miércoles, 17 de septiembre de 2008

Los cuatro jinetes del apocalipsis o Como destruir un matrimonio en cuatro pasos.


Los cuatro jinetes del apocalipsis o Como destruir un matrimonio en cuatro pasos.
Juan E. Barrera
(Extracto de uno de los capítulos de mi libro, aún en manuscrito)
E
sta es la cuarta tarea del amor joven. La resolución de conflictos y de este tema se han escrito miles de libros y artículos. Creo que en su mayoría son todos buenos. En esta ocasión deseo centrar la atención solamente en dos tópicos que podrán ayudar: el de inteligencia emocional, a modo general y el de la escucha empática, ambos conceptos muy relacionados. La escucha empática forma parte de la inteligencia emocional.
El primer concepto fue desarrollado o sistematizado por Goleman, (1996), en un libro que fue todo un éxito editorial. La inteligencia emocional. En la opinión de los expertos, el libro no dice muchas cosas nuevas, pero tiene el gran mérito de sistematizar muchos conceptos, que de una u otra manera ya se sabían o se conocían. Por ejemplo, que en una persona el 20 por ciento de su rendimiento depende de su C. I y que el 80 por ciento restante responde a factores emocionales. Su manera de relacionarse, de como enfrentar las presiones, y del conocimiento de las emociones, etc. Para Goleman, la aplicación de la inteligencia emocional en el matrimonio disminuye abiertamente el riesgo de divorcio.

La inteligencia emocional es la que nos permite, entre otras cosas
Tomar conciencia de nuestras emociones
Comprender los sentimientos de los demás
Aprender a tolerar las presiones y frustraciones que enfrentamos en el trabajo
Ayudar en la capacidad de trabajar en equipo
Ayudar en la adopción de una actitud empática y social, lo que brindará más posibilidades de desarrollo personal. Revista Hacer Familia, (2000)
Son muchas las razones por las cuales una pareja se divorcia, pero hay una en especial, la disminución de la presión social para hacerlo. Separarse ya no es un estigma, las personas ya no se ven obligadas a permanecer unidas si ya no lo desean. La inserción de las mujeres en el campo laboral tampoco las obliga a permanecer casadas solo por una dependencia económica, al menos en ciertos niveles sociales, soportando por ello relaciones y situaciones que a veces no se pueden creer. Así que ¿Qué es lo que hace que las parejas permanezcan casadas? ¡Las fuerzas emocionales entre marido y esposa! Goleman, (1996)

Inteligencia emocional aplicada a la pareja

Las fuerzas emocionales entre marido y esposa
El mundo emocional de los hombres y las mujeres son distintos, por lo que en realidad en un matrimonio siempre existen dos matrimonios, el del hombre y el de la mujer.
Tres son los factores que influyen en las diferencias emocionales entre hombres y mujeres y que finalmente repercutirán en el matrimonio.
-Factores biológicos, en parte, pues aunque en lo grueso somos fisiológicamente iguales, al mismo tiempo hay muchas diferencias.
-La infancia, en este período hombres y mujeres son criados de manera distinta, se les enseña a las niñas a ser tiernas, más abiertas emocionalmente, se le enseña a no mostrar sentimientos de ira, de alguna manera se le prepara para el matrimonio y la maternidad. En los juegos de las niñas se les ve tomadas de la mano, juegan a cocinar, saltar la cuerda, se les regalan muñecas a las que cuidan, mudan y acurrucan.
A los hombres desde niño se les enseña a ser fuertes, lo más terrible para un niño es ser tratado de “marica”, debe mostrar que tiene fuerza, de hecho sus juegos son todos prácticamente competitivos. No debe llorar, se les acepta que sean discutidores y muestren su enojo con furia, gritos o puñetes, algo que para las niñas está prohibido.
En todos mis años como profesor de educación básica he podido observar estas y muchas otras conductas que diferencian muy bien el mundo de los hombres y de las mujeres. Estas diferencias, en la práctica educativa suelen ser muy divertidas, y a veces también dramáticas. Cuando se corrige a un niño por alguna falta se “amurra”, no responde, pone cara fea o responde de manera inapropiada. Ante la misma falta cometida, pero por una niña, al ser reprendida, baja la cabeza y responde de manera suave o hasta llora.
-Conductas aprendidas, aunque no es el único y más importante de los orígenes en las diferencias emocionales, no podemos negar que muchos patrones emocionales de género lo hemos aprendido, una vez más, en la niñez, de nuestros padres, o adultos significativos, también en la escuela y otros elementos socializadores.
Estas diferencias hacen que “las mujeres lleguen al matrimonio preparadas para jugar el papel de administradora emocional,” mientras que los hombres llegan “con mucha menos apreciación de la importancia de esta tarea para ayudar a que la relación sobreviva” (Goleman, 1996)
Ted Huston, de la universidad de Texas, citado por Goleman, quien ha estudiado las parejas en profundidad dice: “Para las esposas, la intimidad significa hablar de cosas profundamente, sobre todo hablar de la relación misma. Los hombres en general, no comprenden lo que las esposas quieren de ellos. Ellos dicen: ¡yo quiero hacer cosas con ella, y lo único que quiere ella es hablar!”
No deseo profundizar en las diferencias emocionales entre hombre y mujeres porque no es el tema, pero existe buena literatura al respecto si ustedes desean investigar más, vale la pena. Prácticamente todos los libros de Gray tratan sobre las diferencias, Los hombre son de Marte las mujeres son de Venus, Marte y Venus enamorados y otros. Estos libros han caído en desuso debido a la fuerte influencia de la enseñanza de género, pero sin embargo tienen muy buena información. Hace poco salió al mercado, en Chile, también un libro titulado ¡Viva la diferencia! que aborda el mismo tema de las diferencias. Me llama la atención que aquí en Chile, donde el tema de género está muy presente, casi como uno de los temas favoritos del gobierno de la Concertación se haya vuelto tan popular el libro de una psicóloga que trata acerca de las diferencias entre hombres y mujeres. Parece que este tema no pasa de moda.
Lo que sí deseo enfatizar es que esta falta de conocimiento acerca de las propias emociones, es decir, de inteligencia emocional afecta en el momento de enfrentar los conflictos.
Estas diferencias crean un abismo importante en la forma como los cónyuges enfrentan los conflictos, así que además del sexo, el dinero, los intereses distintos o la disciplina de los hijos lo que separa a las parejas también es el modo de abordar los conflictos.
Jhon Gottman, psicólogo norteamericano, profesor de psicología de la universidad de Whashinton, después de haber estudiado la forma de convivencia de más de 130 parejas occidentales llegó a la conclusión que son cuatro las actitudes o dinámicas que las parejas desarrollan. Diario El Mercurio,(2006) Santiago de Chile.
Esto hace la diferencia entre las parejas que se sienten satisfechas y las que se divorcian. A estas dinámicas de pareja el las llamó Los cuatro jinetes del Apocalipsis. Estas dinámicas son:
1. Criticismo
2. Defensividad
3. Desprecio
4. Indiferencia
Para Gottman,(¿?) cuando el matrimonio entra en una dinámica de crítica áspera es la primera señal de que ese matrimonio está en peligro.
La crítica áspera. Significa que uno o ambos cónyuges en lugar de solo quejarse frente a lo que le molesta o causó el conflicto lo hace atacando directamente al cónyuge, por ejemplo:

Queja: Esposa: “Gastoncito, hoy es sábado, pensé que esta tarde la íbamos a pasar juntos, pero tú vas a jugar fútbol con tus amigos, me siento molesta”
Ataque: “¡¡Gastón!! ¡Hoy es sábado, pensé que esta tarde la íbamos a pasar juntos, pero tú vas a jugar fútbol con tus amigos!, ¿Qué más podría esperar?
¡ siempre eres tan egoísta y desconsiderado, piensas solo en ti!”

La queja deja de ser queja y se torna crítica áspera cuando en la discusión, producto de la ira o de las muchas palabras se ataca directamente al cónyuge. “tú siempre”, “tú jamás”, “Tú nunca” Esto crea un impacto emocional importante y obliga al atacado a defenderse. En el ejemplo, el esposo podría decir algo como:

“Trabajo todos los días, me levanto temprano, no tengo otro tiempo para mí, y tú sin embargo piensas que soy egoísta, tú eres la egoísta, porque tú siempre…”.

Cuando se ha entrado en la dinámica de la crítica áspera basta un incidente menor para sacar a relucir todos los defectos del cónyuge, que en esos momentos siempre serán más que las virtudes, y si ese patrón de pensamiento se hace contínuo, dentro de poco tiempo costará mucho encontrar las cosas buenas del marido o de la esposa, por lo que ambos, cada vez que discutan se atacarán y se defenderán.

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