl/indepsi/correos/Correo22/
                            neurosis22.htm el 13 de febrero de 2013


lunes, 4 de febrero de 2013

La oruga



                                                                                           Ps. Juan E. Barrera
De niño tenía una costumbre detestable para los adultos, de manera especial para mi madre, ¡Comer ciruelas verdes! A pesar de las advertencias sobre el tifus y las amenazas de indigestión, casi a diario me encaramaba, por las mañanas, al ciruelo de nuestro patio. Era tan entretenido quedarse allí, escondido, entre las verdes hojas movidas por el viento suave e iluminadas por el sol de la mañana, acomodarme en un pequeño tronco, de corteza lisa y hacerme de un puñado de sal en una hoja de cuaderno y comer ciruelas verdes, ¡Qué sabrosas y que deliciosas! Repetí ese ritual no sé cuantas veces, hasta que un día noté algo extraño. Las primeras veces no le presté atención y seguí entusiasmado con mi dieta diaria de ciruelas. Pero mi curiosidad no dio para más y una buena mañana me acerqué a una de las ramas lejanas para descubrir qué era aquello adherido a ella. Con cuidado estiré mi brazo y como pude, con mis dedos pulgar e índice lo palpé y lo jalé. Opuso resistencia pero hice más fuerza y cedió. Coloqué aquello sobre la palma de mi mano, entre curioso y temeroso. Nunca había visto algo igual. Lo palpé varias veces y al notar su suavidad lo acaricié repetidamente y lo giré para verlo completo. Estaba descolocado, mi mente de niño no podía descifrar qué era aquello que tenía en mi mano. Dejé las ciruelas de lado por un rato y puse toda mi atención en aquello. Mi curiosidad no se detuvo allí. Con mucho cuidado, y con ambas manos rompí aquello suave y de color café. Con los dedos hice fuerza y tiré hacia atrás hasta que aquella suavidad cedió y se rompió. Lo que había adentro fue indescifrable para mí. Algo envuelto en una especie de algodón blanco, inmóvil, como una pequeña ramita. No fui capaz de descubrir que era eso. Entonces, en un impulso bajé del árbol y con mi tesoro desconocido en la mano corrí hasta donde estaba mi madre y con cara de interrogación le conté lo que había encontrado en el ciruelo. Ella tomó aquello en su mano y con cara de pena me explicó-esto se llama capullo, es un gusanito que se cuelga de la colita y comienza a envolverse en una seda que él mismo produce-Yo escuchaba aquellas palabras absorto.-después de unos días-continuó mi mamá-este capullo se convertirá en una mariposa, rompe este saquito y sale volando-. Todavía recuerdo la impresión que me causaron esas palabras.-de ese modo nacen las mariposas, hijo-dijo mi madre. Me pareció tan increíble el relato, como lo que ella dijo después.-Esta ya no volará porque tú sin saber la mataste cuando abriste a la fuerza el capullo. Esas palabras se me clavaron en mi pecho de niño.-cuando encuentre otra vez un capullo, no le haga nada, déjelo tranquilito-dijo mi madre en un tono dulce y yo asentí con la cabeza sin pronunciar palabras.
Luego de darme unas vueltas por el patio, para disimular y distraer a mi madre un rato, subí al ciruelo otra vez y seguí comiendo ciruelas verdes.

sábado, 2 de febrero de 2013

Niños “mamones” hombres inmaduros



                                                                     Ps. Juan E. Barrera           
Existen dos formas de abuso a menores, el abandono y la sobreprotección. Ambas conductas traen consecuencias en la vida de los hijos. En esta columna voy a hacer mención a la sobreprotección y sus consecuencias en la vida de pareja, de manera especial entre los hombres. Es muy frecuente ver en la atención clínica problemas de parejas que tienen su origen en lo que llamamos en Chile “hombres mamones”. Son hombres inmaduros, eternamente niños, que gustan de los privilegios de una vida de pareja, actividad sexual, atención, regaloneo, y que gustan hacer vida de soltero aunque llevan varios años de casado. En lo emocional prefiere ser contenido cada vez en lugar de contener o ayudar a los suyos. Este tipo de hombre es feliz viendo futbol en el cable o jugando con un i-phone. La esposa o pareja de un mamón sufre porque no puede entender por qué hace lo que hace. Son mujeres muchas veces emocionalmente abandonadas, una especie de madre de sus hijos y del marido, que tiene que resolver sola los conflictos hogareños, desde los cotidianos, hasta los temas de fondo. A muchas mujeres este tipo de hombre les acomoda, al menos por un tiempo, así son ellas las que mandan, “las que llevan los pantalones”, pero después de un tiempo, los mamones terminan agotando a sus parejas, quienes comienzan a reclamar más participación, más vida de familia, más atención, más cariño, más interés. Cuando esto sucede es cuando visitan un psicólogo, y el trabajo terapéutico no es fácil, como tampoco lo es vivir con un mamón. Hoy día se habla de muchos tipos de familia y también se habla de una flexibilidad en los roles, lo que está bien, dado los cambios sociales y económicos que afectan a las familias, sin embargo lo que no se puede obviar es que en cada familia deben existir roles y que estos se deben cumplir, para el correcto funcionamiento del hogar y la felicidad de cada uno de sus miembros. El apóstol Pablo nos recuerda, al despedirse de los corintios “Velad, estad firmes en la fe; portaos varonilmente, y esforzaos” (1 Cor. 16:13)