martes, 28 de junio de 2022

El sentido en el día de hoy

 

El sentido en el día de hoy

La concepción materialista, naturalista actual de la vida no pone énfasis en el sentido ni lo ve como algo necesario. Dawking, el biólogo ateo, en un debate con el arzobispo australiano George Pell dice que la pregunta ¿Por qué? en el sentido de un propósito no es significativa [1] y carece de importancia, y en su libro El río de edén escribe:

“El rasgo de la vida que, en palabras de David Hume, « más deslumbra y admira a todos los hombres que alguna vez la han contemplado» es el complejo detalle con el que sus mecanismos —los mecanismos que Darwin llamó « órganos de extrema perfección y complejidad» — cumplen un aparente Propósito”

“Esto suena salvajemente cruel pero, como veremos, la naturaleza no es cruel, sólo despiadadamente indiferente. Esta es una de las lecciones más duras de aprender para los

humanos. No somos capaces de admitir que las cosas podrían no ser ni buenas ni malas, ni crueles ni amables, sino simplemente insensibles, indiferentes a todo sufrimiento, totalmente carentes de intención.”

“Hay muchas cosas sobre las cuales puedes preguntar « ¿A qué temperatura está?» o « ¿De qué color es?» pero no plantearías este interrogante acerca, por ejemplo, de los celos o de la oración. De forma parecida, haces bien en preguntar el « ¿por qué?» de los guardabarros de una bicicleta o del dique Kariba, pero no tienes derecho a asumir que la pregunta de « ¿Por qué?» merece una respuesta cuando se refiere a un bloque de granito, una desgracia, el monte Everest o el universo. Las preguntas pueden ser sencillamente inapropiadas, no importa lo sentida que sea su formulación.”

“En un universo de fuerzas físicas ciegas y de replicación genética alguna gente va a resultar herida, otra será afortunada y no encontraremos ninguna moraleja o razón en ello, tampoco ninguna justicia. El universo que observamos tiene exactamente las propiedades que podríamos esperar si, en el fondo, no hubiera ningún diseño, ninguna intención, ningún bien ni ningún mal, nada más que indiferencia ciega y despiadada.”[2]

Esta es la opinión de Dawking y la tendencia que él representa, con argumentos débiles que ya han sido rebatidos en varias oportunidades, pero que no es el propósito de este capítulo abordar.

Son muchos más quienes piensan que un por qué en la vida sigue siendo importante y es muy probable que millones de personas continúen haciéndola, algunos a viva voz, otros en un silencio existencial doloroso.

En nuestro mundo moderno, a pesar de la imagen de orden y estructura hay una verdadera falta de sentido. La vida moderna, llena de preocupaciones, de presiones, de ideologías, de valores como el individualismo y el relativismo hacen difícil encontrar un propósito, sumado a esto una filosofía materialista hace mucho más complicado entender el propósito de la vida.

Frankl, [3]a quien me voy a referir un poco más adelante en la conferencia que dio en Chile en el año 1991 contó lo siguiente:

“Durante diez años formé parte del personal del primer centro mundial de prevención del suicidio, en Viena. El suicidio provocado por la depresión constituye uno de los tres aspectos de lo que me parece ser la neurosis colectiva en la actualidad. Normalmente me refiero a este síndrome neurótico masivo como el síndrome del "taxi".

En una ocasión me invitaron a una universidad en Atlanta, Georgia, para dar una conferencia titulada "¿Está loca la nueva generación?". Allí tomé un taxi para ir a la universidad, y el conductor me preguntó a qué iba a ese plantel.

"Acabo de llegar de Viena y tengo que dar una conferencia".

"¿Sobre qué tema es su conferencia?",

"¿Está loca la nueva generación?"

Él rió y yo le propuse,

"Yo me hago cargo del taxi y usted de la conferencia"

Él dijo:

"Sí, podría hacerlo".

Le pregunté:

"Dígame una cosa: ¿está loca la nueva generación?"

"Por supuesto".

"¿Por qué?".

"Porque se suicidan, se matan unos a otros y, en tercer lugar, consumen drogas".

En una sola frase había sintetizado la neurosis colectiva del momento: la depresión, la agresión y la adicción a las drogas.

Descubrí que el verdadero origen de todo eso es una sensación de carencia de sentido.

La gente recurre a las drogas, se suicida y comete crímenes. No pretendo decir que todos los casos de suicidio o intentos de quitarse la vida se deban a una carencia de sentido; pero sé efectivamente que si alguien tiene que enfrentar dificultades, conflictos familiares, desempleo o cualquier crisis en la vida, corre riesgo de suicidarse si no tiene un argumento para seguir adelante. Al considerar el suicidio, la persona se dice en último término "¿Por qué no? Nada lo impide". Sin embargo, si hay un sentido y se siente responsable, preferirá seguir adelante.”

La depresión, la agresión y el consumo de drogas siguen siendo síntomas de esta falta de sentido.

“Se levanta. Se viste con la que llama 'la bata del emperador', desciende las escaleras en silencio para no despertar a la mujer y llega hasta el cuarto en el que tiene sus armas. Son muchas, quizá más de 20: pistolas, rifles, escopetas, cada una de ellas portadora de un fragmento de la historia de su dueño, tardes de caza, de pesca, de disparos en bosques venecianos o desérticas explanadas africanas. Elige una de ellas, acaso la misma con que la que se retrató años antes junto un leopardo en el África, la Boss calibre doce de doble cañón.

Regresa, sube las escaleras y se sienta en la sala de su casa en Ketchum, Idaho, allí mismo en donde meses antes había estado escribiendo su última obra, ‘A moveable feast’. Luego el movimiento es nimio, casi trivial y sin embargo irrevocable: presiona el gatillo después de haber puesto el cañón en su boca.”


De esta manera el escritor Ernest Heminway pone fin a una vida que para él no tenía sentido, a pesar del estilo de vida exuberante que había llevado.

A la tríada sugerida por Frankl podríamos agregar, el hastío, el cansancio, los deportes extremos, el amor al dinero, al lujo, la pornografía, el narcisismo, la lucha por el poder, etc

 El teatro del absurdo

El teatro del absurdo surge como expresión dramática en el siglo XX, después de la II Guerra Mundial, (un detalle importante), en París, con obras de dramaturgos norteamericanos y europeos. Aborda temas como la soledad, el trascurso del tiempo, la vida, la muerte, la falta de comunicación en el mundo, la concepción del mundo, “es decir, alguien perdido que no llega a encontrar su propósito en la vida y refleja su frustración de forma burlesca.”[4]

Como su nombre lo indica, la representación de sus obras es absurda, contiene diálogos sin sentido, representa sentimientos de angustia, o de  drama o tragedia que se mezclan entre sí, presenta personajes complejos, escenarios confusos.[5]

Algunas de sus características son:[6]

–El lenguaje puede ser dislocado, incluye frases trilladas, juegos de palabras, repeticiones y hasta suele romper con la continuidad de algún instante.

–El ridículo y la ausencia de sentido, son recursos orientados a mostrar una capa cómica pero que a su vez permiten vislumbrar un mensaje de fondo.

–El contenido de trasfondo dentro del absurdo abarca generalmente temas como la política, la religión, la moral y las estructuras sociales.

–Los personajes dentro del mundo del absurdo se ubican dentro de un universo incomprensible y carecen de un discurso completamente racional.

–Entre otros aspectos, los personajes pueden hallarse en un estado frenético y ni el entorno ni la situación que los rodea suele generar una transformación final.

Algunos de los autores de obras de teatro del absurdo más conocidos han sido Ionesco, Pinter, Kopit, Fernando Arrabal, Jean Genet, Samuel Becket y entre las obras más conocidas se encuentran: La cantante calva, La lección, Esperando a Godot, Las Criadas.

 La necesidad de sentido

¿Es necesario conocer el sentido de la vida o es por demás solo una discusión filosófica preocupación de unos pocos? Muchas personas nunca se han hecho esta pregunta porque desde siempre han conocido el sentido de la vida. Son personas felices a las que les han tocado vivir muy pocas circunstancias tristes o difíciles. Son esas personas para quienes todo es felicidad y no conocen el dolor, son unas pocas afortunadas, pero la gran mayoría sí se ha hecho esta pregunta, de manera especial al enfrentar la tragedia,  eventos muchas veces sorpresivos y causantes de mucha angustia.

Scheller[7] escribe “Una parte esencial de las doctrinas y orientaciones que han dado a la humanidad los grandes hombres religiosos y los filósofos, ha sido doquiera y en todos los tiempos una doctrina sobre el sentido del dolor y del sufrimiento en todo el mundo” Esta cita de por sí sola responde a cerca de la necesidad de sentido “en todos los tiempos”.

Muchos pueden argumentar que conocer o descubrir el sentido de la vida no tiene importancia, soy de la idea contraria, que es una exigencia. Me baso en la experiencia atendiendo pacientes a quienes les cuesta mucho vivir y enfrentar el sufrimiento si no le encuentran un propósito a su vida. Viven vidas de pareja aburridas, un trabajo que los asfixia, una rutina que los aplasta y les cuesta mucho reconocer que su vida no tiene sentido, de manera especial quienes han experimentado sufrimiento en la niñez. Buscan en sus parejas y en sus hijos, especialmente las madres, un sentido. Comienzan a vivir sus vidas a través de la vida de sus hijos, se proyectan en ellos, sufren y gozan con los logros o fracasos de sus hijos, pero su propia vida se torna opaca, cuando ese hijo o hija les defrauda o muere les resulta dificultoso encontrar un sentido a su existencia.

Otro grupo importante busca llenar este vacío de significado en la religión. Muchos se vuelven adictos a la vida de iglesia y grupos religiosos. No pueden vivir sin actividades religiosas y crean una dependencia que les brinda significado.  No son capaces de tomar decisiones “sin conocer la voluntad de Dios”, sin buscar la asesoría “de mis pastores” y no dejan de preguntarse si tal o cual actividad es buena o mala y encuentran significado a través de relatos seudo espirituales extraños, a veces  supersticiosos y casi alucinantes.

Fleming,[8]sugiere que las iglesias legalistas atraen a determinado grupo de personas con adicciones emocionales, describiendo estas como:

1. Un enfoque exclusivo de la vida en la religión o la iglesia

2. Una confianza ciega en autoridades religiosas o sistemas doctrinales

3. La negación de sus respuestas emocionales a las personas o ideas dentro de una estructura religiosa.

4. Una falta de priorización de actividades religiosas

5. Un “locus” o centro externo de afectos

6. La resolución de problemas solamente dentro de la estructura eclesiástica.

Viktor Frankl

Es casi imposible referirse al sentido sin mencionar al autor que más trabajó al tema, el psiquiatra vienés Viktor Frankl.

Frankl Nació el 26 de marzo de 1905 en Viena, fue un psiquiatra y psicoterapeuta que desarrolló el enfoque psicológico conocido como logoterapia. La base de la teoría de Frankl es que la motivación principal de un individuo es la búsqueda de significado en la vida.

En 1942 Frankl y su familia fueron enviados al campo de concentración de Theresienstadt, donde muere su padre. En 1944, sus familiares sobrevivientes fueron llevados a otro campo, a Auschwitz, donde su madre y su esposa también pierden la vida. Frankl, con su formación médica, en medio de la crueldad y la violencia reinante observó que aquellos presos que tenían algún significado en sus vidas tenían más probabilidades de sobrevivir. Algunos pensaban en sus familias, en proyectos personales y eran estos pensamientos los que los mantenían con un poco más de ánimo que el resto de los prisioneros. El propio Frankl es un ejemplo de sentido. Después de su liberación regresó a Viena, trabajó como médico, como terapeuta y escritor. Visitó Chile en el año 1991 a la edad de 86 años.

Frankl responde a la pregunta sobre el sentido basado en su experiencia vivida en campos de concentración donde estuvo y escribe, “En otra ocasión estábamos cavando una trinchera. Amanecía en nuestro derredor, un amanecer gris. Gris era el cielo, y gris la nieve a la pálida luz del alba; grises los harapos que mal cubrían los cuerpos de los prisioneros y grises sus rostros. Mientras trabajaba, hablaba quedamente a mi esposa o, quizás, estuviera debatiéndome por encontrar la razón de mis sufrimientos, de mi lenta agonía. En una última y violenta protesta contra lo inexorable de mi muerte inminente, sentí como si mi espíritu traspasara la melancolía que nos envolvía, me sentí trascender aquel mundo desesperado, insensato, y desde alguna parte escuché un victorioso "sí" como contestación a mi pregunta sobre la existencia de una intencionalidad última. En aquel momento y en una franja lejana encendieron una luz, que se quedó allí fija en el horizonte como si alguien la hubiera pintado, en medio del gris miserable de aquel amanecer en Baviera. "Et lux in ténebris lucet, y la luz brilló en medio de la oscuridad." Estuve muchas horas tajando el terreno helado. El guardián pasó junto a mí, insultándome y una vez más volví a conversar con mi amada. La sentía presente a mi lado, cada vez con más fuerza y tuve la sensación de que sería capaz de tocarla, de que si extendía mi mano cogería la suya. La sensación era terriblemente fuerte; ella estaba allí realmente. Y, entonces, en aquel mismo momento, un pájaro bajó volando y se posó justo frente a mí, sobre la tierra que había extraído de la zanja, y se me quedó mirando fijamente.”[9]

En otra ocasión, en el lager él escribe: “Es esta libertad espiritual, que no se nos puede arrebatar, lo que hace que la vida tenga sentido y propósito.”[10]y en otra ocasión escribe: “El modo en que un hombre acepta su destino y todo el sufrimiento que éste conlleva, la forma en que carga con su cruz, le da muchas oportunidades -incluso bajo las circunstancias más difíciles para añadir a su vida un sentido más profundo”[11]

Esta es en la opinión de Frankl, el sentido es  la principal motivación del hombre y eso explicaría, creo, las múltiples expresiones artísticas a través de la historia humana. Detrás de muchas de las actividades humanas está esta motivación por encontrar sentido a la vida. Los japoneses llaman a esta búsqueda Ikigai, ([12]) que es el valor de la vida que cada persona debe encontrar.

Finalmente, Frankl habla de la voluntad de sentido, uno de los conceptos fundamentales de la teoría que él creó, la Logoterapia. Define la voluntad de sentido como: “La búsqueda por parte del hombre del sentido de la vida constituye una fuerza primaria y no una "racionalización secundaria" de sus impulsos instintivos. Este sentido es único y específico en cuanto es uno mismo y uno solo quien tiene que encontrarlo; únicamente así logra alcanzar el hombre un significado que satisfaga su propia voluntad de sentido”[13]



[1] Dawking

[2] Dawking. El espejo de Dios

[3] Frankl en Chile

[4]

[5] https://www.cpaonline.es/blog/artes-escenicas/que-es-el-teatro-absurdo/

[6] Teatro del absurdo: origen, características, autores, obras Por Emilhy Arias. https://www.lifeder.com/teatro-del-absurdo/. Descargadoe l 08712/2021

[7] Scheller M.

[8] Fleming, citado en  Psicología…FLET. P.50

[9] Frankl. P.68

[10] Frankl, p 91

[11] Frankl. P 92

[12] Wickypedia

[13] Frankl p.121

lunes, 20 de junio de 2022

Una crisis de sentido

 

Una crisis de sentido


La importancia de la pregunta se refleja, por ejemplo, en que en Google las búsquedas relacionadas con el sentido de la vida ascienden a 1.500.000 consultas mensuales, lo que se traduce en unos 18 millones de búsquedas españolas como promedio, solo hasta el año el año 2011.[1]

La tendencia al nihilismo es otra evidencia de esta crisis en la cultura actual. La crisis valórica, el auge de la violencia, del lujo, de la entretención, el uso de drogas y de manera especial de la crisis de esperanza del mundo actual. Hasta los años 60 del siglo pasado había esperanza, de manera especial en América Latina, esperanza que se fue diluyendo en las décadas posteriores y que fue equiparándose a la desesperanza de otros lugares del mundo con sus consecuencias ya conocidas. Hinkelammert[2] escribe: “En los sectores populares la cultura de la desesperanza promueve la anomia, deshace las relaciones humanas, promueve el crimen. La misma droga es parte del fenómeno.”

“El nihilismo actual y su culto a la nada proviene de una fuerte crisis de valores religiosos o trascendentes, esenciales o fundamentales, significativos. Afrontamos una crisis humana del propio humanismo, en nombre de la ciencia y la tecnología positivas y positivistas, cuya afirmación de inmanencia radical resulta escandalosa filosóficamente. El actual positivismo reinante reduce lo alto a lo bajo y lo sublime a lo subliminal, la conciencia al cerebro y el amor romántico al sexo, el espíritu a la materia y el alma al cuerpo. Por supuesto, se trata de una reacción explicable a viejos idealismos o trascendentalismos, espiritualismos o ilusionismos. Pero también se trata de una revisión más realista de la realidad real y del mundo con sus mecanismos físicos y químicos.

Yo diría que el nihilismo actual es una reacción a la visión del mal en el mundo y de los males del hombre, de la contingencia y los límites de nuestra comprensión de la realidad, con una dosis de escepticismo tras tanta hecatombe, guerras y siniestros.

El nihilismo actual parece una mezcla de agnosticismo o no-saber, de imposibilismo o no-poder, y de indiferentismo o no-querer. Hay pues resignación y conciencia de la finitud, un descrédito de toda creencia o confianza, un nadismo, la nada desnuda, lo que comporta una obvia desesperanza. El propio cristianismo eclesiástico, la Iglesia, es testigo de semejante nihilismo dentro y fuera de sus fronteras; pero el tema no atañe solo a occidente sino al propio Oriente contagiado por el nihilismo occidental a través del capitalismo, el marxismo o una mezcla de ambos como en la China actual.”[3]

El suicidio muy probablemente sea otro síntoma de la crisis de sentido. El suicidio es el grito desesperado de la desesperanza, del dolor y sufrimiento que no tiene fin, del vacío de una vida de significado, es el fin de la alegría.

“Una persona se suicida en el mundo cada cuarenta segundos, lo que da un total de 800.000 fallecimientos al año, el doble que las víctimas de homicidio. En muchos casos se trata de un tema tabú y, por ende, un problema silenciado, pero su prevalencia es preocupante en términos de salud pública: es la decimoctava causa de muerte a nivel global. Sin embargo, la tasa de suicidios por cada 100.000 habitantes está lejos de ser uniforme en todo el mundo y en todos los estratos de la sociedad, tal y como muestran los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de 2016.

Así, se trata de la segunda causa de muerte para los jóvenes de entre 15 y 29 años, solo por detrás de los accidentes de tráfico. Quitarse la vida tiene también una prevalencia mayor entre los hombres, especialmente en los países de altos ingresos, donde se suicidan de media casi tres veces más que las mujeres. En los países de ingresos bajos y medianos las diferencias son más ajustadas.”[4]

En el ayer

El mito de Sísifo, es tal vez la expresión griega más clara acerca del sinsentido. Como castigo por las faltas de Sísifo, según algunas versiones de haber acusado a Zeus de secuestrar una ninfa, o de acuerdo a otra versión, haber matado a muchas personas para mantener su poder y dominio, debió cumplir una pena que no se basaba en el dolor físico, ni en el desprestigio sino en el hecho de experimentar el sinsentido. El castigo consistía en empujar una gran piedra redonda desde la base de una montaña hasta la cima para, luego volver a arrojarla, y ver cómo caía rodando de nuevo hasta el punto de partida y comenzar de nuevo la tarea eternamente.

En el mundo judío, no existe una pregunta acerca del sentido de la vida. Yahvé es quien da sentido a la vida, como Creador y sustentador de todo, pero en el Antiguo Testamento tenemos una excepción, vemos al Koelet, al predicador, al rey Salomón viviendo una etapa complicada de su vida. Mirando todo a su alrededor, el trabajo, los placeres, el conocimiento y preguntándose muchas veces, (28 veces) ¿Tiene sentido todo esto? Y respondiéndose “Vanidad de vanidades todo es vanidad” (griego mataiote “vaciedad, futilidad, frustración, transitoriedad”. Y desde su mirada desencantada todo es absurdo, nada tiene sentido.

Sánchez Hernández (2005)[5] escribe, “Ya desde la antigüedad existen esbozos de planteamientos sobre esta temática, [la búsqueda de sentido] en su mayoría desde el punto de vista normativo.

En el medioevo tenemos el concepto vocación'' como llamado de Dios al servicio religioso, el cual es asumido en el Renacimiento como un llamado interior hacia cualquier actividad.

Una escuela filosófica que trata el tema del sentido de la vida de manera específica e intensiva es el existencialismo concibiendo al ser humano al margen de sus múltiples relaciones sociales.

Marx y Engels no escribieron sobre el sentido de la vida y dentro de la corriente de pensamiento marxista esa temática demoró en figurar entre los problemas de investigación. A partir de la segunda mitad del siglo XX, dentro del marxismo comenzó a dársele la importancia que realmente tiene y esta escuela aportó su metodología.

Desde las posiciones del positivismo el sentido de la vida es rechazado como problema de investigación por ser considerado mera especulación teórica sin fundamentación científica. En la actualidad es abordado por varias disciplinas como la filosofía, pedagogía, psicología, sociología, psiquiatría, etc; y desde cada una de ellas se aportan elementos para una visión integral del mismo.”



[1] El Sentido de la Vida por Alberto López | Mar 22, 2012 |Filosófica mente. https://filosoficamente.es/el-sentido-de-la-vida/

[2] FRANZ HINKELAMMERT  El nihilismo al desnudo. Los tiempos de la globalización

[3] Fratria: Andrés Ortiz-Osés El nihilismo actual (y Vivencias y convivencias 7) 05.09.2018. Religión digital. https://www.religiondigital.org/fratria/nihilismo-actual-Vivencias-convivencias_7_2046465353.html. Bajado el 2171272021

[5]

lunes, 13 de junio de 2022

El sentido en nuestra cultura

El sentido en nuestra cultura

¿Nuestra cultura actual, carece de sentido? Este punto lo voy a volver a tocar en otro capítulo hablando del sufrimiento en nuestra cultura actual. En este punto sometamos esta pregunta a los tres significados citados respecto de la definición de sentido. ¿El mundo moderno se mueve y sabe en qué dirección lo hace, avanza sabiendo a dónde se mueve con una dirección fija, o está rodeado de luces, de ruidos, pero avanza a tropezones y ya olvidó de donde viene o nunca lo ha sabido? Al parecer su destino se hace cada vez más confuso, entre ideologías, luchas de poder y el amor al dinero. Hay acuerdo en que crisis es la palabra que define la cultura actual. Es una crisis ideológica, moral, económica, demográfica. Galisteo Gámez escribe: ”La crisis de la modernidad hace referencia a la crisis de un paradigma, de una concepción de la realidad, de la historia, del hombre, de las relaciones sociales, etc. del que se toma conciencia a finales del siglo XVII, pero que empezó a fraguarse a finales del siglo XV. Tras cinco siglos, se dice que la modernidad ha entrado en crisis, que ha dado de sí todo lo que tenía que dar. A este respecto hay quien piensa que habría que reformar el paradigma, básicamente superar lo negativo y quedarnos con lo positivo. Otros, creen que la concepción moderna era equivocada desde el primer día y que más nos valdría romper con todo y empezar de nuevo.” ( )
Según la definición de significación, la vida moderna carece de significado, es un mundo que cuesta leer, que se hace difícil entender el significado de lo escrito. La vida se lee una y otra vez pero no se entiende lo que se lee. Podrían haber pasajes más claros que otros, luces que indicarían el significado de las cosas triviales y vitales, pero tal vez la vida moderna se interprete como lo hace un borracho tratando de comprender un texto difícil. Puede hacer su mejor intento, pero no lo logrará. Su estado metal no se lo permite. 
En el sentido de conexión el mundo moderno, al parecer, tampoco entrega un sentido. Hay desconexión en todos los niveles de la vida. La atomización es una característica de nuestra sociedad, producto del individualismo, de un estilo de vida egocéntrico, centrado en el yo. Hay muchísimas personas que no logran conectar los acontecimientos de su vida, ni de su pasado, ni de su presente. La vida no tiene significado para ellos, no son capaces de leer su propia vida. 
He compartido con los alumnos en la universidad más de una vez, en mis clases, un discurso que Steve Jobs ( ) realizó en la graduación en la Universidad de Stanford en el año 2005 en el que a través de tres historias de su vida abarca tres tópicos: uniendo los puntos, el amor y la pérdida y la muerte. Dice Jobs en este discurso que los puntos se unen solo al mirar hacia atrás. Al vivir la vida, enfrentar las dificultades, el sufrimiento, las adversidades, no se suelen ver las conexiones, luego de esto, al pasar de los años, al examinar puntos y acontecimientos aparentemente diversos y no conectados, se puede encontrar los puntos de unión o conexión. La sociedad actual no los encuentra. La pregunta por el sentido de la vida abarca muchos matices que no es posible incluir en un solo capítulo. Son muchos los aspectos a revisar, por tal razón voy a intentar avocarme solo a su relación con el sufrimiento, dejando de lado otros puntos, quizás fundamentales pero que escapan al objetivo de este capítulo y que quizá dan lugar a otro libro dedicado solo a este tema. La pregunta por el sentido es una pregunta fundamental pues mueve la existencia de la persona. El sentido es el para qué vivo mi vida, ¿Vale la pena vivir? Esta pregunta se la hace un empresario exitoso sentado en su cómoda oficina en el sector alto de la comuna de Santiago de Chile, se la hace el prisionero en un campo de concentración nazi, un adolescente sirio en medio del terror, el enfermo que postrado mirando desde su ventana una parte del patio en el que antes jugó o pasó tiempo con su familia. Se la hace la mujer golpeada por quien tendría que amarla y cuidarla. La razón de hacerse esta pregunta es que preguntarnos ¿Por qué? forma parte de la vida humana en sus muchas dimensiones. Esta pregunta por el sentido de la vida surge especialmente en determinadas circunstancias que consideramos absurdas: la muerte de una madre con hijos pequeños, el abandono del cónyuge sin motivos aparentes, el nacimiento de un hijo con limitaciones importantes, la muerte de un niño, un desastre natural, un atentado, etc. También aparece en situaciones de mucha satisfacción, donde la persona experimenta muchos placeres, mucha abundancia, pero no encuentra satisfacción en ello y le surge la pregunta acerca de cuál es el verdadero propósito de la vida.

lunes, 6 de junio de 2022

Sufrimiento y sentido de la vida

 

Sufrimiento y sentido de la vida 


 En las profundidades de un denso bosque vivía un lémur que se había    apartado de los más porque consideraba que muchos lémures eran falsos, envidiosos y mentirosos. Esta     situación le obligó a sentirse muy solo. Por ese motivo una mañana se despertó y salió de su casita a buscarle un sentido a la vida. Caminando por el bosque con la cabeza cabizbaja,  el lémur escucha el canto de un pájaro y se acerca a preguntar: _ ¿Cuál es el sentido de la vida? y éste le responde: _ El sentido de la vida es expresar tus emociones a través del canto. Más adelante una oveja le dijo: _El sentido de la vida es ayudar a los demás. Luego un león continuó diciendo: _ El sentido de la vida es disfrutar de la comida y la bebida. Conforme iba avanzando un tigre exclamó: _ ¡El sentido de la vida es ser feliz y hacer feliz a los demás! En seguida un burro gritó: _ El sentido de la vida es disfrutar del trabajo. Más adelante un camaleón que llevaba varias horas aburrido en la rama de un árbol concluyó:   ¡La vida no tiene sentido! Desconsolado, el lémur se arrimó al tronco de un            árbol y en ese momento una mariposa que estaba bebiendo néctar sentada sobre los pétalos de una rosa se apresuró a decirle: _ ¡El sentido de la vida es el amor; porque el amor da sentido a todas las cosas! Desde ese momento el lémur decidió amar. Poco a poco  comenzó a integrarse de tal manera que en los días de frío se acurrucaba junto a los demás formando una bola de lémures para conservar el calor. 

                                                                                                         María Abreu

El sentido de la vida y el sentido del sufrimiento son dos grandes preguntas que se relacionan y que han inquietado a filósofos y teólogos desde siempre. Hay que clarificar que se entiende por sentido y si este es realmente una necesidad para el hombre de hoy o fue una preocupación solo para los hombres en el pasado o solo para aquellos que enfrentan grandes adversidades. Si el sentido continúa sigue siendo importante para el hombre de hoy debemos preguntarnos ¿Se puede conseguir ese sentido, ese propósito? ¿Hay maneras de encontrar el sentido a la vida? Si la vida no tiene sentido, tampoco lo tiene el sufrimiento, pero si la vida tiene sentido, entonces el sufrimiento, como parte de la vida también debe tenerlo. Qué es el sentido Entendamos a que nos referimos cuando hablamos de sentido. Algunas connotaciones de la palabra sentido podrían arrojar un poco más de luz acerca de nuestro tema. Se entiende como sentido una finalidad o dirección. “Se habla así por ejemplo del “sentido” de la marcha de una carretera. Es, por tanto, la meta de un movimiento”. La vida debe tener una dirección, se debe dirigir a, su movimiento debe tener un propósito. También encierra la idea de significación. “se puede decir que el mundo se convierte en un “gran libro”, cuya lectura requiere conocer las significaciones o sentidos de cada cosa y de cada acontecimiento. Cuando la “lectura” se hace difícil, el mundo y la vida aparecen como “carentes de sentido”. Sentido también conlleva la idea de conexión. “las cosas y los acontecimientos constituyen una red de relaciones: esta red es justamente, lo que llamamos “mundo”. Y así, nada adquiere un pleno sentido si se lo aísla del resto. Es decir el sentido consiste también en el nexo de las cosas con otras. La falta de sentido entonces es una falta de conexión. Yo entiendo por sentido de vida, que esta tiene un significado, un propósito, un para qué, una razón y que esto se convierte en un cimiento básico para edificarla. Este significado puede permanecer implícito o se puede hacer explícito. Es el fundamento sobre el que se edifica la auto imagen, el sentido vocacional, las relaciones, la trascendencia, la espiritualidad y trae alegría o serenidad a la persona independiente de las circunstancias.

lunes, 30 de mayo de 2022

El sufrimiento y el arte II

 El sufrimiento y el arte    II                                                                      

La ópera

La ópera nació en Italia hace un poco más de cuatro siglos y es por excelencia una muestra de emociones. De acuerdo con Fierro[1] son 10 las óperas más famosas de la historia: La Traviata, Tosca, La flauta mágica, La bohème, Carmen, Las bodas de Fígaro, Rigoletto, Madame Butterfly, Don Giovanni, El barbero de Sevilla y en ellas se puede apreciar el sufrimiento causado por el amor, por las traiciones, crímenes, desamores, etc.

En la música popular

Goldsmiths, una escuela de la Universidad de Londres especializada en enseñanza e investigación de disciplinas creativas y culturales, investigó cuál es la canción más popular de la historia. Después de revisar canciones  de listas de diferentes medios y ver qué tenían en común, realizaron un estudio analítico tomando en cuenta la letra, los coros, los acordes y timbres, concluyó que la canción más icónica es “Smells Like Teen Spirit” de la banda Nirvana que habla de la rebelión juvenil, el segundo lugar lo ocupó Imagine de Jhon Lennon que habla de cómo sería un mundo sin sufrimiento, otra canción seleccionada es Bohemian Rhapsody, de la banda inglesa Queen que es un relato dramático de un hombre a su madre acerca de cómo asesinó a otra persona y otra canción aun habla de la constante insatisfacción de la vida. I Can’t Get No Satisfaction, de los Rolling Stones

También son conocidas algunas bandas de rock por sus temáticas depresivas pertenecientes al estilo  Black Doom o Depressive Black metal.

 En la música popular el sufrimiento ha estado siempre presente, desde el tango, pasando por los boleros y las baladas de amor y desamor que venden millones de copias.

La música urbana es otro reflejo de música y sufrimiento con sus fuertes temáticas sociales de violencia, sexo, drogas, injusticias, etc.

 El sufrimiento en la literatura

El sufrimiento siempre ha estado presente en la literatura, y quiero destacar de manera especial la literatura rusa y en ellas dos autores,  Fedor Dostiesvsky y Alexander Solzhenitsyn.

Fernández-Blanco (2028) escribe sobre Crimen y castigo: “En ella, aborda la historia de un joven asesino que se ve incapaz de superar los remordimientos, y en la que se muestran algunas de las características que harán de Dostoievski un autor único. A través de su protagonista, Raskolnikov, realiza una incisiva observación psicológica, en la que desarrolla sus tesis religiosas y filosóficas, así como la idea de la redención a través del sufrimiento.”

Es difícil no relacionar el tema de su literatura con la vida misma de Dostoiesvsky, marcada por el dolor y el sufrimiento, preso en el gulag rusa, el campo de concentración, rechazado, con carencias emocionales y económicas.

Sus otras novelas, Los hermanos Karamasov, El Príncipe idiota, El jugador, también abordan el tema del sufrimiento.

Alexander Solzhenitsyn

¿Dónde radica, exactamente, la grandeza literaria de Solzhenitsyn? Esta pregunta se la hace Ernesto Hernández Busto,[2] poeta cubano en el año 2018 y se responde a sí mismo.

“La clave hay que buscarla en el subtítulo del Archipiélago Gulag, "ensayo de investigación literaria" y en la pequeña nota que le sigue: "En este libro no hay personajes ni hechos imaginarios. Las personas y los lugares aparecen con sus propios nombres (...)". El proyecto de una novela sin ficción, una novela que obedece a la idea ortodoxa de "dar testimonio" del sufrimiento, de dejar para los otros al menos la huella del dolor padecido completa la maldición histórica del escritor ruso, encadenado a esa encarnación rusa de la voluntad de poder que es el starets, el Gran Inquisidor. Del Dostoievsky de Recuerdos de la casa de los muertos hasta la Svetlana Aleksiévich de Voces de Chernóbil, la idea de explorar sin ficción los polos de la crueldad humana reviste el aura de un renacimiento espiritual, de un acto de purificación. En el caso de Solzhenitsyn, esta suerte de expiación revistió también un espectacular trabajo con el idioma: rescató para la lengua rusa miles de palabras que no estaban en los diccionarios.”

Como con  Dostiesvky, con Solzhenitsyn tampoco se puede separar el hombre de su obra. Preso en un gulag en Siberia por el gobierno comunista ruso, abandonado, desacreditado, difamado, deshonrado, confinado, pasando por tiempo de hambre y mucho frío sabe bien de lo que escribe cuando habla del sufrimiento.

Podríamos agregar más movimientos y nombres literarios, porque el tema no se agota aquí, pero eso escapa al propósito de este capítulo aunque no se puede dejar de citar a la generación maldita: Charles Baudelaire, Jean Rimbaud, Paul-Marie Verlaine, Stéphane Mallarmé

 El sufrimiento en el cine

El siglo XX aporta una herramienta artística invaluable para reflejar el dolor, el cine. Nutriéndose de la dura realidad y de la mejor literatura el cine ha realizado grandes aportes respecto del sufrimiento con obras verdaderamente magistrales.

Rodriguez Paniso [3]escribió “El cine ha dado expresión fílmica al fenómeno del dolor humano en todas sus formas y en toda su hondura, pues junto con el amor, la verdad y el bien, es una de esas dimensiones ineludibles de la existencia humana.”

-El dolor de la enfermedad y de la muerte.  “Wit y el soneto sagrado de Donne” (2001)

-El dolor inherente a la experiencia moral. “Roma, ciudad abierta” (1945) Roberto Rossellini.

-El dolor causado por la guerra. “Rescatando al soldado Ryan” (1998). 

-El dolor por la experiencia de la maldad en cuanto tal. “La lista de Schindler” (1993) Steven Spielberg.

-El dolor de los diferentes. “El hombre elefante” (1980) David Lynch.

Tampoco se pueden obviar filmes como:

1. El precio de la felicidad. (1983)- Bruce Beresford

2. En búsqueda de la felicidad (  2006 )- Gabriele Muccino

3. El color púrpura (1985)- Steven Spielberg

4. Extraordinario (2017)-Stephen Chbosky

5. Mi pie izquierdo: (1989)-Jim Sheridan

 En este capítulo hemos visto como el sufrimiento siempre ha estado presente en la historia del hombre. Hay evidencias en el mundo antiguo y de como las religiones, siempre presentes, intentan dar una explicación al problema del sufrimiento. En el mundo contemporáneo vemos la presencia del dolor y algunas diferencias con otras culturas anteriores. La cultura actual niega el sufrimiento, lo reprime, lo priva de su rol, lo reprime. Las artes, sin embargo, son un espejo de la presencia del sufrimiento en la vida del hombre y el vehículo para representarlo, expresarlo y elaborarlo. La pintura, la música, el cine y de manera especial la literatura reflejan las experiencias de dolor y sufrimiento. Estas expresiones artísticas dan sentido a la vida de sus autores y de quienes aprecian sus obras. El sentido de la vida y el sufrimiento es un gran tema para abordar.



[1] https://carteleradeteatro.mx/author/gina/

[2]

[3] La representación del dolor en el cine. ESCRITO POR: PEDRO RODRÍGUEZ PANIZO

Septiembre - Octubre 2012. http://www.revista-critica.com/la-revista/monografico/enfoque/393-la-representacion-del-dolor-en-el-cine. Bajado el 20/10/2021