lunes, 25 de julio de 2022

“Tres madres en la Biblia y sus ejemplos”

 Iglesia Bíblica Recoleta

Domingo 24/07/2022

Mensaje: “Tres madres en la Biblia y sus ejemplos”

Textos: Seleccionados

Introducción

La importancia de la maternidad ha ido descendiendo en la cultura actual y eso se debe a varias razones:

1. Un cambio valórico en la sociedad que enfatiza el éxito material o la comodidad por sobre la crianza de hijos.

2. El temor que produce a algunas madres traer hijos al mundo frente al escenario que se vive: incertidumbre, ideologías, ansiedad.

Sin embargo la maternidad ha estado desde siempre en los planes de Dios:

-en Génesis 2 tenemos la orden de “Multiplicarse”

-Salmos dice que los hijos son una herencia del Señor (Salmos 127:3)

-Proverbios 17:6: Corona de los viejos son los nietos, Y la honra de los hijos, sus padres.

-Pablo aconseja: 1 Timoteo 5:14: Quiero, pues, que las viudas jóvenes se casen, críen hijos, gobiernen su casa; que no den al adversario ninguna ocasión de maledicencia.

Veamos en esta mañana la vida de tres madres y aprendamos de ellas algunas lecciones.

EJEMPLO 1. JOCABED-Madre de Moisés

Texto: Éxodo 2: 1-10

Metáfora “La madre que deja a su hijo junto al río”-la madre de Moisés- El hijo y la incertidumbre

En Número 26:59 leemos: La mujer de Amram se llamó Jocabed, hija de Leví, que le nació a Leví en Egipto; ésta dio a luz de Amram a Aarón y a Moisés, y a María su hermana.

Jocabed nos deja tres lecciones para hoy.

1. Valor para ser madre en medio de las adversidades.

La situación social, espiritual y emocional del pueblo de Israel era caótica:

-eran esclavos

-había una orden faraónica de asesinar a los bebés hombres

-Jocabed queda embarazada y da a luz ¡un bebé hombre!

-Tiene miedo, esconde al bebé por tres meses hasta que ya no puede seguir ocultándolo

-renuncia a su hijo intentando salvarle la vida y lo coloca en una arquilla y lo deja a la orilla del río

(Arquilla, un barquito pequeño, un cofre para depositar joyas)

2. Ejercitar la fe

-Dejó la arquilla, entre lágrimas, junto al río confiando que Yavé, podría salvarlo, hacer lo que ella no podía hacer.

-Fe que las circunstancias podrían cambiar

-Fe que no sería la última vez que lo vería

3. Cría al niño en el temor de Dios

Dios responde a la oración y a la fe de Jocabed y de manera sobrenatural organiza para que la hija de Faraón encuentre al niño y sea criado por su propia madre.

Resultado de la crianza, de las enseñanzas, de los valores transmitidos por su madre,

-Moisés de identifica con el pueblo de Dios

-Ama al pueblo de Dios

-Por la fe, transmitida por su madre, rechaza llamarse nieto de Faraón, de acuerdo a Hebreos 11: 24 y se identifica con el pueblo hebreo.

Este niño “dejado a orillas del río” años después se convertiría en el gran:

-libertador

-profeta

-legislador

-el “siervo de Dios”

Ilustración

Historia de María Henríquez: Su devoción, su fidelidad

APLICACIONES

1. El valor, la fe y la dedicación de una madre modela la vida de cualquier bebé.

2. Tal vez alguno de nosotros seamos un “niño dejado a orillas del río”

3. Tal vez sea necesario “dejar al niño junto al río” de la vida y esperar la obra de Dios en su vida. Confiar en Dios que el hijo o hija va a volver a Dios en algún momento.

 

Ejemplo 2

Ana. Metáfora: “La madre que coloca a su hijo en el altar”-la madre de Samuel-El hijo y el servicio

Texto: 1° Samuel 1.

El deseo de prácticamente toda mujer es tener un hijo. Ana representa este anhelo femenino. En Israel no tener hijos era una afrenta.

-Era una mujer piadosa, devota

2. Tenía un esposo que la amaba

3. Llevaba la afrenta de ser infértil

4. cargaba con la burla de su rival

5. Decide pedir a Dios un hijo

6. En medio de su pena y ruego es tomada por ebria.

En una lucha espiritual profunda hace un voto a Dios: Si Dios le da un hijo ella se lo va a consagrar

-Dios se acordó de ella y le dio un hijo.

-Cuando el niño creció un poco ella lo fue a dejar al templo de Dios y lo visitaba con frecuencia.

-Dios le dio otros hijos.

Este hijo se convirtió en un profeta, el más querido en Israel.

1 Samuel 3:20 dice: “Y todo Israel, desde Dan hasta Beerseba, conoció que Samuel era fiel profeta del Eterno”

¿Qué lecciones aprendemos de Ana?

1. La fe de una mujer que ora v. 1:10 “con amargura de alma”

Una madre que ora recibe respuestas

2. La devoción de una madre. Devoción quiere decir amor, veneración, fervor, una práctica piadosa.

3. La promesa cumplida de una madre. Que implica despojo de sí misma, obediencia, gratitud.

Pide un hijo no para ella, sino un hijo para consagrarlo a Dios

Ilustración

Susana Wesley

“Todavía recuerdo con absoluta nitidez, el día y el momento en el que supe que estaba esperando a mi primera hija. Recuerdo la alegría tan grande que me llevé, había sido buscada con mucho cariño y, aquella mañana, mientras estaba sola en mi casa, lo primero que hice fue arrodillarme a los pies de la cama y darle gracias a mi Dios por aquel maravilloso y esperado regalo, al tiempo que lo entregaba en Sus preciosas manos; fue la primera de mis oraciones por ella que terminarán cuando el Señor me lleve con Él. ¡Por supuesto que también lo he hecho con el resto de mis hijos! Pero aquel momento fue tan especial, que no podré olvidarlo nunca. Después llamé por teléfono a mi marido. Puede que a algunos os pueda parecer que invertí el orden, yo creo que no, ni me lo pensé, antes de nada, me tuve que postrar ante mi Señor.

Unos cuántos años después, mi querida amiga Rubina Winter me contó, ¿sabes qué me dijo en una ocasión una tía mía?... Ruby, ¿ya has puesto a tus hijos sobre el altar?... Los hijos hay que ponerlos sobre el altar cuando aún usan pañales, ¡no llegues tarde! Me hizo sonreír, yo había puesto a cada uno de ellos en el altar cuando apenas estaban en mi vientre.”

Aplicaciones

1. ¿Para qué deseas tener un hijo? ¿Qué esperas de ese hijo?

2. La obra de Dios siempre ha necesitado de hijos consagrados a su Reino

3. Una madre piadosa ora por sus hijos, con fervor, con fe

 

Ejemplo 3

María. Metáfora: La madre que coloca a su hijo en la cruz-El hijo y el sufrimiento

Lucas 1, 2

María es una madre singular por varias razones:

-no tenemos mayor información acerca de ella. Por el texto bíblico deducimos que:

-era una adolescente

-quera pobre, que vivía en Nazaret

-que era una mujer consagrada a Dios

-Una mujer devota, obediente, humilde

-Elegida por Dios para llevar a cabo la encarnación o humanización de Jesús

-Estuvo siempre al lado de Jesús, hasta su muerte

¿Qué lecciones sacamos de María?

1. Era una mujer piadosa, llevaba una vida santa, por eso fue elegida por Dios para llevar en su vientre al Hijo de Dios.

Esta característica se repite en las tres madres que hemos visto en esta mañana, en los tres ejemplos que he citado destaca esta característica.

2. Era una mujer obediente, sumisa a Dios, adorador

Lucas 1: 38 dice: “Entonces María dijo: He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra. Y el ángel se fue de su presencia.”

Cap.1:46-55

46 Entonces María dijo: Engrandece mi alma al Señor;

47 Y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador.

48 Porque ha mirado la bajeza de su sierva; Pues he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las generaciones.

49 Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso; Santo es su nombre,

50 Y su misericordia es de generación en generación A los que le temen.

51 Hizo proezas con su brazo; Esparció a los soberbios en el pensamiento de sus corazones.

52 Quitó de los tronos a los poderosos, Y exaltó a los humildes.

53 A los hambrientos colmó de bienes, Y a los ricos envió vacíos.

54 Socorrió a Israel su siervo, Acordándose de la misericordia

55 De la cual habló a nuestros padres, Para con Abraham y su descendencia para siempre.

2. Se preparó para enfrentar todo el sufrimiento que su hijo iba a padecer

3. Se preparó para enfrentar el sufrimiento de su hijo

En Lucas 1: 35 se le profetiza: 35 (y una espada traspasará tu misma alma), para que sean revelados los pensamientos de muchos corazones.

Ilustración

Testimonio de Arturo y Macarena

¡Nació nuestro amado Rafael! Pudo respirar durante 3 bellos minutos y nos dejó para irse con papito celestial. A los 3 meses de gestación recibimos la triste noticia de que era un bebé no viable. Debe ser la noticia más dura de escuchar para un matrimonio. Teníamos tanto miedo e incertidumbre, pero al instante nuestro Dios nos comenzó a consolar. ¿Pero qué hacer con una situación así?

Nos armamos de valor y coraje. Era el momento de hacerlo y decidimos creer en el Dios sanador al que siempre hemos amado. Fue tan duro y hermoso a la vez, ver como nuestros hermanos en Cristo se tomaron nuestro dolor como si fuera de ellos y nuestros amigos externos a la iglesia lo hicieron de igual forma.

Pasaban los meses y nuestro bebé no sanaba...jamás nos dieron una sola esperanza (médicamente hablando) pero como papás dimos pasos de fe y comenzamos a preparar una habitación para nuestro hijito, había que esperarlo, con la fuerza del amor de nuestro corazón y ¡arriesgarlo todo! Amamos a un Dios de milagros Nos sugirieron más de una vez acabar con el "problema" y entiendo a las mamás que deciden abortar porque cuando no hay esperanza el dolor puede cegar y llevar a tomar decisiones equivocadas, pero nosotros sí tenemos una esperanza. Nuestro verdadero hogar está en el cielo y si Rafael se iba estaría en el mejor lugar. Estamos solo de paso en la tierra. Nuestra meta es la eternidad y mi bebé pasó directo a esa vida maravillosa donde no hay más dolor, mas llanto...no hay muerte y la presencia de Dios lo sustenta e ilumina todo.

Somos un matrimonio afortunado. Dios nos honró dándonos el privilegio de ser papás de ese ser humano perfecto ante sus ojos y los nuestros.

Nos esperan días difíciles pero Dios es nuestro gozo y nuestra fuerza. La vida de Rafael fue la bendición más grande que hemos recibido hasta hoy.

Seguimos diciendo con toda autoridad que Dios es sanador y nos ama. Seguimos creyendo en su amor y poder y pasaríamos por esto otra vez si fuera necesario porque Rafael nunca fue un bebé no viable...siempre fue y será por la eternidad nuestro hijo amado.

 

Aplicaciones

1. ¿Qué mujer alcanza la santidad de María? Pocas, pero esa debe ser siempre la meta

2. ¿Hay madres con la disposición d entregar sus hijos al sufrimiento o verlos sufrir y aun así adorar a Dios?

3. María tal vez representa a la madre de hijos que sufren, los hijos distintos, con dolencias crónicas, con un diagnóstico severo.

Conclusiones

En esta mañana hemos visto el ejemplo de tres mujeres y sacado algunas lecciones de ellas:

Jocabed, la madre de Moisés La madre que deja a su hijo a la orilla del río-la incertidumbre

Ana, la madre de Samuel que deja a su hijo en el altar- el servicio

María, la madre que deja a su hijo en la cruz-el sufrimiento

Por qué sufre la gente buena. Parte final

 Por qué sufre la gente buena. 

Parte final

Las decisiones de otros

La gente buena sufre por la decisión de otros, por ejemplo ir a la guerra. Mucha gente buena muere en conflictos bélicos o queda mutilada para siempre. Son la gran mayoría, jóvenes ajenos al conflicto que por razón de su edad o condición social son obligados a ir a la guerra o formar parte de grupos guerrilleros o paramilitares. Jóvenes que no tienen opción.

“La razón es que cuando la Revolución Mexicana estalló en 1910 el número de niños y niñas en México era de aproximadamente 6 millones, lo que representaba más o menos el 40% de la población mexicana de aquel entonces.

Los infantes estaban por todos lados, en el campo, cumplían un rol de trabajo, sobre todo ayudando a sus padres explotados por los dueños de las tierras, mientras que en las ciudades vivían vidas más desahogadas.

Son pocas las referencias bibliográficas sobre la infancia en la Revolución Mexicana, acaso uno de las más conocidas, es el libro autobiográfico del tabasqueño, Andrés Iduarte Foucher, quien describió cómo cuando era niño sus padres, hermanos y él  tuvieron que salir de su casa durante la noche para poder salvar su vida.

Cuenta que se fueron de casa sin poder llevar un solo juguete consigo, pasaron por calles oscuras con focos volados a balazos, sintiendo el terror que proyectaban sus padres, escuchando bombazos y presenciando fusilamientos en la calle.

En el México rural fue normal, para miles de campesinos que se unieron a los campamentos nómadas de la Revolución, llevar a la familia consigo y replicar la organización familiar que tenían en donde los niños jugaban un papel determinado.

Fue así como los varones fueron dotados de fusiles y cartucheras que les venían demasiado grandes y pesadas, mientras que las niñas ayudaban a sus madres a hacer alimentos para los combatientes.

El destino de la mayoría de los niños que participaban directamente en combate era morir en la línea de fuego, pero sobre todo fallecían por infecciones producto de habitar en vagones insalubres.

Sobre la pérdida de vidas de infantes durante la Revolución Mexicana no hay cifras, ni tampoco de aquellos que terminaron desamparados en las calles o bajo la tutela de hospicios luego de haber perdido a ambos padres.”[1]

A pesar de que son muertes dolorosas, quizás la bondad o inocencia de estos niños soldados en medio de un conflicto hace que la guerra sea menos cruel y su sacrificio beneficie a muchos, aunque tiempo después nadie los recuerde.

La dicotomía bueno-malo

Mirar el sufrimiento desde la perspectiva bueno-malo, sin darnos cuenta nos vuelve en jueces de las personas y lleva el sufrimiento a un plano moral. Si alguien sufre entonces es una mala persona, porque solo las personas malas sufren. El que sufre, y es bueno, tal vez no es tan bueno como parece, porque como sufre tanto y en lugar de empatizar con él o ella lo miramos desde la sospecha, “quizás que cosas hizo que ahora las está pagando”. Acercarnos a la vida desde el juicio moral nos vuelve legalistas, duros, inflexibles y muy pronto comenzamos nosotros mismos a decidir quien es bueno y quien es malo. ¿Cómo deberíamos acercarnos a los que sufren? Desde el amor, desde la compasión. Son muchas las personas “malas” que sufren dos veces, una vez por lo que padecen y una segunda vez por el juicio de los “buenos”: enfermos de VIH, personas con enfermedades psiquiátricas y en general los “intocables” de cada cultura.

Un mundo justo-injusto

Pensar el sufrimiento desde la perspectiva bueno-malo también presupone que vivimos en un mundo justo y que las circunstancias deberían ocurrir de manera equitativa. Las cosas buenas le deberían ocurrir a las personas buenas y cosas malas les deberían ocurrir solo a las personas malas, pero hay evidencia suficiente para aseverar lo contrario, la vida no es justa  y no se puede esperar que lo sea.  Ocurren tragedias, descuidos, negligencias, olvidos, catátrofes y estas afectan a todos. La vida no es justa.

El Chapecoense era un club de futbol brasileño pequeño que viajaba para jugar contra el equipo colombiano Atlético Nacional por la final de la copa sudamericana. Era la primera vez que jugaban una final de importancia. Llenos de alegría y muchas ilusiones abordaron un chárter un lunes por la noche desde Santa Cruz, Bolivia, a Medellín. Eran 77 personas entre los jugadores, dirigentes, periodistas y algunas personas invitadas. El sueño de ser campeones nunca se realizó, pues el 28 de noviembre de 2016 a las 10:15 de la noche, hora de Colombia, el vuelo 2933 de LaMia se estrelló en Cerro Gordo, una colina ubicada en La Unión, a cinco minutos del aeropuerto José María Córdova de Medellín.

Al aproximarse a su destino, justo cuando el avión estaba descendiendo, sonó la alarma para avisar a los pilotos que tenían 20 minutos para aterrizar antes de que se terminara el combustible.

En ese momento, la controladora aérea del aeropuerto autorizó continuar el descenso con dirección la pista 01. Sin embargo, un A320 de Viva Colombia pidió prioridad de aterrizaje debido a que presentaba una fuga de combustible. Después, los pilotos de LaMia reportaron que tenían una emergencia de combustible. Entonces la terminal aérea dio la preferencia al vuelo del equipo brasileño para que aterrizara. Desafortunadamente el motor 3 se apagó, luego pasó lo mismo con el motor 4. Los pilotos no informaron de estas dos situaciones a la controladora.

A los pocos minutos sonó la alarma "Master Warning" y ocurrió una reducción de potencia en el motor 1, después se apagó el motor 2 y finalmente el motor 1 dejó de funcionar. El piloto reportó una "falla total, sin combustible". Hacia las 21:58:42 se escuchó la última comunicación del piloto quien ya no respondió a los siguientes llamados del aeropuerto.

Brasil y el mundo enteró se conmovió al saber la noticia, los seguidores del club y quienes vimos las imágenes por la televisión no pudimos contener las lágrimas. La vida no siempre es justa, solo es.

Desde la perspectiva del hombre.

Nunca tendremos toda la información necesaria para emitir un juicio acertado en aspectos difíciles de entender como el sufrimiento. Nunca obtendremos una panorámica de la situación, nuestra mirada nunca será objetiva porque estamos implicados en el tema, no hay nadie que no haya sufrido y con justa razón nuestro juicio es emocional. No podemos preguntar a un pez ¿Qué es el agua?, no puede respondernos. Nunca tendremos la visión total de las circunstancias.

Hace unos años, mientras era profesor de Educación Básica, asistí con mi curso, un cuarto básico a un ensayo de la orquesta sinfónica de la Universidad de Chile. Sentado al lado de una de mis alumnas, la hermosa Jael de entonces 9 años, me preguntó ¿Profesor Juan, por qué los músicos están vestidos de forma tan distinta, algunos se ríen tanto y todos tocan sus instrumentos de manera desordenada? Le respondí que era solo un ensayo, que en el momento de la presentación oficial los músicos se pondrían ropa elegante y estarían muy ordenados y atentos a las órdenes del director de la orquesta. Luego que le respondí esas palabras sentí en mi corazón que eso era, de alguna manera, un símil de la vida. La sinfonía final y perfecta todavía no se ejecuta. Vivimos el ensayo. Un día el Director dirigirá la orquesta a su manera y el orden y la belleza saldrá de en medio del aparente desorden.

La pregunta ¿Por qué sufre la gente buena? está haciendo una separación con la gente mala. Es decir, da por sentado que hay gente buena y gente mala, que hay una moral. Zacharías[2] escribe “Además, existe una dimensión moral en las preguntas que formulamos sobre este tema (el sufrimiento de los buenos) Todas las religiones, de manera explícita o implícita, procuran explicar el dolor. ¿Por qué formulamos preguntas sobre el sufrimiento en el contexto de la moralidad? ¿Por qué hemos conectado el dolor físico con una demanda por una explicación moral? ¿Quién decidió que el dolor es inmoral?

En esta manera de hacer la pregunta surge la idea de que si la gente es mala, entonces tiene derecho a sufrir o que su sufrimiento no es importante, porque no lo decimos pero pensamos que de alguna manera se lo merece, es un pago, un castigo a su transgresión moral. Si la gente mala sufre no nos importa tanto como si lo hace la gente que consideramos buena. La sabiduría popular recoge algo de esto en sus refranes “el que roba a ladrón tiene mil años de perdón”, “el que la hace la paga”, “murió en su ley”. El sufrimiento en estos casos se convierte casi en una especie de venganza justa, de parte de Dios, de los hombres, de las circunstancias o de la vida. ¿Qué sentimos al ver, por ejemplo las detenciones ciudadanas a los delincuentes? Tal vez rechazamos esos actos violentos, pero interiormente pensamos que se lo merecen, otras veces miramos hacia un lado y hacemos como que no vemos.

Surge entonces el problema de quien define quiénes son buenos y malos ¿Los terroristas son malos? ¿Los delincuentes son malos? ¿La gente común que hace pequeños robos o defrauda a otros es mala? ¿Las faltas morales hacen acreedor de esta etiqueta, gente mala, a quien las transgreda?

¿Y cómo definimos a la gente buena, con qué criterios? Buenos serían los moralmente intachables, padres y madres de familia dedicados a sus hogares, buenos trabajadores, ciudadanos irreprochables ¿Ellos no merecen sufrir? Esto nos trae otra dificultad, ¿Cómo asegurarnos de que esa bondad no es solo apariencia?

Muchas veces estas personas que consideramos buenas ocultan un pasado atroz, y arrastran secretos, historias terribles que ellos mismos quisieran borrar y olvidar.

Uno de muchos ejemplos es el del escritor británico Derek Niemann[3] quien colapsó al descubrir que su buen abuelo, padre de familia ejemplar había sido un funcionario de las SS en los campos de concentración.

Así que necesitamos a alguien superior, ajeno al bien y al mal para que defina quienes son buenos y quienes son malos. Nuestros criterios no son objetivos, se basan apenas en lo que vemos y no siempre es un buen criterio para definir lo bueno o lo malo.

Otro punto en relación a la pregunta desde la mirada del hombre es ¿Qué nos hace suponer que ser bueno hace inmune a la persona al sufrimiento o lo hace acreedor de solo lo bueno? ¿Ser bueno es una especie de inmunidad frente al sufrimiento, una garantía? De ser así hagamos un manual de cómo ser buenos ¿o ya está hecho? y evitaremos el sufrimiento. Creo que esta idea de que la gente buena no debe sufrir es más bien un deseo de justicia que todos llevamos, la idea que la gente buena debe ser retribuida por su conducta, pero eso no equivale a una garantía de no sufrimiento. Como hemos visto en un capítulo anterior la experiencia del sufrimiento es universal, no hay excepciones entre quienes en apariencias han sido buenos o malos.

El salmista bíblico del siglo 1000-500 a. C. queda perplejo al mirar a su alrededor y ver como el impío sale triunfante y logra todo lo que desea y el hombre bueno sufre privaciones e injusticias. [4]Esa sensación de sed de justicia al parecer es una conducta muy humana pero irracional.

Si una buena conducta, si “portarnos bien” nos diera garantía de no sufrir, es muy probable que muchos de nosotros cambiaríamos nuestra conducta y trataríamos por todos los medios de “portarnos bien”, pero vivir en función de otra meta, nos obligaría a llevar una vida más observante, más cuidada, más planificada y quizá eso ya no sería vivir.

¿Existen personas totalmente buenas o totalmente malas? ¿Qué mantengan esta conducta de manera constante en el tiempo para permitir recibir esta etiqueta y así recibir lo que merecen? Esta es otra pregunta que hay que responder. Algunas personas cambian, los malos se vuelven buenos y los buenos se vuelven malos.

La perspectiva de Dios.

Esto cambia un poco la pregunta de por qué sufre la gente buena a por qué Dios permite que la gente buena sufra. Esta segunda postura eleva la discusión desde el nivel horizontal, desde la mirada del hombre hacia el hombre y la eleva hacia Dios y su manera de obrar, pero también tiene algunos sesgos, que voy a tratar de dilucidar.

En esta segunda mirada hay una crítica velada hacia Dios. Está oculta la idea que si yo fuera Dios haría las cosas de otra manera, es decir que cuando Dios permite que la gente buena sufra, no lo está haciendo bien. Dios haría las cosas bien solo si permitiera el sufrimiento de la gente mala pero no el de la gente buena. Es decir en esta perspectiva el hombre se torna juez de Dios o se hace “más bueno” que el propio Dios. Cuando Él permite o castiga al malo lo hace bien, cuando también hace o permite sufrir al bueno, lo está haciendo mal. Sin embargo Dios es libre de obrar como él lo desea en su toda sabiduría y no está sujeto a la opinión del hombre. Él es el juez, no el acusado.

El sufrimiento es un castigo, impuesto por Dios y que este castigo es apropiado si lo recibe quien es culpable, y no lo es si quien lo recibe no es, a nuestros ojos culpable, pero tal vez el sufrimiento no es un castigo, sino que forma parte de la vida. No sufrir no es un premio por ser bueno que venga de parte de Dios, y sufrir no es un castigo de Dios por ser malo.

Muchos de estos argumentos pueden reducirse a la idea de “la ley de la retribución” una mirada de la vida que surge del judaísmo antiguo o quizás sea previa, que dice que las personas deben recibir recompensa o castigo según las obras que hayan hecho[5]

En el Nuevo Testamento cuando los discípulos de Jesús encuentran a un hombre ciego y le preguntan ¿Quién pecó, este o sus padres?[6]Jesús acaba con esta idea respondiendo que nadie pecó, que muchas veces el sufrimiento tiene otras razones, en este caso mostrar la obra de Dios y en ese momento lo sanó. Henry[7] escribe “suponer que los grandes sufrimientos son justo castigo de grandes malhechores tiene un fondo pagano supersticioso”

Hemos abordado en el capítulo una de las preguntas más recurrentes entre las personas y hemos dicho que las personas buenas sufren debido a sus altas expectativas frente a una vida que no es justa, que solo es, con sus paradojas y sus incertidumbres. Hemos visto que el sufrimiento es ciego, no tiene leyes, que tal vez si supiéramos por qué sufre la gente buena ya no empatizaríamos con ellos y que la genética juega un papel importante en el sufrimiento de miles de personas y también sufrimos por las decisiones y por las acciones que terceras personas realizan hacia la gente buena, lo que demuestra que la vida no siempre es justa y no se debe mirar el entorno a esta dicotomía justo/injusto, finalmente vimos que el por qué sufre la gente buena depende si lo vemos desde la posición humana o divina. Esto nos plantea otro tema de gran interés, Dios y el sufrimiento.

 

 

 

 

 

 

 Https://www.mexicodesconocido.com.mx/los-ninos-que-participaron-en-la-revolucion-mexicana.html

[2] Zacharías R. LA LÓGICA DE DIOS: 52 FUNDAMENTOS CRISTIANOS PARA EL CORAZÓN Y LA MENTE 
Edición en español publicada por Editorial Vida – 2020 Nashville Tennessee © 2020 Editorial Vida

[3]

[4]

[5] Crowder Bill. ¿Por qué la vida es tan injusta? Sufrimiento. ¿Por qué Dios lo permite?.....

[6] NT Juan 9

[7] Henry M.

martes, 19 de julio de 2022

“Un saludo tripartito”

Queridos amigos y hermanos que gustan de la predicación expositiva, comparto el mensaje 1 de una serie del libro de Filipenses, libro del gozo y el compañerismo cristiano.

“Un saludo tripartito”

Serie: “Filipenses: Gozo en la vida diaria”

Introducción

Datos generales

-Está escrito en griego

-Se lee la epístola completa en 15 minutos

-Contiene cuatro capítulos

-Contiene 104 versículos

-Contiene 2002 palabras

Trasfondo

1) Autor: El apóstol Pablo, mientras estaba bajo arresto domiciliario en Roma, en espera de juicio tras apelar al emperador romano Nerón.

2) Fecha: 60-62 d.C.

3) Destinatarios: Los creyentes de  la ciudad de Filipos, situada al noroeste de Grecia. A 26 kilómetros de la actual ciudad  portuaria de Kavalla.

4) Escrita desde: Roma

5) Propósito: Expresar gratitud por el afecto y el apoyo económico que los hermanos de Filipos le habían dado durante su segundo viaje misionero y su encarcelamiento en Roma (1:3–11; 4:10–19)

6) Idea principal del libro: La unidad, y sus complementos, y el fruto que es el gozo.

7). Temas abordados: Justicia, humildad, gratitud, exaltación y señorío de Cristo.

8). Palabras claves: Cristo Jesús, gozo (gozarse, regocijarse), sentir (pensar unánimes), evangelio.

9) Forma parte de las epístolas llamadas Epístolas de la prisión (Efesios, Filipenses, Colosenses y Filemón)

10) Razones para estudiar la epístola: Contiene enseñanza respecto de la alegría, la esperanza, las relaciones humanas, el señorío de Cristo, el futuro, el sufrimiento, entre otras.

I. Un posicionamiento: “Pablo y Timoteo, siervos de Jesucristo”v.1

Este es solo un saludo, no obstante ya nos entrega información importante. La visión que el apóstol Pablo y Timoteo, quien tal vez hizo de secretario, tenían de sí mismos. Ellos se consideraban como siervos.

“siervos”-Doulos, en el sentido positivo y no negativo de la palabra esclavo. “en sentido espiritual, es uno que sirve a su Señor con alegría de corazón, en novedad de espíritu, y en el gozo de una perfecta libertad”

“siervos”-Doulos, en el sentido positivo y no negativo de la palabra esclavo. “en sentido espiritual, es uno que sirve a su Señor con alegría de corazón, en novedad de espíritu, y en el gozo de una perfecta libertad”

Aplicación

1. La manera de ver la vida es distinta si uno se considera siervo o señor.

Respecto de Dios

El siervo

-El siervo escucha, obedece y actúa

-No toma decisiones ni discute las decisiones

-No posee nada

El siervo oye la voz de su amo y obedece

El señor (amo)

El señor decide

El señor no rinde cuentas ni da explicaciones

El señor es el dueño de todo

El amo es Jesucristo

Cuyo carácter es santo, “lleno de gracia y verdad”, por lo que debería resultar más fácil ser siervo de él que de otra persona.

“Cuánto más le sirvo más es su dulzor” cantaban los hermanos hace unas décadas atrás.

Respecto de las personas

El siervo, no es superior, sirve

Pablo: 1 Corintios 4:1:    Así, pues, téngannos los hombres por servidores de Cristo, y administradores de los misterios de Dios.

Jesús: Juan 13:5: Luego puso agua en un lebrillo, y comenzó a lavar los pies de los discípulos, y a enjugarlos con la toalla con que estaba ceñido.

Pablo destaca la posición de Jesús como siervo: Filipenses 2:7: “Sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres”

 II. Una posición “a todos los “santos” en Cristo Jesús.v.1

La doctrina de la santificación es clara, el creyente “tiene” dos santidades:

1. La santidad posicional, que ha sido ganada por Jesús en el calvario y es imputada al hombre que cree. El hombre pecador es declarado santo a través de la obra de Cristo.

Esta verdad es enseñada en muchos lugares del Nuevo Testamento y es confirmada en esta epístola también. Pablo escribe a los “santos”, los que han sido apartados para Dios.

2. La santidad como experiencia que debe ser renovada constantemente. En la epístola a los “santos” hay algunos pecados: falta de unidad, sufrimiento, desacuerdos a los que el apóstol busca solución.

Somos santos y buscamos la santidad, esa es la condición espiritual del creyente. Si la salvación dependiera de la santidad experiencial, no seríamos salvos porque el pecado está siempre presente en nuestra vida. La batalla es la búsqueda de la coherencia entre estas dos posiciones.

Aplicaciones

1. Frente a la santidad posicional el creyente debe:          

-agradecer

-alabar

-adorar

-liberarse de la culpa

2. Frente a la santidad experiencial el creyente debe:

-identificarse con Cristo

-Consagrarse a Cristo

-despojarse del viejo hombre

 III. Una petición: “Gracia y paz a vosotros”.v.2

Este era el saludo tradicional en las epístolas. Pude ser tres cosas.

-Una exclamación

-Una declaración

-Un deseo piadoso

Pablo lo usa en todas sus epístolas.

La palabra gracia la usaban los griegos, y la palabra paz era el saludo que usaban los judíos.

Gracia: ( Charis)“En el lenguaje del Nuevo Testamento la gracia (kharis) denota no sólo favor inmerecido, como se suele interpretar, sino la fuente de toda bendición. Suele referirse a los dones o beneficios que de Dios recibimos.”

Pablo desea a los filipenses entonces todas las bendiciones del Señor sobre la iglesia, sobre los dirigentes y sobre la hermandad: alegría, contentamiento, provisión, salud, fe, esperanza, etc”

Paz (Eirene-Shalom judío) “Incluye todo cuanto contribuye al bienestar del creyente, tanto en el orden espiritual como en el temporal”

La paz es el resultado de la gracia: «Justificados por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo» (Ro. 5:1).

Aplicación

1. Necesitamos la gracia de Dios en nuestra vida

-porque no merecemos nada

-porque no tenemos nada

-sin la gracia de Dios no lo conoceríamos

-todo lo recibimos de gracia

2. La paz de Dios es el resultado de la gracia

-paz de sabernos reconciliados con Dios

-paz en medio de las dificultades

-paz con nosotros mismos                  

Conclusión

Estos dos versículos son la salutación de la epístola que ya revelan el tono de la carta, un tono amable, tierno.

 En esta sección encontramos un saludo tripartito

1. Un posicionamiento: Siervos

2. Una posición: Santos

3. Una petición: Gracia y paz.


lunes, 18 de julio de 2022

Por qué sufre la gente buena.II

 Por qué sufre la gente buena. II

Mis amigos, gracias por leer mis textos. Les deseo un buen inicio de semana. Comparto con ustedes la continuación del escrito ¿Por qué sufre la gente buena?.

Espero sus comentarios

Un abrazo

Juan

La incertezas

No hay certezas en la vida. Esta es otra paradoja. La cultura nos enseña a creer en las certezas. Esta es una de las pretensiones de la ciencia, hacernos creer que el hombre tiene todo bajo control, que las probabilidades que algo pase son mínimas. “Si te portas bien de seguro te irá bien”. El naturalismo nos enseña casi que la materia es eterna, que lo que vemos es todo lo que hay y que todo se rige por leyes, leyes que no fallan (al menos en el laboratorio)

Lo mejor tal vez sea aprender desde niños que el devenir nos deparará muchas sorpresas y que la mejor escuela es estar preparado para cuando estos cambios lleguen. No hay nada fijo, no hay certezas, no entramos al mismo río dos veces, existen solo unas pocas verdades absolutas a las que acedemos por la fe.

 ¿Y si supiéramos la respuesta?

¿Qué sentimos  cuando escuchamos que alguien considerado malo está sufriendo? ¿Qué emoción experimentamos al oír que un violador de mujeres o de niños ha sido encarcelado? Habrá un grupo grande que sentirá alguna compasión, pero la gran mayoría experimentará alguna inconfesable satisfacción interior. La gente considerada mala no nos genera empatía. Nos genera rechazo y deseamos que paguen por sus actos. El sufrimiento de la gente que consideramos buena, en cambio nos produce empatía. Lamentamos lo que les ha ocurrido. Vemos el noticiero y lloramos al ver cómo la gente buena sufre y muchas veces se exacerban estos hechos para ganar sintonía. Hay una conexión inmediata con la gente buena. ¿Y si supiéramos algo más? una respuesta que nos sorprendiera y el misterio del sufrimiento de la gente buena fuera resuelto, ¿Seguiríamos sintiendo la misma empatía?

“Cuando tiene una explicación, el dolor ya no parece tan malo. Podemos tolerar el sufrimiento cuando sabemos por qué ocurre. Por lo tanto, si encontramos sentido al sufrimiento de la gente inocente, si podemos racionalizar la tragedia, entonces podemos vivir con ella. Podríamos oír el lamento de dulces niños que sufren y no horrorizarnos. Podríamos tolerar el ver corazones quebrantados y vidas destruidas, pues podríamos explicarlo ingeniosamente. Nuestra pregunta sería contestada y podríamos seguir adelante. Pero mientras el dolor de los inocentes sigue siendo algo candente, nos molesta su existencia y mientras no podemos explicar el dolor, debemos aliviarlo. Si el sufrimiento de la gente inocente no es adecuado para nuestra visión del mundo, debemos erradicarlo. En lugar de justificar su dolor, necesitamos librarnos de él.”[1]

El sufrimiento no tiene leyes, al menos no las observamos.

El sufrimiento es una experiencia independiente en sí misma. No tiene una manera única de comportarse, un orden al que las personas pueden someterse y de esta manera evitarlo. El sufrimiento no es un ente que nos diga “haz esto y me evitarás, o deja de hacer esto y me evitarás”, como no tiene una estructura, las personas no podemos hacer nada para no encontrarnos con él. ¿Será una cuestión de azar? ¿De probabilidades? ¿De genética? El sufrimiento no se rige por una ley o leyes que nos proteja si las obedecemos, ni es el resultado del obrar de una persona.

El sufrimiento es ciego

 No distingue entre personas buenas y malas. Así como el sol o la lluvia no hace distinción moral alguna, el sufrimiento tampoco. Y viene como un torrente indeseable que no respeta clase social, género, edad ni actividad. El sufrimiento nos iguala, nos hace humanos, y los humanos sufren. No le pasan cosas a la gente buena y a la gente mala, solo suceden cosas. Hay experiencias que son comunes a los “buenos” y a los “malos”: enfermedades, accidentes, problemas relacionales, imprevistos, desastres naturales, etc. Muchas veces intentamos controlar estas cosas que pasan por medio de las supersticiones, o pensamiento mágico, que son rituales que suponen evitarían esta cosas que pasan.

La genética

La gente buena está sujeta a las leyes de la genética independiente de su comportamiento y mucha gente buena arrastra enfermedades graves y sin cura que se manifiestan en diferentes edades y de acuerdo al entorno en que viven. Algunos datos curiosos sobre la genética por ejemplo son:[2]

1. Si viviéramos lo suficiente, todos desarrollaríamos cáncer. El cáncer es ocasionado por mutaciones en las secuencias de ADN, y aunque algunas de ellas son ocasionadas por factores como la luz ultravioleta y los rayos X, otras suceden simplemente por errores en la replicación del ADN. Es por eso que todas las personas están propensas a desarrollar la enfermedad, y si todos vivieran el tiempo suficiente, en algún momento de sus vidas la padecerían.

2. Los hombres viven menos que las mujeres: la culpa es de los genes

En 2009, un estudio de la Universidad de Agricultura de Tokio descubrió que un gen específico que se activa sólo en los hombres podría determinar por qué las mujeres viven más. El gen permite a los hombres desarrollar cuerpos más grandes y fuertes, pero con el costo de tener un menor tiempo de vida.

3. Tomaría 50 años transcribir el ADN a una persona. Si alguien escribiera 60 palabras por minuto en un teclado, en horario laboral (8 horas al día), le tomaría aproximadamente 50 años transcribir el genoma humano.

4. El genoma completo ocuparía 3GB en una computadora. La secuencia completa de nuestro ADN es lo que se le llama genoma. Nuestro genoma tiene alrededor de 3 billones de bases de ADN, lo que necesitaría 3 Giga Bytes de espacio de almacenamiento si quisiéramos guardar cada base en una computadora.

5. ADN desenrollado podría dar 600 vueltas de la Tierra al Sol. Si alguien tomara las cadenas de ADN de todas las células que tiene en su cuerpo, las desenrollara y las juntara punta a punta, tendría una cadena tan larga como para conectar el Sol y la Tierra 600 veces, o para conectar la Luna y la Tierra 6,000 veces.

 Joseph Merrick nació en 1862 en Inglaterra y murió a los 27 años. En sus primeros años de vida ya presentó anomalías en su piel que era grumosa y espesa, le salió un bulto grande en la frente. Sufría de una rara enfermedad de origen genética llamada Síndrome de Proteus, que es producido por un gen anormal del cromosoma 10, conocido como PTEN, Phosphatase and Tensine homologue, sólo existen un poco más de 200 casos en todo el mundo identificados, es decir, ¡una incidencia de 1 de cada 65.600.000 millones de personas. Fue conocido como el hombre elefante.

La maldad de otros

No hay nada que la gente buena pueda hacer frente a la maldad de otros y a pesar de su bondad sufre por el daño producido por terceros, “mi padre fue asesinado en un asalto” me contó una persona hace poco tiempo. “mi madre murió por una negligencia médica” me contó otra persona, muy afectada, un daño ajeno voluntario e involuntario.

Son muchos los ejemplos de gente buena que sufre por la maldad, por actos específicos de otros, maldad que la ley no siempre puede controlar. Maldad que ocurre al interior de los hogares, en los trabajos. Gente buena que sufre por la maldad de personas que debían amarlos y protegerlos y sin embargo los daña. No hay manera de impedir este daño de la gente buena. Un claro ejemplo de lo que estoy mencionando es la historia de Josef Fritzl, el monstruo de Amstetten.

“El incesto existe desde el principio de los tiempos, sin embargo, uno de los casos más impactantes es la historia de Josef Fritzl, el monstruo de Amstetten, en Austria.

Fritzl mantuvo por 24 años secuestrada a una de sus hijas, periodo en el que no sólo abusó sexualmente de ella en más de tres mil ocasiones, sino que además procrearon siete hijos.

El hombre comenzó a violar a la niña cuando ella apenas tenía 11 años y a los 18 decidió encerrarla para siempre en el sótano del hostal donde él vivía junto a su esposa, y donde además arrendaba habitaciones.

Antes de convertirse en uno de los hombres más repudiados del mundo, Josef vivió junto a sus padres en Amstetten  y fue criado como hijo único. Su familia tenía serios problemas de dinero y su padre -también de nombre Josef- no hacía nada por solucionarlos, además le era constantemente infiel a su esposa.

Cuando Fritzl tenía cuatro años, su padre los abandonó y nunca más volvió a contactarlos, aunque con el tiempo se enteraron que el hombre había fallecido en 1944 mientras luchaba en Alemania durante la Segunda Guerra Mundial.

Su madre Mary, en tanto, era una mujer muy estricta y se esforzó por educarlo a como diera lugar. Lo matriculó en una escuela de Amstetten, donde era dos años más grande que sus compañeros. “Probablemente fue por la guerra que empezó la escuela tan tarde. Pero era un alumno que pasaba totalmente inadvertido. Incluso diría que fue uno de los mejores alumnos que teníamos”, señaló uno de sus compañeros, Karl Dunki, en el documental Josef Fritzl: Story of a Monster.

La relación con su madre era muy complicada y aunque de cierta forma  se sentía una especie de esposo para ella, tenía que aguantar constantes maltratos. “Ella nunca me mostró amor, ella me mordía y me pateaba hasta que yo estaba en el suelo y sangrando”, señaló Fritzl en una sesión con el psiquiatra austriaco Adelheid Kastner, la cual fue filtrada por el diario Österreich y posteriormente publicada por el diario inglés The Guardian.

“Me sentía débil y humillado. Nunca me dio un beso o un abrazo a pesar que traté de complacerla siempre. La única cosa que hizo conmigo fue llevarme a la Iglesia (…) Ella me insultaba, me decía era Satán y que no era bueno”, agregó.

Durante la investigación por el secuestro de su hija, también se descubrió que Josef mantuvo a su madre en cautiverio por alrededor de 20 años.

En 1965, la mujer se trasladó al hogar de Fritzl quien aún dolido por la vida que ella le dio, decidió vengarse encerrándola en el ático cuyas ventanas fueron tapiadas con ladrillos para mantenerla en la oscuridad. El hombre la mantuvo allí  hasta que la mujer murió en 1980.

La esposa de Josef, Rosemarie, aseguró que nunca sospechó lo que ocurría con su suegra.

Tras salir del colegio, Josef se comenzó a trabajar como ingeniero. En ese periodo conoció a una tímida joven de nombre Rosemarie, quien se convertiría en su compañera de años.

“Mi hermana siempre fue muy tranquila, una persona muy tranquila y silenciosa. No sobresalía entre la multitud como otros adolescentes. Era una chica tranquila. Se conocieron en una cafetería. Ella nunca había tenido un novio antes. Él fue el primero. Unas semanas después lo llevó a casa para conocer a nuestros padres”, señaló al mencionado documental, la cuñada de Fritzl, quien pidió ser identificada como Christine R.

La primera impresión de la familia fue buena. Casi todos vieron al hombre como una persona trabajadora y cariñosa, sin embargo, con el correr del tiempo esa opinión fue cambiando. A pesar de esto, Rosemarie de 17 años, se casó con Josef sólo meses después de conocerse en 1955.

El matrimonio se fue a vivir junto a los padres de la joven y con el tiempo formaron una familia compuesta por dos hijos y cinco hijas.

Josef continúo con los maltratos hacia su esposa los que no sólo eran físicos, sino que también psicológicos. Además de decirle gorda en cada oportunidad que tenía, se limitaba a darle dinero sólo para la comida y la amenazaba con echarla del hostal donde ahora vivían si no hacía lo que él decía. Por temor, ella siempre lo complacía.

Tras su captura por los horrores que cometió con su hija en 2008,  Josef seguía pensando que su esposa lo perdonaría. “Le he escrito ocho cartas. No he recibido respuesta. Pero sé que aún me ama porque ella siempre ha mantenido su fe en mí”, señaló en una entrevista con el diario Bild.

En 1966 la pareja tuvo a su cuarta hija a quien nombraron Elisabeth. Al igual que su madre, la niña tenía una personalidad tímida y tranquila, algo que no le gustaba a su padre pero que no impidió que comenzara abusar de ella cuando apenas tenía 11 años.

En 1983, cuando tuvo la edad suficiente para cuidarse de sí misma, huyó de su casa y se escondió en Viena, en el hogar de un amigo. La policía, sin embargo, dio con su paradero y la regresaron con sus padres.

Josef comentaba a todos sus amigos que la joven tenía malas compañías y que incluso bebía y se drogaba, por lo que no le extrañaría que volviera a huir de casa.

El 29 de agosto de 1984, Fritzl le pidió ayuda a Elisabeth para llevar una puerta al sótano -donde había construido una habitación secreta- . Cuando estuvieron allí el hombre puso una toalla con cloroformo en el rostro de la joven, quien quedó inconsciente de inmediato. Desde ese día, nunca más volvió a salir de ese cuarto. El hombre la mantuvo encadenada a la pared y sólo la liberaba para violarla.

Mientras eso ocurría la madre de Elisabeth presentó una denuncia por la desaparición de su hija, pero su esposo se encargó de difundir el rumor que la joven se había unido a una secta.

Cerca de un mes después de su partida, la familia recibió una carta supuestamente enviada por Elisabeth donde les pedía a sus padres que no la buscaran.

“Queridos mamá y papá. He decidido mudarme para ser independiente. Estoy con gente que me quiere y estoy a salvo. Por favor no se preocupes por mi ni vengan a buscarme. Esto es mi decisión, mi vida. Por favor, mándenle mi amor a la familia”, decía el mensaje, según consigna The Guardian.

En tanto, prohibió a toda familia e inquilinos que se acercaran al sótano diciendo que había problemas con la electricidad y podrían recibir una descarga.

Durante el tiempo que mantuvo a Elisabeth aislada, la mujer tuvo siete hijos con su padre. Según declaró ella, en 1996 tuvo gemelos, pero uno de los bebés nació con problemas respiratorio y Fritzl se negó a llevarlo a un hospital… El niño murió a los pocos días. Su padre se hizo cargo del cuerpo y lo cremó en la caldera del hostal.

Otros tres menores fueron arrebatados del lado de su madre y dejados en diferentes ocasiones afuera del hogar de los Fritzl para que fueran criados por Rosemarie.

Junto a cada bebé que no superaban los seis meses de edad, iba una carta supuestamente escrita  por Elisabeth, donde decía que no podía hacerse cargo de ellos.

Las autoridades permitieron que Rosemarie y Josef cuidaran a los niños, aunque eran frecuentemente visitados por asistentes sociales, quienes tampoco descubrieron los horrores que ocurrían en la casa.

10 años después del secuestro, Fritzl había adecuado la habitación para la joven y los hijos que vivían con ella. En el cuarto se podía encontrar radio, televisión, video, cocina y refrigerador con comida, la cual ellos podían preparar. Sin embargo, cuando el hombre quería castigarlos, simplemente no bajaba a dejarles alimento durante semanas o les cortaba la luz. Además los amenazaba diciendo que si intentaban escapar abriría el gas para que muriesen asfixiados, lo que no era cierto pues jamás se encontró evidencias de instalaciones de gas en el cuarto.

El hombre bajaba al sótano a diario a las 9 de la mañana y a veces se quedaba toda la noche allí, sin que nadie sospechara nada. Un día, sin embargo, uno de los inquilinos de Fritzl le hizo ver que cada cierto tiempo escuchaba ruidos en providentes del sótano y que su perro ladraba permanentemente hacía el lugar. Josef le aseguró que sólo se trabaja de un calentador de aire viejo.

El 19 de abril de 2008, la hija mayor de Josef y Elisabeth, Kerstin, comenzó a sufrir de fuertes dolores de estómago cayendo inconsciente a las pocas horas. La mujer le rogó a su padre llevarla a un hospital, quien finalmente accedió y llamó a una ambulancia diciendo que había encontrado a la joven así en la puerta de su casa.

En la clínica, los médicos descubrieron que Kirsten de 19 años sufría de un problema renal pero como no contaban con su historial médico comenzaron a buscar a sus padres.

Al día siguiente Josef volvió al hospital señalando que encontró una nota de la mamá de la joven y que era nada menos que Elisabeth. “Por favor, por favor, cuídenla. Kirsten le tiene miedo a la gente. Kirsten, por favor, mantente fuerte hasta que nos volvamos a ver”, decía el papel.

La carta dejó más preguntas que respuestas, por lo que la policía decidió investigar a Fritzl y reabrir el caso de la desaparición de Elisabeth. Desesperado, el hombre sacó a su hija del encierro y la llevó hasta el hospital, esta fue la primera vez en 24 años que la mujer veía el exterior.

El médico a cargo del caso de Kirsten dio aviso a la policía, quienes interrogaron a Elisabeth, quien se negó hablar hasta que le aseguraran que no volvería a ver a su padre. Fue entonces cuando contó toda la historia en detalle, señalando incluso cómo la había obligado a recrear escenas de películas pornográficas en frente de sus niños.

El 28 de abril de 2008, Fritzl fue arrestado por cargos de asesinato, violación, incesto, coacción y esclavización. El hombre reconoció todas las acusaciones y fue condenado a cadena perpetua. No quiso apelar, se encuentra internado en prisión para enfermos criminales de Stein, Austria, donde ha comenzado a mostrar signos de demencia senil. Tiene 80 años.”[1]

 ¿Por qué sufre la gente buena? Sufre porque otras personas las hacen sufrir, aun existiendo fuertes lazos sanguíneos.

 



[1] Tomado de Bernardita Villa. (2016) La historia del hombre que secuestró a su hija por 24 años y la violó 3 mil veces en Bío bío.cl https://www.biobiochile.cl/noticias/sociedad/curiosidades/2016/08/13/la-historia-del-hombre-que-secuestro-a-su-hija-por-24-anos-y-la-violo-3-mil-veces.shtml. Bajado el 13/01/2022

 



[1] Arón Moss

[2] https://www.vertigopolitico.com/todo-menos-politica/subetealtren/la-culpa-es-del-adn-10-datos-curiosos-sobre-el-genoma-humano