sábado, 8 de marzo de 2008

La santidad de Dios

LA SANTIDAD DE DIOS
Juan E. Barrera


H
Ace mucho tiempo atrás, uno de los requisitos del instituto bíblico en el que estudié era la lectura obligada de la Biblia en forma completa en el período del año académico. Era una carga no fácil de llevar, pero lo cumplí. Leí mi Biblia completa cuatro veces, luego encontré que era una práctica muy sana y lo continué haciendo, así que la leí por lo menos dos tres veces más. Desde Génesis hasta el último capítulo de Apocalipsis, desde enero hasta diciembre. Luego los largos períodos de universidad me alejaron de esta práctica tan sana. En ese tiempo no volví a leerla completa, nunca dejé de leerla, pero no lo hice de forma ordenada y sentí esa falta todos esos años. Hoy he vuelto nuevamente, lo estoy intentando. Comencé en Génesis y espero terminar en diciembre con Apocalipsis. Estoy leyendo como si fuera la primera vez que lo hiciera, para ello escogí una antigua versión editada por Scofield, mi antigua y querida Biblia. Lo hago por razones puramente sentimentales, pues tengo también otras versiones, pero en este ejemplar, de manera especial, hay mucho de mi vida y de mi caminar con Dios en sus páginas. Notas, bosquejos, colores, estudios, marcas y hasta algunas lágrimas que han corrido algunos de los versículos que me son muy amados, tengo fechas de encuentros con el Señor, sus reprensiones, mis dudas, etc.
Esta vez la lectura de la Biblia ha despertado en mí un especial interés en la santidad de Dios. La santidad es uno de los atributos divinos, una de las dimensiones de Dios y no una de sus características, pues esto último, una característica es una cualidad, y la santidad de Dios no es una cualidad, sino que representa el todo de Dios, es decir que la santidad no es un adjetivo de Dios, sino todo Dios. El es todo Santo, todo Misericordia, todo Fidelidad, etc. He vuelto a leer sobre la santidad de Dios con asombro, con una sana curiosidad, con respeto, con reverencia, y claro no he podido evitar, a medida que he ido leyendo, el hacer observaciones y comparaciones y la santidad del Señor se me aparece como lo opuesto a nuestro mundo reinante. Su santidad se contrasta con:
Primero, mi propia pecaminosidad, que distinta es mi vida y que por debajo está de la norma moral y santa que Dios exige a su pueblo. En el AT el ciudadano común no jugaba con Dios, ni se entretenía en un discurso filosófico de Dios. Su santidad operaba allí mismo, en el día a día. Romper uno de los mandatos de la ley era exponerse a la ira de Dios, a excluirse de su presencia, a la muerte. ¿Quién podría haber seguido vivo sin depender de la sangre de todos esos animales? Hoy la santidad del Señor se nos aparece como lejana, como algo mágico, casi mitológico. A manera individual la santidad ha dejado de ser el modelo de vida para los hombres y al leer las biografías de los santos de Dios en el pasado, toda esa preocupación y ardor por Dios hasta nos parece extraño, excéntrico, como de otro mundo. Los modelos que nos rigen hoy, por ejemplo son el trabajo, el éxito, el dinero, el prestigio, la moda, la felicidad, etc. Es a estas cosas que nos dedicamos, por las cuales nos sacrificamos, sufrimos, trasnochamos y gastamos nuestro tiempo y dinero, pero no la santidad ¿Quién pasa horas y horas dedicados a la oración y al estudio de la Biblia? ¿Quién ayuna y persevera hasta recibir de Dios lo que busca? ¿Quién sufre por Dios y su presencia? ¿Quién busca la santidad del Señor como estilo de vida? Estamos llenos, satisfechos de otras cosas, pero no de la santidad de Dios.
Segundo, la santidad de Dios se muestra en lo exigente del sacerdocio levítico. Cuando uno lee superficialmente, o sin tener en cuenta el todo de la revelación se aburre de leer tantos detalles, sobre las ofrendas, el tabernáculo, los animales, las vestimentas del sumo sacerdote, las relaciones filiares, el sexo, el culto, etc, pero cuando descubrimos que en ese antiguo sistema vemos a Dios, al Nombre, al Gran Otro, que es distinto totalmente de nosotros revelarse al hombre, mostrarse a él y habitar entre él, descubrimos que no podía ser de otra manera. El sacerdocio tenía que cumplir con tales exigencias, no había otra forma de cómo lo santo y sublime lo terrible y lo excelso se podía transmitir al hombre caído, pecaminoso. Si el sacerdocio cumplía con las exigencias puestas por Dios y su santidad era cuidada, reverenciada, Dios habitaría entre su pueblo. Me emociona leer que Dios mismo habitaba en su pueblo, que su presencia era algo que los israelitas podían reconocer. Salían a la puerta de la tienda y podían ver la nube allí entre ellos, por las noches además de las estrellas y la luna podían observar la nube de fuego y saber que Dios estaba allí con ellos.
Esta santidad en el sistema levítico, esta minuciosidad en el servicio y ministración a Dios contrasta también con el pastorado y el servicio a Dios en general, estamos muy por debajo de la norma exigida en el AT. ¡Pero estamos en la gracia! Podría argumentar alguien. Es verdad, no estamos sujetos a las prácticas que eran para el pueblo judío, pero estamos sujetos a los mismos principios que sustentaban esas prácticas. Pablo nos recuerda que esas cosas eran un símbolo, una sombra de lo que había de venir y que en Cristo tendrían todo su cumplimiento. Es decir que el servicio a este precioso Dios Santo debería ser mayor, más exigente y más glorioso ahora que en Cristo se han cumplido todas las cosas. El es nuestro cordero pascual, nuestra expiación, nuestra ofrenda, nuestro Sumo Sacerdote, el verdadero pan, su sangre derramada una vez para siempre nos da el eterno acceso al lugar santísimo. Sin embargo esa santidad que me tiene asombrado e inquieto no se ve en el servicio hoy. Nuestro servicio está más basado en otras prácticas que en la búsqueda y el regocijo de la santidad de Dios. Nuestro servicio se basa más en la tradición que en la experiencia de búsqueda. Tradición en todos los ámbitos, conservadores y pentecostales. Para algunos la tradición forma casi parte de su doctrina y su forma de ser cristianos. Le quitamos todo lo que pertenece a sus tradiciones y no sabemos cuanto de cristiano quedaría. La santidad de Dios se extraña en los cultos, donde uno puede entrar y salir sin experimentar el más mínimo acto de Dios, uno puede entrar a un culto y es probable ¡que nadie te salude! Los más renovados podrían acercarse a esta búsqueda de la presencia santa de Dios con su énfasis en la adoración y la alabanza, pero no nos confundamos, distorsión (el efecto de la guitarra) no es lo mismo que unción, así que si Dios no está allí no hay instrumento musical que lo pueda reemplazar. Puede haber mucha emoción que no es lo mismo que unción.
Esta santidad de Dios se contrasta con el nivel de la predicación, con la calidad de los púlpitos, cuya principal función es justamente traer al pueblo la palabra que viene directamente de Dios. Nosotros nos dedicaremos a la “oración y a la palabra”.Estas fueron las prioridades de los apóstoles, y su ministerio testificó que así lo hicieron. Hoy escuchamos tantas, pero tantas cosas distintas y extravagantes que bien vale preguntarnos por la santidad del Señor en nuestras iglesias. Pastores que recitan las posturas teológicas favoritas sin que ni siquiera se les mueva la corbata o se despeinen. Lo repiten ya sin emoción y sin que eso les afecte. Otros que ayudan y enseñan a la congregación a ser ricos, que se aparecen en el púlpito con un traje negro y caro y un anillo de oro en la mano, hablando con acento centro americano y tratando de convencer a todos que Dios quiere que seamos ricos. Pastores que hacen llover oro, (podrían hacer llover trabajo, dignidad, perdón, pasión, santidad).Pastores que exaltan las emociones hasta llevarlas al punto de la ebullición y que uno fácilmente puede adivinar en que va a terminar el culto, unos llorando, otros de espalda, otros saltando, etc. Al menos en estas iglesias existe algo que en muchas otras ya se perdió, la expectativa de que algo va a pasar, que Dios va a hacer algo. También están los pastores que repiten las noticias de la semana, que están al tanto de cada programa de televisión, que suben al púlpito a contar chistes, a contar sus historias favoritas y repetidas y los que abandonan la Biblia por teorías de iglecrecimiento pensando que por su lectura y aplicación pero sin el poder del Señor y sin trabajo arduo la iglesia va a crecer. ¡Oh que el Señor nos de hombres que le busquen y nos muestren a este Dios Santo! Tengo sed de Dios, tengo sed por un mensaje fresco, que no me diga todo lo que ya se, que no repita lo que sale en los libros, sino que me lleve a Dios, que me muestre a Dios, que me desafíe a buscarlo, que me lleve a sus pies. Quiero una predicación que no me de otra opción que arrepentirme y adorar a Dios por su amor y su gracia. Allí quiero estar, con mi Biblia, mis apuntes y mi corazón. Dios nos de hombres así, y que yo pueda ser también un hombre así.
Tercero, la santidad de Dios contrasta con el nivel espiritual de la iglesia en general, al menos en occidente. La santidad de Dios no solo se restringía al sacerdocio de Aarón y a una religión privada, sino que también incluía todo el quehacer de la sociedad de su época: las relaciones personales, interpersonales, familiares, de pareja, laborales, políticas, económicas, incluso las guerras. La presencia de Dios inundaba todo y lo perfumaba todo. Dios y su carácter era la norma para todo aquello. El cumplimiento del pueblo de estas normas de santidad traía como consecuencias, la prosperidad, la paz, el perdón, la larga vida, la Shalom de Dios.
A nivel general, en el mundo de hoy, somos conocidos, no siempre por las cosas buenas. Nuestra participación pública no siempre ha sido como quisiéramos: Un pastor, por ejemplo, es invitado a la televisión para hablar de temas éticos, pero en lugar de argumentar se “amurra” y pierde la oportunidad de hablar en nombre de Dios, otros van a orar en medio de una muchedumbre desnuda y frenética cuando viene Tunick. Son golpeados por carabineros y sometidos al escarnio público. Otro es conocido por una serie de peleas nada discretas con su hermana, etc. Por su parte, el gobierno hace poco reconoce en el congreso el aporte de algunos pastores en sus regiones, es decir también existen aquellos que trabajan y lo hacen bien, aunque habría que investigar cuanto de ello es política y cuanto de ello es reconocimiento verdadero y habría que investigar también si estos hombres cuentan con el respaldo y la admiración de su propia gente. Pero existen hombres que trabajan en el nombre de Dios, que buscan su gloria, aunque tengo la sospecha que estos son muy pocos y son anónimos. Son los profetas de Dios en el desierto y en las ciudades, que pelean solos y en el anonimato, pero que pronto serán descubiertos y premiados en el Bimá, el gran tribunal de Cristo. Entonces serán reconocidos por hombres y ángeles y el Cordero mismo colocará sobre sus cabezas la merecida corona por su trabajo entre los hombres de este mundo.
La santidad de Dios debe ser lo que motive nuestra vida cristiana, no la búsqueda del dinero, ni de fama, ni de dominar sobre las personas. La santidad del Señor, nos escudriña, nos humilla, nos quebranta, nos mata, pero al mismo tiempo nos renueva, nos sana, nos fortalece, nos da sentido. Oremos como Moisés:”Señor si he hallado gracia en tus ojos, permíteme conocerte y muéstrame el camino”.

martes, 4 de marzo de 2008

Conocer a Dios

CONOCIENDO A DIOS
Juan E. Barrera

“ y esta es la vida eterna; que te conozcan a ti, el único Dios
verdadero y a Jesucristo, a quien has enviado” Juan 17: 3

C
onocer a Dios, que pretensión más grande que esta y que empresa desde ya imposible ¡Conocer a Dios! Como si esto fuera posible, si pensamos que Dios, es el todo Misterio, cuyo nombre es impronunciable, a quien nadie ha visto ni verá. Dios el Todopoderoso, creador y sustentador del universo, Dios el todo Misericordia, todo Justicia y todo Gracia. Dios el inescrutable, terrible y magnífico en santidad, ¡Santo, Santo, Santo! Adorado por los ángeles y rodeado de querubines, apartado de todo y de todos, con el cetro del tiempo y la muerte en su mano, Soberano absoluto, lleno de Gloria y Majestad. ¡Conocer a Dios! Sin embargo Jesús nos dice que en esto consiste la vida eterna, en conocerlo a El. La vida eterna no se inicia con la muerte, se inicia con el eterno proceso de conocerlo a El.
Hace años, en una playa del litoral central, de vacaciones con mi hermana, cuando sus hijos eran aún pequeños, el mayor, en ese entonces de cuatro años, le pidió en reiteradas ocasiones a su papá, mi cuñado, una mascarilla para ver bajo el agua. Luego de varias peticiones, un fin de semana mi cuñado llegó con la mascarilla. Mi sobrino se la colocó y corrió en dirección al mar, pero para nuestra sorpresa, no sumergió la cabeza en el mar, sino que se zambulló en una pequeña poza que había a la orilla, en la playa ¡Y allí se puso a “nadar”! Que decidor fue para mi, en esos años, y lo sigue siendo hasta ahora. Fue casi como un mensaje directo del Señor para mi, que no he olvidado desde entonces. Pensamos conocer a Dios, porque sabemos algo de la Biblia, o porque hemos tenido alguna experiencia especial o porque vivimos en una cultura evangélica, o porque hemos leído muchos libros acerca de Dios, o porque fuimos a un seminario, o porque vamos todos los domingos a la iglesia. Todo esto es necesario, pero podría ser solo la poza al lado del inmenso mar. Bien podemos estar sumergiendo la cabeza en algo de Dios, pero no en Dios. Conocer a Dios es el gran desafío y la gran tarea de cada cristiano. No debemos conformarnos con nada menos a eso. Todo, o casi todo lo que hacemos en las iglesias es bueno, pero no es suficiente. Necesitamos un impulso nuevo, que venga del mismo Dios que nos aflija y nos impulse a buscarlo. Conocer a Dios cambia nuestra vida. Jesús dijo que solo se puede adorar lo que conocemos, y que entonces la adoración es en Espíritu y en Verdad. Conocer a Dios nos obliga a compararnos y entonces su gracia, misericordia y perdón se transforma en algo dulce, en una experiencia existencial real y deja de ser una doctrina. Conocer a Dios elimina la rutina de la vida cristiana que se apodera de nosotros. Conocer a Dios hace que su palabra tenga un nuevo sentido para nosotros. Hace que cada párrafo, cada historia, cada relato tenga una coherencia que nunca antes vimos.
La promesa del Señor es que los que le buscan le encuentran, y ese Dios misterioso sale al encuentro de los que le buscan, ese Dios sale de su Trono y se revela en Jesús. Conocer a Dios es conocer a Jesús. ¡Dedicamos tanto tiempo a las epístolas y tan poco a los evangelios! Y es allí en Jesús de Nazaret donde Yavé se ha revelado. Conocerlo a El es conocer a Dios.
Quiera el Señor revelarse a nosotros y recibir de El aunque sea un reflejo de su gloria, gloria que nos transforme, nos purifique y nos haga más como él.

miércoles, 27 de febrero de 2008

Ya no escucho el tren

Ya no escucho el tren

Juan Barrera M

¡Ya no escucho el tren! Qué triste fue tener que reconocerlo, pero era verdad, y no era que el tren no pasara; aún hacía su recorrido, quizás con menos frecuencia, pero aún pasa. Es el tren que va de Santiago al sur y que yo escuchaba cada noche desde mi casa; no es que yo viviera cerca de la línea del tren, sino que el silencio de la noche llevaba su ruido hasta la Gran Avenida, en La Cisterna, donde vivía con mis padres, mi hermana y mi abuela. Era una casa de madera, pero acogedora, de un color verde ya desteñido por el tiempo, con un gran patio donde había una higuera, un ciruelo y un almendro que eran el alma de las aventuras para mi hermana y para mí.

La escuela quedaba a escasos tres minutos de la casa, la calle era de tierra, y pasaba un canal ¡el único canal en medio de un barrio residencial! ¡Cuántas pelotas nuevas se llevó ese torrente café! Las pichangas en verano eran incesantes, igual que el ruido de los aviones de la fuerza aérea que circundaban mi cabeza de niño travieso, con zumbidos suaves y luces de colores. De la cancha pasé muchas veces, para sufrimiento de mi mamá, directo a la cama, ¡previo paso por el refrigerador!

Al caer la noche las cosas cambiaban: leía revistas que mi papá me regalaba y luego de soñar despierto caminando por Patolandia o volando con Super Tribi, apagaba la luz y oraba, hablaba con Dios, le daba gracias por mi papá, mi mamá, mi abuela, y mi hermana. A veces incluía a mi perro Ringo, un perro rubio que recogimos de la calle con la cabeza rota y medio muerto de hambre. Se quedó con nosotros muchos años, hasta que lo enterramos, con mucha pena, en el jardín de la casa. Luego cerraba los ojos y justo antes de dormir escuchaba el tren; no me dormía hasta escuchar su ruido metálico, pesado, lejano. Agudizaba el oído hasta que el ruido se perdía, imaginaba la locomotora de aspecto feroz, monstruoso, tirando de unos carros negros con mucha carga o con vagones con luz encendida y gente diciendo chao por la ventanilla. Así fue por años, no sé cuántos, después de orar escuchaba el tren y luego me dormía.

Una noche me acosté y para mi tristeza, no escuché el tren. Es más, ni siquiera recordé el tren. Era la misma casa, el mismo techo, la misma luna y las mismas estrellas que iluminaban mi cara de niño travieso, pero algunas cosas habían cambiado. Ya no era mi cama de colcha amarilla, ni debajo de ella estaba mi pelota de fútbol. Tampoco estaba mi abuela; ya había partido con el Maestro. Tampoco estaba mi hermana ni sus muñecas; ahora era mamá de verdad. Tampoco estaba el Ringo, sólo unas pocas flores en el jardín recordaban sus ladridos. Yo tampoco era el mismo. Tenía veinte años más y regresaba al hogar paterno con algunas heridas a cuestas, enojado con Dios y su obra. Estaba cansado, solo y desilusionado, abatido, abandonado por Dios, los hermanos y mis amigos.

Esa noche volví a mi casa, a mi patio, con la higuera, el ciruelo y mi almendro, pero ya no era lo mismo. Esa noche no oré, ni escuché el tren. Es muy probable que este continuó pasando cada noche durante esos veinte años, pero yo no estaba para escucharlo, y esa noche tampoco tenía oídos para escuchar al tren de mi infancia ni oídos para Dios, solo escuchaba mis propios lamentos, mis quejas y mis lágrimas, lágrimas de joven solitario y pastor abatido.

Una noche, sin embargo, después de muchas noches de silencio y soledad ocurrió un milagro: Mi esposa se había dormido recién a mi lado y mi hijo dormía feliz en su cuna a un costado. Yo también tenía sueño, pero cerré los ojos y agradecí a Dios por ellos, por ser su hijo, por el trabajo, por su amor y su mano siempre presente en mi vida ¡y entonces ocurrió! Antes de dormir, ¡escuché el tren a lo lejos! Su ruido poderoso me recordó tantas cosas, venía tocando la bocina, poderoso, metálico, ¡como antes! Esa noche también lloré en silencio pero de alegría.

lunes, 25 de febrero de 2008

Las funciones familiares


Funciones De La Familia I: Apoyo Emocional

Pr. Juan Barrera Muñoz

H
ace unos días comencé esta serie de artículos sobre las funciones de la familia en el día de hoy. Comencé con otro de los puntos, pero mientras lo hacía algo inesperado surgió: La muerte de nuestro cachorro, “el Nicky” y todo este suceso doloroso para nuestra familia me hizo cambiar el orden de los artículos. Déjenme que les cuente acerca de nuestro Nicky, era un Coquer Spaniel de color café, americano, llegó a la casa de quien era en ese entonces mi novia, dormía en una caja de zapatos y tomó mamadera hasta un buen tiempo después que nos casamos. Antes que nuestros hijos llegaran ya estaba el Nicky, persiguiendo gatos y encaramándose en cuanta cosa pillaba, corriendo y ladrando feliz por el jardín, pero hoy murió, estaba viejo, con cáncer y tuvimos que resignarnos a su pérdida. No intento ser meloso con la historia, pero lo que pasó ilustra bien esta función familiar, la de proveer apoyo emocional. ¿Qué hace una familia generalmente frente a un hecho como este?, tal vez le reste importancia al asunto, lo esconda de sus hijos pequeños y les prometa a sus hijos traer un perrito igual al que acaba de morir, pero en mi caso quise aprovechar este momento para enseñar a mis hijos algo importante en lo que respecta a las emociones. Para nosotros, adultos, es probable que la pena se pase pronto, y quizá a los niños también, pero el recuerdo del incidente quedará para toda la vida, así que pensando en eso y en los artículos que estaba preparando hicimos lo siguiente.
¿Qué va a hacer con él?-me preguntó el hombre que vino a la casa-voy a hacer un hoyo en el jardín y voy a hacer que mis hijos se despidan de él- creo que es mejor no hacer eso-me respondió-contradiciendo dije, -creo que es bueno para ellos conocer la experiencia de la muerte, y aprender el valor de los animales, dije yo, casi sin poder contener las lágrimas. No sé si esa persona se estaba riendo de mí o no, pero yo sentía una pena profunda por mi perro, así que, hicimos un funeral en el jardín y yo, el papá oficié de sepulturero, mientras mi esposa Lupe, la mamá, Juanito,10 y Joaquín, 6 y yo llorábamos juntos la partida de un buen amigo. Le hicimos cariño, lo miramos allí tirado en silencio recordando sus travesuras y entre lágrimas le dijimos algunas palabras personales cada uno y luego sin dejar de llorar cubrimos su cuerpo totalmente con tierra y sobre ella enterramos una planta. ¿Qué tiene que ver todo esta escena familiar con el tema en cuestión?, mucho, pues brindar apoyo emocional significa crear un ambiente emocional afectivo positivo, y no quise dejar pasar la oportunidad para dejar en mis hijos una enseñanza eterna.
¿Cuáles son las características de una familia que apoya emocionalmente a sus hijos?
1. Una familia que vive sus emociones de manera sana, que expresa sus emociones frente a las cosas buenas y frente a las desgracias, frente a las alegrías y frente a los duelos, frente a las victorias y derrotas familiares. Padres y madres que no sienten vergüenza de llorar frente a sus hijos, padres que se consuelan mutuamente, una familia donde cada uno puede expresar sus emociones y estas son respetadas y valoradas.
Una familia que presta apoyo emocional es también una familia donde se vive el humor, donde unos se pueden reír de otros sin herirse y también donde cada uno puede reírse de si mismo, de sus cosas buenas y cosas malas, a “mayor orgullo menos humor” escribió alguien.
2. Una familia que satisface las necesidades de los hijos y les brinda amor de manera expresiva, especialmente en los primeros años, pues a medida que van creciendo otras funciones y otras demandas van adquiriendo importancia y muchas veces esta primera función va disminuyendo, aunque jamás deberá desaparecer de una familia que se ama. Hay muchas maneras de demostrar el amor y satisfacer las necesidades emocionales de los hijos, y hay mucha literatura al respecto, pero, las formas básicas son el amor expresado en forma verbal, “te amo” es una palabra mágica a cualquier edad y sobre todo en un niño pequeño. Si no se tiene la costumbre de expresar el amor a través de las palabras, suele ser difícil comenzar, pero una vez que los padres descubren el efecto positivo que las palabras cariñosas tienen sobre sus hijos comienzan a usarlas con mayor dedicación, “te amo”, “eres un niño lindo”, o “una niña linda”, “eres tan inteligente”, “nada de lo que hagas puede impedir que te ame”, “eres el regalo del Señor para mi”, estas y otras palabras son una manera vital de llenar el baúl emocional de un niño, baúl al que va a recurrir en algún momento y sacar de aquí recuerdos que le fortalecerán o guiarán en alguna decisión futura.
Tocarlos es otra forma de expresar el amor, un buen abrazo, una sonrisa, jugar juntos a la pelota y hacer un gol juntos vale más que mil libros sobre la relación padre-hijo, ver juntos un partido en una shopería o comerse juntos un Barros Luco en la calle abrazados y riendo no tiene precio.
Descubrir cuales son aquellas cosas materiales que le haría feliz y regalárselas, dentro de las posibilidades de cada familia, (¡porque para muchos la lista es interminable!) es otra manera de brindar y expresar el amor, pequeñas agendas, tatuajes de mentira, unas zapatillas, un video juego, una película, un cd, una pulsera, una revista, un libro, lápices de colores, chapitas, etc son cosas que no cuestan mucho, pero que para los niños tienen gran valor
Otra forma de brindar apoyo emocional es que nosotros como padres nos mostremos también vulnerables a los problemas de la vida, llorar juntos con los pequeños logros y pequeñas penas de nuestros hijos, llorar si no quedó en el equipo de gimnasia, si el compañerito no la miró, si otro le dijo que era fea, llorar de alegría con una buena nota en matemáticas, con los goles en la pichanga del recreo. Mostrarse vulnerable además frente a los hijos cuando enfrentamos las frustraciones propias de adultos, un ascenso que no resultó, un problema familiar de difícil solución, dolor por la enfermedad de los abuelos o de otra persona. No esconder las emociones ni tratar que los niños no las vivan cuando estas son dolorosas.
En nuestra casa, este último tiempo estamos practicando ciertos rituales para recordar momentos emocionales importantes, por ejemplo: se termina el año escolar, entonces tenemos un asado especial para dar gracias a Dios y celebrar que después de un año de esfuerzo en el colegio por fin llegaron las vacaciones y a todo el mundo le fue bien. Celebramos cumpleaños, celebramos la licenciatura del Kinder de Joaquín, celebramos que ya aprendió a leer, celebramos el fin del invierno, la llegada de la primavera, del verano, celebramos que al papá le vaya bien en un examen, el cumpleaños de la mamá, etc y en todo damos gracias a Dios que nos permite estar juntos, y ser una familia. También tenemos momentos de recordar a personas que amamos y que ya no están con nosotros. Hace poco, en la mesa lloré al saber que un pastor amigo, de mi adolescencia, había partido para estar con el Señor, entre lágrimas les conté quien había sido, les dije lo importante que es dedicar la vida para Dios, de cómo él había salido adelante en la vida con la ayuda de Dios, de su alegría, de su amor por la música, por el deporte, oramos juntos para que el Señor diera paz a su familia, y nadie se rió o sorprendió que el papá llorara.
3. Este apoyo emocional debe tener límites y estos deben establecerse para que el niño no sea sobreprotegido, un amor excesivo puede convertirse en un amor patológico, estar siempre encima del niño, no dejarle libertad, no darle la oportunidad de cometer errores puede hacer que el niño crezca sintiendo siempre la necesidad de protección, aunque en realidad no la necesite. El niño necesita todo el amor y apoyo emocional, pero esto no debe convertirse en una burbuja que le impida su propio crecimiento. Milicic,1985 dice que los padres atribuimos a nuestros hijos ciertas cualidades y los tratamos como si las tuvieran, llegando incluso a etiquetarlos, nuestros hijos crecen con esas etiquetas y construyen su concepto de sí mismos en base a ellos, y luego se comportan como si estas atribuciones o etiquetas fueran verdaderas, “el débil”, “el desordenado”. “el ganador”, muchas de estas etiquetas parecieran ser nuestros sueños o nuestros propios temores que colocamos sobre nuestros hijos. El trabajo de nosotros los padres no es etiquetar, ni sobreproteger a los hijos, sino que en un equilibrio amoroso permitir que ellos mismos se encuentren, logren identificarse y diferenciarse. Darles raíces en las cuales afirmarse y sostenerse y luego alas con las que puedan volar sigue siendo el gran desafío para los padres. La autora que ya he citado identifica ocho criterios que impiden el desarrollo de una afectividad equilibrada y por antonomasia podemos deducir cuales son los criterios que ayudan al desarrollo afectivo de nuestros hijos:
1. Ausencia de modelos afectivos
2. Malos modelos
3. Carencias afectivas
4 Cuidados insuficientes hacia los niños
5. Daños a la autoestima
6. El abandono
7. Abusos sexuales
8. Climas afectivos fríos o poco gratos.

Una familia que se esfuerza en desarrollar un hogar que brinda amor y apoyo emocional está evitando conductas tan nefastas como las conductas suicidas, egocentrismo, violencia, indiferencia, trastornos alimenticios, trastornos del ánimo, conductas todas que afectan a un número importante de niños y adolescentes. Un hogar que brinda apoyo emocional está además sembrando felicidad no solo para ese mismo hogar, lo que ya es bastante recompensa, sino que además está preparando padres, estudiantes, trabajadores, jefes, empresarios, líderes, intelectuales y gobernantes más felices, íntegros, empáticos y misericordiosos, hombre y mujeres que representen los valores de Cristo en un mundo no cristiano.
Dios nos enseña en su palabra: La mujer (y el hombre)sabia edifica su casa (prov.14:1). El
vivir bajo un mismo techo y tener lazos sanguíneos no nos convierte automáticamente en
una familia, es la forma como nos relacionamos, el tipo de vida que llevamos, las cosas que hacemos y no hacemos, eso y mucho más es lo que nos convierte en familia. Esta tarea no se debe improvisar, ni dejar al azar, ni pensar que el tiempo se ocupará de ello. Un familia, una casa, un hogar, como nos enseña Dios se edifica, se construye. Con paciencia, con amor, con oración, con perdón y con el apoyo emocional que todos necesitamos, cuyo modelo perfecto se encuentra en Dios mismo, a quien, por la fe, podemos acercarnos para que nos abrace, nos cobije, nos escuche, nos reprenda y nos aliente y a quien por fe llamamos Padre.

sábado, 23 de febrero de 2008

Siendo enviados al mundo

Siendo enviados al mundo
David Wang
(Traducido por Pr. Juan E. Barrera)

Mi tema es: “Siendo enviados al mundo” y el texto que le sirve de base es Juan 20. Jesús dijo:”Paz sea a vosotros; así como el padre me envió, también yo los envío. Y habiendo dicho esto sopló en ellos y les dijo: Reciban el espíritu Santo”.
Hace algunos días, hablé con mi esposa acerca de este tema, “Siendo enviados al mundo”, el tema que voy a tratar. Ella no aguantó la carcajada, y es que mi relación con Asian Outreach me obliga a viajar seis meses a siete meses al año, por todo el mundo. Por eso cuando mi esposa supo que el tema que yo iba a tratar era “Siendo enviados al mundo” no pudo dejar de reír y yo comprendí la razón de su risa, pero, de todas maneras pregunté ¿de qué te ríes?. Ella respondió “porque personas como tú deberían hablar sobre el tema “Siendo enviados de vuelta del mundo”.
En el caso de Jesús, aunque todavía haya debates en cuanto a la manera como Jesús fue enviado, no hay la menor duda en lo tocante al lugar donde fue enviado. El fue enviado al mundo. Como el evangelio de Juan dice:”Dios amó de tal manera al mundo que ha dado a su Hijo Unigénito”. Hoy los discípulos de Jesús también están para ser enviados a este mundo. Jesús enfatizó este hecho en su oración sacerdotal, poco antes de haber dejado a los discípulos e irse al cielo.
En Juan 17, Jesús dice:”Así como tú me enviaste al mundo, también yo los envío al mundo”.Bien, ¿Qué es “este mundo”?. El mundo puede ser todo para todos los hombres, esto quiere decir que podemos apreciar el mundo desde una gran variedad de ángulos. Por ejemplo, los políticos simplifican demasiado el mundo y lo clasifican en mundo libre y mundo comunista, los economistas mueven afanosamente sus reglas y trabajan en sus calculadoras, intentando definir cual es el primer mundo, el segundo mundo o tercer mundo. Proponentes de un nuevo orden, optimistas, y definiendo optimistamente el mundo en términos de norte y sur, procuran atenuar las diferencias de niveles de vida. Los racistas ponen y disponen del mundo de acuerdo con el color de la piel de sus habitantes. El mundo puede ser muchas cosas para muchas personas diferentes.
Yo pregunté a mis hijos; tengo dos niños. Richard tiene 14 años y Dereck tiene 8. Ellos tienen seis años de diferencia, pero ¡nacieron exactamente el mismo día. ¡Esto es lo que se llama buen planeamiento familiar chino! Les pregunté pues: ¿Qué es el mundo?: Tuvieron bastantes dificultades en definir lo que es el mundo, intentando decir cuantos continentes hay, cuantas naciones soberanas existen. Esto muestra que la manera de dividir el mundo varía.
Me gustaría llamar su atención acerca de la manera como Dios ve el mundo. ¿Cómo es que el Creador ve el mundo que creó? Su visión del mundo es muy simple y directa. El ve el mundo como personas: las salvas y las condenadas. El evangelio de Juan dice que aquellos que creen son salvos, aquellos que no creen son condenados. Es de esta manera que Dios ve el mundo. Y nosotros los discípulos de Cristo, somos enviados a este mundo condenado, para hacer un mundo diferente para esas apersonas. Juan dice que somos enviados a este mundo para que proclamemos las buenas nuevas de Jesucristo. Aquellos que creyeren les serán perdonados los pecados, los que no creyeren permanecerán en sus pecados.
Es esta nuestra tarea. Nosotros somos enviados a este mundo a enseñar, a predicar, a compartir, a hablar, a proclamar, a anunciar las buenas nuevas de Jesucristo.
Pero entonces ¿Cómo es que el mundo nos responde como agentes de un evangelio de cambio? Yo descubrí que hay cuatro tipos de respuesta. El mundo reacciona de cuatro diferentes maneras.
Primero, hay una apertura. Hay un mundo abierto, amigable y receptivo al evangelio. Estuve recientemente en las Filipinas. Conflictos, inestabilidad política y sin embargo el pueblo estaba abierto y caluroso en relación al evangelio. Prediqué a una audiencia de seis mil personas, un mensaje muy simple, apenas la proclamación del evangelio de Jesucristo. Al final hice un llamado. Pedí que las personas que quisieran nacer de nuevo, por primera vez, en Jesús, se manifestaran. De esas seis mil personas, cuatro mil respondieron al llamado. Hay de hecho, este espíritu de apertura.
En segundo lugar, hay un mundo sensible. La situación puede ser delicada, pero las personas están dispuestas. Me recuerdo de un viaje que hice recientemente a China. En un momento estaba hablando en una universidad. Nada de religión, nada de cristiano. Estaba simplemente hablando de cultura, del cambio cultural entre los chinos en otros continentes. Cuando terminé, pregunté directamente al auditorio:”¿hay alguna pregunta?”. Bien, estábamos en un recinto público. El rector de la universidad, los profesores, los secretarios del partido, el presidente y el vice presidente de la cámara, todos estaban sentados en los primeros lugares. Los estudiantes presentes eran cerca de 800. Cuando, entonces, di la oportunidad para preguntas, un joven se levantó y dijo frente al auditorio en voz bien alta:”Doctor Wang, la estructura del comunismo derrumbó mi mente, pero podría decirme ¿qué voy a hacer con las ruinas y los escombros?”Sí, la China, aunque continúa siendo gobernada por los comunistas, está lista. ¡Las personas están listas!, ¡hay una China sensible!
En tercer lugar, están los países hostiles. En abril pasado, precisamente, viajé por los cuatro reinos paganos de los Himalayas: Nepal, Bután, Siquim y el Tíbet. Iba atravesando de frontera en frontera, y recuerdo que en una de las fronteras de estos países me hicieron parar y buscaron en todo mi equipaje, hasta que descubrieron mi Biblia. El oficial de aduanas, con muchas otras personas, me agredió y declaró con arrogancia:”Aquí, en mi país no se atreva siquiera a abrir este libro”.¡Ese es un mundo hostil!
Hay también, por supuesto, el mundo cerrado. Países como Mongolia Exterior, Corea del Norte, Albania se mantienen rigurosamente cerrados de modo que no podemos entrar allá para anunciar el evangelio directamente. Pero si nosotros viéramos el mundo como Dios lo ve, notaríamos que al final de cuentas, el mundo está compuesto de personas y que la respuesta, la reacción de las personas en relación a nosotros, depende en gran parte de la manera como nos aproximamos a ellas. Particularmente de cómo fuimos enviados al mundo, fuimos enviados a establecer contactos íntimos, a tener encuentros cercanos con las personas del mundo, el éxito depende mucho de nuestro abordaje básico.
Me gustaría ver de cerca algunos de los puntos básicos en estos contactos directos con las personas del mundo. No estoy hablando de evangelización a larga distancia, no estoy hablando de evangelización controlada a distancia, estoy hablando de ser enviados precisamente al mundo, de aproximarnos a las personas. En este caso me gustaría proponerles un método básico, que es: Evangelización por la vida versus evangelización por estilo. Por ejemplo, una campaña de Billy Graham es evangelización por estilo: organización de masas, grandes recintos, y la expresión “la Biblia dice”. Esto define un cierto tipo o estilo de evangelización. En la misma categoría se encuentran Reinhart Bockinke, en África, Yonggi Cho, en Asia, Luis Palau en América Central y del Sur.
Es claro que no hay nada de malo en este tipo de evangelización. De hecho, yo estoy siempre muy activo en esas campañas evangelísticas. Más tenemos que reconocer que se trata de un cierto tipo o estilo de evangelización, que es único y que es casi como un don para ciertas personas. Es absolutamente imposible intentar imitar o copiar, pensando que se trata de la única forma de evangelizar. En verdad en muchas partes del mundo este tipo de evangelización no es permitida. Sería imposible realizar ese estilo de evangelización.
Existe sin embargo, la evangelización viva, la evangelización que se vive diariamente, 24 horas por día, siete días por semana, 52 semanas por año: el evangelio de Jesucristo vivido en el día a día. Esto se aplica a todos nosotros. Esto se aplica en todas las situaciones. Este tipo de evangelización no puede ser prohibida: no puede ser impedida ¡y es verdaderamente poderosa!
Recuerdo que hace unos años volví a China a visitar una señora creyente, china. Ella estuvo presa durante 23 años y acababa de ser puesta en libertad. Esta señora venía exactamente del área cultural y tradicional budista en la China. Después de convertirse al cristianismo, quedó desligada de su familia, y se volvió una evangelista eficiente, viajando por toda la China, predicando la Palabra de Dios e invitando a la salvación a muchos millares de jóvenes. Pero en 1957 fue apresada y enviada a un campo de trabajo en Mongolia. Durante 23 años esta evangelista vivió “en el infierno”. Nosotros la visitamos en una pequeña “pieza” de madera en la terraza de un pequeño edificio. Nos sentamos frente a ella y entonces ella nos contó algunas de las torturas más inhumanas. Nos contó que fue esposada y se quedó así en los primeros años. Se negaban a quitarle las esposas. “Después de algunos meses las esposas comenzaron a oxidarse, a herir y a penetrar en mi carne. Después de algunos meses ya no podía ver las esposas, solo podía ver un poco de la cadena que salía por sobre la hinchazón de mi carne”.Ella dijo:” ¡era muy doloroso!... ¿Comida?-nunca me sirvieron comida; la arrojaban siempre en el piso y yo tenía que lamer y comer como un perro. Una joven en un campo de concentración chino fue violada innumerables veces”. Nosotros estuvimos allí sentados con aquella señora oyéndola hablar de aquellas torturas y no pudimos dejar de llorar, no aguantamos, no pudimos soportar. Pero ella nos confortó y nos dijo: “aunque a mi lado, estaba una mujer loca, descontrolada, que en su ira apuñaló a su marido y estranguló a sus propios hijos, y un poco más allá en un tipo de mazmorra había otro asesino, y más allá había otro homicida, aquí un ladrón…en torno a mi solo había asesinos, ladrones, personas que se odiaban unas a otras y al mismo Dios…”-ella continuó-“Cuanto deseaba yo poder ir hasta aquella mujer loca y descontrolada, tomarle las manos y decirle: Jesús te ama-Cuánto deseaba poder ir hasta el fondo del corredor, a la horrible celda de aquel asesino y decirle “para de blasfemar contra Dios, porque Dios te amó de tal manera que dio a su propio Hijo para morir por ti”, pero no tenía autorización para hablar. ¡Para mi esa era la peor de todas las torturas! Ese era el peor de todos los castigos!” Pero esa hermana siguió contándonos: “Una noche, 19 meses después, yo estaba durmiendo en ese piso helado, grasiento y horrible, toda enrollada para conseguir calentarme un poco, cuando de repente, me despertaron. Cuando miré parta arriba, vi. toda esa gente furiosa, la mujer loca, el asesino, el ladrón, el guardia comunista. Estaban allí de pie, empujándome y preguntándome con aire de desprecio:” ¿Qué pasa contigo?”¿Por qué estás tan feliz? Intenté levantarme; no osé hablar, solo moví la cabeza. Intenté negar que estuviera feliz, pero ellos continuaron incomodándome e hiriéndome y decían “sí tú estás feliz”. Aún ahora cuando estabas durmiendo, estabas sonriendo satisfecha, como un bebé. ¿Por qué estás tan feliz? Me apretaron contra la pared y yo no me atrevía a hablar, pero rápidamente usé el pie, y en aquel grasiento suelo escribí el nombre ¡J-E-S-U-S!”. ¿Por qué estás tan feliz?...al ver aquel nombre, todos ellos, como si hubieran sido tocados profundamente por Dios, cayeron sobre sus rostros y lloraron copiosamente. Y la señora continúo:”esa noche ¡todos se acogieron en los brazos de Jesús! ¡Veinte y tres años!, pero alabado sea el Señor porque más de 400 de mis compañeros de trabajos forzados encontraron a Jesús como su Salvador”.
¡Vida! ¡Vida! ¡Vida! No hubo folletos; no hubo Biblia, no hubo campañas evangelísticas, no hubo programas de radio, no hubo conferencias misioneras: hubo apenas ¡vida! Evangelización a través de la vida.
El segundo método que me gustaría compartir con ustedes es: Evangelización “con precio” versus evangelización “con arroz”.
Lo que quiero decir, es que nosotros cristianos nos preocupamos de otros, queremos dar y nos gusta dar. Nos interesamos en otros y damos. Por ejemplo, el hambre en Etiopía atrajo, hace dos años, millones de dólares en ofrendas de cristianos de todo el mundo. Nosotros queremos dar ¡Y no hay nada malo en dar! No hay nada malo en dar a las personas un vaso de agua fresca, o un platillo de arroz, o un bocado de pan. Hay todo eso en el cumplimiento del gran mandato: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. Evangelización “con arroz” da resultado en muchas partes del mundo. Evangelización “con arroz” puede glorificar el nombre de Jesús. El mismo dice: “Tuve hambre y me diste de comer”. Los justos le preguntaron, “Señor, ¿Cuándo te vimos hambriento, cuánto te dinos de comer?”. Jesús les dijo: “Cuando hiciste eso a uno de mis hermanos mas humildes, a mi lo hicieron”.
Sí, podemos y debemos involucrarnos en la evangelización “con arroz”, pero la verdad es que el mundo busca desesperadamente, necesita desesperadamente de evangelización “con precio”. El mundo necesita de alguien que esté dispuesto a pagar el precio. Recuerdo al pastor Chan, que es mi colega de trabajo en Hong Kong, en la Asia Outreach. El fue evangelista en la china durante 30 años, 18 de los cuales los pasó en un campo de trabajo forzado en China. Ahora que él está en Hong Kong, yo entré un día a su oficina y le pregunté: Pastor Chan, ¿Cómo se evangeliza en un campo de trabajo, en las celdas de una prisión en la China? ¿Cómo se evangeliza? El pastor Chan respondió:”No lo sé, pero recuerdo que entre 1959y 1962 la China atravesó un período de gran hambre. Fueron años de desastres naturales. Durante ese período de tres años, 22 millones de personas murieron de hambre. Y por supuesto durante ese tiempo, nosotros en el campo de trabajo ¡no teníamos comida alguna! Los guardias del campo simplemente nos dijeron: “busquen ustedes su comida”. Nosotros íbamos por lo tanto por las montañas y campos y recogíamos cortezas de árboles, desenterrábamos raíces y todos los días cocíamos eso hasta convertirlo en un caldo espeso para aguantar el hambre. Recordábamos siempre que los oficiales del campo nos decían:”trabajen, trabajen, porque cuando llegue el año nuevo chino, ustedes tendrán su fiesta”. Por lo tanto perseverábamos, luchábamos, sobrevivíamos anticipando la llegada del año nuevo chino. Finalmente llegó el día del año nuevo y nosotros recibimos nuestra fiesta. Cada habitante del campo de trabajo recibió un huevo de gallina. ¡Un huevo! ¡Un año! ¡Esa fue nuestra fiesta! Cada uno coció bien su huevo y deliberadamente procuró saborear cada bocadito, lentamente para aprovechar al máximo su huevo. Después, cada uno molió con mucho cuidado la cáscara de su huevo y la mezcló con agua para ingerirla también. ¡Un huevo, un año, una fiesta!
¿Qué respecto de los cristianos? Había unos 14 o 15 en el campo de trabajo. El pastor Chan dijo que todos cocieron sus huevos y se juntaron para comerlos, pero en vez de hacer eso fueron al pequeño hospital del campo y dieron sus huevos a los enfermos y a los moribundos. “Algunos estaban tan débiles, que nosotros tuvimos que insistir: por favor, cómete este huevo, tú lo necesitas más que yo” ¡Esto es evangelización “con precio”. ¡Quédate con mi huevo, tú lo necesitas más que yo!
El pastor Chan me dijo: “Cuando fui libertado, 18 años después, el jefe del campo de trabajo, así como también el sub jefe, fueron a despedirse de mi a la estación de tren. Esto era muy impropio. Oficiales de la alta esfera del gobierno y personas con responsabilidad en el partido yendo a despedirse de un preso de un campo de trabajo a la estación de trenes.¡Esto era muy vulgar!, pero más impropio aún fue que aquellos dos oficiales superiores, comunistas,, confesaran uno en frente de otro.”Pastor Chan, después de haber observado a los cristianos en nuestro campo de trabajo por más de veinte años, nosotros, ambos creemos ahora que tú Jesús es el verdadero Dios. ¡Esto es evangelización con precio!
Me recuerdo del soldado romano, del centurión, que estaba junto a la cruz de Jesús cuando él fue crucificado. Bien, él era un soldado duro. El ya había visto muchas personas crucificadas, creo además que él mismo había matado a muchas, muchas personas en la cruz. Pero en aquel día, allí junto a la cruz de Jesús, el vio el precio que Jesús pagó. Al mismo tiempo que oía las carcajadas y escarnios de los fariseos, “Vean salvó a otros, pero a si mismo no se puede salvar”. Esto es evangelización con precio.
Si somos enviados es este mundo, los contactos directos con las personas nos servirán para demostrar esa disposición interior de pagar el precio. ¿Estamos de hecho dispuestos, preparados a pagar el precio?
El tercer método que me gustaría compartir con ustedes es Evangelización Poder versus Evangelización Información. Durante mucho tiempo, nosotros, como iglesia, hemos evangelizado el mundo; hemos hablado las buenas nuevas de Jesucristo; hemos predicado de las buenas nuevas y hemos enseñado al mundo la realidad del evangelio de Jesucristo. Ya es hora que comencemos a mostrar al mundo la realidad del evangelio de Jesucristo. El apóstol Pablo enfrentó el mismo dilema en su tiempo. Su mundo exigía diferentes cosas de él. Pablo dice “Los judíos querían señales; los griegos quieren sabiduría y conocimiento, más yo predico solo a Cristo y a este crucificado”.
Pablo definió entonces lo que quería decir con Cristo. En efecto, el mundo de hoy continúa preguntándonos: ¿Qué es el evangelio que ustedes predican? ¿Quién es ese Cristo que proclaman como Salvador? Pablo declaró:”Para mi, Cristo es poder de Dios”. Y Cristo es, por lo tanto, también el conocimiento de Dios. Yo supongo que muchas partes del mundo están sobre alimentadas con conocimiento de Dios, pero sub alimentadas del poder de Dios. Nosotros somos realmente enviados al mundo que está dominado por la carne y sangre, como dijo Pablo. El mundo es controlado y dominado por los principados, por las potestades, por los poderes de las tinieblas.
Y Jesús dijo:”Aquel que está en nosotros es más fuerte del que está en el mundo.”Tenemos que ir al mundo y demostrar el poder, el poder del evangelio.
Me acuerdo de un día en que entré a la oficina del pastor Chan, en Hong Kong, y le pregunté por su hermano menor. Este su hermano, también se había vuelto evangelista en la China. El hecho de que su hermano mayor pasara 18 años en un campo de trabajo no atemorizó a este joven. El declaró:”Quiero ser evangelista”. Y se convirtió en evangelista, sin nunca haber asistido a una escuela bíblica. Yo le pregunté por tanto al Dr. Chan “¿Cómo es que está su hermano menor?”¡Oh él se sintió tan feliz! ¡Tan orgulloso! Tomó un mapa y dijo: “El estuvo aquí, y aquí, y aquí, y aquí y aquí.”Yo le pregunté: ¿Cómo es que su hermano puede viajar tanto, llegar a tantos lugares?”-¡Porque la policía lo persigue!,- me dijo. ¿Están viendo? Solo un paso, dos pasos adelante de la policía, yendo a todas partes, predicando, enseñando y declarando las buenas nuevas de Jesucristo, por toda la china! Me sentí tan feliz y le pregunté “A propósito, ¿su hermano tiene algunas señales, algunas maravillas en su ministerio?” El Dr Chan no me respondió, guardó simplemente el mapa y murmuró algo. Pero lo que él murmuró me cayó como una tonelada de ladrillos entre los ojos-“Se debe considerar muy extraño que no haya maravillas en el ministerio de alguien”. Oigan bien: ¡se debe considerar muy extraño que no haya maravillas en el ministerio de alguien”!. Esto es bíblico “Ir por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura, y señales y maravillas les seguirán, confirmando la palabra que predican”. ¡Esta es la Gran Comisión! No simplemente ir a predicar; no simplemente ir a enseñar, más ir con señales y milagros”. Quedé muy entusiasmado y le pedí: “Dr Chan ¿me podría contar una de las señales de su hermano menor? El no dijo nada. Tomó simplemente una carta que había recibido de su hermano y la puso en mis manos. Yo estaba de pie. Comencé a leer la carta y cuando ya había leído un poco, me senté. Cuando llegué al final de la carta me sentía emocionado y por el suelo. No conseguí decir una palabra, las lágrimas me corrían por el rostro, me quedé allí simplemente llorando. Aquella carta de un joven, casi de un niño, que nunca había asistido a una escuela bíblica, que solo algunos meses antes había recibido un ejemplar de la Biblia para si mismo, ¡un nuevo evangelista! La carta decía: “Yo estaba predicando en esta aldea cuando llegó un mensajero de otro pueblo pidiéndome que volviera allá porque había muerto una señora creyente. Fui a buscar mi bicicleta y pedaleé cerca de dos horas hasta esa aldea. Cuando llegué allá, la señora ya estaba con las ropas fúnebres y había sido colocada sobre una tabla. Después del funeral, ella sería llevada en esa misma tabla hasta el lugar de su entierro. Hablé con los familiares acerca del funeral y mientras hablaba con ellos, los oficiales comunistas, que eran cuatro, llegaron a registrar la muerta. Cuando ellos estaban haciendo el registro de la muerta, notaron algo y preguntaron, “¿Ella es cristiana, o sea ella era cristiana? ¿Ustedes aquí, no son cristianos? ¡Oh, ustedes son unos estúpidos!, ¡son tan supersticiosos! ¿Será que todavía nos van a decir que creen en este Dios extranjero? ¿Serán tan estúpidos, tan supersticiosos que crean que este Dios Jesús murió y después de tres días resucitó, y que todos los que creen no morirán sino que volverán a la vida?” Ellos se reían, con desprecio y decían:” ¿Por qué es que ustedes no hacen nada por esta mujer muerta?”. Y este joven evangelista, que nunca había ido a un seminario, se acercó a la muerta, le tomó la mano y oró. La carta continuaba así: “Yo volví junto a los cuatro miembros del partido, para hablar con ellos, y súbitamente escuché aplausos. Me di vuelta y vi entonces a la misma señora, sentada en la tabla aplaudiendo. Los cuatro comunistas huyeron de la casa, pero no se fueron. Se quedaron espiando por la ventana. Vieron a la mujer aplaudir y después agitar los brazos en el aire. Después, ella comenzó a reír y a llorar y a alabar a Jesús:”¡Aleluya!, ¡Aleluya!, ¡yo estuve en el cielo y vi a Jesús! ¡Oh que gloria! ¡Yo vi a Jesús, el maravilloso Jesús!”. Cuando la señora abrió sus ojos y vio a sus familiares y amigos dijo:”No huyan, no huyan. Esperen que voy a hacerles té. Quiero decirles todo acerca del cielo”. Tomó un balde y fue a buscar agua. Toda la aldea sabía que ella había muerto. Cuando la vieron con el agua todos la acompañaron hasta su casa que quedó repleta, hasta el patio. Y durante horas y horas, aquella señora sin ninguna instrucción, analfabeta, que nunca supo escribir su nombre o leer una sola palabra, habló a todos de la gloria del cielo!” Cuando ella terminó, el joven evangelista se levantó ¡y predicó acerca del infierno! La carta continuaba “Al día siguiente, en el nombre de Jesús, bautice 472 nuevos creyentes, incluyendo los cuatro oficiales comunistas! ¡Aleluya!”.
¿Quién hizo esto? ¿Quién hizo esto? ¡Jesús! ¿Qué es quien llevó la conversión de todas aquellas personas? ¡El poder del evangelio de Jesucristo!
Jesús dijo: “Así yo los envío a ustedes”. ¡Nosotros somos enviados con poder, somos enviados con la disposición de pagar el precio! ¡Somos enviados con una vida que demuestre el verdadero significado de nacer de nuevo!
Cristianos, yo les lanzo el desafío ¡vamos a este mundo con poder! ¡Vamos a este mundo con una vida que demuestre una evangelización las 24 horas del día! ¡Vamos a este mundo con la disposición de morir por el mundo para poder salvar el mundo!
Oremos: “Padre del cielo nos enfrentamos con un tremendo desafío- un mundo de más de cuatro billones de personas. ¿Cómo es que iremos a este mundo? Padre del cielo, ¿Tenemos nosotros una vida que sea de hecho evangelización las 24 horas del día? Padre del cielo, te pido que envíes tu Espíritu santo para sondear nuestras vidas, para sondear nuestros corazones. ¿Estaremos dispuestos a pagar el precio por amor del evangelio? ¿O estaremos simplemente dispuestos a involucrarnos en algún tipo de evangelización “con arroz”, pero sin querer penetrar en las líneas en que es preciso pagar un precio? Padre del cielo el mundo ansía ver una innegable demostración del poder del evangelio de Jesucristo.¿Será que yo la tengo, será que yo la tengo? Espíritu Santo, oro a ti, en nombre de Jesús, te pido que libertes tu poder y lo derrames sobre cada uno de nosotros. Buscamos el Espíritu santo y el revestimiento de su poder! Que cuando vayamos a este mundo las señales y milagros nos sigan, confirmando la palabra que predicamos, para gloria del Padre, para gloria del Hijo y para gloria del Espíritu Santo. Amén.

jueves, 21 de febrero de 2008

DIOS ESTÁ EN LA OSCURIDAD

Juan E. Barrera

“Entonces el pueblo estuvo a lo lejos, y Moisés se acercó a la oscuridad en la cual estaba Dios”
Éxodo 20:21.

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Oy en la mañana, en mi lectura sistemática de la Biblia llegué a este pasaje en el libro de Éxodo, el capítulo 20. Estoy usando para esta lectura una antigua Biblia versión Scofield. Las razones para ello son variadas y no corresponde ahora mencionarlas. Lo interesante fue que en el margen de mi Biblia había anotada una fecha: Marzo de 1984. y recordé inmediatamente la experiencia que viví en esa fecha. Tenía que tomar una decisión importante en mi vida, era joven y tenía mucho miedo. Había orado por ello todo un verano sin obtener respuesta de parte de Dios. Llegó marzo y no sabía que hacer, hasta que una de esas mañanas encuentro este verso “…y Moisés se acercó a la oscuridad en la cual estaba Dios”. En ese momento la oscuridad para mi era todo un mundo nuevo que se me habría y que yo desconocía, no sabía que venía en el futuro, no tenía seguridad de ningún tipo, solo la palabra del Señor diciéndome que allí en la oscuridad estaba Dios, y yo le creí, y no me equivoqué. Decidí sin tener toda la luz necesaria, a tientas, sin ver el camino, sin ayuda humana, y sin más recurso que la fe, caminé hacia la oscuridad y claro, allí estaba El esperándome.
La oscuridad forma parte del andar cristiano. No siempre tenemos las cosas claras, no siempre las cosas encajan como quisiéramos. Esto se debe a que vamos cambiando y muchas de las crisis son de desarrollo, de crecimiento, de amplitud. Otras son resultado de malas acciones, nuestras o de otras personas que nos afectan. Otras crisis forman parte de la escuela de Dios para que le conozcamos más y le sirvamos mejor.
La oscuridad, para los niños, en cierta etapa de su desarrollo, es una experiencia traumática. Quedarse solos en la oscuridad les provoca un terror que no pueden controlar. Llaman a gritos a su mamá, lloran y buscan con angustia el interruptor de la luz. Para ellos quedarse en la oscuridad es una señal de mucho peligro, lo desconocido los aterra. Así somos también los creyentes, cuando Dios nos hace pasar por la oscuridad gritamos, lloramos y nos asustamos. Hasta buscamos un “espanta- cuco” emocional que nos libre de la angustia de esa existencia oscura porque tenemos mucho miedo.
En estos días renunciemos a nuestros temores y ansiedades. Dejemos de ser niños y avancemos hacia lo desconocido. Dios está en la oscuridad, allí están los brazos abiertos de la cruz esperándonos.
LA IGLESIA Y LOS DESAFÍOS DE LA POSMODERNIDAD

Juan Barrera Muñoz

La realidad de la iglesia ha sido tema preferido de predicadores y pensadores experimentados y no experimentados, algunos con una gran agudeza espiritual, otros no tanto. Algunos con un conocimiento profundo de la condición de la iglesia, otros más superficiales, pero lo cierto es que esto ha sido foco central de miles de mensajes, de libros, de cintas y hasta canciones. Gritos, discursos, argumentos convincentes, y la observación de la realidad tienen que convencernos de este hecho.
Sin embargo aún hay muchos creyentes, los siempre optimistas, a los que les pareciera que la situación pobre de la iglesia no lo es tal y caminan indiferentes y confiados, “de lo bueno poco” nos dicen, como romántica justificación.
Materialismo, indiferencia, relativización valórica, sobre-espiritualidad, instantaneidad, legalismo, racionalismo, falsas espiritualidades, deserción, trastornos de personalidad, indiferencia, espiritismo, sincretismo, sensualidad, religiosidad, etc., debieran convencernos de la condición de la iglesia en el día de hoy.
Decir que solo en el presente la iglesia presenta todos estos ataques y oposición es desconocer la historia eclesiástica. La diferencia es que, en el pasado la oposición casi siempre fue externa, en Jerusalén, bajo el imperio romano, bajo la inquisición, con el comunismo, y otros. Excepción a esto sería el período de las herejías; gnosticismo, montanismo y otros. En estos períodos siempre hubo hombres de Dios que enfrentaron los ataques, muchas veces a costa de su vida, y gracias a ellos la iglesia ha seguido fiel en su tarea. La iglesia salió de Jerusalén, conquistó el imperio romano. Las antorchas humanas de los creyentes bajo la inquisición alumbraron el camino de la iglesia y el diablo y sus aliados no lograron detenerla. Ante las cámaras de todo el mundo cayó el muro de Berlín y con él una de las más grandes ideologías del siglo pasado, pero la iglesia aún continúa en pie.
¿Cuál es la diferencia entonces con el momento actual? Que el enemigo de la iglesia hoy está escondido, mimetizado, disfrazado entre, bajo, sobre y delante de la iglesia y actúa desde el púlpito, desde el salón de clases del instituto bíblico, del seminario y son pocos los que lo descubren. Está infiltrado en la manera como pensamos, como sentimos, como vemos el mundo o como no lo vemos.
El enemigo oculto de la iglesia se llama Modernidad y Pos Modernidad.
Un autor refiriéndose al tema escribió lo siguiente: “vivimos en un mundo moderno y hablamos del hombre moderno. ¿Qué modernidad es esa, particularmente en términos de sus efectos sobre la religión? La cultura y conciencia moderna son el resultado de la interacción del hombre con los vehículos de la modernidad” (1).El mismo autor agrega que los principales vehículos de esta modernidad son: la esencia del mercado capitalista y el estado burocrático centralizado. Entre los vehículos secundarios se incluyen: una nueva tecnología industrial, la urbanización acelerada, el crecimiento de la población y los medios de comunicación de masa (2).
En esta “postura” encontramos algunas cosas bien definidas que han influido directamente en la Iglesia y su condición, pero que al mismo tiempo representan los mayores desafíos de este momento de la iglesia. ¿Por qué decimos que la iglesia es influida por el signo de los tiempos? ¡Porque es imposible que no reciba esta influencia! Es en este mundo en que la iglesia interactúa, establece relaciones, hace intercambios.

Por lo tanto la iglesia tiene un doble trabajo: por un lado “sacarse de encima” a su enemigo y luego derrotarlo. ¿Cuáles son algunas de las características de la modernidad que influyen en la iglesia?

a. El racionalismo, con su razón como garantía de conocimiento, que abiertamente rechazó la teología, por tener esta un sentido metafísico, y porque según el racionalismo se divorcia de la vida. La Alta crítica es la mejor muestra de la influencia de la razón con su negación de los milagros y de todo lo que no pudieran explicar racionalmente. El racionalismo despojó también a la teología del sano misticismo, negó lo sobrenatural y quitó todo misterio de la revelación bíblica (3).Esto se puede ver en las explicaciones y análisis de algunos textos, donde de alguna manera se trata de encontrar una explicación lógica a fenómenos que no lo tienen. A. W. Tozer, (1959), dijo:”Ahora substituimos el testimonio por las conclusiones lógicas deducidas de textos…víctima de una lógica obtenida no del Espíritu…seguridad que reposa en un movedizo neologismo” (4). Tozer da un ejemplo que, creo, no difiere mucho del evangelismo en ciertos sectores de nuestras iglesias ; “La conversación entre un interesado y un obrero en una sala de aconsejamiento evangélico, sigue más o menos este curso:¿Tú quieres que el Señor te reciba y te haga su hijo?, “quiero”, pues bien lee esto:”El que viene a mí, de ningún modo lo echaré fuera” ¿Crees esto?-creo-Ahora, si no te echa fuera, que es lo que hace El entonces? –creo que me hará su hijo-Amén- Ahora El te recibió y eres su hijo. ¿Por qué no hablas de esto a otros?”(5).
La influencia del racionalismo, se manifiesta también en lo que llamo “tecnificación de la fe” o “intelectualización de la fe”donde todo el acontecer de la iglesia es sometido a análisis, a la partición, a la división, a la atomización olvidando que “el todo es más que la suma de las partes”. Hace algunas décadas, por ejemplo, se hizo famoso el término “iglecrecimiento”que era una manera científica de estudiar el crecimiento de la iglesia y su aplicación para una posterior sistematización y aplicación. Dicen los críticos de este movimiento que no hubo iglesias que crecieran aplicando estas estrategias y como muchos otros temas al interior de la iglesia, pasó al olvido, aunque aún existen muchos libros al respecto.”Mucho me costaría vivir en un mundo sin libros, pero la realidad no está en ellos, puesto que no cabe entera”, dice el personaje Adriano de Yourcenar en “Memorias de Adriano” (6) ¡sabias palabras!
El extremo opuesto al racionalismo también ha penetrado en la iglesia, y es el
b. Empirismo, este hace de los sentidos la garantía de su conocimiento, son los sentidos el medio por el cual se conoce la realidad. En esta postura, Dios queda reducido a la capacidad de sentir, de experimentar, en un “objeto” al alcance de los sentidos. Esto torna la fe en una cuestión meramente afectiva, emocional (7).No se puede negar que una experiencia con Dios tiene obviamente alcances emotivos y que su presencia muchas veces produce un desbordamiento emocional, de lo que hablamos es del reduccionismo emocional. Me atrevo a decir que nuestra teología se mueve como un péndulo entre estas dos posturas.
c. La urbanización. Este es otro gran desafío para la iglesia de hoy, “urbanización es una transformación por la cual la sociedad pasa de un nivel esencialmente rural a otro esencialmente urbano”. En un primer momento esta definición puede parecer simple, pero no nos debemos engañar. La urbanización, como podemos observar en nuestro país en los últimos años, implica profundos cambios sociológicos. Desde la antigüedad, estos cambios son cada vez más complejos e incluyen:

1. La especialización de la mano de obra
2. La moralidad de la población
3. El predominio de la maquinaria
4. La dependencia del tiempo mecánico (en sustitución del tiempo natural y del control familiar)
5. Un individualismo acentuado
6. Aparición de grupos sociales secundarios
7. Mayores inventos
8. Incremento del espíritu competitivo
9. Desarrollo de la burocracia” (8)
En 1950 la población urbana en América Latina era de 65 millones (incluidos el Caribe y América Central). En 1985 ya era de 278 millones y al 2000 se proyectaba un crecimiento de 614 millones de personas. Las cuatro ciudades más grandes de América Latina, en una proyección al año 2020 tendrán una población de:
Buenos Aires, 12.7 millones
Río de Janeiro, 18.8 millones
Sao Paulo, 28.1 millones
Ciudad de Méjico, 35,5 millones (9)
¿Está la iglesia preparada para enfrentar estos desafíos? Me gustaría aquí referirme a como la iglesia puede afrontar estos desafíos, pero no es este el propósito del presente trabajo.
d. El secularismo y el materialismo. Alguien definió secularismo como”Vivir sin tener conciencia de Dios y de su iglesia, y sin contacto con ninguno de los dos. La cultura moderna substituyó a Dios como base del comportamiento, de las decisiones y de los valores morales. Dios y su pueblo pasa a ser irrelevantes para la vida moderna” (10)
Podríamos mencionar varios tipos de secularizados: el que no sabe que lo es, aquel cuyo mundo se limita enteramente a la realidad cotidiana, al aquí y ahora, es el caso de una mujer santiaguina, abandonada por su esposo, con una familia numerosa, en un barrio pobre de la ciudad. Su trabajo es pesado y tedioso, menospreciado y mal pagado. Trabaja largas horas cada día, deja sus hijos al cuidado de una vecina o del hijo adolescente, que es el mayor y ella sale a trabajar desde la madrugada hasta entradas horas de la noche, llega a su casa cansada y angustiada, sintiéndose culpable por dejar a sus hijos solos todo el día. No piensa en el pasado, ni en el futuro, no puede “bajarse de la máquina”. Dios y el cielo, la iglesia y sus mensajes son irrelevantes en contraste con sus luchas diarias. Su preocupación, es probable, no pase de la próxima comida, del dinero para pagar las cuentas y la preocupación que nada les pase a sus hijos mientras ella no está.
Otro caso de persona secularizada es aquel que también ve la vida solo en el “aquí y ahora”, pero lo hace de otra manera. Tal vez es un profesional universitario, igual que su esposa, cuya cuenta corriente le permite darse lujos que no tuvo cuando niño y que está deslumbrado con su poder adquisitivo, puede comprar casi todo, puede viajar, las crisis económicas no le afectan mayormente, tiene a sus hijos en un buen colegio y siente de alguna manera que el futuro le pertenece. Piensa que hay que gozar la vida, pues es la única que hay, y que guarda los ritos religiosos como un trámite social que hay que cumplir para no quedar mal, pero en su interior rechaza a Dios y a la religión porque lo considera irrelevante para la vida, incluso la moral. Este hombre tiene todo o casi todo ¿Para qué necesita a Dios?
Un tercer secularizado es aquel que nunca ha trabajado, pero que es dueño de una fortuna que le permite pasar por la vida como si esta fuera una gran fiesta o tal vez es el hijo heredero de esta fortuna, viajando por el mundo, “subsidiado”, desde la casa, con el futuro asegurado y con un poder adquisitivo que le permite tener prácticamente todo lo que sea comprable, objetos, educación poder, influencias, fama, etc. ¿para que necesito a Dios? –se pregunta esta persona.
Un autor que ya he citado escribió: “Las personas secularizadas pueden parecer incluso religiosas en muchas de las cosas que hacen, más ellas tienen sus propios dioses, como el dinero, el sexo, el materialismo, el éxito, el poder, ser aceptados socialmente. O su propia filosofía” (11).
En los ejemplos vistos notamos dos opuestos, por un lado está la persona a la que un sinnúmero de factores le han favorecido y tiene un buen pasar en la vida, la persona a quien el actual sistema económico le favorece y le acomoda y por otro lado los que no han tenido la “misma suerte” u ¿oportunidades? Y que solo consiguen sobrevivir en un sistema metalizado y mecánico, que madruga cada día, que gana poco y que se esfuerza, a costa de tarjetas y otros malabares, por llevar el ritmo económico impuesto por la propaganda. Algunos pocos lo consiguen, otros caen en una desesperanza aprendida, antesala de los trastornos depresivos, ansiosos y de angustia. En ambos casos el dinero juega un papel importante: como objeto de dominio y poder en un grupo y como motivo de lucha diaria y preocupación constante en el otro.
Krätzig, 1975, (12) hace una contraposición entre los valores de la modernidad y los valores cristianos. Resulta muy provechoso hacer la comparación y sacar conclusiones propias.
Valores seculares
Valores cristianos
Búsqueda del éxito
Iglesia como sierva
Auto preocupación
Auto sacrificio
Involucramiento como espectador pasivo
Contribución de cada miembro
Elitismo
Religión profética
Divisionismo
Deseo de necesidad
Religión civil
Religión profética
Valores del poder secular
Poder del amor altruista
Competición
Cooperación
Manipulación
Dignidad de la vida
Seguridad falsa
Compromiso radical
Aislamiento
Participación en sociedad
Estilo gerencial
Contribución de todo el cuerpo de Cristo
Búsqueda de riquezas y avaricia
Administración responsable de las cosas
El fin justifica los medios
Medios coherentes con principios bíblicos.

También quiero mencionar a Os Guinness, un pensador cristiano americano, que en un ensayo escrito hace ya varios años menciona tres presiones de la modernidad a la iglesia o tres claves para entender la religión en la sociedad moderna. En este ensayo titulado ¡Cuidado con la Boa! Este pensador menciona:
e. El secularismo, que ya hemos visto, pero al que él agrega una definición que no deja de ser importante, pues define secularismo como “el proceso mediante el cual las ideas y las instituciones religiosas están perdiendo su significado social” (13) Guinness entrega además otros antecedentes, trabajados también por otros autores y es la negación que el secularismo hace de lo sobre natural. De la mano del racionalismo y del naturalismo, el secularismo ha despojado a occidente de cualquier intervención que vaya más allá de lo humano. Todo lo que acontece, ocurre aquí en la tierra y tiene una explicación natural, según esto el hombre no necesita de una explicación sobre natural para aclarar sus dificultades, es el hombre y la confianza en el hombre lo que va a solucionar todo, es solo una cuestión de tiempo. Esta racionalización y negación de lo sobrenatural o trascendente no solo afectó a la teología protestante, lo mismo ocurrió con los judíos y otros grupos. Humberto Maturana en un reportaje realizado por una conocida revista, a fines de los 80 dice:”No hay ninguna circunstancia o experiencia humana que requiera del recurso divino para explicarla…” (14) sin embargo reconoce que el tema de la trascendentalidad siempre está presente, ya sea en filosofía o en ciencia. Sin embargo este énfasis secular traería como consecuencia una sed espiritual que llevaría a millones de personas a buscar el misterio perdido en religiones orientales y en el movimiento Nueva Era.
f. Pluralización, que Guinness define como “El proceso mediante el cual las sociedades modernas vienen a tener un creciente número de visiones mundiales disponibles para sus miembros” (15) ”la mejor imagen aquí podría ser la de un supermercado religioso”- dice el autor. En el pasado la iglesia también se vio enfrentada a esta situación, en el siglo I con el pluralismo y el sincretismo que reinaba, pero la diferencia actual es que este pluralismo actual no tiene comparación, ni con el pasado remoto ni presente. Hoy resulta muy difícil decir esto es negro, o esto es blanco, porque la tendencia cada vez mayor es a dar cabida a todo tipo de visiones. Recuerdo el slogan de una universidad privada hace unos veranos que decía “Aquí hay espacio para todas las visiones”. Este eslogan resume muy bien el pensamiento actual y su influencia en la religión. Podríamos enumerar muchos efectos de este pluralismo:
Ya no existe una religión que una o mantenga la unidad de la sociedad, y quizá esa es la razón de la defensa a muerte del islamismo contra la influencia de Occidente, pues se sabe que este resulta ser una fuerza de unidad importante para los musulmanes.
Si existe pluralismo religioso, el cristianismo ya no es más la cosmovisión, sino que se convierte en una opción más entre muchas, una alternativa que se puede desechar, y si esto ocurre, tenemos otra gran consecuencia,
Relativización de la ética. ¿Cómo podemos argumentar contra la homosexualidad, el aborto o la eutanasia si la ética cristiana, trascendentalista e ideal es sólo una alternativa? ¿Podemos argumentar sin recurrir a la Biblia? Podemos, pero resulta más difícil sin ese importante referente ético. -¿Dios ha dicho que…? -¿Cuál de todos, me respondió con ironía un compañero en la universidad? El pluralismo también es el germen de nuestra cultura desechable, puesto que si hay muchos dioses, hay muchas éticas, por lo que la cuestión valórica, el plano axiológico se trastorna ¿Por qué seguir casado con…? “tengo derecho a…abortar, rechazar, matar, abandonar, ser feliz, etc.
g. Privatización. Se define privatización como:”La ruptura producida entre las esferas de lo privado y público en la vida moderna” ( 16).Al respecto hace ya un buen tiempo que dos futurólogos conocidos, en un libro que tiene ya 14 años de haberse escrito:“Megatendencias 2000”(17) pronosticaban para la década de los noventa la aparición del Libre Mercado como modelo económico para el mundo y no erraron, pues hoy prácticamente son muchos los países que han abrazado un modelo que descentraliza y cada vez deja menos responsabilidad al estado en asuntos importantes como educación, vivienda, salud privilegiando la privatización. Chile es un ejemplo ( para bien o para mal), educación privada, salud privada, vivienda en manos de constructoras privadas, carreteras privadas, servicios como luz, agua, teléfono privadas, medios de comunicación ¿Privados?, medios de transporte privados, centros vacacionales concesionados, etc. El libro dedica casi una página a las privatizaciones en Chile entre los años 70 y 80 ¿Podríamos pensar que la iglesia escaparía de esta tendencia? ¿Hablamos de una religión privada? ¡Sí! La modernidad produce en la sociedad una religión privada y sus efectos se ven en lo siguiente: A continuación enumero lo que Os Guinness cita como consecuencias de la privatización. (18) Solo voy a extraer la idea fundamental, pero les invito a leer este excelente ensayo, que también tiene ya por lo menos dos décadas, lo que lo hace casi profético. Para Guinness la privatización tiene dos efectos generales sobre la religión, una positiva y una negativa.

Efecto positivo de la privatización
Ofrece una libertad verdadera, existe el mundo privado como antítesis de los sistemas totalitarios que normaban hasta la intimidad de las personas. Esta es una libertad de la que las personas pueden disfrutar, decidir, rechazar, optar. Las personas pueden a optar a muchas más cosa que en el pasado.
La privatización ofrece un cierto grado de compensación para todo aquello que no está disponible en el mundo público, es decir en lo privado el sujeto deja de ser un número, una ficha, un peón de la ajedrez y en lo privado encuentra respeto, intimidad, la seguridad que no le da el ámbito público. En lo privado hay un lugar donde la persona puede ser ella misma, manifestar sus gustos y preferencias. En contraste a las relaciones públicas que pueden ser “parciales”,”funcionales” y “superficiales” las relaciones privadas pueden ser “personales”, “profundas”, y “totales”.
Efecto negativo de la privatización
El mundo privado es limitado y limitante. En lo privado la persona puede desarrollar cierto sistema de valores, cierta filosofía, ciertas costumbres o ideas,…o cualquier cosa, pero esto no puede abarcar lo público, lo que el individuo haga en privado no debe o no debe tener relación alguna con su trabajo, por ejemplo, o con la función que cumple en la empresa ¿No tiene esto implicancias éticas? Recuerdo graficado muy bien esto en la discusión mundial sobre si Bill Clinton había obrado bien o mal en el incidente sexual con la becaria Mónica Lewinsky. Algunos comentarios y opiniones al respecto eran “¿Que importa lo que haga en privado si ha sido un buen presidente? En las encuestas realizadas a los norteamericanos sobre su opinión respecto del incidente no fue sorprendente: a la mayoría no le importaba lo que hubiera hecho mientras la economía fuera próspera. También, por otra parte de criticaba a Kennet Star, el fiscal que investigaba a Clinton por ser un “fanático puritano” que oraba y leía la Biblia media hora cada mañana “¿Cómo podía este abogado imponer sus puntos de vista religiosos privados en un asunto tan ajeno como la política en la Casa Blanca?”
El mundo privado representa fragmentación. La distancia entre lo privado y lo público se hace cada vez mayor, creando ese espacio predilecto para algunos predicadores que es “lo secular” ¿Hemos escuchado laguna vez expresiones como “diccionario secular”, “trabajo secular”, “literatura secular”. Cuando escucho hablar así me queda la impresión obvia de que hay dos mundos, de que hay una línea divisoria enorme entre lo “religioso” y “mundano” como sinónimo de secular. Este pensamiento es contrario al pensamiento paulino quien nos desafía a: “Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres; sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís.”(19)

El mundo privado es inestable, puesto que puede ser sobre valorado “tú puedes” (que está tan de moda (movimiento del potencial humano que a veces creo está reemplazando al verdadero evangelio), o infraestructurado, por la pérdida de los lazos familiares, por ejemplo. Así que si bien por un lado lo privado provee de libertad, es una libertad muy frágil. Muchas son las personas que aparentemente son muy exitosas y gozan de la admiración de un gran grupo de aduladores, pero cuya vida privada es un desastre: divorcios, adicciones, abandono, trastornos del ánimo, alimenticios, etc.
El mundo privado es vulnerable. Son muchas las influencias que lo privado recibe desde el exterior, y lo permean, y la tal libertad deja de ser libertad. Veamos algunos ejemplos: la televisión, el cine, las casas comerciales, los políticos, las encuestas, la escuela y muchos más que sin darnos cuenta penetran en nuestro mundo privado e influyen en él.

Como si estos desafíos no fueran lo suficientemente grandes, hace ya un bien tiempo que un grupo importante de estudiosos nos viene diciendo que la modernidad llegó a su fin, destaca entre ellos un filósofo francés llamado Francois Lyotard, muerto en 1998 y conocido por su postura posmoderna. Incluso hay quienes le ponen una fecha al término de la Modernidad, el año 1970, una vez finalizado el movimiento estudiantil de París en 1968 (20) .Según este grupo de pensadores en esta fecha comenzó una nueva época en la historia del hombre, nos dicen que la modernidad, fue solo otra era y que llegó a su fin, producido entre otras cosas por el desencanto del hombre con el iluminismo y con esta falsa esperanza de que la tecnología y la ciencia acabaría con los males del hombre, que la razón sería lo que salvaría al hombre de su barbarie y le haría evolucionar a un estado superior. Toda esa historia, dicen los pos modernos llegó a su fin, el hombre sigue siendo el mismo y continúa luchando con sus males. La pos modernidad, según sus adeptos es algo totalmente distinto a la modernidad y presenta algunas características que han sido muy bien sintetizadas por Armando Roa, (1995) en su ensayo Modernidad y Posmodernidad. Coincidencias y diferencias fundamentales (21)
1. Pérdida de vigencia de las ideologías, de los meta relatos y todo interés por lo teórico, por lo ajeno a la utilidad inmediata.
2. La realidad ya no tiene un valor de uso, cuyo descubrimiento y apreciación enriquezca al hombre, para el pos moderno la realidad tiene un valor de cambio, tal como el dinero.
3. La ética es solo casuística. No se basa en el análisis de principios o teorías, sino que se basa en el contexto, en el sentido común, en lo que la mayoría opine. Esto no tiene como base un pluralismo donde cada postura pueda defenderse y busque su aprobación sino que “todo da lo mismo”.
4. Búsqueda primaria de lo hedónico. Es quizá la característica más obvia de este tiempo, concuerda muy bien con la expresión bíblica acerca del carácter de los hombres en los postreros tiempos:“…amadores de los deleites más que de Dios, que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella;”(22). En la sociedad actual todo gira en torno al placer: placer sexual, placer por la comida, por los viajes, por la comodidad, del dinero, de aparentar que se lo tiene, placer por la bebida y en general por todos los excesos. Esta búsqueda de placer es la raíz de muchas desviaciones sociales, parafilias, delitos, vicios y también está a la raíz de los deportes extremos y de la pérdida del sentido de la vida.
5. Percepción de la realidad en superficie. Los límites no aparecen o están difuminados, no hay interés en precisar las áreas de conocimiento, ni interesan las “concepciones globales sobre que es el hombre”
6. Poco respeto por la vida en sí. Esta dejó de ser sagrada y es solo el vehículo para alcanzar placer y más placer. No hablamos ya de lo sagrado de la vida, sino de “la calidad de vida,” es decir, que si una vida no se puede gozar es mejor no vivirla.”Un investigador de este momento como Singer, ha dicho, por ejemplo, que la vida de un cerdo sano es mucho más respetable que la de un niño con enfermedad de Down” (23) Imaginamos las implicancias éticas que esta postura trae como consecuencia: el rechazo de los considerados “anormales”, minusválidos, feos, distintos, pobres, todos aquellos que no pueden disfrutar de una “calidad de vida”. Amor al dinero, aborto, eutanasia, suicidios. Silvio Rodríguez el cantautor cubano opinando sobre la pos modernidad en su canción Ala de colibrí escribió: “Hoy me propongo fundar un partido de sueños, talleres donde reparar alas de colibríes, se admiten tarados, enfermos, gordos sin amor, tullidos, enanos vampiros, y días sin sol, …proscritos, rabiosos, pueblos sin hogar, desaparecidos, deudores del banco mundial “(me emociona esa sensibilidad, pues ¿puede haber algo más tierno y más delicado que reparar alas de Colibríes?). Creo que ese es el llamado de la iglesia en medio de la pos modernidad, reparar corazones rotos, en oposición a una vieja canción americana de los ochenta que decía que “no se puede reparar un corazón destrozado”
7. La meta de la existencia no es su realización heroica, buena o feliz, sino la trivialización de esta. ¡Cuántas consecuencias psicológicas no trae esta postura!, cuadros depresivos severos, falta de sentido, holgazanería y aburrimiento existencial. Pienso en tantos actores y actrices, que luego de disfrutar de todos los lujos pecaminosos que Hollywood le entrega terminan dedicando sus vidas a otras causas: la política, movimientos ecologistas, cuidado por los animales, religiones orientales y otros (los que no terminan esclavos de la promiscuidad y de la bebida y de las drogas).
8. La clásica diferencia sujeto-objeto, típica de la modernidad desaparece. En la pos modernidad no es fácil separar uno de otro, se confunden y hay ejemplos donde ambos se influyen mutuamente, la Teoría General de Sistemas se apropió del pensamiento en occidente y en Chile, en las universidades desde comienzo de los ochenta. Esta postura trae importantes cambios epistemológicos que vale la pena investigar a fondo pues tiene influencia en muchos aspectos de la vida, la ciencia, la educación, las ciencias sociales, etc. La realidad ya no es un “empirismo cristiano” con Dios como garante, sino que esta se construye muchas veces y de diferentes formas.
9. La obsolencia del concepto sujeto-objeto clásico trae como consecuencia una verdadera oferta de realidades distintas, rol que en pocas décadas pasadas lo asumían las artes de vanguardia como protesta a la realidad única presentada por la ciencia. Realidades que corrían en forma paralela a la realidad presentada como única por la ciencia De alguna manera esta oferta de realidades es la planteada en el film “El efecto mariposa” donde es fácil perder el sentido de una realidad por todas las que va creando el personaje, donde se pierde la idea lineal de causalidad y se especula en “que hubiera pasado si…”. La pos modernidad también se caracteriza por la tecnología, esta es por excelencia la era tecnológica. Hoy casi no se puede pensar en vivir sin teléfono, sin televisión, sin la internet y sin tantos otros aparatos con los que nuestros hijos nacen y que para nuestros abuelos hubieran parecido increíble, (mi papá aún no logra convencerse de la telefonía satelital). Al mencionar lo de la tecnología viene a mi mente la alianza entre tecnología e ideología planteada en la novela de G. Orwell caracterizada por “el Gran hermano”.
A conclusiones muy similares llegó la Alianza Evangélica Española en el año 1987 luego de hacer un examen de la sociedad española. Ellos escribieron que la sociedad española era una sociedad:
1. Tecnológica, 2.de consumo, 3.socializada, 4.urbana, 5.secularizada, 6.pluralista
7. desorientada (24)
Este es un análisis no muy profundo acerca de las características de la modernidad y la Posmodernidad, pero es solo la mitad del trabajo, pues alguien ha dicho, y con razón, que no basta con hacer un buen diagnóstico sino se hace también una buena prescripción para atacar los males descubiertos, por lo que la segunda parte de este trabajo se relaciona con los aspectos específicos que se tornan en los desafíos para la iglesia de hoy.
EL DESAFÍO PRÁCTICO.
Este consiste en robustecer la fe al interior de las iglesias. Si la cosmovisión cristiana deja de ser exclusiva y se exhibe un “supermercado espiritual”esto produce un debilitamiento en la fe de las personas y de los líderes. La alianza Española en la declaración que ya he citado dice: “No sería exagerado hablar de crisis de fe en no pocos casos. Pero aún sin llegar a situaciones críticas, las convicciones de muchos se han debilitado…la fe está mediatizada por una excesiva prudencia humana y por intereses materiales, por lo que carece del empuje necesario para acciones entusiastas, abnegadas, capaces de asombrar a los de afuera y estimular a los de dentro” (25) Esta debilitación de la fe nos recuerdan las palabras proféticas, cuando venga el Hijo del Hombre ¿Hallará fe en la tierra? (26)
El trabajo urbano. La iglesia local debe readecuar sus estrategias, y si no tiene una debe crearla a fin de alcanzar al hombre de la ciudad. Muchas iglesias aún mantienen un modelo de iglesia de los años 50-60 de corte rural donde la religión era más valorada y gran parte de la vida de las personas giraba en torno de la iglesia. Las personas tenían como parte de su filosofía de vida ir a la iglesia. Hoy muchas iglesias cierran sus puertas durante la semana y se recargan de actividades solo los domingos ¿Por qué? Durante la semana la gente trabaja hasta tarde, las iglesia están lejos de sus lugares de trabajo, las jornadas son más largas, hay más mujeres que trabajan, existe más cansancio, la ciudad es más grande y las distancias se hacen cada vez mayor. La iglesia continúa con su modelo de práctica sin notar que el contexto social ha cambiado y muchos se alegran si al menos el domingo la iglesia está repleta.
Se requiere el abandono de un modelo, al parecer ya gastado y de influencia anglosajona y centrar la atención en un hombre integral. La tan conocida frase “nosotros solo nos preocupamos de lo espiritual y no de lo social y material” no tiene cabida en una vida urbana donde las necesidades son tan apremiantes, necesidades espirituales, físicas, emocionales y materiales, además la frase anterior expresa una dicotomía inexistente. Hemos de volver a una concepción de hombre completa, integral y no atomizada.
Los autores de “Cities. Mission´s New Frontier”, dicen que el trabajo evangelístico y misionero urbano se debe hacer desde una perspectiva holística que incluye:
1. Conversión a Cristo y discipulado
2. Fundación y desarrollo de iglesias
3. Servicio a la comunidad por medio de la atención de sus necesidades básicas
4. Una concepción global acerca de todo lo hecho por Dios (27).
Este tipo de servicio integral a la comunidad demanda de voluntarios profesionales y no profesionales comprometidos con las necesidades de las personas que llenos de misericordia sirvan entre ellos mostrando el amor de Dios de manera práctica a aquellos que han sido “asaltados despojados, heridos y abandonados medio muertos a la orilla del camino”(28)
Volver a la Biblia. La fe de los creyentes se ve fortalecida por las Escrituras, puesto de que de ella nace y en ella se mantiene y se renueva. Volver a la Biblia, creo en dos aspectos: en un plano eclesiástico, es decir, recuperar desde el púlpito la predicación expositiva, dejar que la Biblia misma hable, exponer la vida de las personas a las verdades bíblicas. Escuchamos muchos sermones de tipo temáticos que en la actualidad son monotemáticos. Muchas iglesias tradicionales ya ni siquiera tienen el tan conocido “estudio bíblico de los días Jueves” – es que no asistía nadie- dicen los pastores, bueno si las personas no van a la iglesia entonces habrá que ir a las casas de las personas. En muchos cultos la predicación no tiene la importancia ni provoca la expectación que debiera generar. Recordemos que el avivamiento de Josías, vino por medio de la lectura y aplicación de las Escrituras (29).
Un segundo plano es el retornar a la Biblia en los hogares, volver a cultivar la “religión interior”de que hablaba Wesley. Desde el púlpito incentivar la lectura y meditación diaria de las Escrituras en el hogar. Es muy probable que en la Posmodernidad perdamos la batalla en las iglesias, porque ya la hemos perdido en los hogares.
Una revisión del modelo pastoral. Es necesario enfatizar de manera especial algunos aspectos pastorales: el primero es recuperar el fervor dentro del liderazgo de la iglesia, un pastor fervoroso y lleno del Señor siempre es una motivación y un modelo a seguir. No los hay muchos y los que hay están escondidos y son como las perlas, que hay que valorar y cuidar, puesto que son el regalo de Dios para nosotros hoy.
El modelo pastoral como tal debe ser revisado. Recuerdo cuando salí del Instituto Bíblico hace años y enfrenté por primera vez el trabajo pastoral en terreno a tiempo completo, lleno de preguntas y dudas. Son muy pocos los problemas de tipo teológico que un pastor enfrenta en la iglesia. La mayoría de los problemas son de otro tipo: relaciones, consejería, manejo del tiempo, etc.
Junto con la preparación teológica se debe enfatizar la atención a personas heridas, a la cura de almas, tan necesaria en estos tiempos, violencia intrafamiliar, problemas de pareja y familiares, drogadicción, abusos, pobreza, engaños, rebeldía, depresiones, suicidios, son cada vez mayores en este tiempo.
La necesidad del trabajo interdisciplinario, el trabajo en equipo. El pecado se ha refinado y resulta imposible enfrentarlo solo. Se manifiesta de una mil maneras hiriendo y arruinando la vida de las personas: Sexualidad equivocada o promiscua, trastornos del ánimo, trastornos escolares, la falta de dinero, de casa, trastocación valórica y sus manifestaciones más variadas requieren un trabajo en equipo al interior de la iglesia.
Revisar la preparación emocional y psicológica del pastor, los deseos de poder, de fama, el amor al dinero, la sensualidad, el orgullo, la amargura, la depresión, el intelectualismo, la comodidad o la pereza siguen atacando al pastor como lo han hecho siempre y debemos estar seguros de la sanidad mental y emocional de quienes guían al pueblo de Dios.

EL DESAFÍO TEOLÓGICO
La soteriología: La modernidad y Posmodernidad ataca a la salvación misma, puesto que si el cristianismo no es la “verdad oficial” y es solo una opción más entre muchas ¿qué seguridad tenemos de que sea verdad que hombre esté perdido y que necesite un Salvador? Y además, ¿Salvación de qué, si el infierno es solo una doctrina más entre tantas? ¿Por qué los hombres deberían creer en la Biblia, si además hay tantos otros libros sagrados?
La axiología: La ética cristiana se basa en una moral cristiana que a su vez se fundamenta en el carácter mismo de Dios y se revela por medio de la Biblia, que es la palabra inspirada y revelada de ese Dios Santo que desea que vivamos como él “sed santos porque yo soy Santo”resuena el Antiguo Testamento. (30) ¿Pero si yo no soy cristiano porque debo someterme a principios en los cuales no creo? ¿No basta el amor o la necesidad del momento para decidir sobre algún aspecto? ¿Si soy un hombre libre, que he logrado todo por mi propio esfuerzo y capacidades, por qué debería someterme a ideas religiosas antiguas y sin validez actual? Un artículo, en un diario capitalino de hace un tiempo atrás titulaba “Los héroes del tiempo actual”en el se decía que la Posmodernidad había acabado con todos los héroes conocidos y que los únicos verdaderos héroes eran los que podían mantener convicciones morales absolutas en medio de una sociedad que todo lo relativiza
Para la Posmodernidad no hay dificultad alguna en que la persona practique la religión que desee, ya sea un alto ejecutivo, un médico, un abogado o un jornalero, pero otra cosa distinta es que traslade su religión al trabajo, a la medicina, a la política, a la fábrica, este es otro mundo totalmente ajeno a la religión y no deben mezclarse ambas cosas, es decir la pos modernidad incentiva una religión privada.

BIBLIOGRAFÍA
1. O Evangelho e o Homen Secularizado. Un relatorio da consulta Laussanne-ABU. Sao Paulo, Pág. 11, 1985
2. IBID, pag.11
3. Apuntes de Apologética. Prof. Omar Cortés. Seminario Teológico Bautista. 1993
4. Tozer A.W. O poder de Deus. Mundo Cristao, Sao Paulo, Pág.11, 1986
5. IBID, pag.15
6. Marguerite Yourcenar, Memorias de Adriano, Edit. Artemisa, México , Pág.22
7. Apuntes de Apologética. Prof. Omar Cortés. Seminario Teológico Bautista. 1993
8. Krätzig Guillermo, Urbangelización, Casa Bautista Publicaciones, Buenos Aires, 1975, Pág.9
9.Greenway R. and Monsma Timothy,Cities Mission´s new frontier, Baker House Company. USA, 1989,Pág.105.
10.Krätzig Guillermo Op. Cit. Pag.7
11. Krätzig Guillermo Op. Cit. Pag.9
12. Krätzig Guillermo Op. Cit. Pag.7-9
13. Guinness Os, en La iglesia del futuro, Casa Bautista Publicaciones 1893, Pág.60.
14.Entrevista realizada por Revista Paula Octubre 1988
15.Guinness Os. Op. Cit, Pág.62
16. Guinness Os. Op. Cit, Pág.64
17. John Naisbitt , Patricia Aburdene, Megatendencias, Norma S.A.,1990, Pág.142
18. Guinness Os. Op. Cit, Pág.65-66
19. Colosenses 3:23-24
20.Citado por Roa Armando Modernidad y Posmodernidad. Coincidencias y diferencias fundamentales. Andrés Bello, Santiago de Chile, 1995, Pág.39.
21. Roa Armando Modernidad y Posmodernidad. Coincidencias y diferencias fundamentales. Andrés Bello, Santiago de Chile, 1995, Pág.41-49
22. 2 Timoteo 3:5
23. Roa Armando. Op. Cit. Pág. 43.
24. Martínez José M y otros, Los cristianos en el mundo de hoy, Edit. Clie, 1987, Pág.77-
80
25. Op. Cit. Pág. 89
26. Lucas 18:8
27. Greenway R. and Monsma Timothy. Op. Cit. Pág.53
28. Lucas 10:30.
29. 2 reyes 22-23
30. Levítico 20:26